Capítulo 6
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Bella POV**
Me baje del camarote, me estire como un gato, tome una toalla, mi ropa interior y me metí a la ducha, me pase toda la noche dándome vueltas por la cama, me sentía rara, enojada, molesta y triste, era un enredo de emociones; luego de terminar la charla con la señora Cullen que resulto se Esme Platt, ugh demonios ¿Cómo pudo pasarme eso por alto el día que la conocí?, si bien me recordó un rostro familiar, jamás imagine que ella podría ser Esme nuestra súper agente y tampoco imagine que al destapar ese cumulo de misterios, me haría arrastrar la pequeña imagen empoderada de mi padre a la basura…
Flashback**
-¿Mi padre entro en el negocio de trata de blancas? – mi voz salió en apenas un susurro, pero todas escucharon la pregunta, sé que era algo evidente pero necesitaba escucharlo de la propia Esme-
-Isabella – hablo con ternura – no seré yo quien enlode la imagen que tienes de tu padre, si yo les conté la verdad es porque no quiero que terminen como yo en un burdel de algún lugar del mundo como mercancía de Vulturi, ustedes merecen saber en que las metieron – finalizo, sin confirmarme nada y sin siquiera insultar a Charles Swan -
-¿Enlodar la imagen de Charlie? – solté una carcajada sin ánimo-
-Él es tu padre de todas maneras – dijo Ange-
-Un padre que me dio la espalda en cuando decidí entrar a la escuela de especialidades, un padre que me dejo sola con el dolor de una madre muerta en mis hombros, que jamás volvió a pasar una navidad o un cumpleaños conmigo, tuve que pasar todo eso con mi Nani – la rabia hervía en mí interior – un maldito padre que se negó a investigar la muerte de su esposa y que dio el maldito caso por cerrado, por considerar que ¡ella solo se suicidó! – hasta este momento lagrimas corrían libres por mis mejillas – ¡dime si mi padre está en el maldito negocio de trata de blancas!-
-Bells…- Rosalie se acercó para consolarme, pero la detuve-
-No quiero que me miren con lastima y mucho menos que me digan que estoy siendo injusta – chille histérica, el dolor que imagine había desaparecido bajo esa máscara de hierro por años, amenazaba con explotar en cualquier momento y eso no sería nada bueno-
-¡¿Cómo te vamos a mirar con lastima?! ¡Cabeza hueca! – Alice me empujo de manera brusca, en sus ojos pude ver que comprendía mi dolor – son como mis hermanas y su dolor es mi dolor, su alegría es mi alegría y sé que todas pensamos de igual manera – volvió a empujarme y Rosalie la retuvo por los brazos – Si piensas que te dejaremos sola con toda esa mierda sobre tu cabeza estas equivocada, si hay que acabar con alguien lo haremos, sin importar que sea tu padre-
-Que tú quieras jugar a la fuerte otra vez no está dentro de nuestro itinerario y queras o no te abrazaremos y te protegeremos, tal cual como tú lo harías por nosotras – las palabras de Rosalie, de alguna forma me hicieron sentir reconfortada-
-Estamos juntas en esto – Ángela se lanzó sobre mí y me envolvió en sus brazos, de manera maternal, pronto Alice y Rosalie se unieron, un sollozo desvió nuestra atención hacia Esme-
-Ojala mi equipo, hubiera estado de esa forma conmigo, pero no…-limpio sus lágrimas con el dorso de la mano – ellos me dejaron sola, en el momento en que el dinero paso por sus narices-
-Venga aquí Esme – le hable con voz quebrada-
-Somos de la misma familia – le animo Alice-
-Solo hay una gran diferencia, en nuestra familia no se abandona, ni se deja a nadie atrás – finalizo Ángela, Esme se acercó a pasos lentos-
-Ya no demores, no mordemos – dijo Rosalie con diversión – solo disparamos, golpeamos y dejamos fuera de combate a los malos-
-Y en ocasiones estrellamos sus autos – se rio Ángela, Esme por su parte sonrió y nos envolvió a todas con sus brazos-
-Acabaremos con esto – susurre-
-Quien a hierro mata, a hierro muere – dijo Esme-
-Que así sea – dijeron las chicas, y eso no solo eran palabras, era una promesa-
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Fin Flashback**
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Termine mi ducha express, seque mi cuerpo y me puse la ropa interior un lindo conjunto negro, comencé a secar mi cabello con la toalla y me dirigí a la habitación a pasos lentos.
-Anabella, al fin te en…- Unos ojos esmeralda escaneaban mi cuerpo con hambre-
-¿Disfruta lo que ve señor Cullen? – pregunto Rosalie desde su cama-
-Yo mm – Edward se aclaró la garganta y yo solté una risita – lo siento, es que yo, bueno yo-
-Tu trasero es madrugador chica- dijo Rosalie, ella estaba disfrutando esto, tire mi toalla a la sesta de ropa sucia y deje que mi cabello alborotado callera hasta la mitad de mi espalda, camine hacia el closet contoneándome y Rosalie se reía a carcajadas, Edward estaba parado en la puerta y lo escuche tragar duro -
-¿Qué necesita señor Edward? – lo mire sobre mi hombro, mientras sacaba un lindo vestido negro de mi guardarropa-
-Lamento haber interrumpido así yo no sabía…-hablaba de manera atropellada, rascaba su cabeza y enredaba su hermoso pelo broncíneo-
-¿Anabella qué opinas, conjunto rojo o negro? – Rosalie se levantó y se estiraba, su camisón de seda tapaba lo necesario, ¿mencione que estaba disfrutando la incomodidad de Edward?-
-El rojo es más mm de tu tipo Rosemery – solté una risita y Rosalie modelo, sip definitivamente ese es el termino, modelo hasta la puerta del baño y la cerro de manera silenciosa-
-Entonces Edward me dirás que necesitas – dije, mientras metía el vestido por mis pies -
-Si claro – miro el piso – La familia de Aro llega en dos horas y bueno…-
-Sube mi cierre – me puse frente a él y le di la espalda-
-¿Qué? – dijo incrédulo-
-Es lo mismo que haces con tus amiguitas, solo que a la invertida, subes el cierre, no lo bajas – dije como si fuera lo más obvio-
-Se cómo subir uno de estos – dijo entre dientes y de un zip, mi vestido estaba perfecto, me agache y busque bajo la cama, los zapatos que me quite anoche, eran negros y de plataforma-
-Um, Anabella emm – lo sentí aclararse la garganta y sonreí para mí misma-
-Si estas mirando mi trasero te golpeare con un zapato – le grite-
-Es que, no yo, no estoy mirándote – ¡Bingo! Estaba al borde de los nervios-
-Aquí están mis bebes- dije más para mí misma que para Edward, tome los zapatos y me los puse-
-¿me dijiste bebe? – me miraba incrédulo-
-¿Qué?, no tu no, ellos – apunte mis pies y el asintió-
-Oh mm si claro – se rasco la nuca- vamos no perdamos más tiempo, hay que ir por los aperitivos – abrió la puerta y me acerque a él, sin previo aviso tome su bragueta y la subí de un golpe, el abrió los ojos de manera desmesurada-
-Estaba abajo, no agradezcas – le guiñe un ojo y quise seguir mi camino, pero me retuvo por el brazo –
- Esto de que te estés quedando aquí de manera permanente, no me agrada Anabella, no me agrada – me dijo cerca del oído, lo sentía contener su respiración – Aprenderás a respetar, como que me llamo Edward Cullen
- Pues te acostumbras cariño porque fue idea de tu padre y al parecer a tu amigo – mire su entre pierna – si le agrada, solo coordinemos en las mañanas y ya está- me solté de su agarre y seguí caminando, antes de salir al pasillo que conectaba con la mansión me gire y hable – si fuera tú, me daría una ducha fría antes de salir – solté una carcajada y juro por dios que lo escuche gruñir.-
-¿Quién necesita una ducha fría? – pregunto Emmett Cullen – ¿no será mi hermanito Eddie?-
-Cállate Emmett – Edward paso por su lado y lo empujo – te veo dentro de un rato Anabella – Edward se hizo humo-
-Ya fui bruja, sin tocar – le guiñe un ojo a Emmett – págame – estire la palma de mi mano-
-¡Oh por dios! – Emmett se golpeó la frente con su mano – ¿solo mirándote?-
-Ajam – dije con suficiencia –
-Entonces, ¿solo te vio en ropa interior o alguna otra cosilla? – Puso unos billetes en mi mano y se rio-
-Di un numerito de aquellos – me carcajee – pero bueno, el mago no revela su truco – le guiñe un ojo y seguí mi camino, rumbo a la cocina-
-¡Anabella! – grito Emmett – ¿Dónde está mi chofer? –
-En la habitación – grite sobre mi hombro-
Mientras caminaba y peinaba mi cabello con los dedos, recordé como termine apostando con el mayor de los Cullen…
Flashback**
-Entonces – Emmett se sentó junto a mí - ¿Tu eres Anabella?
-La misma que viste y calza – le tendí mi mano a modo de saludo-
-Y ¿tienes novio?- levanto una ceja-
-Puede que esa pregunta no me la hicieran en la entrevista – hice un gesto pensativo- ¿Cuántas tienes tú al mes?
-Touch! – hizo un gesto de ofendido – Vaya chica, ya veo porque Eddie no te soporta – se carcajeo - ¡Eres de las mías! – levanto su mano para chocar dedos -
- Es un borde – hice una mueca – sé que es tu hermano pero… - me interrumpió –
- Mientras más borde sea es porque más le calientas y te ve fuera de su alcance – sonrió socarrón y yo sentí mi cara arder –
- ¿Qué dices? – me enderece en mi silla –
- Y además te sonrojas, es que eres su tipo por donde te vea – agregó – es mi hermano, se de lo que estoy hablando bonita –
- Es un fanfarrón, cree que tiene el mundo en sus manos – solté sin más – piensa que puede tener a cualquier chica cuando y como quiera – puse los ojos en blanco –
- Chica difícil – me picó – me agradas Anabella-
- Me agradas Emmett – le sonreí de vuelta –
-Y porque me agradas es que debo decirte… -hizo una pausa dramática – caerás tarde o temprano – se mofo –
- ¡Claro que no! –
-Apuesto que caes antes de que acabe el mes –
-El caería aun cuando no lo tocara – lo mire fijamente –
- Si necesita una ducha fría sin ni siquiera tocarte ganas tu – tendió su mano para cerrar el trato- 150 dólares, ¿hecho?
- Hecho – le di la mano, este Emmett era una caja de sorpresas, sonreí satisfecha por nuestro trato –
Fin flashback**
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Al llegar a la cocina, me encontré con solo dos de las muchas empleadas-
-Señorita Anabella – me saludo Sue, como odiaba este acrónimo con mi nombre-
-Sue – la mire con el ceño fruncido a modo de reprimenda-
-Bella, solo Bella-corrigió y sonrió-
- Buen día – bese la mejilla de la ancianita y ella sonrió-
-Café con leche y tostada saliendo – me guiño un ojo y se volteó a la cocina, me sente en uno de los taburetes de la encimera y espere mi desayuno-
Mientras Esperaba, Sue parloteaba sobre lo ajetreadas que estaban las empleadas con la pronta llegada de la señora Floripatria y sus tres hijas, yo la escuchaba y acomodaba mi cabello con mis dedos.
-Imagine que no traías maquillaje, ten esto – Alice entro silenciosa como siempre, ni sus enormes tacones resonaban en el piso de mármol-
-Mi salvadora – le sonreí-
-Cubre esas ojeras cariño, son un crimen – dijo Sue; con una sonrisa burlona en mi rostro pálido empecé a maquillarme un poquito- Buenos días Alicia – Alice le beso la mejilla igual que yo – Como me alegra ver que en tan poco tiempo se lleven tan bien niñas – ambas sonreímos inocentes -
-¿Y Angelina?-
- Mi niña Angie desayuno muy tempranito hoy, sus cereales y un jugo de naranja -intervino Sue – la que aún no aparece es mi chica ruda Rosie – dijo de manera cariñosa, ella si cogía cariño con todos muy rápido-
-Por Rosemery ni preguntes aún – Alice soltó una risita – estaba bastante ocupada – Alice intercepto el plato con tostada que me tendía Sue y saco una, le dio un mordisco y sonrió-
-¿Ocupada? – dije escéptica y luego recordé – Santa mierda – me golpe la frente- Rosemary se estaba bañando y Emmett…oh por dios Emmett-
-Cualquier problema están solucionándolo ellos – dijo Sue riendo- ya era hora que alguien le baje los humos y centre a ese pequeño gigante – le puso un plato de fruta a Alice y un vaso de yogurt-
-Disfruten su desayuno muñequitas – Sue nos sonrió y se fue al cuarto de lavado-
-Gracias Sue – dijimos al unisonó-
-Esto esta delicioso – dijo Alice con la boca llena-
-Puedo notarlo – dije con burla, tome un paño de cocina y se lo tire a Alice en las piernas, unas gotas de yogurt cayeron sobre este – ¿Cómo sabias que se escurriría de mi boca?-
-Estas comiendo como si el mundo acabará – me miro fruncida – atenta Alicia, atenta – le guiñe un ojo y seguí comiendo tostadas-
-Huele maravilloso aquí y veo que no son las tostadas – hablo alguien a nuestras espaldas, Alice se sorprendió y se atraganto, empezó a toser ruidosamente, su cara se puso roja-
-¡Alicia! – me apresure a ella al ver que no estaba respirando, solo boqueaba como pez fuera del agua – hey respira – empecé apretar su estómago y un trozo de kiwi salió volando de su boca, respiraba desesperada y tosía – ya estás bien pequeña, nada pasa – le acaricie el cabello, mientras normalizaba su respiración-
-¿Está bien la muñequita? – pregunto Aro de forma repulsiva y estiro su mano para tocar el hombro de Alice, pero mi amiga se apartó de forma brusca hasta el lavaplatos – no te haré daño pequeña bambi- quiso ser gracioso-
-Claro que no le harás daño, estas en mi casa, no en tu jungla – interrumpió Jasper-
-Jaspy, pequeño – Aro sonrió falsamente y crispo su mano-
-Para ti es Jasper, sin diminutivos estúpidos – lo fulmino con la mirada – señorita Alicia mi madre espera por usted- al parecer los ánimos no estaban del todo bien por aquí-
-En vista de que Bambi se va con Esmeralda, veo que Isabella me dará un rico desayuno – me miro lujurioso, de pronto me sentí desnuda y también que mi desayuno hacia camino a la inversa ugh nauseas-
-Su nombre es Alicia, no bambi y para servir desayuno están las empleadas del servicio no Anabella, ella está al servicio particular de mi familia – Jasper fulminaba con la mira a Aro-
-Oh maravilloso – sonrió irónico – veré si desayuno con Carlisle en el gran comedor-
-Anabella, mi hermano te espera en la entrada – dijo Jasper ignorando a Vulturi-
-Gracias Jasper – me encamine a la salida de la cocina-
-Tu bolso esta sobre el mueble de entrada Anabella – dijo Alice-
-Señorita Alicia, me acompaña – Jasper apoyo su mano en la espalda de ella y salieron detrás de mí-
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Al llegar a la entrada de la mansión no veía el auto de Edward por ninguna parte.
-Señorita Anabella, el joven Edward la espera en la cochera – dijo una de las empleadas-
-Gracias – me di la vuelta y camine hasta la cochera-
Me encamine a la cochera farfullando, ugh, el señor Edward, el señor Edward, bla bla bla…al llegar ninguno de los autos estaba encendido y Edward… oh santísima mierda, solté un jadeó.
-No me voy a subir contigo a esa cosa – me enfurruñe-
-Saluda a Beta – sonrió irónico y acaricio la hermosa moto color negra-
-Una Yamaha YZF-R 1 – susurre y me miro sorprendido – ni más ni menos – hice un gesto con la mano-
-¿Sabes de motos?-
-Claro que sí y esa en específico – apunte con mi dedo – ¡es un monstruo!
-No seas mala con Beta – dijo con carita de cachorro-
-¿Beta? – me mofe- ¿Qué sigue ahora? ¿el alfa?
-Lo vez sobre ella – se apuntó a sí mismo y contuve la risa-
-¡Estás loco! – me reí en voz alta – no subiré vestida así – apunte mi vestido ajustado-
-Te vez bella cuando sonríes sinceramente – lo mire sorprendida, pareció que a el también le sorprendió su propio comentario, porque se apresuró agregar – ¿Te subes o te conviertes en una nena? – cambio el tema, me miro desafiante y acelero la moto-
-Vámonos – subí mi vestido hasta la mitad de mi muslo y me senté atrás de el-
-Así me gusta – se rio y me tendió un casco-
-Eso no es de damas – dijo Aro apareciendo por la puerta del garaje – ¿subirte a una moto con vestido?-
-Eso no es de tu incumbencia – siseo Edward con hostilidad-
-Es mi opinión – dijo Aro-
-Nadie te la pidió – sin nada más que decir Edward acelero la moto y salimos disparados por el largo camino de entrada-
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Rosalie POV**
Al cortar el agua de la ducha, no se escuchaban ruidos, había dos opciones y era: 1- Bella y Edward se habían marchado o 2- se dieron al lote sobre alguna superficie de nuestra recamara. Mmm aunque pensándolo bien iba más por la primera, dudo que fueran tan silenciosos.
Seque mi cuerpo y me puse las pantaletas, tome mi brasier y note que no era el conjunto con mis pantaletas.
-Agh – bufe molesta, envolví mi cuerpo y me dirigí a la habitación, primero saque la cabeza por la puerta y note que no había nadie, Salí en puntillitas y me corrí hasta mi guardarropa, rebusque y encontré el brasier correcto, deje caer la toalla y lo acomode en mi busto, sentí como unos dedos fríos recorrían mi columna vertebral-
-Vivir – hablo su voz suave, siguió bajando por la flechita, que indicaba la siguiente palabra en vertical – reír – descendía más y yo sentí mi piel erizarse – aprender y amar – finalizo recorriendo todo el tatuaje que entrelazado acaparaba toda mi columna desde su inicio, hasta el límite de mi espalda baja-
-¿Cómo descifraste cada palabra? – pregunte en un susurro, no me moví ni un centímetro y mis ojos estaban cerrados-
-Empiezas con inglés – toco nuevamente las letras negras que estaban hacia abajo –continuas con chino – leyó la palabra en su idioma, su pronunciación era perfecta – sigue en griego – prosiguió su camino hacia abajo – y terminas en italiano-
-¿Cuantos idiomas sabes? – dije nerviosa-
-Hay mucho que no sabes de mi Rosemery y si me dieras la oportunidad yo...-se quedó callado – ¿las letras esconden pequeñas cicatrices?-
-Tu no debías ver eso, tu...-me abroche los ganchos del brasier y recogí la toalla para envolverme, de pronto me sentía nerviosa – entrometido eso eres, tu no tenías por qué invadir mi privacidad, eres el millonario a quien le conduzco el auto nada mas – lo empuje lejos de mí, su olor, su cercanía, sus hoyuelos, su...su sola presencia me ponía de cabezas y eso era malo, no podía enamorarme de él, aunque era adorable mientras estaba borracho, sus juegos de niño y ¡alto ya Hale!, gritaba mi conciencia-
-¡¿Por qué de pronto eres un encanto y luego una persona más fría que un tempano de hielo?! – grito molesto – ¿Piensas que no escuche todo lo que me dijiste durante mi última borrachera? – se me corto la respiración… mierda-
-No tienes porque ...- lo aparte, pero no se movía- porque...
-Tu sientes algo como lo que siento yo, pero te ocultas tras esa mascara de perra fría – dijo con su mandíbula tensa-
-Eres un majadero y mujeriego, yo no quiero a alguien así-
-¿Qué crees barbie? – se acerco de forma intimidante – yo tampoco quiero una mujer que solo es cuerpo escultural y nada de sentimientos – lo fulmine con la mirada-
-Tu no debes...-me interrumpió-
-Pero muero de ganas – ataco mis labios con desesperación y ansias, yo lo atraje a mí de forma posesiva y respondí a la ferocidad de su beso, que se fuera al demonio la lógica, la cordura y todo aquello que me prohibía besar a Emmett Cullen como tanto quería desde el momento en que lo vi. Sentí sus fuertes manos en mi cintura y lo atraje más, ya no había distancia entre nosotros, de un salto enrollé mis piernas en su cintura y el me estrello contra las puertas del guarda ropa, una de sus manos fue hacia mi mejilla y el beso comenzó a ponerse más tierno, transmitía tantas emociones que... el mundo puede acabarse ahora y tú no lo notarias Hale – susurraba una vocecita en mi cabeza-
-¡Vamos chicas! – un torbellino entro en la habitación, me aparte de la boca de Emmett y mire a la entrada – el desayuno…-se quedó a mitad de frase-
-Alicia – dije aterrada-
-Mmm veo que ya desayunas rubia – guiño un ojo con disimulo, mientras que Emmett escondía su rostro en la curva de mi cuello – pero que buenos días para ustedes – salió y cerro de un portazo, la escuche reír a lo lejos –
-¿Ves lo que acabas de hacer? – le golpee el hombro-
-¿Lo que acabo de hacer? – me miro escéptico – esto lo hicimos los dos – se acercó a mi boca y tomo mi labio entre sus dientes y yo jadee-
-Emmett basta ya – dije como pude-
-Dilo con voz seria y me detendré – daba pequeños besitos en mi clavícula y yo reía como una tonta, sé que quizás me estaba lanzando a un precipicio sin final, y que la caída seria larga y tortuosa, ¿pero que más podía hacer?, hace mucho deseaba ser la mujer que Emmett estrechara en sus brazos y que besara con pasión y ternura a la vez, no podía engañarme más, aunque mi pasado con relaciones es bastante espantoso, Emmett era diferente, y las cosas podían salir bien esta vez, definitivamente quería intentarlo… Vaya genia, intentaras algo llamándote Rosemery?, ugh, el aporte de mi conciencia-
-Emmett – susurre nerviosa – tienes que ir al corporativo – solté mis piernas de sus caderas y lo aparte un poco-
-¿Sabes cuánto espere poder besarte sin miedo y tú me dices que debes llevarme al trabajo? – se rio a carcajadas – eres increíble mujer – beso la punta de mi nariz y me sonroje… ¿sonrojarme yo?, ugh me estaba pareciendo a Bella.-
-Llegaras tarde – acomode su corbata y su camisa – vamos – le jale un brazo pero él se resistió-
-Si piensas que llegare al corporativo contigo vestida en lencería roja – me apunto con su dedo y yo me observe, mis ojos se abrieron con desmesura – estas completamente loca, yo me opongo a que otro te pueda apreciar así, pareces una diabla salida del infierno más caliente y…- lo interrumpí-
-¡Emmett Cullen! – chille avergonzada-
-Yo solo decía – levanto sus manos en forma de paz-
-Espérame en el auto – abrí la puerta para el-
-Iremos en el rojo – le alce una ceja – así combina con tu conjunto – se retiró riéndose como loco – ¡te veo en un momento hermosa! – Sonreí como idiota-
Mi rostro tenía una sonrisa enorme y me sentía feliz, esperaba pronto acabar con eso de las mafias y poder reafirmar esto, fuera lo que fuera junto a Emmett.
Rebusque en mi ropa, saque unos pantalones ajustados de color negro, una chaqueta a juego y una blusa blanca, me calce mis tacones y maquille mis ojos de forma sencilla, tome el estúpido gorro de chofer y me salí corriendo por el pasillo rumbo a la cocina.
-Buenos diaas! – grite al aire, pero en la cocina no había nadie-¿Sue?, ¿Alicia?, ¿Anabella? – nadie contesto, saque una manzana de la frutera y me fui corriendo al garage, donde encontraría a Emmett-
-¡Por el condenado infierno! – silbo Emmett-
-Suba ahora señor Emmett – abrí la puerta para él, y me guiño un ojo-
-Hale lléveme al corporativo – dijo con tono profesional-
-Como ordene el señor – me acomode detrás del volante y ajuste el espejo retrovisor, pude ver la resplandeciente sonrisa de Emmett-
-Hale, debo confesarte algo – se asomó por los asientos-
-Dígame señor, con entera confianza – lo anime, en su rostro estaba esa sonrisa traviesa y seguro algún disparate diría-
-Tienes más cola que el diablo – dicho eso exploto en carcajadas, yo pise el acelerador a fondo y auto salió rapidísimo, Emmett no se sostuvo y se fue de espaldas contra los asientos traseros-
El viaje transcurrió de forma moderada, sabía perfectamente que a Emmett no le gustaba la velocidad baja, pero yo debía respetar los límites.
-Rosemery antes de llegar al corporativo, debemos pasar a ver las instalaciones de mi nuevo night club -
-¿tienes un night club? – dije incrédula-
-En teoría – se rasco la nuca – el 75% es mío, el otro es porcentaje es de mi socio Vulturi – me tense-
-¿Por qué tienes negocios con Vulturi? – dije un poco molesta-
-Necesito entrar en uno de sus negocios – finalizo sonriendo-
-¿Qué has dicho? – me aterrorice y frene el coche con brusquedad, Emmett voló hacia delante y me rezongo, yo sin embargo sentía que todo se ponía de cabeza y los nervios me invadían…-
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Ángela POV**
Las cámaras de vigilancia por poco y no registran la salida de Edward y Bells en esa moto de ensueños y la de Rosalie junto a Emmett en aquel BMW, la velocidad con la que salieron era realmente vertiginosa.
-Ángela – hablo Mike mi compañero de controles – limusina acercándose por la principal -
-La tengo – enfoque la cámara y escanee el vehículo – 5 ocupantes y el chofer – matrícula italiana, verifica los dueños – mis compañeros trabajaban a toda máquina-
-Vulturis S.A – dijo Mike de pronto-
-Voy a la mansión, regreso en un momento-
Camine a la mansión para informarle a Esme y Carlisle de la llegada de esas ratas.
-Rebecca – me dirigí a la mucama, hija de Sue – buenos días – le sonreí y ella también a mí – avísale a los señores que la familia de Vulturi acaba de llegar-
-Enseguida Angie – Rebecca se perdió camino a las escaleras-
-Se dice del señor Vulturi – hablo alguien tras de mí-
-Como diga… el señor – me voltee a encarar a Aro Vulturi-
-Eres una insolente gata – se acercó y apretó mi mandíbula – discúlpate – siseo y me aparte de él con brusquedad-
- Yo no lo he irrespetado, es usted un insolente – le sostuve la mirada – no tengo porque disculparme –
-Discúlpate igualada – tomo mi brazo y me zarandeó bruscamente-
-¡Aro! – Escuche el grito de Esme – quita tus manos de Ángelina-
-La señorita se sentía mal, solo la retuve del brazo – se excusó, y sonrió falsamente – ¿No es así pequeñita? – Esme me miraba para asegurarse-
-¿Ángelina estas bien? – Esme ignoro a Vulturi y bajo el otro tramo de escaleras, Carlisle venia de prisa tras ella-
-Es la verdad querida Esmeralda – intervino Aro-
-Esmeralda, cariño no te esfuerces, aún estas débil – le susurro Carlisle mientras pasaba su brazo sobre los hombros de ella-
-Dije Ángelina – la voz de Esme era fría y molesta, pasó por alto las indicaciones de Carlisle, y se concentró en mi.-
De pronto la puerta de entrada se abrió y entro una mujer alta de cabello rubio, tomado en un elaborado moño, tras ella entraron dos mujeres más, de la edad de Bella o Alice, eran rubias y esculturales…operadas ja.
-Flori mi amada esposa – vocifero Aro y fue al encuentro de su familia, los saludo y luego se giró hacia los Cullen – Amigos míos, ¿recuerdan a mi familia?, mi esposa Floripatria – apunto a la mujer del moño estrambótico y Esme contuvo una risa – a mis hijas Kate – apunto a la rubia de cabellos lisos – y Tanya – apunto a la platinada de cabellos excesivamente rizados – mi sobrino Demetri Armstrong-
-Un gusto nuevamente – Esme y Carlisle saludaron a cada uno de los integrantes de la familia Vulturi con una sonrisa falsa en el rostro-
-¿Tu no debes estar en otro lugar? – me siseo Aro-
-Aro…- dijo Esme con los dientes apretados-
-¿Dónde está Alec? – pregunto Carlisle para calmar los ánimos-
-Aquí estoy amigos míos – por la puerta entro el ultimo integrante de la familia de Aro, mis ojos se abrieron con desmesura, no podía ser el…Cabello lacio y negro como el carbón, ojos azules y piel blanca como la cal, sus hermosas facciones masculinas… y ¡santísima mierda, no puede ser!, me grite mentalmente – Esme, Carlisle, es un gusto volverlos a ver – estrecho las manos de los Cullen- ¿señorita? – me sonrió coqueto y estiro su mano para tomar la mía… me había reconocido-
-Con permiso – ignore su saludo, no lograba salir de mi estupor – tengo trabajo que hacer-
Me encamine a la salida, escuche unas maldiciones de Aro y un bufido de Alec…sip Alec el hombre que me beso …uno de los asaltantes de la mansión.
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