N.A: Volví de las vacaciones! Hola a todos y lamento la tardanza. Estoy tratando de hacer esta semana un apa por día. Tengo varias caps listos para ello.
Saludos especiales para Corklein.
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(*u*)
PD: ¡Gracias YDL! estaba buscando ese error con las fechas, pero nunca lo encontraba y después se me olvidaba xD. Editado la fecha del diario/periódico, donde decía doce años, en lugar de veintiuno. Siento si generó confusión.
Capítulo 4: Abrazo
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Los tres comieron en un silencio pesado, incómodo. Izuku ni sabía en qué estaba pensando Kurogiri-kun o Tsukauchi-san porque estaba demasiado concentrado en no murmurar. Necesitaba encontrar donde vivir y una forma para sostenerse de forma autónoma. Mordía sus labios nerviosos entre bocado y bocado. Sin notar que los demás habían terminado.
"¿Midoriya-san? Está listo para hablar?".
" S-sí". Buscó con la mirada al chico neblinoso.
"Le pedí que nos dejar hablar solos"
"Bien". Ayudó a despejar la mesa, recibiendo una taza de té que sostuvo entre sus manos. "Agradezco su gentileza por atender a la llamada de anoche, detective Tsukauchi-san. No sabía qué otra cosa hacer". El mayor respondió con un gruñido alentador. "Y también, necesito pedirle otro favor. Verá, no puedo seguir viviendo en mi antiguo departamento, porque me recuerda…todo el caso de Muscular y el robo frustrado con asesinato. Por eso, ¿sabe de algún lugar al que pueda acercarme para alquilar? No tiene que ser muy grande. Y no se preocupe por la edad, la ley de exclusión quirkless me permite ser autosuficiente a partir de los 14 años. Lo leí después de… salir de la comisaría". Se tomó las manos nervioso. Si el detective no tenía algún dato, tendría que pedirle poder quedarse más tiempo, o quizás el hombre decida que su generosidad llegó a su límite y lo eche de su casa.
Tsukauchi-san golpea con los dedos la superficie de la mesa, con el ceño fruncido y los ojos fijos en Izuku.
"Joven Midoriya, debo decir que su llamado anoche fue algo extraño. Porque, por más que dices la verdad, es una historia imposible". Levanta una mano para detener a Izuku que abría la boca para hablar. "No te conozco de ningún caso ni te he dado mi número. Tampoco conozco a algún villano llamado Muscular ni he participado en una investigación con un asesinato.
"Pero, detective Tsukauchi…"
"Eso es otra cosa más que no es exacto en tu historia. Yo no soy detective. Aún soy policía". Muestra sobre la mesa la identificación con su fotografía y rango.
"No puede ser". Izuku titubea al tomar el tarjetero con una mano temblorosa. No era posible.
Tsukauchi-san toma la mano libre e Izuku ve en su semblante lastima. "Midoriya-san, ¿Tienes una enfermedad mental?".
Como si una chispa de electricidad estática tocara su mano, Izuku saltó retrocediendo botando la silla en su estallido. El aliento salía a trompicones de su boca y la sangre latiendo en sus oídos. "Digo la verdad. No estoy loco". Las lágrimas llegaron su visión y la ansiedad apretó el corazón en su pecho.
"Me parece que, crees decir la verdad, que todo eso es real. Verás, mi quirk me permite…"
"Saber cuando alguien miente. Por eso te llama 'true man' e incluso, te piden revisar casos en los que las declaraciones se ponen en duda". Ante la mirada perpleja, continuó explicando. "Por eso te pidieron ver mi caso. No entendían como un quirkless pudo… matar… a un villano reconocido como asesino, que incluso mató héroes". Sabía que estaba balbuceando datos que podrían traerle problemas, pero eran lo único que tenía para comprobar que todo lo que vivió fue real. Los golpes, los gritos y la sangre.
Asustando a Tsukauchi-san salió del área del comedor para asaltar el bolso. Sacó carpetas y papeles, con los que volvió a la mesa. "Tengo todo esto que respalda mis palabras".
Tsukauchi-san levantó y leyó cada papel. Era un conjunto de documentos normales como actas de nacimiento, matrimonio, inscripción a la escuela, escrituras de un departamento; todo adjunto a un informe policíaco. Y sin embargo, nada tenía sentido porque las fechas no cuadraban. Ninguna. Tampoco los lugares, porque aún estaban en construcción o porque derechamente no existían. ¡Incluso había una nota de manos del mismo Tsukauchi Naomasa, como detective!.
¿Acaso era una broma? ¿Una muy elaborada novatada?. No podía ser, porque nadie jugaría con un documento legal, mucho menos todos los que estaban en la mesa. ¿Un complot? Una forma para que baje la guardia, usando un quirk de memoria en el chico, para que se acerque a pesar del quirk de 'verdad' que portaba.
Incluso para sí mismo, Naomasa debía admitir que sonaba descabellado. Siendo igual de increíble cualquier otra explicación que se le ocurriera.
Tuvo que carraspear para quitar la sequedad en la garganta. "Dejame decirte, Midoriya-san, que nada de esto tiene sentido"
Izuku, que aún tenía sus ojos con lágrimas tenases que no bajaban por sus mejillas, dijo. "No entiendo a lo que te refieres".
Tsukauchi-san saca un periódico del día anterior y se lo pasa a Izuku. Apuntando al extremo superior.
La fecha que mostraba debe estar mal, pensó el peliverde. No puede ver esos números y darles lógica. Porque entonces demostraría que Izuku retrocedió veintiún años al pasado.
"No puede ser". Seguía diciéndose Izuku después de revisar cada artículo en internet, en la computadora pasada de moda de Tsukauchi-san. No podía haber viajado en el tiempo ¡Es imposible!.
Desde el comedor, el mayor y Kurogiri lo miraban asustados.
El adolescente había tenido su turno de preguntas incómodas con el ahora policía, dejando de manifiesto que el joven no tenia memoria, más que algunos flash sobre oscuridad y gritos.
Siendo la parte que Izuku puso atención en medio de su pánico, fue que Kurogiri-kun llevaba caminando por la calle dos semanas, siendo víctimas de abuso de varios transeúntes y tenederos al identificar su quirk: ward gate. Sobretodo al intentar obtener comida y robar algo de pan agua. Otro motivo que tenía a Izuku murmurando y poniendo de los nervios a los otros dos. ¡Era injusto! Kurogiri-kun, que no tenía nada y le negaban el sustento mínimo ¿era catalogado de villano, por valerse de su quirk? Como si no pudiese usar una mano o una pierna, que al igual su el quirk era una parte de si mismo. ¡Era indignante! ¿Cómo nunca lo pensó antes? Estaba tan obsesionado pensando en ser un héroe, que no vio a los que necesitaba ayuda en su vida diaria ¿era tan egoísta?
Otra cosa que agregar a sus problemas, sumándose al hecho que no había nacido. Su mente iba a estallar. ¡Era todo demasiado irreal!
"Midoriya-san, toma un descanso. Llevas tres horas así". Medio sugerido, medio ordenó Tsukauchi-san. El hombre hasta entonces había sido el ejemplo de la calma, siendo el sostén de Izuku durante el tiempo en que investigó en internet. Ignorando la vena cada vez más inflamada en la sien del hombre mayor.
Por lo que el ojiverde asintió abatido. "¿Que voy a hacer?". Ni siquiera tiene su casa de la infancia. Ni conocidos ¡Kacchan no existía! Eso era algo tan perturbador que no quería detenerse a pensarlo. Y más ideas igualmente estremecedoras surgían como la que planteó en voz alta. "¿Mi mamá está viva?". La oportunidad de volver a verla lo emocionó. Volver a ver la dulce sonrisa y ser abrazado otra vez por sus amorosos brazos, casi hicieron sangrar su corazón con anhelo.
"Midoriya-san. No creo que sea buena idea ir a ver a tu madre".Tsukauchi-san tomó la mano de Izuku, cuya cara se había puedo blanca. "Lo del viaje en el tiempo es imposible y tú lo has hecho". Apretó casi dolorosamente la mano pequeña. Izuku se estaba asustando por los ojos enajenado del policía. "Si alguien se entera, podríamos estar frente a enormes problemas". Como de una presa con las compuertas abiertas, Tsukauchi salió del shock inicial, para imaginar escenarios nefastos. "Imagina si un villano descubre la forma y cambia el pasado. ¡No sabemos qué va a pasar!. Quién moriría, ¡a quien asesinarían, para ganar poder!". Izuku reaccionó dando un manotazo en el hombro del mayor, desbalanceando al policía. Tsukauchi parpadeó masajeando las sienes con movimientos de dedos circulares.
Miró avergonzado a Izuku. " Lo siento. Creo que necesito un té para relajarme". Se levantó de la silla y caminó hasta el lavaplatos apoyando sus manos en el borde, cabizbajo.
"¿Tsukauchi-san?". Izuku miró de soslayo a Kurogiri que estaba sentado a su lado, quien se encogió de hombros, contribuyendo al nerviosismo del peliverde.
El mayor se revolvió el cabello dejando los cortos mechones desordenados, enfatizando el estado descolocado del hombre. "Lo siento, Midoriya-san. Parece que he perdido los nervios". Se refregó la cara. "Me siento sobrepasado. No hay cursos en la policía para tratar casos de quirk que cambian la historia".
Izuku se frotó las manos sobre el pecho. "¿Qué puedo hacer? Si no puedo ir donde mi madre. Y mi nombre ya existe… o no existo aquí ¿Qué hago?". Sus ojos grandes y expresivos se clavaron en Tsukauchi, que tragó saliva.
"Tengo conocidos en el área de registro. Puedo decir que es un caso de cambio de identidad". Tomó un vaso de vidrio y lo llenó de agua. "Podrías comenzar de nuevo, una nueva vida. Ser cualquiera". Bebió todo el agua de golpe.
Izuku sospechaba que el adulto estaba más afectado de lo que este estaba cómodo de admitir. Prefirió centrarse en cosas que sí pueden hacer y no continuar dando vueltas en la cabeza la idea de 'túnel de gusano'. "¿No necesito referencias? ¿Un rastro de papel? ¿Y cómo obtengo una nueva identidad?". Otra mirada a su actual compañero neblinosos lo hizo reconsiderar sus próximos planes. "También necesitamos algo para Kurogiri". Normalmente habría dado el caso al policía para que encontrarán el origen del adolescente, pero considerando los alarmantes flashes sumado al conocimiento del caso de Izuku, lo más sensato era sacarlo de los registros normales. ¿Por qué no sumarlo a sus problemas?. Al menos se sentiría menos sólo.
Tsukauchi se frotó la nariz. "Puedo crear algo como eso, identificaciones falsas. Tal vez necesite hacer favores a las personas correctas". Dijo con voz trémula.
No. Eso Izuku no lo iba a permitir. Sin levantarse de la silla golpeó la mesa con sus manos. "No te volverás corrupto por esto. Tampoco vas a ir haciendo favores a villanos. Prefiero desaparecer, no tener identidad". Kurogiri asintió de acuerdo con Izuku.
Con un estremecimiento, Tsukauchi se acercó a la mesa para sentarse sobre ella, con los dos adolescentes en frente. "No tenemos muchas opciones, Midoriya-san, joven Kurogiri. No podrán entrar en el sistema por la via usual". Tratando de bajar la tensión, tomó distaidamete el cuaderno del ojiverde que tenia en el frente n°12. "No tengo tantos contactos que me deban favores de este tamaño, que nos ayuden con sus nuevos papeles". Revisó las hojas con más detalles cada vez, haciendo brillar sus ojos."Midoriya-san ¿Tú hiciste estos análisis?".
Izuku asintió triste. "Quería ser un héroe, pero no tengo quirk. Hace unos días me topé con la realidad, un héroe reconocido me dijo que buscara otra cosa y mamá me estaba ayudando. Pensaba dejar el sueño de mi niñez y buscar otro camino, para ayudar a las personas". Apretó la tela del pantalón. Quería ser alguien que ayudara a las víctimas, para que no hayan más inocentes sufriendo.
"¿Y tienes pensado en un área de trabajo?". Levantó el cuaderno. "Porque de no ser así, puedes trabajar como analista quirk". Izuku miró confundido. "Digo, hay muchos quirk y curiosamente, pocos analistas que ayuden a comprender la naturaleza y posibilidades de cada peculiaridad. El nivel actual de tu trabajo puede ayudar mucho en el desarrollo de los héroe y en mejores métodos de captura de villanos". Se levantó de un salto agitando el cuaderno, emocionado. "Imagina ¡Puedes hacer que los casos de secuestro sean más fáciles de tratar, si sabemos cómo funciona el quirk del secuestrador". Se detuvo a medio camino con los ojos abierto de par en par. "Tienes información del futuro". Sus ojos estaban tan abiertos que Izuku temió que se le salieran. La verdad, existe un quirk así, pero estaba completamente seguro que Tsukauchi-san no lo tenía. "Podemos saber cuales son los villanos antes de que hagan algo… No. No podemos atraparlos sin causa probable. Sería ilegal. Pero podemos tener una base de datos sólida. También tienes datos de héroes. Ahí sí podemos estar seguros. Si trabajas en eso, podemos hacer que los héroes tengan mejores formas para trabajar, con una mejor colaboración con la policía. Y entonces, nosotros podríamos…". Izuku comenzó a reír descontrolado, sacando de su monólogo a Tsukauchi-san. "¿Qué sucede? ¿Qué es tan gracioso?"
Izuku se limpió una lágrima rebelde sin parar de reír. "Suelo murmurar mis ideas siempre. Es la primera vez que me toca verlo en otra persona. Disculpame, Tsukauchi-san".
El que sería conocido como 'true man', se vio avergonzado rascándose la nuca. "Lo siento, no es un rasgo habitual. Pero Midoriya-san, podemos hacerte un informante confidencial de la policía". Se golpeó las manos como si una idea apareciese iluminando su cerebro. "Puedo pedir que hagan un dossier, con una identidad encubierta, para tu seguridad como 'protección a testigos', si eres un asesor. ¿Puedes hacer algunos perfiles de quirk de villanos, si te doy sus archivos? "
"No tengo problemas. Puedo tardar unos tres días, si la información son vídeos o fotografías".
Tsukauchi-san asintió, pensando en las formas para asegurar apoyo a su nuevo informante.
"Humm, Tsukauchi-san ¿que va a pasar con Kurogiri-kun?". Apuntó al joven que se encontraba callado viendo de un lado a otro a ambos hablar.
"Ah". Dio una mirada de lastima mal disimulada al chico niebla. "Por lo poco que descubrí en servicios de menores esta mañana, no existe nadie en Japón llamado así. También revisé los casos de desaparecidos, sin hallar coincidencias con su descripción". Se frotó el cuello. "Algunas personas lo denunciaron como villano los últimos quince días, más por el quirk que tiene que por situaciones sólidas de delito".
"No puedo creer que lo discriminaran por su quirk. No es justo".
"Por más leyes que se hagan, no cambian la base de la mentalidad en la sociedad". Dejó el cuaderno y el vaso en la mesa, recargándose en el respaldo de la silla. "Los quirk impactan en la personalidad y los trabajos de las personas. Es algo común que un villano tenga un quirk villano.
Kurogiri se fue encogiendo con cada palabra que Tsukauchi-san decía, enardeciendo la ira indignada de Izuku. "Yo no tengo quirk ¿que te dice eso?". Dijo con voz tensa, llamando la atención de las dos otras personas en la habitación. "¿Soy un ciudadano común, un prospecto a villano o un posible héroe?". Apretó sus manos. "Yo maté a un villano. El que mató a mi madre, y buscaba robar en mi casa. Un quirkless contra un villano buscado de alto perfil. ¿Eso corresponde a tu descripción de las personas?". Las lágrimas corrieron por sus mejillas, pero no como las de siempre: estas eran de rabia. "Estoy cansado de que se discrimine por quirk llamativos, en contra de aquellos que no son vistosos; que se consideren débiles quirk simples o a quirkless; que se estigmaticen otros como villanos o heroicos". Enfocó toda su furia en el mayor. "No lo voy a tolerar más. Kurogiri-kun se queda conmigo". Se movió para tener al joven de frente. "No sé qué será de tu futuro. Jamás te conocí de adulto, pero no voy a dejarte a tu suerte si puedo ayudarte ahora". Izuku podía jurar que vio una leve variación en los bordes amarillos de los ojos del joven niebla, que se asemejaba al movimiento del mar. "¿Quieres vivir conmigo? Podemos compartir los gastos". El adolescente silenciosos abrió sus ojos amarillos y un prolongado silencio se adueñó del pequeño lugar.
El socialmente poco desarrollado Midoriya Izuku parpadeó con ojos redondos como de búho, antes de saltar en la silla con las palmas abiertas a modo de defensa. "¡Ah! S-sólo si quieres. Ambos estaremos más cómodos y con menos problemas si compartimos gastos. Aunque ambos tenemos el problema de la falta de papeles y podría traernos serios problemas. Estoy seguro que podemos solucionarlo de alguna manera. A menos que no quieras, en ese caso podemos pensar otra forma para que puedas hacer una vida propia…".
Kurogiri asintió levemente, moviendo lo que se asemejaba a una mano por el pecho del chaleco que llevaba puesto. Siendo el mismo que Izuku le prestó la noche anterior. "Me gustaría vivir contigo".
Tsukauchi-san tocó la mesa con los dedos de forma rítmica. "Y ¿Cómo planeas hacerlo? no tienes nada para mantenerlo. Apenas podré ayudarte a ti a conseguir una identificación"
Izuku apuntó a la maleta. "Tengo dinero suficiente como para mantenerme por un tiempo. Ya me las iba a arreglar antes de venir aquí. Y si puedo encontrar una forma de trabajar en análisis quirk, sólo nos faltarían las identificaciones para regularizar nuestra situación".
Tsukauchi-san suspiro. "Te veo muy comprometido con eso. ¿Por qué no? Les permitiré quedarse unos días, para que veas que puedes hacer. De todas formas, no puedo dejarlos ir por ahí con información sensible, como el conocimiento de futuros héroes o arrestos. Tendré que arreglar sus papeles. Los de ambos. Y eso tomará un tiempo.
Más calmado al ser tomado en serio, Izuku pudo reinar de nuevo en sus emociones exaltadas. "Lo siento, por comportarme así". inclinó su cabeza sobre la mesa. "Gracias por sus esfuerzos, Tsukauchi-san".
El mayor sonrió. "Me parece que con todo lo que tendremos que hacer y esconder, podemos empezar a usar nuestros nombres, Izuku-kun, Kurogiri-kun". Extendió la mano, ofreciendo un trato. "Espero que salgamos de esto, sin mayores problemas".
Tanto Izuku como Kurogiri tomaron su mano por turnos. Siendo el peliverde el último. "Toco madera, Naomasa-san".
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(*u*) Continuará...
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