Advertencia: Ninguna.

Historia inspirada en un video musical.


"El amor es un misterio, una obsesión: Un tema inevitable desde todos sus aspectos posibles como la memoria y el exilio"

-Juan Gelmán—


Elsa recargo su rostro en el pecho firme del profesor guardando silencio unos instantes dejándose abrazar. Quiso dejar salir unas lágrimas solitarias, respiro hondo, no debía hacerlo enfrente del pelirrojo.

-La extraño—Murmuro dolida.

Y siempre la extrañaría, siempre la llevaría cerca, siempre la amaría aun si no viera su rostro lleno de pecas todos los días. Anna. Su hermana pequeña, su única familia perdida entre las llamas y los muros del incendio. Apretó los parpados sintiendo debilidad, Hans le masajeo la espalda calmándola.

-¿Por qué?—Pregunto con voz quebrada-¿Por qué se fue?

Llevaba años preguntando lo mismo ¿Por qué? Jamás sabría la respuesta definitiva y cuando preguntaba respondían "Así lo quiso Dios" o "Ahora es feliz donde esta". No lo entendía, no lo comprendía. Sus padres fallecieron cuando tenía doce y Anna diez en un accidente de auto. Desde entonces sus tíos Gerda y Kai las adoptaron eran personas maravillosas y las trataban como si fueran sus hijas, en ellos volvieron a sentir el calor y ambiente familiar, pero no todo lo bueno dura para siempre el tío Kaki era un hombre de negocios por lo tanto viajaba mucho la tía Gorda se quedaba con ellas no obstante extrañaba mucho a su esposo. Elsa la convenció irse con el diciéndole que se encargaría de Anna y cuidaría de la casa de sus padres en la cual seguían viviendo con sus tíos mudándose por supuesto.

Cuando falleció Anna ellos la llevaron a su hogar, vivió un año con ellos y alquilo un departamento recién entro a la preparatoria. Desde entonces ya no los veía y su único medio de comunicación eran cartas y postales que solían enviarse.

Ya cumpliría dos años sin verlos los extrañaba demasiado, no acepto que pagaran el departamento por lo tanto en las tardes trabajaba en una pequeña libreria. Le agradaba hacerlo.

-No responderé como seguramente muchos lo hacen—Dijo Hans rompiendo el silencio—Señorita James usted vive eso es importante.

-A costa de Anna—Respondio tristemente.

Dejandose llevar con la mano libre tomo cuidadosamente la barbilla de su estudiante no teniendo otra opción mas que verlo se aclaro la garganta para evitar soltar un gemido verla asi a su merced...

-Escucheme James—Utilizo la severidad—Usted no tiene culpa de lo sucedido, usted no puede ver el futuro ni escribir el destino. Tampoco esta en nuestras manos cambiar el pasado porque es imposible—Hans acaricio con el pulgar la barbilla albina repitiéndose una y otra vez lo hermosa que era—Pero si se que podemos cambiar nuestro futuro, con fe, paciencia y lo mas importante con fuerza de voluntad.

Elsa sonrio feliz por las palabras de aliento del profesor y sin importarle si recibia una recriminación abrazo al hombre.

-Gracias profesor—Mustio recargando otra vez su cabeza contra su pecho—En verdad se lo agradezco.

Fue eso que lo derrumbo ese abrazo calido termino con todo porque asi lo hizo cuando la muchacha hizo ademan por separarse Hans se acerco lo suficiente tomandola por la cintura y acercándola a el.

-¿Profesor?—Dijo Elsa confundida.

Siguio mirándola ausente no deseaba asustarla pero tampoco quería seguir sin probar aquellos labios tan deseosos como su dueña y solo un pensamiento se le vino a la mente "Hazlo ya". Hans termino la distancia que los separaba sintiéndose complacido al tocar los inexpertos labios con los suyos, la tibia carne se abrió por la sorpresa y el aprovecho para profundizar el beso. Estrecho contra si el cuerpo pequeño necesitando tocar su calor.

Las ansias calmadas hicieron el beso vital, necesario moviendo su boca fieramente obligando a la otra a moverse. Acaricio los hombros, espalda y cintura extasiado al tenerla entre sus brazos era tanta emocion que pudo escuchar un quejido seguramente estaba siendo brusco sinceramente poco le importaba.

¡Plaf!

Elsa había olvidado toda educación y le abofeteo el rostro. No podía creerlo su profesor la había besado. Clavo sus ojos azules con furia sobre los verdes.

-¿Por qué lo hizo?—Pregunto Elsa molesta.

Fue entonces cuando reacciono manteniéndose en el mismo lugar no sabia cual seria la reacción de la muchacha.

-Señorita James yo…

-¿Por qué?—Exigio soltando unas lagrimas Hans sintió su corazón dolerle al verla llorar-¿Por qué lo hizo? ¿Fue por venganza? ¿Para humillarme?-

-No, no señorita James—Debato el nervioso por verla tan afectada—No es eso, creame.

-Entonces ¿Por qué?—Comenzo a gritar.

-¡Porque estoy enamorado de usted!

La albina abrió los ojos en sorpresa llevándose ambas manos a la boca en el acto.

-¡Asi es!—Grito Hans experimentando un extraño liberamiento al revelarlo-¡Lo estoy y muy profundamente!.

-Usted…

-Lo estoy desde que entro aquí—Hans aflojo su cuerpo mientras dejaba salir todo lo guardado por dos años.

Elsa negó incrédula varias veces la cabeza mientras retrocedía lentamente estaba asustada y el lo sabia. Las saladas lagrimas seguían recorriendo por sus mejillas.

-No es verdad—Dijo ella—Usted miente, no puede estar enamorado de mi.

-¡Claro que es verdad!-Exclamo Hans molestándose un poco—No miento en estos casos señorita James.

-Pero me odia—Solto Elsa.

-No—Nego Hans—Nunca la eh odiado porque es todo lo opuesto al odio, en verdad lamento todo lo que le he hecho en estos años pero no sabia como sobrellevarlo—Suspiro cerrando ambos ojos para abrirlos y verla como siempre deseo hacerlo con amor—Lo admito fue cobarde de mi parte tratarla asi y no sabe cuanto me odio a mi mismo por hacerlo, sin embargo debía hacerlo porque en ese momento no era correcto era su profesor y usted tenia apenas dieciséis años.

-Sigue siendo incorrecto

-Ya no lo es, porque ya es mayor de edad. Tampoco le dije mis sentimientos porque tenia miedo a su rechazo ademas de que usted me teme.

Elsa busco en sus ojos algo señal de mentira pero Hans permaneció impacible viéndola con seriedad y fascinación. La albina le dio la espalda todavía incrédula derramando unas lagrimas, llevo una mano a su pecho estaba acelerado causa de tantos sentimientos encontrados, en algo el profesor Westergaard tenía razón; ella le temía.

-Ahora ya lo sabe—Hans suspiro sin darse cuenta que había estado conteniendo el aire—Depende de usted saber que hacer con esto.

Elsa volteo a verlo limpiándose las lagrimas cruzando los brazos sobre su pecho, un silencio reino y entonces el profesor vio como la joven recogía sus pertenencias colocándose la mochila sobre el hombro. Al caminar hacia la salida esta se detuvo un momento al lado del sureño.

-No hay nada que necesite pensar—Murmurro sin verlo—Porque yo no estoy enamorada de usted—El pelirrojo sintió como si un cuchillo le atravesara el corazón—Hasta el lunes, Profesor.

Hans no hizo nada mas solo verla desaparecer por la salida.


-¡Ahí estas!-Grito Elena al ver al joven profesor en uno de los salones del baile—Te estaba buscando queria ver si deseabas tomar un café conmigo y Kristoff.

Sin embargo parecía no escucharla y entonces supo que algo iba mal volteo a verlo directamente su amigo lucia desecho y totalmente perdido.

-Oh, Hans ¿Estas bien?—Pregunto preocupada.

-Lo hize Elena—Dijo el—Le dije todo.

Comprendio rápidamente lo que ocurria y no pudo evitar mostrar una mueca sorprendida se repuso rápidamente tomando las manos del profesor comprensiva.

-¿Cómo reacciono?

-Mal Elena—Antes de que Elena pudiera decir algo el continuo—La bese.

Elena sin pensarlo lo abrazo deseando reconfortarlo ella adivinaba como había terminado las cosas.

-¡Soy un idiota!—Grito—Ella comenzó a llorar después que le confesara mi amor hacia ella y cuando le dije que debía pensarlo me rechazo.

-¿Lo hizo?

-Al parecer si me dijo no estoy enamorada de usted y se marcho.

-Entonces no te ha rechazado.—Sonrio la joven secretaria apenas se separo—Créeme no lo ha hecho, solo esta asustada.

-¿Qué insinuas Elena?—Dijo Hans desconfiado de la posible loca idea de su amiga.

- Nada, bueno tal vez puedas hacerla cambiar de opinión—Elena sonrio ampliamente mientras posaba sus manos sobre sus caderas.

-y ¿Cómo piensas que lo haga?

La mujer de ojos violeta se quedo callada un momento para después mirarlo con complicidad Hans sintió un escalofrio y eso solo ocurria cuando Elena planeaba algo. Si definitivamente tenerla como amiga tenia su precio.

-La señorita James vive sola ¿No?—Pregunto Elena.

-Eso supongo—Respondio Hans encogiendo los hombros.

-¿Y si le haces una pequeña visita?—Dijo ella mirándolo fijamente.

-¡Estas loca!—Exclamo molesto.

-¿Qué?—Rio con ganas—Puedes ir cuando no este, justo ahora debe estar trabajando en la libreria.—Hans enarco una ceja—Si, soy amiga suya una vez me comento donde vive y me dio copia de las llaves.

-¿Por qué te la dio?

-Es propensa a perderlas—Explico ella mostrándole las llaves—Ella confía en mi asi que le hize el favor.

-Dudo que vuelva a confiar en ti—Puntualizo Hans cuando Elena deposito las llaves en su mano—Debo estar demente—Suspiro cansado.

-El amor vine junto con la locura—Le dijo ella posando una mano en su hombro.

-Si me acusa de Acoso será culpa tuya—Murmuro Hans caminando hasta la salida.

-¡Suerte!-Le grito Elena con voz animada porque estaba segura de algo ese dia cambiaria para ellos. Siempre creyo que serian una linda pareja y espera con ansias su deseo se hiciera realidad.

Ya adentro del auto vio la dirección escrita en un diminuto papel ¿En verdad lo haría? Bueno Hans Westergaard no se daba por vencido.


Subia las escaleras tranquila con una bolsa del supermercado hacia ya media hora que termino su turno en la librería y aunque no iban muchos clientes al final del dia terminaba exhausta y lo único que deseaba en esos instantes era llegar a su departamento darse una larga ducha y leer algún libro. Muchos compañeros suyos estarían en el cine o en una fiesta sin embargo eso no era lo suyo disfruta sus viernes en soledad.

Saco las llaves del departamento abriendo la puerta al entrar cerro la puerta y prendió el interruptor de luz y segundos después este termino por iluminar el lugar. Dejo la bolsa del supermercado encima de la mesa mas cercana.

-Señorita James—Dijo una voz detrás suyo.

La joven dio salto del susto rápida giro sobre sus talones pera encontrarse al profesor Westergaard frente a ella. Elsa lejos de gritar retrocedió asustada.

-¿Qué hace aquí?—Dijo con voz nerviosa-¿Cómo entro? ¿Por qué esta en mi casa?—Su rostro nervioso cambia a uno asustado nota el semblante tranquilo del hombre y como dirige sus pasos hasta ella.

-Quiero que te calmes—Susurro con tranquilidad tuteándola sin querer—No voy a hacerte nada, Elsa. –La albina sintió algo extraño al escucharlo decir su nombre pero lo ignoro y en cambio siguió retrocediendo.—Solo vine a hablar eso es todo.

-¿Cómo entro aquí?—Pregunto clandestinamente.

-Elena me dio las llaves—Confeso Hans.

-¿Qué hizo que?

-Tranquila lo hizo porque sabe lo que siento por ti—Añadio solamente para no verla molesta con Elena—Tiene buenas intenciones, lo prometo.

-Quiero que se vaya de aquí—Exigio Elsa comenzando a fruncir el entrecejo—O llamare a la policía.

-Elsa permíteme hablar contigo por favor—Pidio el temiendo perder la única posible oportunidad de acercarse—Sera rápido lo juro.

Elsa lo miro por unos instantes había algo en esos ojos verdes que le pedían le escuchara, y no sabiendo porque asintió con la cabeza.

-Dejeme conquistarla—Dijo el pelirrojo acercándose unos pasos.

-No puedo permitir eso—inquirió Elsa—Usted es mi profesor.

Bajo la cabeza incapaz de decir algo mas no por miedo, sino porque no sabia como decirle que no deseaba tener relación alguna. Los chicos solían invitarla a salir o le decían halagos ella siempre los rechazaba cortésmente en realidad nunca había tenido un noviazgo bueno…Solo una vez en secundaria fue algo momentáneo y sin importancia.

-¿Me tiene miedo?—Elsa enrojeció y cuando una persona enrojece significa "si".

-No es solo eso—Admitio la joven jugando con los pliegues de su falda—Es mayor que yo por seis años, no es correcto—Instantes después lo sintió aproximarse hasta poder sentir su respiración contra ella—Por favor alejese de mi.

Jamas podría cumplir ese mandato no después de saborear sus labios, después de tenerla en sus brazos. Apoyo ambas manos sobre las caderas de la joven posando su frente contra la propia la sintió estremecerse. Sonrio de lado.

-¿En verdad eso quiere?—Pregunto Hans sonriéndole divertido.

-Esto no esta bien—Intento replicar sin éxito—Somos profesor y alumna, tenemos edades diferentes, gustos distintos—Apreto los parpados cuando Hans acaricio los labios con el dedo índice—Yo no estoy enamorada de usted.

-Eso puede cambiar—Respondio rápidamente Hans—Sientes algo por mi.

-N-no es verdad—Titubeo Elsa.

-¿Enserio?—Dijo divertido—Entonces ¿Por qué te estremeces cuando te toco? ¿Por qué no me apartas o pides ayuda?.

Abrio la boca con el afán de decir algo, pero callo inmediatamente al quedarse completamente blanca. Intento alejarlo pero la diferencia muscular era demasiada asi que solo dio un largo suspiro para mirar al hombre. Se sorprendió al ver como la miraba era una mezcla de amor, fascinación, deseo ¿Acaso Westergaard la deseaba? Volvio a sonrojarse.

-¿Por qué?—Cuestiono—¿Por qué después de dos años ahora quiere conquistarme? ¿Por qué fingir odiarme cuando según usted me ama?.

Hans acaricio los cabellos platinados formulando una respuesta correcta.

-Por cobarde—Admitio cerrando los ojos—Muchas veces me vi obligado a tranquilizarme cuando te tenia cerca, tienes mucho efecto en mi Elsa James no sabes cuantas veces me contuve para no ir detrás de ti y besarte como deseaba hacerlo—Rio por la expresión avergonzada de ella—Decirte cuanto te amo. ¿Podrias darme una oportunidad?.

-N-no lo se profesor—Respondio Elsa cabizbaja—Sinceramente no se.

Escucho el suspiro cansado del profesor quedaron unos momentos en silencio sin atreverse a terminar aquella incomoda situación.

-Llevas en mi clase dos años ¿Verdad?—Ella asintió—Por lo tanto estaras consciente de que no me doy por vencido tan fácilmente.

-Lo se—Mustio seriamente.

Realmente no podría pedirle que se alejara de ella porque si en algo destacaba Westergaard era en cumplir sus metas, y eso era admirable en cierto modo. La platinada llevo sus bellos ojos azules a los verdes de Hans y sin previo aviso solto una diminuta risa cuasandole escalofríos placenteros al profesor.

-Supongo que rechazarlo no serviría de nada ¿Cierto?—Dijo sonriendo levemente aunque sonrojada.

-No, no le serviría de nada—Confeso el sonriendo también.

-Esta bien—Cerro ambos ojos—Le dare una oportunidad.

El acorto toda distancia besándola de nuevo esta vez con ferocidad y pasión Elsa se limito a mover tímidamente su boca dejándose hacer y sorprendiéndose por el deseo que no creyo que su profesor poseía. Hans profundizo el beso intentando alargarlo mas tiempo y ella dejándose llevar dejo escapar un gemido de placer causa de las nuevas emociones recorriendo su cuerpo estuvieron asi hasta que Elsa se dio cuenta de algo ¿Cuándo la había conducido al pequeño sofá frente al librero? Los colores se le subieron enseguida ella estaba recostaba sobre el sofá mientras Hans se situaba encima suyo sin dejar de besarla.

-Espere—Solto ella entre besos—No, esta yéndose muy deprisa.

-Tienes razón—Dijo Hans admirando la belleza de Elsa—Pero estuve mucho tiempo esperando esto lamento si me aproveche un poco. Y Elsa tutéame.

Elsa dejo escapar una sonrisa timida seria tonto no tutearse después de besarse tan íntimamente, algo le decía que ese dia su vida cambiaria para bien.


¡Siento no haber actualizado el sabada! Siendo honesta el capitulo estaba listo pero no me gusto como lo tenia asi que lo revise y aquí esta el resultado. Por cierto Elena es un personaje que invente para darle sentido a la historia.

A frozen fan: Gracias por tus palabras y consejos pequeña,los tomare en cuenta. Creeme ya era hora que Hans fuera sincero con sus sentimientos. Por cierto Elena eres tu, eres una de mis escritoras de Helsa favoritas asi que ¿Por qué no agradecerte con este loco personaje? Ojale te agrade este capitulo. Y aprovecho para decirte que soy dos años mayor que tu asi que ¿Quién es la pequeña ahora? Jajaja.

BelenKatherine19: Jajaja, si tratare de no estresarme tanto por suerte ya sali de vacaciones y ya no estoy tan estresada. Ser estudiante de preparatoria significa mas responsabilidades y exámenes, ya me entenderas cuando entres. Tengo dieciséis años es de esperarse ser mas responsable aunque es fastidioso a veces.