Capítulo 21

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Bella Pov**

La noche estaba siendo realmente larga, después de llegar a un motel de mala muerte con una Alice aletargada y una Rosalie inconsciente, me fui volando en el carro de Zafrina a la farmacia más cercana, hurte los implementos necesarios – quiero aclarar que no me hace ninguna gracia robar, pero el poco dinero en efectivo que traía yo y Rose lo ocupe para pagar la habitación del motel, no quería dejar rastro alguno de nosotras y nuestra ubicación – y luego volé para llegar otra vez al motel.

Cuando entre Alice estaba sentada junto a Rose, poniendo una toalla mojada bajo la nuca de esta.

-Traje todo lo necesario – vacié la bolsa de papel sobre la cama junto a Rose –

-Hagamos esto – Alice estaba un poco pálida –

-¿Estas bien? ¿Puedes hacerlo? – me sentía nerviosa, si bien sabia los conocimientos básicos de cómo sacar una bala, no era mi especialidad y cometer un error me ponía de los nervios –

-Claro que puedo – Alice recogió sus cabellos en un moño alto y desordenado – Ya me quite el letargo de las drogas que me dio Tanya, si voy a necesitar que me ayudes Bella – asentí con la cabeza y me fui a lavar las manos –

Alice se puso guantes quirúrgicos y comenzó a recortar la blusa de Rose, la dejo únicamente con sujetador, yo por mi parte le saque los pantalones y los zapatos; su herida se veía realmente mal.

-Bells voy a pedirte algo que sé que no es de tu agrado pero es completamente necesario –

-¿Qué cosa? – me acerque a ella –

-Vamos a necesitar sangre – hablaba mientras limpiaba la herida de Rose y ordenaba junto a ella los instrumentos médicos que utilizaría –

-¿De dónde pretendes que saque sangre? ¿Es legal asaltar a alguien para robar su sangre? – me jale el cabello con nerviosismo –

-¿Quién demonios eres? ¿Un vampiro? – mi amiga fruncía el ceño pero no levantaba la vista de lo que estaba haciendo –

-Pero tú quieres sangre y… -

-Necesito tu sangre chica lista – mierda, me golpee mentalmente –

-Venga ya, pone la aguja y la intravenosa – me descubrí el brazo y lo estire – todo sea por Rose –

Alice me dejo sentada en el feo sillón de la habitación y me puso un catéter y sobre la lámpara de pie junto al sillón puso la bolsita en donde se iba mi sangre.

Luego se puso a trabajar con agilidad sobre la herida de Rose, hundió las pinzas en el agujero que tenía en el abdomen y puedo jurar que sentí el dolor en mí cuando la pinza de acero se metió en la carne de Rose; después de unos segundo Alice extrajo una bala pequeña y la deposito en el vaso con alcohol que tenía junto a ella.

-Voy a suturar – hablo en voz alta, con maestría comenzó a coser la herida de Rose – Ya casi estamos – limpio los rastros de sangre que había y luego puso un parche de gasas –

-¿Quieres que te ayude en algo? –

-Solo necesito tu sangre, ya te lo dije – aparto los implementos quirúrgicos de la cama y se acercó a mí – Ya casi estamos, solo unos miligramos más –

-¿Va a estar bien? – ver a Rose tendida en la cama casi sin vida me revolvía el estómago –

-Si lo estará – Alice puso sus manos frías en mi ante brazo – respira profundo porque retirare la aguja –

Contuve la respiración y Alice saco las agujas con delicadeza, luego trabajo rápidamente en el brazo de la rubia y por los tubos de silicona comenzó a entrar la sangre de manera pausada y lenta.

-Hemos terminado – Alice se dejó caer junto a mí –

-Alice deberías darte una ducha de agua caliente – me miro ceñuda – además de estar mojada, tienes un aspecto que se lo lleva el diablo – me encogí de hombros y Alice soltó una risita – ¿Cómo está él bebe? – llevo sus manos a la pancita –

-Es fuerte como su madre – agrego - ¿a qué si pequeño? – toque su vientre también –

-Perdónanos por ponerte en esto cariño, te prometo que desde ahora solo te cuidaremos bebé –

-No te sientas culpable Bella, sabemos cómo es este trabajo – se encogió de hombros y apretó mi mano –

-No tenía que ser así Alice, aún no podemos ir por Ángela – apoye mi cabeza en su hombro –

Nos enfrascamos en una conversación intensa, le conté sobre nuestros descubrimientos y casi pierde la cabeza, quería ir a por Ángela ella sola, pero no podíamos llegar y actuar, debíamos pensar cada paso que daríamos para no cometer errores o peor, ocasionar que mataran alguna de nosotras. Podía ver en los ojos de Alice que algo tenía pero se limitó a decir que estaba bien y que cuando todo estuviera asumido nos lo contaría todo.

-Ahora ve por esa ducha Ali, en el baño hay toallas –

-Revisa la temperatura de Rose –

Mientras Alice se perdió en el baño, llame a Edward contesto al tercer timbrazo.

**Llamada**

-Hasta que me devuelves una llamada Anabella – Edward parecía molesto –

-Lo siento Ed, mi teléfono estaba mm lejos de mí –

-Necesito hablar contigo, ¿a qué hora llegas? –

-¿Hablar? – me impaciente, frote mi frente –

-Sí, pero cuando llegues a casa –

-Estamos hablando ahora bebé, puedes decirme – puse un tono meloso –

-¿A qué hora llegas? – sonaba frío y tajante –

-Hoy no llegaré a casa Edward – este juego podíamos jugarlo los dos –

-¿Por qué no? ¿Qué hay del trabajo pendiente? – sonó molesto – Cullen Enterprise trabaja todos los días Anabella –

-¿Perdona? –

- Ugh, lo siento Ana – podía imaginarlo apretando el tabique de su nariz – estaba ansioso por verte después de todo lo que paso hoy, además hay cosas que me tienen impaciente –

- Edward, he tenido que ayudar a Rosmery y me he tardado un poco y… -

-¿Qué paso con ella? –

-Pues tu madre despidió a Rosmery, y ella necesitaba ver donde se quedaría, la ayude a buscar un alquiler temporal y resulta que la pobre esta de los nervios porque ya no sabe cómo ayudara a su familia – me volví una mentirosa experta –

-¿Y Alicia esta con ustedes? – alguien dígame ¿Por qué diablos me preguntaba por Alice? –

-¿Alicia?, claro que no – bufe - ¿por qué lo estaría? –

-Como eran amigas –

-No éramos amigas, éramos colegas de trabajo –

-Rosmery también es tu colega de trabajo y te estas tomando muchas molestias por ella –

- Escucha Edward, no tienes derecho alguno a tratarme de la manera en que lo estás haciendo, ¿a qué va tu interrogatorio? –

-Pues me parece que eres una chica muy peculiar –

-¿Peculiar? – solté una risa sin gracia – te recuerdo que parte de mi trabajo es cuidar los intereses de tu familia y resulta que si esta chica decide demandar a tu familia por incumplimiento de contrato, ustedes se joden –

-Ana…-

-Cállate Edward porque estoy hablando yo – mi sangre hervía – no soy de tu propiedad y tampoco soy como las niñas ricas a las que te follas y luego quieres controlar, te aviso que te equivocaste de número – lo sentí suspirar – que tengas buena noche –

**Fin de la llamada**

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¿Por qué rayos pregunto por Alice? ¿Me había perdido de algo? Ugh, apague el teléfono celular y lo arroje sobre el sofá; me saque los zapatos y me acerque a revisar la temperatura de Rose, cambie el apósito de su abdomen y la cubrí con una manta, me recosté junto a ella y el sueño me arrastro.

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Rosalie POV**

Al abrir los ojos lo primero que vi fue un techo con algunas manchas de humedad, sentía el cuerpo entumecido y el cuello me dolía, al levantar mi brazo para quitar lo que me provocaba la incomodidad, algo se clavó dolorosamente en mi carne, no pude moverme como quería y fue todo lo que necesite para que miles de recuerdos explotaran en mi frágil memoria…

-No por favor – salió un susurro de mi boca – por favor otra vez no – sentí que las lágrimas corrían por mis mejillas y me precipité a sentarme sobre la superficie mullida sobre la que estaba, arrastre algo y un ruido sordo resonó en la habitación, mi brazo dolió aún más y un grito gutural salió de mi garganta seca –

-¡Rose! – una mano fría toco mi otro brazo – Rose calma, estoy aquí calma –

-¡No por favor! – volví a gritar y quise ponerme de pie pero un dolor en mi abdomen me hizo doblarme por la mitad, lo veía todo confuso –

-Rosalie estamos aquí – no lograba concentrarme, las voces me parecían desconocidas –

-Rosalie concéntrate, ya paso nena ya paso – la voz fuerte de Alice me hizo volver a la realidad –

-Alice…- enfoque mi vista y vi el rostro de mis amigas – Bella… ay por dios – llore con más fuerza –

-Ya paso nena – Bella me hizo recostarme nuevamente – ya paso…

-Me duele – saque la mano de mi abdomen y estaba empapada en sangre – me duele mucho – solloce –

-Te has roto la sutura que puse sobre la herida de bala Rosie, no te muevas – insto Alice –

Me quede quieta y cerré los ojos, las lágrimas no dejaban de salir; sentía las manos de Alice en mi abdomen, podía apostar a que estaba arreglando el desastre que deje por mi momento de inquietud.

-Te has lastimado el brazo – la voz de Bella sonaba cansada – esto te dolerá un poco porque la aguja se ha quebrado –

-Ugh – me queje –

-No te muevas Rose, lo digo en serio –

Pude sentir el frio de la punta de las pinzas mientras sacaban la aguja enterrada en la piel de mi brazo, hice una mueca porque en realidad fue doloroso, cuando termino me puso una gasa entorno a la pequeña herida que se generó. Después de unos minutos sin mover un musculo, las chicas terminaron de curar mis heridas y se sentaron junto a mí.

-¿Qué hora es? – pregunte para romper el silencio que se había instaurado entre nosotras –

-Son las 3:46 a.m – dijo Alice –

-Lo siento – susurre un poco avergonzada –

-¿Por qué lo dices? – Bella se restregaba un ojo, tenía ojeras –

-Por lo que acaba de pasar, yo…-

-Creo que podemos imaginar que fue lo que pensaste para que reaccionaras así – Alice miro de reojo a Bella –

-Pensé que estaba… que estaba en el hospital, que no podría caminar después de lo que me hizo Royce – lleve mi mano libre a mi cara porque ya no podía contener mis sollozos, mis lágrimas corrían libres – tuve tanto miedo de no poder moverme –

-Eso ya paso cariño, tranquila – Bella acaricio mi cabello enmarañado – nunca más pasaras por algo así –

-Nosotras te cuidaremos – Alice apretó mi mano – estarás bien, solo intenta estar tranquila –

-Gracias por curar mis heridas –

-Descuida – Bella le quito importancia con un gesto de su mano – solo te sacamos un tiro y te dimos mi sangre – sonrió –

-Pero tú nos salvaste la vida Rose –

Las chicas continuaron diciéndome cosas tranquilizadoras hasta que mi momento de pánico paso; puede que parezca injustificado, pero solo recordar lo que fue para mí no poder moverme, la rehabilitación, la noticia de que Royce había muerto y todos los sucesos que ocurrieron en el transcurso de ese año del terror, me abrumaron de manera enloquecedora.

Alice había salido por comida mientras que Bella se había dormido junto a mí; solo me dieron un poco de leche debido a mi situación actual, revisamos los videos del night club y la situación de Ángela no cambiaba, excepto algo muy peculiar, ya que el chico gigante que la había cargado cuando la dejaron en ese horrible lugar, le había curado el brazo mientras estaba sedada, le saco la bala que estaba alojada en su hombro y le puso apósitos para que no se infectara, a decir verdad si no fuera porque es un mafioso el tipo me habría agradado.

-Mañana por la mañana volveré a la mansión – Bella se revolvió el cabello – Sacaré las cosas de Ángela y… -

-Espera, espera – interrumpió Alice haciendo gestos con sus manos – No puedes volver por ningún motivo allá –

- Claro que debo volver, no podemos dejar todo a la suerte Alice – Bella le dio un sorbo a su caja de leche –

-No, no puedes volver – insistió Alice –

-¿Por qué no puede volver? – intercedí o terminarían peleando –

-Porque ugh – Alice soltó todo el aire de golpe – Esme no es Esme –

-¿Qué dices? – solté una carcajada ante su estupidez y las muecas raras que hacía –

-Esme Platt está siendo suplantada por su hermana, Rubí Platt – okey la duende había enloquecido –

-¿Qué diablos estas diciendo? – mi cara y la de Bella debían de ser iguales, los ojos y la boca muy abiertos –

-Esme tiene una gemela, una muy muy mala, esposa de Aro Vulturi y madre de Kate, Tanya y Alec, ella hizo que Esme saliera de la mansión el día que se anunció el compromiso de Jaz y Kate, ocasiono el accidente y luego se la llevo – Alice parecía mortificada, estoy segura que algo más había…-

-No puede ser – Bella se puso de pie y comenzó a caminar de un lado para el otro –

-Por eso ella parecía una extraña, por eso no sabía quiénes éramos – me golpee mentalmente –

-¿Y quién era Floripatria? – pregunto Bella –

-Ni idea, eso no me lo dijo –

-¿Cómo que no te lo dijo? – pregunte – ¿Qué nos perdimos? –

-Rubí estuvo conmigo en la cabaña, me dijo muchas cosas, me confeso que era la gemela de Esme, me dijo que ella tenía los negocios de los Vulturi –

-¡Dios! – Bella se golpeó la frente –

-Yo escuche una llamada telefónica, y la llamaron Rubí, eso explica tantas cosas, por eso no le importa sacar a Emmett de la cárcel – me lamente – no rescato a Jasper realmente, lo que ella quería era llegar a ti porque sabía que eras infiltrada del FBI –

-Ella no conocía mi rostro, solo sabía mi nombre y cuando me vio, todo fue sumar 2 + 2 y… ella me dijo tantas cosas – Alice frunció el ceño y miro sus manos – cosas de mí que no sabía –

-No logro reconocer en qué demonios estamos metidas – gruño Bella –

-Ninguna lo lograra Bella, si supieras tantas otras cosas – Alice suspiro –

-No vas a volver a la mansión – sentencie –

-Claro que lo haré, con mayor razón – bufo Bella – ella piensa que líquido a los infiltrados del FBI –

-Pero Tanya alcanzo a confirmarle que éramos todas mujeres, esta mujer Rubí es más inteligente de lo que creemos, sabrá identificar quien eres y te matará, ¿entiendes? –

-Ella solo sabe que los agentes infiltrados del FBI son mujeres no sabe nuestras identidades –

-¿Qué te hace creerlo? – intercedió Alice –

-Porque si ella lo supiera nos habría matado el primer día – Bella se cruzó de brazos y nos observó – algo debe haber salido mal, piénsenlo, si los contactos están en el FBI, ¿por qué no le dieron nuestras identidades desde el principio? Eso habría facilitado muchas más cosas –

-Sí, pero… - hablo Alice

-Saben que lo que les estoy diciendo tiene lógica –

-Pero no te vamos arriesgar – gruñí de vuelta – pensando que entre ellos se han traicionado, ¿Qué te hace pensar que ahora no están bien y que pueden haber dado tu nombre para que te asesinarán y así acabar con todo esto de una maldita vez? –

-¿Cómo pretendes sacar a Ángela del Vórtice si no tenemos los códigos aquí? – bufo de vuelta –

-Habrá algún modo – chillo Alice –

-¡Sabes que no habrá ningún modo posible! – grito Bella irritada –

-¡Eres tan terca! – grito Alice de vuelta - ¡No estas escuchándome!, te he dicho que Rubí es mala muy mala y que además está loca, ¿Cómo crees que ella reaccionara cuando sepa que matamos a su otra hija? ¡Va a enloquecer! – se puso de pie – y en ese momento no habrá poder humano que nos saque de esta mierda –

-Si tengo que cargármela, lo haré sin dudar – Bella hablo fríamente –

-¿Lo dices en serio? ¿Ahora que somos Bella? ¿Asesinas? – hable rápidamente y ellas se quedaron calladas - ¡Respóndeme! –

-No estoy diciendo eso…- sus ojos se suavizaron –

-No vamos a matar al que se nos cruce Isabella, nosotras no somos como ellos –

-Lo sé…-

-Estamos juntas en esto y no vas hacer lo que quieras, ¿comprendes? – Alice estaba enojada –

-¡Al diablo todo! ¿Entienden? ¡Al diablo! – Bella salió de la habitación dando un portazo –

- ¿Por qué es tan terca? – Alice se dejó caer junto a mí –

-Dale un minuto y se le pasara, necesita aire – lleve mis manos a mis ojos – necesitamos solucionar esto Alice, o terminaran matándonos o simplemente convertidas en algo que no somos –

-En este momento no podemos hacer mucho Rosalie, seamos realistas – susurro –

-¿Por qué lo dices?

-Tú estas herida, necesitas reposo, yo estoy embarazada, Bella esta como loca sintiéndose atada de manos y Ángela fuera de combate, sufriendo porque no hemos sido capaces de sacarla de su calvario – la escuche sollozar –

-Encontraremos una solución – suspire – ya verás –

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Bella Pov**

Volví a la habitación como a las 5 a.m, las chicas estaban durmiendo, sin hacer ruido y con mucho cuidado destape a Rose para revisar el estado del parche de su abdomen, no tenía rastros de sangre; cubrí a Alice con otra manta, me arregle la ropa y salí sigilosamente de la habitación con mis zapatos en la mano.

Cuando llegue a la recepción había un hombre gordo detrás del mostrador.

-Hola – salude –

-Hola – saludo mientras se metía un trozo de pan a la boca –

-Necesito que como a las ocho lleven desayuno a la habitación 23 B –

-¿De qué manera pagas chica? –

-La verdad no me queda efectivo, ¿puedo realizar una transferencia? – me rasque la cabeza, no era buena idea hacer movimiento con mis tarjetas, pero no me quedaba de otra–

-No – un poco de pan se cayó de su boca – no ocupamos ese sistema – hablo con la boca llena –

-Es la única forma que tengo para pagar en este momento –

-¿Qué hay de reloj? – con su boca apunto mi muñeca derecha, ugh mi reloj…

-Te doy el reloj, pero necesitare algo más a cambio – negocie, me dolía en el alma darle mi reloj, era lo único que me había quedado de mi madre… pero ya que

-¿Algo más? – bufo – es solo un reloj –

-Un reloj de oro blanco con zafiros azul marino, único modelo, no hay dos como este – retire mi reloj y lo retuve de una de las correas frente al rostro del tipo gordo – estoy segura que en el mercado negro te darán muy buen dinero –

-Trato hecho – tomo el reloj, y sus manos estaban con mermelada, ugh pero que tipo más sucio y descuidado, hice una mueca –

-Quiero la habitación por 5 días a nombre de Maureen Bolt – se que no era muy brillante de mi parte utilizar el nombre falso que tuve en uno de mis operativos de infiltración pero no me arriesgaría a usar el mío o el de las chicas y tampoco a inventar uno que pudiera existir – quiero que incluyas comida para las chicas que están ahí, Maite y Feride Bolt, mis hermanas, también necesito que si alguien viene tú te desentiendas, nunca nos has visto –

-Está bien – el tipo no me ponía atención, estaba examinando el reloj embobado –

-Ey – le quite el reloj y me miro con cautela – ¿entendiste? –

-Habitación por 5 días, alimento y que no las he visto en la vida – puso los ojos en blanco – ahora dame mi reloj –

-Este reloj vale una fortuna, más te vale cumplir con tu palabra –

Di media vuelta y me largue del lugar, al salir a la calle principal espere por un taxi para que me llevara de vuelta a la mansión Cullen, la lluvia había cesado un poco, pero hacía mucho frio y mi campera no me abrigaba mucho. El trayecto fue muy largo, tenía frío, me dolía la cabeza y el estómago, me sentía un poco fatigada, mi labio estaba un poco hinchado, con cuidado retire el parche que tenía en la frente, la verdad con esas gasas blancas mis heridas se veían peor de lo que realmente eran; me sentía fatal, sé que las chicas me odiarían cuando despertaran y no me encontrarán, pero cuando el tipo del motel las llamara por apellido Bolt, entenderían todo, tenía que terminar con esto, ellas han sido todo lo que he tenido durante mucho tiempo y no me arriesgaría a perderlas, aunque eso me costará la vida…

-Hemos llegado – la voz del conductor me saco de mis cavilaciones –

-Se paga con transferencia – encendí mi móvil y lo acerque al aparatito que tenía el conductor, después de un bip y que apareciera una luz verde, el pago se transfirió –

-Que descanse – me sonrió amable y luego se fue –

A paso lento subí las escaleras mientras las gotitas de la lluvia caían sobre mí, al llegar a la puerta principal apareció Edward en pijamas, mientras avanzaba hacia mí con una cara de enfado, sentí mi cuerpo débil y me deje caer…

Escuche como grito mi nombre cuando yo caí al piso…

-Ana cariño ¿Qué te ha pasado? – me tomo en brazos rápidamente –

-Mmm – gemí de dolor cuando sus manos tocaron mis costillas – auch –

-Vamos a recostarte en la habitación, vas a estar bien –

Después de mantenerme en vilo y estar en movimiento por su andar, sentí que me depositaba sobre una superficie mullida, abrí los ojos lentamente y vi que estábamos en su habitación, no en la mía.

-¿Qué ha pasado? – lleve mi mano a la cabeza –

-Te has desmayado – acaricio mi mejilla - ¿Qué te sucedió? ¿Por qué tienes el rostro con magulladuras? – su tono era de preocupación –

-Edward… - piensa Bella piensa, no puedes decirle lo que ha pasado – me han asaltado – solté rápidamente la primera excusa que cruzaba por mi confundida cabeza – puse resistencia y el tipo me golpeo y… se llevó el auto de Emmett – mentirosa lo sé

-Las cosas materiales son lo de menos, el auto de Emmett tiene GPS, más tarde iré a la agencia de seguros para saber dónde ha ido a parar y así atrapar a ese ladrón y castigarlo por lo que te hizo – susurro –

-No no no – me senté de golpe y mi cuerpo protesto –

-Ana tranquila – me observo dudoso y yo me deje caer sobre las almohadas otra vez –

-Puede hacerte daño, si no tuvo reparos en golpearme a mí a ti puede matarte Edward, por favor no – solloce –

-Tonta Ana, eso no pasara, no me harán daño – me beso la frente – yo lo mataré por ponerte las manos encima – me estremecí ante esa amenaza –

- Ya estoy bien – tome su mano y la acaricie –

-Yo pensando que me estabas escondiendo cosas, y en realidad estabas pasando por una situación horrible – me abrazo –

-Necesito darme una ducha Edward, iré a mi cuarto – hable contra su pecho –

-Puedes ducharte aquí y ponerte alguna de mis ropas, iré por algo para que comas y luego ya vas a tu habitación, evita moverte tanto, tu cuerpo aún puede reaccionar al shock del asalto –

Cuando Edward se fue de la habitación me desvestí y me metí a la ducha, mi cuerpo se relajó con el agua caliente, mis heridas del rostro ardieron cuando el agua con shampoo paso sobre ellas, mis costillas seguía doliendo como el infierno, sentía mi cuerpo apaleado, como si realmente me hubieran dado una paliza, pero necesitaba recomponerme, no podía dejar que me vieran recién salida de combate o sospecharían de mí; al salir me puse una polera y un pantalón de pijama que Edward tenía en una de las tantas estanterías del baño.

-¿Estas mejor? – la voz de Edward me sobresalto un poco - ¿quieres comer algo ya? –

Ante mi había una bandeja con comida, arroje la toalla con la que me seque el cabello al cesto de la ropa sucia y me acerque a Edward, sus ojos denotaban preocupación y eso toco mi corazón, cuando estuve lo suficientemente cerca tome sus mejillas con mis manos y acerque mis labios a los de él, respondió mi beso con ternura y delicadeza, imagino que por el corte que tenía en la comisura del labio, cuando sus manos se metieron por debajo de la polera que llevaba puesta y no hice más que suspirar, pero cuando me apretó junto a él me queje.

-Auch –

-Lo siento – me sentó en su regazo – olvido que estas convaleciente, llamare al médico de la familia –

-No te tomes tantas molestias Edward, con un poco de comida ya estaré mejor – bromee y bese la comisura de sus labios, el acaricio mi espalda con lentitud –

-No vuelvas a desaparecer así como así – apoyo su frente en mi cabeza – estaba preocupado, además han pasado tantas cosas – bufo –

-¿Qué cosas? – estire mi mano y tome la taza con leche tibia que había sobre la bandeja –

-Mi madre descubrió que la persona que estaba tras el secuestro de Jasper era su enfermera Alicia, y logro dar con su paradero – me tense un poco, pero me obligue a parecer serena – logro capturarla con ayuda de sus contactos –

-¿La policía ya está enterada? – di pequeños sorbos a la leche caliente y mi cuerpo se relajó –

-Ayer irían a por ella – hizo una mueca – pero algo ha salido mal, mi madre salió hace poco tiempo, iba muy deprisa, no quiso decirme a donde iba, pero la vi un poco asustada –

-¿Y tu padre ha ido con ella? –

-Mi padre tuvo que salir a ver a Emmett, le dieron una golpiza en la cárcel y está un poco delicado de salud – oh mierda, si Rose supiera, me golpee mentalmente –

-¿Tantas cosas han pasado desde que me fui? – me sorprendí realmente –

- Jasper empezó a recordar cosas, seguramente con la familiaridad que sintió aquí en casa – Edward se encogió de hombros – Mamá quiere enviarlo a una casa de reposo para que este más estable y no sufra con estas revelaciones de su pasado que está teniendo –

-¿A una casa de reposo? – me puse de pie para mirarlo de frente –

-Si ella dice que es lo mejor, pues que se vaya a una de esas casas –

-¿Tu confías en lo que ella dice? – me quede de una pieza, ¿Cómo era posible que el estuviera pensando en mandar a su hermano a una casa de reposo solo porque su madre lo decía?

-Mi madre jamás haría algo que nos lastimara, Anabella – por sus ojos cruzo un chispazo de ira - ¿Qué estas tratando de insinuar? –

-No estoy insinuando nada, solo estoy diciendo que no creo que exista mejor lugar para que Jasper se mejore que su propia casa, con su familia – me encogí de hombros –

-Pero mi madre cree que será lo mejor – sus ojos no se apartaban de mi rostro –

-Entonces si ella lo dice – deje la taza de vuelta en la bandeja – Háganlo –

-No me gusta el tono de ironía que utilizas cuando hablas de mi madre – Edward crispo los dedos de su mano –

-Olvídalo Edward, no debo inmiscuirme en asuntos de tu familia – le quite importancia – mejor metámonos a la cama y descansamos un poco – quise desviar su atención –

-¿Dónde has dejado a Rosmery? – me pregunto mientras se metía bajo las mantas junto a mí –

- La deje en una residencial del centro – le di la espalda y me atrajo hacia el –

-Necesito que me des la dirección, tengo cosas que hablar con ella – susurro sobre la piel de mi cuello –

-¿Qué ha pasado? –

-Nada, pero hay cosas pendientes que ella puede aclararme –

-No estoy entendiéndote Edward –

-Encontré un micrófono en el antiguo auto de Emmett –

-¿El auto que está en la cochera? – mi respiración se alteró un poco –

-Ella es la única que siempre utilizo ese auto en compañía de mi hermano –

-¿Crees que ella lo puso? – sentía el pulso en mis oídos ¿a qué quería llegar Edward? –

-Lo sabré dentro de poco, envié el dispositivo con los de informática de la compañía, averiguaran quien era el receptor de la señal y podre ajustar cuentas, estoy seguro que era de esa perra – me apretó un poco más junto a él, mi espalda estaba pegada a su duro pecho –

-¿Realmente piensas que una chica como ella pueda querer espiar a tu familia? – solté una risa sin gracia – ¿La has visto realmente? Es una pobre chica sin recursos –

-Ayer supe que tenemos agentes del FBI infiltrados, no confío en nadie Anabella – su abrazo era diferente, no como la otra noche – si descubro que me mienten, simplemente elimino –

-Estas asustándome Edward – sentí un frió recorrer mi columna – ¿por qué hablas así? –

-No me conoces Anabella, puedo ser realmente peligroso cuando sé que me han mentido, han traicionado mi confianza o simplemente se han metido con mi familia –

-Pero por ahora no es el caso, no tienes pruebas para justificar algo así – me removí un poco –

-Las tendré, créeme – volvió apretujarme – y si esa chica tiene algo que ver con ese micrófono y es una infiltrada, deseara nunca haber nacido, porque cuando le ponga las manos encima no quedara ni el polvo de ella –

-Deja de hablar así – me estremecí – es como que me estuvieras amenazando indirectamente – solté de una vez –

-¿Estar amenazándote a ti? – soltó una carcajada, pude reconocer los toques de ironía – tu jamás me has mentido, no tienes que temer, ¿o sí? -

-Claro que no – me di la vuelta para mirarlo – No lo haría – sentí un poco de miedo, estaba sintiendo que me metí a la boca del lobo voluntariamente –

Necesitaba distraerlo, me lance a su boca como una posesa, abrí la boca para que su lengua hiciera lo que quisiera, poco tiempo después estábamos perdidos uno en los brazos del otro, el pensando que yo era suya y yo quemándome el cerebro para saber cómo saldría de esta mierda… por ahora solo necesitaba que no siguiera pensando y cavilando cosas que pudieran perjudicarme.