Capítulo 39: Una impactante noticia

‒¡¿Cómo que se les escapó?!

En verdad que no había mucho que hacer por esos hombres, ¿Qué tan difícil era capturar a la princesa que tanto se supone todos deseaban recuperar?, ¿Cómo es que sus más tenaces y fieles hombres podían contra cualquier ejército que les planteara la cara pero no contra una jovencilla de 17 años?, ¿Es que acaso todo su grupo era toda una bola de imbéciles?

Si quiera preguntárselo es estúpido…

‒A-Alteza…‒Un pobre idiota intentó defenderse‒…E-Ella nos esquivó…

‒¡¿Entonces estás diciendo que una niña es muchísimo mejor que más de mil de ustedes?!, ¡¿Qué una niña no solo pudo infiltrarse en el castillo que ustedes protegen, si no que además logró llevarse su wyvern?!, ¡¿Qué de verdad son tan inútiles e incapaces de detectar anomalías en su lugar de trabajo y que se pudo haber llevado más?!, ¡Díganme entonces, ¿Para qué les pago?!

‒S-Señor, usted no nos da dinero…

Eso le hizo enfurecerse aún más, levantándose con violencia de su escritorio para descargar por completo la ira que provocaba su incompetencia.

‒¡¿Y como diablos llamas a la bolsa de cuero que te entrego cada final del mes?!

‒S-Señor…

‒¡¿O como se le llama a la habitación que tienes en mi castillo?!

‒A-Alteza…

‒¡¿Y la comida que se te sirve todos los días, o el mejor armamento de la región?!, ¡¿Qué clase de malagradecidos son ustedes?!

Un silenció muy incomodo invadió el estudio del rey, quien no dejaba de verles con rabia y desaprobación con su mirada amatista.

‒¡Ahora mismo quiero que salgan, investiguen a donde demonios iba ese estúpido portal, con quién iba y las razones por las cuales no han perdido su empleo!

Y tan rápido como habían reclamado, empezaron a desvanecerse poco a poco de la habitación. El peli negro se dejó caer en su fina silla de madera, tallando su cara de frustración. Aqua no solo le había robado Índigo hace meses cuando decidió sacar la rebeldía Exilion a flote, si no que ahora se había llevado su wyvern por lo que encontrarla sería más difícil.

Y todavía debo soportar a estos pedazos de buenos para nada…

‒Alteza…

Volteó a ver a Alexis, con quien estaba más enojado, pues conociendo como se llevaba con Aqua, seguramente el la había visto y la había dejado ir.

Eso y no es difícil verlo con mis ojos…‒se enderezó viéndole con ceño fruncido y desaprobación‒…Dime, ¿Cómo te convenció mi hija de que le dieras tiempo de escapar de aquí con su wyvern?

El general suspiró pesadamente. Aspros cambió sus ojos para saber la verdad antes de que su "fiel hombre" se lo dijese.

Solo para corroborar…

‒Sonará loco…

‒Todos estamos locos a nuestra manera…

‒…Es muy complicado…

‒Para eso se hablan las cosas, Alexis…

‒…Ella realmente no me dijo nada…

‒…Mientes…

‒Bien, no me contó todo…

‒Mejor…¿Qué te dijo?

‒De seguro usted ya lo sabe, alteza…

‒Quiero oírlo con tus propias palabras.

Un suspiro largo dio lugar en la habitación antes de escuchar la respuesta que él ya había previsto…

‒El príncipe Ike…el hijo de su amigo el ex príncipe de Tellius, vive…aunque esta en un estado muy delicado de salud…

Procesó lo que oyó. Había visto que no mentía, en efecto y realmente dudaba que su hija lo hubiera hecho. Si algo debía de reconocerle es que cuando se comprometía a una causa era capaz de morir por ella y si en verdad Ike vivía y corría un grave peligro solo podía significar una cosa…

‒Alexis, vamos ahora mismo a la biblioteca…

Y sin esperar respuesta del subordinado quien tenía una cara de confusión, pero no dudó en seguirle, salió de su despacho con paso veloz a la biblioteca, importándole poco la cantidad de sirvientes que tuvieron que hacerse un lado e inclinarse con respeto tan rápido veían al rey de Benetnasch pasar delante de ellos.

Sin mucho problema abrió las enormes puertas de madera y sin realmente mucho tiempo para admirar esa enorme y alta habitación de estantes que tocaban sus techos y ese delicioso aroma a libro viejo, se dirigió a la sección apartada donde solo la familia real y algunos cuantos de confianza entraban, quitándose su guante con prontitud y pinchando su dedo en un clavo hechizado para darle acceso a la sección, siendo imitado por Alexis, quien tomó un trozo de madera y tras tallarlo contra una piedra caliza que tenían para alumbrar los lúgubres pasillos apestosos a moho para avanzar cuidadosamente, buscando ese libro en específico que les podría ayudar a entender mejor la situación.

No tardó mucho en encontrar el tan buscado escrito, el cual sacó con cuidado y sopló un poco antes de poder notar entre su cuero negro unas letras doradas en un antiguo idioma:

"Stravoké Gama Legendy"

‒"Antiguas leyendas de Gamma"… ‒Si su práctica en el antiguo lenguaje no le fallaba‒…Pero después dicen que aprender los idiomas de nuestros ancestros es pérdida de tiempo"…

‒Señor…

Incluso la voz de Alexis sonaba escalofriante en ese ambiente, más cuando su cara estaba medio iluminada por las danzantes llamas. Volteó a verle con fastidio.

‒¿Qué, Alexis?

El general se encogió de hombros.

‒Usted cree…¿Qué se trate de la fusión?

El rey suspiró pesadamente hojeando el pesado libro.

‒Cualquier peligro como que busquen cortarte tu cabeza los enemigos o atacarte en todo momento es el pan de cada día en la vida de la nobleza…Sin embargo…‒Detuvo su búsqueda en seco ante una página que rezaba lo siguiente:

"Fúzia: mučenie zabité"

Fusión: la tortura hecha muerte…

Seguido de unas hórridas pinturas de caras malformadas y como las almas se iban volviendo una. La descripción no hacía las cosas mejores:

"Podivný stav, ktorý nastane, keď jeden z partnerov zomrie v rovnakom svete ako druhý. Hlavnými príznakmi tejto kliatby sú fyzická zmena zlúčenej osoby, ako aj náhla amnézia. Tento stav sa medzi ľuďmi líši, pretože postupuje podľa stavu duše a harmónie medzi nimi. Existujú ľudia s týmto utrpením, ktorí takto žijú 30 rokov a vo vážnejších štátoch sotva napredujú."

‒"Estado extraño que ocurre cuando una contraparte muere en el mismo mundo que la otra. Los principales síntomas de esta maldición es el cambio físico de la persona fusionada, así como de una amnesia repentina. Este estado varía entre personas, dado que avanza según el estado de su alma y la armonía que hay entre ellas. Se han registrado personas con esta aflixión con 30 años viviendo de esta manera y apenas avanzando en estados más graves"

‒¿"El estado de su alma"?

Se estremeció nuevamente ante las palabras de su compañero.

‒Alexis, las preguntas al final del recorrido, gracias…

Rodó los ojos antes de continuar leyendo.

"Je známe, že nie sú naladené, keď sa objavia silné bolesti hlavy. Odtiaľ sa nezúčastňujú na vstupe do druhej fázy, ktorá spočíva v rýchlej, nevedomej a nepredvídateľnej výmene medzi postihnutými bytosťami. Tu, keď bude mať telo pod kontrolou, prejaví svoje pôvodné fyzické vlastnosti a je v tomto bode najzraniteľnejší zo všetkých, pretože vediac, že sa to deje, ich viac mení a je zvyčajne menej synchrónny, čím ustupuje tretej fáze."

‒Se sabe que no están en sintonía cuando dolores fuertes de cabeza aparecen. De ahí, no tardan en entrar a la segunda fase, la cual consiste en un intercambio rápido, inconsiso e impredecible entre los seres afectados. Aquí, el ser en control del cuerpo manifestará sus rasgos físicos originales y es en este punto el más frágil de todos, pues normalmente, el saber que está pasando los altera más y suelen estar en menor sincronía, dando paso a la fase tres…

Tragó saliva antes de pasar página, sintiendo como se revolvían sus entrañas al ver más dibujos escalofriantes de personas con caras combinadas que se iban deformando poco a poco hasta la muerte.

La descripción no ayudaba de nueva cuenta…

"Táto fáza je bodom návratu. Počas prvých dní sa bude zdať, že je všetko v poriadku, pretože budú ukazovať vlastnosti zlúčených aj spomienok, akoby to bola tá najlepšia vec, ktorá sa mohla stať. O tri dni neskôr však slabosť a bolesť postihnú postihnutú osobu, až kým ju neopustia v stave, v ktorom iba spí, prebudí sa pár minút, prestane jesť a vracia všetko, čo požíva, až jedného dňa sa jednoducho nezobudia."

‒"Esta fase es el punto de no retorno. Durante los primeros días parecerá que ya todo esta bien, pues mostrarán características de ambos fusionados y memorias, como si eso hubiera sido lo mejor que hubiera podido pasar. Pero tres días después la debilidad y dolor invadirán al afectado hasta dejarle en un estado donde solo duerma, apenas despertando unos minutos, dejando de comer y regresando todo aquello que ingieran, hasta que un día simplemente no despiertan..."

Reprimió las nauseas que sentía. Ni siquiera él era tan cruel al momento de torturar a sus enemigos…

Tal vez debería informarles a todos, a ver si así dejan de lloriquear…

Para su alivio solo quedaba un último párrafo en el libro, el más "optimista" de todos, este venía acompañado del dibujo de lo que parecía una garza cantando a unos afectados que se estaban separando, quienes eran abrazados por otro personaje.

El texto aclamaba:

"Jediným liekom, ktorý sa našiel pre toto zlo, bola pieseň Telliusa. Rituál funguje iba vtedy, ak ho niekto, kto miloval zosnulého, počas procesu pevne objal. Podľa štúdie budú obe strany trpieť týmto procesom a dokonca o niekoľko dní neskôr budú mať malú silu na normálnu činnosť, takže obeť musí byť odpočinutá, kým sa nevráti do svojho normálneho stavu. To sa líši v závislosti od rokov a fázy postihnutých."

‒La única cura encontrada para este mal ha sido el canto de una garza de Tellius. El ritual solo sirve si alguna persona que amaba la persona fallecida le abraza con fuerza durante el proceso. A lo estudiado, ambos sujetos sufrirán en el proceso e incluso unos días después contarán con poca fuerza para cualquier actividad normal, por lo que se debe mantener en resposo a la víctima hasta que vuelva a su estado normal. Esto varía segpun los años y la fase que hayan experimentado los afectados…‒cerró el libro de golpe y lo regresó a su lugar. Si de verdad Ike estaba en ese estado esperaba de verdad que no estuviera en la fase final…

Y sé donde puedo encontrar su cura…‒Se giró con severidad a Alexis‒…¡Alexis!, ¡Qué preparen mi wyvern de inmediato, así como mis armas y suplimentos!, ¡Quiero que también estén más atentos si Aqua vuelve y que protejan Benetnasch en lo que no estoy!...

Entonces se dirigió a la salida, escuchando los pasos apresurados del general detrás de él.

‒¡Señor!, ¡¿Qué piensa hacer?!

Se paró en seco y giró con violencia y algo de violencia hacia el hombre, contestando con simpleza:

‒Voy a salvar la vida del hijo de mi mejor amigo…

Se giró nuevamente para continuar con su trayecto, escuchando como el general iba a obedecer sus órdenes…

Y a dar con el paradero de mi hija, de paso…


Arena…Nuevamente…

Era lo único que lograba divisarse desde las alturas de su majestuoso wyvern verde oscuro y no importaba que tan alto, no había más que un mar de dunas debajo de ellos. El caluroso y silencioso clima del desierto empezaba a hacérsele familiar.

Aunque ya debía serlo desde hace tiempo…

Agradeció que sus grises ropajes fueran frescos y utilizasen su propio sudor a manera de mantenerse fresca, a pesar de que parecían más pañoletas grises y otras verdes que se enredaban por sus pechos, pasando por su espalda y hombros para aferrarse bien a su tonificado cuerpo, dejando mostrar muy poco de ellos a pesar de no tener ningún problema de mostrar su ombligo. Portaba unos shorts del mismo material, acompañados de una pañoleta a la cadera que cubría un cinto con las Erosian que le pertenecían, así como otros artilugios que le podrían ayudar en una batalla. Unas botas de cuero eran su única protección en los pies, siendo casi del color bronceado de ella, donde unos guantes para tomar sus armas sufrirían el mismo destino de no ser porque portaba pañoletas verdosas con varias manchas de sangre a su alrededor para evitar que se le resbalasen sus hachas a causa del sudor, las cuales estaban detrás de su espalda sujetándose mediante otro cinto que pasaba por delante de sus pechos. En su cuello una fina pluma plateada con líneas blancas que parecía hecha con su largo cabello danzaba con el árido viento que había en esos momentos, cubriendo por momentos sus penetrantes y hermosos ojos verde oscuro que en momentos de sombra podían confundirse con un iris completamente negro. En su cabeza, una bandana blanca con manchas rojas cumplía la misma función que el resto de su ropa para evitar un golpe de calor en la chica.

Suspiró cansada de no lograr divisar nada más. Haar le había dicho que no tardaría en volver con Jill y el no era de la clase de personas que faltaba a esa promesa y es que la mujer que la contrató temía ser encontrada, aunque, siendo sinceros, era difícil llegar ahí y no es como que el paradero hubiera cambiado el escenario durante las últimas rondas como para considerarse bajo en peligro, ella o sus empleadoras…

No es como que sea fácil encontrar a alguien aquí…

Su montura entonces rugió. La mujer apartó sus plateados cabellos de sus ojos para lograr divisar un par de figuras que se acercaban con rapidez hacia su posición. Aún estaban bastante distantes, pero decidió acercarse al reconocerles a distancia, descendiendo poco a poco a su montura hasta que un par de lobos se detenían ante ella. Uno era blanco con algunas partes de su pelaje violeta y en sus patas portaba no solo unas enormes garras, si no una clase de sandalias especiales, así como una pañoleta de diversos colores en el ojo derecho. Su compañero, al contrario era café con partes de su pelaje negro, unas vendas en las patas traseras y un collar de colmillos para decorar.

El lobo blanco se acercó despacio a ella, una vez se bajó del wyvern.

‒¿Haciendo rondas, Silver?... ‒Habló con esa voz distorsionada que caracterizaba a todos los laguz en su forma bestia.

Ella simplemente asintió con la cabeza.

‒Si, señora Nailah…‒contestó con seriedad y respeto, como debía hacerse a la reina de Hataree, lugar donde estaban. Esta simplemente río un poco.

‒No podía esperar menos de ti, por eso te recomendé a su majestad…

‒Y le agradezco todo, señora…‒hizo una profunda reverencia.

‒Hay vamos, somos tan familiares…‒contestó la soberana‒…Sabes que esas formalidades no son necesarias…

Silver negó con la cabeza.

‒Tal vez, pero yo deseo hacerlo.

Nailah rió con más fuerza.

‒¡Ah Silver!, ¿Qué se te va a hacer?, pero, dime, ¿Y Haar y Jill?, creí que ellos también la protegían aquí…

‒Su alteza los mandó a una misión de crucial importancia, no deberían tardar en regresar…

La laguz negó con la cabeza.

‒Ah, no ha cambiado nada…‒suspiró un poco antes de dirigir su ojo a la joven‒…Como sea, Volug y yo vamos en camino a verla, ¿Nos acompañas?

‒Si señora…‒volvió a contestar con seriedad, como si realmente careciera de emoción alguna‒…va siendo hora de la comida…

Dicho eso acarició el cuello de su montura, quién rugió de tal manera que su dueña entendió que padecía hambre.

‒Je, bien, continuemos entonces Volug…

Y así, el par de bestias partieron reanudando por la dirección que Silver había cortado. Esta se subió a su wyvern y les siguió por las alturas, logrando divisar no muy lejos de ella una choza hecha de bloques de arenas del desierto en una construcción de piedra rojiza que estaba siendo carcomida por las arenas del lugar poco a poco.

¿Qué piensas que hizo la señora de comer?

‒De seguro nuestra carne favorita, más ahora que viene su alteza de Hataree…


Uff Dx de la que se salvaron Isaac e Ike

Perdón si está un poco corto, pero espero igual lo hayan disfrutado :B

Quien le habló a Silver? Quien es la majestad de la que hablan?

La verdad no es difícil si ponen atención xD

Ok, no es de Dios tener tanta inspiración para esto xD en fin a aprovechar el bug mientras se pueda :B

En fin, les invito a dejar review y a leer mis otras historias.

Nos leemos :D!