Buenas buenas criaturitas del Señor - le tiran tomatazos cayendo al suelo inconsciente[...]-

Tanto tiempo! Bueno en realidad fue tanto pero en fin, uno extraña escribir... He vuelto desde el mas allá con un nuevo capitulo~ Tuve una laguna mental ésta semana lo que me causo pesadillas (? Aunque soñé con Evee y con - pasa un camión tocando bocina- fue épico! Ya volvi y bueno, comienza el fin de semana loco de escritura! - baila un caramel dance con Undertaker - Me siento más tranquila escribiendo los fines de semana que entre ellos, aunque he escrito parte de éste capitulo en el Instituto

Juju~ que rebelde Ume - interrumpe Undertaker comiendo galletitas en forma de hueso-

Vuelve a tu lugar y no interrumpas! - lo echa del lugar- No no ! espera, dame una galleta -w-

Deliré ...

Notaran algún cambio se los aseguro.

Saludos a Mi's Teddys ~ por ser la primera que me comenta te regalo - saca una enorme caja negra de la nada con un lazo gris- un premio :D -sale Undertaker de la caja vestido como se lo imagina Teddy con una caja de galletas en forma de hueso- Juju~

Disfrutalo! (?)

Descargo de Responsabilidad: Kuroshitsuji y sus personajes son de Yana Toboso. Farenheit 451 es propiedad de Ray Bradbury.

Aquí se encontraran las ilustraciones sobre las escenas de cada capitulo. Espero sea de su agrado : [[ es .pinterest yohacasco /recordando -a - un-mayordomo /]] No se olviden de unir los espacios( Ya que el hermoso Fanfiction~Notese mi sarcasmo~ No me deja poner el link en sí ) [ Algo atrasado :u ]

En fin... Disfruten el capitulo !

Y recuerden

"No todo es lo que parece..."


.~.~.~.~.~.

En algún sitio del mundo, donde la nieve caía sobre el suelo y todo ser vivo que se encontraba debajo de ella. Se podía sentir el aroma a agua en el ambiente y arboles en los alrededores. El tiempo era desolador y parecía en vez de ser un lugar atractivo para las personas, era todo lo contrario. El lugar te deprimía. Allí donde a las personas no se les ocurriría estar, estando ellos calientes y cómodos con sus seres queridos en sus hogares. Allí se encontraba él, en una pequeña cabaña simple, lejos de la civilización, en la soledad.

Estaba dentro de esta haciendo algo que desde la ventana se podía ver como cocinando y al observar dentro de ella se podía afirmar esto. Se encontraba decorando un elegante postre de chocolate emplatado en porcelana y poseía unas finas decoraciones en azul y dorado en sus bordes. Estaba dándole unos últimos toques con polvo de azúcar.

.-Ah no va bien ¿Cómo puedo ser tan tonto? Solo por estos viejos hábitos no voy a salir adelante, Ya no soy un mayordomo, ya no hay necesidad de hacer estas cosas ahora- el plato cae al suelo emitiendo un estruendoso ruido y dejando desparramado el postre que recién estaba finamente sobre la mesa- ahora no tengo ninguna autoridad de proteger, perdí el reloj de bolsillo,perdí todo..- un suspiro escapa de sus labios dejando ver su estado de animo- Solía pensar que 100 años parecían como el parpadeo, pero parece, que un día puede también ser un periodo muy largo... -comienza a recordar mirando hacia la ventana y observar la nieve caer lentamente pudiendo ver cada copo de nieve con lentitud si lo quisiese- Cuello blanco, uñas con cubierta de cereza… tobillo que encaja en la palma de mi mano. Todo es… justo como la nieve que cae, desaparece antes de que tu puedas saborearlo.-otro suspiro se escapa de él y esto le hace sorprenderse por dentro. Levanta la mirada como hacia el cielo y emite unas palabras dolorosas para él-Yo soy… un demonio… completamente solo...-se dirige hacia la puerta y la abre de par en par dejando entrar el frio en la habitación y la nieve en su traje negro comenzaba a verse, mira hacia la nada, directamente hacia la ventisca en el lugar y sale cerrando la puerta detrás de si, comenzando a caminar hacia la nada con la mínima visibilidad en el ambiente. Los pasos alejándose solo se podían escuchar y el incesante viento dejando el lugar, aun más desolado...

.~.~.~.~.~.

La mañana era húmeda, de esas donde en la madrugada te despiertas sobresaltada y con el corazón en la boca por el rugir de los truenos y el iluminar de la habitación. Así era el día…

El silencio en la sala era sepulcral, mi hermana se encontraba viendo una serie de televisión tranquilamente para pasar el rato luego de un desayuno desastroso, si Ruth no era buena en la cocina y eso nos perjudicaba a ambas, menos mal que yo había aprendido de nuestra niñera cuando era más chica y podía hacer algo, no era la mejor cocinera de MasterChef pero algo era algo, a comer o probar las tostadas negras de mi hermana. Yo en mi lugar me encontraba en uno de los sillones de la sala con la laptop en mi regazo leyendo y escuchando música con los auriculares.

Cuando creíamos que nada podía empeorar el día, la lluvia se intensificó golpeando con toda su furia el suelo. "Dios está enojado" diría mi madre si estuviera con nosotras.

Mi hermana bajo el volumen un poco a la televisión ya que se había ido al corte el programa y dijo dirigiendo su mirada hacia mi:

.-Evee ¿Cuándo comenzabas tus clases con tu querido tutor?- preguntó burlándose de mi. Ella se reía ya que, nuestros padres siempre hacían lo mismo, ponerme un tutor en las vacaciones para que " avance y sea la mejor alumna de todos". Es cierto, vamos, aprender lo que te apasiona no tiene nada de malo, pero tengo temor a que llegue el día en que me exijan tanto que me termine aburriendo de aquello. "No Evangelina como podes pensar siquiera eso" me reprendí a mi misma por pensar aquello. La música era lo que amaba y si tenia la posibilidad de ser una de las mejores y dar felicidad a mi familia, así lo haría. Pero… uno que otro día me he puesto a pensar que no seria mejor disfrutar las vacaciones TODOS los día jugando videojuegos "No no eso es malo para tu salud" o salir con mis amigos "Son pareja deben estar haciendo algo y no quiero sentirme la tercera rueda del auto". Que era lo que me quedaba "Ir a algún parque y leer tranquilamente" si, era lo perfecto se podría decir. Tampoco era que el tutor iba todos los santos días a mi casa pero día de por medio lo tenia presente allí. Ahora tendría uno nuevo porque el anterior se caso y tiene una familia, muy bonita por cierto, hasta fuimos invitados a su boda, una feliz y enamorada pareja debo decir. El vestido de ese blanco y puro que es característico en las novias al ser entregadas al hombre que aman "para toda la vida". Los padres de la novia llorando de la felicidad que se casara con su mejor amigo. El novio con su traje negro y una rosa blanca en el lado izquierdo de su pecho, lo mas importante, ambos con unas sonrisas y unas pares de lagrimas traviesas surcaban sus rostros, un día hermoso para todos en el lugar, cuando dijeron el típico "Si, acepto" y los aplausos de todos en la ceremonia para luego pasar a la fiesta donde todos terminarían con dolores de pies y las botellas de alcohol en todas las mesas vacías... me desvié del tema. Esto produjo que se mudara lejos de nosotros y por ende imposible seguir estudiando con él.

.- Mamá dijo que, como éste tutor era de aquí, lo antes posible estaría comenzando mis clases para no retrasarme. - respondí recordando las palabras de mi madre " Presta mucha atención Evangelina, es un profesor de primera, recuerda el respeto y se educada señorita" solté un suspiro al terminar.

.- Ninguna persona se atrevería a salir con ésta lluvia- dijo convencida – así que ya que tenemos el día para nosotras y con éste tiempo no se puede salir- exclamó presentando su idea- buscaré una película para ver las dos -se levanto de su asiento dirigiéndose hacia la cocina y yo solamente asentí con la mirada aceptando su idea.

Un estornudo se escapo de mi y al tocar la punta de mi nariz con mi mano izquierda pude sentir lo fría que ésta se encontraba. Para prevenir un resfriado con éste cambio de clima, me levanté dejando la laptop sobre la mesa de vidrio de la sala de estar y decidí ir a buscar un abrigo, ya que me encontraba con unos jeans negros y una camisa a cuadros roja y negra, y mis botas de cuero del mismo color, mis favoritas.

En cuanto di un paso, pude percibir el sonido de toques en la puerta. Exactamente tres golpes en ella, mi hermana volvió hacia la sala tras escuchar los golpes y nos miramos entre si. No esperábamos a nadie salvo que…

.- El tutor…- soltó mi hermana casi como un murmullo adivinando mis pensamientos.

Fui hacia un espejo de la sala y me arreglé un poco mi cabello, este caía sobre mis ojos hasta mis caderas, si así de largo estaba, unos mechones caían sobre mi rostro tapándolo ligeramente. Verdaderamente un duro trabajo lavarlo, peinarlo y ni hablemos de querer hacer un peinado con el. Yo y mis desvíos en éste momento…

Estaba algo nerviosa, me seguía viendo al espejo y las palabras anteriormente dichas de mi madre rebotaban en mi mente "respeto, educada, toda una dama"

Espera ¿ Qué estoy pensando?

No es que me fueran a presentar a mi prometido! Pfff! Evangelina te haces lio por nada, seguramente éste tutor será igual de agradable que el otro y nos reiremos y haremos las clases más divertidas.

Ohh.. cuan equivocada estaba…

Me dirigí hacia la puerta y tome el teléfono para que la persona del otro lado me escuche por el míni megáfono en la puerta.

.- Si? - dije claramente a través del tubo.

.- Buenos día señorita – la voz era masculina,aterciopelada y educada o eso escuchaba yo por el teléfono.- soy el tutor de la señorita Middleford- un escalofrió corrió por mi espina dorsal al nombrar mi apellido. - Se encuentra ella? - finalizó con el mismo tono que mantuvo en toda la frase.

Abrí la puerta y el frío no se espero en pasar y hacer que tiemble ligeramente mojándome un poco el rostro por la lluvia aún presente. Sentí ganas de cerrar la puerta, pero, obviamente esas ideas se quedarían en mi cabeza.

Un adulto alto con el cabello azabache liso que caía gentilmente sobre su rostro le adornaba. Vestía un saco negro y llevaba un maletín en su mano derecha y un paraguas negro en la izquierda,tenia puesto unos guantes del mismo color que el abrigo. Su piel era pálida y fácilmente se podía confundir con porcelana si no fuera que la persona estaba vivo y sonriente dejando marcados sus pómulos y una pequeña nariz perfecta "O~pe~ra~do" gritó mi mente y tuve que reprenderme y tratar de alejar esos pensamientos antes de comenzar a reírme delante del invitado. Por ultimo pero no menos importante, en realidad, todo lo contrario. Un par de ojos color vino debajo de unos lentes que lo hacían ver intelectual y severo, algo nada común pensé, si te concentrabas en ellos podías ver fácilmente tu reflejo en aquellos ojos carmesí. Algo no me gustaba de él, que será…

Un estruendo me sacó de mis pensamientos, haciéndome volver a la realidad. Recordé la lluvia por estar "analizando" supersticiosamente a mi tutor. Casi me mata del susto ese trueno…

.- Señorita, se encuentra usted bien? - dijo el hombre mirándome divertido, pareciera que estaba viendo a una niña asustándose del Coco, ah no esperen algo así está pasando-

Alce una ceja, ni se había presentado y ya se burlaba de mi, que profesor tan particular, suspire para calmarme de mi sobresalto y luego responder con delicadeza- Si, estoy bien. Solo me tomo por sorpresa el cielo. Perdone mi tardía presentación, soy Evangeline, Evangeline Middleford y usted es…? - pregunte extendiendo lentamente mi mano hacia él para hacer más formal el saludo.

Extendió su brazo hacia mi y sostuvo mi mano con la suya apretándola ligeramente para aceptar el saludo y con una sonrisa exclamar – Encantada de por fin conocerle, soy Sebastián Michaelis. Podría pasar? Me gustaría que la clase se realice dentro y no al aire libre, digamos que, el tiempo no lo admite. Si no es mucha molestia. – una risa burlona estaba en sus labios-

.- Claro, disculpe – le cedí el paso para que entrara dentro de la casa y al pasar al lado mio pude sentir una fragancia dulce, me pregunte mentalmente "Qué clase de perfume seria?" para luego cerrar la puerta y dirigirnos hacia la sala por delante suyo.

.- Bonita sala debo decir, parece que tienen buen gusto las señoritas, aunque… - comenzó a caminar hacia una de las paredes donde se encontraba el sillón más grande y exclamó – el color de las paredes no combina para nada con los cuadros aquí colgados y el sillón tampoco – señaló los objetos y yo me sentí como una ama de casa humillada, aunque no había decorado ni mi hermana ni yo la casa – Uhmmm… esto se podría mejorar

Ruth quien antes de que yo abriera la puerta se había dirigido hacia su habitación como quien se la lleva el demonio apareció en ese momento ¿ Arreglada ? Oh no me digas… no va a tratar de seducir a mi tutor o si?

Mi querida hermana tiene un complejo de querer hacerme la vida imposible en cuanto a mis tutores se trata. Con todos tiene un método distinto, el anterior ( ahora casado ) al que siempre nos interrumpía cuando tomábamos las clases en la sala principal o cuando tomábamos el té en un recezo. Un día de verano me encontraba con mi tutor Julián estudiando cerca de la piscina y que crees que ocurrió? La muy maldita se tiro de bomba a ésta y nos mojo a ambos.

Ahora el método era distinto… Se repite la historia.

.- Buenos días caballero, usted debe ser el tutor de mi hermana Evee - hablo con una voz acaramelada y caminando elegantemente hacia el y extendiendo su mano para que este la besara- soy Ruth Middleford, espero le agrade la decoración y cuide de mi hermana.

Oh hija de mi hermosa madre…

.- Así es, Sebástian Michaelis a su servicio My Lady… - tomo la mano de mi hermana con su mano izquierda enguantada y la beso delicadamente ¿ PERO QUÉ!? No estamos en la Edad Media… - encantado de conocerle. - soltó su mano y dirigió su mirada hacia mi – Ahora a lo importante – miro su reloj de muñeca, este brillaba y era plateado – son las 9:30 – su rostro cambio totalmente a una de decepción – la lluvia nos atraso media hora nuestra clase, debemos empezar cuanto antes. Dígame señorita ya tiene todo preparado para la clase? - fijo su mirada en mi en modo interrogativo.

.- Para serle sincera no pensé que llegaría hoy, así que no he preparado nada. Aparte como aun no comienzo las clases nose que debo estudiar – dije soltando un suspiro, pero era verdad, ambas cosas. Quién vendría en medio de un diluvio para dar una clase?

Sebástian dejo escapar un suspiro y se agarro el puente de su nariz con su mano izquierda aun con la misma expresión en su rostro. El tiempo le jugo una mala pasada.

.- Dónde será la sala de estudio? - dijo con tono calmado y amable mirándome.

.- Hay una biblioteca por aquí – le invite a que me siguiera y comencé a caminar hacia la sala donde se encontraba un gran escritorio y una pila de libros en una pared repleta de ellos, mis padres sabían bien que este tipo de lugares me gustan para cuando debo practicar tranquila o solo pasar un momento a solas. La "Sala de estudios" se encontraba detrás de las habitaciones, aunque la casa no era en si grande de altura si lo era de largo.

.- Si, aquí es perfecto y espacioso. - exclamó Sebástian al ver que todo se encontraba en orden y el lugar era aceptable. - si le parece en cinco minutos comenzamos, así tanto usted como yo nos preparamos y acomodados, señorita. - termino de decir esto colocando su maleta encima del escritorio de caoba bien pulido y sin nada de papeleo encima. No lo había utilizado ya que, utilizo más la laptop que un papel y lápiz, en estos tiempos parece que eso es normal….

Asentí ligeramente y comencé a prepararme. Mientras sacaba un cuaderno y una cartuchera con los bolígrafos, marcadores y los demás utiles. Mientras hacia eso observaba de reojo los movimientos del tutor, parecía súper cuidadoso con cada movimiento, diría que me daba un aire más a noble que de persona de mediana clase. Un noble disfrazado de plebeyo? No pude evitar que se me escapara una pequeña risa al pensar aquello. Ese tono sarcástico y burlón que uso en varias ocasiones me hace quererle sacar de la casa y que se moje con la lluvia para que se resfrié… espera, deliré demasiado.

Él con un leve gesto con sus manos me invito a que tomara asiento la silla que estaba al frente del escritorio y me dirigí hacia éste sentándome y el me acerco hacia el mueble para que quedara bien colocada. Luego se fue hacia uno de los costados de la sala y saco de atrás de un estante una pizarra, ah no sabia que eso estaba allí.

Se paro delante del escritorio y en posición recta comenzó a escribir algo en la pizarra

Farenheit 451

Ray Bradbury

Mundo utópico

.- Bien señorita, hoy leeremos un poco de ésta novela escrita en la pizarra – me entregó un libro con el mismo titulo que se encontraba en el pizarrón. - en voz alta comience a leer y marcaremos los puntos importantes aquí.

Leer en voz alta no era mi fuerte, prefería leer en mi mente, para mi. Era alto cansado andar hablando palabras y palabras por quien sabe cuanto tiempo. Yo creo que entiendo mejor sin andar leyendo en voz alta, pero, ordenes son ordenes…

"Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos

ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus

puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de

un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las

llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia."

[…]

"En las últimas noches, había tenido sensaciones inciertas respecto a la

acera que quedaba al otro lado de aquella esquina, moviéndose a la luz

de las estrellas hacia su casa. Le había parecido que, un momento antes

de doblarla, allí había habido alguien. El aire parecía lleno de un sosiego

especial, como si alguien hubiese aguardado allí, silenciosamente, y sólo

un momento antes de llegar a él se había limitado a confundirse en una

sombra para dejarle pasar. "

[…]

"Montag dobló la esquina."

"Las hojas otoñales se arrastraban sobre el pavimento iluminado por el

claro de luna. Y hacían que la muchacha que se movía allí pareciese

estar andando sin desplazarse, dejando que el impulso del viento y de las hojas la empujara hacia delante. Su cabeza estaba medio inclinada

para observar cómo sus zapatos removían las hojas arremolinadas. Su

rostro era delgado y blanco como la leche, y reflejando una especie de

suave ansiedad que resbalaba por encima de todo con insaciable curiosidad. Era una mirada, casi, de pálida sorpresa; los ojos oscuros estaban

tan fijos en el mundo que ningún movimiento se les escapaba. El vestido de la joven era blanco, y susurraba. "

[… ]

"Empezó a andar por el pasillo que conducía hacia su casa. Después,

pareció recordar algo y regresó para mirar a Montag con expresión

intrigada y curiosa.

—¿Es usted feliz? —preguntó.

—¿Que si soy qué? —replicó él.

Pero ella se había marchado, corriendo bajo el claro de luna. La puerta

de la casa se cerró con suavidad.

—¡Feliz! ¡Menuda tontería!

Montag dejó de reír.

Metió la mano en el agujero en forma de guante de su puerta principal

y le dejó percibir su tacto. La puerta, se deslizó hasta quedar abierta.

«Claro que soy feliz. ¿Qué cree esa muchacha? ¿Qué no lo soy?», preguntó a las silenciosas habitaciones."

.~.~.~.~.~.

Seguí leyendo la historia y Sebástian me prestaba total atención y de ves en cuando podía ver por encima del libro como arrugaba la nariz ligeramente cuando me equivocada en alguna pronunciación o me trababa de repente, esto solo me ponía más nerviosa, nadie es perfecto leyendo! Si no que lo haga él.

.- Buena lectura señorita, fallida la forma de relatar pero eso se mejora con el tiempo. Veo que su anterior tutor no le ayudo de mucho – sonrió de forma arrogante y sentí hervir la sangre – bueno, que podíamos deducir de lo que acabó de leer ? - cambio su tono a uno de "profesor" ya saben cuando los profesores se ponen serios y se concentran solamente en el tema luego de desviarse ligeramente de éste.

Tomo una tiza y espero a que yo dijera alguna palabra para escribirla en la pizarra, supongo.

.- Claramente es un mundo utópico como está escrito en la pizarra. Montag es un hombre mayor que trabaja de bombero pero estos no son normales en sus trabajos. En vez de apagar un incendio lo provocan, eso me pareció extraño pero luego de llegar más adelante pude entender que incendiaban las casas cuyos dueños tenían en sus pertenencias bibliotecas o libros. Resumiendo estaba prohibido leer. La joven que aparece al principio llega como un "rayo de conciencia" para el personaje principal y le "abre la mente" a cosas que antes no tenia en cuenta. - termine diciendo tomando aire luego de una explicación de lo que habíamos leído, Sebástian sonrió asintiendo con la cabeza en señal de aprobación -

.- Correcto, en aquella Ciudad el leer estaba prohibido, tanto que maestros como yo, se quedaron sin trabajo y cerraron Universidades por aquella razón – dijo esto ultimo y terminando de escribir en la pizarra- en cuanto la vi, creí que seria una de esas niñas malcriadas que me harían perder la paciencia o ni me prestarían atención. Me equivoque Evangeline … - dijo esto ultimo con un tono aterciopelado, lo que me tenia en duda era de si lo debería tomar como un alago o como un insulto.

.- Es de mala educación el prejuicio. " No juzgue a un libro sin leer su contenido" Sebástian - le respondí algo cortante y con una frase popular.

.- Bien dicho – en su rostro había una sonrisa de satisfacción- Pasaremos a la música, le parece? Quiero ver que conocimientos del instrumento tiene – termino diciendo esto y acomodando la pizarra en su anterior lugar.

En ésto si se mucho

Veremos que tan malcriada y aniñada me crees señor tutor.