Capítulo 7: Menos dos
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Bella POV**
-Aperitivos, bajativos y demás, se enviaron hace más de media hora – hablo la recepcionista – dentro de unos minutos se enviara el pastel que ordeno señor Cullen –
-¿Entonces ya está todo listo? – abrí el listado en el tablet y tache con el lápiz puntero, le extendí la pantalla a la mujer y firmo digitalmente, lo cargue en mi dropbox y cerré el programa –
-Procedamos a firmar el recibo y el despacho – Edward saco un lápiz de su chaqueta y la recepcionista le tendió unas planillas-
-No comprendo porque me pidieron venir nuevamente, si ya estaba todo enviado – Edward frunció el ceño y movió su cabeza con disgusto –
- Mis disculpas señores – la recepcionista se veía realmente confundida – yo estoy encargada de las llamas y notificaciones y…- Edward interrumpió –
- Descuide – le quito importancia – bueno, aquí está el cheque…- Edward firmo con rapidez, me causo gracia porque al escribir o firmar el fruncía su entrecejo hasta casi juntar sus broncíneas cejas, sonreí y me miro extrañado sonriendo de lado, le extendió un cheque, con muchos ceros a la recepcionista – incluí la propina por el servicio, muchas gracias – se volteó hacia mí – Señorita Anabella es tan amable – puso su brazo y yo lo tome, solté unas risitas, la dependienta suspiro y dijo algo cursi, nos dirigimos a la salida y nos montamos nuevamente en la moto-monstruo, no sin antes repetir mi show con el vestido, Edward se burlaba y sonreía como niño pequeño, su humor era tan extraño, pasábamos del odio y los gritos a la complicidad y la paz -
Tomamos la carretera que conducía a la mansión, estaba rodeada por enorme pinos, y una infinidad de árboles silvestres, unos metros más adelante nos encontrábamos con el acantilado y la hermosa playa de la Push; ahora llevábamos una velocidad moderada, el viaje era mucho más armonioso, permitiéndome apreciar la vista y el aire en mi rostro era agradable, mis brazos rodeaban a Edward y el mantenía un respiración acompasada, en las curvas yo lo apretaba un poco con mis brazos y muslos, y chillaba como una niña pequeña, entonces se reía mucho y mis brazos tiritaban.
Un fuerte golpe impulso la moto hacia adelante con brusquedad, tanto Edward como yo gritamos, giré mi torso y una camioneta enorme y cuando digo enorme me quedo corta, venia tras nosotros.
-¡Edward! – grite mientras la camioneta nos embestía por detrás nuevamente, la moto comenzó a dar bandazo como loca-
-Sujétate lo más fuerte que puedas – dijo mientras comenzaba a acelerar la moto, sin embargo no le estaba sacando ni un tercio a la velocidad de esta bestia, eso me molesto de sobremanera ¡Joder era nuestra vida la que estaba en peligro!... como deteste no tener el control de la situación-
La camioneta empezó a quedar rezagada, y respire con alivio.
-¡Ya no viene! – le grite en un oído y el comenzó a detenerse… ¿Qué demonios estaba haciendo?-
-Uf de la que nos hemos salvado – dijo como si nada, puso la pata de la moto y se bajó, me tire tras de el-
-¿Qué estás haciendo? – lo mire molesta-
-Inspeccionar mi moto – dijo como si fuera lo más normal y repasaba la parte trasera con sus dedos – hijos de aagh – apretó el puente de su nariz – han rayado la pintura y la han aboyado – ¡oh santo dios, díganme que no está hablando toda esta mierda!-
-¡Eres un idiota! – grite enojada, le propine un fuerte empujón… y aquí vamos derechito a la guerra señores-
-¡¿Qué te sucede?!-
-¿Qué me sucede? – Reí sarcásticamente y comencé a caminar de lado a lado – pudimos haber muerto, porque un maldito camión del tamaño de un transformer nos venía dando de choques y a ti te preocupa la maldita pintura de tu moto ¿hablas en serio? – me pare frente a él y le di cara-
-Me lo quite de encima con facilidad, nada nos pasó – dijo molesto – en cambio mi moto – apunto la mole negra – mira como ha quedado la pintura y la retaguardia – me tiro de un brazo para que la viera desde más cerca-
-¿Con facilidad? – lo empuje nuevamente y me reí en su cara – ¿te los sacaste con facilidad?, no seas estúpido, la camioneta se quedó atrás por gusto propio, no porque tú la hayas rezagado, ¡¿no te das cuenta que no sacaste ni un tercio de la velocidad de esta cosa?! – me sentía furiosa, ¿Cómo alguien puede ser tan materialista? – ¿Te daba miedo romper el acelerador? O quizás ¿miedo a no dominar la velocidad? – me miraba enojado-
-¿Tú cuanto crees que cuesta esta motocicleta? ¿Un mes de salario?– se reía con ironía – ¡eres una ilusa, ni aunque trabajaras toda tu vida, tendrías algo así en tu poder Anabella, no me arriesgaría a que chocáramos y mi moto se arruinara, mucho menos por un anciano que no supo controlar su furgón de cuarta! – me está gritando, oh no Cullen uno de los errores de mis enemigos era gritarme-
-¡¿Anciano y furgoneta de cuarta?! – le grite y golpe su fuerte pecho, esto me sacaba de mis casillas – ¡¿tú te estás escuchando?! – la rabia hervía dentro de mí, definitivamente este hombre era un idiota tamaño jumbo ugh – ¡te das cuenta que esa camioneta era blindada y obviamente no era conducida por un anciano! ¡Pero claro! – levante los brazos al cielo con exasperación – Al idiota Cullen le importa más el estado de su motocicleta, que el nuestro propio, eres un IDIOTA – la última palabra se la deletree lentamente y me fulmino con la mirada-
-¿Y tú como demonios aseguras que era una camioneta blindada y que el…-no termino la pregunta ya que una bala dio en la matrícula de la moto y saltaron chispas para todos lados, me miro asustado y yo ahogue un grito, ya no venía una, sino dos camionetas y venían tirando balas a diestra y siniestra, se acercaban toda velocidad, Edward tenía sus ojos abiertos con desmesura, yo reaccione rápidamente y me subí a la moto, pero esta vez yo conduciría, la encendí y la moto rugió bajo de mí, sonreí con ironía.
-¡¿Qué esperas?! – grite – ¡sube ya!-
-¡Tú no vas a manejar mi…- una bala rozo su chaqueta, yo me agache y acelere la moto en banda – ¡arranca! – gritó nervioso, se sentó tras de mí y me apretó la cintura-
-¡Ahora sí! – acelere la moto y rechino sobre la piedrecilla de la orilla de la carretera – no hay nada más triste que limitar a una bestia – grite a todo pulmón, Edward se limitó a maldecir y gruñir en mi oído-
Pase el cambio de la moto con destreza y acelere a tope, la moto gruño con ferocidad y salimos eyectados hacia adelante, la moto avanzaba y se abría camino con majestuosidad ante la enorme carretera, todo pasaba de manera borrosa a nuestro alrededor, la velocidad que alcanzaba esta bestia en minutos era increíblemente vertiginosa…yo me sentía fascinada, aunque por detrás vinieran mafiosos por nuestra cabeza.
-¡Vamos a Chocaaaaar! – gritaba Edward – ¡detente ya mismo!
-Si muero, será como galleta de moto y tronco de árbol, pero no por balas de sicarios – grite enojada y seguí acelerando, no disminuí la velocidad en ningún momento, no titubeaba en las curvas, me sentía segura, después de todo una de mis destrezas era la conducción a campo traviesa y vaya que si servía en todo tipo de carreteras, ¿lo mencione alguna vez?-
Una de las camionetas se posiciono a mi izquierda y nos empezó a empujar, estrellaba el costado de la puerta con nosotros, nos estábamos acercando a una de las curvas que daba al acantilado, de pronto una de las puertas correderas se abrió y salió un hombre con pasamontañas, apunto su arma a la cabeza de Edward, y frene con brusquedad, la moto daba bandazos con desenfreno y yo no solté en ningún momento los controles, la moto se deslizo por el pavimento y se estancó, la gran camioneta negra freno de golpe, pero no supieron maniobrar y se desbarranco, fue algo épico paso de largo por las barreras de contención y exploto al caer al fondo del acantilado…
-¡Estas desquiciada! – Edward se reía a carcajadas-
-Sostente – arranque la moto nuevamente, al sentir ruidos de bala tras nosotros-
-Nunca debí meterme con Britanie – siseo Edward, tan bajito, que seguro se lo estaba diciendo a el mismo-
-¿Quién demonios es Britanie? – grite sobre el ruido del monstruo bajo nosotros-
-Mmm es la futura esposa de Laurent D'Rabbin, un hombre de negocios malos-
-¿Te metiste con la mujer de un hombre de negocios malos? – bufe-
-Malos Malos, Anabella – lo sentí tensarse-
-¡¿Qué mierda tienes en la cabeza?! – grite molesta, acelere más y…¡altooooo la caballería!, dije ¿molesta?-
-Mi cabeza tendrá plomo, si no nos quitamos a esos de las espaldas – dijo con una nota de histeria-
-¡Eres un idiota, descerebrado, mujeriego y cabrón! – grite enfurecida, iba a todo lo que daba la moto y sin embargo me parecía poco – ¡eso eres, un cabrón mujeriego!
-¿Celosa? – susurro bajito, no sabía si lo imagine o de verdad lo dijo; sentí algo viscoso y tibio en mi cuello y ¡santa maría madre de dios, era su lengua!... me derrito aaaay me derrito – puedo enseñarte mucho, soy un master – se mofo, okey ya no me derrito agh -
-¡Siempre arruinas todo y yo no soy como tus putas de turno y deja ya de lamerme el cuello o nos vamos a estrellar! – grite enojada, di vuelta en una curva y nuestras rodillas izquierdas casi tocan el pavimento – ¡hasta ahora lo único que me has enseñado es lo mal que conduces una moto idiota! – después de eso no agrego nada más a nuestra estúpida discusión, ¡dios ¿en qué maldito segundo llegamos a discutir por esto, si nos encontrábamos en una cacería donde el puesto que ocupábamos no nos favorecía en nada?!-
Íbamos llegando a la curva del último acantilado y la moto comenzó a dar tirones y se frenó.
-Enciende – le susurraba y daba contacto, pero nada pasaba-
-¡Ya vienen! – grito Edward como una niña y las balas hacían eco-
-¡Edward Cullen eres una niña! – le grite – Vamos nena, no me hagas esto – agregue entre dientes, mis manos tiritaban mientras trataba de encender a Beta y los nervios de mi acompañante no ayudaban en nada, sentía la muerte a unos pasos de mí y eso no era nada bueno; mire sobre mi hombro y todo sucedió rápido, la camioneta ya estaba encima…-
-¡Ya está aquí, sostente! – fue la última cosa que escuche gritar a Edward, me apretó contra su cuerpo, reteniendo mi cintura con fuerza y una fuerte colisión nos mandó volando hacia el acantilado-
Todo sucedió muy rápido, iba dando vueltas en el aire enrollada en los brazos de Edward, la moto se precipito un poco más adelante, se estrelló contra el agua dejando unas olas enormes, luego sentí como nos estampábamos sobre la gruesa pared de agua y ya no podía retenerme junto a Edward, las olas nos separaron en distintas direcciones…yo solo quería salir a la superficie y respirar…
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Rosalie POV**
Nuestro viaje siguió tenso, Emmett me trato de calmar diciendo que era un buen negocio y que además tenía un propósito "bueno", sin embargo esto no me gustaba nada, me sentía molesta y frustrada, no podía insistir tampoco porque sería muy evidente mi rechazo hacia los Vulturi y ese temita en particular nos llevaría un terreno pantanoso donde yo no podría explicarle el porqué de muchas cosas que se, mm aunque pensándolo bien esperaría a una de sus borracheras de fin de semana y puaj soltaría información sin presión, seducirlo para sacarle información es un poco indigno de mi parte, pero era por un bien común…
-En la siguiente a la derecha-me indico un callejón, bastante amplio, limpio y aterrorizante – estaciona allí – me apunto un parking, frente a nosotros se extendía un imponente local, era de estructura llamativa y muy lujosa-
-Listo señor Cullen – mi voz estaba tensa, esto no era bueno y mi sexto sentido me lo decía-
-Vamos Rose, no estoy haciendo nada malo, además deberías estar feliz por mí, no sabes cómo me costó conseguir esto – abrió la puerta y se bajó – es un buen trabajo, además prometo no enrollarme con ningún chica que venga por aquí – trato de bromear y yo bufe molesta, ugh esto realmente era mala idea-
-Señor Cullen, no veo en que afecta mi opinión, soy su chofer y nada más – apreté el volante y lo ignore-
-¿Mi chofer y nada más? – sonaba enojado, abrió mi puerta de un jalón y me saco del auto – no puedes decir eso, lo de hoy en la mañana no es solo relación profesional-
-Sería tan amable de quitar sus manos de mi brazo – mire su agarre con fastidio – me lastima-
-Rosemery no seas ridícula, no sé porque muestras tanto desprecio por este negocio en particular, no hay nada malo – acaricio mi mejilla con ternura – confía en mí por favor-
-Emmett es que no me da buena espina – hice una mueca-
-Empezare a pensar que te traes algo en contra de los Vulturi – me miro con curiosidad, ouch golpe bajo Hale, susurraba mi consciencia-
-¿Algo en contra de los Vulturi? – me reí sin ganas – ni siquiera les conozco-
-Se que Aro se ve algo raro – frunció el ceño – muy raro y parece un idiota, pero su sobrino es muy diferente a él-
-No me explico cómo gente que esta forrada en dinero, busca negocios tan mediocres y sin futuro, en realidad son unos descerebrados yo los creía más inteligentes – solté sin pensar-
-mediocres y sin futuro – Emmett me miro serio y rasco su barbilla – mmm ¿piensas que soy un descerebrado y además tonto? – me golpee mentalmente, yo y mi bocota-
-No dije eso – lo mire fijamente -
-Ya lo he comprendido – me guiño un ojo y se encamino hacia la entrada de su nuevo Night Club, sip definitivamente la había cagado, bienvenida sea nuevamente la barrera de hielo entre nosotros-
Ya después buscaría la forma de arreglar este desastre, saque mi móvil y llame a Bella, sin embargo el número solo me tiraba de inmediato a buzón, eso era extraño, ella contestaba nuestras llamas siempre…dos, tres, cuatro veces y nada que contestaba, active el localizador y salía que estaba en la Push, ¿Qué demonios hacia esta loca en la playa? Ugh, ya hablaríamos pronto.
Mande WhatsApp a Alice…
-¿Tienes un ordenador cerca? – RH
Espere unos minutos y contesto…
-Nop, estoy ocupada en este mismo momento, pídeselo a Angie, Bells salió con gruñón a Seattle – AB
Conteste de inmediato…
-¿Seattle?, no eso no es verdad, la llame y no contesto y el localizador la rastreo hasta la playa la Push – RH
Había algo completamente extraño, las chicas y yo teníamos como regla siempre coger el teléfono y jamás tenerlo apagado… mi móvil vibro de sacándome de mis cavilaciones…
-¿En la Push?, jaa, quisieras Hale, Bella fue junto con Edward a Seattle a recoger el catering para la cena con los Vulturi, además ella siempre coge el móvil, sigue intentando, besitos hablamos – AB
Definitivamente había algo extraño, ya luego hablaría con Bella y vería que hacía en esa playa.
Marqué rápidamente y después del segundo tono atendieron.
-¿Qué sucede rubia? – se burló Angie-
-¿Qué dice la morena? – respondí y ella se rio – necesito un favor-
-Dispara guapa-
-Busca en tu laptop, la ubicación del local en el que estoy ahora y además busca a Bella-
-Localizando – decía Angie - ¿Qué haces en el Vórtice? – pregunto de pronto muy asombrada-
-Una larga historia, ahora explícame de que conoces este lugar, porque lo que es yo no tenía idea de su nombre hasta que tú lo dijiste-
-Su antigua dueña era Ness Fisher, la prometida de Jacob Black – explico Ángela- el local se vendió una vez que ella murió-
-¿la esposa de Jacob Black murió? – pregunte asombrada y un poco asustada-
-No alcanzaron a casarse, ella murió dos días antes, fue una noticia que sacudió a las familias de Elite – Ángela hablaba muy rápido y sentía como tecleaba en su laptop – el agente de Ness, aseguro que ella había firmado un contrato de venta y ya no se pudo hacer nada, todo estaba en orden y la venta se realizó-
-¿Cómo consiguió ella este Night Club?-
-Jacob Black se lo había regalado – dijo Ángela – Cuando él supo que ella supuestamente lo había vendido, se negó a creerlo y peleo hasta última instancia por recuperarlo, pero no se pudo hacer nada-
-¿Cómo murió ella? – mi voz era apenas un susurro, mi mal presentimiento se intensifico-
-Según los informes mmm…- Ángela seguía tecleando – aquí esta – dijo al fin – dice que una de las barras de luces del techo se desplomo y la mato enseguida-
-¿Quién estaba con ella?-
-Nadie, según el guardia de seguridad, él estaba en una de las bodegas y solamente sintió un estallido – se quedó callada – todo fue muy extraño Rose, Black aseguraba que fue asesinato y que la supuesta venta del local fue un truco o una estafa – suspire, yo también pienso que fue un asesinato – ¿algo más rubia?
-No lo sé…- me sentía aturdida ante tanta información-
-¿Rosalie te encuentras bien? – sonaba preocupada-
-Ángela una cosa más – si era lo que yo creía, tenía que hacer que Emmett desistiera de este maldito negocio – ¿quién compro el Vórtice? – hasta ahora ya casi no había dudas de lo que mi mente tejía-
-El nuevo dueño es…mmm – Ángela susurraba cosas – dame un minuto – las teclas del laptop repiqueteaban en mi oído y me ponían nerviosa - ¡Oh mierda!-
-¿Qué sucede, dime? – insistí nerviosa-
-Demetri Armstrong Vulturi – finalizo-
-¡Jodido demonio! – golpe el capot del auto con mi puño – necesito que ubiques a ese tipo ya mismo Ángela-
-Ya sé dónde está – dijo con voz contenida-
-¿Dónde está?-
-Aquí, en la mansión Cullen – mi mandíbula se desencajo, y por un maldito carajo, ¿qué astros se confabularon para enredar tanto toda esta mierda? – llegaron hace un rato y Aro presento a ese riquillo como su sobrino-
-¡NO ME JODAS! – grite histérica-
-¡¿Qué rayos sucede, quieres explicarme ya?! – la voz de mi amiga sonaba irritada-
-Emmett Cullen, me trajo a conocer su nueva adquisición y ¿qué crees que es?-suspire con pesadez-
-¿Cullen hijo se metió en más negocios con Vulturi? – sonó sorprendida-
-Según me dijo la mayor parte de esta inversión es de el – me apreté el puente de la nariz – quizás por eso Jacob Black intento asesinar a Esme – finalice-
-Mmm Rose, no fueron los Black – Ángela estaba como asustada, podía notarlo en el cambio de su voz – tengo una prueba contundente de que fueron los Vulturi-
-¿Cómo puedes saber eso Ángela? – me quite la gorra con pesadez y la tire dentro del auto-
-Una larga historia, hay mucho que hablar, vuelve pronto a casa – dijo para terminar nuestra conversación telefónica-
-Está bien – iba a colgar y recordé lo de Bella – Angie, intenta ubicar a Bella y al gruñón, algo no está bien-
-okey compañera rubia – podía imaginarla sonriendo – nos vemos más tarde –finalizo nuestro contacto-
La llamada que mantuve con Angie, fue bastante productiva ,si estaba en lo cierto y los Vulturi asaltaron la mansión, luego acusaron a los Black de ser los intrusos y atacantes con la clara finalidad de que los Cullen los tuvieran en la mira, luego estaba el enredo en el que astutamente Demetri Armstrong metió a Emmett con eso del night club que era de Ness Fisher la prometida muerta de Black, que de seguro los Vulturi eliminaron del camino, esto solo generaba una enemistad hasta la muerte entre los Cullen y los Black, que se llevó a la inocente Ness y casi acaba con Esme de no ser por Alice.
Las cosas estaban muy claras para mí, el único problema en la vida de estos dos clanes era la mafia Vulturi y…
-Aaagh – nada coherente salía de mi boca, solo ese monosílabo ahogado, algo me presionaba desde atrás y apretaba mi cuello con algo como una cuerda, me impedía respirar con normalidad…me estaba ahogando-
-¿Con que otra mujer será dueña del Vórtice? – hablo alguien en mi oído, yo me rebatía y sentía que mis pulmones quemaban – Los Black se van a sorprender-
Ya no aguantaba más, mi cabeza martilleaba de manera ensordecedora y mi pecho tenía un latido desbocado, actué sin pensar nada más, estrelle mi puño en la hombría de mi captor y este se retorció, su amarra en mi cuello se aflojo un poco, solo un poco; puse mi pie en el neumático y me di impulso hacia atrás, el hombre cayó de espaldas y yo sobre él, me puse de pie titubeante, comencé a toser desesperada, respirar me costaba demasiado, me lleve la mano al cuello y me ardía, cuando me voltee a enfrentar al atacante este se abalanzo sobre mí, llevaba un pasamontañas negro, no pude ver su rostro, su tamaño era el doble de mí, era puro musculo, me aplasto en contra del auto, me sentía mareada, pero no podía dejarme perder, estampe mi puño en su cara con toda la fuerza que tenía, levante mi pierna y la estampe en su abdomen, puse mis brazos en defensa y el tastabillo, yo aproveche para asestarle un golpe en la cabeza con la punta de mi pie, lo seguí empujando con patadas en el pecho y puñetazos certeros hasta que choco contra la pared posterior del night club, levante mi pierna para golpearlo, pero apretó mi tobillo y con una fuerza descomunal me tiro por el aire, aterrice de espaldas con un golpe sordo, lo vi correr hacia mí, cuando estuvo casi sobre mi enrolle mis piernas en su cuello, hice palanca y lo arroje por sobre mi cabeza, se puso de pie con desespero y corrió a la salía del callejón, me arrastre hasta el auto y me apoye en uno de los neumáticos, comencé a respirar con dificultad me dolía la cabeza y mantener mis pulmones con aire era una tarea desesperante, sentía que me ahogaba, mi cuello ardía como el infierno, quería gritar por ayuda y que Emmett viniera, ser casi estrangulada me estaba pasando una factura altísima.
-¡Rosemery! – escuche un grito a lo lejos, pero no lograba ubicar de dónde provenía, mi visión se volvía borrosa – ¡Rosemery mírame! – sentí unas fuertes manos en mis mejillas, pero ya no podía soportarlo, sentía que me ahogaba, mis esfuerzos estaban siendo nulos – vamos nena, quédate conmigo – sentía que palmeaba mis mejillas…era Emmett – respira muñeca respira – sentí sus dedos fríos en mi cuello, casi fue un alivio, pero no…-
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