Capítulo 13
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Angela Pov**
-Agente Webber – hable a través del intercomunicado empotrado en la pared-
-Su huella digital – respondieron de vuelta y bajo el mismo intercomunicador se desplego un moderno tablero, posicione la palma de mi mano y una luz azul recorrió de forma vertical, luego se tornó verde y una voz mecánica contesto "acceso concedido" – Adelante señorita Webber – la puerta se abrió y me encamine directamente a los ascensores-
Había dos gorilones vestidos de negro, llevaban gafas y tenían una especie de comunicador en su oreja derecha, me llamo la atención que reforzaran la seguridad del recinto, presione la tecla de llamada del elevador y antes de que retirara mi mano sucedió algo extraño; me retenían por la espalda.
-Identifícate – susurraron en mi oreja-
-¡Quítame las manos de encima! – impulse mi puño hacia atrás y le golpe la cara – esto que estás haciendo no corresponde al protocolo – le recrimine al hombre que ahora tenía la mano en su cara y sus gafas torcidas-
-Nuestro protocolo lo imparte nuestro jefe, no agentes de bajo rango – hablo el segundo gorilon que se abalanzo sobre mi sin darme tiempo de reaccionar, caímos al piso y el quedo sobre mí-
-Lo repetiré una vez y espero que te quede claro – subí mi rodilla con fuerza y aseste un gran golpee en sus pelotas, cuando se retorció lo quite de encima con un fuerte empujón y me puse de pie – Agente Webber, idiota – sentí como apretaban mi cuello desde atrás y mi respiración corto su flujo inmediatamente, mis tacones se resbalaban del liso piso de mármol, enterré mis uñas en los ojos del tipo, me soltó de inmediato y con una fuerte patada lo estrelle contra la muralla cercana al elevador, un ruido sordo y él se desplomo-
-Te voy hacer pedazos – gruñeron tras de mí, me volteé y me puse en posición de ataque-
-Bravo, Bravo – aplaudió un señor pálido como la nieve, de cabellos negros y largos – que mujer más intrépida – sonrío de manera escalofriante – No puedo creer que dejaste como lastre a dos de mis hombres más fuertes-
-¿Hombres? – solté una carcajada amarga – hombre no es aquel que ataca a una mujer por la espalda – mire al tipo que yacía tirado junto al elevador y al otro que aún no lograba ponerse de pie – es más, un hombre no golpea a una mujer-
-Y tienes buen carácter – se mofo-
-¿Tu eres? – conteste cortante, acomode mi ropa – Jamás te había visto por aquí -
-Suficiente – hablo Heidi – deja de comportarte como una peleadora callejera-
-¿Peleadora callejera? – le recrimine – ¿te estás escuchando?, ¡si no fuera porque actué en defensa propia uno de estos dos idiotas me habría asfixiado!-
-Tú no deberías estar aquí – me miro furiosa-
-Tú me mandaste llamar, dijiste que viniera en cuanto pudiera-
-Debías venir por la tarde – dijo fríamente – avisar o reportarte antes -
-Por la tarde es el matrimonio de Cullen y Vulturi – agregue acomodando mi chaqueta-
-Sube a mi despacho ahora – me miro nerviosa-
Me apresure a entrar al elevador y en un segundo me encontraba en el pent-house, entre al despacho de Heidi, me apresure a su laptop y visualice las cámaras, subí el volumen y la veía discutir con el señor extraño-
-no me habías informado sobre la boda – el hombre de cabellera negra abofeteo a Heidi de manera brutal-
-Yo tampoco, sabía nada – chillo ella – se supone que este grupo de ineptas deben informarme todo lo que sucede dentro de esa casa y no lo hacen como deben –
-¿Entonces me estás diciendo que trabajan para ustedes pero no les informan de todo? – volvió a abofetearla con fuerza y esta vez Heidi cayó al suelo – ¿Qué clase de trabajo estas llevando a cabo? – le grito – Tu, mi hermano y mi cuñada acabaran con todo lo que he construido y yo no permitiré que eso pase – la levanto del piso agarrándola por el cabello – Quiero que elimines a esas cuatro, ya no me interesa siquiera conocerlas – yo observaba todo y no daba crédito a lo que escuchaba-
-Si las elimino a todas en el mismo momento los Cullen sospecharán – veía como las manos de Heidi temblaban de manera descontrolada-
-Me importa poco lo que pase con los Cullen, una vez casado ese niño rico con mi sobrina, no los necesitaremos más y deshacernos de ellos uno por uno será sumamente fácil – la zarandeo fuertemente-
-Como ordenes padre – por el amor de dios, mi estómago se contrajo, Heidi no es Volter, ella es una Vulturi, ahora muchas cosas estaban tomando forma dentro de mi cabeza-
-¿No me estas ocultando nada más?-
-Yo…-Heidi titubeo – hace unos días Ángela me conto sobre la carpeta que Esmeralda tenía en su poder hace años, donde encontraba información de todo lo que sucedía con ustedes-
-¡Maldita sea Heidi! – el padre de Heidi la aventó con fuerza contra una de las paredes – Dijiste que ya no existían esas pruebas, que ustedes las habían desaparecido -
-No pensé que fuera de mayor importancia – sollozaba-
-Si a Esme le dimos una oportunidad fue por las ineptitudes de mi hermano para retener a Cullen; no funciono y por eso estoy buscando la forma de sacarla del camino, como siempre yo tengo que limpiar sus estupideces-
-No es necesario, que me golpees – grito Heidi mientras se ponía de pie – ahora déjame hacer mi trabajo y ver cómo me deshago de estas cuatro-
-Más te vale querida hija, ya sabes que los Vulturi no damos segundas oportunidades – salió por la puerta-
Me aparte del escritorio de Heidi y cerrando todas las ventas de vigilancia, me apresure a sentarme en uno de los sillones que tenía vista hacia toda la ciudad, tendría que calmarme para poder salir de aquí sin tener problemas con Heidi.
Espere por largo tiempo pero Heidi no aparecía, me estaba sintiendo nerviosa; saque mi móvil y envié un mensaje a Alice
Alice, necesito que durante la boda no pierdas de vista a Jasper, es de vital importancia – AW
A los minutos respondió Alice.
Okey, vuelve pronto Black te espera – AB
Ante el mensaje de mi amiga sonreí con melancolía y recordé el día en que las cosas cambiaron para los Cullen y los Black
Flashback…
-¿Qué estás haciendo tú aquí? – me apresure a sacar a Jacob del salón donde se encontraban los Cullen después del accidente de Esme-
-Vengo a dar mi apoyo – respondió con tranquilidad-
-No es el momento de provocaciones Jake, de verdad todo esto es difícil para ellos como familia-
-Ángela mis relaciones con Cullen no han sido malas toda la vida, confía en mi bonita – beso mi frente con ternura y se encamino nuevamente hacia donde se encontraban los hermanos Cullen-
La cara de los Cullen estaba un poco desgarrada por el dolor, su primer movimiento fue ponerse de pie y luego de una charla que no logre escuchar, Jacob abrazo de forma hermanable a cada uno de los chicos, se quedó junto a ellos unos minutos y luego volvió a mi posición.
-Te dije que no sería tan difícil – me susurro en el oído-
-Pensé que todo acabaría en un desastre total – masculle-
-Debía arreglar la situación si quiero verte más seguido – me guiño un ojo y salió de la casa con completa tranquilidad, dejándome sonriente y nerviosa-
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.Fin Flashback*
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-Ángela – la voz de Heidi me sobresalto-
-Heidi, ya es hora de irme – trate de zafar – los Cullen me necesitan en la vigilancia y seguridad-
-Tenemos que hablar – apunto una de las silla-
Me senté con total normalidad y saque el móvil de mi bolsillo.
-Cómo puedes ver, has causado un espectáculo con los guardaespaldas de un cliente importante – dijo con seguridad, ugh dios como pudimos creerle este teatro tanto tiempo… cuenta hasta diez Angie, me repetía mentalmente, no sueltes la lengua ahora – Y eso te traerá cargos por incompetente – ¿qué numero llevaba 5? 31? Ugh explote-
-¿Con un cliente importante? – hable con ironía – Sería mejor si dijeras que eres Vulturi y que nos has estado manipulado a tu antojo – me puse de pie y camine por su despacho – escuche todo Heidi, escuche cuando te llamo hija, cuando dijo que acabaría con todos -
-¡Tú no has escuchado nada! – grito de forma desmedida-
-Eres una marioneta más de este circo – la encare – eres tan poca cosa y tienes tan poca confianza en ti misma que dejas que te pongan la mano encima cuando le da la gana -
-¡No eres quien para juzgar! – se puso de pie y me apunto con su arma – tu nunca te has sentido obligada a nada – dijo con desprecio-
-¿Ahora me vas a matar? – me reí con nerviosismo – eres igual o peor que ellos – los ojos de Heidi se llenaron de lágrimas, todo sucedió de forma lenta, ella apretó el gatillo y yo empuje su escritorio dejándola atrapada entre la pared y la mesa de caoba, su bala impacto en mi brazo y Salí corriendo del despacho -
Trabe la puerta y me dirigí al panel de interruptores de energía del edificio, los baje todos y se quedó todo a oscuras, corrí escaleras abajo; llame a Jacob y al tercer timbrazo atendió.
-La boda ya casi empieza, ¿dónde estás? – fue lo primero que dijo en forma cariñosa-
-Necesito que vengas por mí al centro de Seattle – dije apresurada – mi ubicación te la envié por wathsApp-
-¿Qué diablos pasa Ángela? – su voz se tornó preocupada-
-No tardes Jake – un sollozo escapo de mis labios y el motor del auto sonó a través del teléfono-
-Voy por ti Ángela – dijo angustiado – no tardo nena, aguanta y no cortes la llamada-
Las alarmas comenzaron emitir su característico ruido y yo no dejaba de correr escaleras abajo, sentí pasos aproximarse y me escondí bajo uno de los rellanos de la escalera.
-Debe venir por el piso 9 corran – grito uno de los guardias-
Espere que el eco de sus pisadas se alejara y empecé mi descenso nuevamente, mi pecho se sentía apretado, la angustia me estaba ganando una vez más, el miedo de no volver a ver a mis amigas o pasar una tarde con Jake, me estaba revolviendo el estómago y me entraban ganas de llorar y gritar, mi brazo latía y no dejaba de sangrar, llevaba mi arma en la mano y al llegar al piso 2 ante mi apareció uno de los guardias.
-Lo siento bonita – me apunto y yo no di tregua dispare a matar, el hombre se desplomo y su camisa se manchó de rojo – eres una perra – me disparo desde el piso y su tiro fallo, volví a dispararle y esta vez le di entre las cejar, quedo inerte y sus ojos sin vida-
Llegue al Hall principal y en el centro de este estaba Heidi con un arma en mi dirección.
-Siempre envidie tu agilidad – una lagrima broto desde su ojo izquierdo – lástima que lo que alguna vez forme, deberé eliminarlo – sonrió con ironía-
La salida estaba frente a mí y sin dudar le dispare en una pierna no pretendía matarla, pero se estaba interponiendo en mi escape, cruce las puertas de vidrio forjado y corrí calle abajo, sosteniendo mi brazo y mi arma la embutí entre mis vaqueros y mi camisa; Mi teléfono vibraba de forma seguida, lo saque y conteste sin pensar.
-¡¿Por qué diablos no atiendes?! – gruño Jake – me estoy muriendo sin saber que eran esas malditas alarmas y esos disparos-
-Dime que estas cerca – implore-
-A cinco minutos de la Plaza central – contesto – Nunca en mi vida corrí tanto mi auto – sonreí ante la idea de forzar un poco su Lamborghini Gallardo-
-Estaré frente a la iglesia – corte la llamada y corrí como si mi vida dependiera de ello-
Al llegar frente a la imponente Iglesia, visualice el auto de Jacob estacionado y el caminando de un lado a otro como león enjaulado, vestía un hermoso smoking, el que elegí yo cuando me pidió que lo acompañar a comprarlo, al llegar junto a él me acogió en sus brazos con delicadeza.
-Nena por dios – tomo mi cara con ambas manos – ¿Quién te hizo esto?-
-Tenemos que salir de aquí Jacob – lo empuje hasta el auto – por favor-
Jacob abrió la puerta del copiloto y me disponía a entrar cuando me sujetaron del brazo con fuerza y me tiraron hacia atrás.
-Tú vienes conmigo – me tironeo uno de los gorilones a los que noquee esta mañana, el puño de Jacob impacto en la mandíbula del gigante y no se detuvo siguió golpeándolo hasta que quedo por el piso-
-Sube al auto – me grito Jake-
El corrió hasta el otro lado y arranco con brusquedad, mire por el espejo lateral y vi claramente dos autos negros y blindados siguiéndonos.
-No dejare que te pongan una mano encima – Jake pasaba los cambios con maestría y el auto alcanzaba cada vez más una velocidad vertiginosa-
De mi boca no salía una palabra, solo podía mirarlo con sorpresa.
-Te quiero Ángela, no dejare que te arrebaten de mi lado – Jake apretó mi mano con dulzura y uno de los autos nos embistió con rudeza por el lado derecho, yo grite desesperada, Jake maniobraba para no perder el control del auto-
-¡Jacob! – un grito gutural salió de mi interior, apreté su mano y acto seguido el auto se fue contra las barreras de contención, no hubo tiempo de nada, sentí mi cabeza impactar con la ventana y todo comenzó a dar vueltas, deje de respirar y todo fue oscuridad…
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Alice Pov**
-Jasper Cullen – hablo el sacerdote – aceptas a Katherina Vulturi Terra, como tu esposa, para amarla…- Jasper miro hacia donde estaba yo y contesto con monotonía-
-Sí, acepto – el sacerdote se vio un poco sorprendido la forma en que Jasper lo interrumpió-
-Con el poder que me otorga la santa iglesia yo los declaro marido y mujer- sentencio, Kate se lanzó a los labios de Jasper con desenfreno y algo dentro de mí se rompió, no derrame ninguna lagrima, tuve entrenamientos para mantenerme impasible y ahora no sería la excepción-
Todos aplaudían con delicadeza, mire a Carlisle Cullen que parecía estar ausente y sentí la ausencia de Esme, seguro ella hubiera interrumpido y pardo este circo.
-Ya sabias que una mucama no se queda con el millonario – susurro Tanya en mi oído mientras caminaba hacia delante a felicitar a los flamantes novios-
-Ignórala – susurro Bella, quien se encontraba del brazo de Edward-
-Debí haberme quedado con Rosemery en la mansión – gruñí-
-Kate insistió en tenerte aquí – dijo Edward – no entiendo sus actitudes – Ugh, pobre ingenuo -
-Mejor así – dijo Bella, dándole palmaditas en el brazo – que no entiendas- Edward la miro divertido-
-Es increíble que estos animales no tuviera consideración por el estado de mi madre – agrego Emmett -
Todos tiraban arroz y aplaudían, la limusina esperaba por los novios, pero no era la que trajo a la novia…era otra; Vi como el señor que abría la puerta a los novios, le guiñaba a un tipo de negro que estaba lejos de todo el tumulto de gente.
El primero en subir a la limusina seria Jasper, pero algo no estaba bien…recordé las palabras de Ángela
-¡Jasper! – grite desesperada-
Todo sucedió de manera rápida, Jasper se giró a mirarme y su esposa Kate con gesto desdeñoso me ignoro y subió primero, toque el brazo de Jasper y el auto exploto.
Sentí como mi cuerpo y el de Jasper salía expulsado hacia atrás e impactábamos con una superficie dura, mi cabeza no proceso nada más…solo me deje arrastrar
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