Capítulo 14: tenemos que huir.

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Bella Pov**

-Anabella – grito Rosalie mientras corría por el pasillo del hospital junto a Sue-

-Oh por dios Rose – la abrace y llore como una niña pequeña-

-¿Han dicho algo? – me aparto y me tomo por los hombros – ¿Qué diablos paso? – me zarandeo, mientras yo me ahogaba con mis propias lagrimas – ¡dime algo!-

-Ellos se estaban por ir, la limusina, Ali… ella lo detuvo – hablaba atropelladamente – todo fue una explosión de espanto – mis lágrimas volvieron a salir como torrente – ellos volaron y ya no… no despertaron-

-¿Cómo que volaron? – Rosalie soltó una lágrima y la limpio rápidamente, sus manos no dejaban de temblar-

-Rosemery tienes que calmarte tu estado no ayuda a que nos calmemos -intercedió Edward-

-¡Tú no te metas! – le grito Rosalie, poco duraría su máscara de indiferencia, ella adoraba a Alice y se perfectamente que esto no era fácil para ella -

-Rose, todos estamos nerviosos – Emmett tenía los ojos hinchados y rojos-

-Nada de esto estaría pasando si no fuera por culpa de ustedes y su maldita vida – grito Rosalie empujando a Emmett con enojo-

Rosalie seguía golpeando el pecho del grandulón y empujándolo, este ni siquiera se movía un centímetro y trataba de retenerla por las manos.

-Tu culpa…- Rosalie se dejó vencer y el la abrazo, apretándola junto a él-

Nada de esto parecía real fue todo tan abrupto, nadie lo espero, solo nos sorprendió a todos por igual…

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Flashback

-¡Jasper! – grito mi menuda amiga, abriéndose paso hasta él-

Luego de esa breve palabra todo fue caos…

El cuerpo de Alice y Jasper fue eyectado hacia atrás por los aires, la limusina era una hoguera que desprendía lenguas de fuego y un espeso humo negro, poca gente quedo de pie y corría en distintas direcciones, mi cuerpo estaba cubierto por el que suponía era Edward, comencé a toser desesperada, todo mundo gritaba, era una locura todo…

Mis oídos pitaban y todo daba vueltas, trataba de enfocar mi visión pestañeando un montón de veces… cuando fui consciente de que era lo que sucedía, trate de ubicar a Alice, me quite a Edward de encima y me puse de pie, me faltaba un zapato, mi cabello estaba desordenado y mi vestido en girones.

-¡Alice! – trate de gritar lo más fuerte posible ya que la toz me invadía-

-Anabella – Edward puso sus manos sobre mis mejillas – ¿estás bien? – me recorrió con la mirada – ¿te duele algo? – su aspecto era desastroso, su cara estaba con polvo y su cabello de un tono gris, lleve mi mano a mi oído y tenía un poco de sangre-

-Edward…- tocía sin poder detenerme – ¿Dónde está Alice? – mis piernas tiritaban, y los gritos no cesaban-

-Dime si estás bien – me zarandeo con suavidad-

-¡¿A quién diablos le importa si estoy bien?! – hable rápidamente – ¿dónde está Alice?-

- ¿Quién es Alice? – me miro confuso y yo me quede en silencio… debía controlar mis nervios -

-¡Hijo! – Carlisle apareció ante nosotros con miedo y espanto surcando sus finas facciones, con manchones negros por todo su rostro y leves rastros de sangre bajo sus fosas nasales – ¿están bien? – nos miraba asustado

-¡Ayuda! – escuche la voz de Emmett entre la multitud – ¡Papá!-

Todo mundo llamaba a sus familiares y el humo aún no se dispersaba del todo, cuando logre divisar a Emmett, también divise a la duende, un jadeo salió de mi boca y aunque mi cuerpo tiritaba y se estremecía, me puse a correr esquivando a la gente y saltando a los que aún estaban tirados en el piso.

-Ali – me tire de rodillas junto a ella, pero sus ojos estaban cerrados y uno de sus oídos sangraba – abre los ojos bonita-

-Ya no tardaran en llegar las ambulancias – dijo Emmett, que tenía en sus brazos a su hermano inconsciente tal cual Alice-

-Ali – volví a susurrar, tome su cabeza con delicadeza y mis manos se empaparon de sangre, para este momento mis lágrimas salían sin detenerse-

Las ambulancias llegaban y se marchaban con damnificados, al momento en que llego la autoridad a cargo de toda la situación, me sorprendió que fuera Charles Swan…mi padre.

-¡Un camillero por aquí! – grito Charlie y unos auxiliares de salud se apresuraron hasta nosotros-

-¡Necesito un respirador! – grito un joven moreno de no más de 30 años – chica de alrededor de 23 años pronta a entrar en un código rojo – Mis piernas se doblaron y Edward me sostuvo mientras un grito lastimero salía de mi-

-¡Hagan algo! – chille histérica-

-¿Qué diablos es un código rojo? – pregunto Emmett-

-Entrara en coma por crisis respiratoria – contesto Carlisle Cullen, uno de los camilleros que se encargaba de su hijo le hizo señas para que lo siguiera – Me voy con Jasper – agrego rápidamente, sus ojos estaban llenos de lágrimas – los veo en el hospital – Carlisle corrió a la ambulancia, dejándome con sus hijos y con la imagen de cómo me arrebataban a Alice-

-Déjenme ir con ella por favor – me libere de Edward y trate de alcanzar a los enfermeros-

-¿Es usted familiar directo? – pregunto el enfermero-

-No, pero…- me interrumpieron-

-Entonces no puede subir-

-¡No sea idiota! – grite empujándolo – ella me necesita-

-¡Ella no necesita a nadie, no ves que está casi muerta! – grito Charlie reteniéndome por el brazo con brusquedad-

-¡Quítale las manos de encima! – Edward empujo a mi padre y me puso detrás de él-

-Lamento tener que ser brusco con tu novia – ironizo Charlie – pero deben mantenerse a raya, para que podamos hacer nuestro trabajo-

-Bien has dicho – gruño Edward – hagan su trabajo y no vuelvas a tocar a MI novia – Charlie enfoco sus ojos en mí y sonrió petulante-

-Entonces señor Cullen, si hablamos de respetar, le diré que si vuelve a levantarme la voz o a tocarme, me veré en la obligación de arrestarlo-

-No tienes por qué arrestarlo – sisee entre dientes – el solo me defendió-

-¿Y alguien como tú no sabe defenderse sola? – hablo más fuerte – tenía entendido que a las niñas como tú les enseñan bien en su agencia… de trabajo digo – alguien puede decirme ¿qué demonios fue todo eso?...sin más se dio la vuelta y se fue a encontrar con los Vulturi que seguían reunidos en torno a los residuos de la limusina llorando y lamentándose -

La ambulancia se fue y quede bajo la mirada atenta de los Cullen…

-Es la segunda vez que escucho eso de las agencias – hablo Emmett – y créeme Anabella que ya no se me olvidara el tema-

-No tengo cabeza para tonterías Emmett – trate de ignorarlo-

-¿Por qué te preocupa tanto Alicia? – la pregunta de Edward me tomo por sorpresa-

-¿Por qué te preocupa tanto Jasper? – contraataque nerviosa-

-Porque es nuestro hermano – corto Emmett – Y Alicia no es nada tuyo-

-Sus padres no están aquí - respondí nerviosa-

-Alicia es huérfana Anabella – la voz de Edward era fría y tajante-

-No sé ni que estoy hablando – me largue a llorar, mis nervios me estaban traicionando – esto es demasiado para mí – me abrace a mí misma-

-Vamos nena – Edward me abrazo – lo siento, no es momento de tonterías, tu solo ignórame – me sentí una basura, literalmente – No llores, esto pasará-

-¡Esto es tu culpa! – me arrebataron de los brazos de Edward-

-¡¿De qué hablas?! – grite enojada-

-¡Mi hermana murió por tu culpa y la de tu estúpida amiga! – chillo Tanya, con su vestido color dorado todo manchado, su maquillaje escurrido y sus ojos rojos e hinchados de tanto llorar – Jasper subía primero, ¡no ella! – acto seguido golpeo mi cabeza con algo contundente y me fui al piso-

-¡¿Tú estás loca?! – Emmett y Edward me pusieron de pie y mi cabeza palpitaba horriblemente, sentía escurrir algo tibio desde mi cien hasta mi barbilla-

-Te matare a ti y la última que queda de ustedes – me empujo… ¿dijo que solo quedaba una más? – lo juro por mi nombre – se dio media vuelta y se dispuso a irse-

-Escúchame bien porque no lo repetiré – me libere de los brazos de los chicos Cullen y la retuve con brusquedad de su huesudo brazo – a mi puedes golpearme con un…-mire su mano y no podía creer lo que veía – ¿un trozo de lo que era la limusina? – solté una carcajada seca – ¿no pudiste ser más ingeniosa?-

-Quítame tus sucias manos de encima – forcejeo y yo apreté mi agarre-

-Escucha bien perra del diablo – sisee cerca de su oído – con ellas no te metas, si tu maldito problema es conmigo, resolvámoslo ahora-

-Vamos una por una Anabella – de un fuerte tirón se retiró y se largó-

-Anabella, debemos ir al hospital – hablo Emmett – deben atenderte y revisar ese horrible corte que dejo Tanya en tu frente-

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Fin Flashback

-Señorita Anabella – hablo una enfermera, sacándome de mis recuerdos – puede pasar para revisar su herida – me puse de pie titubeante, camine descalza a través del pasillo-

-¿Puedo entrar con ella? – pregunto Rosalie-

-Claro que si – respondió con una sonrisa la hermosa chica de rasgos afroamericanos -

-Vamos guapa, tu fuerte nunca han sido los enfrentamientos con el material quirúrgico – dijo Rose mientras tomaba mi mano-

Caminamos dentro de una habitación de paredes blancas, que tenía muebles de vidrio llenos de implementos médicos, en una de las orillas había una camilla.

-Siéntate en la camilla – me dijo la chica de blanco – yo iré por un suero y vuelvo- la enfermera salió dejándome sola con Rosalie-

-¿Cómo te hiciste esa fea herida de la frente? – pregunto mi rubia amiga-

-Tanya – dije frunciendo el ceño-

-Esa perra – siseo Rose, mientras quitaba las horquillas de mi cabello y lo trenzaba-

-Rose, ¿Por qué Angie no llego contigo? – sentí miedo al preguntar por mi amiga, por las cosas que Tanya me dijo con anterioridad – ¿Había mucho trabajo en la mansión?

-Ángela no llego jamás – Rose comenzó a caminar por la espaciosa habitación – Jacob se marchó a buscarla, pero no volví a saber de ellos-

-Tenemos que ubicarla – sentí mi pecho apretado – Rose…yo no quiero seguir con esto – lloriquee – siento miedo como jamás lo sentí y sé que esto acabara mal-

-Desviare nuestro dinero a una cuenta fantasma – dijo Rosalie y la mire sorprendida – sacaremos a la duende de aquí y nos marchamos…las cuatro-

-Ahora si – irrumpió la enfermera – mi nombre es Zafrina – sonrió amable – y por tu cara de terror puedo deducir que detestas esto de las curaciones, saturaciones y eso, ¿no es así?-

-A decir verdad – me removí inquieta – esto es un poco humillante, pero mm si – me encogí en mi lugar-

-No tiene nada de malo tener miedo a algo – me tranquilizo – prometo que no te dolerá nada y si te duele o quieres que me detenga lo haremos enseguida – le sonreí-

-¿Puedo lavarme el rostro antes? -

-Claro que si – me animo – detrás del biombo está el lavado-

Me encamine hasta detrás del biombo y di el agua tibia, tome un poco de jabón y comencé a hacer espuma en mis dedos, los recuerdos de todo me invadieron nuevamente y sentí pánico, no espere nada más y me talle el rostro de forma desesperada, ignorando el dolor lacerante que sentía en mi frente.

-Ahora si puedes continuar Zafrina – me subí nuevamente a la camilla y apreté con fuerza el papel con el que seque mis rostro -

-Sigamos entonces – sonrió-

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Rosalie Pov**

La hermosa mujer de piel morena y cabellera color negra como el carbón, le habla de trivialidades a Bella mientras limpiaba la herida y le daba puntadas, la mueca en la cara de mi amiga era de un desagrado total, pero era por su bien.

-¿Entonces ustedes son familiares de la chica que ingreso hace un rato? – pregunto Zafrina-

-En realidad no…-conteste yo-

-No de sangre pero somos familia – corto Bella-

-Zafrina mmm ¿hace cuánto trabajas en este hospital? – pregunte, mientras en mi cabecita se trazaba un plan-

-¿Cuál es tu nombre? – me inspecciono con su mirada-

-Rosalie Hale – dije mi verdadero nombre y le tendí mi mano-

-Un gusto Rosalie – me estrecho la mano con calidez – mi nombre es Zabrina Nicols y trabajo aquí hace tres años-

-Sé que sonara algo impropio o poco ético – me revolví el cabello con nerviosismo – ¿puedes averiguar ciertas cosas del estado de Alicia Brescop y mantenernos al tanto?-

-En realidad no puedo proporcionarle información a nadie, pero tienen suerte esta vez – miro a Bella y luego volvió su mirada hacia mí – me asignaron los cuidados de esa chica Alicia, en cuanto acabe la operación tendré que estar de punto fijo con ella – sentí un alivio recorrer mi cuerpo – ¿Qué es lo que las tiene tan nerviosas? – pregunto-

-La verdad no nos fiamos de cierta personas y sabemos que existe gente que es un peligro inminente – soltó Bella sin más, la mire escéptica-

-Muy bien niñas – se puso seria – las estoy entendiendo – concluyo, mire a bella y supe que estaba pensando lo mismo que yo… Zafrina no estaba entendiendo el trasfondo de esto, solo comprendió lo justo-

-Sé que no tienes por qué confiar en nosotras, pero si no fuera de verdad importante no nos estaríamos jugando el cuello – me cruce de brazos-

-No seguiré pidiendo explicaciones porque sé que no me las darán, al menos no las verdaderas – recorrió la habitación – sus motivos tendrán para pedirme que no quite mis ojos de su amiga-

-Chica lista – dijo Bella-

-Zafrina si esto no fuera completamente necesario no estaríamos pidiendo ayuda – la mire con seriedad – no podemos decir nada más, porque no podemos seguir cargándonos gente para salir de donde nos metimos – sentí un nudo en mi garganta recordando a Esme-

Por un momento un silencio nos sucumbió a las tres, Zafrina nos examinaba de forma detenida, Bella estaba recostada sobre la pared, tenía un parche blanco que cubría su herida y yo por mi parte estaba apoyada en una de las mesas que se encontraba en el lugar.

-Alicia estará saliendo de la cirugía en unas 2 horas más, no me han informado más, solo sé que al llegar ella tenía una herida grave en su cabeza, su pulmón estaba lastimado por la inhalación de humo y tenía un brazo dislocado – solté todo el aire que estuve reteniendo-

-¿tendrá consecuencias en ella? – la voz de Bells sonaba ahogada-

-No puedo decirles nada con completa certeza – se miró las uñas-

-Gracias Zafrina, sabemos que no nos darían información por no ser parientes directas – hice una mueca-

-También tiene que saber que la autoridad a cargo pidió exclusiva discreción con el caso de su amiga – comenzó a escribir en un papel – prohibió que diéramos información a quien fuera y también que la mantuviéramos aislada luego de terminar la operación – fruncí el ceño, ¿Quién podría pedir algo así?-

-¿Quién es la autoridad a cargo? – pregunte extrañada-

-Tenemos que irnos – interrumpió Bella, con los ojos más abiertos de lo normal-

-Yo les recomendaría que fueran a casa, que Anabella se aseara y que comieran algo… todo este proceso será muy largo – se puso de pie y nos tendió un papelito doblado minuciosamente – aquí encontraran mi número -

-Zafrina otra cosa más…- Bella metió su mano en la maraña de pelo que yo trence-

-Nadie puede saber de esto, ¿no es así? – dijo Zafrina-

-Exactamente – dije con tono de voz gélido-

-No piensen que me engañaron o que no me di cuenta que encubren un sinfín de cosas – hablo de nuevo la morena – soy una amazona muy perspicaz – sonrió con un poco de ironía – de donde yo vengo las mujeres pueden ver más allá de lo normal – ironizo-

-Ya lo notamos – hablo Bella-

-Nos vemos pronto – Zafrina abrió la puerta y nosotras salimos – Anabella, una cosa más – Bella se dio media vuelta y la observo poniéndole atención – No dudes en venir cuanto antes si sientes mareos, náuseas o experimentes desorientación – le sonrió con amabilidad-

-Claro – mi amiga frunció el ceño y seguimos nuestro camino-

Caminamos hasta donde estaban los Cullen y algo raro sucedía, sus rostros eran de consternación y sufrimiento.

-¿Alguna novedad? – pregunto Bella, la mirada de todo el mundo estaba perdida y nadie respondía-

-¿Emmett? – le moví el brazo-

-Jasper quedo ciego – susurro y sus ojos se cristalizaron…oh por dios-

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