Bien como verán la historia se desarrolla diferente y más rápida con la ayuda de Alice, ya que no se va por las ramas y es muy intuitiva.

Gracias por los comentarios y vamos por mas…espero que les sea de agrado el capítulo siguiente.

Adelante…ya que ahora no será Arda, pero si el mundo creado por Salomón aguarda.

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NEGRO 4: EL MENDIGO Y LOS LADRONES

El sol abrasador de esa tarde, era muy bien recibido por las personas que se aventuraban a salir en ese lugar, ahí un grupo peculiar había sido dejado por una caravana para seguir su camino hacia Balbadd –Mor, deberías intentar esto-decía el mas chico del grupo, mientras montaba de manera alegre el temible tigre dientes de sable.

La chica lo miro por un momento, con su mirada fija en los ojos del animal-No creo que le agrade-sugirió un poco ausente para no apartar la mirada en frente, el otro chico también era carente de palabras…siempre distante, encerrado en sus pensamientos.

Aladdin siendo el mas alegre siguió esa platica a diferentes rumbos, tratando de integrarse un poco con la gente que ahora consideraba amigos, un gran oasis se abría paso adelante, altas palmeras imponentes que se reflejaban con la luz natural de ese día.

-¿Cómo crees que este ahora Alibaba?-se cuestiono el chiquillo azul mientras se recargaba en un tigre calmado, que solo caminaba indiferente del peso que ahora tenia encima, era un gran animal para la vista de cualquiera…pero ese grupo ya se acostumbraba a esa presencia que se supone debe ser para temer.

-No lo se, la ultima vez que lo vi estaba bien-dijo Morgiana monótona en su gesto, aun si tenia tanto que agradecer algo le calaba en el interior, sobretodo después de saber que ese país ahora estaba en severos problemas.

-Espero que lo conozcas Maru-sonrio a su compañero silente-él es un chico muy bueno además de ser mi primer amigo… yo creo que se llevaran muy bien-solo un asentamiento de cabeza fue sus respuesta, para luego un ligero soplido entre esas palmeras se escuchara –One-san también espero que lo conozcas-

Alice no contesto nada, algo sentía en ese lugar que le incomodaba…una presencia imponente, no lo podía negar, pero que le causaba una desconfianza, paro por un momento aturdiendo a los que venían atrás…frunció el ceño y siguió adelante, solo un alboroto se escucho detrás, pues un hombre desnudo saludaba de la manera mas cortes que nunca vio.

-Saludos visitantes de tierras lejanas-comento el desconocido, como si estuviera en la mejor presencia, los músculos resaltaban en la luz del sol y solo una hoja adornaba la parte mas noble….la mujer siguió el paso, como si no fuera mas que una roca lo que presenciaba –Emmmm….-una ligera gota de sudor se diviso al sentirse ignorado.

-One-san-pidio Aladdin al ver a la mujer pasar como si no hubiera nadie adelante, mientras el tigre gruñía al extraño, quien solo miro a la bestia con mucha curiosidad.

-Pero que tenemos aquí…un tigre dientes de Sable, oh nunca vi a ninguno de tan cerca…-iba directo a la bestia para acariciarlo, pero corto su charla cuando una tarascada fue casi llevándose su mano, haciéndose para atrás de manera rápida.

-Morgiana colócate atrás-ordeno el niño con aire protector, mientras Maru también se ponía en guardia al igual que la otra compañera, Alice por su parte paro después de rato.

-Adelante-con voz fría ordeno al trio que dejo atrás, el hombre solo giro con un gesto aturdido por su obvio estado de objeto ignorado por parte de la dama.

-Pero señorita…me han asaltado-dijo al ver que el grupo ya partía a la orden de la mujer, solo la mirada de Aladdin de lastima le dio entender que al menos a uno le toco el corazón, mientras lagrimas exageradas adornaban su rostro ante el abandono.

-Alice no lo podemos dejarlo asi-dijo el niño al ver a su compañero, el tigre aun gruñía pero se mantuvo quieto al ver que la mujer paraba, esta solo clavo esos ojos verdes, como una amenaza silente hacia el hombre atrás, este solo se congelo ante ese desprecio…pero los demás se acercaron (al menos Maru para entregarle un poco de su ropa y un Aladdin curioso).

-Esta bien que nos acerquemos a el-susurro Morgiana a la dama que era la mayor, esta solo la miro y asentó la cabeza.

-Si hace algo extraño lo notare-con voz fría, por primera vez contestaba a la ausente niña, esos días ya los conocía muy bien y sabían que no eran tan malos, además que los rojizos eran silenciosos a comparación del primer estorbo.

-Oh! Gracias pequeños viajeros-decía el hombre mientras se colocaba la ropa, su mirada aun estaba de vez en cuando a la alejada mujer, mientras el se sentaba en un tronco cerca-Mi nombre es Sin y soy comerciante marítimo-informo con suma alegría, su cabello morado se reflejaba elegante…sospechoso, pensó Alice al notar como se desenvolvía de manera despreocupada.

-Mucho gusto Sin-dijo el niño al contestar el saludo-nosotros somos Morgiana, Maru, Alice y Aladdin-presento a cada uno, aunque dudo con el tigre y a la mayor, pues una mirada helada se asomo por su inexpresivo rostro cuando los presento, pero lo ignoro mencionado su nombre.

-Es muy raro ver a personas viajar por estos lados y mas conformado con un animal de ese estilo-miro aun con interés el tigre dientes de sable, que se dirigía al punto donde la mujer estaba- eh escuchado que gente peligrosa y extraña abruma el lugar-con una sonrisa amplia informo, ignorando el hecho que el entraba con todas esas características-pero me es sorprendente que vengan tan jóvenes al viaje con su Hermana-miro a la ausente mujer, quien aun posaba su mirada en algún punto de se lugar, a su lado el exótico animal que dormía tranquilo junto a su ama, mientras un aire de indiferencia le soplaba con fuerza…deprimiéndolo un poco.

-Bueno, vamos camino a Balbadd para encontrar a un amigo-siendo el mas platicador informo el niño-hemos vivido tantas aventuras-se sentía feliz de que los vieran como familia, aunque Alice no menciono nada que fuera lo contrario….era ella más silenciosa.

-Que emocionante, el ser parte de algo tan divertido de ese estilo-se levanto el hombre con un aire excitante, mientras las ropas de Maru se veían imponentes en la figura en contra del sol, les quedaba un poco apretado, pero lograba cubrir la mayoría de su piel, solo el rugir del tigre, lo cayo.

-El es bueno-dijo Morgiana por primera vez al hombre, al ver su obvio miedo por la criatura que los acompañaba, tragando grueso pues al parecer no le era del todo agrado.

La mirada de Sin se poso en ambos jóvenes con mucha curiosidad, pero al verse captado sonrio despreocupado –Bien si van a Balbadd yo también iré, de echo no esta muy lejos de aquí-apunto el horizonte que estaba un poco mas adelante, los jóvenes se entusiasmaron al ver casi truncado su viaje, sin embargo los ojos de Aladdin se mostraron tristes…mirando a la mujer -¿Sucede algo?-cuestiono al ver que repentinamente la emoción se fue.

El niño solo negó con la cabeza, pero los rojizos tampoco entendieron del todo…Alice se paraba para ver hacia delante-Vamos entonces…no hay tiempo que perder-su voz fría hizo que Sin se abrazara a si mismo, era la primera vez que una mujer no le prestaba la atención que alguien con su físico tenia.

-Creo que tienen una One-san interesante-dijo de manera despreocupada al grupo que lo miro extrañado, mientras la mujer seguía el paso para perderse en esa luz-Bien…vamos, que nos deja-trago grueso al recordar la frialdad que tenia, no sabia como los niños se habían llevado bien con ella, pero algo le trasmitía que le daba curiosidad.

Aladdin y los dos jóvenes corrieron para ver lo que se alzaba de manera imponente, ahí Alice miraba con ausencia el mar que se alzaba adelante, junto a grandes casa y diferentes negocios.

-Balbadd es una ciudad muy conocida por su facilidad de hacer negocios, es manejado por la familia Saluja desde muchas generaciones atrás-explico con orgullo Sin al grupo, pero en especial quería que la mujer lo mirara…pero fue infructuoso pues el animal no le quitaba la mirada y le gruñía constantemente.

-Esto es sorprendente-tanto Aladdin como los otros dos miraban maravillados el lugar, mientras mas se adentraban, diferentes personas de muchos lugares, comercios constantes y barcos, sus ojos paseaban de un lado a otro-Mira One-san-se acerco a la mujer quien solo le dio una mirada-a poco no es muy grande-

Alice solo lo miro arqueando la ceja, en todo el camino solo palabras distantes le daba, sin embargo era un pequeño curioso, solo le dio unas palmadas en la cabeza con suavidad –Claro-dijo no tan convencida, tenia que admitir que era sorprendente, pero comparada con las ciudades de su mundo en su mejor momento, tenia algo de antiguo….pero algo le molestaba.

-Desde que el ultimo rey murió, las cosas no han ido muy bien últimamente-Sin cambio su tono al ver a lo lejos algunos lugares oscuros, la ciudad tenia su porte, pero se notaba descuidado, el silencio se hizo presente-pero no se preocupen iremos al mejor hotel del lugar-sin darse cuenta fueron dirigidos a un edificio elegante…este apuntándolo con alegría.

-Pero no tenemos dinero-comento Aladdin ausente al ver que no seria barato el hospedaje.

-Trabaje en una caravana, pero no creo que sea suficiente- Morgiana comento con un aire ausente, mientras el otro joven miraba al grupo, también dando a entender que estaba en la misma situación.

-No se preocupen, yo correré con los gastos-dijo el hombre al dar un paso hacia delante, sin embargo los niños no lo siguieron-vamos-apresuro, sin embargo su mirada fue a la figura que faltaba –Y la Señorita-cuestiono curioso al no verla, sin embargo el gesto triste del niño al mirar a un punto era obvio, se había marchado.

-Ella fue por su lado-dijo el peli azul al girarse de nuevo con una sonrisa, inclusive el Tigre había marchado con ella, dejando a los tres mas jóvenes en ese hotel-tiene otros asuntos que atender-cabizbajo comento.

Sin se rasco la cabeza al notar esa singularidad partir, sin embargo lo que mas le causaba extrañeza era que no la noto, pues por mas que miraba, la figura no relucía por ningún lado, tenia que admitir que tenia rasgos singulares y algo ocultaba debajo de ese manto, pero no tuvo tiempo para indagar mas.

-Pero es peligroso allá-comento un poco alarmado por que una dama se haya ido sola, pero al notar la tristeza en el grupo dejado atrás, decidió cambiar el tema, el arreglaría para que la fueran a buscarla, era muy cruel dejarlos, porque a pesar de ser muy distante los chiquillos le tenían aprecio.-Bueno entremos a comer-

Ahí los tres se abrieron paso en aquel lujoso hotel, con una alegría amarga por el abandono, mientras el hombre platicaba de los platillos jugosos por lo que era conocido el lugar…sin embargo unos guardias los interceptaron, siendo apoyados por unos conocidos del mismo.

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Alice caminaba ausente en aquel lugar, la ciudad estaba en peor estado del que pudo notar durante su ingreso, tenia que seguir su búsqueda a parte, después de dejar a los niños en buenas manos, por el momento, ya que no confiaba del todo en el….pero el gruñir de la bestia le detuvo.

-Vaya…vaya, que tenemos aquí-una voz salió de la oscuridad, una extraña neblina los cubría-vienes del lugar del hotel…creo que puede que tengas algo mas que simples trapos-varios hombres salían a su paso.

Alice solo mostro su cara seria para pasar de largo, mientras el tigre gruñía con constancia, asustando a algunos de los ladrones, mucha de la gente que estaba ahí, tirada por hambre o suplicando algo de comer se alejaba conforme conocían a los que rodeaban a la mujer.

-Te dije que te detuvieras-demando un hombre pero su brazo no llego a tocarla, cuando un grito salió de este, haciéndolo caer de rodillas…tomándose su extremidad con insistencia, estaba doblada en una forma no natural.

-Alguien mas me quiere detener-su voz autónoma resonó, mientras el tigre olía a un miedoso hombre herido, enseñándole sus dientes de cerca, mientras se hacia para atrás con rapidez y temor, los demás sacaban sus armas de igual manera al ver la violencia ejercida y sin poder verla.

-Detengan esto-otra voz salió, un joven rubio con ropas blancas miraba a todos con severidad, unos gruñían por lo bajo al ver la interrupción, mientras otros apuntaban a la mujer con odio-Les dije que no robarían si no eran ricos-

-Vamos Alibaba…siempre tan blando, mírala…aun si trae esos trapos viene del hotel, de seguro tiene algo mas que lo que trae puesto-otro hombre salía del paso, uno con cabello lleno de rastras…se veía violento al contrario del otro que apareció.

-Cassim, nuestro objetivo no son gente que sea extranjero….-el ahora Alibaba respondió severamente al chico que solo miraba a un punto, ahora dándose cuenta del herido, pero la mujer noto ese nombre…frunciendo el ceño al reconocerlo por simples platicas (si prestaba atención).

-ELLA ME HIZO ESTO-decía con insistencia al tomarse el brazo el herido, el chico de rastras solo sonrio pero con enojo.

-que valiente mujer-gruño con severidad al acercarse, sin embargo el tigre no lo dejo dar otro paso-vaya mascota traes…mujer-de manera despectiva miro al par, un silencio se instalo entre ambos, mientras Alibaba intercedía.

-Esto no tiene que ser de esta manera-dijo el rubio al mirar ahora a la mujer-será mejor que se vaya, el asunto no es con usted-sin embargo un golpe severo en la cabeza lo hizo caer desmayado, algo que sorprendió a los demás.

-Me llevare a este idiota-dijo la mujer al cargarlo con facilidad y lanzarlo al tigre, para que lo cargara-si alguien me sigue…. No responderé-sus ojos verdes profundos se hicieron notar en ese lugar, todos tragaron gruesos y a pesar del orgullo de Cassim, este no pudo moverse…la mujer tenia algo, les hizo algo, ni siquiera pudieron usar sus armas mágicas para pelear…desapareciendo en la oscuridad del lugar.

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Un dolor punzante en la cabeza le hacía levantarse con lentitud-que paso-logro formular conforme su visión se enfocaba, era un lugar muy oscuro, mirando con insistencia por todas partes, mas cuando recordó el ataque, se iba a mover pero un gruñido lo detuvo en seco, sacudió su ropa para buscar su arma, sin embargo no la encontraba.

-Si buscas tu espada será mejor que lo dejes-la otra voz le asusto, haciéndolo saltar de inmediato a un lado, ahí la figura femenina que defendió afilaba su espada con sumo interés.

-Eso es mío-reclamo de inmediato ante ese objeto preciado, lleno de recuerdos de su pasado, pero cayo al gruñir de nuevo de la bestia, que se paseaba socarronamente a su alrededor, como esperando a que se moviera para que le diera motivos de morderle, haciéndolo tragar grueso.

-Esta bien Sable-dijo la mujer al animal, quien solo la miro y se recostó a regañadientes, era la primera vez que Alibaba notaba a esa criatura mas de cerca, aunque antes la vio…no a tan poco centímetros, dio un respiro para poner su rostro estoico.

-Que es lo que quieres de mi-dijo con voz severa el chiquillo –si quieres dinero no lo tengo-aun si la había defendido, ahora no sabia si estaba en lo correcto, solo un bufido de la mujer le dio a entender que se estaba riendo-Crees que es una broma secuestrarme, mis compañeros me buscaran y ahora no intercederé-dijo confiado…con un poco de duda de cómo escapo.

-Vaya que estúpido niño- dijo la mujer al salir para ser reflejada por la luz de la luna, sus gestos fríos y mirada penetrante hicieron que el joven se quedara quieto, mas de 20 tenia…pero su edad no era segura, pero su esencia si que lo aplastaba…aun si no mostraba ningún sentimiento en ella.

-Co-como que estúpido-trato de formular de nuevo esas palabras, tratando de mantener la valentía con la que se unió a la banda de ladrones de Cassim por el bien de su país.

-Mira…no me interesas que vienes haciendo con una bola de idiotas como esos-su voz mandona resonó en ese lugar- pero quiero saber tus motivos del porque lo haces….-frunció el ceño haciéndola mas a temer, tragando grueso el joven al verse objeto de esa mirada.

-Es algo que no te interesa como lo dijiste-logro sacar de su boca, su mirada trato de hacerla igual de recia, pero era imposible con la profundidad de esos verdes, sin embargo el frio de su propia espada le hizo tragarse sus palabras…pues no se notaba el titubeo en su mirada, como si la muerte fuera parte de su vida.

-No tengo tu tiempo-ordeno la dama-solo quiero saber el porque haces eso…-sus ojos se posaron en los del joven, un silencio repentino se hizo entre ambos, sin embargo si fuera una guerra de miradas…el joven perdería miserablemente, pues ya estaba de rodillas de inmediato.

Alibaba se sentía asustado, por un momento muchos recuerdos pasaron por su mente, su madre en la zona pobre de ese reino, cuando su padre lo trajo consigo al castillo….tantos recuerdos dolorosos que pensó haber superado, como si todo hubiera sido drenado hacia la mujer…quien solo mostro una sonrisa, el lo sintió como burla.

-¿Qué fue lo que hiciste?-cuestiono no sabiendo porque hacia esa pregunta, la mujer no contesto para sentarse a un lado, sus ojos mirando al joven con insistencia.

-Vaya…un bello príncipe que quiere salvar a su reino después de abandonarlo-se burlo la mujer asustando al joven –bien…crees que estas haciendo lo correcto...¿verdad?-sus ojos ausentes sin una pisca de arrepentimiento se diviso en su rostro de mármol frio e indiferente.

-¿Co-como sabes eso?-dijo un Alibaba asustado al notar que algo sabia la mujer-yo no te lo eh dicho- camino hacia atrás hasta toparse con la pared.

-No es necesario que lo digas-suspiro Alice al ver que en verdad era un dolor el joven –no me interesa que tienes planeado, pero ten en cuenta el estado de tu país, ¿crees que una rebelión de este tipo lo beneficiaria?-cuestiono.

Alibaba no sabia que hacer, por mas que miraba tenia miedo, quería correr aunque eso significara saltar por la ventana, pero el tigre por una razón se poso en ese punto de escape, ¿cómo llegaron ahí? Se cuestiono, pero la voz de la dama le dio a entender que tendría que responder-porque ellos me necesitan-logro sacar.

-Vaya, que noble de tu parte-dijo la mujer mientras jugueteaba con la espada de su secuestrado con interés, su rostro indiferente aun era constante a pesar de lo que sentía el joven era una tortura mental, pues sentía la presión a su alrededor-este tipo de revoluciones no tiene ningún fin…lo sabes-

-Claro que tiene un fin, nosotros robamos a los ricos y se los damos a los pobre, solo asaltamos a la gente que tiene mas-se defendió, sentía su cara roja por el enojo, dejando a un lado el miedo, no podía decir eso con simpleza después de tanto esfuerzo-usted no sabe nada-gruño pero la espada lo detuvo en seco.

-Que idiota…eres el idiota entre idiotas, tu siendo un noble buscas el camino mas fácil, que no ves que estas siendo utilizado, tu nobleza será tu perdición si no cambias de mentalidad, tu gente aun si estén robando sigue siendo pobre, tus acciones solo empeorar la situación en este pueblo, haciendo que gente se vaya y sea capturada como esclavos-dijo amenazante mientras daba unos pasos al igual que el joven, este trago grueso al ver su espada ya en la garganta….pero espero el golpe y no murió, solo un ligero hilo rojo se asomo por su cuello.

Se toco con insistencia la garganta al no verla cortada, tragando grueso con insistencia mientras su sudor corría a chorros, solo la figura femenina ya se encontraba sorprendentemente lejos para lo cerca que estuvo de morir, el tigre se mostraba ausente…dormido si le preguntaban, pero luego las palabras que dijo le calaron, clavándose en su corazón…¿todo eso provoco? Se cuestiono.

-Si-la voz de la dama le dio a entender que estaba leyendo su cabeza…¿cómo? Se cuestiono de nuevo-no preguntes-contesto de nuevo, haciendo temblar al joven que estaría dispuesto ahora si de saltar por la ventana, si no fuera porque el animal vio su meta, gruñendo con fuerza –Ya basta de juego, asume tu papel y enfrenta las consecuencias de tu abandono, ahora sabes esto…¿qué harás para remediarlo?-Alice solo lo miro…este solo se quedo en silencio.

-Yo-yo….no se-se desinflo de inmediato al verse perdido, no sabia que hacer en ese momento que ahora todo se le echaba en la cara, pensó que lo que hacia estaba correcto, ayudar a Cassim era el porque regreso, encogiéndose en ese lugar mientras negaba con insistencia ante la confusión y el desespero.

Alice no sabia porque hacia eso, pero conociendo el nombre del amigo de los niños que dejo, además de conocer un poco esa relación, tenia que interceder, solo para no sentir esa molestia que brotaba por alguna razón…pero el joven si estaba perdido, suspirando y lanzando esa espada entre los pies de un desesperado y ahora asustado joven.

-No hagas eso-dijo al aferrarse a la pared y volverse a tragar su corazón que casi juraba estaba en el suelo, algunos mechones de su cabello caían con delicadeza, pero la mirada de la mujer era severa.

-Eres un noble, usa tu posición como tal para poder quitar del poder al la persona que esta a cargo…aunque me temo que la situación ya no tiene remedio-Alice miro al horizonte, esas aves negras ahora sobrevolaban el lugar, casi jurando que estaban siendo controladas.

-Pero dijiste que puedo hacer algo-Alibaba sentía que su esperanza se iba con el viento, incluso el tigre solo bostezo un poco, dando por hecho que ignoraba la situación.

-Si…puedes, pero será difícil-dijo Alice al no mirarlo, aun con la pregunta del porque hacia esto, presente –busca la manera- clavo esa mirada verde en el por un momento, al desaparecer en aquella ventana repentinamente, solo el tigre se quedo ahí mirando el punto donde su dueña había ido.

Alibaba se encogió al verse solo con la bestia, mirando con insistencia el arma que ahora estaba lejos de el, tramando que haría si quería ser comido por esta, pero solo un rugido lo irguió repentinamente, este de igual manera dando un salto por esa salida, el rubio se asomo y vio la habilidad de la gran criatura, pues se apoyaba con la misma estructura.

El rubio miro a la luna que ahora se asomaba, tenia un dolor de cabeza por el golpe y la extraña mujer, que se aseguraría de no volvérsela a encontrar, tragando grueso ante el ardor de su cuello por el corte y mas aun por las palabras dichas, pues aunque le tenia miedo eran ciertas ¿quién era? Se cuestiono, una ligera punzada en la cabeza le hizo recordar de una situación, ¿cómo bajaría?.

Sus lagrimas corrieron una vez mas en ese alto lugar, pidiendo al cielo una ayuda de algún lado, pues estaba seguro de algo, moriría de frio en ese alto lugar, tragando grueso por todo lo que sucedió, ahora no tan seguro de interceder por alguien en una situación futura, ¿casualidad?.

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La luz se asomaba ese día que siguió, ahí en el palacio una reunión tensa se llevo a cabo, donde el rey de los siete mares cerraba unos asuntos con el hijo del anterior de Balbadd, arrogante y distraído, además de gordo por lo excesiva que era su vida.

-Si yo atrapo a esa tropa, entonces volverán a reabrir el comercio-llego a esa conclusión el hombre de cabellos morados con su cara estoica y seria, junto a el dos de sus hombres acompañándolo, su mirada severa se clavaba en los nerviosos lideres de ese país casi caído.

-No es como si puedas-dijo el rey con seguridad tímida, pero algo le hizo callar, la mirada del hombre a quien su padre dio consejos, clavo la espada en la mesa con orgullo.

-Entonces déjalo a nosotros-con una sonrisa fiera se armo de valor para encarar al rey y dar su ultima palabra, dejándolo atrás sin oportunidad de represión por su parte, dando la espalda y seguir su camino, ante miradas negativas de sus aliados, al conocer bien al líder.

Ahí Sinbad el rey de Sindra, señor de la alianza de los siete mares, se hacia presente, con su orgullo en alto y valor conocido, divisaba la luz del sol con la promesa de un futuro, el futuro de su reino y ser de ayuda al que fue su benefactor años antes…le regresaría el favor de alguna manera, aunque el primer paso seria, acabar con esa pandilla.

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En el lugar abandonado de esa ciudad, el hambre, desesperación y pobreza era palpable, ahí un joven rubio iba cabizbajo y con severos síntomas de cansancio, muchos niños iban a su encuentro conforme lo reconocían…comida no traía, pero la promesa de que tal vez al rato, estaba presente.

Despues de mucho caminar, a pesar del dolor de sus pies y los golpes que presentaba, muchas cosas pasaban por su mente y la primera era el como patéticamente bajo de esa torre olvidada por la gente, maldecía su oportuna ayuda…aunque el tiempo lo uso para pensar mejor esas palabras.

Una choza humilde se abría paso, tristemente adentro, frunció el ceño al notar que no había ruido ahí, dio un suspiro para abrir la puerta-Ya vine Cassim-dijo ausente para cerrar los ojos y prepararse para un encuentro contra su amigo de la infancia…pero se quedo callado, parando en seco para ver la escena mas terrorífica adelante…ahí la figura de la mujer en medio, con lo que parecía ser Cassim en sus manos, a su alrededor todo el grupo de la niebla inconsciente.

-Llegas en un buen momento-la voz fría de Alice resonó-eh estado hablando con Cassim-sus ojos fríos se posaron en un rubio congelado, quien trago grueso para convocar las llamas en ese lugar, tratando de no quemar a sus amigos (al menos el los consideraba asi) –vaya, un idiota valiente... por fin muestras a esa criatura-sonrio.

Alibaba se abalanzo hacia ella sin titubeo, pasando por alto lo ultimo que dijo, aun si estaba mal lo que hacían, no era la manera de hacerles eso…mas a su amigo, aquel al cual abandono antes, pero un golpe en seco en su estomago le hizo parar…la mujer ya estaba frente a el.

El tigre solo jugueteaba un poco con algunos que aun estaban consientes, aunque asustados, por verse tan cerca del divertido animal (porque…no se) –muy lento-la voz de la mujer escucho, mientras su cabello era jalado con fuerza por ella, mientras su espada caía, colocándolo junto a Cassim inconsciente.

Ella se sentó un momento para ver porque estaba haciendo eso, ahí en medio de esa carpa, con la mayoría de sus miembros inconscientes, al parecer querían dar un golpe esa noche, para asaltar un lugar lleno de gente noble, su mirada se poso en ese mapa….tenia que admitir que tenían agallas, sonriendo imperceptiblemente en su rostro estoico.

Alice, ex guardia de Umbrella, cuya venganza aun estaba vigente y que lograría hacerlo, tenia la sensación que debía hacer eso…¿por qué? Aun era ajeno, pero las palomas revoloteaban de manera extraña a su alrededor, como si los hilos de alguien se movieran invisibles para los ojos normales…era la misma sensación que tuvo cuando fue traída a ese lugar.

Miro hacia un punto oscuro, ahí una figura salía-vaya, no esperaba verte aquí…singularidad de mi padre-un hombre enmascarado salió, algo que miro la mujer con sumo odio…esa figura la conocía, era de esos sacerdotes que la trajeron.

-Interesante-dijo al quedarse sola en ese lugar, al parecer los hilos se revelaban ante ella, tendría una platica interesante con ese hombre que no estaba solo…ahí ante la inconciencia de los demás ladrones, una pelea silenciosa se llevo a cabo, donde el Rukh negro resonó por primera vez en esas tierras…ante la ignorancia de muchos en ese lugar.

Pues no solo la tropa de la niebla fue atacada en su propia guarida, además de cierta interferencia interceptada… Alice hacia su movimiento rápido y sin ser detectado, de alguna manera se había enterado de algo, tendría que hablar con cierto hermano del idiota para tener clara unas cosas, una sonrisa se dibujo en su rostro, lo mejor de una amenaza era que la persona que la trajo para estar bajo su control, echara a perder sus planes, le gustaría ver la cara de la bruja cuando vea el resultado.

No era su forma de trabajar, pero era la mejor manera de vengarse por el momento, ya sabiendo contra quien se enfrentaba, al parecer las cosas se harían mas interesantes… pues el enemigo tenia la clave para el regreso a su hogar.

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Un grito despertó ese día al grupo de niños, ahí un diente de sable se recostaba en las afueras del gran patio del hotel, un gran bostezo del animal que era rodeado por guardias temerosos.

-Mira…aquí estas-dijo el niño peli azul ante la mirada de extrañeza de todos en general, incluso el hombre que conocieron el día anterior, el cual recién llegaba, ahí una nota estaba en su garganta, tomándolo el único que se acerco además de los dos pelirrojos, pues el hombre fue repelido por un gruñido.

-Creo que no le agradas-dijo el ahora conocido Jafar a su señor, al ver que el animal no le gustaba, aunque Mazru su amigo, era otra cosas, pues al igual que los del gran clan que eran los dos chiquillos, este también se acerco como si nada…y para su sorpresa el también.

-Es una nota de One-san-dijo con alegría el chiquillo al ir con los dos pelirrojos-dice que cuidemos de Sable por un tiempo-sonrio alegre de que el animal estuviera con ellos, aunque el hombre miro con recelo a la criatura por no llevarse bien, ante las burlas de sus secuaces.

Sin suspiro un poco cabizbajo por no será aceptado en ese circulo amistoso que se envolvía alrededor del animal, que se dejaba incluso acariciar por el peliblanco de su segundo al mando, pero de el no –porque…porque-lloraba deprimido en una esquina, mientras Mazru le daba palmadas para que se recompusiera.

-No se quien sea esa One-san, pero si le hiciste algo a ella, ten por seguro que la mascota no te querrá-acuso el peliblanco con su mirada de decepción a un ofendido Sin.

-Pero soy un rey…el gran rey de Sindra, de los siete mares-acuso con orgullo, siendo disminuido por el rugir de la feroz bestia, el solo saludo, por más que trataba de hacer memoria…no hizo nada indebido –porque solo yo-se inclino de nuevo triste por ese detalle, hundiéndose mas en depresión por que el estaba seguro que no hizo nada, era un gran hombre, el más galán y la mujer ni siquiera lo miro, su orgullo como mujeriego caía a pedazo conforme sus secuaces suspiraban cansados, aunque Jafar revelo un brillo por conocer a esa mujer.

Aladdin solo sonrió-creo que será muy emocionante esto-dijo al querer presentarle a Ugo al grupo, ahí despertando el interés del rey...al ser un recién explicado Magi.

-Bien…necesito su ayuda-después de un largo relato de aventuras y temas mas serios, el rey los miro con seriedad, aun el animal estaba lejos de ellos, pero la mirada le indicaba que estaba alerta, pidiendo la ayuda de los tres (aunque se rehusó de la de Morgiana por ser mujer, pero se mordió la lengua por la reacción violenta que tuvo).

Ahí todos irían esa noche a defender un área que seria atacada, al parecer la tropa de la niebla haría su movimiento y ellos estarían ahí para detenerlos, después de todo era el favor al rey que fue su benefactor….mientras hilos aun se movían, aunque mas lento por cierta interferencia, donde dos titiriteros desaparecieron solo detectados por el líder de esa organización.

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Como verán Alice se puso muy dura con Alibaba y la tropa de la niebla, solo por intuición se inmiscuyo más allá que solo una advertencia, como se supone habia planeado en un inicio, pero la mujer sentía algo…el titiritero aparece.

Sinbad solo le da curiosidad, aunque está deprimido por el hecho de ser ignorado por una dama, algo que es nuevo para él, siendo que siempre caen a sus pies.