Que onda mis chavales! Aqui Ume reportandose luego de... muchos meses! Les contaria todo lo que paso pero no va al caso(?
Como algunos saben, e tendido problemas de inspiracion y me quede en una laguna(? Pero aqui estoy renovada y con muchas ganas de seguir esta historia que me atrapo tanto en escribirla como leerla 3
Espero lo disfruten y que les guste!
En fin! AL FIC!
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"¡DESPIÉRTATE GRANDISIMA DORMILONA!"
Era la cuarta vez que mi hermana, inútilmente, intentaba despertarme de mi profundo sueño ¿Cómo lose? Me ha golpeado en el rostro con un almohadón, ya varias veces ¿Nunca les ha pasado que intentan con todas sus fuerzas (no tan así) abrir los ojos, pero parece que una fuerza los pega a la almohada? Así estaba yo. Luego del té que Claude me sirvió, diciéndome "Le ayudará a dormir, se lo aseguro" caí en un sueño profundo, del cual, no recuerdo nada.
¿Para qué necesito que mi mayordomo me prepare un té a media noche? Bueno, luego de todo lo ocurrido, un humano quedaría totalmente alterado y, en éste caso, yo no quedo afuera de aquella idea. Pesadillas se aparecían de repente en mis sueños y, al abrir los ojos, aun sentía que me encontraba en ellos. Aparte, para mi mala suerte, el ardor en mi espalda, había aumentado considerablemente, no dejándome dormir en las noches.
"Claude, levántala"
Me senté en la cama en cuanto terminó de decir aquello, Ruth se comenzó a carcajear cuando notó mi rostro entrado en pánico. Luego, recordé que aquel demonio se había desaparecido por completo al seguir mi consejo/advertencia.
Pero que hija de mi bella madre…
La miré con cara de pocos amigos y ella se secó una lágrima invisible de su rostro.
.- Pero que vaga eres- me dice mirándome con sus brazos cruzados – la verdad, no sé que me sorprende, siempre eres así – sonrió de lado ante su comentario.
El verla, aún con rastros de las heridas en todo su cuerpo, su piel pálida y, aquellos ojos verdes, sin su brillo habitual, me hacia recordar el motivo del porque, me encontraba viva. Aunque pase el tiempo y, ambas queramos hacer como que todo lo que ocurrió allí, nunca paso, era inevitablemente imposible.
Los médicos, les dijeron a nuestros padres, que cuanto antes comencemos con las visitas al psicólogo, más rápido volveremos a ser personas "normales". Aquello, hizo que quisiera gritarles y, decirles que, aunque hayamos pasado por aquello, nunca dejamos de ser nosotras.
¿Personas "Normales? ¿NORMALES? ¿En serio?
Ahora que íbamos a salir del hospital, seriamos vistas como fenómenos frente a la sociedad ¿Solo por eso?
La sociedad ésta llena de fenómenos de toda clase, de personas que no son mas que basura. De injusticia y de humanos, que son peores que los demonios.
Es estúpido, perdonen la palabra, tratar a pacientes que hayan tenido dificultades como "no normales". Creo que todos aquellos, son más fuertes que la sociedad "normal" porque, aunque pasaron por cosas terribles, siguen adelante, siendo las mejores personas que pueden ser.
Siendo mejores, aún cuando enfrentaron desgracias...
.- No te tiro algo, solo porque me duelen los brazos de tantas inyecciones… - le dije sentándome en la cama y desperezándome estirando los brazos. Me puse las pantuflas y me levante dirigiéndome hacia el cuarto de baño. - ¿Ya llegaron mamá y papá? - exclamé desde adentro cambiándome.
.- Están firmando unas cosas con los médicos – la escuché decir detrás de la puerta- dijeron que teníamos mucho que hacer y, por aquella razón debemos irnos temprano, así que ¡Apúrate! - gritó y escuche sus pasos alejarse.
Hoy saldríamos por fin del hospital. Luego de que mis padres insistan, los doctores accedieron, con la condición de que seamos vigiladas constantemente y, sigamos las indicaciones, al pie de la letra.
FLASHBACK
.- Nos alegramos que estés mejorando rápido Evee, todo gracias al Doctor que te atiende perfectamente tomándose su tiempo. – decía mi madre en frente del susodicho para elogiarlo. Mientras yo dirigía mi mirada hacia el demonio que se encontraba cerca de la puerta acabando de entrar con una bandeja que contenía mí desayuno.
.- No tiene nada que agradecer señora, solo hago mi trabajo. – le sonrió éste a mis padres que se encontraban al lado de mi cama. – El cuerpo de Evangelina está respondiendo mejor que me lo esperaba con los medicamentos que le estamos suministrando. Si sigue así, pronto podremos darle el alta. – decía mientras me colocaba la aguja del suero en mi brazo derecho. Ya he agregado a mi lista de "Cosas que odio" a las agujas, he recibido mas pinchazos que perdí la cuenta también de ello.
Luego de éste intercambio de palabras mis padres y el Doctor se fueron para dirigirse hacia la habitación de Ruth para hacerle los chequeos, así como a mí me los hicieron.
En cuanto la puerta se cerró, mi mirada se clavo en los ojos ambarinos de él, buscando respuesta por lo que estaba ocurriendo con mi cuerpo. La marca que se encontraba en mi mano izquierda, ardió un poco y, no pude evitar levantar mi brazo y mirarla, viendo como ésta, se estaba cicatrizando en mi piel para quedar allí. El color estaba cambiando de a poco, dejando de lado ese rojo sangre con que la había visto aquella noche.
Dio unos pasos hacia donde me encontraba, quedando delante de mí en la esquina de la cama. Aun se me hacia difícil el poder creer que tenia a éste ente delante mío a mis servicios. Teniendo entendido lo que son los demonios, que constan de mucho poder y el ser seres tan… destructivos, malvados. ¿Por qué es uno se presentó ante mí?
El sonido que me avisaba que Claude estaba a un lado de mí, preparando desayuno me saco de mis pensamientos para luego preguntarle:
.- ¿El contrato tiene algo que ver con mi rápida mejora? – exclamé mientras miraba como con sus ágiles manos enguantadas, preparaba el té y, un plato con galletas para acompañarlo.
.- El sello, no solo le da el poder para tener a un demonio bajo su poder, sino también para resguardar y proteger al contratista y por ende, curarlo de forma más rápida de lo normal. –me dijo mientras me extendía con sus manos la bandeja y yo así poder comenzar a desayunar.
.- Entonces – hice una pausa para tomar un sorbo de té- cada vez que me lastime me recuperaré de manera "¿anormal"? Y si…– corte para pensar las palabras que iba a decir-¿estoy a punto de morirme? – termine diciendo mientras lo miraba esos ojos que se encontraban detrás de aquellos lentes.
.- Yo estaré ahí para hacer hasta lo inhumano para que eso no ocurra, hasta que su venganza esté completa.- completó diciendo esto haciendo una leve reverencia y volviendo a mirar sin expresión como de costumbre.
.- "Hasta que mi venganza esté completa…" – repetí en voz baja para mi misma.
Aquellas palabras que parecían llenas de devoción de un sirviente a su amo, no eran mas que patrañas para decir un simple "Seguirás viva hasta que esto termine, entonces tu alma será mía ". ¿Qué más podría esperar de un demonio? Aparte, es lo que sucederá sea cual sea el caso.
FIN FLASHBACK
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En cuanto me vestí y recogí todas mis pertenencias. Me encontré con Ruth para despedirnos del Doctor y luego salir del establecimiento encontrándonos con nuestros padres, esperándonos con el coche característico de mi ellos,gris junto con sus vidrios polarizados.
Nos abrazaron alegres por ya haber salido y, luego de guardar todo en el maletero y subirnos mi madre comentó:
.- Decidimos quedarnos un tiempo para estar cerca suyo y vigilar que todo esté en orden y, así podemos seguir de cerca la investigación sobre lo que les paso.. – nos sonrió mi madre desde la parte del copiloto mientras que yo y mi hermana nos encontrábamos detrás. – así que, debemos ir a la tienda a elegir los nuevos muebles para el nuevo lugar donde vivirán.
Ruth y yo nos miramos confundidas por lo dicho por mi madre, ya que tranquilamente podrían dormir en la habitación de ella y por ende, nosotras dormir juntas. Pero no dijimos nada porque, de mi parte pensaba que, ellos querían tener su espacio y seguir alquilando ese lugar y nosotras estar en otro.
Mi padre comenzó a salir del estacionamiento para comenzar el trayecto hacia la tienda. El hospital quedaba alejado del centro por lo que podía ver el paisaje de arboles cerca del lugar, lo que alguna vez me traía paz, ahora me revolvía el estomago.
De vez en cuando podía escuchar los suspiros de Ruth mientras miraba por la ventanilla, seguramente perdida en sus pensamientos. Solo espero que pueda superar todo, aunque lo que le haya pasado fue peor de lo que me ocurrió a mí. Se que es lo bastante fuerte como para que el tiempo le devuelva la sonrisa característica de su rostro.
No sé exactamente cuanto duró el viaje pero se notaba la leve diferencia entre un lugar y otro. Grandes edificios y tiendas se extendían por todo el ambiente.
Cerré los ojos por un momento, la última noche no había sido la más bonita de todas. Una de las pesadillas más "reales" que había tenido. Se trataba de las palabras que Sebastian me había dicho hace poco "No confíes ni en tu propia sombra". En mi sueño, veía como aquella frase tomaba forma y me torturaba, buscando explicación alguna sobre lo que me dijo y, sospechando que lo mas acertado en mis sospechas seria, que se refería completamente a que tenga cuidado con Claude…Por eso y, por otros motivos obvios mas, lo había mantenido alejado de mi y, casi no teníamos contacto.
El auto se detuvo y un silencio reino en el lugar un momento al apagarse el motor. Al abrir los ojos me encontré con un gran letrero con fondo verde y letras doradas de la tienda donde compraríamos los muebles.
Al bajar mi vista, me encontré delante del coche a Claude. Tenia un saco y un pantalón de vestir, debajo del abrigo llevaba una camiseta blanca con detalles azules en el. Su cabello, con sus mechones cayendo levemente en un costado de su rostro y por ultimo sus ojos dorados detrás de sus gafas habituales. Cruzamos miradas y luego mi familia y yo, incluida, bajamos del automóvil para dirigirnos hacia él. Mientras caminábamos pude notar un par de maletas marrones a sus costados, tal parece que está haciendo todo lo posible para que mi familia se crea el cuento de que viene a estudiar…
Mi madre y Ruth lo saludaron con una sonrisa y un "Buenos días" de por medio, mientras que mi padre con un apretón de manos. Por mi parte, me estaba por limitar a solo mirarlo, pero las miradas de mis padres esperando algo más, me hizo caer en cuenta que debería hacer mejor mi papel de "niña agradecida con su héroe"
.- Buenos días Claude, que bueno volver a verte. – exclame acercándome a él y poniendo mi mejor sonrisa agradable de la mañana.
.- Señorita– dijo asintiendo con la cabeza – Buenos días, espero se encuentren bien – exclamo mirando a Ruth y a mi. Creo que vi un intento de pequeña MÍNIMA súper partícula de una sonrisa...
.- El dolor que me dejaron las agujas es mayor que el de las heridas, tengo mas pinchazos que piquetes de mosquito! – bromeo Ruth para referirse a que se encontraba estable. Mis padres se rieron ante su comentario y yo sonreí ya que, era bueno que esté bromeando para su estado.
.- ¡Bueno, bueno! Dejemos la charla para después, es hora de elegir los muebles ~ - dijo contenta mi madre pasando por el medio de Claude y de mi.
Entramos al local siguiendo a nuestros padres. Aunque me parece algo repentino el cambiar de lugar, se siente bien el pasar tiempo en familia, para así olvidar por unos momentos todo lo ocurrido anteriormente.
Cambio de Narrador
El local era de gran tamaño, contenía todos los muebles básicos y de distintas comodidades para cada uno de los gustos de los clientes.
Varios sectores los dividían entre "Sala de estar" "Cocina" "Dormitorios" "Baño" "Jardín" y otras categorías. Los padres de las jóvenes se acercaron a un par de vendedores para que así guíen a sus hijas y, al demonio que se encontrara con ellas, para elegir los muebles a su gusto.
.- Claude, Evangelina y Ruth. Comiencen eligiendo los muebles para sus habitaciones. - dijo mirando a los tres del cual, las hermanas se sorprendieron por la repentina mención del demonio.
.- ¿Qué? – exclamaron al unisonoro ambas para buscar explicación a lo que había dicho su madre.
.- ¿Qué ocurre? Claude también debe tener sus cosas – dijo sonriente la madre hacia sus hijas- ¡Vamos! A elegir muchachas!
La pelirroja no se esperaba para nada aquella decisión.
.- ¿Claude en la misma casa? ¿Por qué mis padres de repente tienen tanta confianza en él?- Se preguntaba la joven caminando hacia el sector correspondiente seguido de Claude detrás de ella y su hermana delante.
.-Michaelis… - exclamó en tono bajo el demonio acelerando el paso para caminar junto a ella- Hablo con sus padres sobre mi persona y, los convenció para que me ofrecieran el puesto de trabajo. – terminó de decir en tono molesto ya que el recibir ayuda de aquel demonio no le agrada en absoluto y hacia sospechar sobre sus intenciones.
.- ¿Puesto? – preguntó la joven confundida sobre lo que le comentaba el de ojos dorados. Él se detuvo delante de las camas con muchos almohadones observándolas y ella lo imitó.
.- Para cuidarlas. – dijo monótonamente mientras sostenía un par de cojines.- Tienen miedo que la gente que tuvo que ver con el secuestro de su hermana vuelva y quiera hacerles daño – terminó de decir aquello apartando un cojín de color azul y otro color vino sobre una de las camas.
¿Perdón? ¿Acaso mi madre perdió la cabeza? Bueno… pensándolo bien, el que Claude esté cerca de nosotras me ahorra un problema y, antes de que le ofrecieran el trabajo él ya estaba, cuidándome como un "guardaespaldas" Pensaba para sus adentros Evangelina mientras se paraba frente a una cama que le había llamado la atención.
.- ¿Aceptaste el trabajo? – exclamo ella mientras admiraba los detalles y bordados de estrellas en la madera color caoba de la cama. Éste tenia cintas color rojas en sus esquinas bonitas como adorno.
.- Razone con que seria lo mas apropiado para cuidar de usted, así que acepte el puesto para cuidar a ambas. ¿ Le ha parecido correcto Mi Lady? – dijo el de gafas dirigiendo su mirada hacia su ama quien observaba los muebles para el dormitorio.
.- Tomaste una decisión sin que yo te lo pidiera – exclamó ella sin dejar de hacer lo que se encontraba haciendo y el demonio ya se esperaba una reprimenda como lo viejos tiempos.- Me parece perfecto que hayas aceptado el ofrecimiento de mis padres Claude – dirigió su mirada hacia él, que se quedo sin palabras al recibir aquellas palabras de quien era su ama.
.- Para servirle – intentó hacer una reverencia habitual, pero la pelirroja lo detuvo rápidamente posicionando sus manos en su pecho y así hacer que se quede derecho. Claude le queda mirando a los ojos no entendiendo su acto.
.- ¡No hagas eso! – emitió un pequeño grito hacia el mirando hacia todos lados para asegurarse de que nadie haya visto aquello.- Estamos en público Claude! Tampoco me trates como "usted" "My lady" y nada con etiqueta, llámame Evangelina en público, por favor – dijo aquello separándose de él e intentar como que nada había ocurrido.
.- Lo encuentro de mala educación que un simple sirviente diga el nombre de su amo.. – esputo él acomodándose sus lentes que habían quedado mal acomodados por el abrupto movimiento de su ama. – No podría llamarla por su…
.- Es una orden – interrumpió la joven sintiendo como su mano izquierda ardía tras decir aquellas palabras. Sabia perfectamente que no le sacaría aquella manera de pensar y si, alguno de su familia escuchara el como Claude se dirige hacia ella levantaría sospechas, además de ser extraño.
.- Si, My Qu- Evangelina - terminó diciendo al ver que la hermana mayor de la joven se acercaba y sentía al mismo tiempo que su ama el como la marca ardía cuando estaba por desobedecer una orden.
Cambio de Narrador
Pasamos la mañana y parte de la tarde eligiendo todo, en lo que mas tuvimos problemas, fue en la sala de estar, donde Ruth y yo, no estábamos de acuerdo con ninguno de los colores, formas y tamaños de los sillones, mesas ni nada. Al final luego de pelear y, refunfuñar el que termino eligiendo gran parte de aquella habitación fue Claude, que a regañadientes lo tuvo que aceptar ya que, le parecía incorrecto porque no era su casa y muchas excusas mas. Fue bueno porque al final encontró el gusto adecuado entre las dos, aunque debo decir que, sus gustos son buenos y, extravagante en el sentido de que tenia cuidado con cada detalle que tenían los muebles. Mesas de vidrio, sillas negras, cortinas largas y elegantes, estampados, cuadros y si seguiría no termino más…
Los empleados de la tienda al ver la marca que tenia en la mano izquierda se la quedaban mirando con curiosidad y, otros con miedo. Pensaba que nadie se fijaría en ella, pero, al parecer, terminaba por llamar la atención. Para mi buena suerte, Claude traía unos guantes de sobra y me los dio para así poder disimular y, que ya pararan de ver. A la última persona que logro poder ver el sello, el demonio y yo le quedamos viendo con cara de serios y, rápidamente se fue de donde nos encontrábamos. Me pareció gracioso aquel momento ya que, enserio parecíamos "Ama y sirviente del infierno", lo que éramos pero, me daba curiosidad el poder saber que cosas pasaban por la mente de aquella señora.
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El acomodar los muebles en la nueva casa, fue un trabajo completo de todos los que nos encontrábamos presentes, los nuevos vecinos se acercaban a mis padres para ofrecer su ayuda y, para darles la bienvenida.
La sala de estar era espaciosa pero acogedora, los colores que había elegido Claude se combinaban tan perfectamente que me hacían acordar a mi hogar de origen
En la casa habían tres habitaciones, una para uno de nosotros. La habitación de Ruth tenia una enorme cama de dos plazas con sabanas color moradas combinando con sus cortinas del mismo color, los muebles de allí, especialmente elegidos por ella, la hacían ver como una habitación de la realeza. Mi habitación, tenia la cama que había visto allí en la tienda, me había fascinado como había quedado en la habitación, las cortinas eran de un azul marino con cintas color doradas, tenia un par de pequeños sillones acolchonados de color rojo que me servirían para pasar mis tardes en ellos con tranquilidad. Por ultimo, la habitación de Claude (por lo poco que había podido ver) era algo mas que simple lo siguiente! Pero su gusto extravagante no se había quedado atrás en el, tenia el toque especial que el demonio sabia poner en todo lo que tocaba con sus manos.
La noche llegó pronto y mis padres tuvieron que marcharse por el cansancio que hacían pesar sus hombros, estos días en el hospital poco habrían dormido como es de imaginarse y nosotras no queríamos hacerles un sobre esfuerzo.
No se fueron sin antes avisarme que comenzaría las clases el lunes, así que solo me quedaba el fin de semana para prepararme y olvidar todas las inyecciones que noche tras noche me ponían allí. Por otro lado, eso quería decir que Claude también comenzaba sus clases, veremos como ser su comportamiento allí, teniendo que estudiar como cualquier otro alumno. Ruth en cambio, se quedaría en casa y seguiría sus estudios allí, ya que según los doctores, aun no esta estable para poder moverse de un lado a otro sin cansarse o desmayarse por el camino, pobre, espero poder ayudarla a recuperarse completamente y que pueda estudiar como cualquier otra persona.
Aquella noche, recostada en mi cama, mirando como las cortinas bailaban por el leve viento que hacia en el lugar, sentía el sueño caer sobre mis parpados haciendo que se cierren poco a poco, cuando ya no me quedaban fuerzas para seguir despierta y dejándome caer en los brazos de Morfeo, me escuche decir su nombre y un leve sonido invadió mis oídos
.- Buenas noches, My Queen….
