Disclaimer:

Good Omens es una serie de televisión basada en la novela de 1990 Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas son una serie de historias cortas no relacionadas entre sí, en su mayoría sobre Gabriel y Belcebú, pero también habrá la aparición de otras parejas.


Propósito

El arcángel Michael también llamado príncipe de las naciones y quien fuera elegido para derrotar a Satanás en el juicio final, había perdido su camino… Sin una guerra y sin una misión que cumplir ¿qué le quedaba? Esa era la pregunta que se hacía día con día mientras paseaba por los pasillos del cielo.

En cierta mañana particularmente aburrida y llena de papeleo dejado por Gabriel, Michael llegó a su punto máximo de frustración y decidió dejar la comodidad de su oficina por algo que le supusiera un verdadero reto, aunque eso le costará la desobediencia o la desincorporación.

—¿Es aquí? —Murmuro frente a una sólida puerta negra— Bueno si no es igual me puedo enfrentar a cualquier demonio que este dentro.

Contra la idea común que se pudiera llegar a tener, los ángeles y demonios podían ingresar libremente entre los terrenos de cada bando, no es que fuera una práctica común (y tampoco es que existiera la necesidad) pero si un arcángel o duque del infierno lo hacía no había problema con ello.

Gracias a eso, Michael podía "visitar" los sucios pasillos del infierno, aunque las condiciones del lugar le repelían, no estaba dispuesta a irse sin un enfrentamiento y quien mejor para ello que el demonio más irascible de todos, Lord Beelzebub…

Observando nuevamente la puerta frente a sus ojos, pensó en tocar, pero se arrepintió a medio camino pensando "vengo aquí por una pelea, los modales no son necesarios" y abrió sin más…

Al entrar su boca cayó con asombro frente la escena que tenía por delante; el arcángel Gabriel, mensajero de Dios, sentado sobre el regazo del príncipe del infierno Beelzebub, y no sólo eso, sus bocas libraban una batalla campal la una contra la otra.

—¡Gabriel! —Gritó Michael— ¡¿Es por esto por lo que no terminas tu papeleo?!

El aludido se levantó sorprendido y trato de arreglar sus ropas y cabello, su rostro estaba rojo de vergüenza.

—¡P-puedo explicarlo! —Exclamó nervioso— ¡No es lo que parece!

—¡¿No parece que te estas besuqueando con el señor de las moscas?!

—Tal vez si es lo que parece… Pero puedo explicarlo…

La castaña levanto una ceja y cruzó los brazos golpeando el suelo con su pie izquierdo.

—Tal vez no puedo explicarlo…

—¡¿Y se podría saber qué haces tú en mi oficina?! —Preguntó desde su lugar con molestia mientras la mosca en su cabeza zumbaba furiosa.

—¡Vengo a retarte a un enfrentamiento!

Gabriel y Beelzebub se miraron alzando una ceja y después volvieron a ver a Michael.

—Eso no va a pasar —Respondió con tranquilidad el pelinegro.

—¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!

—Las nuevas políticas Michael —Intervino el mensajero de Dios— Estipulan que hasta nueva indicación los enfrentamientos entre ángeles y demonios quedan prohibidos.

—¡¿Y cuándo se emitió dicha orden?!

—Al fracasar la ejecución de los traidores —Dijo con indiferencia el Lord del infierno— Así que lárgate de mis aposentos ahora….

—Pero…

Antes de que pudiera agregar algo más, un milagro demoniaco la arrojo fuera de la oficina.

—¡Gabriel tendrá el triple de trabajo esta semana!

Exclamó el guerrero del cielo antes de buscar una salida de aquel lugar, ya que el señor de las moscas le dejo bastante lejos de la salida.

Pasaron varios días y la melancolía de Michael no disminuía, el cielo se volvía cada vez más monótono y aburrido, tanto era su hastío que decidió comenzar a encargarse personalmente de la clasificación de los archivos en vez de entregárselo a los ángeles de menor rango.

La sala de archivos era un espacio enorme que conectaba cielo e infierno a través de un elevador, existían cientos de gavetas que contenías a su vez cientos de archivos, sólo los más organizados y diestros podían dar con lo que buscaban a la primera.

Así el arcángel suspirando de aburrimiento se dio a la tarea de comenzar a evaluar y acomodar sus propias carpetas.

—¿Michael? —Le interrumpió Dagon— Que extraño verte en esta área ¿qué te trae por aquí?

El arcángel le miró y luego observó a su alrededor pensando que se había equivocado de sector, pero claramente seguía encontrándose en el cielo.

—La verdadera pregunta es ¿qué haces tú aquí?

—Bueno soy la encargada oficial de todos los archivos en el infierno y puedo decirte que hago un trabajo estupendo….

—¡Pero esto no es el infierno!

—¡Yo le pedí ayuda! —Intervino entonces Uriel— ¿Sabías que ellos manejan un método humano llamado Sistema Dewey de clasificación? Es mucho más rápido que el de nosotros…

Michael pasó los ojos entre su compañera arcángel y el demonio sin entender que era lo que sucedía.

—¡¿Desde cuándo son ustedes amigas?!

—Oh… —Dijo con naturalidad la morena— Pues en la reunión de paz congeniamos un poco y…

—¡¿Cuál reunión de paz?!

—La que se realizó entre cielo e infierno… ¿No recibiste el memo?

La más alta bufó con molestia y se dio la vuelta enfadada, las cosas a su alrededor estaban cambiando a pasos agigantados y al parecer ella era la única que no se enteraba.

—Entonces voy y me enteró que existe un pacto entre cielo e infierno del cual yo nunca fui informada y… ¡¿Ligur estas escuchándome?!

El demonio alzó la vista de su teléfono algo confundido, en realidad no estaba prestando atención a su compañera.

—Si, si… El cielo e infierno…

Después del no-apocalipsis cuando el anticristo había rechazado su destino y reparado todo lo acontecido, Ligur fue uno de los incluidos en el proceso, y también seguía teniendo contacto con el arcángel.

—¿Y se podría saber que es tan importante en tu teléfono para ignorarme? —Reclamó la más alta sorbiendo su bebida.

—Es Hastur… Desde que a cada demonio en el infierno se le asigno un teléfono ha estado enviándome cosas ¿sabes que significa una berenjena?

—¡¿Me ignoras por una berenjena?!

Las personas en el lugar voltearon a mirarlos extrañados, Michael se encogió en su lugar y miró con molestia a su compañero.

—Sabes lo que creo, que te estas tomando muy en serio todo esto… El fin del mundo se canceló sigamos adelante…

—¡¿Seguir adelante?! ¡Literalmente he perdido el propósito de mi vida y tú me pides que siga adelante!

—Y yo perdí la vida… Desaparecí por completo, la nada ¿tienes idea de que es eso? No, entonces deja de quejarte y busca algo nuevo… Mira me gustaría quedarme a discutir contigo, pero tengo que llevar a Hastur a realizar algunas tentaciones… Nos vemos.

El demonio se levantó de su asiento y desapareció entre la multitud de forma sobrenatural, dejando a Michael sola, termino su bebida y volvió al cielo aún más inconforme que antes.

—Bien Michael…— Dijo tristemente el arcángel sentada frente a un claro y cristalino lago— Esto es lo que nos queda, adaptarnos a la paz y tranquilidad de… La tierra…

Arrojo una piedra que cayó en el agua alterando la tranquilidad del estanque, observo las pequeñas ondas hasta que volvió a la normalidad.

—Vaya… ¿Así es cómo luce entonces un guerrero vencido?

—¡No tú!

Michael no tenía que girarse para ver de dónde provenía aquella voz, la reconoció al instante, así como el olor a azufre y la brisa helada del viento.

—¿Es esa la forma de recibir a tu ex – amigo?

El rey de los demonios comenzó a avanzar hasta donde se encontraba el arcángel, había adoptado una forma humana pero su presencia seguía siendo aterradora, cualquier otro se hubiera inclinado ante él, pero no Michael, Michael no le temía.

—¡Largo de aquí Lucifer! —Indicó sin molestarse en mirarlo— Con o sin fin del mundo bien puedo clavarte una espada en el pecho.

—Soy Satanás —Indicó el maligno— Lucifer era mi antiguo nombre…

—¿Acaso te pregunte?

El ex – ángel Lucifer sonrió, se encontraba justo al lado del guerrero del cielo, pero este no hizo ademan de moverse o sentirse amenazado.

—Siento tu duda, tu inseguridad… No es que yo quiera estar aquí, es que tú me has llamado…

—¡¿Qué yo te he llamado dices?! —La castaña se puso de pie y encaró a Satanás— Tú egocentrismo no ha hecho más que incrementar con los años… Pero sabes que todo esto pasó porque eres un cobarde…

—¿Soy un cobarde?

—¡Si lo eres! ¡El anticristo se negó a la destrucción porque tuviste miedo de enfrentarme!

El rey demonio rio con diversión, era un sonido extraño y probablemente no se había escuchado en milenios, sin embargo, eso no hizo retroceder a Michael.

—¡¿De qué te ríes?!

—Oh Michael… ¿Y dices que yo soy el egocéntrico? En los viejos tiempos estarías a un paso de caer…

—¡¿Me estás amenazando?! —Dijo cruzando los brazos el arcángel.

—Cálmate… Como te habrás dado cuenta las cosas están cambiando…

—Si, lo he notado —Respondió apretando los dientes al recordar cómo se enteró de todo lo que nadie se había molestado en decirle.

—Si te sirve de consuelo Dios tampoco me aviso de nada a mí… Yo subí a la tierra y resulta que el anticristo se había revelado… No eres la única que siente que ha perdido el camino…

—¿Cómo lo sa…?

—Te dije que tú me llamaste —Interrumpió con una sonrisa Satanás— No he dejado de preguntarme ¿qué es entonces lo que debo de hacer? ¿para es que me revelé en primer lugar? ¿Y sabes qué?

—¿Qué?

—La verdad es que no tengo aún la menor idea…

Michael rodó los ojos y suspiró, escuchar a Lucifer decir eso sólo logró que el vacío en su interior aumentará.

—Pero… — Indicó nuevamente el amo de los demonios alzando la barbilla del arcángel— ¿Es necesario tener un propósito?

—¡Claro que lo es! —Exclamó esta alejando su mano con un manotazo— ¡Es eso lo que nos define, lo que somos! ¡¿Sin una meta que se supone que seamos o hagamos?!

—Creo que el mensaje que quiso dar Adam —El uso del nombre humano del anticristo sorprendió a la castaña— Es que podemos ser y hacer lo que queramos… Las cosas cambian, el tiempo corre ¿por qué llorar sobre leche derramada?

—Me estás diciendo que estás conforme entonces ¿qué ya no quieres tu venganza?

—Nunca quise una venganza —Dijo Satanás alzando los hombros— Yo quería mi libertad y si lo analizó en realidad nunca la tuve, siempre sujeto al apocalipsis y preparar la guerra… En cambio, ahora ¡Mírame! Hablando libremente con el soldado destinado a darme muerte ¿no es irónico?

Michael río también pensando en lo completamente incoherente de la situación, allí estaba ella, el guerrero del cielo conversando una soleada mañana con nada más y nada menos que el rey demonio Satanás antes conocido como el arcángel Lucifer.

—Supongo entonces que tu sugerencia es que renuncie a buscar mi destino ¿no?

—Creo que más bien deberías ampliar el panorama… ¿Estás libre esta noche?

La propuesta sorprendió a la castaña quien alzo la ceja sin entender a que se refería.

—¿Qué te parece a las 8? Hay un excelente lugar justo en el centro —Continúo el demonio mientras se abría debajo de él la tierra— Te envió la dirección…

—No he dicho que sí…

—No llegues tarde —Contestó guiñando el ojo con una sonrisa— Oh y antes de que lo olvide, aún no te he agradecido por lo de Cabanel, esa pintura realmente exalta mi belleza…

—¡No sé de qué hablas! —Indicó el arcángel desviando la mirada.

—Lo sabes… Te estaré esperando.

Y así como llegó se fue, Michael sonrió divertida y regreso al cielo, donde encontró una nota en fino papel negro con letras doradas que indicaban una dirección.

Aunque aún se sentía molesta por los cambios que habían llegado y el hecho de que la misión para la que se había preparado por años fracasará, se dio cuenta que ahora ella misma podía elegir un nuevo propósito que la satisficiera, así como también tomar las decisiones que le apetecieran.

—Una cena no suena tan mal…

Murmuró para sí misma mientras guardaba la tarjeta y se encaminaba a la tierra para buscar un traje de acuerdo con la ocasión.


Espero que lo hayan disfrutado y cualquier comentario es bienvenido, muchas gracias por leer, un beso y abrazo.