Aun asimilando la verdad.

Kanon: entonces si no todos son dragón de mar que es lo que son.

Shion: eso depende del lugar donde nacieron y cuál es su signo zodiacal correspondiente. Explico.

Dhoko: así es si eres signo piscis te conviertes en un pescado.

Afrodita: lo miro con cara de wath? No hay alguna forma de que los piscis nos convirtamos en otro animal que no sea pescado. Pregunto agitado.

Shion: lamento decirte que no lo que están salvados son aquellos que no son brujos.

Afrodita: noooooooooooo. Grito desesperado.

Mascara: tranquilo amigo te acompaño en tu dolor y se alguien se burla de ti solo le pateo el trasero para que deje de molestarte.

Afrodita: siiiii. Más calmado.

Mascara: claro que si te doy mi palabra. Con su semblante serio como siempre.

Dhoko: creo que se van a tener que apoyar y defender entre los dos Afrodita defiende a Mascara y viceversa.

Mascara: porque dice eso es que acaso yo también me puedo convertir en un pescado en cualquier momento. Gritando como loco.

Shion: pescado no cangrejo. Dijo calmado.

Mascara: a que bueno yo pensé que. Se detuvo. Queeeeeeee cangrejo?

Dhoko: si mi niño cangrejo.

Kanon: yo no me voy a burlar de ustedes estamos en la misma condición no tengo porque juzgarlos. Dijo tranquilo.

Shura: pobres como será eso.

Mu: debe ser cruel.

Aioria: y vergonzoso.

Shion: mis niños ustedes también sabrán que se siente

Los 3 niños a la vez: que. Dijeron sorprendidos.

Dhoko: si chicos ustedes también y tú también Milo.

Milo: que eso no puede ser yo convertido en un animal nunca Dhoko nunca. Se lanzó encima de Dhoko sin querer le clavo una uña en la mano.

Dhoko: mi niño me clavaste una uña espera estoy viendo borroso me siento mal. Dijo quejándose recostándose en el sofá.

Shion: Dhoko que te sucede? No me asustes. Dijo preocupado viendo la herida en la mano.

Aforos: esa herida se ve muy mal.

Shion: Aioria ven aquí. Señalando al castaño. El castaño menor se acercó. Pon atención quiero que coloques tu mano encima de la herida de Dhoko de acuerdo. El niño asintió y obedeció en ese momento una luz salió de la mano del niño curando así la herida.

Dhoko: gracias mi niño me salvaste gracias a tu poder y a todos los dioses. Dijo abrazando fuerte al pequeño.

Aioria: Dhoko te voy a pedir un favor grande. Hablando con dificultad.

Dhoko: lo que quieras mi niño. Seguía abrazándolo.

Aioria: no me ahorce. Decía el pequeño sin aire.

Dhoko: que barbaridad perdóname mi niño. Dijo soltándolo.