Llegando a la entrada una mujer rubia usando tacones altos y cubriendo su desnudes solo con una tela roja de terciopelo atada a su cintura se acercó hacia itachi—¿Buscas acción cariño o prefieres tomar algo?—la mujer puso su esmalte sobre el hombro izquierdo de itachi antes de recostar su cabeza sobre el—Si, pagas 2000 ryus puedes tener ambas cuanto quieras.

Itachi cerró los ojos y resoplo irritado, ya comenzaba a hartarse de todo esto, abrió levemente los ojos y miro hacia el letrero sobre sus cabezas, su irritación se disipo cuando vio el nombre del dueño del lugar —En realidad quiero hablar con el dueño dile que me llamo itachi uchiha.

La meretriz se despejo de el dispuesta a hacer lo que le indico el azabache—Como quieras cariño.

—Alguien quiere verte bombón parece que te conoce.

Un hombre alto de piel oscura y bastante pasado de peso troto hacia la entrada sorprendido de oír su nombre—¡Itachi Uchiha!—el hombre alzo sus brazos en una grata sorpresa.

Itachi sonrió oscamente pero a la vez un tanto alegre de ver a un viejo conocido de sus días de akatsuki—Hola Akio.

El hombre se quitó el delantal blanco cubierto de grasa amarillenta—Siéntate ahora estoy contigo.

Tras sentarse en una mesa alargada el hombre llego y lo saludo enérgicamente—¡Viejo amigo me alegro de verte!, oí que habías muerto.

—Si, bueno… es una larga historia.

Akio solía ser conocido en todo el bajo mundo por vender toda clase de información a cualquiera que pudiera pagarla, desde el tráfico de armas ninja, hasta toda clase de negocios sucios que habían hecho los señores feudales hace tan solo días atrás. existían rumores de que Akio había sido un ANBU anteriormente pero hasta donde Itachi sabia no había nada confirmado. su sentido del oído para escuchar conversaciones ajenas no tenía igual y el ser el dueño de ocho lugares como este esparcidos a lo largo de todo el mundo ninja le daban una red de información que estaba por encima de los ANBU de cualquier aldea, algunos lo apodaban, "Sunitchi" o "boca suelta".

En más de una ocasión había trabajado junto a él y a kisame ayudándoles a averiguar la ubicación de alguno que otro jinchuriki, tras la muerte del tercer hokage en la invasión a konoha, el había sido el responsable de decirles a él y a kisame que Naruto Uzumaki se encontraba en Tanzaku bajo la protección del el sanin Jiraya.

Pese a su cinismo dentro de lo que cabía, Akio era una persona agradable para los estándares del bajo mundo criminal, itachi podía confiar en él hasta cierto punto.

Itachi bajo un poco la mirada hacia la mesa—Supongo que supiste lo de kisame.

La sonrisa que parecía permanente en Akio se borró levemente—Si, una pena, me agradaba el grandulón.—el hombre recargo la espalda en la silla—¿Pero qué esperabas?, los hombres como el no llegan a viejos, ¿en verdad creías que era el tipo de hombre que llegaba a los 90 con sus hijos y nietos peleándose por su herencia?.

El hombre saco un cigarrillo ofreciendo uno a itachi antes de que lo declinara—A decir verdad Itachi esperaba lo mismo de ti.

Los rostros de Sasuke, Sakura, Sarada y Hanabi vinieron a su mente—Te sorprenderías en como las cosas cambian.

Akio expulso humo de su boca y volvió a sonreír—y dime viejo amigo, ¿Qué te trae por aquí?.

—Un encargo personal, voy tras los hermano Hangyaku. ¿Sabes algo de ellos?.

—Ya no me dedico a hacer esa clase de cosas itachi, —el olor a tabaco comenzó a inundar toda la mesa, por un momento no pudo evitar recordar a Mukai Kohinata y su forma de ser fumadora y alcohólica—Tras la cuarta gran guerra shinobi y la era de paz que instauraron los imbéciles del sexto y séptimo hokage el sub mundo criminal dejo de ser un negocio rentable ¿sabes?, además he tratado de llevarme las cosas lo más tranquilo posible.

—Manejas en la parte más turbia de la aldea un lugar de apuestas que a la vez es un prostíbulo—itachi sonrió sarcásticamente—Se nota que eres el orgullo de konoha

Akio se hecho a reír a carcajadas ante ese chiste, ese humor ácido de los uchiha no tenía precio.—Es verdad—el hombre continuo riendo oscamente—De acuerdo Itachi te ayudare esta vez, pero será solo por los viejos tiempos. ¿Ves a ese hombre de allá? —señalo a lo lejos en la barra de bebidas a un cliente dándoles la espalda.—Es un lugarteniente de los defensores de la soberanía del fuego, quizá pueda decirte donde están sus jefes.

Itachi se paró de la mesa—Te lo agradezco Akio.

—Itachi espera, no me gustaría una pelea dentro de mi cantina que la deje destruida como la última vez.

Itachi se sintió dolido ante ese comentario—Lo que ocurrió con los mercenarios de la niebla, fue culpa de kisame no mía.—aunque supuso que podría concederle esa favor a su viejo conocido.—pero de acuerdo Akio.

…..

Daisuke Sume estaba sentado en la barra con dos prostitutas en cada uno de los lados, justaba de jovencitas, pero tras la primera botella de sake llegaba a importarle poco.

Una de ellas tenía el cabello rubio alargado mientras la otra tenía el cabello de un azul opaco rayando en lo blanco, les digo a ambas que se treparan a cada una de sus piernas y colocaran sus manos en cada uno de sus hombros.

—Y entonces durante la guerra tome esta daga y—hizo un corte en el aire—!kragg!, le corte la garganta a cuatro zetsus imbéciles que corrían hacia mí para matarme.

—Huy, eres muy valiente—la golfa de cabello blanquecino se acomodó en el hombro de su cliente mientras su compañera de cabello azul hacia lo mismo

—Lo se preciosa—apretó su glúteo derecho y vertió algo de sake por su garganta.—cuando escucho pasos hacia su espalda creyendo que se trataba de un camarero alzo la botella de sake vacía sobre su hombre—Tráeme otra de estas.

Al no obtener respuesta Dasiuke Sume se sintió furioso,—¿Eres sordo o algo así idiota?, no he pagado 2000 ryus solo para que alguien en este lugar no lama mis bolas esta noche —Itachi dedujo que en su mente se refería tanto en el sentido figurado como literal de la palabra.

—No trabajo aquí, Tu eres Daisuke Sume, un lugarteniente de los defensores de la soberanía del fuego.

—¿Eres un ninja o algo así?

Itachi le había dado su banda a sasuke así que no era del todo una mentira—No soy un ninja.

El bandido sonrió al voltear y ver su frente totalmente despejada—No creí que me toparía con un cazarecompensas esta noche.—el forajido apretó los diente y rápidamente desenfundando su daga la dirigió hacia la garganta de itachi dispuesto a desgarrarla.

Itachi activo rápidamente su sharingan e intercepto el ataque agarrándolo por la muñeca del bandido y rompiéndola tras detener el ataque.

—¡Kraghh!, ¡hijo de perra!—Daisuke se tiro el suelo retorciéndose de dolor, itachi se dirigió hacia las dos mujeres que le prestaban sus servicios carnales a Daisuke—Váyanse necesito hablar a solas con su cliente. Ambas se echaron a correr asustadas por la confrontación.

…..

Itachi arrastro a Daisuke sume a un callejón oscuro en donde nadie los interrumpiría.—Tu nombre es Daisuke Sume, formaste parte del ejercito de la alianza shinobi durante la cuarta gran guerra ninja bajo el mando de kakashi hatake en la tercera división, pero tras la primera batalla desertaste y te convertiste en un mercenario tras el final de la guerra. y de alguna forma te uniste a los hermanos Hangyaku.

—Has hecho tu tarea hijo de puta, la quinta hokage fue una idiota si en verdad creyó que todos los ninja de konoha íbamos a rebajarnos a luchar junto a ninjas de otras naciones.

—¿Dónde están tus jefes ahora?.

El bandido escupió en la cara del uchiha—Jodete imbécil, no hay manera de que me hagas hablar.

Itachi se limpió el escupitajo de la cara—Descuida, lo harás—activo su sharingan y su mangekyo sharingan eterno.

…..

Los hermanos Hangyaku son los líderes de una banda de asaltantes y bandidos, que se desplazan por todo el país del fuego asaltando y robando a todo aquel que fuera de otro país, su forma de operar es extraña, ellos son orgullosos de su país, y ven la existencia de la unión shinobi, como una aberración, creen que el país del fuego debe ser un lugar totalmente autónomo a los demás, una tierra soberana.

El que existan las alianza y tratados con otros países a través de las demás aldeas y los señores feudales los hacia oponerse totalmente a ellos, organizando una especie de rebelión o guerrilla a sus ojos.

Kenji Hangyaku: El mayor de los hermanos, un perro rabioso quien se encarga de planificar todos y cada uno de sus golpes, lucho en la tercera gran guerra ninja con tan solo 11 años donde empezó a ser curtido por el odio hacia los ninjas de las demás naciones. Muchos lo catalogan como alguien xenòbo y racista. Y a diferencia de sus hermanos es el único que recibió entrenamiento ninja.

Hiroto Hangyaku: Vive bajo la filosofía de devolver daño por daño, si alguien le hacía daño a él o a seres queridos, él toma represalias inmediatamente, tomaba las bandas regulatorias de los ninja que mata como trofeos y las ata a su cinturón, según testigos toda su pierna izquierda esta cubierta de ellas. algunos de esos testigos habían contado más de 15 bandas ninja.

Akane Hangyaku: la menor de los hermanos y las más peligrosa de los tres, su puntería no tiene igual, existía el rumor de que con tan solo 6 años tomo una de las agujas senbon de su hermano más mayor Kenji, y mato a un halcón que volaba a 300 metros sobre la granja en la que ella y sus hermanos se criaron junto a su madre. A diferencia de sus hermanos mayores ella tenía una personalidad más relajada y excéntrica. A los 8 años cazo su primer lobo sin la ayuda de sus hermanos, un año después a su primer jauría de lobos, por no mencionar a los perros de la familia que murieron en circunstancias misteriosas.

…..

Dentro de la cantina los hermanos tomaban algo para celebrar su golpe más reciente, habían asaltado el banco del país del rayo y asesinado a 20 asquerosos ninja de kumogakure, habrían pagado por ver la cara furiosa del Raikage Darui.

Kenji rio sínicamente mientras pesaba su meñique por los billetes ryo—Como disfrute robarles a ese monto de negretes infelices.—Tomo una copa y vertió algo de sake por su garganta.

…..

Aquel día había comenzado como cualquier otro, siendo de una familia de granjeros totalmente ajena al conflicto conocido como la cuarta gran guerra ninja en aquel entonces, perteneciendo a una familia de grajeros se levanto antes del amanecer

A diferencia de su hermano. Hiroto estaba ansioso por unirse al ejército de la alianza shinobi que había surgido hace poco, de pequeño el admiraba y respetaba a los ninja, quería ser como ellos, su infantil impaciencia provenía del temor a que la guerra acabase antes de que creciera lo bastante para pelear. Pero existía un problema más grande, no era un shinobi. Su hermano le había enseñado lo básico, sin embargo jamás había podio asistir a la academia.

…..

Ajustando su sombrero color crema la menor de los hermanos se levantó de su asiento—Bueno hermanos, yo me retirare por ahora, saben que robar me pone algo cachonda—señalo con la mirada a todos los clientes de la cantina—buscare entre este monto de idiotas al afortunado.

—Hola, chico tienes cara de estar perdido—rio con algo de malicia y camino hacia él.

La menor de los hermanos Hangyaku, era una mujer joven bastante atractiva para muchos, era bastante alta para su género siendo apenas cinco escasos centímetros más bajo que sus hermanos, sus ojos eran verdes y su cabello rubio con todos sus mechones cayendo sobre su espalda de manera ligeramente undulada en lugar de un cabello totalmente sedoso, lo que la volvían el sueño de todo hombre o chico.

Su vestimenta dejaba bastante poco a la imaginación, llevaba puestas unas botas largas que llegaban hasta sus rodillas, un pantalón corto que además ella había cortado aún más con su propio kunai, y una camisa ajustada de botones desabrochada por toda la parte inferior mostrando completamente su vientre y la parte inferior de sus senos sin estar usando sostén, algo que hacia resaltar sus curvas.

Ella no tenía problemas al mostrar su belleza ante los demás y gustaba presumir y causar envidia entre las demás chicas.

Por otro lado si había algo que a Akane le gustara más que cazar animales salvajes o robar, eran las relaciones pre maritales. No le gustaba la idea de casarse y formar una familia, pero por otra parte amaba el sexo y la estimulación que le provocaba.

Al momento de estar en el clímax con el afortunado que elegía, a ella le gustaba que le dijesen frases a las que ya se había acostumbrado escuchar.

—Eres increíble.

—Eres única.

—Eres insaciable.

—Podría enamorarme de ti.

Y sin importar la variante que utilizaran, ella respondía con suma seguridad—Lo sé.—Tras ello sus amantes no volvían a verla, tenía cierto disfrute en romper sus corazones mientras le rogaban que no se fuera.

Este joven de cabello azabache frente a ella no sería la excepción.

Estando frente a el rodeo su cuello con sus brazos pegando su cuerpo al suyo coqueteando con el haciéndole a su cuerpo entrar en contacto con sus senos.

—Estoy un poco apretada, ¿Quisieras ayudarme un poco?—Akane arrimo aún más su torso hacia el del joven azabache y su pecho bien dotado se apretó firmemente contra el suyo. Por su lado el chico cerraba sus ojos de manera inexpresiva y quizás algo irritado ante todo lo que hacía—«Uhh, es alguien frio, me gusta que sean así.»—Akane pensó para sí mientras sintió como su centro se calentó más ante la fría indiferencia del joven de cabello azabache, levanto su pierna sobre el torso del chico de ojos ónix, ante el calor que subía y bajaba por su columna, no pudiendo soportar más esa sensación, subió sus brazos y manos hacia la nuca y del joven de ojos oscuros, y Akane cerró sus ojos pegando más su rostro a el de él, suspiro prolongadamente con cierta emoción ante el calor que la envolvía, escondió sus uñas el cabello sedoso pegando más y más sus labios a los de él, estando a solo dos inexistentes milímetros, decidió que iba a besarlo le gustase o no, no era el primer hombre al que le robaba su primer beso y ni sería el último, sentía y gozaba el calor que le envolvía y se extendía desde su centro hacia cada centímetro de su cuerpo, quería hacerlo suyo en ese momento. Y todo eso termino cuando su hermano Kenji le grito altaneramente.

—¡Oye Akane!, ¡si vas a follarte a este idiota, al menos usa protección, no vayas a pegarle tu clamidia también a este pobre imbécil como al otro tipo!.

Sus dientes rechinaban y sus ojos se pusieron en blanco cómicamente cuando se giró a su hermano más mayor—¡Cállate Kenji!, ¡o más tarde este noche, tomare el kusarigama de papa y te arrancare las bolas mientras duermas!—apretó su puño hacia su hermano mientras al igual que él lo amenazaba de manera altanera mientras sus ojos se ensanchaban exageradamente.

Itachi pestaño sus ojo izquierdo cómicamente irritado ante todo aquello, no era la primera vez que una chica a la que no conocía quería llevárselo a la cama, aunque por suerte ahora no estaba kisame disfrutando ver el momento y hacer un comentario burlesco con una risa cínica.

Kenji estaba a nada de exhalar espuma por la boca, no podía creer que su pequeña hermanita compartiera el mismo carácter que el suyo, sin duda había copiado algunas malas costumbres del él. Una vez realizado eso había dos opciones, aceptar su responsabilidad como hermano mayor al no dar un buen ejemplo o….—¡Ven e inténtalo pequeña cabrona!—sus ojos ardían de fuego evidenciando su ira.

Itachi vio todo aquello logrando encontrar una explicación, a diferencia de los clanes uchiha y hyuga, los hermanos Hangyaku eran una familia de clase media que vivía en el campo lejos de cualquier aldea ninja o pueblo medianamente civilizado, cualquier discusión de hermano que pudiera tener con Sasuke o cualquier discusión que Hanabi pudiera tener con sus hermana mayor, jamás podría ni de cerca acercarse un poco a la discusión de este trio de hermanos.

Itachi comenzó a planear su estrategia siendo momento de romper el silencio.—Ustedes tres tenemos que hablar afuera.—Activo su sharingan y Mangekyo eterno, la noche aún era joven.

Notas del autor

Que tal lamento la tardanza en actualizar, mi laptop por poco pasa a mejor vida y tuve que llevarla a reparación.