Anteriormente…
-Bueno, final del capítulo-terminó Rhea. - ¿¡Quién quiere ser el próximo en leer!?
- ¡Yo! - dijo Dionisio con voz aburrida.
- ¡Vale! -dijo Thyra. -¡Pero primero hay que almorzar!
Después de esto pedimos la comida.
Sospechas y se descubre todo
Cada uno pidió lo que más le gusta, yo pedí un buen plato de porra antequerana (plato típico de mi tierra en España), con patatas fritas, golosinas, chuletas de cerdo, etc.
Todos se me quedaron mirando. - ¿Qué?
- ¿No crees que estas comiendo mucho? -preguntó Rhea.
- ¡No! -dije entre bocado y bocado. - ¡Que va!
- ¡Pero…te vas a inflar y no es bueno! -dijo Thor.
- ¡Dejadla comer! -contestó Apolo. Mientras coma, ¿Qué más da?
- ¡Pero…! -intentó replicar Rhea.
¡Déjala, Rhea! -contestó Cronos. - ¡Si ya come poco, con que un día coma bastante no va a pasar nada!
Pero Rhea sospechaba ¡Si come así de repente, eso no es bueno!¡ Aly nunca ha comido así!¡ No, desde que…!¡Ay Caos…, Aly está embarazada!
Aunque había otra persona que también estaba sospechando, Zeus. Él nunca la vio comer tanto ni siquiera cuando estaban juntos. ¡Qué raro!
Todos se pusieron a comer de lo que habían pedido. Después de comer el almuerzo nos pusimos ya a empezar a leer.
-Dioniso. -dijo Thyra. - ¡Te toca!
- ¡Si! -contestó asqueado. Y cogió el libro. - El siguiente capítulo se titula: ¡Un dios nos da de comer, mi gran sufrimiento y nos metemos en un Hotel! ¿Qué problema hay? Lo de siempre.
Aly se puso bastante nerviosa. Sabía que en este capítulo se descubriría todo. Ares me miró y me dijo en mi cabeza, debido a la conexión que tenemos de alma paternal, para que solo lo escuchara yo. - ¡Tranquilízate!
- ¡No puedo! -le dije histérica.
¡Tendrás que hacerlo! -me contestó. - ¡Tarde o temprano se tenían que enterar!
- ¡Eso es lo que más me da miedo! -dije. - ¡Sus reacciones!
- ¡Yo siempre estaré contigo! -me dijo haciéndome sacar una sonrisa débil.
Zeus frunció el ceño. ¡Otra vez! ¿Cuál es ese secreto? ¿Cuál es ese gran sufrimiento? ¿Y por qué nunca me lo has dicho, princesa? Esperaré hasta saber que sucede y, entonces, ya hablaremos.
- La tarde siguiente, el 14 de junio, siete días antes del solsticio, nuestro tren llegó a Denver. Los chicos no habían comido desde la noche anterior en el coche restaurante, en algún lugar de Kansas. Y no nos duchábamos desde la colina mestiza ¡supongo que debía notarse! pensé.
Decidimos buscar algo para comer ya que teníamos demasiada hambre, buscamos por las calles hasta que encontramos una hamburguesería. Minutos más tarde, estábamos sentados alrededor de familias que se zampaban hamburguesas y refrescos, en donde había un grupo de chicos quienes estaban comiendo como animales hasta que me miraron y empezaron a intentar coquetear conmigo, incluso con la boca llena ¡Qué asco! Después de un rato vino al final la camarera -dijo Dioniso.
- ¡Que asquerosos son los tíos! -respondió asqueada Artemisa.
- ¡Y que lo digas! -respondí. Todas las chicas asentimos.
- ¡Oye!¡No todos somos así! -replicó Zeus del pasado. Sirius y los demás chicos asintieron.
- ¡Si!¡Claro! – bufó Aly del pasado. - ¡Cuando no estáis comiendo como cerdos, os estáis reservando para coquetear con cualquier chica que se os cruce en vuestro camino!
Todas estuvimos de acuerdo.
- ¡Eso, no es así! -replicó Sirius del pasado. Yo le miré, arqueando una ceja, escéptica. - ¡Bueeeno…Nosotros…eh…!¡No se me ocurre ninguna excusa!
- ¡Ya!¡Eso me pareció! -respondí.
Zeus estaba rechinando en su asiento. ¡Cómo se atreven a mirar y desear a mi princesa así! ¡Ella es mía y solo mía!¡No sabes cuánto deseo volver a besarte, Aly! ¡Esto se me va a hacer eterno!
- ¡Qué modales! -se indignó Odín.
- ¡Como se le ocurre hablarte de esa manera! -protestó Thor. Yo les sonreí.
La camarera se estaba impacientando, cuando de pronto se sintió un rugido sacudió el edificio, una motocicleta del tamaño de un elefante pequeño aparcaba en el bordillo. Todas las conversaciones se detuvieron, el faro de la motocicleta era rojo, el depósito de la gasolina tenía llamas pintadas y a los lados tenía fundas para escopeta...con escopetas incluidas. El asiento era de cuero, pero un cuero que parecía de...piel humana.
Mis ojos brillaron ya que creía saber quién era, si no lo conociera bien diría que es Ares. Y ahí estaba Ares, guapo, de pelo azabache que caía sobre su cara y de ojos marrones con chispas en rojo, por su apariencia diría que tenía alrededor de veinte años con músculos bien definidos que llevaba su típico look de camisa y pantalones estrechos de cuero y por supuesto, sus típicas gafas de motorista. ¡Ja ja ja... Nunca cambiará!
- ¡Que típico eres, Ares! -se rio Apolo.
- ¡Mira quién habla! -protestó Ares. - ¡Pues tú, Sunny, no te despegas de tu coche bebé!
- ¡Oye! -se indignó. - ¡No hables de mi bebé!
Ya van a empezar. Suspiré.
- ¡Ya basta! -gritó Zeus. - ¿¡Queréis dejar de pelear!?¿¡Qué más da!? ¡Cada uno que lleve lo que quiera y, punto!
- ¡SI! -dijeron los dos agachados avergonzados.
Al entrar al restaurante produjo una corriente de aire cálido y seco. Los comensales se levantaron como hipnotizados,pero el motorista hizo un gesto con la mano y todos volvieron a sentarse,regresando a sus conversaciones. La camarera parpadeó,como si alguien le apretara el botón de rebobinado. ¡Si, Ares suele tener ese efecto!
- ¡Me alegra tener ese efecto! -sonrió Ares poniendo media sonrisa.
Todos entornamos los ojos.
-¿Tenéis dinero para pagar niños?-nos preguntó la camarera irritada.
-¡Ponlo en mi cuenta!-dijo el motorista sentándose en nuestra mesa al lado de Luke y Grover,en frente de Clarisse y mía. Levantó la vista a la camera mirándola a los ojos.
-¿Aún sigues aquí?-gruñó levantando una ceja.
-¡Que maleducado eres, Ares!-regañó Rhea.
-¡Siempre ha sido así!- dijeron Apolo y Hermes.
-¡Siempre no!-replicó Ares.
-¿Ah no?-dijo Poseidon sardónicamente. -¿Cuándo eres educado?
-¡P..Pues…con mis hijos…y…con Aly!-respondió nervioso.
¡Y nadie más!-replicó Hefesto. Ares le puso cara de enfado.
Todos nos reimos.
-¡No os quejéis!-dije sonriendo.-¡El no tiene culpa de que haya salido a su madre!
Todos asintieron.
-¡Oye!-se indignó Hera.
-¡Pues yo no te educado así, señorita!-regañó Rhea.
Todos nos reímos ante la mirada avergonzada de Hera.
La camarera se fue echa un demonio a la cocina¡ja ja ja, que amargada! Clarisse levantó una ceja, luke se reía y Grover tragaba asustado. Ares puso su mirada en mi y me sonrió,mirándome con preocupación, baje la cabeza para que no notara mis ojos pesados por no dormir, sé que me preguntará y yo no quería responderle, sabía que se iba a preocupar.
Zeus frunció el ceño. ¿¡Cómo que no duerme!? ¿¡Desde cuándo!?
Yo bajé la cara temiendo por lo que pronto iba a saberse.
- ¡Aly, hay que dormir! - regañó Thyra. - ¡No es bueno no descansar!
Todos asintieron.
-¿Aly?-preguntó Clarisse extrañada y preocupada pensando probablemente de por qué no decia nada.
-Hola princesa-me sonrió Ares.-¿Cómo estás?
-Bien.-mentí. Ares se tensó sabiendo que mentía.¡Mierda! Pero lo dejó pasar...por ahora.
-¡Bueno a lo que iba!¡necesito que me hagáis un favor!-dijo Ares haciendo que Grover se pusiera nervioso.
-¿Qué podríamos hacerle nosotros a un dios?-dijo Grover.
-Pues algo que un dios no tiene tiempo de hacer. No es demasiado. Me dejé un escudo en un parque acuático abandonado aquí en la ciudad. Tenía una pequeña pelea con un estúpido,pero nos interrumpieron. En la confusión me dejé el escudo. Así que quiero que vayáis a por el.-dijo mirando a Grover y Luke.
-¡Que esclarecedor!-se burló Hefesto.
-Ja..ja..ja…-se burló Ares.
Todos nos reimos.
-¡Te ha ganado a una apuesta,¿no?-pregunté.
-¡Si!-respondió derrotado.
-¡Ay!¡Ares, nunca aprenderás!-respondí sonriendo.
-¡Pero al final le gané!-dijo orgulloso de sí mismo.
-Por cierto,¿cómo están Hermes y Apolo?-pregunté.
-¡Ya sabes siempre peleando!¡En serio me tienen harto!-exclamó cansado.
-¡A nosotros también!-gritaron todos.
Ellos fingieron indignarse.
-¡Ja,ja,ja!-reí.-y,¿por qué esta vez?
-¡Lo mismo de siempre!respondió sonriendo.-¡Pero al segundo siguiente son tan amigos como si no pasara nada.
Después de un rato, la camarera vino con las hamburguesas,Luke ,Grover y Clarisse se zamparon las hamburguesas menos yo. Ares me miró con el ceño fruncido.
-¡Come, princesa!-exclamó Ares.
-¡Si, Aly!-dijo Clarisse.-¡Si comes tendremos fuerzas para seguir con la búsqueda!
-¡No tengo hambre!-respondí.
-Clarisse, Castellan, sátiro,¿por qué no os largáis a recuperar mi escudo?-dijo Ares.
-¡Ares se ha enfadado!- cantó Hermes.
-¡Si y yo también! Cantó Apolo.
Yo les fruncí el ceño.
-¡No, nos mires así, Aly!-me regañaron Apolo y Hermes.-¡Sabes que tenemos la razón en enfadarnos!
Zeus se estaba impacientando.
¡Mierda!¡Ahora si que quiere hablar!¡Estoy tan jodida!
Cuando los demás se fueron, Ares me miró muy serio y preocupado.
-¿Qué pasa?-preguntó
-¡Nada!-respondí incómoda.-¡No pasa nada!
-Entonces,¿por qué no comes ni duermes?-preguntó
¡Mierda!¿Cómo se ha dado cuenta?
Me quedé en silencio. No quería responderle.
-Otra vez,¿no?-preguntó alarmado.
-No sé de que me estas hablando-respondí muy incómoda.
-¡Vamos Aly!-exclamó.-¡A mi no me engañas!¡Te conozco como la palma de mi mano!¡Lo mismo dirían Hermes y Apolo.
-¿Qué quieres que te diga?-respondí derrotada.¿Tan evidente soy?
-¡Quiero que me digas la verdad!-exclamó cabreado.
Yo tragué saliva nerviosa e incómoda ante lo que venía ahora.
-¡Que quieres que te diga, que cómo estoy después de que cinco incluyendo a su ``querido´´ jefe y de su zorra amante me violasen a los cinco años de edad ; uno por uno, y que transformasen mi cuerpo para que parezca que tengo los dieciséis!-bramé.-¿¡Cómo se puede comer y dormir cuando tan solo cierras los ojos y ves ese maldito momento!?
Y empecé a llorar como hace unos siete años no lo he hecho. Ares vio mi dolor y de repente lo tenía a mi lado, agarrándome y abrazándome, consolándome.
Entonces reinó el caos. Todos se levantaron hablando incoherencias, gritando cosas, preguntando como eso era posible. Los demás(Ares, Hefesto, Apolo, Hermes, los semidioses y los del pasado) nos miraban con pena y los otros dioses mirándome con asombro, ira, rabia a mi y Aly del pasado. Pero el que más gritó de todos ellos fue Zeus quién se levantó furioso, lo más furioso que había visto nunca.
¿¡QUÉÉÉÉÉÉ!?-gritó Zeus muy enojado.
Entonces miré a todos temblando, llorando y lo peor de todo recordando mi violación cuando esos asquerosos me penetraron a la fuerza cuando tan solo tenía cinco años.
Pero lo peor de todo era la cara que tenía mi madre. Había decepción, pena , ira y rabia. Sabía que había decepcionado a mi madre. Soy una inútil. No merezco a nadie. Y entonces llorando salí corriendo de la sala, dirigiéndome por el pasillo que dirigía a los dormitorios, sin mirar atrás.
A/N: ¿Qué os ha aparecido este capítulo? Sé que desde hace mucho tiempo no escribo mi excusa es que he estado muy liada en la Universidad y no he tenido tiempo para nada, pero ahora si así que esperad más capítulos como este porque este capítulo aún no está terminado, es decir, todavía queda la segunda parte. =P
