Disclaimer:

Good Omens es una serie de televisión basada en la novela de 1990 Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas son una serie de historias cortas no relacionadas entre sí, en su mayoría sobre Gabriel y Belcebú, pero también habrá la aparición de otras parejas.


Y tú y yo… ¿Qué somos?

El lugar escogido para la reunión fue el habitual, un discreto bar subterráneo ubicado en los suburbios, cuando Gabriel entro no tardó mucho en encontrar la pequeña figura del señor de las moscas, Belcebú.

—B… —Saludó el arcángel al acercarse sentándose frente el pelinegro.

—Lord Belcebú para ti —Contestó con molestia el demonio y chasqueando sus dedos invoco una bebida— Whisky como siempre…

En realidad, aquello era solo para aparentar, en todos los encuentros que habían llevado a lo largo del tiempo el arcángel jamás había probado materia bruta ni manchado su "templo celestial".

—Y bien… ¿De qué querías hablar?

Indicó el demonio dando un sorbo a su cerveza y remojando un nacho en salsa para después llevárselo a la boca bajo la mirada de molestia del castaño.

—Bueno como ya ambos sabemos la ejecución de los traidores fue un total fracaso…

—¿Me citaste para discutir venganza? Que poco angelical de tu parte

Belcebú sonrió moviendo la cabeza de lado haciendo que un escalofrío recorriera la columna del más alto.

—No —Contestó Gabriel aclarándose la garganta— En realidad quería revisar o más bien actualizar los términos de nuestras reuniones…

—¿A qué te refieres? —Dijo levantando una ceja el Lord del infierno —¿Qué términos?

Contra las creencias que pudieran tener el cielo e infierno, Gabriel y Belcebú a pesar de ser enemigos mortales jurados, eran también colegas que habitualmente salían para conversar, hablaban del cielo, el infierno, los avances en el Armagedón, las nuevas políticas de pecados y un sinfín de cosas más.

—B-bueno —Al arcángel le hubiera gustado sonar menos nervioso—A lo que me refiero es que… ¿Cómo llamas tú a estas reuniones?

El pelinegro dejo de lado las botanas y sólo movió la cabeza sin entender a qué quería llegar su contrario.

—Pues… Las llamo reuniones de mierda para hablar de la cantidad de mierda que tenemos que soportar como líderes respectivos de nuestros bandos y tú me estas arruinando la de hoy —Soltó con molestia el demonio.

—¿N-no lo nombrarías fraternizar?

Belcebú casi escupe la cerveza que estaba bebiendo, tosió un par de veces antes de volver a mirar a su compañero.

—¡¿Fraterni qué?! ¡No es estoy fraternizando contigo! ¡Somos enemigos!

—Se supone que Crowely y Azirafel también y mira lo que paso…

—¡No te atrevas a compararme como ese inútil traidor! — Amenazó el señor de las moscas desde su lugar.

—Cuando descubrimos el plan de Azirafel en el cielo —Explicó Gabriel— Michael y Uriel me mostraron unas fotografías del par de traidores y me dijeron que claramente estaban "fraternizando" y lo negué pensando en que no era posible ya que… Bueno… Nosotros hacemos lo mismo…

—¡N-no es lo mismo! —Exclamó con los brazos cruzados el señor de las moscas —¡Nosotros lo hacemos por trabajo! ¡A-además ni siquiera me agradas!

—¿No te agrado? —Preguntó el arcángel con la mirada triste y los hombros decaídos.

—¡Pues no! ¡Somos rivales! ¡¿Lo olvidas?!

—P-pero eso es diferente a que no te agrade…

—¡¿Acaso te agrado yo?!

—¡Si!

Belcebú no dijo nada a eso, por primera vez en muchos milenios se había quedado sin palabras, mientras tanto Gabriel solo desviaba la mirada algo avergonzado.

—M-me agradas, disfruto tu compañía, eres el único que entiende todo lo que conlleva ser el líder y hacer cumplir el trabajo…

El señor de las moscas se acomodó recto en su lugar y jugueteo con una pequeña mosca sobre el mantel.

—N-no me desagradas… Me sacas de quicio, sé que te patearía el trasero en el campo de batalla… Y comparativamente hablando estar contigo no es tan horrible…

El silencio inundó el lugar, era como si de pronto todas las voces alrededor se hubieran apagado y sólo quedaran ellos dos.

—Y… —Habló primero Gabriel— ¿Eso donde nos deja?

—N-no podemos fraternizar… Es decir, somos enemigos…

—No somos enemigos B… Y si lo fuéramos ¿qué caso tiene? El fin del mundo ha sido cancelado indefinidamente…

—¿Entonces que somos?

El arcángel no supo que responder a aquello, así que solo le miro largo rato y alzó los hombros en señal de no tener una respuesta, pero con una gran sonrisa en el rostro, el demonio hizo lo mismo y alzó su tarro de cerveza.

—Un brindis…

—Sabes que no be…

—¡Un brindis dije!

Gabriel rodó los ojos y tomo su propia bebida.

—Por nosotros y lo que somos…

—¿Y qué somos?

—¡A quién le importa!

Ambos chocaron las bebidas y tomaron de un solo trago riendo por lo ocurrido, el alcohol quemó la garganta del arcángel, pero no era nada a comparación de lo que quemaba la sonrisa de Belcebú en su interior.

Por su lado el demonio pensó que fácilmente podría acostumbrarse a ese nuevo tipo de reuniones, además sin tener que planear un fin del mundo, a ambos les quedaría mucho tiempo libre que compartir.


Espero que lo hayan disfrutado y cualquier comentario es bienvenido, muchas gracias por leer, un beso y abrazo.