Itachi se despertó tal y como todo comenzó, Su cuerpo se sentía adolorido de moverse, Su cabeza le palpitaba de dolor, sentía como si fuera a reventarle en cualquier momento Su pecho estaba adolorido cuando trató de recuperar el aliento sus párpados eran demasiado pesados para abrirlos. No obstante había algo diferente, el lugar en el que estaba era más cálido.

—Has despertado.

Itachi olio un ligero aroma a vainilla y logro abrir sus parpados. —¿Ha..nabi?

Ella lo miro una sonrisa dulce de tranquilidad se dibujó en su rostro—Itachi

Itachi se levantó un poco de la cama y recargo la espalda sobre la pared—Recuerdo que me desmaye.

Una sonrisa triste y algo desilusionada se formó en los labios de Hanabi—Tuviste una recaída, desarrollaste una fiebre horrible y …tuve que ir hacia el recinto Uchiha por tu medicina—bajo la cabeza disculpándose por la intrusión en su casa—Lo siento.

Itachi analizo lo que le dijo—Debió ser porque me expuse en la lluvia anoche. ¿Estuviste cuidándome?

Hanabi asintió cálidamente—si, estuve muy preocupada

Al mirarse noto que llevaba una bata puesta con el emblema del clan hyuga,—mi ropa quedo empapada de anoche,—su mente se despejo y su rostro se congelo al realizar la idea—¿Acaso..tu..me..cambiaste de ropa?

La cara de hanabi se tornó tan roja como un tomate—yo…yo…tu ropa….estaba…digo—la peli castaña no podía formular bien la respuesta hasta cayó al suelo.

…..

—Espera por favor quédate a desayunar algo

—¿Qué hay de tu padre?

—Descuida, fue a visitar a mi hermana y a mis sobrinos, me dijo que pasaría la noche ahí.

—Entonces podría llegar en cualquier momento.

La hyuga le negó con la cabeza—Quiere pasar tiempo con ellos, por ello regresara hasta la noche—Lo cierto es que Hiashi quería mucho a Himawari y a Boruto después de todo eran sus nietos, Hanabi por el contrario, de verdad los amaba casi como si fuesen sus propios hijos e intentaba verlos siempre que podía pero sus misiones como Jounin no siempre se lo permitían, ella no había podido ir al anterior cumpleaños de Boruto porque Naruto le había dado una misión fuera de la aldea, la tristeza que había sentido ese día fue grande, podría decirse que su cuñado se convertía en su peor enemigo al momento de querer pasar tiempo con sus sobrinos aunque ella sabía que Naruto no tenía esas intenciones. —Puedes quedarte tranquilamente aquí todo el día y además puedes probar mi estofado especial, mi sobrino dijo que no están rico como el de mi hermana pero aun así es sabroso—Dijo la peli castaña riendo.

Muy en el fondo Hanabi no quería que Itachi volviera al recinto Uchiha, podría sufrir otra pesadilla haciendo que su cordura poco a poco se perdiera, simplemente ella no iba a permitirlo debía pensar en una solución antes de que anocheciera y su padre llegara.

El azabache suspiro resignado.

—Está bien comeré contigo.

Al terminar de comer y preparándose para irse la expresión de itachi se volvió seria y un tanto dura y estricta—No digas a nadie nada de lo que viste anoche, hanabi—le dijo a modo de orden y no como un favor—Es la única forma de mantener en honor del clan.—Itachi miro al suelo—En especial a sarada, ¿Puedes hacerlo?

Hanabi se sorprendió e intimidó al alavés por la repentina dureza de itachi pero comprendía por qué se había puesto así. él le había dado su confianza. le había revelado su más oscuros secreto y el de su aldea, hanabi imaginaba que debió haber sido muy difícil para itachi y ella no le daría motivos para hacer que se arrepintiera de haber decidido confiar en ella—Por supuesto. no diré nada a nadie.. …pero no entiendo porque no quieres que lo sepa sarada.

—Solo tiene 11. además preferiría que viera a su aldea como un lugar seguro y cálido en lugar de un sitio que también tiene su lado oscuro.

—….sobre tu misión secreta—sitio que se le hacía un nudo en la garganta y una gota de sudor se le resbalaba—¿..Cuántos más lo saben?

—Contándote a ti, …..ocho—los dos consejeros que sorprendentemente aún quedaban con vida, koharu y homura, Sasuke, Naruto junto con kakashi y yamato quienes estaban con el cuando Obito se los conto a los tres y sakura a quien probablemente sasuke se lo conto en el viaje en que concibieron a sarada—Naruto es uno de ellos. Pero has que sigua así

Ella camino hasta estar frente a él, su expresión denotaba comprensión y algo de tristeza hacia el—Te prometo que nunca se lo diré a nadie itachi.

…..

En el resto de día ninguno volvió a tocar el tema y algo le decía a hanabi que probablemente nunca volverían a hacerlo, aunque la división entre ambas facciones había desaparecido los miembros de la rama secundaria aún continúan viviendo en un punto más alejado de konoha por lo cual ambos estaban completamente solos en la mansión hyuga, pero sabía que su suerte estaba por terminar, no tardaría mucho en llegar su padre, eran las últimas horas de la tarde cuando decidió una solución

—Itachi ¿te importa si me quedo contigo unos días?

Era algo radical pero necesitaba quedarse al lado de itachi, ella necesitaba mostrarle que él podía contar con ella y ella nunca lo dejaría ni lo traicionaría.

Empaco cierto número de prendas

Preparándose para salir dejo el pequeño trozo de papel en la mesa del comedor

Padre fui asignada en una misión de largo plazo fuera la aldea

Por lo cual no estoy segura de cuándo volveré

Procuraré que sea lo más pronto posible

Atte: Hanabi

Podría pedir el apoyo de Naruto en caso de que su padre quisiera confirmar aquello, pero no sentía que no sería necesario había dejado de ver la como una niña desde hace tiempo confiado en ella y en sus decisiones.

Se queda a con el en el complejo uchiha todo el tiempo a hacerle compañía

Itachi de verdad disfrutaba de su compañía. Hanabi le daba un toque muy luminoso y cálido que contrastaba con la frialdad y el aire oscuro y siniestro del lugar. Hanabi era muy divertida. Su personalidad alegre era tal que era muy agradable pasar el tiempo con ella es como si hanabi fuese una niña en el fondo, una mujer muy encantadora y atractiva pero con los sentimientos e inocencia de una niña. Ni siquiera su viejo hogar y su aire siniestro y sofocante pudo resistirse a su aire alegre y animado que irradiaba convirtiendo el lugar en algo muy diferente a lo que había sido el recinto uchiha en sus días del pasado. itachi tenía que reconocer que hanabi hyuga era una luz que había llegado a su vida.

…..

La cocina estaba totalmente reluciente y totalmente restaurada

—No tenías por qué hacer esto— se sentía bastante apenado

Hanabi puso cálidamente sus manos sobre sus mejillas con un sonrojo en las suyas—Descuida Itachi, siempre que caigas estaré para levantarte.

Un pequeño quería formarse en itachi pero logro mantenerlo a raya.