N.A: Cuando pensé en Naomasa como compañero adulto de Izuku, no creí que lo usaría tanto. A lo sumo con apariciones esporádicas. ¡Miren ahora! se quiere quedar en pantalla XD
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El jefe Kudai estaba mordiendo la punta de su cigarrillo mientras veía el centro de investigación desde la posición elevada que tenía sobre la escalera que daba al pasillo de oficinas principales; un piso por sobre las salas de invetsigación.
Sus oficiales y detectives se movían entre los mesones con papeles desorganizados dentro de carpetas de manila, tazas de café y computadoras manchadas con sustancias de dudosa procedencia. Acompañados por el sonidos de teléfonos, medias conversaciones y gritos.
Pero lo más llamativo para Izuku, que entraba por una puerta lateral al nivel del ajetreo, eran los quirk. Muchos tipo mutantes con rostros de animales, extremidades extra, ojos varios, cabellos de colores, narices grandes, ¡tantas formas y tamaños de quirk!.
El peliverde a pesar del nerviosismo por las ansiosas palabra a penas dichas por Naomasa para traerlo hasta la comisaría, estaba extasiado por la posibilidad de ver en uso tantos quirk diferentes.
Si recuerda la ley, los civiles tienen prohibido el uso en público de su quirk, incluso si va a gimnasios los participantes deben tener un certificado y un permiso especial para su uso en áreas públicas delimitadas.
Algo injusto en su opinión. ¿Cómo puede pedir a alguien que no use una parte de sí mismo? En cuanto a los héroes y otras fuerzas del orden, si se les deja utilizar sus quirk. ¿Cómo lo hace la gente que quiere ser parte de ellos, si llevan una vida sin poder saber los límites de su quirk? A veces cree que la sociedad no estaba del todo diseñada para dar cabida a los quirk.
"¡Tsucauchi-san, a mi oficina!". El poderoso llamado sacó al peliverde de sus pensamientos. "Y trae a tu asesor". Dijo el hombre antes de emprender su viaje por la escalera.
"Vamos, Izuku-kun". Con una leve palmada su cuerpo se puso en movimiento tratando de ignorar las miradas de algunos detectives. Subió por la escaleras tratando de no tropezar y hacer el ridículo, con Naomasa a su espalda.
Una vez en el pasillo siguieron el camino que había sido recorrido pocos días antes hasta la puerta entreabierta de la oficina del jefe Kudai.
"Tsukauchi-san, lo que se va a hacer aquí es un asunto extraoficial. Espero que su asesor y usted tengan la máxima discreción, porque estoy rompiendo muchos protocolos".
"Sí señor"
"Joven Izuku. Debido a que tengo a toda mi gente con un caso de máxima prioridad, estoy en la necesidad de usar apoyo extra. Esta es su oportunidad para convencerme de revisar su situación. Siempre y cuando esté conforme con los resultados".
Se irguió en una postura dolorosamente rígida. "Sí, jefe Kudai-san. sí señor".
"Bien. Ambos están entonces en el caso DS374.593". Tomó dos folder para cada uno, esperando a que revisaran la primera información. "Es un caso especial. Un conocido me lo ha pedido. Es un robo común. El dueño de la bodega ha estado perdiendo materiales todos los fines del mes, pero no ha encontrado nada en las cámaras". Apuntó las fotografías de varias cajas de madera apiladas unas sobre otras. "Es una empresa contratista recientemente abierta por un joven matrimonio. No se pueden permitir la pérdida del material". El ring del teléfono se escuchó. "Váyanse. Y recuerden que están a prueba".
Ambos asintieron en silencio y se retiraron.
Naomasa suspiró una vez afuera. "¿Y entonces? ¿A dónde vamos?"
"A casa, debes dormir. Llevas dos días fuera. Mañana revisaremos juntos la información y organizamos una ruta de trabajo".
Naomasa le dio la razón al bostezar profundamente. "Sí. A casa". Con paso cansado abrió la marcha hasta el automóvil.
Izuku apenas se puso cómodo antes de abrir la carpeta y revisar el contenido. Estaba leyendo la nómina del personal y el quirk que tenían, pensativo. "Aquí dice que la empresa tiene permisos especiales para uso quirk".
"Así es. Algo usual en las constructoras". Encendió el motor e indicó sus salida con las luces. "¿Qué dice de la investigación en el sitio?".
"El informe describe que no hay uso de quirk terraformer ni elemental. Tampoco indicios de robo con violencia, porque las cerraduras no fueron forzadas. Y las cámaras están limpias los días previos al robo". Guardó todo y suspiró. "No hay más pistas que por qué se quedaron estancados".
"¿Cómo desaparece la mercadería entonces? ¿Qué quirk están utilizando? ¿Fuerza, invisibilidad, espejismo, hipnosis?
"Hay tantas preguntas". Miró el edificio acercarse. "Voy a calentar la comida para que puedas comer. Y mejor dúchate.
"Qué sutil, Izuku-kun. Decirme que huelo mal". Bromeó el mayor estacionando.
El ojiverde enrojeció avergonzado. "¡No! Es para que descanses mejor ¡No lo digas así!"
Naomasa se carcajea a costas del menor. Abrió la puerta y dijo en voz alta. "¡Volvimos!
"Bienvenidos". Los saludó Kurogir desde el sillón de la sala. Estaba viendo la televisión y bebiendo café. "¿Qué sucedió en la comisaría?".
"Nos pidieron asistencia en un caso de robo. Si logramos cerrarlo pronto, el jefe Kudai podría reevaluar la petición sobre sus identificaciones"
"Eso es bueno". Comentó, viendo al peliverde correr desde la cocina con un plato de comida y un vaso de jugo. Se levantó para sentarse al lado de izuku, que acompañaba a Naomasa a comer.
Después de terminar y lavar los platos, cada uno se fue a su lugar a dormir, siendo el dueño del lugar en la cama principal, Kurogiri e izuku compartiendo el futón en la sala.
El resto de la noche pasó sin incidentes para Naomasa que al poner la cabeza en la almohada se despidió del mundo, hasta la mañana siguiente que despertó con rastros de baba en la cara y cabello revuelto.
El olor del desayuno saludando antes que el cocinero lo hiciera. "Buen día, Tsukauchi-san".
"No seas tan formal, Kurogiri-kun". Se dirigió restregándose los ojos hasta la mesa, hallándola desaparecida debajo de muchos papeles. "Hum ¿Dónde quedó la mesa?". Buscó al principal sospechoso sin encontrar un solo cabello verde. "¿E Izuku?.
"Salió, dijo que tenía que hablar con los dueños de la constructora".
"¿¡QUÉ!?". Con ojos desorbitados buscó un reloj. "¡Son las 9am! ¿No pudo esperar a que despertara?"
Kurogiri respondió tapando con su mano un bostezo. "Lleva despierto desde las cuatro de la mañana ¿Realmente esperabas que se quedaría hasta verte despertar?".
Con una mano restregándose la cara molesto, preguntó. "¿Dejó algo para mi?". Kurogiri apuntó un cuaderno en el mostrador de la cocina, que Naomasa tomó entre sus manos. "Aquí tiene al menos unas diez teorías". Las ojeó rápidamente. "Me puedes ayudar, Kurogiri-kun? me voy a bañar y quisiera que me leyeras las notas". Trató de decir sin avergonzarse por el extraño pedido.
Tuvo que darle puntos al menor por no botar lo que sostenía entre sus manos por la conmoción. "Eh ¿De acuerdo?".
"Gracias, te lo debo". Corrió hasta el baño dejando entreabierta la puerta.
Dejando el desayuno en la cocina el ojiamarillo se acercó con el cuaderno para recostarse en el muro al lado de la puerta entreabierta. "Aquí hay muchas preguntas: ¿Dónde está la mercadería? Si llega completa o por partes. ¿Siempre está en el mismo lugar? ¿Se hacen revisiones esporádicas? ¿desaparece al final del mes o antes de eso? ¿Quién las cuida? La mercadería está dentro de las cajas ¿Mueven las cajas o el contenido?. Teoría 1: nunca llegan a la bodega. T2: Llegan y son robadas el final del mes. T3:llegan y se roban durante el mes, siendo notadas al final del mes. T4: La mercadería es sacada de las cajas en algún momento. T5: La mercadería es sacada por medio de un portal al final del me ¿limitación de quirk?". El resto eran combinaciones de las primeras propuestas que Kurogiri leyó escuchando el movimiento del policía, que justo en ese momento gritó de dolor. "¿Estás bien?"
"¡N-no! Me pegué en el dedo gordo del pie".
El ojiamarillo vio sus propios pies, que ne lugar de estar descalzos, eran nebulosas negras. Nunca podría sentir ese dolor ¿Era algo bueno o malo? se encogió de hombros. Por los gruñidos de Tsukauchi-san en el baño, parecía que salió ganando con la mutación en sus pies.
La puerta se terminó de abrir dejando salir el vapor y al policía vestido, con camisa blanca y pantalones azules. "Gracias, Kurogiri-kun". Le dio una sonrisa y una caricia en la cabeza. Siendo más la intención que el objetivo inicial, que era revolver sus cabellos, lo que calentó el corazón del adolescente. El Policía era muy cariñoso a pesar de que era un recogido de la calle. Movió su cabeza para agitar sus pensamientos. "El desayuno está empacado para que lo puedas llevar en el auto"
"¡Eres el mejor!". tomó su chaqueta y gorra con una mano, y la otra la bolsa con el desayuno. "¡Nos vemos después!".
Naomasa salió del departamento a medio correr llegando en segundos al vehículo. Estaba por encender el motor que, revisando los bolsillos, descubrió que faltaba el celular. "No puede ser". movió la mano con la intención de sacar las llaves y bajar, que un remolino de niebla negra apareció en el asiento del copiloto, apareciendo su celular y el cuaderno de Izuku. "Gracias Kurogiri-kun".
Después de eso partió hasta la ubicación de la compañía.
Era un lugar grande con una buena infraestructura. Se notaba la gran inversión que sus dueños estaban haciendo para formar la empresa. Si los robos no se detienen, las deudas podrían agotar los ingresos de la familia, originando problemas bancarios que durarían años. Naomas a solo pudo estremecerse al imaginar un hijo, sumado a las deudas y mantener la compañía.
Colocándose la gorra en la cabeza, marcó el móvil de Izuk que sonó tres veces antes de responder. "Izuku-kun, soy Naomasa. legué a la bodega".
"Buen día, Naomasa-san. Creo que tengo a los tres posibles sospechosos". Naomasa abrió la boca de la impresión. "¿Nos vemos en la entrada?"
"Te espero". ¿Cómo encontró a los sospechosos?
Llegaron por la tarde a la comisaría con los sospechosos confesos, contento por terminar en menos de veinticuatro horas su primer caso.
Naomasa estaba terminando con las firmas de las declaraciones que son llamados por el jefe Kudai su oficina.
Lejos de estar feliz como inicialmente pensó Izuku, el hombre mayor estaba molesto ¿Qué hicieron mal?.
"Buena tarde, jefe...".
"Nada de buenas nada. ¿Acaso no tienen seriedad con el trabajo? Tsukauchi-san ¿No tienes ética de trabajo? que irresponsables".
"¿Por qué dice eso, jefe?". Preguntó Naomasa.
Golpeó con ambas manos el escritorio. "Es imposible que cerrarán este caso tan pronto. Algo hicieron mal. Y se verá reflejado en el departamento de policías".
Izuku empuña las manos con el corazón latiendo con fuerza entre las costillas. No sabía qué sentir, ira o angustia, por las acusaciones injustas. "Nada se hizo mal. Todo está listo e incluso están confesos los -san los interrogó a todos por separado usando su quirk". Colocó el dossier con los archivos del caso
Kudai-san revisó los papeles con el ceño menos apretado. "Ninguno tiene un quirk llamativo o apto para robar materiales de construcción. "¿Cómo llegaste a identificar a los responsables?"
"Pues fui descartando hipótesis. Primero verifique que la entrega se hiciera y fuera correcta, comprobando que la mercadería llegaba a la bodega todos los meses. Después revisé todas la cámaras para ver que sólo los trabajadores estaban en la bodega y no fuese un quirk de copia de identidad. Después, pensé que debía ser un trabajo interno, porque aún si usaban un quirk para mover todo, necesitaban que la mercadería estuviera en el mismo lugar cada vez para poder robarla".
"No era en el mismo lugar".
"No a simple vista. Había un patrón; porque no se robaba al final del mes, sino todos los martes y jueves. Que era donde varias cajas se colocan en un sitio en particular, por limpieza". Apuntó a una serie de fotografías. "Era extraño que las cajas que hacían el mismo cambio fueran las que desaparecen, por lo que revisé de nuevo a los empleados. De todos los turnos que los trabajadores hacían, tres eran los que resaltan por siempre participar los martes y jueves en el traslado". Apuntó a Naomasa que estaba tan recto que por un segundo Izuko pensó que se comió un palo de escoba. "Hablando con sus compañeros, se descubrió que los tres tenían problema de apuestas serios". Se acercó para tomar la hoja con el listado de trabajadores, que le dio la idea de los sospechosos. "Quirk de dibujo, quirk zoom, quirk fluido. No son quirk llamativos y en primera instancia poco aptos para robar materiales de construcción. Hasta que ves que el quirk de fluido puede convertir en fluido cualquier objeto sólido. Si se suma con zoom y dibujo, se puede idear una ruta para mover los materiales por la bodega a plena luz del día, con las cámaras parcialmente obstruidas por el movimiento de las cajas". Al acabar de explicar el caso, la habitación quedó en silenciosa meditación.
Naomasa se aclaró la garganta llamando la atención de Kudai-san. "Estamos trabajando para descubrir al comprador y ver si puede devolver parte de la mercancía".
Continuó el silencio por parte del hombre mayor, aumentando el nerviosismo en Izuku y Naomasa. Ambos se atrevieron a darse aliento con la mirada antes de volver su vista al frente, esperando el veredicto.
"Aceptable. Todo está bien redactado. Tsukauchi-san, delegue el resto al detective Nobita y vuelva a sus labores habituales. Izuku-san, lo veo mañana temprano. Quiero hablar con usted de su situación con más profundidad".
"Sí señor"
"Pueden retirarse". Se apresuraron a dejar la oficina apenas escuchando lo último del jefe Kudai. "Y Buen trabajo".
Continuara...
