N.A: Soy NULA en jerga o nomenclatura policíaca. Si alguien sabe o quiere aportar, ¡Bienvenido sea!
Capítulo 11: 3 millones de yenes
Departamento de Inteligencia Kosei y Análisis Criminal (DIKA)
Encargado de proporcionar análisis criminal multidimensional para utilizarlo a nivel nacional, por medio del estudio de quirk y sus capacidades; relacionando el impacto de la sociedad en la utilización o abuso de los quirk, entregando asesoría al cuerpo de policías y tribunales
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Objetivos:
- Estudio de quirk en relación a los aspectos sociales y psicológicos. Con el objetivo de brindar apoyo a la policía y tribunales en casos.
- Elaborar bases de datos de análisis quirk a nivel nacional.
- Encargado del estudio de leyes en relación al uso de quirk, formando un encuadre legal para la regulación de la utilización quirk, enfocado en Prohero y Villanos.
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Subdepartamento de Inteligencia y Perfilación (SIP/SIPER)
Trabajo de compilación quirk y análisis de sus aspectos potenciales, con el objetivo de neutralizar quirk usado para delinquir, o amplificar los usos benéficos para la sociedad.
Subdepartamento de Perfilación Criminal (SPC/SUPER)
Labor de entregar información sobre patrones delictivos, su prevención y captura de villanos, por medio de una construcción del estado psicológico, social y uso de Kosei/Quirk.
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Propuesta del Proyecto: Aprobado
Modificaciones del Proyecto: Aprobado
Proyecto Final: Aprobado
Financiamiento Estatal: Aprobado
Inicio: Tres meses
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"¡Con más fuerza Yamashita! Esa pesa no se levantará sola. ¡Continúa! Solo tres más. Y~ ¡Terminamos!". Gritó el hombre grande y musculoso con pelaje negro brillante, orejas triangulares y ojos anaranjados.
Izuku soltó un gran suspiro dejando la barra de pesas en los soportes. Sentía sudor en cada pedacito de piel, sin mencionar la ropa. Con ojos entrecerrados vio a su entrenador arrojarle una toalla pequeña para limpiarse el sudor.
"Bien hecho, chibichan"
"Siento mis brazos de gelatina". Se pasó la toalla por el pelo y cara, dejándola reposar sobre sus hombros. "No podré levantar un informe en días".
"No necesita hacer eso nuestro nuevo asesor. Los informes están digitalizados".
"¿Quien crees que lo digita? Éstas manos". Repuso con un puchero en lo labios, levantando sus manos.
"No lo creó. Para eso tienes a tus compinches". A pesar de la burla, ofreció la mano para ayudar al ojiverde.
Izuku, con paso tambaleante, se dirigió a los lockers para recuperar sus cosas antes de ir a la ducha.
El gym en el que estaba era uno asociado al departamento de policía y estaba dentro de su trato con Kudai-san. Bajo el argumento de preparar a su cuerpo para investigación de campo; junto a su preparación física, debía hacer clases de defensa, en el dojo asociado a la red policíaca.
Y a pesar de todas sus quejas a su entrenador, Dayo-san con un quirk mutante tipo Pantera, y a su instructora, Neiti-sensei con un quirk tipo concentración, podía ver el cambio en tres meses. Su cuerpo estaba tonificado sin un incremento muscular excesivo, mostrando su trabajo en su resistencia y agilidad, por sobre la fuerza. Algo acorde con su hobbie: natación; que lograba practicar una vez por semana, debido a sus trabajos con Naomasa-san y los casos en curso, Kudai-san y el nuevo departamento de investigación, y la cafetería.
Por suerte, tenía dos buenos trabajadores caídos el cielo, o chantajeados como lo nombró Kurochan: Kuroda Sato y Kuroda Kasuya.
Tras el robo frustrado y obligados por Naomasa a pagar un jarrón roto y las molestias causadas, según Kurogiri y Kurochan, padre e hija comenzaron a trabajar en la cafetería como delibery; el cual trajo mayor demanda de parte de las oficinas cercanas con su nuevo servicio de almuerzos. Aumentando las ganancias e incluso, ofreciendo la subida de sueldos. Una maravilla, recordando que la hermana de Naomasa, Tsukauchi Makoto de catorce años, tenia un ofrecimiento de mesera antes que el de los ladrones y su arribo al departamento Tsukauchi.
Junto con el trabajo en la tienda, los Kuroda mostraron un gran aporte en el nuevo departamento de perfilación quirk, siendo candidatos para nuevos cargos en la oficina en construcción. Puesto que ambos tenían un gran conocimiento de la zona gris y villana de la sociedad, aportando con ideas asombrosas en el estudio de quirk.
También con contactos que la policía habitualmente repararía en usar; pero Izuku no, que se estaba considerando cada vez más como miembro el área gris.
El término 'área gris' es curiosamente engañoso, porque no estaba conformado por gente neutral sin bandos o asociaciones, sino que por prohero, villanos y civiles que buscaba equilibrio en determinadas situaciones como: intercambio de bienes, intercambio de información, acceso a quirk restringidos, protección, servicio de mercenarios, transporte de migrantes, asesinato por encargo, adopción dirigida, venta de órganos entre otros. Abriendo un universo de relaciones, lejos más complejas que la lucha villano/héroe.
Era en esa franja social que Izuku quiso encontrar un médico para Kurogiri-oniisan. Buscó, por medio de Kasuya, información de un sanador dispuesto a dar su certificación o permiso para una agencia de apoyo, que por medios habituales y legales no consiguió por la discriminación quirk. Siendo un trabajo infructuoso y sin resultados, su con el áspero más flexible de la zona gris.
Lo curioso de la vida, es que no sabes quien puede traer la solución a tus problemas o lo cerca que está.
Fue la señora Chiyo-san, conocida en su trabajo como RecoveryGirl, quien le dio su primera visita médica a Kurogiri y los papeles de seguimiento, para poder reunir la orientación quirk adecuada.
Como parte de las medidas preventivas, les entregó un pase y hora agendada gratuita al Instituto Clínico y Estudio Quirk, al cual iban aquellos que debían mantener oculto algunos aspectos de sus peculiaridades y debían ser atendidos por sanadores.
Era costoso. Algo que Izuku imaginó, se debía a las extremas medidas de seguridad implementadas: guardias en cada entrada y salida; detectores de metal; cámaras en cada esquina; sensores de movimiento en las ventanas; vidrios antibalas.
Un escalofrío recorrió su espalda al pensar en el tipo de persona que querría ingresar por la fuerza a un hospital.
Olvidando esa incomodidad, el estudio de Kurogiri no tuvo problemas, siendo lo más destacable la necesidad de buscar con urgencia una empresa de apoyo de héroes, para pedir la construcción de un dispositivo para mantener la forma y la masa de Kurogiri.
Otra vez, Chiyo-san se involucró, cobrando favores a quien sabe qué prohero, logrando que una empresa reconocida por dar herramientas a héroes, propiedad de los Hatsume, trabajara en el diseño del objeto contenedor de forma.
"Si fuera Kuri-kun, no usaría jamás esa cosa".
"No digas eso, Kurochan. De hecho, es un diseño sobrio para algunos de los modelos más recargados de la compañía".
"Tsukauchi-san, no uso un collar aun si me ayuda a respirar". Tras lo dicho, el gato quitó su cola por reflejo del espiral oscuro, que con toda seguridad buscaba cercenar el apéndice. "¡Eres un maldito, Kuri-kun!".
Izuku se interpuso entre ambos como figura moderadora. "Kurogiri-oniisan, por favor, ignora a Kurochan. Y prueba el collarín".
Resultó que el collarín de metal, de ocho pulgadas, quedaba muy bien con la ropa habitual de Kurogiri. Completando su elegante vestimenta.
Devuelta en el gym, Izuku se secaba el agua de la ducha. El vapor se arremolinaba a su alrededor, tratando de aferrar su calor ante el frío del invierno.
Faltando pocos meses para cumplir un año en esa dimensión, el ojiverde meditaba lo grandes pasos desde ese día donde se estrelló en el pasado. Grandes cambios y mucha gente que lo quería a su alrededor, llenando su corazón de hermosos y esponjosos sentimientos, que le provocaban flotar por le cielo en su felicidad.
Por su parte, la terapeuta que iba a ver, le daba señales alentadoras sobre su progreso en la superación de sus traumas, el crecimiento de su autoestima y el fortalecimiento de la autonomía. Reduciendo sus sesiones a una vez cada quincena.
La única queja de Izuku eran los casos. Kudai-san prometió dar a Naomasa-san y a él los casos de interés, pero hasta ese momento eran casos poco mediáticos que nadie daba suficiente atención, como desaparición de personas, robos a joyerías sin pistas, robo de identidad (casos en el cual el ladrón usaba un quirk mental para robar recuerdos e implantar otros, cambiando identidades propias y ajenas), compra/venta de animales con quirk y prevenir dos secuestros, por las cartas de amenaza mandadas previamente. Todos cerrados diligentemente en los últimos tres meses.
No era que buscara asesinatos o tráfico de personas, pero quería algo que realmente desafiara su trabajo.
Pobre Izuku que ignoraba lo complejo de esas investigaciones y su importancia en su currículo como asesor o en la carrera de Tsukauchi Naomasa para convertirse en detective.
Ajeno a ésto, Izuku una vez vestido revisa en su móvil la hora, medio día, y los nuevos mensajes.
Kurogiri-oniisan dio su reporte de la tienda; Kurochan salió a comprar repuestos para el refrigerador, que tuvo un desperfecto; Kasuya-chan compró un cuadro en el mercado negro para su habitación ('mis fuentes dicen que será valioso en dos años'); Sato-san está vigilando un camión repartidor sospechoso; y Naomasa-san dice que lo necesita en la oficina cuanto antes.
Se da vuelta ora ver a su entrenador y despedirse con la mano. "Nos vemos, Dayo-san".
"Cuidare, chibi-chan".
Una vez afuera respiró hondo. 'Ahora, a correr para llegar a la comisaría'
La fotografía de un cadáver con el vientre abierto y vísceras desparramadas lo saludo de improviso, en cuanto abrió la carpeta.
"Eso es muy considerado de tu parte, Naomasa-san. Colocar la fotografía mas impactante al comienzo". El tono verde pálido apareció en la cara de Izuku, un feo contraste con el resto de su colorido.
"Hay otros viendo tu reacción. Es mejor dejar en constancia lo duro que eres, ahora. Así la novatada será menos molesta".
"¿Novatada? Trabajo aquí hace meses".
"Kudai-san llamó a una reunión por la mañana y avisó de un nuevo departamento de investigación. Y que tú, un chico adolescente, estaba dentro del equipo".
"Genial. Ahora me van a odiar".
"Con suerte, se aburrirán pronto".
Izuku retornó su atención en el nuevo caso: una mujer eviscerada encontrada en una plaza de Tokyo. Quirk: dedos largos. Trabajo: oficinista. Sin pistas alrededor. Sin familia. Amigos en internet y redes sociales. Sus compañeros no sabe nada de su vida privada.
"Dime cual es el rumor".
"Piensan que puede estar relacionada con el 'Cegador', por la herida".
"No es igual". Mostró una foto de la herida, pasando el índice por el contorno sangriento. "Este corte es limpio y demasiado amplio. No fue hecho en el calor del momento, como las otras víctimas". Izuku buscó su copia del archivo del 'Cegador', abriendo el dossier para comparar ambas heridas. "¿Ves esas marcas? Son irregulares. Medicina forense indica que fue hecho con un cuchillo de cocina, con varios cortes seguidos. La mujer de Tokyo tiene un solo corte".
"Como si no se hubiese defendido".
"Ella conoció a su agresor o fue sometida previamente".
Naomasa tomó el informe preliminar. "Dice que no presenta marcas de lucha".
"Habrá que esperar a toxicología. Deberían encontrar algún anestésico o droga".
"Dos semanas para los resultados". Se quejó Naomasa. Tomó la foto del caso para guardarla, junto con las anotaciones nuevas. "Así que tienes copias del 'Cegador'. ¿Éstas investigando por tu cuenta?".
"Es extraño que todavía no hallan en entrado una pista del hombre". Izuku sacó del escritorio de Naomasa una caja de Poki, guardada especialmente para el peliverde.
"¿Ya saben que es un hombre?"
Tras comer la mitad de la galleta en forma de varita cubierta en chocolate, mostró sus impresiones. "Los cortes son bruscos requiriendo fuerza. Las heridas están a la misma altura a pesar de la diferencia de altura entre las víctimas. Dos de las chicas se arrastraron tras recibir el corte y fueron jaladas para que no escaparan. Toxicología niega la presencia de ningún agente externo. Las víctimas fueron sorprendidas, porque los medios ha cubierto estos crímenes lo suficiente, como para que ninguna se quede con un desconocido en la calle. Y sobre todo, falta un mechón de cabello". Sacó otro palito de poki, que corto entre sus dientes. "El trofeo de cabello está más asociado con hombres que mujeres, así como jalar a la víctima herida para someterla. La altura describe un hombre que ataca flectando mucho las piernas o uno que mide 1,60 m. Sin presencia de quirk de fuerza, gas paralizante o velocidad. Si tuviera que adivinar sería uno de camuflaje o algo que ayude a un ataque sorpresa".
"Increíble. Nada de eso está en el reporte original". Dijo Naomasa recordando su propia lectura. "¿Has hablado con alguien de esto?"
"Se lo mandé al fiscal, con un perfil preliminar del sospechoso". Respondió comiendo otro poki.
Moviendo la cabeza incrédulo, Naomasa arrebata la caja con las masas dulces. "Mejor acompáñame a almorzar. Pedí a Kurogiri-kun arroz con curry". Tomó las dos carpetas y las guardó en el cajón del escritorio junto a la cajita de dulces. "Kuroba-san debe estar por llegar con el encargo".
"No lo creo". Dijo siguiendo al mayor a la recepción. "De camino me escribió que está siguiendo a un repartidor sospechoso".
"¿Qué loca misión le diste ahora?"
"¡Ninguna! Lo juro". Metió sus manos en los bolsillos del pantalón. " Quizás vio algo raro y le llamó la atención. Sabes que en su… antiguo trabajo, desarrolló la habilidad de ver cosas que la gente pasa por alto". El rington de su móvil sonó. "Hablando del diablo, Sato-san está afuera".
En el exterior el hombre mayor bebía de una botella de té verde. "Hola chicos. ¿Todo bien ahí dentro?". Dejó la botella para sacar de la camioneta pequeña el pedido.
Naomasa sonrió burlón. "¿Por qué no lo averiguas, Kuroba-san?".
"No voy a entrar ahí, a menos que me arresten". Dijo fingiendo un estremecimiento.
"Suenas a Kurochan, Sato-san". Izuku recibió la bolsa con comida. "¿Tienes más encargos que dejar en la comisaría?".
Sacó su móvil. "Diez más, jefe. Estoy mandando los mensajes a los clientes".
"Y… ¿Cómo fue su espionaje, Kuroba-san?".
"Interesante, por decir menos, Tsukauchi-san. Seguí un camión repartidor hasta una fábrica de helados. Lo curioso es que el vehículo era de transporte de objetos. Al rato, llegó una motocicleta de reparto de comida, seguido de un camión de helados. Se quedaron dentro diez minutos, saliendo primero el camión de helados, el de transporte y por último la motocicleta. No sé ustedes, pero un camión de helados que llega a su compañía y se va en diez minutos, o le va muy mal o el trabajo es una coartada de algo".
"Me parece que está exagerando, Kuroba-san. Puede ser una empresa familiar con varios rubros, que fueron a recibir órdenes y se fueron".
"¿Qué llamó tu atención para seguir el primer vehículo, Sato-san?".
"El cliente. Lo reconocí como un diler en un casino clandestino. Bueno para conseguir drogas de calidad".
El policía se llevó la mano para acariciar el mentón, en un acto pensativo. "Eso es sospechoso".
"Eso mismo pensé". Se jactó el ex ladrón.
"Helados. Camión de helados. Congelados". El menor comenzó a murmurar palabras sueltas, olvidando al par en su camino al comedor con su almuerzo.
Kuroba Sato rió cruzándose de brazos. "El jefe vuelve a las andadas".
"Siempre que piensa en la pista de un caso, un quirk nuevo…"
"... Los ingredientes de la cena, las compras del mes, los productos para la cafetería".
"Es una peculiaridad en sí misma. Aunque la prefiero por escrito, después de haberla procesado".
"Pero Tsukauchi-san, que cínico. Usted también murmura cuando se pone nervioso".
"¡He mejorado! Me control mejor y son pocas veces las que me pierdo en mi mente".
"Si claro". Dejaron la conversación al ver llegar a los demás policías, detectives y oficinistas que se convirtieron en clientes frecuentes de Duaokazo.
Kurogiri estaba solo en la barra ese día. Su tarea de nivelación lista y entregada el día anterior, se preparaba para su siguiente evaluación. Por fortuna, su tiempo en cama por su quirk inestable no afectó el calendario original, dejándolo satisfecho de terminar su última prueba antes de quedar en secundaria el próximo año.
Todo gracias a su hermanito Izu-chan. Con todo en contra venció cada nueva dificultad, cambiando la vida de todos a los que conocía. Sin notar su propio brillo.
La campanilla en la puerta sonó.
"Bienvenida a Duaokazo, Chiyo-san"
"¡Hola, Yamashita-kun!"
"Por favor, Kurogiri está bien. Después de toda su ayuda, es lo menos que puede dar". Apoyó su mano sobre el metal en el cuello
Movió sus manos desestimando el formalismo. "No fue nada. Es lo mínimo que yo podía hacer, por niños tan buenos como ustedes".
"¿Lo de siempre?".
"Por favor". La mujer mayor se sentó viendo el televisor en la esquina.
Kurogiri comenzó a calentar el agua y preparar las hojas de té en la tetera individual, ignorando la telenovela que daban en el televisor. Un culebrón sobre amores no correspondidos, muertes falsas y bebés secuestrados que vuelven de adultos por venganza. Algo que no le importaba, pero que colocaba cuando veía a Chiyo-san llegar, puesto que era su serie favorita.
La campanilla volvió a sonar dando paso a la aparición de un nuevo cliente. Grande pero no enorme, de cabello rubio, músculos abultados y ojos azules, rondando los treinta años. Recordando a Kurogiri vagamente a alguien.
"Bienvenido a Duaokazo ¿en qué puedo ayudarle?".
"Hola, soy Yagi Toshinori. Vengo a ver a una amiga". Se movió incómodo, rascando con el índice su mejilla.
"¡Toshinori-kun! Aquí". Chiyo-san levantó la mano, agitándola. " Es bueno que llegadas. Pensé que me plantarías igual que la última vez ¿Hace cuanto?".
"Tres meses. La última vez que volví a Japón". Inclinó la cabeza. "Siento la ofensa. Pero tenía que… Ayudar a alguien".
"Siempre es lo mismo contigo. Un día de estos vas a ser lastimado en serio". Tomó el menú de Kurogiri para golpear la rubia cabeza. "Mejor mira que vas a pedir, para no hacer perder el tiempo de Kurogiri-kun".
Para no hacer enojar más a la mujer mayor, tomó el menú revisando rápidamente el listado. "Hum… Un café americano y un sándwich de pavo".
Chiyo-san arrebató el menú de sus manos para golpearle la cabeza una vez más. "¡Eso no es un almuerzo saludable! Kurogiri-kun, por favor, una sopa de verduras, arroz con pescado, ensalada y un postre bajo en calorías; a tu elección". Entregó la carta al adolescente, sin déjar de mirar mal al rubio acompañante. "Eres como un niño, Toshinori-kun. No sabes cuidarte en absoluto".
"Lo siento". Dijo contrito.
Chiyo pasó su mano por la gente, como si quisiera mitigar un dolor de cabeza. "Ahora cállate. Que quiero escuchar la serie".
"¿Aún éstas enganchada por esa historia?".
"¿De quién fue la culpa?". Dijo comuna mala mirada, provocando una risa nerviosa en Toshinori, para después volver a mirar la pantalla. "Mira, Aori encontró a su promedio".
"¿No había muerto en el accidente de auto, organizado por el hermano gemelo de la madrastra de Aori?". inquirió confundido el rubio hombre.
"Fue salvado por la enfermedad de su abuela. Que llamó a… ¿Por qué pararon la señal?".
"Parece un anuncio de última hora".
"Hoy fue apresado el 'repartidor de miembros', asesino que dejó partes de una sola víctima por cinco distritos diferentes". Imágenes del responsable siendo llevado a una patrulla. "A cuatro meses del primer vestigios: un pie encontrado por un perro. Fue seguido por una mano, una pierna, un brazo y la lengua. La fiscalía en conjunto con el departamento de policías encontraron al responsable tras allanar una fábrica de helados que contrabandeaba drogas...".
"Que horrible. ¿Quien puede hacer eso a un ser humano?". Comentó Chiyo a Toshinori, sin ver acercarse al mesero de nebulosa oscuridad.
Kurogiri llegó a la mesa entregando la comida. "Alguien sin escrúpulos". Dijo, reconociendo la siguiente cara en el informativo.
El Jefe Kudai apareció en la rueda de prensa.
"Lo que nos trajo al perpetrador fueron los restos humanos encontrados. Con los cortes realizados post congelación y con el tejido sin daños por romper la cadena de frío, nos guió a un lugar que pudiese contener un cuerpo completo por meses, con baja fiscalización".
Un nuevo hombre apareció. Cabeza con cuernos y protuberancias de color verde, con cabello negro entre ellos. En el borde inferior de la pantalla, una cinta azul el nombre: fiscal Horitsu.
"La investigación realizada por el departamento de policías, nos ha traído los antecedentes del caso de homicidio, el de trata de personas y venta de drogas ilícitas. Gracias a su intenso trabajo, podemos iniciar un trabajo de gran escala para desmantelar una red criminal…".
Chiyo suspiró sobre su taza de té. "Falta ahora que encuentren al 'Cegador' para parar a estos asesinos seriales".
Kurogiri tarareó en desacuerdo. "Naomasa-san dijo anoche que hay otro caso de asesinato, sin relación con caso pasados. Otra mujer".
Chiyo se vio escandalizada. "Por kamisama. ¿Dónde están los Prohero?".
Kurogiri habló, sin percatarse que interrumpió al nuevo cliente, que había intentado dar su opinión. "Ellos prefieren casos rápidos. Que se puedan cerrar pronto, ayudando a aumentar su fama y subir en el ranking".
Al rubio pareció sentarle mal el comentario, por el ceño fruncido. Se cruzó de brazos y dijo. "Eso es demasiado duro. Deben haber héroes que trabajen sin considerar la fama".
Kurogiri centró sus ojos amarillos en él. "Concuerdo que existe héroe que ayudan a los necesitados, sin pedir nada a cambio". Y antes de que el hombre grande se pusiera de acuerdo, continuó. "No es lo mismo con los Prohero. Eso es una profesión. Algo que se estudia y se paga; algo que deja fama e interesa a los patrocinadores. Eso no es ser héroe. Eso es ser una estrella del mundo de la farándula, las cámaras y los tabloides".
El hombre tragó saliva. "Pero existen Prohero como All Mig-th".
"¡OI~! YA LLEGUÉ, KURI-KUN!". Saludó una joven de cabellos largos color del trigo dorado y ojos azules como el cielo de primavera.
Varias señas de enojo aparecieron de súbito en la frente de Kurogiri, emoción apenas oculta en su tono amable. "Kuroda-san. ¿Cuántas veces he dijo que no grites aquí? ¿Y quien te dijo que me llama así?"
"Mou. Te dije que me llamaras Kasuya-oneechan. Y Kurochan me dijo. También dice que lleves más comida al departamento porque se muere de hambre".
"Ese gato perezoso. Me las va a pagar". Murmuró con aura siniestra brotando a su alrededor. "Disculpe Chiyo-san. Debo encargarme de otros asuntos". Se inclinó respetuoso.
"Ve con cuidado, Kurogiri-kun". Se despidió la mujer mayor. Continuó bebiendo su té, omitiendo la expresión contratada de Toshinori tras el anterior explicación, para prestar atención a la continuación del programa regular en la televisión. El la telenovela aparece un Prohero que declara su amor a un espejo, al ser afectado por el quirk llamado Narciso. "Esta sociedad se está degenerando".
'¿Quién la mandó a hacer el intercambio por sí misma?'. Pensó mientras corría por las calles poco transitadas de la zona de bodegas. 'Maldito grupo de villanos. ¡Niños! Infantiles como niños. Queriendo pasarse de listos con el pago de los billetes falsos. ¡Un millón de yenes, por tres millones de falsificaciones! Y quisieron pagar menos. ¡Rufianes!'.
Tropezó con un desnivel torciéndose el tobillo. '¡Mierda!'. Pese al dolor, continua sin reducir la velocidad. 'Primero me rompo el pie, antes que dejar que me atrapen'.
Ese grupo de villanos podría despellejarla y dejar el resto para que otros vieran el macabro trabajo.
Cojeando llegó a una calle principal, sintiendo alivio pensando en pedir ayuda. 'Un auto. Quién sea'. "¡Ayuda! Auxilio". Levantó las manos e hizo señas, sin que el vehículo se detuviera. "Por favor. A-ayuda". La voz no salía por la falta de aire de la escapada. Trató de recuperar el aliento apoyando un mano en la rodilla, con la boca abierta, entre jadeos y saliva goteando por la barbilla.
"Te alcanzamos, bonita"
"No~". Detrás de allá, los tres villanos salieron de la calle secundaría.
El primero era alto y delgado con cabellos de serpientes y un bate de béisbol. El segundo, un joven con sobrepeso y lengua de látigo. Y el tercero, un hermoso travestí, de larga cabellera rojiza y vestido negro, con un cuchillo curvo en la mano.
"Les di el dinero, ¡Váyanse! Déjenme en paz". El joven atrapa su pierna adolorida con su lengua, botando a Reiko desmadejada al suelo.
"Lo siento cariño. Pero nos pidieron que te llevemos con el jefe. Eres la mejor de Japón para falsificar, Reiko-chan. Culpa a tu gran habilidad". El travesti apunta el cuchillo en el cuello de la mujer caída, que no paraba de llorar.
El hombre del bate se acerca para ayudar a cargarla, cuando la madera del bate estalló en cientos de astillas. "¿Que demonios? ".
Usando su vehículo particular como muro defensivo, vestido de civil, Tsukauchi Naomasa apuntaba su arma de servicio. "Policía ¡Levanten las manos!".
El travesti lanza su cuchillo, pasando de cerca la cara de Naomasa, mientras sacando otros dos de su espalda viéndose amenazadora. "Estas solo poli, y nosotros somos tres".
Otro disparo se escuchó, siendo desde el otro lado de la calle, cuyo objetivo fue la lengua del villano que sujetaba a Reiko, fallando el tiro pero al mismo tiempo, asustando al villano.
No era otro que Izuku escondido detrás de un basurero apoyando el trabajo de Noamasa. Por fortuna, tomó clases de tiro y Kurochan pulió sus reflejos con una exposición a situaciones de riesgo. Entendiéndose como una persecución semanal con una gatling disparando a tus pies, en un campo de entrenamiento privado al aire libre.
"Bajen sus armas. Manos en alto". Sin embargo, los tres villanos regresaron corriendo por la oscura calle. "Maldición". Sin guardar el arma, corrió persiguiendo al trío.
Izuku por su parte, se acercó hasta la víctima, con dos objetos en la mano: la pistola y un bolso. "¿Se encuentra bien?". Revisó con ojo crítico a la mujer, en sus cuarenta, que estaba arrodillada de lado exponiendo el tobillo inflamado.
"Sacudida".
"¿Tiene una idea de por qué la perseguían? ". Sacó un objeto del tamaño de una libreta. Que tras unos movimientos reveló ser una computadora ultra pequeña. También sacó su teléfono celular.
"No. Sólo aparecieron. Creo que querían robarme". Dejó que Izuku pasara su móvil por su tobillo y dedos de una mano.
El peliverde revisó la pantalla que iluminaba su rostro en la calle más iluminada. "Es una esguince leve. Con antiinflamatorios y una venda, volverá a caminar bien en unas semanas, señorita Shiroyuki Reiko-san".
Los nervios tensos de Reiko se relajaron, sintiéndose segura. "Gracias por ayudarme. Creí que estaba en verdaderos apuros. Si no aparece el policía y tú, yo… espera ¿Cómo sabes mi nombre?"
Izuku no alcanza a responder al sentir una peligrosa presencia acercarse. Se dio la vuelta y preparó su arma, logrando golpear con el metal el cuchillo que volaba a su hombro.
"Buenos reflejos, chibi". De las sombras aparece la belleza de cabello largo y vestido negro. "Y muy lindo. Es una lástima que tenga que dañarte". De ambas manos salieron disparados cuchillos, de modelo y tamaño menores que los anteriores; mas como dagas pequeñas.
Los cuales Izuku tuvo que enfrentar golpeando con su arma y la otra mano desnuda, por miedo de herir a Reiko-san. Obteniendo un corte largo en su mano desocupada con el último proyectil. Usó el movimiento final para poner distancia con la mujer en el suelo y tener mejor holgura para contraatacar.
Con un brillo determinado apunta la pistola disparando dos tiros más, sin dar en el blanco. La travestí saltó por el muro de la pared evitando los tiros y, usando la altura, disparó sus propios proyectiles.
El ojiverde se apartó aún más de la mujer herida, volviendo a disparar esta vez tres tiros.
"Eres bueno, chibi. Te lo concedo". Un movimiento veloz por detrás de Izuku le indicó la trampa en la que cayó. La lengua rosada del segundo villano atrapó sus manos, obligando por el fuerte agarre, a soltar el arma. "Pero nosotros somos mejores". Se jactó acercándose.
O lo serían, si fuera cualquier otra persona. ¿Excepto All Might? O Crimson Red, u otro Prohero. Está bien, dejemos que cualquier otro civil. Ni idea si dentro de los policías y detectives, alguien podría salirse con la suya en una situación parecida.
Izuku tomó velocidad en los pasos que le separan del joven con sobrepeso notable, para dar una patada con giro en el maxilar, generando un horrible crujido por la quijada rota. El dolor fue tan intenso que el hombre joven pegó un grito, siendo más lastimero por su incapacidad de abrir la boca; languideciendo el agarre de la lengua en las atadas manos de Izuku y colgando desmadejada en el asfalto de la calle, con su duelo sollozando de pie en frente del joven viajero dimensional.
Desarmado y frente a la villana, Izuku usa al villano como escudo, apenas esquivando los dos puñales que trataron de herirlo por la espalda.
En tanto, la villana había perdido la paciencia con el peliverde. "¡Te dejaremos ir, si te vas, mocoso!". Dijo sin atacar de nuevo, pendiente de su compañero usado como escudo.
Por su parte, Izuku tenía al joven controlado con uno de los brazos en una dolorosa llave en la espalda para que no se moviera terminara de perder la conciencia. Necesitaba apoyo de Naomasa-san o de otra patrulla.
Con una víctimas herida en el suelo y una peligrosa adversaria en el frente, con apenas un entrenamiento físico y mental de meses, la situación estaba sobrepasando sus actuales límites.
Desesperado, tanteó el cuerpo del villano sometido buscando algo con lo que defenderse, siendo notado por la villana que se carcajeó burlona.
"Es~ inútil, chibi~. Mi socio usa sólo su quirk lengua larga. No usa armas~. ¿Por qué no me entregas a la mujer? Prometo dejarte correr hasta el automóvil".
Izuku palpa un pequeño objeto y sonríe de lado al tener una idea, con intenciones de demostrar un punto. "Eso es lo malo de los quirk. La gente se confía demasiado". Tiró con fuerza el monedero del villano directo a la cara del travesti, que sorprendido quitó de un manotazo.
Una pena que no notó la otra mano del ojiverde que, con leve asco, toma la lengua larga para usarla como látigo. Una y otra vez golpea a la anonadada villana, que no puede sacar sus cuchillos nuevamente tras perder los anteriores.
"Tienes un quirk de formación de cuchillos. Puedes hacer de varios tipos diferentes, sólo que uno por mano y con diez segundos para formar los de menor tamaño. Si no te doy tiempo para concentrarte, quedas vulnerable".
"¿Cómo lo sabes? ¡¿Quién te dijo?!". La villana sin opciones salió del rango de la lengua látigo buscando activar su quirk.
Momento que esperaba Izuku para soltar al regordete inconsciente y saltar por su pistola, logrando asestar un tiro en el brazo de la villana, que se congeló de miedo y dolor, soltando los dos cuchillos recién forjados.
"Ríndete, señorita-san. Está arrestada". Hizo sonar el gatillo, amenazante
Con el labio sangrante y marcas rojas en su piel, la villana aun tenía esperanza de salirse con la suya. "No eres un policía".
"Él no, pero yo sí ". Naomasa salió de la calle oscura arrastrando al tercer villano, que tenía su cara completamente hinchada. "Sus manos, señorita". Ignorando la cobertura de Izuku con la pistola, Naomasa se pone detrás de la villana, para esposarla con los dispositivos restrictores de quirk. "Tengo un par más, en el automóvil". El sonido característico de las balizas de las patrullas se escucharon a poca escuadras de distancia. Naomasa empuja a la villana en dirección del ruido pensando en meterla en una patrulla lo antes posible.
"Puedo esperar". Apuntó al par de villanos inconscientes. "No se moverán por un tiempo".
Naomasa regresó al vehículo con la villana contenida, dejando a Izuku y a la olvidada Reiko-san junto a dos cuerpos apilados. Izuku se acercó al villano con sobrepeso, revisando la lesión en la mandíbula y la respiración; después, trajo su celular a la mano escaneando las huellas digitales con el móvil. Repite o mismo con el otro tipo.
Reino se mueve nerviosa, con el pulso volviendo a la normalidad. "Eh~ Gracias por salvarme y todo. Pero~ aún no sé cómo sabes mi nombre".
"¿Oh? Por la intranet del departamento de policías de Tokyo. Tienes una ficha con tus huellas digitales". Toma su computadora extra pequeña, encendiendo la batalla una vez más con un lector de retina. "Eres Shiroyuki Reiko; falsificadora que puede hacer desde reproducciones artísticas hasta billetes falsos. Si agrego que te perseguían miembros de los 'cinco dedos', puedo suponer que un intercambio salio mal".
Anonadada por el joven de quince años que tiene acceso a información policial y confidencial, Reiko se rinde a su suerte. "Muy mal. Tienen los tres millones de yenes que hice y no pagaron. Ahora me van a arrestar en cuanto interroguen a ese trío".
Izuku revisa algunas fichas en su computadora. "¿Sabes para qué se utilizará el dinero?".
Reino trató de pensar, pese a quedar descolocada por la pregunta. "Compra de armas y fraude bancario, principalmente".
"¿Y puedes rastrear el dinero?"
"¡¿Qué dices?! Mi trabajo es el mejor. Nadie de los bancos o seguridad de estado pueden detectarlos".
"No dije si ellos pueden rastrearlo. Pregunté, si tú puedes".
Los brillantes ojos verdes la miraron con tanta atención, que Reiko pensó que el muchacho podía ver su alma con todos sus pecados.
Tragando saliva, la mujer se removió para palpar su tobillo herido, tratando de quitarse la sensación abrumadora de encima. "Una puede tener un par de truquitos y marcas para sus trabajos".
"¿Puedes o no?"
"Sí. Con recursos suficientes para poder ubicarlos, por supuesto". Se encoge de hombros. ¿Quizás el chicos está pensando en algún trato? ¿Años de prisión por información para ubicar el dinero falso?.
No se dice nada más hasta después que las patrullas arriban, llevándose a los tres villanos.
Naomasa se acerca para escoltar a la víctima y hacer la declaración en la comisaría
"Naomasa-san, necesito que la incluyas en el sistema de asesores antes del interrogatorio".
"¿Qué? ¿Un simple civil?".
Izuku sonrió con confianza. "Ella es candidata al DPC. Necesito que esté dentro de la plantilla del departamento de policías antes de que este caso se investigue. Yo hablaré con Kudai-san".
Naomasa, acostumbrado a las salidas irracionales de Izuku que curiosamente salían bien, asintió sin demasiado problema; diametralmente opuesto por Reiko-san, cuyos ojos se salían de sus cuencas oculares.
La vida son cambios, y cambios da la vida
Algo que Shiroyuki Reiko estaba apunto de descubrir, pasaba constantemente en torno a Yamashita Izuku.
Continuará...
N.A: ¡Al fin~! Me costó retomar esto. Me quedé pegada en la parte de Reiko-san. ¡Espero que la pelea sea de su agrado! Quiero introducir de a poco formas de combate para Izuku y dar tiempo para que las veamos en acción. ¿Sugerencias?
Y~ ¡Apareció Al Might joven! Jajaja el héroe n1 las va a tener difícil con la familia Yamashita. Yo quiero un Kurochan v/s All Might ¿Alguien se apunta?
Con respecto del siguiente cap ¡YAY~! VAMOS PLUS ULTRA Con la aparición de Endeavor. La escena es mi objetivo n1 desde que comencé a escribir, lástima que se divide en dos partes (presentación/confrontación) y la segunda llegará mucho después en el futuro.
Nos leemos luego XOXO
