Disclaimer:

Good Omens es una serie de televisión basada en la novela de 1990 Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch de Terry Pratchett y Neil Gaiman.

Todos los personajes utilizados aquí pertenecen a su autoría.

Estas son una serie de historias cortas no relacionadas entre sí, en su mayoría sobre Gabriel y Belcebú, pero también habrá la aparición de otras parejas.


Desde el lugar que pertenezco te seguiré queriendo

Capítulo III

—¿Por qué estamos haciendo esto? —Preguntó Gabriel mientras movía unas cuantas rocas.

La aludida no respondió, frunciendo el ceño observó el piso ardiendo debajo de ellos, la lava y cenizas cubrían todo el lugar, llenando de hollín sus blancas alas.

—¿Michael?

—No es algo que te incumba Gabriel —Respondió el arcángel— Lo único que debemos hacer es encargarnos de que todo esté listo tal y como se nos ha indicado.

El castaño se giró hacia Uriel, quien solo alzó los hombros en señal de tampoco entender de que era de lo que se trataba todo aquello.

Los tres continuaron trabajando, alzaron el vuelo para observar el resultado final, un pozo enorme de fuego que incluso a ellos como arcángeles les causaba temor acercarse demasiado.

—¿Por qué Dios nos ha solicitado abrir un lugar como este? —Uriel pareció asustarse, esperando respuesta de sus compañeros— ¿Qué es lo que está sucediendo?

Michael, resopló, parecía cansada, como si estuviera haciendo un gran esfuerzo por soportar todo lo que pasaba.

—Lo único que sé —Contestó al fin, cubriendo su rostro con una mano— Es que hacemos esto para Lucifer…

Gabriel y Uriel abrieron los ojos sorprendidos, mirándose entre ellos y luego de vuelta al pozo, sin querer imaginar siquiera lo que aquellas palabras significaban en realidad.

—Geraldine no puedes acaparar todo, el resto de tus hermanas necesitan alimentarse también…

El ángel acaricio al insecto, quien parecía haber triplicado su tamaño en poco tiempo, a su alrededor había cientos de bichos más, quienes corrieron inquietos al sentir a otra presencia acercarse.

—Ha crecido bastante…

Al escuchar aquella voz, el rostro de Ba'al se ilumino, se giró y sin pensarlo dos veces uso sus alas como impulso para lanzarse a los brazos del arcángel.

—¡Gabriel! —Gritó de felicidad— ¡Has vuelto! ¡No te imaginas lo feliz que estoy de verte! ¡Tengo tanto que quiero contarte!

La sonrisa del pequeño ángel se fue desdibujando al observar el rostro afligido de su amigo.

—¿Estás bien? —Acarició con su mano la mejilla del más alto— ¿Hay algo que te moleste?

—Y-yo… Sólo estoy cansado… —El castaño cerró los ojos acurrucándose contra la palma calidad de Ba'al.

—Ven a recostarte conmigo, acicalaré tus alas y te contaré todo lo que he hecho en tu ausencia…

Ambos volaron hasta una nube, donde el arcángel extendió sus alas maltratadas, cubiertas por una delgada capa de ceniza.

—¿Dónde estuviste? Me llevará media eternidad limpiar esto…

—No tengo prisa… —Susurró Gabriel, y rápidamente quiso cambiar de tema— ¿Dónde están tus abejas? Hoy solo te rodean moscas…

Hubo un largo silencio, antes de que el ángel le mirará para contestarle con una seriedad que tomo desprevenido al castaño.

—Deje atrás las abejas, las moscas me gustan más…

—Oh… Bien si eso te hace feliz…

—¿Crees que es más importante que sea feliz a lo que los demás piensen de mí?

—Todos queremos la felicidad de los demás —Respondió el más alto como si aquello fuera lo más normal del mundo— Estoy seguro de que lo que elijas no importa…

—Eso no es verdad Gabriel…

—¿Qué?

—Los demás ángeles me temen, a mí y lo que creo, me rechazan y creen que soy extraño…

—Ba'al no es así…

—¡Lo es! Pero nunca has querido darte cuenta de ello…

—Oye… —Gabriel tomo la barbilla del menor y levantó su rostro para que le mirará de frente— Yo no te tengo miedo y jamás te rechazaría, en verdad me agradas y soy inmensamente feliz cuando estoy a tu lado…

—¿Me quieres? —El ángel se acercó dejando poca distancia entre su rostro y el del castaño.

—Y-yo… Si, te quiero, claro que te quiero… —Por algún motivo que no entendía, su rostro se tiño completamente de rojo.

—¿Me quieres más de lo que quieres a otros ángeles?

—¿Q-qué?

—Entre Uriel, Michael y todos los seres celestiales que servimos en el cielo ¿soy yo al que más amas?

—Ba'al —El miedo se hizo presa de su voz— Tú sabes que a quien todos amamos más es a Dios…

—¡No es esa clase de amor al que me refiero!

—¡Sólo ese amor existe!

—¡No! T-tú… No lo entiendes… —El menor se puso de pie apretando los puños—Lucifer me dijo que serías igual a Michael, pero no quise creerlo…

—¿Lucifer? —Gabriel también se levantó, de frente al ángel— ¿Has hablado con Lucifer?

—¡¿Y qué si lo he hecho?!

—¡Ba'al no! ¡Lucifer es peligroso!

—¿Peligroso? ¿Por qué es peligroso? ¡¿Por aceptar a los que nadie más entiende?! ¡¿Por pensar diferente al resto?!

—¡Sus pensamientos van en contra de lo que Dios desea!

—¡Dios solo quiere que le alabemos y adoremos! ¡¿Dónde quedamos en eso?! ¡¿Qué tal si hay más que solo servir?!

—¡¿Por qué quieres más que eso?! ¡Su amor es infinito, su amor nos llena, nos hace sentir completos y felices!

—¡Tal vez su amor no es suficiente para mí!

—Ba'al… —Al escuchar aquello, el arcángel se quedó sin palabras, le parecía inconcebible lo que su amigo profesaba.

—Tal vez yo busco más que solo una palmada en la cabeza… Tal vez este no es el lugar al que pertenezco Gabriel…

—¿Y a dónde es entonces? ¿Con Lucifer? ¿Con sus ideas? —Un extraño sentimiento comenzó a emerger desde dentro del castaño— ¡¿Es eso?! ¡¿Quieres estar a su lado?!

—¿Qué…?

—¡¿Es por eso que has cambiado?! ¡¿Es por él?!

—¡Yo no he cambiado! ¡Eres tú quien nunca ha querido ver quien realmente era! ¡Me aceptas cuando soy sumiso y cumplo con mi papel aquí! ¡Pero cuando te muestro lo que quiero en realidad te asustas! ¡Eres igual al resto de esos ángeles!

—¡Tú eres un ángel también! ¡Y deberías comenzar a comportarte como tal!

En todo el tiempo que llevaban de conocerse, era la primera vez que Gabriel reprimía de ese modo a Ba'al, así que este, en respuesta, solo le dio la espalda extendiendo sus alas y antes de echar a volar volvió a hablar, más para si mismo que para el arcángel.

—Tal vez solo no quiero continuar siendo un ángel…

El castaño pensó en seguirle, pero no sabía que era lo que podía decir ¿disculparse? ¿tratar de hacerle recapacitar? Suspiró derrotado, sin poder dejar de pensar en la tarea que se le había encomendado y las palabras de Michael "hacemos esto para Lucifer…"

El tiempo pasaba y el arcángel trataba de siempre mantenerse ocupado en diversas tareas, entre más trabajo tenía menos recordaba a Ba'al, y menos le dolía su ausencia.

En una ocasión, cuando se disponía a solicitar nuevas actividades para cumplir, fue enviado hasta los aposentos de la voz de Dios, Metatron, y al llegar se percató de que alguien ya se encontraba allí, cuando estaba a punto de anunciar su presencia, la conversación llamó su atención.

—No puedo hacerlo…— Dijo Michael, visiblemente agitada— Por favor, no me impongan una tarea como esa…

—No es mi decisión, es Dios quien ha hablado…

—¡Intercede por mí! ¡No podré hacerlo! ¡Lucifer significa mucho para mí! ¡El solo pensar en dañarlo…!

—Por ese mismo motivo es que el todopoderoso te ha elegido —Metatron se acercó, apretando uno de los hombros del arcángel en señal de apoyo— Ser expulsado del cielo por alguien a quien ama, es el único castigo que parece adecuado…

—P-pero… Él no ha hecho nada… Él solo ha hablado…

—¿Sería más sencillo si lo hiciera? Si él ofendiera de frente a Dios ¿sería más fácil para ti?

—¿Es por eso que nos pidió construir el gran pozo?

—Si…

—¿Tendré que…? ¿Llevarlo hasta las llamas?

—No… El caerá por sí mismo… Tú solo…

—Lo empujaré…

—Si…

Gabriel se retiró con lentitud, cuidando de que su presencia no fuera notada, corrió lo más rápido que pudo y una vez lejos, elevo sus alas, asustado voló sin rumbo, no pudiendo creer lo que acababa de presenciar, pensó en el gran pozo de lava, pensó en lo que ser expulsado significaba, y contra todo lo que la prudencia dictaba, decidió ir en búsqueda de Lucifer.


¡Muchas gracias por leer! Espero que hayan disfrutado de esta historia, realmente disfruto mucho escribiendo de esta pareja, y espero poder traerles más historias sobre ellos. Les mando muchos abrazos y amors~