NEGRO 8: Obsesión

Una gran cabeza recibía al pequeño Magi en aquel gran salón, Ugo le daba la bienvenida a Aladdin para poderle contar una historia –Es un gusto verte de nuevo-saludo la única parte de aquel Djiin.

Los ojos del niño por un momento se volvieron llorosos al ver que todo estaría bien, tratando de mantenerse sereno y fuerte para limpiar lo que empezaba a brotar, sentimiento de alivio por verlo de nuevo…pero sabiendo que no podría regresar.

-Alguna vez te dije que te diría la verdad…y temo que lo que vendrá no te será fácil-con un atisbe de lamento comento Ugo, haciendo que el niño le prestara atención y negara con la cabeza –pero tengo la esperanza que estás preparado-

-No te preocupes –comento sin cuidado el chiquillo al ver como se movía su primer amigo, gracias a las creaciones que al parecer el mismo hizo, aun a pesar de que algunas lágrimas adornaban sus mejillas…sus ojos reflejaban la fuerza que le recordaban a alguien, Ugo sintió nostalgia y culpa.

Un largo suspiro vino de el para ser suplantado por una sonrisa-Esta es la historia de un antiguo reino de mucho tiempo atrás –introdujo –es algo que simplemente tú debes de ver, aunque quería traer también a ese otro Magi…pero me fue imposible –suspiro.

-¿Judar?-cuestiono Aladdin siendo afirmado por su viejo amigo.

-Es algo que debí corregir hace mucho tiempo, pero ellos se lo llevaron-suspiro cansado Ugo al recordar las atrocidades que hizo Al-Thamen para hacerse del pequeño, el niño solo inclino la cabeza –lo sabrás dentro de poco-sonrió de medio lado.

-¿Ellos?-cuestiono el peli azul, pero Ugo lo detuvo.

-La verdad que veras a continuación será de gran ayuda para un futuro-una gran puerta era convocada para revelar lo que fuera trajo Ugo a Aladdin, este empezaba a flotar lentamente con algo de sorpresa –esta será la última vez que nos veamos-con algo de tristeza dijo el Djiin.

-Lo sé y gracias-comento el niño con una madurez impropia de su edad, haciendo que Ugo sonriera un poco más ligero –no te preocupes que de ahora en adelante hare todo lo que este a mi alcance–alzo su mano para despedida, mientras grandes recuerdos cruzaban su mente.

-Solo te pido que cuides un poco de ti Aladdin…Alice no es de nuestro mundo y fue traída desde muy lejos-explico Ugo mientras el niño se elevaba –No sé lo que pretenda…si es bueno o malo, tendrás que averiguarlo tú- grito por ultimo al cerrarse esa puerta…dejándolo solo de nuevo en la gran torre.

Ugo tenía muchas inquietudes respecto a la mujer, sabia a través de quien fue traída, pero era algo que a pesar de todo no demostraba, era oscuridad de eso no tenía duda con tan solo verla en acción, pero su actitud decía otra cosa y le daba la duda que tal vez no todo lo negro era malo, pues siempre estuvo ahí cuando Aladdin la necesito…un poco lejana, fría y a veces cruel, pero atenta.

¿Por qué? Se cuestionó un poco aturdido pues no sabía toda la verdad, solo fragmentos de la misma, era alguien capaz de saber y sentirlo desde muy lejos, puede distinguir el Rukh y manipular el corrompido, pero la curiosidad era mucho y más que el destino quiso que se involucrara con Aladdin.

-Espero que este equivocado-sus preocupaciones eran demasiadas, pero no podría hacer mucho ya que era el guardián y no podía interferir directamente en los asuntos del mundo de Salomón, pero algo le incomodaba…pues la mujer nunca demostró ser mala, pero si tener un aura amenazadora y temible.

Suspiro cansado y pidió a Salomón por aquel Magi que ahora sabría la verdad, esperando que con su madures y por ser el hijo de su padre, supiera manejarla de una manera sabia…sintiendo culpabilidad por dejarle ese peso al chiquillo y que todo no acabara en la oscuridad como su antiguo hogar.

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En aquel cuarto algo mágico nunca antes visto sucedió, aun en el tiempo que viajo con Sinbad cosas peligrosas y grandes aventuras fue testigo, pero ahora frente al joven Magi inconsciente…hermosas palomas blancas se divisaron para cualquier ojo humano y era algo que era fascinante aun para sus ojos fríos y calculadores del segundo al mando de Sindra.

-¿Qué fue eso?-atino a decir uno de los presentes mirando a la persona que estaba a cargo, pues este estaba ahí por órdenes de su rey quien marcho en ser de apoyo a Alibaba, mientras el cuerpo del inconsciente ya no estaba entre ellos causándole un poco de preocupación.

-No lo sé-Jafar negó con la cabeza, tantas cosas tenía en mente y preocupaciones previstas en cuanto a la actitud de su siempre líder, algo no estaba bien y sabía que dicha mujer era la culpable de que se comportara asi…tan obsesivo de que forme parte de Sindra sin importar las amenazas y descaro que presento.

Dio un largo suspiro al ver que nada más sucedía, tenía que mantener la calma ante todo y seguir el paso que juro proteger sin importar si era para bien o para mal, Alice era una mujer poderosa en todos los ámbitos…misteriosa y con grandes habilidades que no entendía, era el factor porque no quitaba el dedo del renglón.

¿Sera ella con quien se encontró antes en el tejado? Se acercó a la cama donde estaba Aladdin, esos niños eran la clave para el acercamiento de Sinbad, si sabía muy bien como pensaba y estaba seguro que era la manera en que lo haría…negó con la cabeza cabizbajo al notarlo con frialdad, pero era un asesino, sería lo más obvio.

Sea lo que fuera estuviera pasando en esas tierras conflictivas sentía como si el inicio de una serie de eventos se desenvolverían alrededor del grupo que acaba de contactar con Sinbad…su plan estaba tan claro, y no los dejaría ir fácilmente, miro esa gran luna que empezaba a desaparecer y dar inicio un nuevo día…un día donde todo cambiaria.

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Alice miraba como el Rukh negro se reunía alrededor del castillo, el odio se revivió con las palabras imprudentes de un rey derrocado, las armas de vuelta a quienes ya perdieron el sentido de seguir y la mirada impotente de quienes no querían seguir en esa pelea.

Pero no era el momento de entrada, esperando con paciencia a alguien que no tardaría en llegar conforme esa mañana se transformaba en tarde, a la luz del Rukh pintado de negro….manteniéndose al margen a pesar del peligro que se encontraban los jóvenes, pero sabía que ellos lograrían superarlo de alguna manera, decidiendo no mal gastar su energía y ver todo el desarrollo.

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Una figura negra y estruendosa se formó conforme el indicador de más energía negativa se fortalecía, pesuñas oscuras, grandes dientes y enormes alas, la figura mortal de Ahbmad sucumbió ante el Rukh negro al quitarle su falso contenedor a Cassim…quien yacía en el suelo incrédulo de ese movimiento inesperado para todos.

Todo estaba bien hasta hace un momento, eran pensamientos del propio líder de la tropa de la niebla al ver que su amigo logro su cometido, aun si no lo admitirá el convertir en una república esa nación era la mejor solución, no habría rey…ni nobleza a la cual servir.

¿Era tanto su odio y envidia a Alibaba? El siendo un hijo ilegitimo del rey era más propio para el papel de heredero, ahora se arrepentía de lo que hizo en el pasado y agradecía ahora estar en ese lugar en apoyo, sin embargo el rugir de la bestia lo saco de sus pensamientos y debate mental para sucumbir a la realidad.

La gente empezó a gritar y el caos reino de nuevo en ese lugar, mientras una carcajada del sacerdote consejero del reino se escuchaba, fuera de lugar –Eh tenido éxito en misión….un Djiin negro ha nacido- el feo hombre miraba como el ser empezaba a atacar a la gente por igual, ante los intentos infructuosos de detenerlo.

Alibaba vio con horror como la gente se esforzaba por protegerlo, muerte, sangre…sus soldados y guardias empezaba a caer conforme la criatura era más incontenible, sin embargo noto que su objetivo era el en específico –En serio él es Ahbmad-cuestiono a Cassim quien era el que estaba más cerca.

-No lo sé…pero no te quedes ahí-gruño el de rastras al ver con incredulidad como Morgiana se esforzaba por hacer su parte de defensa y ataque, un descuido de ella la lanzo contra la pared, la bestia abalanzándose hacia Alibaba que aún estaba mudo del cambio repentino…pues aun no creía que su regordete hermano era esa cosa.

-Cuidado-grito Cassim al ver que su amigo seria herido, el rubio miro como fue salvado y dejado a la merced de la criatura…iba a morir y era por su culpa.

-¡Cassim!-grito de desespero al presenciar lo que aseguraba era la muerte de quien conoció en la infancia, por fin se entendían y eran más cercanos, su relación se arregló después de años, y el de rastras lo sabía, pues solo sonrió para cerrar los ojos y esperar su muerte, la cual no llego.

El moreno ahora estaba en el suelo incrédulo de lo que veía, pues el Fanali amigo de la extranjera ahora estaba en medio de la criatura deteniendo el golpe mortal del ser negro-¿Maru?-dijo incrédulo y solo tuvo de respuesta el gruñido a lo lejos del diente de sable.

Solo un ligero sonido salió del Fanali más serio, sin prestar atención al joven a su espalda, sin embargo un ligero esfuerzo más y alzo al imponente monstruo para lanzarlo lejos de sus dos amigos, pues Alibaba ya estaba auxiliando a Cassim.

-Gracias Maru-el chico rubio no sabía que decir, al contrario solo el ver que no estaba solo le hizo recordar que tenía que dar más por él, para hacer algo y que esto no se tornaría peor, pues no imaginaba si alguno muriera como casi estuvo a punto de hacerlo su amigo.

Sinbad logro a interceptar el contraataque del Djiin negro –Alibaba-grito entre el forcejeo que tenía la bestia, Mazru se encontraba en la retaguardia pues por unos momento también ataco en el momento precisó –tratare de mantenerlo conmigo…mientras tu atácalo-

Alibaba solo se miró sorprendido por eso, pero era necesario empuñando su espada con decisión, sin embargo partículas oscuras le impidieron hacer el golpe mortal al lanzarlo de improviso siendo capturado por Morgiana mientras Maru y Sable atacaban a la criatura enfadada.

La pelea prosiguió por mucho más tiempo del previsto, mas con la aparición del Magi oscuro ante los ojos de los presentes, usando al Djiin a su antojo con una risa maniaca y unas ansias de venganza...aclamando la aparición del niño Magi y su Djiin, ajeno a que eran observados por un par de ojos frio.

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Mazru y Jafar miraban hacia un punto con detenimiento, tenían la labor de detener a la gente que empezaba a sucumbir a la violencia, gritos y sangre…lágrimas y muerte, era el escenario a lo largo de la ciudad, triste escena a pesar de sus esfuerzos.

Sin embargo algo en el cielo llamo la atención, pues un gran turbante mágico se dirigía hacia el castillo -¿Aladdin?-dijo el adulto cuando lo pudo distinguir, aun entre los gritos de la gente algo nuevo se vería dentro de las paredes nobles de aquel recinto.

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-Tardaste-la mujer fría dijo de manera despreocupada al divisar el turbante blanco, ella parada en una posición que le aseguraba poder ver todo sin ser notada, dio un gran salto para posicionarse junto al chiquillo.

-Ugo-kun me dijo que eras diferente-dijo el niño peli azul sin girar a verla, solo la mano de la dama en su cabeza le salió por sorpresa.

-Ambos somos iguales de cierta manera-sus ojos verdes no reflejaron nada más que su distancia a lo lejos, Aladdin sonrió alegre por ese comentario, pues a pesar de ser más poderoso y tener esa habilidad, al descubrir quién era en realidad le hacía sentir muy ajeno.

-Gracias-atino a decir con un suspiro, tomándose la cabeza con detenimiento y un gran sentimiento cálido brotando desde su interior, aun si las palabras de Ugo le eran de advertencia por más que la veía no era peligrosa…lo contrario, teniendo en cuenta que era su turno el averiguarlo.

Un silencio se hizo para darse paso al castillo, en el momento justo que cabezas rodarían…la batalla estaba en su apogeo y la gente no podía detener la furia del Rukh oscuro, un fantasma de sonrisa se divisó en el terso rostro –interesante-el rugir del Djiin oscuro los recibió.

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Sinbad no lograba zafarse de las estalagmitas que Judar le lanzo –maldición-sus golpes no eran nada en comparación de lo que Alibaba y Cassim tenían, pues la furia de la bestia era directamente a ellos.

-Esto no es tu asunto Sinbad-con una gran sonrisa burlista comento el Magi corrompido mientras lo que el sentía suyo ya estaba atrapado-ahorita llegara tu turno…-dio una mirada panorámica para acercarse al Djiin –donde está el mocoso-buscaba con frenesí la pequeña figura azul.

Alibaba tenía un brazo roto y su espada de igual manera, en un intento desesperado por detener la furia acompañada por el Magi enemigo de Aladdin, Cassim se encontraba un poco más lejos inconsciente al cuidado de Maru-Morgiana-grito a la Fanali cercana, tomando su espada rota a duras penas.

-Que planeas hacer Alibaba-con su gesto inexpresivo, pero en su tono algo de desconfianza.

-Necesito tu ayuda-exclamo el rubio mientras Judar reclamaba la aparición del peli azul, un lanzamiento limpio por parte de la chica, pero que fue infructuoso al ser repelido el joven al momento de su impacto…lanzando un grito de dolor al choque.

-Que tonto y estúpido candidato-se jacto el sacerdote al juguetear con su varita, esquivando un ataque sin interés del joven fanali –vaya creías que podías hacer más por tu amigo-solo el grito de Maru a pesar de su seriedad, se escucharon al ser empalado en la pared no tan lejos-luego me divertiré contigo…de seguro disfrutaras el cómo ordeno matar a tus amigos-

Nuevas armas frías se alzaron en el cielo con sorna, mientras el Djiin gruñía en obediencia ante la impotencia de lograr su objetivo oculto, antes los ojos severos de Morgiana, Sinbad y Maru tratando de hacer algo…pero no mucho al ser repelido por una fuerza invisible.

Alibaba miraba incrédulo la acción, ante los esfuerzo de ahora Morgiana de detenerlo, su herida anterior parecía inmovilizarlo…pues no podía levantarse con cada paso acercándose del Magi de Kou -¡Muere!-una gran fuerza mágica se descargó hacia el rubio con un objetivo mortal, cerrando los ojos por inercia ante su aparente último momento, sin que llegara….

-Siempre fuiste una persona rara-voz infantil se escuchó al poder ver con claridad lo que sucedía, pues ahí Aladdin estaba como si nada dándole la mano-que bueno que estés bien-sonrió.

-¿Aladdin?-dijo incrédulo al ver ese gesto tranquilo del chico, tomando la mano con cuidado.

-Oh enano…saca a ese Djiin tuyo-Judar estaba más que alegre de ver la interrupción, ansioso por mostrar la fuerza de ambos monstruos en un afán de tomar venganza y comparar a esos dos, sin embargo la mirada de Aladdin a su flauta le hizo arquear la ceja.

-El ya no vendrá-dijo con un suspiro tranquilamente, mientras posaba sus ojos decididos en el joven adelante –ya detén esto Judar…no es necesario que pase otra cosa…no quiero pelear-aclaro ante la carcajada irónica.

-Como que el no vendrá-ignoro por completo lo que dijo el chiquillo –espera a ver lo que hace esto-apunto al ser oscuro que rujía con fuerza ante la orden silenciosa mientras formaba de nuevo sus armas frías…Aladdin negó apesumbrado pero logro recordar un poco de la magia que usaba con Ugo, y ahí ante los ojos de nuevo la figura de su amigo apareció formado por magia de calor.

Derritiendo todo a su paso por la muestra de poderío del chiquillo, dándole uso a sus nuevos conocimientos, incluso las estalagmitas que tenían aprisionado a Sinbad desapareció-Mor…lleva a tío Sinbad hacia el pueblo-ordeno sin girar a verlos, el rey iba a negar…pero tenía el presentimiento que había algo esperándolo.

El único sacerdote ahí presente abrió los ojos a lo que siguió a continuación, pues ante sus ojos la genuina magia de salomón se hacía presente, envolviendo por completo la conciencia de Judar…a quien tomo desprevenido.

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Lágrimas, reencuentros y disculpas se divisó conforme todo terminaba, la muerte del rey en los brazos de un Alibaba lloroso, pues el Rukh negro había consumido por completo su vida agotándola hasta dejar de existir y corromperlo por completo.

El sacerdote se alejó de toda esa escena al ver lo infructuoso de su labor, aunque al menos era un avance en las investigaciones hechas por su organización-Era un país prometedor-susurro al viento desde el punto donde observaba la acción del Magi joven –asi que el guardián decidió por fin dar esa habilidad al chiquillo-se rasco su extraño bigote un poco burlista…como si por fin algo empezara a moverse y él estaba siendo testigo del inicio.

-No sé lo que pretendes estar observando ahí-la voz femenina lo saco de su ensoñación –en serio no se cansan de estar viniendo…-Alice apunto con un arma extraña que se formaba con el Rukh negro que empezaba a revolotear a su mano.

-Singularidad de padre-sonrió el antes consejero real a la mujer, un poco interesado de ver cómo era manipulado el negro espíritu, era algo que debía informar a su líder pues era más peligroso de lo que creía.

Un clic se escuchó con una amenaza real, los ojos verdes se alzaron imponentes con la fuerza descomunal…haciendo que el sacerdote tragara grueso al sentir que no saldría de ese lugar, como sus antecesores según escucho –que es lo que quieres lograr con esto-otra voz se escuchó.

Sinbad salía con su equipamiento Djiin, Mazru y Jafar ya habían flanqueado al sacerdote para una posible huida, mientras la espada ahora era apuntada a la mujer que ni siquiera se movió un poco, sin ninguna mueca de reconocimiento al rey.

Este por su parte aun no olvidaba las palabras que le dijo antes de partir, su mirada más fría que la normal, pero una ligera sonrisa ansiosa se dibujó en su rostro curtido –No creo que seas de Al-Thamen-con seguridad comento, haciendo que Alice arqueara su ceja aun sin siquiera moverse y no perder su vista de lo que tenía adelante.

Un ligero sonido salió de la mujer –y porque este tan seguro-cuestiono con su voz monótona y desinteresada, aun no correspondiendo a la mirada de Sinbad, mientras este se acercaba confiado y bajando su arma.

Solo las carcajadas del sacerdote rompieron esa declaración y lo que sería la respuesta del rey, tanto Mazru y Jafar se miraron intrigados pues el temor no estaba en su rostro siquiera, dando a entender que ya se preparaba para morir-Ella no es lo que aparenta…una singularidad como tu Sinbad, pero traída por nuestro padre-declaro con despreocupación y alzando los hombros-alguien que puede –un estruendo asusto a los presentes, mientras el cuerpo ya muerto caía de espaldas con un agujero en la frente.

-Hablas mucho-declaro con frialdad Alice, suficiente tenía con la intención del rey sobre que formara parte de su ejército, como para que fuera informado de todo lo que era capaz….el cuerpo desapareció entre humo para dejar atrás una muñeca.

-¿Era necesario eso?-cuestiono Sinbad ya dejando atrás su gesto frio, pero aun asi la seriedad estaba presente…desapareciendo su equipamiento al ver que no sería de utilidad después de todo, intrigado por lo que dijo el sacerdote y que no dejaron terminar.

-Si-corto de raíz sin prestar atención a la mirada inquisitiva de sus seguidores, para seguir su camino hasta que fue tapado por los dos partidarios de Sindra –su voz era molesta-declaro sin importarle el aire amenazante.

-Y bien…-prosiguió en insistencia obvia el rey sin importarle lo que sucedió hasta hace un momento, si era peligrosa no importaba…pues tenía un objetivo claro y no lo dejaría ir, aunque ella no contestaba nada algo que molesto al peli blanco.

Jafar solo oscureció su mueca al verlo despectiva que aún era la mujer –debes estar agradecida que Sin te preste su ayuda-iba a seguir pero el rey lo detuvo.

El líder de Sindra se adelantó casual hasta colocarse a un lado de Alice, quien aún portaba su arma por si las dudas en su costado –Aun tengo la propuesta en la mesa…Alice –con un tono más personal dijo esto último, en una posición decidida y reacia la miro por largo tiempo.

Su túnica aún estaba ahí puesta, con grandes evidencias de sus peleas anteriores… su oscura ropa se podía reflejar un poco en la noche, revelando su figura con exactitud y precisión…. Por primera vez a la luz de la luna una sonrisa suave se divisó en sus labios, miro a Sinbad por un momento, este regresándole el gesto.

Tanto Jafar y Mazru se quedaron expectantes a lo que diría, pues en el gesto de su rey se veía la victoria asegurada y la aceptación inmediata, pero en un movimiento rápido un estruendo se escuchó haciendo caer herido al hombre de cabello morado, algo ardía en su hombro para sorpresa.

-Esta es mi respuesta-antes de que Jafar y Mazru reaccionaran con sus familiares, también los mismos estruendos fueron hacia ellos denegando el uso de sus habilidades como esa vez con la princesa de Kou, sorprendiéndolos.

-Pero que…-Jafar miro incrédulo sus cuchillas, cuando alzo la mirada solo el borrón negro pudo divisar, pues la mujer huía de manera temeraria después de hacer su cometido –Maldición-tanto Mazru como Jafar iban a perseguirla, pero el gesto de su rey le detuvo, pues este se sentaba tranquilamente…mientras aun tomaba su brazo que ahora sangraba un poco.

-Déjala… no importa-dijo Sinbad al sonreír hacia el punto donde esta se fugó, solo un rozón era la evidencia de lo que hizo, aunque dolió como nunca por alguna razón…esto sirvió de distracción para huir de ellos –si hubiera querido matarnos…no creo que estuviéramos asi-

Jafar se acercó apesumbrado y enojado por lo sucedido, no esperaba que la mujer fuera capaz de hacer eso a su líder y que este no se mostrara enojado, al contrario, más interés en su gesto -Sinbad que es lo que tienes en mente con ella… esto es mas allá de que se una a nosotros…. ¿verdad?-declaro, Mazru solo se agacho un poco para revisar también la herida, era cierto, solo un rozón se dibujaba con sangre.

-Es mejor que este asi, por el momento al menos no la quiero como enemiga-declaro Sinbad –nuestra situación actual nos dejaría en desventaja con ella-si sus observaciones eran cierta, aun con sus equipamientos no lograría mucho en una pelea –además tengo otras cartas que jugar y lo sabe-declaro.

Jafar y Mazru miraron entristecidos al escuchar el sombrío comentario –claro-obedientemente declararon ambos seguidores, ocultando esa realidad que por mucho estuvo arrastrando su rey.

Sinbad divisaba con interés lo que tenía por delante, Alibaba iría con él pues al aparecer la mujer no tenía interés de llevar consigo a cualquiera de ellos, y si el príncipe iría…por consecuencia los demás, Alice aun si no lo demostrara apreciaba a su manera a los muchachos y aun si no supiera lo que significara en realidad lo que el sacerdote comento, eso le animaba a seguir con su insistencia.

Ella era la clave para hacer caer a Al-Thamen, al menos ese era su presentimiento… quería descubrir su realidad, su debilidad y poder hacerla caer a sus pies…apretó el puño ansioso de hacer lo último, pues con cada acción la atracción era evidente, pero de una manera torcida y obsesiva…. Asegurándose que con los muchachos un reencuentro se vendría más adelante.

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Alice logro zafarse de esa situación incómoda sabiendo que Sinbad no dejaría ir fácilmente, no quería involucrarse con ninguno de los grandes reinos, sospechando de esa luz torcida y que confirmo en sus últimas observaciones, era algo que no le importaba…pero si la querían atar a un rey, tendría que usar más que eso.

Ahora desde las afueras de un Balbadd confuso, diviso los barcos del imperio Kou con mucha paciencia, una nueva era se divisaba en ese caído reino que ahora se alzaba como república, dio una vista panorámica para terminar en el castillo.

-Nos veremos luego-susurro sin expresar nada en su rostro y colocarse la capucha, esperando que con su viaje pudiera descubrir más de ese padre que solo sabía pedazos y que por lo que vio del Magi joven, salomón era la respuesta.

A paso seguro y sin importar el destino de los que dejo atrás, Alice se habría paso en aquel camino segura de sí misma, de que en algún otro momento se encontraría con ellos y que Al-Thamen iría tras sus pasos, no se quedaría quieta y menos en Sindra, pues aunque el rey tenía en sus manos a los muchachos, no era algo que la ataría con facilidad…siguiendo adelante a pesar de todo.

-Creo que no será un viaje tranquilo-Alice susurro al ver un Rukh negro pasar en frente, tratando que ese ser no se diera cuenta de que ella lo noto, pues a lo lejos la figura de un encapuchado la vigilaba.

Ithnan logro alcanzar a Alice para ver el pequeño conflicto con el rey Sinbad –Asi que nuestra singularidad ha despertado intereses en el rey-su rostro enmascarado con unos ojos inexpresivos, trato de observar más de cerca de la mujer, ajeno por completo a que fue descubierto…esperando el momento indicado para hacer su acción y lograr someter a la voluntad de la oveja descarriada de su organización.

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-Aladdin sucede algo-cuestiono Alibaba al ver por aquel barco de manera pensativa, pues a pesar de haber convertido su nación en república, Kou aun tenía sus manos en ella…partiendo Sinbad para interceder por ellos, colocándolos como refugiados y exiliando a su medio hermano vivo.

Pero a pesar de sus preocupaciones noto la mirada nostálgica de su pequeño amigo, Cassim, Maru y Morgiana venían con algo de comida, pues se llevaban bien a pesar de lo serio de los Fanalis…mientras el tigre se recostaba perezosamente no tan lejos de ellos.

-Nada-sonrió despreocupadamente al patalear alegre sobre esa orilla, pensaba en tantas cosas como su despedida de Alice, pero con su expresión alegre hizo que Alibaba quitara su preocupación, para recibir a sus amigos hambrientos…a pesar de perder a su nación tenia a sus compañeros, a quienes quería por serles de apoyo en momentos críticos.

Aladdin bailoteo un poco al oler lo rico de ese manjar –Sable…ven a comer-grito al tigre que lo miro para girarse al otro lado, ignorando por completo al grupito que se sumió en una depresión por el desplante.

-Creo que la extraña-apunto Maru al tigre al ver lo deprimido del animal a pesar de ser de los más fuertes.

-Bueno…ella fue la primera, aunque siempre me pregunte como logro someterlo y hacerse su amigo-cuestiono Cassim, pues por más que recordaba…ella no era del tipo que haría una amistad de ese tipo.

Alibaba dio unas palmadas en la espalda-puede que de miedo…pero es una buena mujer-declaro seguro en apoyo a Aladdin y los Fanalis –creo-susurro cómplice a Cassim, pues también le temía, recordando la primera vez que la vio, ambos temblando, aunque el ultimo era más reacio en demostrarlo.

El grupo riendo y comiendo reunidos, mientras convencían al animal de hacer lo mismo (Morgiana y Maru) mientras Aladdin bailaba alegre con un pedazo de carne, ante las risas de Alibaba y una cara seria, pero tapando una risa de Cassim, tratando de no doblegarse a esa escena…siguiendo a su amigo, pues nada lo ataba al reino ya que la tropa de la niebla cuidaría de él, dentro de sus capacidades.

Jafar miraba a lo lejos la escena, soltando un largo suspiro para convencerse que los chicos no tenían la culpa de lo que sucedió tiempo atrás, fiel a las órdenes de Sinbad de mantenerlos como aliados para un futuro –Espero que no te equivoques-susurro al viento.

Con la esperanza que el plan de su rey se lograra a largo plazo como mucho de lo suyos, aun aferrado a la idea de que Alice fuera su aliada, pero era muy distinto a cualquier vez anterior…pues algo reflejaron esos ojos dorados que le causaron conmoción, no era una simple carta…era algo más y temía lo que resultara, negando con la cabeza para borrar sus preocupaciones.

Ahora irían a Sindra con algunos planes a seguir, para el medio hermano de Alibaba y ellos mismos, pues en medio de un conflicto político se encontraba y su rey fue a arreglarlo personalmente con Kou, dando el inicio de algo más grande…algo que no lograba descifrar, mientras el Rukh se movía en distintas partes…empezando el recuento para una serie de acontecimientos.

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FIN DE CAPITULO

Como verán tuvo muchas diferencias a la historia original, aunque teniendo en cuenta que Alice esta entre ellos…es lo mejor.

Gracias por los comentarios y espero actualizar en cualquier momento, ya que la realidad me pide y aclama mi atención.

Geme 1 fuera