Capítulo 2: Cuatro de Cuatro, Doble A (Segunda Parte)
ALICE POV**
Forks. (Mansión Cullen)
Y no, definitivamente no…
Alice Brandon, experta médico forense, con altos conocimientos en medicina y gran trayecto en operativos secretos, un rango elevado dentro de mi institución, y era la sirvienta… si la sirvienta de la casa, no desmerezco el trabajo y es de lo más honrado, bastante sacrificado pero no era lo que esperaba, técnicamente no sé ni hacer bien mi propia cama y tengo que arreglar perfectamente la de estos riquillos mafiosos, uuggh, si tan solo…
-¡Ahinaraa! – Grito la chillona de Irina, la odiosa ama de llaves – ¡ven en este instante!
-Que no me llamo Ahinara joder, mi nombre es Alicia – conteste de mala manera, ¿si notaron que dije que me llamo Alicia?, bueno necesitaban proteger nuestra identidad, aunque fuera agregando letritas ja –
-No te pedí correcciones, solo dije que vinieras – se cruzo de brazos y movía su pie con impaciencia –
-Ugh – refunfuñe – ¿qué quieres? – pregunte con desgano –
-Trata con más respeto a tus superiores niñita aparecida – dijo con desdén –
Si supiera quién es superior aquí – recrimino mi voz interna, con muchas ganas de poder gritárselo a la cara, pero me contuve, suspire y respondí.
-Tú no eres mi superior, eres la ama de llaves – dije molesta, esta mujer superaba mis límites de paciencia, desde el día que llegue se dedica a tratar de humillarme y trapear el piso conmigo, pero no se lo permito, eso desencadena nuestra mm "amorosa" relación, jaa quisiera – y eso no te hace superior –
-Tengo más experiencia que tú y créeme que moverle el culo a los hijos de estos riquillos, no te servirá – dijo resentida –
-Wou si con experiencia te refieres a que eres vieja te felicito, aceptar tu decadencia es un gran paso y si en tu caso moverle el culo a los Señores Cullen no te funcionó, pues lo siento, quizás lo tienes un poco caído – contrólate Alice, respira-
-¿Qué has dicho? – dijo enfurecida –
-Yo no tengo que mover mi trasero a nadie, mis trabajos los consigo de manera honrada y sin rebajarme – Ok controlarme no es algo que este en mi diccionario, ya se me fue la lengua-
-No eres más que una mocosa insolente-
-¿Mocosa? – ugh no la golpees Alice, no la golpees – ¡¿leíste siquiera mi solicitud de trabajo cabeza de zanahoria?! – estaba exasperada, puse mis brazos en jarra, si bien Irina era una cabeza más alta que yo, no tendría oportunidad de tocarme siquiera, digo en caso de que tengamos que ir a manos, ¿no creen? – Tengo 23 años, tengo altos conocimientos en medicina, tengo un licenciado en biotecnología médica y...-Me quede en silencio abruptamente, Oh Oh, esto no era bueno-
-Ay si, Ay si y resulta que yo soy infiltrada del FBI – maldición, me golpee la frente con la palma de mi mano – Tú no eres más que una mugrienta que intenta hacer algo decente con su vida antes de caer en la prostitución en algún barrio bajo de New York – se acercó en un intento de parecer amenazante y yo… bueno yo solo quería noquearla a cada momento –
-¿En un barrio bajo de New York? – Dijo la voz de fría de la señora Esmeralda Cullen –
-Señora Esmeralda... – Irina quedo pálida –
-Señora Esmeralda, Señora Esmeralda – agrego la bella mujer con cara de monotonía – es lo único que me dices cada vez que te escucho hablar de más – Se acercó al refrigerador con aire distraído y saco una manzana – ahora si no tienes excusas, escuche toda su discusión – y aquí entran en juego mis actuaciones –
-Yo no merezco ser tratada así, realizo mi trabajo de buena manera y la señorita Irina no hace más que insultarme y desmerecerme – dije con la voz rota, ahora… lagrimas vengan a mí –
-Oh querida, no llores – Esmeralda me hablo con un tono casi maternal – Nadie es más que nadie en esta casa, antes que nada exijo que todos mis empleados se respeten entre ellos mismos – nos miró a ambas – Irina estas despedida – dijo sin más y con tanta naturalidad que me fue imposible mantener mi boca cerrada, era una perfecta O – Alicia, necesito que vengas a mi oficina, escuche que tienes conocimientos en medicina – me guiño un ojo –
-¡Pero Esmeralda! – grito Irina – esta mocosa me irrespeto, paso sobre mi autoridad y...-
-Tú no tienes más autoridad que yo en esta casa, tus deberes son organizar al personal, no humillarlos y hacerlos llorar, quiero tus cosas y tu cabello de zanahoria fuera de mi casa antes del medio día – mire a Irina y levante mi ceja de forma irónica –
-Pero…-
-Sin peros – dijo levantando la palma de su mano, demostrando que no quería más discusión, miro su reloj y añadió – te quedan 57 minutos y contando –
-Entonces quiero el dinero de mis honorarios – dijo Irina, enfadada y sin respeto alguno –
-No te preocupes, hablaré con la asistente de Carlisle para que te entregue lo que corresponde – la miro de manera despectiva – ahora se amable y deja de gritarme, desaparece de mi vista en este instante – me miro y agrego – Alicia sígueme por favor –
Salí de la cocina tras la señora Esmeralda, y caminamos hasta entrar en el gran despacho, una vez allí me señalo la silla delante de su escritorio para que tomara asiento.
-Al fin pude librarme de esa mujer – dijo revolviendo su cabello negro como el carbón – no sabes la cantidad de reclamos que recibo a diario de los jardineros, los porteros, los de seguridad y de todos –
-Es bastante mala, siempre regaña a todos – dije con voz de niña buena –
-Ahora si me libre de ella, no hay nadie que logra alcanzar mis estándares – se reclino en el gran asiento de cuero y soltó una leve risita y yo solo sonreí –
-Gracias por defenderme –reitere mi sonrisa –
-El derecho a ser respetado es de todos – estaba muy seria – ahora quiero que hablemos de ti –
-¿de mí? – pregunte incrédula –
-Sí, de ti – sus ojos verdes me miraban fijamente – quiero saber que tantos conocimientos tienes en medicina – aush, ahora como le explico que mis conocimientos son por trabajar en medicina forense, muy bien Alice, muy bien –
-Lo básico en realidad, se manipular medicamentos, se utilizar intravenosas, se hacer curaciones – jugueteaba con mis dedos nerviosa –
-Perfecto – dijo dando un aplauso – necesito que te hagas cargo de mis medicamentos a diario y que seas algo así como mi enfermera personal – denme un golpe, ¿esto está pasando de verdad? –
-¿Está usted enferma Señora Esmeralda?
-No querida – hizo un gesto para restar importancia – solo tomo vitaminas, hierro y algunas cosas que me recomendó mi doctor, pero muchas veces olvido tomarlas en su horario y bueno, necesito que te encargues de eso, si aceptas el nuevo trabajo, claro está –
-¡Oh por dios!, claro que si acepto – dije emocionada, al fin tendré avances en mi trabajo, estar junto a la matriarca de los Cullen sería espectacularmente beneficioso –
-Entonces me encargare de que te hagan llegar tu nuevo uniforme y luego acomodaremos una de las habitaciones más amplias para que te instales – agregó-
-¿Instalarme? – pregunte sorprendida –
-Necesito que sea a tiempo completo, si quieres puedo hablar con tus padres o... – la interrumpí –
-Soy huérfana – en teoría si era huérfana porque… solo soy huérfana –
-Oh querida, cuanto lo siento – se acomodó de manera recta en su asiento –
-Es algo superado, en fin, señora Esmeralda, me instalare cuando usted guste – di por zanjado el tema de mis "padres" –
-Ahora mismo sería perfecto – se puso de pie y estiro las inexistentes arrugas de su traje – vamos –
Me puse de pie y camine junto a la señora Esmeralda; al salir del despacho empezamos a sentir mucho ruido y gritos de las empleadas…
-espere un momento – dije frenándola del brazo y ocultándola tras una de las columnas del pasillo – algo no anda bien – empezaron a resonar disparos por toda la casa, detrás de las columnas del enorme recibidor pude divisar hombres encapuchados y armados que disparaban en todas direcciones, con rapidez tome a la señora Esmeralda del brazo y la comencé a empujar de vuelta al despacho –
-¿Qué está pasando? – preguntaba llena de pánico, o al menos eso intentaba demostrarme….algo no estaba bien en su reacción, estaba sobreactuando, ella… Ella estaba ¿fingiendo? –
Cuando estuvimos de vuelta en el despacho tome un candelabro y trabe la puerta, me dirigí a una de las ventanas laterales que daban al patio trasero y la abrí de par en par.
-Vamos señora Cullen – la empuje hacia la ventana – tenemos que salir de aquí-
-¿Y las niñas del servicio? – decía con falso nerviosismo…continuaba fingiendo, si preguntan cómo lo sé, es porque seguía moviéndose con naturalidad y sabía perfectamente lo que hacía, una víctima con nerviosismo tiende a perder el control sobre sí mismo dejando que la desesperación y el pánico predominen en su punto máximo, por eso Esmeralda Cullen estaba fingiendo señores…-
-Tenemos que salir de aquí ahora, por favor muévase – la puerta emitió un crujido al ser empujada desde afuera y luego balas atravesaban la madera, sin esperar a más me tire por la ventana y aterrice de manera ligera en el césped y las rosas que habían plantadas, acto seguido la señora Esmeralda salió por la ventana de una forma ágil y segura tal cual salí yo… esto era extraño, Nota mental para Alice: investigar más sobre Esmeralda Cullen –
Sentí un crujido y supuse que habían derribado la puerta – ¡No está aquí! – gritaron desde adentro – tome el brazo de la señora Cullen con brusquedad y me puse a correr por el jardín, si lográbamos llegar al gran bosque que había tras la casa, podríamos ocultarnos y salvarnos – ¡Allá va! – gritaron de manera ronca – muchos disparos resonaban, sentí como uno de ellos rosaba mi brazo pero ahogue mi grito de dolor, no deje de correr con la señora Esmeralda a tirones-
-¿A dónde vamos? – pregunto sin una pizca de nervios –
-Tenemos que internarnos en el bosque, ocultarnos hasta que se marchen – dije entre jadeos –
-¡Ah! – grito con dolor, sin embargo la ignore y seguí tirándola, primero debía sacarla de la zona de enfrentamiento, ya luego podría revisarla –
Una vez dentro del bosque, seguimos corriendo a tropezones, el terreno era disparejo y en bajada - ¿No mencione que la casa estaba ubicada en una montaña de Forks? – no nos podíamos detener por más dificultades que encontramos porque venían tras nosotras, disparos se escuchaban y el repiqueteo de las pisadas de nuestros captores se sentían cada vez más cerca.
-Tenemos que despistarlos – dijo Esmeralda, tomo uno de sus zapatos y lo arrojo en dirección opuesta a donde nosotras corríamos, nos acomodamos tras unas rocas y esperamos –
-Por aquí – hablo un hombre de voz ronca, me asome un poco y pude ver que era alto, fornido con el cabello recogido en una coleta de color rubio, vestido completamente de negro, y de su cuello salía una tatuaje de cola de dragón –
Tres de los cuatro tipos echaron a correr en dirección opuesta, por donde estaba el zapato, sin embargo un hombre musculoso y alto, se quedó de pie sin moverse, miraba el piso con barro, luego comenzó andar en nuestra dirección, me puse alerta y retrocedí llevando a la señora Cullen conmigo.
-Vamos a la rivera de la cascada – dije en un susurro, ella movió la cabeza para afirmar que me seguía, con sigilo alcanzamos el borde de las piedras y nos lanzamos al agua, tomadas de la mano.
Bajo el agua podía ver los ojos de la señora Esmeralda más verdes que nunca y su cabello negro esparcido por el agua, me miraba atenta y… nunca me había detenido a mirarla tan fijamente, ella era muy parecida a… no, no puede ser porque…, mis pensamientos se interrumpieron porque muchas balas interceptaban el agua, causando gran alboroto, La señora Esmeralda se arqueo de manera dolorosa y vi como el agua en nuestro alrededor se comenzaba a tornar de un color rojo carmesí, la tomé con fuerza y la moví tras unas ramas de árbol caído que estaban junto al borde del rio, saque nuestras cabezas solo lo suficiente para respirar y evitar que el maldito que nos disparaba nos viera.
-Quítese la chaqueta – dije en un susurro, ella obedeció sin más, luego empuje la prenda hacia la corriente turbulenta del rio y este la comenzó arrastrar, la prenda seguía desprendiendo un poco de sangre, por lo que supuse desde afuera parecería que a la que arrastraba la corriente era a la señora Esmeralda Cullen, ya sin vida.
-¿Jefe? – escuche la voz ronca de pronto muy cerca, sumergí la cabeza de la señora Cullen y yo me mantuve escuchando sobre el repiqueteo que hacia el agua al caer desde lo alto – Está muerta – dijo de pronto – yo mismo deje que el cadáver fuera arrastrado por la corriente, ahora envíele mis condolencias a Cullen – entonces el propósito era matar a Esmeralda – o al FBI en general, como usted prefiera – ¡por la santa mierda!, díganme que oí mal –
Sentí como los pasos se alejaban, volví a la superficie a la señora Cullen y le hice señas para que mantuviera silencio; nos quedamos quietas en el agua por minutos, horas o que se yo, el agua estaba completamente fría y ya casi no sentía mis pies.
-Po-po-podemo os-os salir ya – dijo tartamudeando por el frio –
-Vaa-mo-mo-s ya deben haberse marchado – mire nuestro entorno y ya estaba completamente oscuro, la noche había llegado sin más –
Una vez que me asegure no había nadie cerca, saque a Esmeralda del agua, la ayude a sentarse bajo un enorme pino y observe su pantalón lleno de sangre.
-Oh por dios, déjeme ver que le sucedió – primero examine la pierna y vi claramente una herida de bala, arranque mi estúpido delantal de sirvienta y lo rasgue en dos –
-No te pre-pre-ocupes-agrego tocándose la pierna – es solo un rasguño – pase la improvisada venda bajo su pierna y la ate con fuerza sobre el impacto de la bala, eso bastaría para frenar cualquier hemorragia –
-Mira tú brazo Alicia, eso sangra demasiado – mire mi brazo y si, efectivamente sangraba bastante –
-Me lo hicieron cuando corríamos hacia el bosque – no le tome mucha importancia – pero la bala solo me roso –
-Déjame ayudarte – recogió la otra tira de tela y la enrollo en mi brazo de manera precisa; esto solo alimentaba más mi idea que me encontraba frente a una leyenda… – así está mejor – hizo una mueca que intento ser una sonrisa amable –
-Gracias -
-Gracias a ti, tú me salvaste la vida Alicia, sin ti no hubiera sabido que hacer – demoró en poner cara de desentendida –
- ¿Estas segura de eso… – la mire perspicaz – Esme?
-ralda, Esmeralda – corrigió con afán – tenemos que llegar a casa de nuevo, debe estar todo desastroso y a mí se me ocurre despedir a Irina justo hoy – cambio de manera drástica el tema de conversación y decidí que sería mejor no presionar –
-Ajam – dije mirándola fijamente – vamos póngase de pie – tomo mi mano para hacerlo –
-¡AAAH! – grito muy fuerte, era la primera vez que la escuchaba demostrar una emoción verdadera, desde que empezó este incidente – Maldición – agrego y se llevó las manos a las costillas, su blusa comenzaba a tornarse de color rojo intenso y eso me asusto, ya que se tornaba más roja a cada momento –
-Tenemos que llegar a casa ahora – dije asustada – presioné fuerte y no suelte-
La recargue en mí y comencé a caminar cuesta arriba lo más apresurada posible, nuestros pies descalzos no ayudaban ni mejoraban la situación, el frio me calaba los huesos y me estaba sintiendo desesperada porque la respiración de Esmeralda se volvía cada vez más débil y sus quejidos ya casi ni se oían.
-Aguanta Esmeralda, eres fuerte – le repetía mientras prácticamente corría con ella recargada en mi –
Divise el césped y la enorme mansión, comencé a aumentar mis pasos y de pronto un crujido de madera quebrándose me hizo voltear alarmada.
-Vaya, vaya – dijo un encapuchado – veo que el FBI ya tiene metida sus narices en esto y no nos avisó nada – ironizo, luego desenfundo su arma y apuntó directo a la cabeza de Esmeralda, yo ya no pude siquiera pensar en lo que hacía y saque mi arma, la llevaba apretada en el liguero bajo mi vestido y dispare directo entre los ojos del tipo, se desplomó sin vida de inmediato, no podía detenerme a sentir lástima o era él o Esmeralda.
-¿Que has hecho? – dijo la voz débil de Esmeralda, la ignore y arroje mi arma lejos, retome el andar rápido y al pisar el césped de la mansión comencé a gritar a todo pulmón-
-¡Ayuda! – vocifere – ¡Cullen porfavooor! – de pronto mucho personal de seguridad de la mansión corría en nuestra dirección y entre ellos mi querida Ángela, ya no aguante más y me deje caer por el agotamiento…
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POV ANGELA*
Después de escuchar ese último disparo, todos nos quedamos alerta, con las armas en la mano y de pronto…
-¡Ayuda! – escuchamos un grito – ¡Cullen porfavooor! – todos volteamos a mirar al final del jardín y pudimos divisar dos siluetas, todo el equipo de seguridad incluyendo a los señores Cullen corrían en dirección a los gritos de la mujer…
Alice…oh por dios
Antes de que pudiéramos llegar, ambas se desplomaron, sus ropas estaba mojadas y harapientas y cubiertas por enormes manchones de sangre. Esto no pintaba nada bien.
-Llamen a una ambulancia ahora – vocifero Carlisle Cullen – Esmeralda mi vida, mírame – decía desesperado, y golpeaba las mejillas pálidas de ella con suavidad –
Uno de los guardias cargo a Alice, y el señor Cullen tomó a su esposa, se encaminaron de manera apresurada hacia la parte delantera de la mansión donde esperaban los autos del señor Cullen listos para partir rumbo a la clínica.
Cuatro de los hombres de seguridad escoltaron la salida de los Mercedes Benz y el resto del cuerpo de seguridad, que éramos alrededor de 7 quedamos bajo la inescrutable y fría mirada del mayor de los Cullen… Emmett.
-¡Quiero una explicación de lo sucedido ahora mismo! – estaba como un ogro – o comenzarán a rodar cabeza – crispo sus manos – j
Nadie decía nada, todos se miraban asustados, podía sentir el nerviosismo de cada uno de mis compañeros, me sorprendían de gran manera, eran todos hombres y unos cobardes, ¡aggh dios!
-Yo puedo explicarles todo – di un paso adelante –
-Habla ahora – dijo sin ningún respeto, eso me molesto –
-Para hablar y explicarle todo lo sucedido, exijo un poco de respeto – dije mordaz, odiaba su tono de reproche, cuando lo sucedido no era culpa nuestra –
-Disculpa a mi hermano Angelina – dijo Jasper, intentado calmar los ánimos – está muy exaltado y nervioso, por favor vamos dentro y explícanos – me hizo un gesto con la mano hacia el interior de la casa –
-En vista de que todos los demás están mudos, quiero que se aseguren que la casa está a salvo de nuevo y que traten de ubicar a Edward, ahora – gruño Emmett.
El equipo de seguridad se hizo humo, literalmente, no escuche quejas no se escuchó nada, simplemente desaparecieron a realizar lo que se les había encomendado; yo por mi parte seguí a los hermanos Cullen al interior de la enorme casa de piedras color café, para instalarnos en el desastroso living.
-Señoras, terminarán de limpiar y ordenar después, necesitamos tiempo a solas con Angelina – ordenó Emmet un poco más calmado, todas las sirvientas desaparecieron –
Un silencio sepulcral se impuso sobre nosotros, los chicos Cullen no decían nada, veía la frustración y el dolor en sus caras, aunque los despreciaba me conmovieron.
-Todo sucedió muy rápido – hablé sin más – estábamos en la sala de seguridad revisando las cámaras y los perímetros monitoreados, de pronto todo se apagó, los de portería no contestaban a nuestro llamado y se desato el caos…
Flasback
Todo estaba marchando con normalidad, los perímetros de la enorme mansión estaban en calma y las cámaras registraban cada rincón… De pronto el sistema completo se apagó…
-¡¿Qué sucedió?! – grite histérica, como encargada de seguridad mi trabajo debía ser eficaz y esto era todo lo contrario –
-Halcón de portería responda – gritaba Erick al intercomunicador, pero nada se escuchaba - ¡respondan!
-Algo anda mal – hable más para mí misma, tomé mi arma y la ajuste en mi cinturilla – tenemos que sacar a la señora de la casa ahora mismo – Erick y Mike se pusieron de pie rápidamente, ajustando sus armas de servicio –
Al salir de la habitación de controles, había tres hombres apuntándonos
-¿Dónde creen que van? – preguntó divertido el hombre de en medio, su rostro estaba cubierto de una capucha negra que tenía agujeros en sus ojos, su boca y nariz – sus armas al piso ahora, si no quieren que les dejemos unos lindos recuerdos entre sus cejas – dijo irónico
-Okey – me fui acuclillando hasta dejar mi arma en el piso y la pateé hasta los pies de mi atacante – todo está bien, ya tienes mi arma, no hay porque exaltarse-dije de manera serena y levantando mis manos –
-Ustedes par de idiotas, cooperen como lo hace esta hermosa chica – habló de manera seductora… ¿seductora?, ¿en serio Ángela?- me recrimine mentalmente –
-Ahora Mike, dispara – escuche el grito de Erick, sin embargo un solo disparo resonó –
Un grito quedo atrapado en mi garganta y solo pude encogerme, me voltee lentamente, para encontrar el cuerpo de Erick con un balazo entre sus cejas, quise acercarme a su inerte cuerpo, pero el hombre que hablaba (supuse era el líder) me tomo por la cintura y presionó su arma en mi espalda baja, me hizo avanzar dentro del cuarto de controles y una vez dentro cerró con una fuerte patada, me liberó de manera brusca, me empujo contra el panel de controles.
-¿Qué le harán a Mike? – dije asustada; yo no podía morir así, me recriminaba mentalmente, vamos Ange siempre has sido astuta, sácate a este imbécil de encima –
-Necesitan entrar a la casa y buscar directamente a Esmeralda Cullen, tu amiguito les ayudará – comenzó acercarse a mí de una forma felina – ¿qué hace una chica tan guapa como tú, trabajando en algo como esto? – acerco la punta de su arma a mi cabeza y comenzó a descender –
-No es asunto tuyo-
-Te das cuenta que podría matarte con facilidad – dijo cerca de mi oído –
-Pero no lo harás – afirme –
-¿Qué te hace creerlo bonita?-
-Porque de haberlo querido hacer, me hubieras disparado a mí en lugar de Erick – me acerque más a su cuerpo, para poder distraerlo –
-Aparte de bella eres inteligente – comenzó a pasear su nariz por mi mejilla, yo ya me estaba inquietando…o excitando…. Demonios Ángela, me golpee mentalmente –
-Ajam – dije conteniendo la respiración –
Acerco su boca a la comisura de mis labios y actué, levante mi rodilla de manera rápida y le aseste un golpazo en sus partes nobles, torcí su muñeca y le arrebate el arma, cayó de rodillas por el dolor en su entre pierna.
-Eres muy lista – se rio – venga ya dispárame, acaba con esto – levanto los brazos –
-Yo no soy una asesina – saque el cargador de la pistola y lo vacié, luego arroje el arma junto a él –
Me apresure para llegar a la puerta pero él fue más rápido y me estrelló contra esta, me volteó de manera brusca y estampo su boca contra la mía, fue algo fiero, éramos un desastre de dientes lengua y labios, no llevábamos un ritmo definido, subí mis manos hasta su capucha y la saque de un tirón, ¡OH MADRE MIA!, era el hombre más guapo que pude haber visto, sus ojos eran de un azul intenso, facciones masculinas y una piel tan blanca como la cal, su cabello era lacio y negro…
-Eso no debías hacerlo – sentí su fría y enorme mano en mi mejilla derecha, el impacto fue tal que comencé a sentir un sabor metálico en la boca, me empujó bruscamente contra los controles otra vez y salió rápidamente, me precipite hacia la puerta pero estaba trabada desde fuera –
Muy bien Weber, tenías al sospechoso y lo besas, luego ves su rostro y ¿lo dejas escapar? – otro aporte de mi conciencia –
Empuje la puerta de mil formas, la aporreé y nada sucedía, me había encerrado.
-¡Sáquenme de aquí! – gritaba a todo pulmón –
Nadie aparecía…, mil cosas daban vuelta por mi cabeza, ¿qué guerra se estaría desatando en la mansión?, ¿Alice habría escapado?, ¿Alguien más estaría herido o… muerto? Y la más importante…¿Porque luego de haberle visto el rostro, él no me asesino?...
FIN FLASBACK
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Les explique de la manera más resumida todo lo sucedido, omitiendo que me enrolle con uno de los atacantes y que además le vi el rostro. Ellos me miraban asustados, mostrando claros signos de que no comprendían que pasaba.
-Es todo Watson, puedes retirarte – Dijo Emmett, con voz cansina –
-Buenas noches, si necesitan ayuda solo háganmelo saber – dije con sinceridad –
-Podrías… ¿tú podrías ver cuántos hombre tuvimos de baja?, debemos contactar a los familiares – recordé a Erick – y también pedirle alguna de las sirvientas que haga un inventario de los daños que quedaron, por favor –
-Claro, yo me encargaré, con permiso – me di media vuelta y salí del living-
-Yo sabía que esto pasaría – dijo Jasper, yo me oculte tras uno de los enormes pilares del pasillo para no ser vista y poder escuchar-
-Cállate – respondió Emmett – lamentarse no sirve –
-¿lamentarse? – vociferó Jasper cabreado – todos sabíamos que tendríamos problemas, seguro los Black mandaron a eso matones para vengarse por no entregarles nuestras bodegas y puertos, lo único que lamentaremos es estarnos metiendo con gente mafiosa-
¿Quién diablos eran los Black? – debería hablarlo con las chicas –
-¡Cállate ya! – Emmett se apretaba el puente de la nariz, típico gesto de los Cullen – no hay opciones, lo decidimos hace mucho –
-¡Siempre hay opciones cabrón de mierda! – Jasper tomo de las solapas de la chaqueta a Emmett y lo zarandeó – arriesgar a nuestra familia no la es, ¿entiendes?, no la es.-
-Nadie está arriesgando a la familia, no seas un cobarde ahora, todos aceptamos los riesgos – Emmett se liberó del agarre de su hermano de un empujón –
-Yo no acepte esta mierda, ustedes si –
-Eres un Cullen, ¿recuerdas? – escupió Emmett –
-¿Un Cullen? – soltó una risa irónica – ¿hablas en serio?, Mamá estaba inconsciente y herida Emmett, podemos perderla por culpa de los malditos negocios sucios que están manejando ustedes, que mi maldito apellido sea Cullen, no se refiere a que me involucre en sus mierdas – Jasper salió del living echando humo por las orejas y más enfadado de lo que jamás pude verlo en estos meses de trabajo-
-Buu – me empujaron desde atrás –
-¡Ay carajo! – di un salto –
-¿A quién espiabas Angie? – susurro Bella de forma burlona-
-Tenemos que hablar, vamos al cuarto de controles – de un tirón me lleve a mi amiga al cuarto de seguridad donde acostumbraba trabajar, tenía que contarle todo lo sucedido, bueno casi todo –
Luego de enfrascarnos en una larga conversación sobre lo sucedido en la mansión Cullen, recibimos un mensaje de Rosalie.
Alice esta fuera de peligro, Esmeralda Cullen, está en cirugía, al parecer tiene una bala alojada en sus costillas y es muy peligroso- RH.
-Ahora si puedo estar tranquila – dije sentándome en el borde de una mesa –
-Yo no puedo estar tranquila, Alice casi muere, la casa esta vuelta un desastre y la señora Cullen aún no sale de su estado crítico, tenemos que averiguar quiénes son los Black y sacar algunas huellas digitales – Bella comenzó a caminar por el extenso cuarto y se detuvo a unos pasos de la puerta – ¿El tipo peleó contigo no es así? – preguntó –
-Oum, si cuando me resistí a entrar sola con el – me rasque la nuca ¿por qué estaba mintiéndole a mi amiga y compañera? –
-Mientes – dijo volteándose y mirándome de forma fría –
-¿Qué dices? – me puse nerviosa –
-Tu dijiste que te hizo caminar apuntándote con su arma – me miraba sin pestañear – en ningún momento me dijiste que forcejeaste con él antes de entrar aquí y aún no me explicas como es que termino golpeándote en la cara-
-Bella, yo…- mi amiga me miro de manera dudosa, luego recorrió con la mirada todo el cuarto y diviso la capucha –
-Le viste el rostro Ángela – afirmo – ¿a quién estas encubriendo? – preguntó con una voz que no denotaba emoción alguna más que frialdad y desconfianza, la agente Swan en todo su esplendor –
-Yo…
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