Capítulo 15: De vuelta a la vida
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Rosalie Pov*
Bella y yo nos miramos asustadas ante la noticia de que Jasper Cullen quedaría ciego, lo que no estaba claro era si sería permanentemente o podría realizarse alguna intervención quirúrgica después de un tiempo.
-¿Están seguros de eso? – hablo Bella –
-Los médicos nos lo acaban de confirmar – hablo Edward con lágrimas corriendo por sus ojos –
-Existen posibilidades de que pueda operarse nuevamente pero debe ser después de un par de años – Emmet se encogió de hombros y Sue no dejaba de sollozar –
-¿Cómo le diremos esto a papá? – Edward tironeaba sus cabellos broncíneos - ¿Cómo le diremos a mamá cuando despierte? – negó con su cabeza frenéticamente –
-¿Dónde está Carlisle? – mi voz sonó extraña, no la reconocí –
-Atendió una llamada y salió corriendo de aquí – aclaro Emmett –
-¿Qué demonios puede ser más importante que uno de sus hijos joder?—Edward lloro con más intensidad – ¿Cómo no puede darse cuenta que cada día nos hundimos más y más? –
-¿Se ha sabido algo de los Vulturi? Pregunto Bella –
- Los Vulturi…- Emmett rio sarcásticamente – Kate murió en la explosión, los demás están en el ala este, también los están atendiendo por lesiones menores – se pasó el dorso de la mano para limpiarse la cara –
Nos quedamos en silencio, no podíamos decir ni hacer nada ante tal noticia, todo se había ido al diablo en tan poco tiempo que sentía un miedo que calaba mis huesos, me sentía engañada, la sensación de que no nos había dicho todo antes de empezar esta misión se intensificaba día a día y solo podía esperar a irnos lejos y empezar de nuevo; mi móvil comenzó a vibrar frenéticamente en mi bolsillo, me aleje un poco para contestar, era un número desconocido.
-¿Diga? – conteste la llamada –
-Rosalie, habla Zafrina – la escuché atentamente – tu amiga esta fuera de peligro, su bebé está en perfectas condiciones, nada le sucedió después de la explosión y todas las lesiones que se ocasionaron – gracias al cielo, dios si a ella le pasaba algo yo…¿ella dijo bebé? Sentí frio en mi columna –
-¿Has dicho bebé? – hable sorprendida –
- Esta de casi ocho semanas – se apresuró a decir como si fuera lo más evidente – debes sacarla de aquí muy pronto, porque no veo que esto sea seguro –
-Zafrina nadie puede saberlo, cambia la ficha médica o has lo que se te ocurra, pero nadie más puede saber de ese bebé, ¿me entiendes? -
- Veré que puedo hacer, su alta médica será dentro de al menos dos días – susurro – por ahora no puedo decirte más – corto la llamada dejándome literalmente congelada –
Me gire para mirar a los Cullen, a Bella y a Sue, se veían consternados, sus caras reflejaban algo que no lograba descifrar, Carlisle estaba sentado junto a ellos y no dejaba de sonreír como loco maniaco, ¿en qué diablos pensaba si su hijo menor estaba ciego por dios, como se estaba riendo?; Bella me miro y se puso de pie para caminar en mi dirección…
-Esme ha despertado – susurro visiblemente afectada – Carlisle acaba de estar con ella en la clínica, estará en casa mañana por la mañana –
-No puedo creerlo – mire sobre el hombro de Bella y enfoque mi vista en Emmett que toco el hombro de su padre, por la incertidumbre que cruzaba sus hermosas facciones supe lo que haría a continuación -
Una vez dicha la situación de Jasper, Carlisle comenzó a llorar y a gritar, pidiendo que lo dejaran ver a su hijo, que los médicos eran incompetentes y un sinfín de cosas más; los doctores no dieron más información y dijeron que debíamos ir a casa porque ya no tendríamos más información.
Nos dividimos en los dos autos que teníamos a disposición y emprendimos camino a casa, al llegar nos encontramos con dos enormes camionetas del FBI, mire de reojo a Bella al notar que la autoridad a cargo era su padre.
-Buenas noches – hablo Charles secamente – Señores hagan su trabajo – se dirigió a los agentes que lo acompañaban, estos se acercaron a Emmett y lo tomaron por los brazos –
Lo que paso a continuación fue aún más desastroso, Emmett comenzó a tironear a los oficiales y a resistirse a lo que estaban haciendo… arrestándolo, cuando logre registrar toda la escena mi corazón se detuvo para un segundo después retomar en una marcha alocada, di un paso al frente pero Bella me retuvo por el codo, impidiendo que intercediera y mandara a volar a los malditos agentes.
-Emmett Cullen – hablo Charles – quedas arrestado por el asesinato de Katherina Vulturi Terra – mi cuerpo se congelo –
-¿Asesinato de Kate? – Carlisle se interpuso en entre la camioneta a la que subirían a Emmet – ¿Con que pruebas?
-Se encontraron sus huellas dactilares en el artefacto explosivo con el que se asesinó a la señorita Vulturi – Charles estaba disfrutando esto – y además unos mensajes en donde usted realizo amenazas –
- Debe ser un error – hable sin pensar, mire a Emmett y nuestras miradas chocaron, sentí mis ojos llenarse de lágrimas, él no podía haber hecho tal cosa ¿verdad? –
- Rosemery… - su voz era suplicante -
-¿Es usted parte de la familia… señorita? – Charles me miro con desdeño –
-No yo…-no me dejo terminar –
-Agradecería su silencio entonces – apreté mi mandíbula con fuerza y Bella intensifico su agarre, si me soltaba me tiraría directamente a su cuello – Súbanlo, ya estamos tardando demasiado –
-Usted no puede venir así como así para llevarse a mi hijo – Carlisle tomo a Charlie por las solapas de la chaqueta – ¡Está cometiendo un error gravísimo! – lo zarandeo -
Todo paso muy rápido, Charlie hizo una llave a los brazos de Carlisle y lo tiro de manera ruidosa y brusca sobre el capot de la enorme camioneta del FBI, desenfundo su arma y le apunto la cabeza, Edward quiso interponerse y comenzó a gritar que soltarán a su padre, uno de los agentes intento reducirlo y lo golpeo, cayeron al suelo dándose puñetazos e insultándose, era todo una locura, las mucamas salieron de la enorme mansión para observar el escándalo que se estaba desatando y Emmett se rebatía para que no se lo llevarán alegando inocencia, todo era una guerra hasta que una bala resonó al aire.
-¡Quietos todos! – grito una voz malditamente familiar –
Los Cullen dejaron de pelear con los agentes y levantaron la vista asustados, Carlisle solto un jadeo.
-Quiero llegar a mi casa para poder descansar, saber cómo está mi maldita familia y este teatro es lo primero que me encuentro –
- Esmeralda –
-Madre –
-¿Qué es lo que está pasando aquí?- quiso saber Esme, yo seguía sin poder moverme por todo lo que sucedia y su sorpresiva aparición no hizo más que dejarme anonadada, no parecía venir saliendo de una clínica –
- Le notifico señora Cullen que su hijo mayor esta arrestado por asesinato y su esposo aquí – presiono el arma en la cien de Carlisle – es un infractor a la ley como siempre – sonrio socarrón –
-¿Tiene pruebas usted señor comisario de que el señor Cullen antes haya faltado a la ley? – Bella hablo con los dientes apretados –
- ¿Es usted parte …- Charlie haría la misma pregunta estúpida otra vez –
- No, no lo soy – contesto mi amiga – pero me parece que está abusando de su poder –
- ¿Quieres dar un paseo a la brigada y enfrentar cargos? – la miro furioso –
- ¡Terminemos con esto de una vez! – Esme dio dos pasos al frente – suelte a mi esposo y arreste a Emmett, ya vera como mañana por la mañana estará libre – Esme toco la mejilla de su hijo – Estará todo bien mi pequeño –
-Madre yo no he hecho nada, lo juro – Emmett parecía un niño asustado, él no podía haber hecho algo así, ¿verdad?, me sentí nerviosa –
-Si no has hecho nada vas a cooperar con la ley – alguien dígame porque Esme no hacía nada para que soltarán a su hijo, ¿por qué no lo defendía joder?¿no creía en su inocencia?
Charlie soltó a Carlisle, este último salió corriendo al encuentro de su esposa, Edward se sacudió la ropa y a Emmett se lo llevaron, sentí mi corazón romperse en miles y miles de pedazos.
-Si me disculpan – me apresure a rodear la mansión para poder llegar al ala donde se encontraba mi habitación, necesitaba pensar, respirar y sacar todo esto de mi interior…
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Bella Pov*
-Madre no sabes cómo te extrañamos – Edward se abrazó a Esme y esta le acaricio el cabello –
-Estos meses han sido horribles – agrego Esme – podía escucharlos pidiendo que volviera, pero la oscuridad me arrastraba –
-¿Escucharlos?- solté sin pensar –
- Claro querida, a mi esposo y mis hijos – sonrío, pero esa sonrisa no llego a sus ojos –
- Oh comprendo, perón por mi indiscreción – escondí mi curiosidad, porque note que me estaba mintiendo, los chicos jamás fueron a ver a Esme, Carlisle no se los permitió – me alegra verla en casa nuevamente señora Esmeralda –
- Yo también estoy feliz de volver, me siento como una mujer nueva – dio un paso a para subir la escalera – Vamos dentro que el frío se está sintiendo demasiado y tenemos mucho de que hablar –
Todos seguimos a Esme dentro de la casa, Edward se devolvió a tomar mi mano…
-¿Estas bien cariño? – me detuvo y toco el parche que tenía en la frente –
-Estoy un poco cansada – lo abrace por la cintura, necesitaba su cercanía – esto ha sido demasiado, necesitamos buscar a los abogados, Emmett no soportará la prisión –
-Estoy seguro que mi padre ya está pensando en algo – beso mi frente mientras me abrazaba –
- ¿Cómo pudo pasar esto?-
-Nos quieren perjudicar, eso es todo, nuestra familia no es de asesinos – Edward toco mis brazos desnudos y frunció el ceño – estas congelándote, vamos dentro para que las mucamas te preparen un té – tiro de mi mano para entrar al gran salón de la mansión –
Al entrar al salón, Carlisle no se encontraba y Esme estaba bebiendo un vaso de whisky con hielo, eso me pareció extraño porque ella jamás tomaba alcohol, pero más raro fue cuando nos miró y dirigió su vista a nuestras manos unidas
-¿Desde cuándo ustedes están juntos? - dejo su vaso sobre la mesa de madera –
- Desde hace un mes y medio madre – Edward resalto lo obvio, abrazándome y pegándome a su cuerpo - ¿Qué es lo que te sorprende?
-Tú ya lo sabias – la mire fijamente, algo estaba mal –
- he olvidado ciertas cosas – rio un poco – perdónenme
-No te apresures madre, todo es a su tiempo – Edward se acercó y la abrazo por unos segundos –
- Yo tengo que retirarme, necesito darme una ducha, espero que esta noche puedan descansar y dormir bien – sonreí – Bienvenida a casa Esmeralda, nos hacías mucha falta por aquí –
- Que descanses – Edward se acercó y beso mis labios tiernamente, cada vez era más agradable su contacto – Yo pondré al tanto a mi madre –
-Descansa Ana – fruncí mi ceño pero me recompuse rápidamente, ella estaba actuando muy muy raro –
Mientras caminada a mi habitación escuche como Edward comenzaba a contarle todo a su madre.
Mi camino a la habitación fue en silencio, no me encontré con ninguno de los empleados, lo único que resonaba eran mis pisadas en el frio piso de marmól, mi cabeza daba mil vueltas, tenía tantas ideas y todas se confundían al llegar a un punto… Cullen.
Al entrar al cuarto encontré a Rose sentada en el piso abrazando sus piernas y sollozando.
-¿Rose? – hable mientras cerraba la puerta con lentitud –
-Está embarazada Bella – mi corazón se detuvo –
-¿De quién hablas?
-Alice tiene casi dos meses de embarazo – mi corazón dio un brinco y comenzó a latir desenfrenadamente –
-No puede ser posible – negué con la cabeza – si esto se sabe en la brigada, la despedirán, la harán enfrentar al comité de disciplina y ética, pueden detenerla Rose –
- Lo sé – susurro mi amiga, me senté junto a ella – Zafrina me llamo – le preste toda mi atención – Hoy estuvo la autoridad a cargo de este caso – pensé en mi padre – el hablo con otros policías federales, pretenden llevársela porque descubrieron su embarazo, ellos…ordenaron practicar un aborto – Zafrina sonaba asustada porque escucho más cosas – Rose movió su cabeza –
-No lo voy a permitir – me puse de pie – tenemos que contactar a Ángela, iremos por Alice y la llevaremos a un lugar seguro –
-¿Qué dices? – la rubia se puso de pie –
-Vamos a secuestrarla del hospital –
-¿Estás loca? – me miro sorprendida - ¿Cómo pretendes llevar a cabo esa locura?
- Tú tienes a Zafrina como contacto y nosotras pondremos la fuerza bruta cariño – me limpie una lagrima que rodo por mi mejilla – no dejare que lastimen a Alice de esa forma, ¿estás en esto conmigo? – mire a Rose –
-Sabes que siempre –
- Voy por Ángela –
-Yo asegurare el lugar para Alice -
Salí corriendo de la habitación rumbo a la sala de controles y de seguridad, necesitaba a Ángela en esto, sabía que no se negaría, estábamos juntas en esto igual que siempre, irrumpí en la sala abruptamente pero solo esta Mike y Alistair.
-Buenas noches Anabella – saludo animado Mike - ¿Cómo termino toda esta locura de boda?
-Deja las imprudencias muchacho – Alistair lo reprendió - ¿Necesita algo señorita Anabella –
-¿Dónde está Ángelina?
- Ella salió hoy por la mañana y no ha regresado aún, no hemos tenido noticias – mi pecho se oprimió, tuve un mal presentimiento –
-Comprendo – me apresure a la puerta – muchas gracias, buenas noches –
Corrí como una loca hasta llegar nuevamente a la habitación, marque muchas veces el número de Ángela pero no atendía.
-Tengo todo listo, la misión empieza a las 400 de la madrugada – dijo Rose – ¿Qué dice Ángela?
- Rose, ella no está – me tironeaba los cabellos nerviosa – Algo no está bien, puedo sentirlo – me lleve la mano al pecho –
- No te alteres, seguramente está en algo, quizás logro algún avance, y está en la agencia – Rose trataba de sonar tranquila –
- ¡A quién demonios engañamos, esta porquería se fue por el caño hace mucho tiempo! – sentía que explotaría –
El teléfono de Rose comenzó a vibrar, era un mensaje…
No me esperen esta noche, me divertiré con mi lobo, besitos – AW
-Ange se encuentra de lo mejor – me enseño el mensaje –
- Llámala, no me quedare tranquila hasta no escuchar su voz –
- Vamos Bella – Rose me miro suplicante – si está ocupada interrumpiremos, sé que podemos hacernos cargo de Alice, luego se lo contamos, pero no podemos esperar –
-Está bien – puse los ojos en blanco –
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03:55 a.m
Agente Swan – Agente Hale / Hospital de Seattle
Caminábamos hasta la parte trasera del hospital y ahí nos esperaba Zafrina, nos tendió unas bolsas con uniformes, pantalón y polera celeste, nos puso unas mascarillas y nos hizo tomarnos el cabello, nos guio por los largos pasillos del hospital.
-En 5 minutos es el cambio de turno de los agentes, demoran 10 minutos, no tendremos más tiempo – hacia como que nos mostraba unas planillas y hablaba con lentitud y muy bajito - ¿entendido? –
- Preparamos la ambulancia en la parte de atrás – agrego Rose –
-¿Pusieron la implementación médica necesaria? –
-Todo lo que nos pediste – conteste –
-Atentas – dijo Zafrina – van retirándose de la puerta – esperamos a que doblarán por uno de los pasillos – ahora, muévanse –
Nos apresuramos a la habitación en donde estaba Alice, entramos y sentí un pequeño pinchazo en el corazón, me detuve para observarla, tenía muchas maquinas alrededor, tenía intravenosas conectadas en ambos brazos y una mascarilla de oxígeno –
-Ella no debería estar con sedantes – Zafrina frunció el ceño y saco con delicadeza aquellas agujas que se perdían en los pálidos brazos de mi amiga – Vamos muñeca, muévete – me insto, desperté de mi letargo y acomode la camilla auxiliar en donde pondríamos a Alice –
Entre las tres la cambiamos a la camilla con ruedas, Rose acomodo el oxígeno y yo volví a cubrirla con mantas para que estuviera calentita, mientras la acomodaba, mire su vientre, la verdad nadie creería que estuviera embarazada, su cuerpo seguía siendo menudo.
-Bella no te distraigas – susurro Rose –
-Estamos listas, vámonos – Zafrina abrió la puerta miro ambos lados del pasillo y nos hizo un gesto para que saliéramos empujando la camilla –
Recorrimos un parte del pasillo y Zafrina nos indicó qué camino seguir, le di un abrazo y agradecí todo lo que había hecho por nosotras.
-Espero poder tener amigas como ustedes algún día – agrego algo en un idioma desconocido y se fue en dirección contraria –
Al salir al patio trasero, corrí para abrir las puertas de la furgoneta en la que haríamos el traslado, Rose desplego los seguros y montamos la camilla en la parte posterior, me subí junto a ella y Rose cerro las puertas, para dirigirse al asiento del conductor.
-No digas nada, nos toca control de salida – musito Rose –
-Buenas noches – saludo un hombre – necesito su credencial –
- Buenas noches – hablo Rose – la verdad hoy me toco cambio de móvil, mi credencial la olvide en el otro –
-No puedo autorizar su salida si no veo su credencial – la voz del hombre era muy aguda, casi como de niña –
- Vamos chico guapo, ¿Quién robaría una ambulancia? – Rose soltó una risita – Esta noche no voy de turno, solo debo dejarla en el hospital de Forks, no seas malo y déjame continuar, que ya quiero ir a casa y dormir – hubo un silencio y pude ver como Rose jugueteaba con un mechón de pelo y sonreía como boba-
- Te dejare ir solo si me das tu número telefónico rubia – el hombre trato de ligar, ugh –
- ¿Tienes donde tomar nota? – Rose le siguió el juego –
Luego de esa interrupción retomamos el camino, sin detenernos en ningún lugar…
-Ali bonita – toque la mejilla de mi amiga – despierta, ya estas a salvo –
- Los sedantes eran un poco fuertes, despertara hasta unas horas más – hablo Rose –
- Tenía tanto miedo de llegar tarde – solloce involuntariamente –
-¿Tarde?-
-Sí y que le hubieran arrancado a su bebé – sentí a mi amiga tragar fuerte – si algo le pasaba Rose, yo no me lo perdonaría –
-No pienses cosas negativas, ya está a salvo –
No volvimos a dirigir palabra, cada una iba sumida en sus propios pensamientos; después de un rato ya estábamos llegando a la cabaña donde estaría Alice hasta que decidiéramos donde iríamos y como terminaríamos con esto, a nuestro encuentro salió una chica morena de cabello alborotado, vestida de manera amazónica, su andar era felino.
-¿Quién es ella?- pregunte –
-Kachiri –
-¿Quién? – no estaba entendiendo nada, yo no conocía a la chica –
- Es la hermana de Zafrina, la cabaña es de ella, no podrán encontrarla aquí –
Bajamos de la furgoneta y la chica se acercó y dijo algo en un idioma extraño, igual que Zafrina cuando salimos del hospital.
-¿Te importaría hablar en español? – sé que fui descortés, pero ya tenía un dolor de cabeza del diablo y quería terminar pronto con esto –
-Isabella – me riño Rose –
-Lo siento – me disculpe – Isabella – le tendí mi mano, la chica me rodeo mirándome fijamente – ella es Rosalie – señale a mi amiga –
-No puedo decir con claridad cuál de las dos arrastra más dolor – nos miró alternamente, Rose me miro y levanto una ceja – No tendrán decisiones fáciles, el corazón quiere lo que no va a tener –
-Suficiente – Rose tosió – Zafrina nos dijo que podíamos confiar en ti y que…- la chica levanto su mano para hacer callar a Rose –
-La chica que viene con ustedes – miro sobre nuestros hombres – ella tiene secretos que enfrentar y que cambiaran todo – cerro los ojos, okey yo estaba comenzando asustarme –
-Ella necesita refugio, Zafrina nos dijo…-
-Lo sé –
- Nadie puede saber que ella está aquí – agregue –
- O su hijo sufrirá las consecuencias, ¿no es así? –
- ¿Cómo sabes que estoy embarazada? – la voz de Alice nos hizo voltear rápidamente, se encontraba apoyada en la furgoneta, se veía desorientada y un poco somnolienta –
-Porque esa energía tan pura pude sentirla en cuanto aparcaron, Soy Kachiri – se acercó a nuestra amiga con un andar suave y toco su vientre – será un niño fuerte y sano, tal cual su padre – Alice medio sonrió -
Yo contuve la respiración y Rose dio un paso al frente.
-Ya no tenemos más tiempo, debe entrar, ella necesita descansar –
Kachiri nos guío al interior de la casa a pasos lentos, Rose y yo cargábamos a Alice y le susurrábamos palabras de tranquilidad, una vez dentro, la chica amazónica desapareció para preparar algo de té. Aprovechamos de explicarle a Alice como estaban las cosas en la mansión, obviamente omitimos la parte de que Jasper estaba ciego, por su bien claro está.
-¿Por qué no dijiste que estabas embarazada? – pregunte –
-Lo supe hace unos días, y tuve miedo – Alice agacho la cabeza – si en la brigada se sabe, todo terminara muy mal –
-Nosotras cuidaremos de ti – Rose beso su cabeza – tú debes descansar, pronto se correrá la noticia de que tú no estás en el hospital y puede que vayan a por nosotras –
-Tenemos que volver por Ángela – agregue yo –
- ¿Cuándo podre ver a Jasper? – pregunto Alice –
-Cuando este en casa veremos que se puede hacer, por ahora es necesario que no te acerques a la mansión ni a nadie que sea de ese círculo, esto es por tu bien y el de tu bebé – La abrace –
- Deben irse – hablo Kachiri – pronto terminara de amanecer y ustedes no pueden estar aquí, deben estar en su lugar –
-Estaré bien – Alice nos sonrió con tranquilidad – este lugar es especial -
-Es lo mejor – Rose se puso de pie y se dirigió a la puerta conmigo detrás – Gracias por esto Kachiri, no sabes lo que haces por nosotras –
-Las almas que se sumen en la oscuridad siempre necesitan encontrar su camino a casa – nos sonrió con un deje de tristeza –
- Pronto tendrás noticias nuestras Alice, tú no te muevas de aquí – agregue ignorando los comentarios enigmáticos de la misteriosa mujer, de alguna manera sabía que Alice no estaría mejor en ningún lugar –
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Ángela Pov*
Me costó abrir los ojos los sentía pesados, no reconocí el lugar en donde estaba, la cabeza me dolía un montón, sentí los dedos de mi mano extraños, tenía frío y estaba recostada sobre una superficie helada y dura. Trate de incorporarme, pero mi cabeza dolió como el infierno, lleve mi mano hasta mi nuca y pude notar la sangre fresca, me apoye en la pared que había detrás de mí y unas cadenas sonaron al arrastrarme, tenía un grillete en mi tobillo derecho, se encontraba enganchado a la pared, mire mi ropa y estaba toda manchada con sangre, me estire para tocar el grillete y una punzada espeluznante atravesó mi brazo derecho, ahogue mi grito de dolor, me observe y pude ver que tenía un tiro, de ahí salía toda la sangre, trate de respirar pausada y tranquilamente para no perder el control y no dejarme arrastrar por la inconciencia una vez más.
Recorrí con mi vista el lugar y frente a mi había un bulto, una persona, mi corazón comenzó a latir desbocado cuando los recuerdos comenzaron a llegar como un torrente, abrumándome, sabía a ciencia cierta quien era la persona que me acompañaba y sentí terror.
-Jake – susurre muy despacio – despierta – tenía muchas ganas de llorar porque él no se movía –
Trate de incorporarme pero todo mi cuerpo dolía y mis músculos ardían, me arrastre como pude hasta que la punta de mis dedos tocaron la punta de sus dedos, las cadenas no me dejaban acercarme más y eso me dolió más que nada, quería tocar su rostro, sentir que estaba bien, que me mirara con sus hermosos ojos negros y esa sonrisa radiante, sentí tanto miedo, porque comprendí que quizás no saldría de esta…
