Canciones para no dormir la Siesta: "El País de las Maravillas" Vieja Tata a Bran.
El niño yace en la cama, inmóvil, triste, solitario. No tiene nada a lo cual aspirar y ella solo puede cuidar de su imaginación. Ya le ha contado todo tipo de relatos espeluznantes. Esos relatos que son la historia misma, como su madre se la contó a ella y a ella su madre, generación tras generación. Algunos incluso dirían que estos relatos son en realidad su propia historia. Y no todas las historias son desalentadoras. Quizás ella pueda darle esperanza a este niño que se siente abandonado. Abandonado por sus dioses, su padre, su madre, por la vida misma …
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Verás que pronto llegará el día
Que tú querrás salir a buscar
Aquel país de las maravillas
Que al irte para la cama
Te contaba tu mamá.
Y allí, doblando nomás la esquina
Podrás encontrarte algún dragón,
Verás mover sus siete cabezas
Con siete espadas sangrantes,
Buscándote el corazón.
Te rodearán las brujas del desencanto,
Que con su voz pueden transformarte en piedra,
Y encontrarás detrás de cada castillo
Gigantes lobos feroces
Queriéndote devorar.
Aquel país de las maravillas
Tendrás que hacerlo de realidad,
Verás que no aparecen las hadas
Ni genios que arreglen todo,
Ni Brandon el Constructor.
Y tú verás que el mundo no está embrujado,
Que es tan real como el amigo que está a tu lado,
Y junto a él, tomándote de la mano,
Podrás cumplir con tus sueños
Haciéndolos realidad.
Así tendrás las botas de siete leguas,
Y a los demás que sueñan como tu sueñas,
Y aquel país nacido de fantasía
Será tan cierto algún día
Como un pedazo de pan.
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El niño espera con ansias sus historias. Es lo único a que se aferra. Ese niño que disfrutaba tanto el explorar el mundo exterior, ahora solo puede soñar con él. Sueña con el mundo que ella le describe, el mundo que ella le cuenta. Sus cuentos narran historias. Y son la historia misma. El niño pasa sus días entre fantásticos cuentos de hadas y aterradores relatos de monstruos. Pero un día, será él quien deba hacer estos relatos realidad, porque la realidad no es más que una historia que la gente ha optado por creer. El niño deberá crear sus propias historias y creer en ellas. Y ella ha sido puesta allí por los dioses con ese propósito …
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Esto es un guiño a mi infancia y esos relatos que nos cantaban nuestras madres. Un rayo de sol en tiempos oscuros ….
