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N.A: La parte de Kurochan se me olvidó colocarlo antes y lo escribí como una sección aparte. Si está aquí es mi enorme cariño por los lectores, que decidí alargar el capítulo con este trozo y no atrasar con un interludio el verdadero capítulo de hoy:)
Enjoy
Capitulo 14: Bullys de oficina
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El inicio de la semana fue normal para Izuku, tras un domingo complicado por los dos se pusieron a tirar pasteles de crema de la cocina de la cafetería en el momento en que estaban trabajando con los gastos y la administración, para el evento de san Valentín y el día blanco en marzo. Los pasteles presentaban diseños prototipo para vender. Demás está decir que Izuku no estaba feliz con ninguno de los dos cuando los hizo terminar.
Las peleas entre Kurochan y Kurogiri-oniisan eran más bien una constante en su día a día, más como bromas entre amigos que luchas entre verdaderos enemigos.
O al menos desde la última pelea con el uso de la gatling de Kurochan y el intento de amputar una pata de metal, por parte de Kurogiri-oniisan.
De sólo recordarlo sentía deslizarse su paciencia y quiere estrangular al gato negro.
Todo comenzó con Izuku sentado en la cafetería, redactando el informe que entregaría a Kudai-san sobre las bases de la formación de DIKA. Faltaba poco para terminar la edición y poder descansar antes de terminar sus estudios de los cursos de criminalística; siendo su última evaluación en dos días.
"Hum miniboss, llegó un paquete por encomienda"
Izuku detiene su trabajo para ver a Kasuya-chan apuntando a la entrada donde el repartidor hacía gestos con una gran caja al lado.
"¡Gracias! Debe ser una compra en línea que hice". Guarda sus cosas en la mochila para terminar acercándose al repartidor. Recibe los papeles de la venta y el paquete, que era el kotatsu que encargó para poder estar calientitos en la sala, sobre todo para Kurochan que está todo el día solo.
Con dificultad carga la caja y sube por las escaleras irradiando felicidad. Abre la puerta de su casa deteniéndose en seco, como congelado.
Dentro Kurogiri-onissan lanza cuchillos y tenedores de metal en dirección de Kurochan, logrando atrapar el pelaje sintético dejando al gato indefenso contra la muralla.
"¡Maldito! juega limpio". Trata de zafarse perdiéndose la aparición de un portal en medio de su brazo izquierdo. Si no fuera por las ganas de continuar peleando y el forcejeo para liberarse rompiendo la tela negra, el portal habría cortado la pata; como lo hizo con parte del muro y la misma tela negra. "¡MISERABLE!".
Se libera rompiendo las partes atrapadas por la cubertería de metal. Saca su gatling y dispara al escurridizo adolescente que tiene activado varios portales para moverse por el departamento.
"Debería lavarte la boca, mal hablado. Podrías cultivar hongos venenosos ahí". Dice Kurogiri volviendo a atacar con cuchillos.
"¡Acercate si puedes Kuri-kun! y de paso, me dejas arrancarte los ojos". Cambia la mini ametralladora por su espada. "¡Te voy a arrancar ese collarín para hacerte desaparecer!". Kurogiri retrocede hasta toparse con la maltrecha muralla en su espalda. "¡Es tu fin!". Está por cortar el collarín justo cuando aparece otro portal, cambiando el espacio y dejando el filo de la espada incrustado en el muro.
El polvo en suspensión comienza a asentarse en el piso en medio de los jades de ambos luchadores. A punto estaban de hacer una tregua, interrumpidos por una tensión en el aire que deja el regusto del miedo en sus bocas.
"¿Que creen que están haciendo ustedes dos?"
Kurochan tuvo miedo por primera ante su adorable compañero de piso, usualmente tranquilo.
El adolescente estaba sonriendo y a pesar del alegre gesto, el aura oscura a su alrededor desmentía la imagen completa.
"Kurochan, sé que no te gusta aportar a la casa en el orden o conseguir un trabajo para ayudar con los gasto. Y no te pido que lo hagas. Pero debes entender que tienes que ayudarnos de alguna forma". Sin dejar de sonreír apunta al muro de detrás, que estaba completamente destruido. "Sobre todo cuando eres el responsable directo de los excesivos gastos de reparación".
"¡No es mi culpa que Kuri-kun me quite mis mangas, y los esconda! ¡El daño también es culpa suya!". no busca al adolescente mayor porque este desapareció por una orden de Izuku, para que ayudara en la cafetería.
"Kurogiri-oniisan no los escondió, los guardó en el librero de la sala". Pequeñas marcas aparecían misteriosamente sobre su frente, al mismo tiempo que se intensificaba su aura siniestra. "Y él no hizo un queso agujereado en la sala ¿Qué piensas hacer para resarcir este desastre financiero? ¿O piensas irte?".
No sabe que decir. Puede que le guste molestar a Kurogiri y se aproveche de Izuku para que lo mime, al tiempo que grita a los cuatro vientos que es un alma libre y sin amos. Sin embargo, Kurochan sabía que en ese departamento hizo su hogar. Junto a los dos humanos tiene su lugar y no lo quiere perder.
Con un malestar en su corazón piensa que se sobrepasó al molestar al adolescente mayor y destruir el muro.
"Lo siento Zuku-chan". Dice alicaído. "Si quieres que baje a ayudar en la cafetería o ir a trabajar fuera de la casa, lo haré".
Izuku ve el genuino arrepentimiento en los ojos del felino y sus orejas caídas, bajando su nivel de enfado.
"Es bueno que sepas que cometiste un error. Pero ahora lo importante es repararlo. Pedí a Sato-san que nos consiguiera un maestro en obras para que nos indique cómo arreglar el muro y los demás agujeros que has hecho". Suelta el aliento. Su cerebro dolía de tanto que calculaba el dinero para la reparación y los demás gastos del mes, para que calcen, sin resultado positivos para su frágil economía. "Tan sólo espero que no sea demasiado caro. Porque de lo contrario, no podremos costear el arriendo de dos departamentos y el local de la cafetería de ser así".
Un escalofrío recorre la espalda del gato cybernético al pensar en perder cualquiera de los inmuebles, sobre todo cuando Izuku se estaba esforzando para poder pactar el contrato de compra de los tres en lugar de alquilar.
Mira el desastre de muralla que parece un queso de rancio abolengo. Eran más agujeros que sólida pared, producto de las balas de su mini ametralladora, y apareciendo por un costado, la espada de brillante acero atravesando en diagonal, rozando el pilar estructural.
Algo que el gato negro sabía que jamás debía ser dañado so pena de echar abajo el edificio.
'El daño provocado podría costarnos la vida'.
Esperando la llegada de Sato-san con el constructor, ambos se quedaron sentados en el suelo de la sala al lado del nuevo kotatsu que Izuku trajo justo antes de ver el desastre.
'¿Y si Izuku se aburrió de compartir piso conmigo?. Podría dejarme en la calle y olvidarse de los problemas. Ha logrado hacerse un lugar con Tsukauchi-san como miembro de las fuerzas del orden, protegiendo su secreto de venir del futuro. No tendrá miedo si a mí me captura la mafia y descubren su procedencia, con el respaldo del jefe de policías. ¿Y yo? ¿Me importa si me echan? No sería la primera vez que deba vivir solo en las calles. Puedo cuidarme solo. Demo…. No quiero estar sólo. Me gusta aquí. No me eches Zuku-chan. Yo…'
"Está roto"
Alza la vista sin entender. "¿Qué?"
"Tu pelaje de peluche está dañado".
Kurochan revisa el estado de su pelaje sintético, constatando lo mal que está. Lágrimas en la tela muestran grandes áreas de su piel metálica. "No es nada. Iré más tarde a la máquina de peluches a buscar un reemplazo".
Izuku se levanta para ir a buscar su mochila, sacando un paquete de papel café. "Ten, pensaba dártelo en la cena".
Kurochan toma el paquete para romper el papel, revelando tres nuevos pelajes de pelo negro sintético con forma de gato para rellenar muñecos de peluche.
"Los mandé a hacer a una juguetería. Tomé tu talla cuando dormías el otro día".
'Yo que hago problemas y este niño me da regalos. Soy lo peor'. Una lágrima se escapa de su ojo. "Gracias, Zuku-chan".
La puerta se abre en es momento para revelar a un hombre conocido del caso de robo de material en la pequeña constructora. Izuku se acerca para recibir al dueño de dicha compañía.
"Soy el maestro obrero que pidieron. Mi nombre es Uraraka"
"Bienvenido Uraraka-san". Dijo el peliverde al hombre joven. "No sabía que Sato-san lo contactaría ¿Todo bien con el trabajo?"
"Todo bien, Yamashita-kun. Gracias al trabajo de usted y su compañero, no tuvimos problemas con la pérdida del material de construcción y no tuvimos que endeudarnos. En agradecimiento, quiero hacer la reparación de manera gratuita"
Cohibido por el agradecimiento, Izuku no pudo evitar avergonzarse por la intención de Uraraka-san. Rasca la nuca con sus dedos nerviosos. "Mejor vea el daño hecho, primero".
Hay que reconocer el temple del constructor al no titubear por el desastre que era el muro. Siendo extremadamente profesional revisó hasta el último centímetro antes de dar su opinión.
"Es reparable, porque no es un muro de carga. Tuvieron suerte, la espada casi rompe el pilar que sostiene el piso de encima". Kurochan baja la cabeza recibiendo el comentario con dolor. "Puedo comenzar hoy mismo. El gato de material es poco a pesar el daño. Sugiero que se vayan a dormir fuera por dos días, porque tendré que picar parte del yeso trizado". Tanto Izuku como Kurochan pensaron done ir a dormir. Naomasa está con su hermana y los Sato no tenían tanto espacio, aun si era por dos días. "Aun así, hay un problema. Debo generar un informe por las balas incrustadas y entregarlo a la comisaría".
Las orejas de Kurochan tiemblan. "¿Es necesario? ¿No puedes taparlas con yeso o ignorarlas, como si fueran clavos?"
"Lamentablemente no. Porque debo llevar la balas al recolector para su procesamiento. No pueden quedar tantas de ellas al alcance de cualquiera en el vertedero".
Kurochan mira a Izuku, esperando su decisión. Algo que le ojiverde siente como una gran responsabilidad, porque el gato estaba confiando en su juicio. Trató de ve posibles escenarios y todos traían inconvenientes, siendo el peor la exposición de Kurochan como cyborg.
Al ver las complejas emociones en el rostro del niños, que de paso, salvó su compañía, Uraraka-san tose para llamar la atención del par atribulado. "Puedo hacerlo pasar como un quirk. Pero tendré que llevarlo ante alguien de moral... flexible. Que querrá tener un favor a cambio".
Sutil como fue, Izuku entendió a qué se refería: área gris. Uraraka-san estaba proponiendo un intercambio de favores. No era malo del todo esa opción, Izuku mismo había hecho un par de favores por medio de Sato-san, para mejorar el uso de quirk. Sólo tenía una norma.
"Nada ilegal o no hay trato".
Uraraka-san asintió de acuerdo con una sonrisa amable. Entre los dos redactan el pacto para ser firmado por ambas partes: Izuku y el responsable de trabajar con los residuos de los casquillos y las balas.
"Sólo falta que firme con su alias, Yamashita-kun"
Dos ojos verdes como pelotas miraron confusos al mayor. "¿Alias?"
"Todos los contratos de este tipo se firman con un alias para que no se pueda asociar legalmente en caso de... problemas"
Que gran problema. Izuku hace mucho que no piensa en un apodo o alias, específicamente desde que dejó el sueño de ser Prohero. Buscar un nombre en segundos con el que se sintiera cómodo es muy difícil.
"Hisui". dice una voz a su lado. Izuku mira expectante a Kurochan, el cual se encoje de hombros. "Usa Hisui. Te queda como seudónimo".
"Hisui. ¿Jade?¿Porque tengo el pelo verde?"
Un leve sonrojo aparece en las mejillas del gato negro. "Es más como que, eres más resistente que el mismo acero".
Tras una rápida vista al gato, Izuku asiente conforme. "Hisui está bien, Uraraka-san". Terminó sonriendo feliz.
El constructor le hizo firmar antes de comenzar con el recuento del material que va a necesitar, trabajando incluso después de la llegada de Kasuya y Kurogiri, los cuales traían once computadoras portátiles viejas.
Con una sádica satisfacción, Izuku apunta el cargamento. "Este será tu castigo, Kurochan. Como eres bueno arreglando cosas, tendrás que restaurar y actualizar estas computadoras".
"¡Si yo no se nada de informática! Ten piedad Zuku-chan".
"No te preocupes, que Kasuya te va a enseñar lo básico".
La rubia hace un gesto apuntando los bicep de sus brazos. "No temas, gruñón-cat. También tengo un par de amigos que te pondrán a tono con esta área de la tecnología".
Desde entonces, se acabaron las tardes ociosas y las largas siestas, dedicado todo el tiempo a trabajar con los once trastos. Cambiando partes y naciendo mantenimiento a otros objetos como cámaras de vídeo, celulares e incluso, aprendió los principios básicos para hakear.
Una nueva manera para molestar a Kurogiri al grabar con su propia cámara del móvil momentos vergonzosos.
Algo que Izuku debió prever, pero ni modo. Podría ser útil en el futuro. otra mejora fue que el par ante cualquier discusión se hiba por un portal de Kurogiri-oniisan para darse ostias en un descamado, volviendo tras agotar sus turbulentas emociones.
Volviendo a su desayuno en la cafetería, espera a que Naomasa-san pase por Duaokazo para recibir su desayuno y llevar a Izuku con él a la comisaría.
Juntos se bajan del auto cargando dos tazas de café y bizcochos a la oficina, caminando al escritorio del policía y deja sus cosas para iniciar el día en tranquilidad.
O lo habrían hecho de no ser por las anotaciones en papel amarillo y lápiz rojo. 'Mierda ladrona', 'escalador', 'lame culos', 'trepador' 'mentiroso' y varias otras notas con escritos de la misma índole.
"¿Naomasa-san?". Izuku mira asustado y molesto las degradantes notas amarillas.
"No es algo serio, Izuku-kun". Dice limpiando toda superficie de las notas pegadas. "Es una mezcla de celos y novatada. Poco importante al final del día".
"¿Por qué hacen ésto?". Acerca el tacho de basura.
"Soy un novato en el departamento de policías, trabajo en casos dados directamente por el jefe y con un niño ayudando como asesor. La pregunta es por qué se demoraron tanto en molestar".
"¿Lo estabas esperando?"
"Hace un tiempo. Sí". Acomodó el espacio y sacó de su maletín los avances de la investigación.
Izuku se sienta con las piernas apoyadas en el borde de la sola, permitiendo que pueda abrazar sus rodillas. "No me gustan los bullys".
Tratando de recuperar el estado de ánimo, retoma la conversación del auto. "En cuanto a los 'cinco fantásticos'. Sabemos cómo se escapan, sus rutas y retratos. Podemos pedir una orden para buscarlos. Enviar boletines a las diferentes comisarías y crear un operativo".
"No es suficiente. No sin saber sus quirk". Saca de su mochila la miniPC. "Sin conocer los quirk y sus usos, se van a escapar de operativo de rastreo; e incluso, si los llegamos a atrapar, su defensa puede argumentar la ausencia de quirk conocidos como una forma de para culpar a ciudadanos inocentes, debilitando la postura de la fiscalía; aún si tenemos otras pruebas, serán consideradas de circunstanciales".
Apoya su mano en la mejilla, enmarcando una sonrisa ladeada. "Realmente te leíste todo el manual".
Izuku se ruborizó apenado. "Dejame decirte que pasé todos los cursos de criminología de este semestre con sobresaliente".
"Eres un empollón"
"Bueno, este empollón te acaba de dar los posibles quirk que utilizan los criminales". Dice mostrando la pantalla.
"¿En serio?". Automáticamente cambia su postura indolentes para observar los análisis del peliverde. "Esto es espectacular. Con esto tenemos la ventaja para poder hacer las pesquisas y atraparlos antes del asalto, revisando la base de datos quirk".
Izuku se levantaba, mostrando su pendrive rojo. "Voy a imprimirlo en la máquina de la oficina". Tras ver asentir a Naomasa camina hasta la apartada impresora comunitaria. En su camino se acerca a un tipo de siete policías, alcanzando a escuchar palabras degradantes hacía su amigo y compañero, con algunos comentarios hirientes para si mismo.
"Es un bastardo y asaltacunas. Mira que está con un niño trabajando".
"Es un sádico. Mostrando fotografías de homicidios".
"Dicen que el chico es sobrino de Kudai-san, y que entrena para ser detective".
"No creo que el jefe se aproveche de su estado para entrenar a un familiar".
Una de las voces fue reconocida por Izuku como la mujer que le dejó llevarse la pizarra la semana a anterior. " Yo creo cualquier cosa, con lo corrupto que pueden ser algunos policías. Apuesto que Tsukauchi está tratando de escalar rangos, ayudando al sobrinito. Y el jefe Kudai los apoya colocando su firma en los casos fáciles que les entrega directamente".
Picado en su orgullo Izuku se acerca al grupo. "Que suerte la nuestra, que nos dan casos fáciles, ¿No le importa darnos algún caso complicado? es que nos aburrimos".
Tomados por sorpresa, el grupo ve a Izuku sin querer hablar., por si fuese cierto que era sobrino del jefe de policías. No obstante, la insidiosa agente no se amilanó con la presencia del adolescente. Por el contrario, lo miró de forma despectiva, como mirando una mancha de suciedad. Trayendo sin saberlo, recuerdos deprimentes de otra vida al pecoso niño.
"¿Oh~? Que honor tener al asesor más joven hablando con nosotros. ¿No estabas tan ocupado con un caso? Apenas te he visto la semana pasada ¿Dónde estabas?".
"Hablando con testigos y revisando vídeos de tránsito".
" ¡Ah! Sí~. Mi amiga de tráfico me lo dijo. Pediste muchos vídeos para estudiar a una banda de ladrones ¿Conseguiste algo?"
Izuku hizo un gesto vano con la mano. "No mucho. Perdimos el tiempo". Eso sacó una sonrisa maliciosa en la agente. "Solamente nos dio patrones de robo, ubicación de las víctimas y los posibles quirk del grupo". Y como si recordara inocentemente dijo. "¡Uh! También nos dio una idea de sus amigos". Se encoge de hombros. "Ya saben, cómplices que les ayudan a esconderse del ojo público".
El resto del grupo se removió incómodo ante el tono cínico, menos la mujer trigueña, que lo miró con ira. Se había vuelto u caso de gran interés; debido a la ultima reunión los gaentes se enteraron de la presión de parte de los locatarios por atrapar a esos ladrones y la prensa escrita, llamado a los asaltantes los 'Cinco fantásticos' por sus fascinantes escapes de los Prohero.
Sumado a ello, si lograban dar con ellos antes que los Prohero, sería un gran subidón de orgullo para la fuerza policíaca y sobre todo par aquellos que lo lograran, que ganarían gran reconocimiento
Y estaba a cargo de un novato y un niño asesor; que decía tener una pista sólida. ¡Desgraciados oportunistas!
Sus bellos rasgos deformados en su enojo. "Y estas aburrido, dijiste".
"¿No es eso lo que discutían antes de que llegara?". Izuku fijó expresión seria. Inmutable.
La trigueña se movió de su posición sentada en el escritorio, para sacar un folder escuálido. "Aquí. Acaba de llegar. Se encontró esta mañana el cuerpo de un estibador en el puerto. No es de nuestro distrito, pero están abarrotados de casos, por lo que lo enviaron con la esperanza de que lo cerremos".
Izuku abrió el documento leyendo por encima: un hombre de cuarenta y tantos, fallecido por la noche en un incendio en una pequeña bodega en el puerto. Según el forense la muerte fue por el humo, debido a que el hombre intentó salir por la ventana alta, cercana al techo. Las sustancias en la bodega era legales y altamente inflamables. Bomberos afirmaba que fue por una colilla de cigarro el origen del fuego. Sin testigos del momento antes que el fuego fuera visible desde la garita de guardias.
A todas luces un caso abierto y cerrado. Un accidente de trabajo.
Si se lo entregó la agente era para burlarse de Izuku; para que investigara un caso simple que no tenía nada más que hacer.
Con los dientes apretados revisó de todas formas las fotografías: ventanas de vidrio cerradas, humo remanente saliendo de las estructuras, el cadáver recostado sobre unas cajas de metal a pasos de la ventana; en la parte de abajo bidones grandes con etiquetas de advertencia inflamable derretidos o explotados.
Izuku cerró el folder con una sonrisa. "Gracias por la entretención. Hará de mi tarde menos aburrida".
Con es se retiró en dirección a la impresora, tecleando con más fuerza de lo debido en la computadora para abrir los documentos de la memoria portable.
Al volver, evitando al grupo segregado en sus respectivos espacios, dejó los papeles con Naomasa.
"Te demoraste mucho ¿Pasó algo?".
"Sí. Discutía con la agente de ahí ". Apuntó discretamente hasta la mujer cizañera.
"¿Ríos, Kitral-san? Ella es… entusiasta en cuanto a la ley. No condona las infracciones al reglamento. Debe estar muy cabreada por nuestra participación en casos de interés. Ignorala".
Apretó sus manos en puños. "Ella estaba diciendo mentiras sobre nosotros y alimentando los rumores maliciosos entre sus compañeros".
"Eso pasa dentro de las oficinas, incluso en un lugar como este. No todos se caen bien, Izuku-kun"
Tras un quejido, se tapó la cara compungido. "Cometí un error, Naomasa-san. Le dije datos del caso".
El mayor detuvo todo movimiento. "Eso es grave. Sabes que es información confidencial a menos que tengas un permiso para compartirlo".
"Voy a tener que disculparme con Kudai-san y recibir el castigo". Movió el nuevo folder hasta su compañero. "Y acepté este caso sin querer".
Naomasa suspiro su nombre. "Izuku-kun. ¿Por qué te metes en estos problemas?". Ojeo la información, terminando con un tarareo. "No es malo. Un caso abierto y cerrado ¿No lo notaste en cuanto lo abriste?".
"Mi primera impresión lo fue. Después de todo Ríos-san se quería burlar de mí en se momento. Hasta que vi las fotografías". Izuku aprovecha ese momento para sacar la caja de poki del cajón del escritorio
Naomasa vuelve a revisar con más detalle las imágenes. "No entiendo ¿que viste?".
El pecoso sonríe deleitado con un poki a medio comer en la mano. "Un caso de homicidio".
Continuará...
N.A: Hola otra vez. A que no relacionaron el caso de robo en la constructora con el problema de dinero de los Uraraka. Un pequeño lapso de inspiración en su momento.
En cuanto a Naomasa ¡También me tomó de sorpresa el acoso en la oficina! no sé de donde vino pero llegó y se quedó, encabezado por Kitral Ríos, nueva OC ¡Como si no tuviera bastantes!
¡Nos leemos mañana!
