Capítulo 5: Poki
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Izuku estaba trabajando en la computadora pasada de moda de Naomasa-san, mientras comía poki y ayudaba a Kurogiri-kun a hacer tareas escolares. El adolescente de oscura apariencia no tenía ningún estudio formal registrado, por lo que debía presentar numerosos exámenes hasta emparejarse al curso que le corresponde su edad.
Ajustarse a la nueva realidad fue un duro revés para el ojiverde. Fue ingenuo de su parte pensar que podría hacer algo completamente sólo. Agradeció al destino haber terminado con Naomasa-san después de su extraño viaje interdimencional y quedar varado en una ciudad ajena a su memoria.
Rompió entre sus dientes el palito crujiente cubierto de chocolate.
Otro factor que no consideró fue Kurogiri-kun y no se quedaba tan sólo en su presencia.
El joven, que continúa con sus cambios físicos transformando su cuerpo en una niebla espesa, apenas podía controlar su quirk 'ward gate', el cual mutaba todos los días modificando su funcionalidad. Los portales a veces se abrían o cerraban de forma espontánea, cosa con la cual Naomasa e Izuku aprendieron a tener cuidado al moverse por el departamento. Kurogiri podía abrir portales pequeños, grandes e incluso doblar espacio para llegar a otros países, a veces con leve desface de tiempo. Esta anomalía era el quid de la teoría de Naomasa-san sobre el viaje en el tiempo.
El policía argumentaba que la habilidad del quirk, en medio de sus fluctuaciones, permitió doblar el tiempo-espacio, trayendo consigo a Izuku hasta esa época.
Por otra parte, el peliverde afirmaba que no podía ser la misma línea de tiempo, tomando una noticia ocurrida hace un par de años cuyo protagonista no era otro que el mismo All Might.
Era el vídeo de su debut como héroe que Izuku sabía de memoria. Por eso los pequeños detalles se le hicieron notorios al momento: el color de la ropa de muchos civiles rescatados, la posición de los escombros o las llamas del incendio. Demasiadas incongruencias con el mismo vídeo que tantas veces vio de niño.
Naomasa-san al ser puesto en evidencia de las alteraciones, se vio aún más perturbado. No sólo tenía suficiente en su plato con integrar a un viajero de tiempo y un portal-humano en la sociedad; a eso se le sumaron las apoteósicas ideas sobre traspasar dimensiones y afectar la historia de otros mundos, sintiéndose responsable del cuidado del neblinoso joven casi de manera obsesiva, incluso más que con el peliverde 'sabedor del futuro'.
"Si el conocimiento de Izuku-kun es defectuoso, no será útil para la policía, los papeles para incluirlos dentro del programa de protección se harán nulos, dejando a ambos varados sin identificación ¿Qué otra cosa podemos hacer si nada funciona?¿y si los descubren? Los villanos pueden crear una distopía que resulte en genocidio de inocentes y la esclavitud de millones de ciudadanos que... ".
"Tsukauchi-san. Izuku-oniisan puede hacer estudios de los villanos conocidos y sacar complejos análisis quirk. No necesita saber de villanos del futuro para ganar la buena voluntad del departamento de policía. Y sobre los portales que no comparten el mismo tiempo, son tan esporádicos e inestables, que no son viables, menos uno dimensional. Morirá el que intente atravesarlo". Dijo, recordando que Izuku descubrió la falta de aire dentro del pasaje dimensional.
Gracias a la lógica y la suave voz de Kurogiri-kun, se logró aterrizar la caótica nube de problemas ficticios en la cabeza de hombre mayor.
"Tienes razón. Mejor nos preocupamos cuando se estabilice tu quirk. Aun es demasiado pronto para hacer conjeturas". Naomasa-san recordó la detallada descripción de la experiencia del peliverde y sus impresiones sobre la evolución del quirk. Que aún no se definía como portal de transporte en tiempo real o una abertura en el espacio-tiempo. Siendo la última un caso altamente ineficiente por la cantidad de energía requerida por Kurogiri para romper las dimensiones, mucho menos transportar a otra persona.
Si bien ambos hombres se tranquilizaron mutuamente, para Izuku fue todo lo contrario. Tenía las mejillas rojas y no hizo contacto visual, evitando sobre todo al otro adolescente. Porque fue la primer vez que lo llamaron hermano mayor.
De sólo remembrar aquello el rubor le subía por el cuello y la cara al joven de ojos verdes. Siendo hijo único y con la vida que tuvo con su madre, jamás creyó tener un hermanito.
Que a propósito, estaba escribiendo a su lado sobre la mesa del comedor, estudiando.
Revisó la hora en la pantalla comprobando el tiempo que tenía para cocinar.
Contento, Izuku se levantó y estiró, reacomodando la columna vertebral que crujía con el cambio de posición, dirigiéndose a la cocina murmurando sobre los alimentos que había en la cocina y los posibles preparaciones. ignorado olímpicamente los ojos cada vez más amarillos, curvados en complacencia. Kurogiri tenía hambre, su bocadillo de poki frutilla ido hace mucho, pero al mismo tiempo, no quería molestar al peliverde con su necesidad de alimentos.
Izuku, en su camino a la cocina, revisó ocioso el desorden dejado en la búsqueda de un trabajo: junto con los documentos en la mesa, el computador portátil, lápices y cuadernos escolares, estaban los folletos y libros que su madre había buscado para ayudarle con la decisión de su futuro. Entre los que vio se encontraban algunos de comida, como el de 'haga su propia pizzería'. No era un tema que apasionaba a Izuku, pero la explicación sobre como armar una tienda daba ideas para otros tipos de negocio.
También estaba la idea de ser informante que le dio Naomasa-san. Algo en lo que estaba trabajando en ese momento para poder comenzar con los preparativos para sus papeles de identificación. El policía había estado trabajando en eso cada minuto que estaba en el departamento, buscando información para proceder con el ingreso al programa de seguridad. Parte de la necesidad de apurar las cosas, era que trabajaban contra el reloj, porque la hermana menor de Naomasa-san iba a llegar a vivir con su hermano. Por lo que compartir el espacio del departamento estaba limitándose cada vez con la inminente llegada. Necesitaba hacer algo con su futuro inmediato pronto.
"Izuko oniisan. ¿Puedo conseguir algo para comer?".
Izuku mascó el final del poki. "No tienes que ser tan formal, Kurogiri-kun. Y por supuesto que puedes. ¿Qué quieres comer?". El adolescente cada día perdía más su forma corpórea, preocupando al ojiverde. Planeaba llevarlo al doctor para un análisis y orientación quirk, en cuanto se estabilice.
"Pastel de chocolate". Murmuró apenado. No le gustan ser una carga.
El ojiverde guardó el archivo del computador y lo cerró con clave, nunca se estaba del todo seguro con información como la que maneja un policía. O al menos, eso decía su propia paranoia. Acarició los cabellos fantasmales mientras alcanzaba su monedero entre los papeles.
"Vuelvo en un rato, Kurogiri-kun". En el poco tiempo que habían compartido, Izuko había determinado el carácter del chico. Era muy educado y correcto, algo inseguro y poco expresivo. Los colores de su piel y su cabello, alguna vez de un tono celeste, se iban desvaneciendo en el negro insondable. Y sus ojos, completamente amarillos sin pupila. "¿Algo más que pueda traer?"
"Hum~ ¿un batido de fresa?". Preguntó con sus ojos amarillos abiertos inocentemente.
Izuku no pudo contenerse y lo abrazó. "¡Eres tan lindo!". Lo soltó antes de hacer más incómodo al adolescente y salió raudo por la puerta, avergonzado por su exaltado entusiasmo. "¡Nos vemos en un rato!". Escapó cerrando suavemente a puerta.
Eso era algo que también debía resolver: su poco manejo en la cocina. Nunca antes se había hecho cargo de la comida y los quehaceres de la casa, porque su mamá siempre lo hizo a un lado; argumentando que debía concentrarse en sus estudios. A pesar de la culpa por su estado quirkless, las buenas intenciones para regalarle una infancia feliz y despreocupada, fue completamente contraproducente para la vida actual de ojiverde si no fuera por su necesidad imperiosa de saber todo e investigar para encontrar soluciones a sus problemas.
Mismo que en ese momento baja por las escaleras alegre, despejando los grises recuerdos que aún douelen, hasta el primer piso saliendo con un infantil paso saltarín al exterior. ¿Dónde podía comprar el pastel de chocolate? No habían pastelerías, ni cafeterías cerca. A no ser por una tienda de conveniencia a mal traer en el primer piso del edificio, debido a la fuerte competencia que el minimarket a pocas cuadras de ahí hacía con sus descuentos. También había una tienda de bicicletas, plásticos y una verdulería junto a la tienda de conveniencia. De necesitar algo más elaborado o específico, Izuku debía caminar más de treinta minutos y buscar en la zona comercial.
Volviendo a su problema actual, se puso a recordar el mapa del área que buscó por internet para orientarse, decidiendo correr las quince cuadras para alcanzar la pequeña gelatería en la que podía comprar el trozo de pastel y el batido.
En el camino de vuelta iba pensando en lo mal gestionado y distribuido que estaban las tiendas ¿Era así en su época? ¿Cuánto habían cambiado las cosas en veintiún años? ¿Cómo era la economía y el estado del campo laboral? Si hubiera puesto más atención a esas cosas, ahora podría tener más información para decidir en qué trabajar. Ni modo. Tenía que hacer las cosas con lo que contaba..
Estaba por subir la escalera del edificio que vio el cartel de cierre de la tienda de conveniencia.
"Parece que se van del lugar". Subió hasta el departamento, encontrando a Kurogiri en el mismo lugar en el que lo dejó, con la tarea avanzada. "¡He vuelto!"
"Izuku oniisan. Bienvenido. Casi termino las tareas. Me siento conforme con mi aprendizaje y espero que al final de la semana pueda presentar el examen de nivelación. Y si todo va bien, me faltará una evaluación más para comenzar con el primer año de secundaria".
"Eso hay que celebrarlo". Levantó la bolsa. "Traje tu pedido y otras cosas más para la cena". Dejó la bolsa en la cocina para preparar la sopa de miso.
En tanto, Kurogiri ordenaba los platos, vasos y los palillos. "¿Vamos a esperar a Naomasa-san?".
"Me envió un mensaje. Va a llegar tarde hoy. Algo sobre horas extra y un delincuente escurridizo". Se encogió de hombros. "Lo usual en la policía, supongo".
"¿Será así cuando sea detective?". Dijo relajado esperando a que la sopa esté lista.
"Todo dependerá del caso. Ten, vamos a comer y después, el refrigerio". Izuku ordenó la mesa, despejándola de papeles y basura.
Ambos se dispusieron a disfrutar en silencio de la deliciosa sopa.
No fue hasta que estaban a mitad de los trozos de pastel que Izuku dejó salir su última idea. "¿Qué opinas de vivir sobre una cafetería?".
Los ojos amarillos sin pupila dejaron el sabroso y esponjoso trozo de la torta de panqueque cubierto de chocolate. "¿Qué dices?".
Con movimientos torpes fue paseando el tenedor en el plato, corriendo el delicioso postre. "He estado pensando en hacer un negocio, debido a que entre ser quirkless y el miedo a que descubran mi identidad, no podré obtener un trabajo normal. Y abajo, la tienda de conveniencia deja el espacio. ¿Por qué no hacer una cafetería? Podrías tener todos los días pastel de chocolate. Aun si es mejor continuar con otra tienda de conveniencia, creo que es mejor abrir un nuevo rubro y no competir con el otro…"
"¿Y servirías batidos?". Tras el asentimiento de Izuku, que se movía nervioso, Kurogiri asintió de acuerdo. "Haz una cafetería, entonces. Si eres tú, la harás prosperar".
"Que fácil eres de convencer". Dijo sorbiendo su propio batido de vainilla, para ocultar la sonrisa y el leve sonrojo
Continuará...
