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NEGRO 2: INDIFERENCIA
Alice miraba a todos por igual en su recibimiento, noto la mirada desconfiada de la mayoría cuando ingreso a esa caravana, aunque la anciana los recibió con cierta alegría, pero a sus ojos nada se le escapaba, pues puede que pareciera ciega, pero algo notaba en ella conforme las horas pasaban y el silencio se hacía común.
Muchas de las mujeres trataron de hacer platica con la extranjera, cuya ropa se ocultaba debajo de ese manto que la cubría por completo, solo mostrando un extraño calzado interesante, pero eran desechados de manera desdeñosa, ocasionado que muchos de ellos ya no se esforzaran por ofrecerle algo.
El único que terminaba acercándose, ajeno por completo a que también era ignorado era el niño, que siempre iba a su lado, cuando este se alejó-Mi querido niño, me gustaría hablar contigo-sonrió la anciana...
-Está bien, abuela-dijo Aladdin un poco curioso por lo que diría, ahí una pequeña explicación de los pájaros que veía, aunque era emocionante saber que no era el único que los podía ver –eres un amado por el Rukh, mi querido hijo-
Aladdin se sentía muy a gusto con la abuelita, sacando un poco el tema de una familia, al parecer todos tenían lazos de ese tipo, poniendo al niño por estar solo…pero algo comenzó a brotar en él, pues conforme más explicaban más notaba algo, nadie debía estar solo.
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Baba estaba conmocionada y alegre por ver al niño en ese lugar, el Rukh revoloteaba a su alrededor de manera alegre, pero a pesar de lo feliz del destino aun había algo que le causaba intriga, era la persona que lo acompañaba, la mujer cuya actitud es mas fría que un invierno, ajena por completo inclusive al Rukh, era mas como si ella quisiera que fuera asi…pero en ese mundo nada vive sin eso.
Habia tenido una plática muy amena con el niño, era un joven bastante interesante y cálido, conforme llego a su conclusión, suspiro cansada para seguir su camino.
La abuela era la persona mas respetable de ese lugar, se acerco curiosa a la mas alejada del grupo-Me dicen que tu nombre es Alice-dijo con suavidad al por fin estar en una distancia prudente, sus ojos se abrieron para corresponderle al saludo, tan verdes y profundos que incluso en su edad no había sentido tanto terror, pero que desapareció conforme se enfoco mas….-Perdona si estabas dormida-se disculpo.
-No hay problema-dijo con simpleza Alice no sabiendo en que momento se durmió, entre tanto pájaro blanco era una molestia constante, casi fulminando a uno que se atrevió a posar en su hombro.
-¿Es acaso que puedes verlos?-dijo la anciana, aun estando ciega podía sentir como el Rukh chistaba constantemente alrededor de la chica, era algo como si estuviera siendo repelido -¿Quieres ir en contra del destino?-
Alice solo arqueo la ceja ante lo que decía-se ve que no es ciega-susurro para si misma ahora si contemplando esa mirada vacía, suspiro cansada, ese mundo ya le cansaba lo suficiente, en serio quería partir en ese momento-Si habla de esos pájaros…si-contesto al seguir alejándolos, suficiente tenia con verlos como para teñirlos de negro.
Baba miro incrédula como una simple mirada al Rukh, este se alejaba, una habilidad interesante y nunca vista en sus años de peregrina-Porque alejas al destino, el Rukh es la casa de un alma-se rasco la barbilla para tomar asiento al lado de una indiferente mujer, su esencia era oscura si prestabas atención, pero aun asi, sin intenciones alguna de hacer daño.
-¿Destino? ¿Alma?-dijo incrédula esas palabras había escuchado la primera vez que lo menciono, pero era algo que no le tomo importancia-El destino es una estupidez y el alma…. No es nada-dijo al levantarse para dirigirse lejos de ese lugar, ya había perdido suficiente tiempo, aunque tenia que admitir que la comida no era tan mala, dio un vistazo a lo lejos al niño que vino con ella, estaba bien por su parte.
Baba se quedo pensando –Espera, será que vas a dejar al niño con nosotros-susurro al viento, la mujer ni se detuvo siquiera en despedirse del chiquillo, estaba mejor sola, además que el estaba bien con esa gente amable, si lo traía consigo no seria nada pacifico, ajena por completo a lo que en verdad se enfrentaba.
La anciana sola se quedo en silencio, viendo como la mujer se apartaba, había sido un esfuerzo sorprendente el convencer a su gente de que no hiciera nada en su contra, a pesar de las sospechas de que era una espía, pero esa persona de alguna manera le hacia sentir que como enemiga no la quería.
Fue cuando un pájaro paso a su lado, notando que tal vez esto era algún juego del destino, el Rukh revoloteaba de manera alerta conforme la mujer se alejaba, pues con ella, aunque no lo quisiera….vio como el niño giraba a verla, el amado del destino le había tomado cariño.
-Aun si no quieras una familia, aun si te esfuerzas por alejarte…abra personas que quieran estar contigo, aun si los quieres proteger de lo que guardes contigo-susurro al viento tranquilo la anciana, era una lastima no poder hablar un poco mas con el niño, en verdad era una buena compañía.
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A lo lejos Aladdin jugaba un poco con Toya, una dama del clan que le tomo bajo su cuidado, sin embargo algo lo detuvo repentinamente…fue cuando miro a lo lejos a la mujer irse lentamente de la caravana, yendo de inmediato hacia su dirección, siendo detenido por la chica.
-A donde vas Aladdin-susurro la compañera un poco preocupada de ver al niño tan apresurado, luego alzo su mirada para notar a la figura femenina que se alejaba-no vayas, Baba me dijo que ella rechaza el Rukh-comento, desde que fueron recibidos la anciana le introdujo al niño sobre lo que veía, algo que al parecer desconocía.
-Pero ella es una buena persona –dijo el niño al sonreír un poco –Gracias por todo-se inclino de manera tosca para hacer notar su agradecimiento, la anciana lo noto, este solo alzo su mano en despedida ante la mirada de la vidente vacía.
-Esta bien que el se vaya asi-la voz de uno de los jóvenes comento-lo creo de la mujer, ella ni siquiera agradeció…sospecho aun que era una espía aun si usted dijo que no, abuela-
-Las cosas no son lo que parecen Dorji-dijo la anciana al ver al niño darle alcance a la mujer –creo que a partir de ahora no será lo que parece-suspiro cansada al notar ese pequeño cambio en el orden del mundo, la mujer que rechazaba su destino pero aun asi no caía en lo que se llamaba depravación, era algo extraño aunque aun era un mito a sus ojos….pero mas aun, el amado por el Rukh le tenia aprecio.
Una extraña combinación si se lo preguntaban, pero el destino actúa de distintas maneras aun si no lo quieres, y forjas tu destino de acuerdo a tus acciones, pero la mujer era ajena a lo que ella sabia, pues aunque explico con brevedad, noto que no le importaba.
Ajena al hecho que podía transformarlo en negro, que era esa singularidad que se alzaba por esas tierras, ¿casualidad? Se pregunto al sentir que esto estaba mas allá de sus conocimientos, el destino era a veces cruel, pero ahora veía a un amado por el Rukh y alguien que lo rechaza juntos…seria interesante de ver adelante.
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Alice miro al niño con cierta renuencia-que haces aquí-dijo con frialdad al seguir su camino, el chiquillo por fin le daba alcance, pero solo sonrio para caminar con alegría.
-Sabes el clan Kouga es muy buena gente-miro con cierta nostalgia atrás-me hablaron de familia y esas cosas-aun si fue corto el tiempo, el estar con esas personas era calmante.
-Quédate…no te pedí que vinieras-Alice sigue su camino indiferente, en verdad no le importaba mucho que pasaría con el niño al partir, pero al menos estaría fuera del peligro al alejarse de una persona como ella.
Aladdin solo inclino la cabeza con duda-me dijeron que nadie en este mundo debe estar solo….porque no eres parte de mi familia-sugirió entusiasmado, sin embargo se golpeo con la presencia de la mujer -¿Alice?-cuestiono con duda al ver el abrupto silencio.
Alice giro para agacharse a su altura, el pequeño solo la miraba de manera inocente-Mira, no se que tipo de vida hayas tenido, pero te aseguro que estar a mi lado no es seguro…-sus ojos verdes eran severos –Debes tener un lugar a cual volver-frunció el ceño.
Aladdin solo la miro otro rato, sin embargo su gesto descuidado no cambiaba…al contrario siempre radiante al contrario de su compañera –Bueno…tengo que ir a encontrar a un amigo –se rasco la cabeza con duda, Alice sabia que tal vez no tenia familia, por el simple echo de cómo lo encontró, además de lo que acababa de decir, no le importaba.
-Entonces serás parte de mi familia – continuo el ingenuo compañero al seguir el paso alegre, Alice solo se palmeo la cara por ese comentario, lo detuvo en seco al tomarle la cabeza con brusquedad.
-Yo no soy familia de nadie…niño-frunció el ceño al girar al pequeño para que notara su enojo, pero a pesar del aura oscura que se alzaba, el niño no borro su gesto.
-Nadie debe estar solo-volvió a comentar el azulado cuando notaba que los pájaros blancos comenzaban a teñirse de negro, Alice lo noto, parando por un momento su enojo, no era prudente hacerlo al saber que habia más gente que podía notar esos pájaros…tenía que pasar desapercibida si quería obtener su boleto a casa.
-Haz lo que quieras-se paso de largo para seguir su camino, el chiquillo siguió el paso de manera alegre al saber que no seria un problema
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-Bueno mientras no lleguemos a Qishan serás mi hermana mayor –sonrio desprevenido al darle un nuevo mote a la mujer, quien no presto atención para seguir su camino –One-san sabes donde esta el camino-cuestiono al ver que la mujer ya seguía sin importar o preguntar donde se dirigia…esta no dijo nada, el niño solo alzo los hombros…seria muy divertido tener algo que contarle a Alibaba en su reencuentro.
Alice paso por alto el apodo nuevo, sin embargo su camino fue truncado cuando se toparon con un grupo de soldados que iban al punto que dejaron –Viajeros-la voz femenina entre la caravana se escucho, Alice solo se detuvo porque el camino era tapado, sin obtener una respuesta, esta bajo de su transporte para encontrarse con los extranjeros.
-Es acaso que vienen del pequeño pueblo de Kouga- cuestiono con su voz dulce, mientras una fiel compañera la escoltaba, Alice noto la mirada renuente de alguno de los hombres, como si estuvieran disgustos con estar bajo el mando de la chica….sin embargo siguió sin contestar, al contrario el silencio se hizo presente.
-Hola-dijo con animo el chiquillo al notar esa nueva presencia –ella casi no habla-explico a una indiferente mujer, quien solo mostro su rostro estoico ahora dirigido a su pequeño compañero –Mi nombre es Aladdin y ella es Alice-presento – la aldea…-fue asilenciado por un golpe en la cabeza por la mujer, era la primera vez que hacia algo de ese estilo, sorprendiendo incluso a la vista de la visitante.
-Porque preguntan eso-su voz fría e indiferente, ignorando las quejas de su amigo y las de las mujeres por ser tan tosca y violenta, sin embargo la líder solo sonrio al ver que en verdad no era lo que pensaba.
-Es solo que queríamos ver si venían del Clan, en este momento vamos a ir a arreglar unos asuntos con ellos –sonrio de manera sencilla –y lamento no presentarme antes-se inclino –Tercera hija del emperador del Imperio Kou-
- Seisyun Ri-se presento la ayudante con sumo respeto, a pesar que cierta actitud por parte de los extranjeros le molestaba, aunque solo era la mujer, que a pesar de saber quien era, no mostro ninguna seña de respeto o al menos algo ajeno a la indiferencia.
-No pregunte sus nombres….pregunte que asuntos tienen con ese poblado-su voz desdeñosa prosiguió, sus ojos verdes se posaron en los ojos azules de la dama adelante, esta tuvo que detener a sus sirvientes para que no hicieran nada, no le gustaban las peleas.
-Lamento si la moleste-explico la mujer-mis asuntos no son hostiles a ellos, si es su respuesta-sonrio despreocupada, esta solo miro a los demás soldados, aun si su jefa era del tipo de personas pacifistas, el gesto de ellos les daban a entender que no estarían de acuerdo, una lastima, si le preguntan.
-Vámonos Aladdin-dijo al niño, quien solo miro al grupo en general, algo le decía que esto no terminaría bien, el Rukh le decía, sin embargo su compañera solo lo estiro para dejar el paso libre…ahí la mujer solo se inclino en despedida para seguir su camino.
-One-san-cuestiono un poco dudoso por dejar a ese ejercito pasar, se veían peligrosos –tenemos que hacer algo-por primera vez en sus rostro dibujaba algo mas que felicidad, sin embargo era frio el de la mujer, con su mirada no apartada de cada uno de los hombres que daban el paso, muchos de ellos mirando como cosas insignificantes a los que le hicieron perder el tiempo.
Cuando por fin todos pasaron dejándolos atrás, Aladdin se soltó dispuesto a seguir su paso, pero hacia la aldea Kouga –si crees que serás de ayuda no lo creo, aun si poseas a esa cosa en lo que cuelga de tu cuello-comento secamente al chiquillo haciéndolo parar.
-¿Sabes de Ugo?-cuestiono con duda, el nunca lo menciono en el camino, aunque estaba seguro que ella no lo escuchaba.
-Asi se llama-miro ausente al compañero- son cosas que se deben llevar a cabo entre dos comunidades…la princesa se ve que no es del tipo violento…aunque – miro al punto donde despareció el ejercito –me temo que las cosas se complicaran-
-Entonces tenemos que hacer algo-el niño aun pasible sugirió, no podía dejar que la gente que fue amable con el tuviera problemas, pasando por hecho la buena observación de la dama y que supiera de algo que aun no mostraba, sin embargo fue detenido abruptamente por la dama.
-Haz lo que quieras –dijo al fruncir el ceño, suspiro cansada para seguir su camino hacia aquel punto, no tenia tiempo que perder en el niño extraño, pues por mas que lo veía no era algo normal, no solo porque se referían a el como el amado del Rukh (que eran esos pájaros) si no que su esencia era mas madura.
En ese momento el niño solo le dio un ultimo vistazo-Nos veremos luego One-san –se despidió para dirigirse a ese lugar para serle de ayuda, Alice solo se giro dispuesta a seguir su camino, no la harían perder su tiempo, sin embargo algo le decía que el nombre de ese imperio era algo importante, sus ropas eran similares a las que vio en ese reino...
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Aladdin llego al momento que las cosas se complicaron, un gran monumento azul apareció para hacerle frente a ese ejercito que tenia rodeado al clan y al parecer traicionado a la líder –Aladdin-grito Toya al notarlo, muchos de los hombres habían sido defendidos por la princesa, pues esta no quería la batalla.
Hakuei habia usado su Djiin y ahora se mostraba algo cansada, no esperaba que su gente la traicionara de esa manera, mas sabiendo que a ella no le gustaba mucho las batallas, pero haciendo eso de manera pacifica le hizo ganarse el rencor de su segundo al mando.
Fue una sorpresa para todos ver al niño sobre el monstruo azul, este sonriendo de manera despreocupada conforme repelía al enemigos de manera activa, muchos del clan dudaron un poco de esa ayuda, pero teniendo en cuenta que las tenían de perder por numero, aun si la princesa estaba de su parte, al parecer también traicionada.
Baba sonrio un poco al ver que el amado por el Rukh estaba de su parte, pero era extraño que la mujer no haya regresado-veo que ella no es fácil-suspiro cansada al ver que era un misterio la dama, sabiendo que el niño si regreso pero ella no.
Los soldados huían al ver que la criatura era poderosa, sin embargo el líder traidor aun estaba empecinado en que sus acciones no llegaran a oídos de el rey, si alguien le dijera que trato de matar a un miembro de la familia real, algo le decía que no se la llevaría fácil.
En un ataque traicionero al ver a la criatura entretenerse con otros de sus hombres, saco su espada al ver lo distraida que estaba la princesa, para dar una estocada limpia y con muerte asegurada, ya imaginaba ver la sangre correr de esta noble mujer, para echarle la culpa al clan.
-Ahh-un grito por su parte al sentir un agarre en ese momento, pues ahí entre ambos, la figura alta y femenina que antes vieron en el camino, posaba de manera indiferente, tomándolo de la mano con fuerza….Hakuei estaba sorprendida de notarla ahí…pero mas cuando vio la espada que se dirigía a ella.
Incluso su fiel amiga no lo noto y los del clan se sorprendieron por esa interrupción, nadie noto a la mujer…aunque la abuela sonrio al verla ahí, el Rukh se comportaba igual que antes, pero juraba que tal vez cambio su color a alguno negro, quedándose con la duda.
Con una simple mirada a los soldados en general, cada uno cayo inconsciente aun si estaban ocupados con Ugo, ante la mirada de sorpresa de los que estaban antes siendo rodeados, inclusive el que ataco a la princesa, siendo lanzado con indiferencia hacia el grupo.
La fuerza invisible por un momento alejo cualquier Rukh, con sorpresa lo notaron tanto el niño como la anciana, la segunda se asusto un poco al ver algo que se supone no se debería…era eso lo que ocasiono que los hombres cayeran, no estaban muertos por alguna razón.
-¿Tu lo hiciste?-cuestiono Hakuei aun viendo a la intimidante compañera pasar desapercibida entre los cuerpos inconscientes de sus antes subordinados, pero ninguna respuesta le fue devuelta.
-One-san viniste-el chiquillo se lanzo a la mujer, esta solo lo tomo de la cabeza, interrumpiendo con frialdad el abrazo amistoso y efusivo de un niño alegre, alzo su ceja con mirada interesada, para ver al monstruo delante.
Ugo se removía tímidamente al verse objeto de la mirada penetrante de la compañera de su amigo –asi que tu eres Ugo-su voz fría calo mas, el niño aun seguía en su mano, pero este no se movía, Alice bajo al emocionado niño para seguir su paso.
-Espera-anuncio la princesa al salir de su mutismo, en verdad era imponente el aura de la mujer, que disminuía por alguna razón –Gracias-dijo con simpleza, aun si su ayudante era renuente en aceptarla por su despotismo hacia alguien de la realeza, tenia que admitir que tenia su respeto, pues Hakuei contaría otra historia.
-No tienes porque agradecer Hakuei-con frialdad comento esto para darle una mirada simple –solo busca mejores aliados que los que tienes, tu paz no puede agradarle a muchos –con voz soberbia y arrogante siguió su camino indiferente, Baba solo suspiro al saber a lo que se refería.
Aladdin se acercó de inmediato al haber terminado todo, sonriéndole de manera despreocupada a la mujer que lo miraba inquisitoriamente –Que bueno que llegaste One-san-dijo con simpleza otra vez al seguir su camino, pues algo le llamaba a ir con la princesa.
Ugo por su parte seguía incomodo al lado de la mujer que paro abruptamente su salida, pero era algo que no le agradaba mucho, pues aunque Aladdin no lo noto, el Djiin si, la mujer era algo distinto a todo lo visto, pero no lo podía compartir libremente –No te preocupes ugo, no tengo intenciones de hacer algo más…simplemente quiero regresar a casa-explico Alice adivinando lo que el Djiin le preocupaba.
Este solo se inclinó un poco en reverencia, haciendo que la mujer ni siquiera lo girara a ver, de nuevo volviéndose en su estado incomodo, pero fue hasta que algo sucedió donde el niño estaba, que hizo que posara su atención ahí, pues la gran figura prominente de curvas, salía del objeto de dicha princesa.
Aladdin la invoco sin querer al tocar el recipiente, ante la mirada de sorpresa de los del Clan Kouga, quienes aún estaban ocupados acudiendo a los heridos que cayeron durante la batalla, muchos ahora mostraban respeto por la portavoz del imperio, y la abuela empezó a ver que tal vez solos no eran suficiente, por el bien de su gente.
-¿Paimon?-dijo en incredulidad la mujer, aun con la mirada expectante, Aladdin estaba emocionado por explicar eso a la acompañante, pero Alice se mostraba igual de ausente aun si recibía la mirada inquisitoria de dicha Djiin.
-Asi que tú eres la ano-fue interrumpida por Ugo la dama Djiin, cuando iba a decir algo así, ambos tuvieron platicas silenciosas que solo ellos entendieron.
-Baba…debería descansar-pidió Toya a su anciana líder, esta negó con la cabeza, ni siquiera la princesa habia tomado un descanso a pesar de que los defendió, ante la negativa de sus seguidores de obtener la paz, y por medio de ella hacerse aliados.
-Tengo que dar mi resolución-miro a su gente que aún estaba en movimiento y luego paro la mirada en los del imperio Kou, que le esperaba si lo rechazaban, suspiro cansado cuando sin querer vago sus ojos hacia la mujer que se encontraba alejada de la conmoción, entre movimientos raros del monstruo azul.
Alice arqueo la ceja pero dio un ligero gesto de reconocimiento, cuando por fin estuvo dispuesta a marchar de nuevo, porque esto estaba tomando demasiado tiempo…y aunque no lo quisiera y por ella hubiera dejado morir a la princesa, pero sus movimientos fueron instantáneos al ver el descuido de la chica, además que cierto niño estaría triste…ahora se preguntaba ¿Por qué demonios estaba ahí?
-Espera-la voz de la Djiin femenina detuvo el seguir de Alice-Ugo me ha dicho que no tienes intenciones de hacer nada-frunció el ceño un poco, para seguir su paso –tu esencia se desvanece, pero aun asi puedo verlo…. No deberías estar aquí-
-¿Por qué dices eso Paimon?-demando la princesa al ver a la mujer, que ni siquiera se giró al ser llamada, la Djiin solo se quedó en silencio sin decir más, para negar con la cabeza.
-Esto está más allá de cualquiera de nosotros, mi quería candidata-la mujer voluptuosa y azul ya estaba abrazando empalagosamente a la chica, pero aun asi no apartaba la mirada de la que rechazaba el Rukh, pero Ugo advirtió algo… era preferible no decir más.
-Sera mejor que lo dejen asi…y no se metan en mis asuntos-su voz mordaz hizo temblar a los Djiin por primera vez en siglos, incluso Hakuei lo noto al ser aún abrazada, iba a preguntar….pero su esencia se desvaneció al igual que la del otro Djiin.
Aladdin se quedó en silencio…la mujer seguía el paso, aunque era emocionante que haya vuelto –Me tengo que ir-se despidió de manera rápida-fue un placer conocerlos-
-El placer fue mío-dijo la princesa al hacer una reverencia al igual que su sirviente, fue corto, pero aun asi ambos se ganaron su gratitud y aunque a su fiel amiga no le agradaba, sabía que la chica no era mala….muy en el fondo, mirando al par desaparecer.
-Eso fue muy bueno de su parte…señorita del imperio Kou-dijo la voz anciana detrás de ella, los heridos ya estaban siendo atendidos y gente empezaba a susurrar porque al parecer algo habían decidido durante ese intercambio extraño de palabras silenciosas entre ambos Djiin.
Hakuei sonrió al norte que tal vez no fue malo después de todo ir a buscar más alianzas para Kou, pero lo que la hacía más feliz es que sus métodos no violentos acertaban, aun un poco aturdida de como hubiera terminado si la mujer no la hubiera salvado.
-¿Y qué hacemos con ellos?-cuestiono uno del clan Kouga al apuntar a los desmayados, unos aún se les divisaba los ojos blancos por la conmoción, muchos ya no quisieron preguntar, por esa sensación extraña que emano la extranjera, agradeciendo que estuviera de su parte.
La princesa negó con la cabeza al ver a sus antes subordinados, tenía que entregar cuentas al rey y esto no le agradaría –yo me encargo-dijo con simpleza, habia ganado unas nuevas compañías, que más adelante se fortalecerían conforme más los tratara, esperando que tal vez en el futuro pudiera agradecerle a la mujer y al niño su intervención, con una mirada perdida en el cielo.
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El camino se hacía de nuevo silencioso entre ambos, la mujer pensó de nuevo que Aladdin se quedaría atrás, sin embargo para su desgracia no lo hizo, ya que venía con ella –mocoso estas seguro venir aun lo que dijeron esas cosas- dijo con forma despectiva.
-Se llaman Ugo y Paimon - sonrió sabiendo que no valía la pena enojarse con la mujer, pues al parecer esa era su actitud- pero no, no temo lo que dijeron, sé que eres una buena One-san-
Alice rodo los ojos –One-san –frunció el ceño al recordar esa palabra de su hogar-dime Alice –ofreció ya resignada en que no valía la pena seguir esa discusión, el chiquillo solo sonrió para seguir su camino, atrás habia dejado a una muy buena comunidad al parecer en buenas manos.
No fue un desperdicio el haber regresado, al menos eso pensó el niño, aunque aún le parecía extraño que ella regresara en el momento justo, ¿Por qué? Se cuestionó, pero era algo que tendría que averiguar adelante, pues la mujer era muy cerrada…pero le emocionaba tener a otra persona que contar.
Mirando con insistencia esa flauta donde Ugo reposaba, estaba alegre de hacer más amigos y haría que su antes compañero de encierro, se sintiera orgulloso por sacarlo al mundo exterior, pues a pesar de la actitud de la mujer….ya la contaba como una buena amiga.
A Alice no le importaba mucho, ella completamente ajena a que se encontró con una princesa del reino al cual salió huyendo, el camino era tranquilo, ambos no hablaban mucho (aunque el niño a veces sí), sabía que tarde o temprano encontrar el camino a su hogar, aunque primero tenía que ver caer a esa mujer que se atrevió a traerla.
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Como verán fue un cambio extenso esta parte, ya que la influencia de la que rechaza el destino esta repercutiendo en el mundo.
Geme 1 fuera….
