Capítulo 22

.

POV Ángela

Había perdido la noción del tiempo, ¿Cuánto había pasado desde que estaba en este lúgubre lugar? ¿Días? ¿Semanas?, la verdad era que el encierro me estaba desesperando, no tenía como saber en qué lugar estaba específicamente, puede que me lo hubieran dicho pero todo era tan confuso, ni siquiera sabía si había alguien buscándome o si las chicas estaban bien, mi estadía era solo silencio aunque estuviera acompañada, Jake había tenido un momento de lucidez, que duro como 10 minutos, por más que le pedí que se concentrará en mí, su desorientación era más grande, dijo cosas inconexas y luego… luego apareció un hombre tan grande como un armario y volvió a dormirlo.

-¡No lo toques! – me puse de pie arrastrando mi cadena y por el esfuerzo mi hombro dolió un poco –

-Quédate quieta o se te saldrán los puntos – bufo mientras se ponía de pie y ponía una tapa a la jeringuilla –

-¿Entonces fuiste tú quien me curo? – me sorprendí –

-Claro que sí, ¿Quién más podría haberlo hecho? – ironizo, dio unos pasos hacia mí y yo no retrocedí, mantuve mi postura –

-¿Por qué lo hiciste? – puse mi mano en su pecho para detener su cercanía –

-¿Por qué lo hice? – ladeo su cabeza mirándome con curiosidad –

-Eres un maldito mafioso, ¿qué quieres a cambio? – mis palabras sonaron frías, no reconocía mi voz –

-Mira chica lista – tomo mi muñeca con rudeza – que me gane la vida de manera mmm ¿cómo decirlo? – me aprisiono contra la pared – más fácil y rápida, no quiere decir que no sea un ser humano con una pizca de misericordia o piedad –

-¿Misericordia o piedad? – solté una carcajada seca y sus ojos llamearon – esas palabras no existen en tu vocabulario, la gente como tú no sabe lo que es eso – libere mi brazo de un fuerte tirón – si trabajas con la trata de blancas no me vengas a decir a mí que puedes tener algo de humanidad en ti – si bien el tipo tenía una apariencia que acojonada, no se lo demostraría, porque si Ángela Webber moría, sería de pie y con la frente en alto, jamás humillada o acobardada –

-Es por eso que los agentes del FBI se reducen a desaparecer en nuestras manos – llevo su mano enorme a mi cabello y tiro de mi cabeza hacia atrás con poca delicadeza – porque no saben mantenerse a raya de lo que no les importa, ese instinto altruista es el que los hace estar siempre debajo de los demás recibiendo ordenes, son solo peones en este ajedrez –

-Quítame las manos de encima – forcejee –

-Calma morena – al decirme morena mi estómago se apretó, al recordar cuantas veces las chicas me llamaban así de manera cariñosa – debes ser más agradecida con quien te salvo, Dem y Ness pretendían dejarte morir, yo los convencí de que eres más útil viva que muerta – volvió a tirar mi cabello – como no se arriesgarían a traer un doctor aquí, pues tuve que improvisar yo – quito importancia con un gesto de su mano –

-¿Qué doctor querría venir al infierno idiota? – gruñí –

-Al infierno puede que algunos se vayan, pero no al vórtice – su expresión se endureció un poco al notar que hablo más de la cuenta, ahora si sabía dónde estaba… el night club de Emmett

-En algún momento vendrán por mí y acabare contigo – hable calmadamente –

-¿No te das cuenta? – soltó mi cabello y comenzó a caminar por la lúgubre habitación – podemos acabar contigo en cualquier momento, ¿y tú sigues desafiándome? – se volvió para mirarme y sus ojos tenían un atisbo de algo que no logre descifrar, pero en seguida capte un juego que si podía jugar… a trabajar Webber

-No estoy desafiándote, estoy intentando entender en qué demonios me metí – me deje caer de rodillas y lleve mis manos a mi rostro – no puedo más – solloce falsamente – necesito salir de aquí o me volveré loca – si el tipo reaccionaba como esperaba, comenzaba mi juego – no soportare esto – chille fuertemente y luego sentí su mano en mi hombro… ¡bingo! –

-Vamos Ángela, si sabes ser paciente y escoges el lugar adecuado, estarás libre –

-¿Cómo puedo confiar en tus palabras? – hipee y levante mi rostro para encontrarlo acuclillado en frente de mi – No sé ni siquiera tu nombre –

-Félix, mi nombre es Félix – acaricio mi mejilla – y si confías en mí, lograre que seas parte de esto y salgas viva – acaricio mi pómulo magullado – eres muy peculiar, interesante en un nivel que me enloquece, pareces una gatita indefensa y con la provocación exacta eres toda una pantera – se acercó y su nariz se paseó por mi mejilla, mi estómago se contrajo con repulsión –

-Sácame de aquí Félix – lleve mi mano a su mejilla y en sus ojos hubo una chispa – sácame de aquí o enloqueceré – susurré cerca de su boca – prometo devolverte el favor de la manera que quieras –

Sin previo aviso estampo su boca en la mía y me beso con fiereza, se puso de pie y me llevo con él, aprisiono mi cuerpo contra la pared y sus manos recorrieron mi espalda con ansiedad, sentí asco pero tenía muy claro que con mi trabajo muchas veces debíamos hacer cosas que no queríamos… me deje llevar intentando visualizar a Jacob en vez de Félix, pero no lograba relajarme, su toque no era el de mi Jake…

Cuando su boca bajo a mi cuello, yo recorrí su torso y metí mis manos en uno de sus bolsillos, logre tocar con la punta de mis dedos una jeringuilla, la extraje sin mayor dificultad y la metí con sigilo en la cinturilla de mi pantalón, volví abrazarme a su torso y el me aparto con brusquedad respirando de manera agitada.

-Suficiente por hoy – toco mis labios hinchados por su beso hambriento – sabía que no sería lo mismo si te besaba dormida – me congele… ¿él había…había hecho algo conmigo mientras estuve sedada?... no, por favor dios no –

-¿Te aprovechaste de mí? – susurre con una nota de pánico en la voz –

-Demetri insistió en que podía hacer lo que quisiera contigo mientras estabas sedada – aseguro con normalidad – pero sabía que no sería lo mismo, así que preferí esperar – sonaba orgulloso y a mí no hacía más que parecerme patético, asqueroso y decadente –

-Eres tan bueno… - me abrace a su torso, mientras contenía las náuseas –

-Dem bajará a verte y te propondrá ciertas cosas, más te vale hacerte la sorprendida y aceptar todo lo que el ponga a tu disposición – me aparto por los hombros – solo de esa manera podré ayudarte y estarás junto a mí, gozando de los privilegios que puedo ofrecerte – se jacto de sus miserias –

-¿Proponerme cosas? – fingí inocencia –

-Quiere que te unas a nosotros, ser una Vulturi – sonrió con orgullo – eres fuerte, inteligente, ágil y… - enumeraba cualidades que veía en mí y lo interrumpí –

-Aceptare lo que él me proponga – suspire – solo quiero salir de aquí –

-No estarás mejor con nadie más mi pantera – me abrazo y yo hice una mueca – nadie ha intentado buscarte siquiera – ganas enorme de golpearlo y dejarlo fuera de combate entraron en mi sistema, podía apostar mi vida a que las chicas no dejarían de mover cielo, mar y tierra hasta encontrarme, aunque se estuvieran demorando un poco más de lo normal – ese es el mejor indicio de que con nosotros estarás mejor, los Vulturi no dejamos a nadie atrás – las manos tibias de Félix apartaron el cabello de mi cuello y luego un pinchazo me hizo separarme de el –

-¿Qué haces? –

-Necesito que duermas muñeca, prometo que esta será la última dosis – me arrastre por la pared hasta quedar sentada en el piso – Demetri no tendrá idea de que te advertí todo esto, porque las cámaras de seguridad están suspendidas, nadie sabrá lo que aquí sucedió, por eso necesito que parezca que solo has estado sedada, nadie sabe de nuestros encuentros – ¿nuestros encuentros? ¡¿Qué rayos tenía este pirado en la cabeza?! –

Félix se encamino a las escaleras de piedra y se marchó, no logre entender en que momento paso todo lo que paso, solo puedo asegurar que mi juego comenzaba ahora, al descubrir que este pedazo de idiota tenía más interés en mí del que debería tener, y si sabía jugar mis cartas pronto estaría libre y haciendo pagar a estos mafiosos por todo lo que habían hecho…

.

Volví a la realidad de manera abrupta, literalmente con un balde de agua fría, comencé tomar bocanadas de aire cual pez fuera del agua y a toser como desquiciada.

-Bienvenida de vuelta a la vida Webber – ironizo Demetri mientras tiraba un balde de pastico hacia las escaleras – Estas muy perezosa – se rió –

-¿Qué demonios sucede contigo maldito animal? – pregunte con mis dientes apretados –

-Cuida esa boca pequeña zorra – me tomo por el brazo con brusquedad y me puso de pie –

-Y tú cuida tus manos – sin previo aviso y con la rabia hirviendo dentro de mí, gire su muñeca con brusquedad, aplique una llave que lo hizo literalmente volar y caer en una postura muy dolorosa – como me vuelvas a tocar te rompo los demás huesos –

-¡Eso es lo que necesito! – grito entre risas histéricas – Aush – se puso de pie quejándose y sacudiendo la suciedad que se pegó en su traje de dos piezas – tienes carácter, no logras rendirte ante nadie, aun sabiendo que puedo matarte y nadie encontraría jamás tu cuerpo –

- No me provoques Demetri, no sabes de lo que soy capaz – gruñí y mantuve mi posición de ataque –

-Tengo algo que proponerte – seguía sacudiendo su traje de manera exagera –

-Habla –

-Sabes Ángela, me pareces una mujer intrigante, no te dejas amedrentar por nada – me miraba con picardía y repetía las mismas palabras que Felix – eres tan ágil, ese golpe no lo vi venir –

-Hay más de donde salió ese –

-Necesito gente como tú en este negocio –

-¿Gente como yo? ¿A qué te refieres? – mi postura no cambiaba, estaba lista para asestar otro golpe si la situación lo requería –

-Necesito mis propios contactos en el FBI – metió sus manos en los bolsillos – verás, mis tíos ya se están volviendo viejos, y con su vejez se están volviendo torpes, y bastante evidentes – hizo un gesto con su boca – este negocio necesita mentes frescas, como nosotros, como Ness, Felix, Tanya y otros más que se han sumado al real progreso de este negocio -

-¿Dónde entro yo? – pregunte intentando parecer desconcertada –

-Necesito que seas mi contacto bonita, que seas parte de nosotros – dio una palmada y sonrió – tu harías tu parte en el FBI y además tendrías todos los beneficios que trae consigo estar con los Vulturi –

-¿Lo dices en serio? – trate de parecer sorprendida, relaje mi postura –

-Tu libertad dependerá de tu decisión – dio media vuelta y se encamino a las escaleras – te dejare despierta para que lo medites; tienes hasta mañana, evita hacer ruido bonita – se burló… como si pudiera hacer suficiente ruido para que alguien me escuchara… imbécil – porque hoy tenemos una fiesta para cerrar nuevos tratos –

-Espera Dem – me apresure a dar unos pasos, pero la cadena chirrió – ¡Acepto! ¡Lo haré! –

-Creo que debes tomarte tu tiempo, tienes que tener claro ciertas cosas – cuando ya estaba en lo alto de las escaleras, agrego – si entras, ya no saldrás – guardo silencio y miro a Jake - todo cambiará Webber –

No me dejo responder y se marchó, sin embargo no escuche el sonido característico de la puerta cuando le ponen llave… el idiota se estaba confiando... Mi cabeza comenzó a trabajar a toda velocidad, el efecto del narcótico se había pasado, tenía claro que desde ahora tenía al menos unas horas para despertar a Jacob y ver la forma de salir de aquí. Demetri no lo volvió a inyectar a mi acompañante.

-Jake – susurre – Jake despierta por favor –

Me recosté boca abajo en el suelo y me estire hasta que mis dedos tocaron la mano de Jacob, comencé a tirarle por los dedos pero era algo muy suave, casi imperceptible para él; sintiendo como el grillete lastimaba mi pie me estire más y más, todo lo que pude y logre tomar su mano por completo, la sacudí con fuerza y grite su nombre más alto, pero nada sucedía, relaje mi postura y lo solté, un bufido salió de mis labios, me sentía frustrada, esto era inútil.

-¿Te molesta no poder tocarme cómo quieres? – una voz patosa me hizo levantar la vista y al ver su mirada… sus ojos –

-Jake… - un nudo se formó en mi garganta - ¡cielo santo! – mi voz sonaba estrangulada, la conmoción invadió mi cuerpo y solo quería llorar –

-No me digas que tenías miedo – susurro con la voz adormecida, me regalo una sonrisa socarrona –

- Miedo…- mi piel se erizo – nunca había sentido miedo realmente, pero puedo decirte que todo esto me tenía acojonada – una risa nerviosa salió de mi boca – no sabía si realmente saldríamos de aquí o si abrirías los ojos o… - estaba hiperventilando –

-Ey ey, necesito que te concentres en mi infiltrada – Jacob tomo mis manos y las apretó como gesto cariñoso – vamos a salir de aquí, no le daremos oportunidad a estos mafiosos –

-Jake hay algo que tú no sabes… - alguien dígame ¿Cómo diablos le hablo de Ness?

-Por ahora no necesito saber nada, solo quiero sacar tu trasero respingón de aquí y terminar con unas vacaciones en el caribe contigo en bikini – soltó una risa suave y yo sonreí, lo había extrañado –

-Tenemos que sacar estas cadenas – me puse de pie y Jake me imito, no sin antes tambalearse un poco – ¿te sientes bien? –

-Estar sedado 5 días pasa la cuenta – se rió y… esperen ¿dijo 5 días? ¿Cómo sabía cuantos días habían pasado?

-¿5 días han pasado? – lo mire escéptica – ¿Cómo sabes eso? –

-La infiltrada sale a la luz – se rió con una carcajada – dije un número al azar Ángela, no lo tomes tan literal – puede que me estuviera pasando, pero la duda se había instaurado de manera molesta en mi sistema –

-Lo siento, estoy… estoy un poco nerviosa, es todo – le sonreí de manera tranquilizadora… Jake no podía traicionarme, ¿verdad?

-Vamos a salir de aquí nena, ya verás – me sonrío –

-Tenemos que soltar estos grilletes – observe a nuestro alrededor y no había nada, hasta que me enfoque en el cuerpo de Jake – necesito tu cinturón – sin ni siquiera preguntar Jake se quitó el cinturón y me lo lanzo –

Después de mucho forcejear logre sacar la varilla que ajusta los agujeros del cinturón, era muy delgada y cabía en mi mano, con cuidado la metí en la cerradura del grillet y después de unos movimientos el click de la libertad sonó.

-¡Gracias a Dios! – libre mi pie y me apresure a llegar a Jacob –

-Eres una genio Ángela – me tomo por las mejillas y me beso de manera efusiva, yo me deje llevar… y ¿sus labios tenían sabor a café? –

-Tenemos que darnos prisa – susurre cerca de sus labios y me trague todas las cosas que quería decir –

Cuando logre quitar el grillete del pie de Jacob, me levanto y dio vueltas conmigo en sus brazos, y por más que intente relajarme no pude, algo me inquietaba.

-Tenemos que irnos – me separe de él y comencé a subir las escaleras, podía sentirlo tras de mi –

-Si llegamos al pasillo superior, solo debemos doblar a la izquierda para subir por el acceso de los embarcaderos – agrego Jacob y fue cuando me detuve de golpe –

-¿Cómo sabes la forma de salir de aquí? – me miro intentando aparentar tranquilidad – Y no me digas que es de casualidad o que fue algo al maldito azar Black –

-Conozco el Vórtice –

-¿Vórtice? – me quede de piedra – ¿Cómo diablos sabes que estamos en el vórtice? – Su cara fue de impresión al notar que efectivamente hablo más de la cuenta –

-Tú me lo dijiste Nena – trato de pasar junto a mí pero lo estampe con furia en una de las paredes –

-Idiota no soy – gruñí – ¡yo jamás te dije dónde estábamos, jamás te dije cuantos días estuvimos sedados! –

-Suéltame y podré explicarte que pasa –

-Lo que pasa bonita es que el reconoce el sitio que me regalo – hablo Ness –

-¿Qué? – apreté mi agarre contra el cuello de Jacob, él no podía hacerme esto…sentí debilidad, pero me recompuse rápidamente… iba a salir de aquí aunque se me fuera la vida en ello –

-Él estuvo despierto más veces que tú, hoy desayunamos juntos, ¿no es así mi lobito? – Ness me apunto con su arma – llegamos a un acuerdo, pero claramente tu no entras en el – sonrió con malicia –

Todo hizo clic en mi cabeza, los comentarios de Jake, el sabor a café de sus labios, el plan que ideo en un minuto para salir de aquí por el embarcadero… el embarcadero; actué sin pensar más, deslice mi mano por la cinturilla de mi pantalón, mientras Ness continuaba jactándose de que Jacob jamás dejo de amarla y como me utilizo para apagar su recuerdo y muchas chorradas más, saque la jeringuilla que le robe a Félix y la clave en el muslo de Jake con fuerza, este gimió y Ness desvió la mirada hacia él, que se comenzó a desplomar lentamente por la pared, yo di un paso al frente y me lance sobre Ness, la desarme pero de un empujo me lanzo al frio suelo, sin esperar más yo apreté descuriosamente el gatillo en cualquier dirección de su cuerpo, no espere un punto estratégico, ella cayó hacia atrás presionando su pierna y gritando insultos y alaridos de dolor; me puse de pie y empecé a correr con la pistola en mi manos atenta a cualquiera que se pudiera cruzar en mi camino, seguí las indicaciones que había dicho el traidor de Jacob y efectivamente di con una rampa que daba al embarcadero, sentí un disparo que hizo eco en el lúgubre pasillo.

-Aquí no voy a morir – rece porque esas palabras fueran ciertas, sin esperar más me lance al agua fría que se extendía frente a mí, la corriente era pesada, me arrastro en cosa de minutos, sentía mi cuerpo entumido, necesitaba aire…

.

.

.

.

Rosalie Pov***

Alice se había quedado dormida, después de la pelea monumental que tuvimos al descubrir que Bella se había largado durante la madrugada, resulta que el Gordo de la recepción nos trajo desayuno y nos llamó por nombre que teníamos en operativos anteriores; Bella podía ser todo lo que se quisiese pero era una puta genia, no teníamos idea que había dado a cambio para que el tipo la obedeciese.

La incertidumbre era brutal, no sabíamos que sucedería de ahora en adelante, solo podíamos esperar a que Bella nos cogiera el maldito teléfono.

Me metí a la ducha con lentitud, me dolía el cuerpo y mis heridas eran recientes, pero me sentía desaseada, me picaba la cabeza y sentía que mi piel tenía un olor horrible, el agua caliente recorrió mi cuerpo y con cuidado pude ponerme jabón en el cuerpo y champú en el cabello, cuando ya estaba lista fui a cortar el agua y algo raro sucedió, el grifo del agua se disparó y un chorro de agua me dio directamente en el rostro, ahogándome momentáneamente, en el mismo momento en que esto sucedió escuche un grito de Alice.

-¡Ángela! – su grito fue descomunal, sumado a mi rostro cubierto por el agua, grite más fuerte aún, perdí el equilibrio, resbale y me caí hacia atrás –

-¡Alice! –

-¡Rose, Rose! – de un tirón brusco las cortinas de la ducha se abrieron y apareció Alice con el rostro cubierto de lágrimas, entre hipadas y más lágrimas, me ayudo a ponerme de pie y me tendió una toalla – ¡¿Por qué rayos estas tomando una ducha si estas convaleciente?! – me reprendió, pero su llanto no se detenía – ¿te duele algo?¿se salieron los puntos? –

-Estoy bien, los puntos están intactos, siento molestia pero no sangro – susurre – me duele la espalda –

-¿Y qué esperabas? – grito desesperada – has chocado el carro contra un árbol, te han golpeado y disparado, ¿Y tú estás dándote una ducha como si nada? –

-¿Por qué has gritado? – suspire para no pelar, porque sabía que ella tenía razón - estas pálida –

- Tuve un mal sueño – agacho la cabeza y me ayudo a caminar a la habitación – de esos sueños malos Rosie – volvió a llorar –

-Dime que soñaste –

-Ángela se ahogaba, estaba en un estanque, el agua subía y yo no podía romperlo los cristales que la encerraban –

Mi estómago se contrajo de manera dolorosa, si ella soñaba que Ángela se ahoga y a mí me explota el grifo del agua, fue suficiente para que un malestar se instalará en mi pecho.

-Tenemos que movernos ya – agregue y comencé a vestirme a toda prisa –

-¿Por dónde vamos a empezar? – Alice empezó a guardar cosas en una bolsa –

-Hoy es Jueves – Alice me miro como si no entendiera – Bella va todos los Jueves al corporativo Cullen, la secuestraremos y empezaremos con la acción bebé –

-¿Qué hay de tu abdomen herido? –

-Nadie pudo hacer mejor trabajo que tú, los puntos ya resistieron mi caída en la ducha, soportarán un poco más – le guiñe un ojo –

Salimos al pasillo, todo estaba en silencio, parecía que no había nadie más hospedado en este maldito motel, Alice se asomó por la ventana.

-Esto es extraño – susurro – Afuera hay tres Jeep negros –

-¿Y? – no entendía a qué quería llegar –

-Que aquí parece que no hay nadie en todas las instalaciones, el silencio es tétrico y el gordo no volvió a subir para entregarme las sabanas de cambio de la cama – susurro mientras yo presionaba el botón para llamar el elevador –

-Es mejor largarnos ya – cuando las puertas del elevador se abrieron en su totalidad, quise dar un paso pero Alice me detuvo unos segundos, abrió la boca para agregar algo y a partir de ahí todo fue una locura, sus ojos se abrieron con desmesura –

-¡Rosalie! – Alice me tiro muy fuerte el brazo y todo sucedió muy rápido –

Un conteo repiqueteo y una explosión del diablo nos lanzó expedidas por el aire, el sonido hizo que mis oídos pitearan de manera molesta, todo era humo y polvo, los vidrios del pasillo se hicieron añicos, había trozos de estos y del elevador por todos lados, me costaba poder orientarme.

-¡Ponte de pie! – Alice estaba junto a mí, con una mano tocaba su barriga y con la otra me tiraba por el brazo - ¡Vienen por nosotras! ¡Ponte de pie! –

Como pude me puse de pie y apoyadas en la pared del pasillo caminamos en dirección contraria al único elevador que había, llegamos al final del pasillo y nos metimos a la habitación, empujamos el sofá y el mueble de la televisión contra la puerta.

-La ventana del baño da al patio trasero – agrego Alice, se movía rápido, a mí la cabeza me reventaría en cualquier momento – tendremos que saltar –

-¡No saltaremos! ¿tú bebé? –

-¿Tus puntos? ¿Tus golpes? – se asomó por la ventana de la habitación – no empecemos Hale –

Nos metimos al baño rápidamente y trabamos la puerta, golpes se escuchaban en la otra habitación, abrí la ventana y la altura era de dos pisos.

-¿Estas segura? – pregunte mientras sacaba las piernas por la ventana –

-¡Vamos ya! – chillo Alice – Las personas que vienen no son amigables –

Me afirme del tubo por el que subía el agua, era grueso y estaba anclado a la pared de concreto, comencé a descender con agilidad, al mirar hacia arriba Alice venía haciendo lo mismo que yo; cuando me solté, aterrice sobre mis pies, me dolió el abdomen como el infierno, pero no era momento de quejarme. Alice aterrizo de igual manera junto a mí, se sacudió las manos y me observo.

-¿Cuándo será el dpia que salgamos por pie propio y por una puerta de una casa? – bufo –

Nos asomamos por la fachada de la propiedad y había un chico joven al volante de uno de los Jeep.

-Tú derecha y yo izquierda – susurre y Alice asintió –

Cuando aparecí por el lugar del copiloto, el chico quiso desenfundar su arma, pero su lentitud me causo gracia, Alice llego a su arma primero y lo hizo descender con las manos en la nuca.

-No lo pienses pequeño – la voz de Alice era afilada, fría y sin titubeos – Con calma, no es necesario que alguien termine con un tiro ¿no crees? –

-Nno – no me mates – tartamudeaba –

-¡De rodillas! – gruño Alice –

-Tra- tranquila – se arrodillo mirando hacia el motel y de un solo golpe en la nuca, mi amiga lo aturdio, el chico se desplomo sin saber si quiera que fue lo que realmente sucedió –

-Vamonos – la apresure –

Nos subimos y salí marcha atrás a toda velocidad.

-Como extrañaba el trabajo limpio y rápido – se mofo Alice –

-¿Qué haremos ahora? – pregunte mientras salía a la carretera –

-El plan es el mismo, vamos por Bella, la secuestramos y arreglamos esta mierda de una vez –

Acelere todo lo que pude hasta llegar a la estación de trenes.

-¿GPS? – Alice acomodo el arma en su cinturilla, hurgo en la billetera que había en la guantera y saco unos billetes –

-Exactamente, no podemos dejarnos atrapar, andando –

Dejamos el Jeep estacionado, nos pusimos la capucha y nos metimos por una valla de seguridad, para no pasar frente a las cámaras de seguridad, solo nos quedaba esperar el tren y que pasara lo que tuviera que pasar…