Buenas buenas~ Aquí Ume trayéndoles el noveno capitulo de éste fic que no va para atrás ni para adelante (?)

Pensé que no llegaría a subirlo, ya que no sabia que la vida de una escritora seria tan difícil -se tira al suelo, rueda y llora- pero aquí está :D

Si tienen una consulta-opinión-idea-tomatazos, ya saben que hacer ;)

Espero lo disfruten~ Undertaker les manda muchas risas para el comienzo de semana Juju~

Teddy B. : Tranquila, ya falta poco. No te muerdas mas las uñas! xD

En fin~ AL FIC!

Descargo de Responsabilidad: Kuroshitsuji y sus personajes son de Yana Toboso.

Aquí se encontraran las ilustraciones sobre las escenas de cada capitulo. Espero sea de su agrado : [[ es .pinterest yohacasco /recordando -a - un-mayordomo /]] No se olviden de unir los espacios( Ya que el hermoso Fanfiction~Notese mi sarcasmo~ No me deja poner el link en sí ) [Presentando a los personajes~]


[Conociéndote]

.~.~.~.~.~.

5 pm

No sabia nada de mi hermana, para ésta hora ya habría mandado un mensaje o siquiera una llamada, conociéndola no se le habría olvidado el móvil, era tan dependiente de ese aparato. Tampoco me quiero comportar como una hermana mayor, pero me preocupa y más si salió en un vecindario que apenas conocemos.

Habían pasado más de 9 horas que me encontraba con mi mald.. con mi tutor.

Durante todo éste tiempo, estuvimos repasando cada materia que vería en el Instituto, ya se estaba por terminar la primera semana de "las pequeñas vacaciones"

Literatura- errores, Historia-errores, Matemáticas-errores.

¡Vamos soy humana! No puedo ser perfecta como éste hombre que tenia en frente mio sentado como si fuera un noble ingles! Como si fuera poco, se le dio por ser mi tutor literalmente en todo. Me corrige en todo lo que tiene a su alcance, manera de comer, caminar, sentarme.

Que fastidio eres Sebástian…

El sonar del teléfono de casa se hizo escuchar en la sala y ambos miramos hacia éste. Luego Sebástian dirigió su mirada hacia mi alzando una ceja como diciéndome con la mente ¿No vas a contestar? Suspiré y me dirigí hacia el.

Cuando atendí, al principio no se escuchaba nada, solo interferencia. Estaba por cortar la llamada, cuando una voz desesperada se escuchó del otro lado y sentí, mi alma caerse a mis pies.

.- ¿Hola? ¡Evangelina! Escúchame !¿tu hermana está contigo?¡ - la voz desesperada de mi madre al preguntar por Ruth casi a los gritos por teléfono hizo que me comience a desesperar.

.- No, no está aquí, salio con unos amigos de ella ésta mañana madre. ¿Por qué? ¿Ocurre algo? - traté de sonar tranquila para no alterar más a mi mamá.

.- ¡¿No recibiste un mensaje de ella algo extraño, Evangelina Middleford?! - en ningún momento recordé recibir un mensaje, pero…

No me había fijado el celular, ¡es mas! Mi móvil estaba en mi habitación, no lo había sacado de allí en todo el día. ¿Despistada? Nadie tiene mi número excepto mi mamá y mi hermana así que ¿De qué preocuparme si una la tengo aquí todo el tiempo y otra… de cualquier manera me llama en el teléfono de linea?

Oh que estúpida…

.- Evangelina, ¡Evangelina! - grito mi madre a través del teléfono y solo respondí con un ¿Sí? En voz baja, mil y una situaciones me pasaban por la cabeza y eso que aún no había leído el bendito mensaje. - Escúchame, ¿el Señor Sebástian esta contigo? Pasámelo querida – se escucho un suspiro de parte de ella, sabia bien que hablar conmigo era inútil, como siempre.

Con una simple mirada sin emoción alguna y un "Quiere hablar contigo" Sebástian ya se encontraba sujetando el teléfono y comenzando a hablar con ese tono monótono típico en él.

En cuanto comenzaron a hablar, yo corrí hacia mi habitación casi tirándome encima de la cama para encontrar el celular. Luego de un revoleo de almohadones y peluches, lo encontré debajo de mi cama.

El mensaje había sido enviado a las 8:00 horas, tenia remitente a mis padres y a mi, al parecer Ruth quería asegurarse que nos enteráramos de una forma u otra (Creo que sabia que no le iba a prestar atención al teléfono).

El mensaje decía lo siguiente :

Lo que tienen que saber es que mi salida no salio como esperaba.

Me encuentro en uno de los bosques cerca del vecindario, aquí estamos todos los que salimos. Estamos siendo perseguidos por unos matones, por lo que pude escuchar, gente de Dulanoit.

Lo mas seguro es que no salgamos de ésta, así que…

Mamá, Papá, Evee

Los amo…

Mi mente quedo en blanco, con las últimas palabras del mensaje.

¿Cómo una simple salida en la mañana se podía convertir en aquello? Ruth mi hermana, no sabia nada de ella, por no tener el maldito móvil encima, mi hermana seguramente está siendo ahora mismo torturada o peor que eso y las lagrimas nublaron mi vista…

Muerta…

.~.~.~.~.~.

El dolor que sentía en todo el cuerpo era similar o peor que cuando corres por una o más horas y luego al otro día te duele cada centímetro de tu ser. Así me sentía yo, luego de horas teniendo que aguantar los golpes de ese imbécil y escuchar el constante lloriqueo de Stella mi mente ya no podía más.

Me había quedado dormida unas cuantas veces rindiéndose por el dolor, para luego despertarme otra vez en la misma pesadilla, teniendo el desagradable aroma de Carlos encima de mi.

¿Qué podríamos hacer dos mujeres contra una banda de hombres? No es que no me crea capas, pero, seamos sinceros, estando yo ciega y la otra que no para de llorar solo cuando le dan un golpe.

¡Inútiles!

Mi subconsciente gritaba dentro de mi, haciendo perder toda pizca de esperanza que tenia. Sabiendo que Carlos fue el encargado de llamar a un tal "Sergio" que al parecer era uno de los comandantes de la policía, pero no lo olvidemos, el es el traidor.

Recordé los mensajes que Alexis nos dijo que mandáramos, por lo que pude ver, todos habían agarrado inmediatamente su celular para comenzar a teclear como si su vida dependiera de ello

Y así era…

Escuché los pasos de aquellas personas alejarse y un golpe seco de la puerta supuse.

Otra vez el único sonido que se escuchaba en el ambiente era a Stella llorar en voz baja

Estúpidos, no se cansaban de golpearla y quien sabe cuantas cosas más…

Era el momento, alguna esperanza debíamos tener, no nos podemos rendir así nomas, yo por mi parte aún quiero vivir, nose ella, seguro que si, que pregunta más idiota en éstos momento Ruth…

.- Stella.. - mi voz se escuchó mucho más frágil de lo que quería transmitir, esperé respuesta alguna pero parece que empeoré las cosas ya que ella comenzó a llorar más fuerte. Oh rayos…- Stella, escúchame, si no dejas de llorar, ademas de quedar como una pasa, esos hombres vendrán a pegarte otra vez.- dije en el lugar donde me encontraba, por culpa de las malditas esposas podía jurar que mis muñecas estaban hechas bolsas, aparte de que no estaba en una posición cómoda y ya me dolía todo como dije al principio.

.- Ellos… ellos – podía sentir lo asustada y traumatizada que estaba con la situación ¿Quién no lo estaría? - abusaron de mi… - se quebró nuevamente al terminar de decir aquellas palabras y sentí una rabia correr por todo mi cuerpo lastimado.

Estaba por tratar de consolarla al menos con palabras, pero ademas de que ¿Cómo se consuela en ésta situación? Los pasos otra vez se escucharon cerca y la puerta nuevamente se abrió, la voz de Carlos inundo el lugar y un escalofrió corrió por mi espina dorsal

Cuanto odio ya le tendría acumulado a ese idiota, me gustaría tirarme encima de él y con un buen palo…

.- Angelito mio de mi corazón – decía esas palabras con fingida dulzura y juré que si no me encontraba atada le hubiera pateado en… - hemos venido para llevarte a tu altar, allí donde nos mostraras toda tu hermosa y capacidad jejeje

.- Creo que estoy demasiado golpeada para entender tus estúpidas frases de aparente inteligencia- escupí las palabras con odio – dí las cosas como deben ser grandisimo idiota.

.- Pero que malhumorada eres, no conocía ésta faceta tuya Ruth, ésta bien, como quieras, parece que lo dulce no te gusta jeje iremos entonces a lo rudo mi angelito.

Varias manos me sujetaron por todas las partes posibles y ambas manos y pies fueron liberadas de sus ataduras. Era mi oportunidad

Me sacudí como nunca antes lo había hecho en mi vida y caí al suelo de inmediato, risas se escucharon por todo el lugar y un golpe seco en mi cabeza me hizo marearme más de lo que ya me encontraba. Otra vez aquellas manos me sujetaron y me elevaron en el aire siendo cargada, pude escuchar los gritos de Stella llamándome y diciendo que me dejen, estos se hacían cada vez más lejanos y yo ya no sabia que hacer.

No paso mucho tiempo cuanto ya me habían tirado nuevamente en lo que parecía otra cama pero más grande que la anterior.

Oh no… no no eso no…

.- Es hora de divertirnos, tal y como lo prometí – escuche la voz de Carlos encima mio al tiempo que también sentía un filo frio encima de mi estomago, era mi fin, me torturarían hasta su cansancio hasta que queda irreconocible para luego matarme…

El filo corrió por todo mi estomago hasta mi cuello presionando y cortando mi piel tras su paso, no pude evitar gritar con toda la voz que me quedaba del dolor. Solo había hecho eso con el objetivo de cortar mi ropa.

Maldito hijo de…

.

.-Oh que lastima, aquellas prendas le quedaban muy bien… - la voz era inaudible, solo la podía escuchar él mismo en el lugar. Allí se encontraba aquel demonio, observando como espectador la escena donde Ruth era despojada de su ropa y sometida a múltiples cortes en su piel desnuda por parte de su agresor. Una sonrisa de satisfacción adornaba su rostro, le divertía ver como los humanos pueden llevar a ser tan "inhumanos" y llegar a tales extremos de tortura hacia sus semejantes. - Despreciable… - si tenia que hacer algún movimiento con tal solo un poco de su fuerza dejaría a aquellos malnacidos en el suelo implorando que nos los mate para que luego ocurriese aquello mismo.

No estaba ahí por diversión propia. Prefiere cosas más originales que éstas simples cosas que vio desde el principio de los tiempos.

Fueron ordenes las que lo tenia allí observando, como si estuviera mirando una mala película de terror que en vez de hacer temblar a sus espectadores, no les causaba ninguna emoción sino aburrimiento. Suspiró para si mismo, tenia mejores cosas que hacer como, preparar las inminentes clases que se acercaban o lidiar con aquella mocosa para que al menos llegue a los objetivos esperados por el condenado Instituto,pensaba aquel ser.

No, ahí estaba él por una simple orden dada por su actual amo. Aquellas palabras fueron directas cuando estuvieron al teléfono " Observa la situación de aquella chica, no hagas nada hasta que sea el momento y dale una ayuda a los inservibles policías asegúrate de pasar desapercibido, es una orden"

Ahh.. aquellas tres palabras que lo condenaban a cumplir con cada una de los objetivos dados. - Esperar… dan paso a los pensamientos.

.~.~.~.~.~.

Mi constante caminata por la sala esperando alguna noticia me ponía más histérica de lo que ya soy normalmente. Cuando salí de mi habitación, me encontré con Sebástian, el cual me contó lo necesario sobre que hablo con mi madre. Al parecer, quedaría bajo su cuidado hasta que mis padres lleguen aquí, sufriré más de lo que ya lo estaba haciendo, no pensé mucho en ello ya que estaba más preocupada por la vida de Ruth que quedar bajo el mando de el "perfecto" tutor.

Luego de aquello, se procedió a lo normal que haría las personas en una situación como ésta, llamar a la policía.

Una patrulla llegó a mi casa luego de unos 15 minutos de espera, les abrí la puerta dejando ver a un par de policías, uno más veterano y otro parecía recién graduado.

Les conté todo lo que sabia, tomaron mi testimonio y el de Sebástian también ya que el último que la vio fue él cuando salio de la casa y se fue con el grupo de amigos.

Tomaron nota sobre el mensaje enviado y avisaron a la central sobre la desaparición de mi hermana y los demás chicos. El joven policía se alteró al escuchar los nombres de los amigos de Ruth.

.- Espera, dijiste Carlos, Julián y Alexis? Ellos son de nosotros! - se incorporó rápidamente del sillón donde se encontraba sentado, acercándose peligrosamente ami, pude ver con la periferia de mi vista como Sebástian se tensaba y se sentaba más cerca mio siendo ¿Protector? Si no estuviera en una situación mala en estos momentos me estaría riendo de la reacción.

.- Cálmate novato, cuanto menos perdamos el tiempo, más posibilidades de encontrarlos tenemos -exclamó el mayor sujetando al joven por el brazo mientras se paraba.- Señorita Middleford nos retiramos, comenzaremos la búsqueda lo antes posible, gracias por la información, aquí tiene mi tarjeta para comunicarse conmigo cuando sus padres lleguen aquí -extendió su mano derecha hacia mi con un papel y Sebástian lo agarro exclamando – Gracias Comisario por su ayuda, lo acompaño a la salida- levantándose él también y sonriendole a ambos comenzó su camino hacia la puerta.

Luego de aquella situación,Sebástian se fue dejándome sola, según lo que me contó, mi madre le pidió que pasara la noche en mi casa hasta su llegada, aún no se sabia si podían llegar esos matones hasta la casa y por ende secuestrarme ami también. Yo digo que mi mamá exageró pero… bueno ya saben, en la cabeza de una madre no entra otra idea que la suya.

Así que mi querido tutor pasaría la noche en el mismo ambiente que yo, si se me hacia difícil no tirarle los libros en la cabeza, ahora debía encontrar la paciencia de nose donde para aguantarlo.

Ésta será una noche larga...