14
No era agradable a simple vista, Yunnan siempre tuvo curiosidad por esa singularidad que fue traída por cierta organización para sembrar el caos, sabia de su existencia y origen pero nunca tuvo el valor suficiente para encararla…ahí Alice como era llamada tenia unos ojos profundos e inexpresivos.
Dio un largo suspiro ante la intensidad de miradas alrededor de la cumbre, cuya misión concluyo con el relato del fin del que era conocida como Alma Torán, todos estallaron en discusiones ante la idea que Aladdin era descendiente de ese gran y único rey, conocido como Salomón…ahora la historia dio un giro ante la intervención de cierta mujer.
La imponencia, su tranquilidad y actitud ajena eran una calma inusual ante los gritos anteriores, todos miraron con cierta acusación recordando la ultima vez que la observaron, ahora se notaba un poco mas desgastada…cansada, pero igual de imponente.
-¡Alice!-grito Aladdin al reconocerla, aunque su gesto era de sorpresa…pues estaban seguros que los magos de Sinbad se encargaron de poner protección extra a esa sede.
-Niño –saludo la mujer para mirar a su alrededor –Creo que me perdí de algo –comento casual.
-De todo –Alibaba saludo al acercarse, era un alivio de cierta manera ante la explosión de acusaciones a su amigo, Cassim, Morgiana y Sable hacían lo mismo, al igual que Ithnan y la anterior princesa de Dunya.
-Espero que nada importante –Alice no hizo ningún movimiento, todos los demás ajenos a ese circulo empezaron a divagar en cuanto a la mujer…recordando lo impertinente que era ante el que consideraban únicos reyes.
Sinbad no hizo ningún movimiento, a lo lejos observaba confiado y con oscura intención como la mujer se movía entre ellos como si nada pasara, sin intenciones de saludar o preguntar sobre lo que sucedió.
-Sin –llamo Jafar al ver el extraño silencio de su rey, incluso Kouen no hizo ningún movimiento analizando por completo desde su posición a la recién llegada.
-Ithnan – Dunya susurro a su compañero, ambos mirando con precaución a los reyes…este se mostro serio, pero no dijo nada mas….aun cuando Alibaba menciono algunas cosas de sus pasado.
Aladdin no dijo nada mas…pero igual que Cassim noto ese algo en la situación a su alrededor, incluso mas cuando Sinbad se acerco no con su típico rostro animado, en un afán de coquetear con la mujer.
-Creo que deberías explicar el como ingresaste aquí –con una mirada severa acuso el rey de Sindria, la mujer ni siquiera giro a verlo.
-Ese es mi asunto –comento fríamente, Jafar iba a interceder pero fue detenido para su sorpresa por Masru.
Sharrkan por su parte chisto los dientes, pero igual manera detenido por su amiga Yamuraiha, confiando en las acciones de su rey, los enviados del imperio Reim se mantuvieron ajenos a cualquier iniciativa de ataque, mas Mu la primera vez que la vio, igual de imponente sin confirmar los rumores a su alrededor.
-Es cierto mujer…debes de explicarte también –Kouen entraba en escena, todos rodeando a los recién llegados…mientras Alibaba trataba de calmar los ánimos entre el grupo, la cumbre se estaba intensificando.
-Explicar…yo –Alice arqueo su ceja lentamente, sin inmutarse de la presión de tantas personas imponentes…no cediendo ningún centímetro ni siquiera bajar su mirada, era la misma de siempre al menos pensó Cassim, quien no sabia si era bueno o malo, con sus nulas actitudes diplomáticas.
-Solo vine al notar que terminaron –Alice menciono seriamente –no tenia intenciones d escuchar un relato del pasado distante…no me interesa –admitió, Ithnan y Dunya suspiraron al darse cuenta de la realidad del asunto, ya que se habían inventado una gran historia y esperaban pelea…pero solo un viento distante soplo en ese lugar.
Ninguno de los tres magis dijeron nada…Aladdin estaba dispuesto a explicar un resumen si Alice estaba interesada, pero teniendo en cuenta el aliado que tenia, tal vez ella sabia, pero los reyes no se quedarían así...menos con los desplantes que hacia la mujer a Kouen y Sinbad, querían saber que era en realidad, que hizo y que alcance tenia.
-Tenemos derecho de saber si eres o no una amenaza –acuso Sinbad manteniendo su voz fría y oscura, cruzando los brazos para notar su estatus actual.
-¿Tu eres una amenaza? –Ithnan interrumpió cuestionando al rey, con algo de curiosidad…Alice por su parte no contesto a la acusación, solo siguió mirando a la distancia, como si en realidad no importaba si estaba rodeada, ella solo fue ahí, por sus propios asuntos.
Sinbad frunció el ceño ligeramente y el resto del reino de Sindria se sintió ofendido por tal pregunta, solo ligeras burlas resonaron por parte del otro imperio, pero este solo lo miro planamente –Yo no soy una amenaza –recalco el rey ante la interrupción.
-Entonces ella es lo mismo –Dunya volteo la cara al denotar su enojo, puede que Ithnan y Alice no lo mostraban…pero ella si, siendo la mas sentimental del grupo.
-Aladdin…me gustaría preguntarte algo –Alice pidió al joven magi, este se sorprendió por que fuera llamado por su nombre, haciéndolo feliz de cierta manera.
-Hemos venido aquí en la cumbre para saber los secretos del pasado….y creo pertinente que también tenemos derecho de saber si tu estas involucrada con Alma Torán –Sinbad no quito el dedo del renglón, la mujer no se iría tan fácilmente…aun si era señalada como otra singularidad.
Mu Alexius frunció el ceño ante la insistencia del rey de los siete mares, pero el también tenia que admitir que estaba curioso…las primeras impresiones no se olvidan y ella aun le debía algunas cosas de su encuentro en tierra de gladiadores.
Sinbad no cedió ante su terquedad y de cierta manera y por primera vez en la reunión Kouen estaba de acuerdo incluso Koumei estaba interesado en esa parte, todos con el mismo objetivo saber que era en realidad la mujer.
Alice se inclino con levedad alzando la barbilla con fuerza, sus ojos no parpadearon incluso al chocar contra los del rey de Sindria….y por primera vez el hombre recibió una sombra de sonrisa dirigida a el…esto le hizo bajar un poco su guardia, pero cuando menos acordó una extraña arma estaba siendo apuntada a su frente.
Sharrkan, Drakon y los demás miembros de la casa de Sinbad ya estaban con sus armas desenvainadas ante el giro inesperado, muchos de los cuales fueron imposibilitados por una sensación que recorrió su cuerpo, aquella que era reconocida en las aparición de la mujer, Yamurahai cayo de rodillas al igual que Pisti por la presión.
-No te lo volveré a repetir –Alice no se inmuto aun cuando el Rukh se estaba tiñendo de negro conforme los segundos pasaron, solo para ser interrumpidos por Judal que aparecía rompiendo lo que quedaba del escudo que alzaron para proteger la cumbre.
-Oh, vaya…creo que interrumpo algo –se burlo desde el lugar donde se encontraba de manera interesada al punto donde estaba la tensión….todos lo miraron –Sigan…sigan –animo siendo desechado….anunciando el punto a su interrupción…la rebelión contra el actual gobierno del imperio Kou.
XXXXX
Alice no era del tipo de personas sentimental y cercana a alguno de los que vivían en ese mundo, al menos eso sentía desde que llego…nunca pidió ayuda aun cuando sus habilidades eran nueva y la llamaran singularidad.
Ella no pidió venir a ese mundo, tenia mejores cosas por las cuales pelear de regreso a casa, Umbrella era lo único que ocupaba sus pensamientos en los últimos años, tenia una hija producto de una de sus clones, con vidas inducidas por parte de esa asociación a la cual odiaba demasiado.
No sabia como reaccionar a este tipo de situaciones, siempre los hombres que amo o que le interesaban o eran traidores o se convertían en Némesis, dio un largo suspiro interno para arquear esa ceja ante la mano extendida que se alzaba delante de ella.
¿Cómo cambiaron las cosas? Se cuestiono internamente, antes encañono al rey y ahora le ofrecía algo mas que ser parte de su reino…ser su reina, se burlaría si fuera el caso…bueno aunque en realidad tanto Ithnan se carcajeaba a su lado y Dunya se ponía colorada en el otro…mucho de los miembros de la familia de Sinbad estaban sorprendidos por la propuesta…ahora solo ellos siendo testigos de esa petición, en lo que fue la sede.
-Sinbad –Jafar no sabia como reaccionar…esperaba todo de su rey, pero esto era completamente nuevo, miro a la mujer quien solo miraba esa mano puesta delante de ella, como si con esa acción la haría desaparecer, incluso la pistola bajo ante ese cambio de ambiente.
-Los dos somos singularidades…es normal para nosotros ser algo mas que simple aliados –llego a esa torcida conclusión el rey.
Yamurahai estaba roja –Pero su majestad…matrimonio es demasiado –se tapo el rostro ante esas palabras…incluso Sharrkan se mostraba incomodo, Drakon solo frunció el ceño y Masru incluso esbozo un ligero o en su boca.
En verdad que esto era extraño, Alice frunció el ceño –No se lo que planees con esto… pero que te hacia creer que aceptare esta estupidez –golpeo esa mano con firmeza en sus palabras, denotando el rechazo total a lo que era la propuesta de matrimonio hecha por ese hombre…algo le molestaba, pues su gesto era diferente al que esperaba, se mostraba seguro.
-Eso lo veremos dentro de poco –Sinbad dijo seguro al notar como la mujer se giraba dispuesta a marchar, no dejándose llevar por los insultos que volaban a su dirección, siendo detenido por el propio rey.
Jafar y Masru se quedaron en silencio ante esa seguridad de su señor, últimamente se mostraba realmente su verdadero rostro y aunque este plan no lo esperaban, no sabían el porque Sinbad se mostraba completamente ajeno al rechazo, mirando desaparecer esa figura.
-Bien…tenemos que hacer nuestros arreglos –dijo finalmente al asegurarse que esa presencia se marchaba, aun Ithnan y Dunya se mostraron renuentes a la dirección del líder de los siete mares, todos aceptaron para desaparecer instantáneamente, tenían que aparecer en cierto reino…después de todo era el inicio de un gran cambio, para un bien mayor.
XXXXXXX
Hakuei Ren nunca fue una chica usualmente aventurera y al menos eso reconocía Ithnan al verla parada frente a su escondite…¿cómo lo supo? En realidad no sabían, pero algo no estaba bien…y lo supo al notar a Dunya tirada en sus pies, frunció el ceño –Oh vaya…solo era un estorbo –continuo casual la mujer con cierto aire de inocencia.
-Hakuei o como prefieres que te llame –Acuso con rapidez el anterior miembro de Al Thamen con cierta precaución –Gyokuen…o como en los viejos tiempos… ¿Arba? –cuestiono con cierta calma.
-Vaya…vaya, era de esperarse de mi antiguo aliado –la mujer se descaro.
-No te preguntare como te enteraste de nosotros – Ithnan estaba preparado para pelear, pero aunque las posibilidades eran mínimas tendría que dar tiempo para que ella se diera cuenta y pudiera irse, Alice no había estado bien los últimos días… durmiendo demasiado para reponerse aun de absorber el anterior contendor de padre, las consecuencias aun le pesaban, por Dunya no podía hacer mas…ella ya no se encontraba entre los vivos, causándolo un cierto nudo en la garganta….con cierta culpabilidad por llegar tarde.
-Así que estas dispuesto a vengar a esta princesa –Hakuei deformaba su rostro conforme pateo el cuerpo de la antes princesa de Musta'sim, confirmando las sospechas de Ithnan… este sentía lastima por ella, se había acostumbrado a sus típicas platicas adolecentes, tenia un futuro…tenia planes, ahora desechos por tratar de ganar tiempo para que el mago hiciera lo necesario para que se diera cuenta de la presencia intrusiva.
Ithnan apretó el báculo que traía consigo, no dejándose llevar por sentimentalismos –Supongo que no vienes a hablar como en los viejos tiempos…Arba –ambos se miraron con cautela, no sabiendo quien lanzaría el primer ataque, el reencuentro de los bastones divinos no era lo que parecía y estaba lejos de ser amigable.
-Supongo que no –continuo la mujer, lanzo un primer hechizo con fuerza siendo repelido...ambos enfrascándose en una pelea llevándose consigo los alrededores, era un alivio que estuvieran en las afueras de un pueblo desconocido alejado de la mirada de los imperios que querían cuestionar a Alice, estruendos, rayos…magia brillaron esa noche.
-Haz mejorado Ithnan –aplaudió Hakuei como si de un entrenamiento se tratara –era lo que esperaba de uno de los 72 bastones divinos –se burlo, recordando su vida en Alma Torán.
-Bueno… puedo decir que tu sigues igual de fuerte –se encogió de hombros el mago, lanzando un ataque para comenzar la refriega de nuevo, los ajenos no sabían que hacer, civiles corrían lejos de aquella pelea tratando de mantenerse con vida, sin saber el porque se desataba ese suceso.
Ithnan por un momento pensó que había librado la batalla, conforme el cansancio se hacia evidente en ambos contrincantes, conjuro tras conjuro, uno tan complejo como el otro denotaba su nivel de experiencia, años por los cuales fueron aliados…el mago no sabia en que momento llego apreciar esa libertar que Alice le dio, pero ahora no podía dejarla simplemente así…aun si en un inicio fue obligado le debía algo, al menos esa sensación tenia, aferrándose a esa oportunidad aunque fuera mínima.
Si Alice en su estado caía en manos de Arba no estaba seguro de lo que sucedería, ella era un regalo de padre…que absorbió el anterior contenedor, fue cuando la ecuación cuadro por completo al notar una espada atravesarle el torso, haciéndolo escupir algo de sangre, mirando de manera mecánica hacia atrás solo para chocar con unos ojos dorados –Tu –acuso para sentir ese dolor extenderse por su cuerpo soltando el bastón que hasta hace poco usaba.
-Es una lastima que muriera la princesa –Sinbad dijo con una pisca de sentimiento al notar el cuerpo caído de la joven –pero contigo es diferente –sus ojos se oscurecieron al mago, quien solo sintió mas fuerza en la empuñadura que hacia retorcerse mas por esa sensación que quemaba sus sentidos.
-Oh, vaya mi rey… no pensé tardarme tanto –inocentemente se excuso la mujer, su cansancio estaba en el rostro…pero este se reponía y deformaba con una sonrisa burlona al que ahora estaba empalado…Ithnan estaba sorprendido –no sabias –se tapo el rostro –el es nuestro verdadero padre…nuestro señor –
-¿Qu-ue? –la espada abandono ese cuerpo mientras la oscuridad empezaba a inundar sus sentidos, los últimos pensamientos de Ithnan fueron llenos de preocupación y duda respecto al cambio repentino de antagonistas en la historia…ahora entendía todo, Sinbad era el verdadero regalo de Padre…entonces ¿qué era Alice?.
Era una lastima de cierta manera…ahora que empezaba de nuevo a apreciar su vida con la esperanza de que al terminar este camino a recorrer junto a Alice y Dunya, sonrió levemente mientras la muerte aparecía mas cercana…cayendo junto a unos centímetros de la antigua princesa derrocada, se arrastro un poco para acercarse, quería susurrarle una disculpa ante de desaparecer…de morir, pero de nuevo la espada se encajo en su espalda impidiéndole seguir su rumbo.
-Tan cruel rey –susurro al alzar su mano siendo pisada por el hombre, el antes noble rey de Sindria se quitaba esa mascara para ofrecerle la mirada mas oscura y llena de rencor al mago caído, ante las carcajadas siniestras de la otra mujer, que miraba como entretenimiento las hazañas de ese.
-Tu no tienes derecho a alguna petición –aplasto la mano con fuerza retorciéndola con lentitud –ni una despedida -
Ithnan no lo culpaba, miro de nuevo a Dunya, su rostro mostro una sonrisa calmada aun ante el esfuerzo que esta significaba por el dolor de esa espada que de nuevo era empuñada por el hombre…su mano estaba rota ante la ira de el –Así que este es el verdadero contenedor de padre –susurro como ultimo – estaré esperando este desenlace desde el otro lado –se recargo pesadamente.
Sinbad frunció el ceño ante la mirada llena de paz de ese mago antes de desaparecer y dejar atrás un pequeño muñeco, pisándolo con el mismo resentimiento que antes le lleno-Mi señor…es acaso que ya termino –se inclino Hakuei, para mirar con desprecio los fragmentos destruidos de Ithnan –Tenemos que reunirnos con ella…espera –miro como el Rey le pasaba de largo.
En un lejano y recóndito tejaban que estaba protegido por conjuros hechos por Ithnan, debilitados tras su muerte…también algunas extrañas herramientas hechas por Rukh negro, cediendo ante el verdadero señor, descendiente de David, con un ligero movimiento la puerta rechino al mostrar dentro de el el cuerpo inconsciente de esa mujer.
Arba coloco su mano en el rostro analizando en silencio la situación –así que ella absorbió todo el Rukh de padre –sonrió al notar como Sinbad pasaba de largo, ligeras chispas chocaron, pero el rey no se dejaría vencer rápidamente, la antes Hakuei veía con interés esto.
-Te dije antes que lo verías-Sinbad se sentó a su lado –¿ella no despertara? –cuestiono a la silenciosa maga quien solo acepto desde el lugar donde se encontraba.
-Ella esta peleando contra el Rukh de padre…esto le consume mucha energía –se encogió de hombros –puede haber sido regalo de padre traído para facilitar su descenso, era su destino y con el esta peleando –arqueo la ceja.
-Destino…eh –el Rukh negro empezó a inundar el cuarto, esparciendo el mismo sentimiento de temor a todos, incluso Arba tuvo dificultades ante esa esencia…maldecía eso, pero se sorprendió mas al notarla despierta y con arma apareciendo justo enfrente de Sinbad.
-Tu que haces aquí –cuestiono con cierta frialdad, pero para su sorpresa su mano no se movió…algo no estaba bien conforme la distancia se acorto entre ambos, pero ella era orgullosa y no tenia miedo –así que te mostraras como en verdad eres…por fin – su arma ya estaba sobre el hombro del rey, ambos mirándose en silencio…Alice se esforzó mucho pero esa sensación le albergo –Maldición –gruño.
-Es nuestro destino el que llama –recito Sinbad –Soy la reencarnación de David en esta tierra para pelear contra la voluntad egoísta de Salomón…-se acerco mas, sabiendo controlar lo que después de todo era para el -tu fuiste traída para mi…por la voluntad de su señor….ahora de nuevo te pregunto, ¿serás mi reina? –cuestiono.
Alice frunció el ceño, sus manos no se movían…incluso su mirada no se apartaba de ese hombre, quien se mostraba seguro de lo que decía –así que tu fuiste el que me trajiste…¿por qué a mi? –cuestiono con cierta burla.
Sinbad sonrió levemente con orgullo al tomar ese rostro con fuerza, Alice se mostro ligeramente molesta por este echo, el verse tan débil y manejable…el Rukh no obedecía sus ordenes por alguna razón…el era el culpable –te lo diré de nuevo…no estoy interesada en ser la reina de nada, tengo mejores cosas por las cuales ocuparme –sonrió levemente… el rechazado rey hizo lo mismo, sorprendiéndola por lo cerca que estaba de su rostro, sintiendo esa respiración incomoda.
-Tu antigua voluntad me rechaza –susurro con lentitud para mirarla de nuevo –pero por la voluntad de aquel que te trajo… te reclamo como mía –Alice abrió los ojos al sentir esos labios succionar su propia razón, sus recuerdos, su escancia misma…la oscuridad y el Rukh sobrevolaba ante la mirada curiosa de Arba por el desenlace.
Sinbad ya entendía el porque su obsesión, el porque el la estaba buscando desde el momento que la conoció, ahora entendiendo su verdadero papel en ese tablero con el fin de hacer un mundo ideal tenia que tener una con la misma fuerza….esa mujer que fue traía de un mundo lleno de conflicto, con la destreza necesaria para moverse y no dejarse intimidar por ninguno de ellos…ella era suya, traída para dar el equilibrio necesario a su fuerza.
Segundos minutos…un beso que duro para siempre conforme Alice se perdía en el -¿y bien? –cuestiono de nuevo para alzar ese rostro aturdido, la mujer se mostraba silenciosa -¿quieres ser mi reina? –cuestiono de nuevo.
Alice lo miro con la misma frialdad…pero algo no era ella misma, pasaron segundos pero esta abrió la boca con un ligero sonido –Si…mi rey –acepto en silencio, el Rukh la había traicionado, aquello que manejo desde su ingreso a ese mundo le hacia presa del deseo de un rey que se aferraba a una falsa paz, Sinbad estaba contento…por fin ambas singularidades estaban unidas…blanco y negro….por ahora.
XXXXX
Espero que les haya gustado este corto capitulo…tratare de no dejarlo olvidado ante la falta de musas, pero estamos aquí y ante los giros inesperados del manga, perdi un poco el camino, espero retomarlo mientras avance este mundo genial.
Gracias a los comentarios anteriores…y si, estamos vivos aun.
Geme 1 fuera
