Aclaración:
La palabra "Patron" en francés significa "Jefe", y es similar a la palabra "Patrón" con un significado similar.
Capítulo 01 – Alas negras - Parte 1.
Marinette se chequeo en el espejo por cuarta consecutiva.
Un nuevo año, misma escuela.
¿Nuevos compañeros? Tal vez, aunque cualquiera estaría emocionado por ello si pudieran deshacerse de Chloe. ¿Debía probar un peinado distinto? No, no es como si tuviese a alguien a quien impresionar. ¿Por qué estaba tan nerviosa? No es la primera vez que hacia esto.
Nuevo año, misma escuela.
Marinette suspiro, quizás eran esos reportes en las noticias. Sucedían cosas extrañas en Paris últimamente. Gente desaparecía, y luego reaparecía confundida, aparentemente sin recuerdos. Pero tal vez no fue eso, después de todo ¿Cuál es la probabilidad de perderse viviendo tan cerca a su escuela? Quizás la ansiedad fue de la esperanza, aunque pequeña, que Chloe por fin hiciera honor a su palabra y se mudara a los Estados unidos. Supuso que un gran cuerpo de agua como el mar sería suficiente distancia entre ellas dos. Sin embargo, aunque soñar no cuesta nada, dudo que ocurriese, Marinette no tiene tanta suerte.
— ¡Marinette llegaras tarde a clases! —su madre la llamo por las escaleras.
Gritando que bajará en un momento volvió a verse en el espejo, luego comenzó a anudar su cabello en sus tradicionales coletas y sonrió.
O quizás, solo quizás, estaba un poco nerviosa de que las chicas la atraparan viendo en dirección del hermano de Juleka durante la fiesta de despedida a las vacaciones. Todos esos "Uuuuhhhh" y "Aaaahhh" de los que se había escapado hasta ahora por no tenerlas frente a ella ahora se sentían inminentes con el comenzar de un nuevo año escolar. No es que estuviera particularmente interesada en… "Luka", pero todas sus amigas habían estado tan felices de que la atraparon mostrando claro interés por un chico (fuera de aquellos atrapados en sus revistas de modelaje) que armaron tal escándalo que, para su sorpresa, Luka vino a ver qué ocurría y bueno… Todo sucedió tan rápido.
Y todo es culpa de Alya.
Siempre es culpa de Alya.
Su mejor amiga decidió jugar a casamentera. Marinette en lo personal cree que Alya no tiene ningún negocio tratando de emparejarla con alguien cuando ella ignora el coqueteo de Nino, pero Alya es Alya. Puede ser tan terca como es amable. Cuando se le metía algo en la cabeza, y ese algo resultaba que "ayudaría" a esta otra persona, podría ser una fuerza a considerar. Realmente fue ella quien más le preocupaba. Cielos ni siquiera Juleka, la hermana de Luka y cuya opinión debería tener más peso que la de Alya, estaba tan interesada en el asunto. Ella solo le texteó un día diciéndole que no estaba en contra de que saliera con su hermano. ¡Marinette ni siquiera estaba segura si le gustaba Luka! ¡Marinette nunca había hablado con Luka! Todo comenzó simplemente porque ella se preguntó cómo se vería él con la chaqueta que estaba preparando para un concurso de diseñadores que se celebrará pronto.
Que Luka fuera apuesto, tuviera un sentido de la moda que Marinette aprobara, y fuese amable fue todo una alegre coincidencia.
O al menos eso seguía diciéndole a Alya.
Todo es culpa de Alya.
Un último suspiro, por fin estaba lista.
Se despidió de sus padres con un beso a ambos, recordando tomar la caja de macarrones de limón que horneo su papa, y se apresuró para salir. El clima fuera de la tienda no era lo que llamarías lo mejor. Está nublado y una brisa fría corría afuera, por eso antes de salir tomo su paraguas (solo por si acaso). Antes de dar un paso más su teléfono vibro.
Es un mensaje de Alya.
Nuevo Mensaje (2):
[**Alya**] (07:30 a.m.): Mira con quien me tope!
[**Alya**] (07:30 a.m.): Imagen.
Marinette suspiro, al menos parecía que Alya había dejado atrás de lo de Luka.
Por supuesto debería conocer mejor a Alya. Al abrir la imagen, una fotografía, supo que no se escaparía tan fácilmente del huracán Alya. La foto fue reciente, si el clima en la foto era una pista, y para cualquier otra persona seria algo inocuo, sin mucho significado o motivos de agravio ¿Para Marinette? Se trataba de otra prueba de Alya está loca. En la foto se podía a Luka, con esa sonrisa amable que siempre tuvo, ayudando a un hombre mayor con camisa hawaiana a cruzar la calle.
Okay, si, fue una buena foto. Demostraba que, aparte de apuesto, Luka era amable ¿Y qué? No es como si Marinette de verdad considerara salir con el… O se imaginaba como seria si fuesen novios… O como seria usarlo como su modelo personal… ¡Esas cosas nunca cruzaron su cabeza!
…
…
…Todo fue culpa de Alya…
Ella estaba bien soltera, ¿Cuál es la obsesión que tienen todos con esto de ser novios? Marinette reprimió un gemido frustrado. Además, ¿Qué pensaría Luka de todo esto? No es como si fueran amigos para empezar. Si, ella es amiga de su hermana, pero hasta donde Marinette sabe es todo lo que tienen en común.
Claro, no hay manera de que ocurra.
Rodo los ojos con sorna y comenzó su camino, escogiendo deliberadamente ignorar el mensaje de Alya. Al llegar al cruce peatonal espero paciente a que el semáforo cambiar. Justo entonces alguien choco contra ella, casi haciéndola derramar su caja de macarrones. Su mochila, y todos sus contenidos no tuvieron tanta suerte.
— ¡Hey! Más cuidado. —soltó irritada. Cualquier enojo de su parte desapareció cuando sus ojos se posaron el anciano que intentaba ponerse de pie. — ¿Esta bien? —pregunto preocupada.
Olvidando que sus cosas estaban regadas en el suelo, se acercó al viejo hombre ayudándolo a ponerse de pie. Lucia vagamente familiar, sin embargo estaba más preocupada de que el hombre parecía estar alarmado por algo. Casi no tenía aliento, estaba pálido y estaba sudando. Solo con verlo las alarmas se dispararon en su cabeza.
—Está bien señorita, no se preocupe —dijo apurado.
El también dejo caer algo, una gran caja negra parecida a un joyero. Marinette se inclinó para ayudarle a recoger la caja (y también para recoger sus propias cosas), y el hombre no dijo nada, pero parecía agradecido.
—Gracias, y disculpe por atropellarle.
—No es nada, —Marinette le recogió uno de sus cuadernos—Pero ¿Está bien? ¿Se ve asustado?
— ¿Yo? Oh, no, no, no, —dijo el hombre en ese tono de voz que la gente usa para tratar de aplacar a otra persona—No debe preocu… —Se detuvo y sus ojos miraron algo por encima de Marinette, antes de que ella pudiera voltearse el continuo diciendo: — ¡Ah! Mira la hora, debo ir a planchar a mi gato…
— ¿Disculpe?
—Aquí tiene señorita —el hombre tomo la cartuchera de Marinette y la coloco en su maleta, de hecho tomo todo el piso con velocidad y agilidad no apropiados para su edad—Debo irme, perdón otra vez, no volverá a pasar…
El hombre se recogió su gran caja y se marchó corriendo. Marinette no pudo sacudirse la impresión de que algo estaba mal.
— ¡Pero…!
Ella trato de llamarlo, pero fue interrumpida por el sonido de la campana. Tenía que irse o llegaría tarde. Lanzando una última mirada preocupada en dirección del hombre, Marinette comenzó a correr en dirección a la escuela.
Cerca, en una de las azoteas de los edificios, dos figuras se mantuvieron ocultas. Una de ellas, un joven vestido de negro y con un antifaz se acercó hasta la horilla. Su mirada seguía de cerca al anciano que huía despavorido. Levanto una mano hasta su oído y luego dijo:
—… ¿Señor Valjean?
—No se preocupe patron, aún lo seguimos.
—Excelente.
Adrien volteo y esta vez se refirió al segundo ocupante.
—Muy bien Sherdog, es hora de que pague su deuda conmigo.
Toda la respuesta que recibió de "Sherdog" fue un gruñido gutural y el sonido de baba caer al suelo.
Llegando al aula de la señorita Bustier con unos cuantos segundos de sobra Marinette se escabullo dentro tan silenciosa como pudo. Al parecer no hubo necesidad, cuando abrió la puerta descubrió que la señorita Bustier no se encontraba. Extraño, pero no fue nada del otro mundo. Quienes sí estaban adentro eran todas sus amigas, por alguna razón rodeando a Juleka, mientras la misma sostenía su teléfono cerca de la oreja. La preocupación pudo más que cualquier miedo a las burlas y se acercó corriendo al pequeño semicírculo, dejando todas sus cosas en su asiento.
— ¿Qué sucede? —fue lo primero que dijo.
Rose, quien estaba al lado de Juleka, le saludo (y todas la saludaron también) antes de responder.
—Luka no llego a la escuela.
Marinette intercambio miradas con Alya, quien solo se encogió de hombros. Supuso que, con la foto que le mando, ella fue la última en encontrarse con el hermano de Juleka.
— ¿No creerán que es otra de esas desapariciones verdad? —comento Alix.
Sin ningún tacto Marinette tuvo que agregar. Alya hizo lo que paso por la cabeza de todas y le dio un golpe en la cabeza. Juleka aún no decía nada, y Marinette solo supuso que estaba intentando llamar a Luka donde quiera que estuviera.
— ¿Quizás ya llego? —fue todo lo que pudo decir.
Juleka rompió su silencio bajando su teléfono para contestarle.
—No, —Ella negó con la cabeza—fui a buscarlo a su salón para recordarle que debemos hacer las compras después de clases. No contesta su teléfono, y la última vez que lo vi fue camino hacia aquí, Luka no se escaparía… Sin decírmelo primero…
Rose coloco una mano sobre el hombro de Juleka en señal de apoyo. Posiblemente estaban exagerando y Luka llegaría, eventualmente. La señorita Bustier entro por la puerta, parecía discutir algo con el Sr. Damocles, pero aparte de eso las clases comenzaron de forma normal. Todos parecían ocupados en sus propias cosas. Incluso Chloe, quien permaneció el resto de la mañana en extraño humor desconocido para todos, decidió que tenía mejores cosas que hacer que antagonizar a Marinette y se fue, con Sabrina pisándole los talones claro, murmurando algo acerca no poder creer que "él" no este respondiendo sus llamadas. Si era bueno, o no, esta era Chloe, y bueno…
Una Chloe distraída fue mejor que una Chloe normal.
Al final de su última clase con la señorita Bustier por fin recibieron noticas de Luka. Fue justo antes de que todas tomaran caminos separados, Rose acompañaría Juleka a la cafetería, mientras que Alix siguió a Kim al gimnasio para otro de sus "desafíos" o lo que sea. Mylène desapareció a algún lugar con Ivan, no hubo sorpresa ahí, dejando solas a Marinette y a Alya. Antes de irse Juleka les dijo que su hermano tomo una pequeña desviación cuando encontró una pequeña "serpiente" perdida y que había llamado a control de animales para ayudarle a encontrar un hogar. ¿Una serpiente en medio de Paris? Fue quizás lo más extraño que escucho esta semana. Pero ahora que por fin sabían que estaba sano y salvo, a pesar de la sugerencia de Alix de que pudo ser una víctima de "desaparición", el ambiente dio un vuelco a algo mucho más alegre.
Por desgracia eso también significo que Alya retomo el tema de "Luka" donde lo dejaron.
—Solo digo que lo consideres. —dijo mientras abría las puertas de la biblioteca.
— ¿Por? —pregunto ella siguiéndola adentro.
— ¡¿Por?! —Alya llevo su mano al pecho para efecto dramático.
Dentro de la biblioteca, la Señora Violet lanzo una mirada desaprobadora en su dirección.
—Lo siento —se disculpó Marinette.
Alya, por su parte, continúo como si nada.
—Amiga, ¿Desde cuándo nos conocemos?
Llegaron hasta una de las mases y se sentaron mientras sacaban sus cuadernos para adelantar el ensayo sobre sus actividades de verano para la señorita Bustier.
—Eh, ¿Tres años?
— ¿Eso es una pregunta?
—Quiero decir, tres años. Definitivamente tres años.
—Bien, —Alya sonrió complacida—y en todo ese tiempo ¿Cuántas veces te has interesado por un chico?…
Marinette abrió la boca para responder.
—…Fuera de esos bonitos modelos en tus revistas. —concluyo.
Ella lo considero por un momento. ¿Cuántas veces? Okay, no era como si ella no estuviera interesada en tener a alguien, es solo que ¿Quién? Los chicos de su edad con los que más tenia contacto fueron sus compañeros de clases. ¿Con quién se suponía que iba a salir? ¿Nino? ¿Max? ¿Kim? Eugh, no gracias. No fue que ninguno no fuese bueno o especial en su propia manera.
Es solo que Marinette no estaba interesada.
Bueno, tal vez estaba Dean a quien conoció en uno de los concursos de diseño, pero si Alya reacciono de esa manera a Luka no hay manera de que le diga sobre Dean. Además, no es como si se conocieran. Dean solo era lindo y Marinette, tal vez, quería algo más que lindo. Siempre pensó que habría esta especie de "gran señal" que le diría cuando encontrara al indicado. Alya siempre le dijo que ella pensaba como una chica de novela romántica, y que si quería a alguien, tendría que pescarlo. A veces pensaba que tenía razón, pero ¿Desde cuando Alya era una experta? Todos saben que ella y Nino tienen esta extraña "cosa" entre ambos, y simplemente deberían declararse el uno al otro. Aun cuando Alya vio a otros chicos. En su salón las únicas otras relaciones son las de Ivan y la dulce Mylène (como sucedió eso fue la pregunta del siglo), y el extraño tango masoquista que Alix jura no tener con Kim (quien también lo niega todo). No es como si ella tuviera muchas referencias para decir que entiende el "amor".
Pero, supuso, que su amiga tuvo un punto.
— ¿Ninguna? —fue todo lo que pudo decir, una palabra que salió más como un lamento que como una respuesta apropiada.
Alya adopto una mirada simpática y cruzo la mesa para darle un par de palmaditas en su cabeza.
— ¿Ves? Por eso estamos tan emocionadas. —Ella le giño un ojo—Además, nadie dijo que te tenga que ser algo muy serio desde el principio, solo estoy diciendo que lo consideres.
Ahí estaba otra vez, sonriendo y diciendo cosas que tenían sentido. Marinette reprimió un pequeño gruñido exasperado y concedió que, tal vez, ella tenía razón.
Solo tal vez.
—Bien, lo considerare —dijo rodando los ojos— ¿Estas feliz?
No tuvo que escuchar la respuesta para saber que sí. Alya soltó una gran sonrisa inflando su pecho en lo que Marinette solo pudo suponer era orgullo por un trabajo bien hecho.
— ¿Quién?... ¿Yo?
Otra vez llevo su mano al pecho para un efecto dramático. Esta vez ambas no pudieron contenerse y comenzaron a reír por lo ridículo de todo el asunto ¿Por qué no? Parecía que Marinette había aceptado buscar novio.
Alya pagara por esto algún día.
La señora Violet doblo en la esquina de uno de los libreros y las calló con un fuerte "Sshh" antes de seguir su camino. Amabas hicieron caso, pero de las dos fue Alya quien apenas pudo contener la risa mientras sostenía su estómago. En el forcejeo Alya movió su cuaderno dejando entrever varias notas que Marinette no pensó que se trataran de apuntes escolares.
— ¿Qué es eso? —pregunto señalando el cuaderno, genuinamente curiosa y claro, para cambiar de tema.
La risa de Alya murió lentamente antes de finalmente desaparecer por completo. Su amiga observo a donde apuntaba Marinette y luego puso esta cara "totalmente-se-algo-que-tú-no", en otras palabras, la misma expresión que Alya tenía cada vez que tuvo otra de sus "historias".
En los tres años que tenían ambas de conocerse Marinette descubrió que la gran pasión de su amiga eran las "historias". Bueno, quizás eso no fue enteramente correcto. Lo que Alya disfrutaba de verdad, y perseguía con insistencia, fueron los descubrimientos que hacia como una "periodista" independiente. Incluso tenía un blog donde publicaba estos "descubrimientos". Lo llamaba el "ALYBLOG", y aunque Marinette se reserva el derecho a burlarse del nombre, Alya de verdad era apasionada por estas historias que escribía. La mayoría llenarían de orgullo a los teóricos conspiracioncitas más grandes. Marinette siempre se tomó el tiempo para escuchar cada una de ellas, justo como ahora.
Alya giro a todos lados, y se acercó hacia Marinette hablando en tono muy bajo.
—Bien, conoces las reglas.
Marinette asintió levantando la mano derecha y llevando la izquierda hasta su pecho.
—Juro en nombre de mi cuaderno de bocetos favorito que no revelare ninguno de los secretos del ALYBLOG… —aunque trato de sonar solemne, sabía que salió más como una mala actuación.
Sin importarle Alya sonrió.
—Exacto, porque iré por él si me llego a enterar… —en este punto ambas soltaron pequeñas risitas, pero se contuvieron por miedo a la señora Violet—He estado investigando las "desapariciones" —dijo Alya como si nada.
Marinette no pudo evitar preocuparse. Una cosa fue todas las teorías de conspiración de Alya, y otra fue deliberadamente buscar problemas. Sin embargo, no pudo decir que estaba completamente sorprendida. La única cosa por la que Alya mostraba tanto entusiasmo como las historias de conspiración fueron los héroes y, en un mundo donde héroes como "Majestia" existen, no paso mucho tiempo antes de que los noticieros comenzaran a decir que estas desapariciones tuvieron "elementos fuera de lo normal". Básicamente admitían que podría haber un "villano" involucrado.
Si decían la verdad, la paz y la calma de Paris podían cambiar muy pronto.
—Alya —Marinette frunció el ceño.
Alya rodo los ojos.
—Lo sé, lo sé, peeeeeero —Alya levanto un dedo—piénsalo de esta esta manera, si de verdad hay un villano nuevo en Francia seré la primera en descubrirlo, ¡Seré como mi héroe Mercury!
En un mundo donde hay héroes fue razonable pensar que existirían héroes aquí en Francia también. Aunque no tenían tantos como América, o Inglaterra, el único superhéroe a tiempo completo fue el legendario "Héroe periodista" Mecury. Se dice que corre por toda Francia con su súper velocidad desenmascarando misterios y golpeando chicos malos. Luego, después de entregarlos a las autoridades, publicaría sus hallazgos en sus redes sociales.
Si, Mercury era lo que los medios llamaban un "Héroe celebre" del nuevo milenio.
De más está decir que Alya era una de sus seguidoras.
—Y, escúchame primero, —Alya continuo—podre postearlo, avisarle a Mercury, y el totalmente tendrá que venir a Paris ¡¿Cuán genial es eso?!
— ¡Ssshhhh!
— ¡Lo siento!
Marinette se disculpó por reflejo. Luego alzo una ceja en dirección a Alya, quien tuvo la decencia de lucir apenada y luego lanzar sus propias disculpas.
Marinette suspiro.
—Esto no es un elaborado plan para conocer a Mercury —Dio una mirada crítica a Alya— ¿Verdad?
Alya esquivo la mirada, repentinamente el techo se volvió muy interesante para ella.
— ¿Nnnooo?
—Alya.
—Okay… Si… ¿Tal vez? No tienes ninguna prueba.
Ella negó con la cabeza un par de veces. Honestamente debió imaginárselo. Todo lo que hizo para responder eso último fue levantar la libreta de Alya, con todo el material incriminatorio. Increíblemente la libreta también tenía un espacio que decía "Autógrafo de Mercury" en una esquina de una gran página en blanco.
Lanzo otra mirada recriminatoria y todo lo que pudo hacer su amiga fue arrebatarse el cuaderno de las manos.
—Ese puede ser cualquier Mercury…
—Hm Hmmm.
—… Además, no quiero escuchar eso de una chica quiere que Adrien Agreste le firme su poster favorito.
— ¡Alya!
Oh no. No lo hará, no va a cambiar el tema así como así.
Solo porque el vástago de una de las firmas de moda más famosas de Paris, y chico soñado de su yo de catorce, había regresado a Francia no quería decir que ella quería su autógrafo. Si, ella busco dicho poster, y lo menciono en una que otra ocasión, pero eso no se comparaba. Además, Adrien será juez en el concurso que está por venir, para celebrar su regreso y todo eso, fue mucho más seguro que lo que Alya estaba haciendo.
¡No es lo mismo!
—Bien, bien, ¿Si te cuento lo que hice hasta ahora estarás feliz?
No, pero fue un comienzo.
Alya comenzó relatando los sucesos de las últimas semanas. Ella hablo de como los medios, y la policía, decían que los desaparecidos no tenían nada en común. Ni siquiera podían decir que eran todos residentes de la ciudad, más de dos fueron turistas que solo estaban de paso. El alcalde D'Argencourt insistía en que todos debían mantener la calma, que la policía resolvería el problema pronto y que su administración hacia todo lo posible por resolver el problema. Pero, al parecer, Alya se topó con algo interesante.
—Escucha esto, hable con el hijo de uno de los desaparecidos—Alya abrió su cuaderno y saco una foto, como la obtuvo no lo supo—Su nombre es Armand, estudia en esta misma escuela, la clase la señorita Medeliev y me dijo que la policía cree que saben que tienen todos en común.
— ¿De verdad? —Marinette pregunto escéptica.
— ¡Si! Todos son detectives.
Alya guardo silencio y dejo que su gran "revelación" a asentará. Marinette, por su parte, empezó a considerar lo que Alya dijo, ¿Todos eran detectives? Alguien estaba secuestrando específicamente detectives en Paris.
Luego de la pausa dramática, Alya continúo hablando.
—Eso no es todo —dijo, quizás más entusiasmada de lo que debería—Mira este mapa—Alya saco un gran mapa de Paris de este sus cosas, marcado con líneas y cruces rojas, encerradas en un gran circulo—Todas las desapariciones ocurrieron en el área cerca a la plaza de la torre Eiffel.
Bien, eso fue interesante. Quizás no le daba el crédito suficiente a Alya.
—Muy bien, te creo. Solo promete que tendrás cuidado.
Satisfecha Alya guardo sus cosas.
—Tranquila, solo es trabajo de campo, —ella descarto su preocupación—solo es preguntar por ahí y ya. ¿Qué tal si empezamos ese ensayo?
Cierto, tendrían que haber empezado hace media hora. Marinette saco su cuaderno y busco entre sus cosas su cartuchera justo cuando algo capto su atención. Sus dedos rozaron un objeto desconocido dentro de su maleta. Pequeño, de lados angulados, se sentía como una caja. La sacó de su maleta, no recordaba haber puesto algo parecido ahí adentro, y cuando lo vio efectivamente era una cajita. Fue color negra, con un diseño que supuso era oriental, chino tal vez (Marinette había visto suficientes en casa), color rojo en su tapa. Estaba a punto de abrirla cuando gritos comenzaron a escucharse en toda la biblioteca.
— ¿Qué pasa? —Alya se levantó a examinar lo que ocurría.
Luego de unos segundos, el sonido de gente correr y el abrir y cerrar brusco de la puerta les alerto de que algo no estaba bien. Ambas recogieron sus cosas, Marinette arrojo la cajita a su mochila, y comenzaron a seguir a la gente que huía. En su camino ambas se detuvieron frente al escritorio de la señora Violet a observar las cámaras de seguridad que estaban por encima de este.
Y no dieron crédito a lo que veían.
— ¿Eso es…? —comenzó Marinette.
— ¿… un hombre lobo? —termino Alya.
Afuera en las calles cerca a la escuela dos figuras desconocidas estaban envueltas en un combate. El primero fue, como ellas notaron antes, un hombre lobo. Literalmente. Un hombre lobo de al menos dos metros (pero es difícil de decir porque estaba encorvado), vistiendo un ridículo disfraz de detective: un pesado abrigo marrón, con una camisa amarilla y un chaleco igualmente marrón ¡Incluso llevaba un sombrero Deerstalker y en su mano una gran lupa!
La segunda persona era… ¿Un héroe? Sonara estúpido decirlo, pero llevaba un traje de spandex verde apretado al cuerpo y, de todas las cosas, un antifaz. Peleaba, con dificultad Marinette tuvo que agregar, contra el hombre lobo usando un arpa que disparaba contra el monstro como si fuera un disco volador.
— ¡Vienen hacia acá!
Alguien grito por detrás de ella, y como si fuera una señal, todos escogieron correr lejos huyendo hacia quien sabe dónde. Alya la sacudió por los hombros gritando sin poder creer lo que veía.
— ¿Viste eso? ¡Hay un nuevo héroe aquí en Paris!
Pero eso no era lo que le preocupaba a Marinette, quizás todos los otros tuvieron la idea adecuada y necesitaban correr lejos de ahí. Estuvo a punto de decirlo cuando las puertas de la biblioteca fueron azotadas de par en par. Disparadas fuera de ellas estaba el mismo héroe de antes, siguiéndole de cerca estaba el hombre lobo.
Mucho más intimidante de cerca.
Por supuesto, Alya pensó que este era el momento oportuno para sacar su móvil y comenzar a grabar.
— ¡Alya! ¿Qué haces? ¡Debemos irnos!
Su amiga, o bien no la escucho demasiado distraída con lo que ocurría frente a ella, o la ignoraba. Por su bien, Marinette esperaba que fuera lo primero.
El héroe vestido de verde lucho por ponerse de pie blandiendo su arma/arpa esperando el siguiente golpe. Robo una mirada en dirección de ellas y luego se centró en el hombre lobo.
— ¡Guardián! —Dio un grito gutural y salvaje— ¿Dónde está el miraculous de la creación?
« ¿Miraculous? ¿De qué hablan?» pensó Marinette, aun tratando de llevarse a Alya. ¿Cómo rayos podía seguir grabando en un momento como este?
El héroe de verde, a quien el hombre lobo se refería como "Guardián", adopto una pose de combate. No parcia dejarse intimidar por monstro.
— ¡Se los dije a ti y a tú jefe! —Gritó su respuesta— ¡No lo sé y aunque lo supiera Sass dijo que tengo detenerlos!
Realmente no quería saber de qué estaban hablando. Es más, en lo que a Marinette, mientras menos supiera mejor. Aló de Alya hasta la puerta, al menos la chica obsesionada con los héroes no ofrecía mucha resistencia.
—No trates de engañarme, ¡Soy Sherdog Howls! El más grande detective y ¡Huelo un Miraculous! —el hombre lobo gruño.
Sherdog Howls (un terrible nombre para un villano) se lanzó de lleno a combatir contra el guardián. Luchando detrás de todos los libreros, anaqueles, sillas, ni Marinette ni Alya tenían una idea de que ocurría o quien iba ganando. Los sonidos de la pelea fueron sus únicas pistas. Ya casi estaban fuera de la biblioteca, vacía, y Marinette de verdad quería salir de aquí, sin humor para seguir con esta ridiculez de Alya la chica de coletas lanzo un ultimátum.
— ¡Alya! —Alya por fin reconoció que Marinette intentaba sacarlas—Tenemos que irnos ¡Ahora!
— ¡Cuidado!
El grito fue su única advertencia.
De algún modo, de alguna forma, una mesa salió volando en dirección de Marinette y de Alya. Ella solo pudo verlo en cámara lenta. Una mesa, una gran mesa, viajando a velocidad muy superior a su capacidad de esquivarla. Su mente quedo en blanco. Alya dejó caer su teléfono y escudo a Marinette con su cuerpo, dudo que fuese suficiente, pero la intención fue lo que contaba.
¿Así es como acababa todo?
No.
Alas negras.
Fue lo primero que noto. Mariposas de alas negras surgieron desde su visión periférica atrapando la mesa antes de que chocara contra ellas. Una voz, profunda, con un aire confiado y un tono juguetón se escuchó desde atrás.
—Señoritas.
Ambas voltearon, ahí en el umbral de la puerta, un hombre enmascarado las saludó como si fuera la cosa más común del mundo. Una sonrisa floreció en su rostro, y Marinette no pudo negar que, por un breve instante, fue hipnotizada por el misterioso hombre.
—Sera mejor que vayan—dijo mientras se hacía a un lado extendiendo su mano derecha para mostrar la salida—O las cosas se podrán más peludas de lo que ya están.
Nota del autor: Okay, bien primer capitulo.
Si estoy entendiendo bien esto del manejo, puedo ver que por lo menos obtuve "vistas" a mi prologo... pero ningún comentario. Bueno, estas cosas pasan.
Para aclarar algunas cosas, si Adrien es técnicamente Hawk Moth, pero el no es Gabriel Agreste, por lo que sus decisiones son muy diferentes. Para empezar, siempre me pareció raro que Gabriel no tuviera mayor control sobre los poderes de sus Akuma, o que no fuese selectivo con ellos. Quiero decir, el hombre convirtió a un bebe en un villano. UN-BEBE. Así que en honor a escribir algo que fuese lo bastante diferente del especial de orígenes de Miraculous Ladybug decidí darle a los héroes una razón legitima para temer de Adrien tan pronto en la historia. "Sherldog Howls" o "Sherperro Aullador" es un akuma original basado en esa idea de ser mas selectivo de a quien le das esos poderes. El nombre es terrible porque fue Adrien quien lo nombro.
Para los que se pregunten por que el Maestro Fu no le dio el miraculous del gato a Luka, tengo razones para ello en el próximo capitulo.
No, Adrien no es invencible. Solo esta preparado. Luka tiene problemas porque no ha tenido tiempo a "entender" cuales son sus poderes, y esta pelea es dos contra uno.
No, Adrien no es un villano sin conciencia, tiene limites morales y, al menos en su cabeza, cree que esta haciendo lo correcto. Incluso cuando no, todavía que lo que hace es relativamente bueno en comparación con lo que de verdad podria lograr si se decidiera.
Si leíste hasta aquí, no olvides comentar y gracias por leer.
