Disclaimer:

Good Omens es una serie de televisión basada en la novela de 1990 Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas son una serie de historias cortas no relacionadas entre sí, en su mayoría sobre Gabriel y Belcebú, pero también habrá la aparición de otras parejas.


Desde el lugar que pertenezco te seguiré queriendo

Capítulo I

—Y con esto concluyen las alabanzas, es su momento de acicalamiento y recreación, después volveremos para presentar nuestros regalos a Dios…

Todos los ángeles comenzaron a dispersarse canturriando de felicidad, siempre se les veía en pareja o en grupos reducidos, era extraño que un ángel quedará rezagado del resto ya que la soledad por lo regular no generaba un sentimiento de felicidad y dicha en ellos.

Sin embargo, Ba'al no apoyaba tanto dicha idea, le gustaba recorrer los rincones desconocidos del cielo, mirar las creaciones que sus compañeros habían ido olvidando, dirigirse a la gran bóveda donde guardaban las estrellas que estaban siendo cuidadosamente colocadas por sus superiores y cuando decidía que había tenido suficiente de todo aquello, buscaba una nube en la cual descansar hasta entrar en un estado de reposo profundo.

No todos sus compañeros veían estas acciones como algo que el todopoderoso aprobaría y por eso la ausencia del ángel no les preocupaba en lo absoluto, pero había otros quienes en verdad disfrutaban y buscaban su compañía.

—Vas a caerte de esa nube como la última vez…

Al escuchar aquella voz, Ba´al se levantó en un instante, sonriendo le invito a acompañarle haciendo espacio en el sitio.

—Creí que no vendría a visitarme hoy —Dijo el ángel con alegría— Los arcángeles tienen mucho trabajo ¿no?

—Me gusta verte —Contestó Gabriel con total naturalidad— Estar a tu lado me hace feliz, y ser feliz significa servir a Dios, así que compartir mi tiempo contigo hace que parte de mi trabajo se cumpla.

—Hoy debo presentar un regalo —Explicó el pequeño ángel tomando una de las alas de su amigo para acariciarla— Pero quiero algo diferente a lo que ya ha sido creado…

—Tú siempre tienes las ideas más originales —El arcángel estiro su palma, donde se posaron un par de abejas— Cómo ellas, creo que han sido de tus mejores creaciones, además son preciosas…

Al escuchar el halago las criaturas zumbaron felices en agradecimiento, luego volvieron a posarse cerca del ángel.

—No quiero hacer más cosas preciosas… —Murmuró Ba'al— Quisiera hacer cosas que me agradarán a mí no para agradar a los demás…

—Pero agradar a los demás es parte de lo que somos —Sonrió Gabriel tratando de animarle— Sobre todo si con ello recibimos la aprobación de nuestro señor…

En respuesta solo recibió un largo suspiro, que hizo que el arcángel comenzará a descubrir una nueva emoción; la preocupación.

Cambiaron de tema y el resto del tiempo juntos lo dedicaron a arreglar sus alas y armar arreglos de flores que intercambiaban entre ellos. Ba'al disfrutaba su tiempo con Gabriel, a veces más de lo que disfrutaba el cielo en general, pero sabía que eso no era lo que se suponía que debía de sentir.

—Es tiempo de que me vaya —Dijo el más alto levantándose—Además no falta mucho para que hagan sonar las campanas y te llamen también…

—Podría no ir —Comentó el ángel aun sentado mientras abrazaba sus rodillas—Solo esperare aquí hasta que pase…

—No puedes hacer eso —El castaño ofreció su mano ayudándole a ponerse de pie— Estoy seguro de que presentarás algo tan bello como tú…

—Tal vez ese sea el problema… No quiero que sea bello…

—No bromees, tengo que irme, pero te prometo que volveré a buscarte y amaré cualquier cosa que crees…

El arcángel extendió sus alas y volando se alejó con rapidez, dejando al ángel solo y triste, un sentimiento que llevaba experimentando ya hace tiempo y que estaba seguro de que el cielo tampoco aprobaría.

Decidió entonces bajar y caminar por los verdes suelos que a alguien se le había ocurrido colocar, no muy lejos escucho una voz, hablando con energía y al acercarse se dio cuenta de que un grupo concurrido rodeaba al orador, curioso se acercó descubriendo a uno de los seres favoritos de Dios, Lucifer.

—Por eso me pregunto a veces —Clamaba el bello arcángel—¿Nuestro único propósito es servir? ¿No podemos aspirar a más?

Una serie de murmullos corrieron entre los presentes.

—¿No hay algo que deseen, pero sientan incorrecto el quererlo? ¿Por qué nos avergonzamos? ¿Por qué nos escondemos? ¿No fue Dios mismo el que nos dice que elijamos? ¿Entonces porque nos pone trabas?

—¡¿Estás cuestionando a Dios?! —Gritó alguien alterado.

—Estoy cuestionando que es lo que se espera de mí y que es lo que yo quiero en verdad... ¿Es acaso justo que trabajemos y nuestra única recompensa se su aprobación? ¿Qué haremos luego? ¿Qué hay después de eso?

Las voces comenzaron a levantarse, dividiéndose el grupo entre aquellos que le aclamaban y otros que reprendían sus ideas, de pronto el sonido de campanas y trompetas les indico a todos que era momento de retirarse.

Ba'al se había olvidado por completo de su regalo, entró en pánico y al observar una de sus abejas, una idea extraña y completamente fuera de lugar llegó a su cabeza.

Gabriel realmente disfrutaba de su vida en el cielo, sus deberes como arcángel, el amor de Dios lo era todo para él y no había nada que lo hiciera más feliz que eso, cosas como angustia, duda o dolor jamás habían cruzado por su mente y debido a que él mismo no los experimentaba, le era imposible reconocerlo en otros.

Es por eso que cuando miro el rostro de Michael le fue imposible descifrarlo, así que decidió acercarse para descubrir que era lo que le sucedía.

—¿Lo has escuchado? —Preguntó su compañero mucho antes de que el hablará.

—¿Escuchar qué?

—Lo de Lucifer… Y sus predicaciones…

—Oh, no… ¿Por qué?

La mirada de molestia causo un extraño sentimiento dentro del castaño, quien se sintió pequeño y confundido.

—Ha enojado a Dios…

—¡¿Qué?! E-eso no puede ser, nuestro todopoderoso no tiene más que amor y cariño…

—Lucifer esta pregonando ideas sobre rebelión, sublevación y ser más grande que el creador… —Esta vez Gabriel se quedó sin palabras— Y lo peor es que está arrastrando a más ángeles con él…

—D-debe ser un error…

—No sé qué es lo que vaya a pasar —Michael abrió su par de alas y luego miró hacia su compañero— Pero debes esperar lo peor…

El castaño le observó partir, pareciéndole extraña la mueca en su rostro, no entendía porque gotas de agua caían de sus ojos.

—¡Ba'al! —Llamar a su amigo, siempre llenaba de dicha la existencia del arcángel.

—¡Gabriel! —El pequeño ángel corrió hasta él, para abrazarle—¡Debes ver lo que he creado!

—¡Te dije que podías hacerlo!

Tomo la mano del menor dejando que le guiase, el calor que emanaba de su toque hizo que algo dentro de él comenzara a alborotarse, pero lo atribuyo a la emoción de aquel momento.

—¡Mira! —El ángel tomo con cuidado algo entre sus manos, acercándolo hasta el más alto—¡He creado cientos como ella, pero como la considero especial tiene un nombre especial también!

—Oh…

Gabriel miró al pequeño insecto negro con peculiares ojos rojos, el cual zumbo tallando sus patas.

—Se llama Geraldine y es una mosca, he decidido conservarla ¿qué te parece?

—Es muy linda y parece algo frágil… Me recuerda a tus abejas…

—Es diferente a las abejas —Le corrigió Ba'al— Muy diferente…

—¿Cuál es su función?

El rostro del ángel pareció cambiar y tras un instante sus ojos azules como la bóveda donde guardaban las estrellas se encontraron con los del castaño, el golpeteo en el pecho de este se intensifico.

—Poliniza las plantas, devora cadáveres en descomposición, daña los cultivos, propaga enfermedades, mata arañas y caza libélulas… Entre otras cosas…

—Ba'al… —Murmuro Gabriel— ¿P-porqué le has dado habilidades como esas?

—Porque quise hacerlo… Porque podía hacerlo… ¿No se supone que para eso nos doto Dios con los dones de la creación? Para usarlos a nuestro gusto ¿no?

Fue entonces que Gabriel entendió lo que Michael trataba de decirle antes, y se dio cuenta de una nueva emoción, el miedo, el miedo a lo que su amigo pudiera pasarle si promulgaba tales pensamientos.


¡Muchas gracias por leer! Espero que hayan disfrutado de esta historia, realmente disfruto mucho escribiendo de esta pareja, y espero poder traerles más historias sobre ellos. Les mando muchos abrazos y amors~