Advertencia: Ninguna.
Historia inspirada en un video musical.
"Dale otra oportunidad al corazón"
—Anónimo—
Hace dos años
Con pasos dudosos pero firmes ingresa al aula los nervios lo invaden por dentro, no lo demuestra debía mostrar seguridad, recién cumplía unos cuantos meses de haberse graduado pero se sentía como si fuera un estudiante nervioso por su primer día. Debía estarlo ahora era un profesor de Literatura una materia aburrida para muchos pero el se sentía orgulloso de comenzar a impartirla. Mostrando un semblante severo deja su maletín en el escritorio, ve al frente notando como sus ahora alumnos comenzaban a entrar y tomaban sus respectivos lugares, viéndole con interés ¿Debía intimidarse? No, el tenia el control.
—Buenos días, Alumnos—Comienza a decir serio—Mi nombre es Hans Westergaard, seré su profesor de Literatura los años que estén aquí—Observa a unos no prestar atención en cambio se dedican a aventarse bolas de papel, irritado por no decir indignado camina hasta llegar donde ellos y atrapa una bola obteniendo la atención de sus alumnos—Supongo, que este patético juego es más interesante que el arte de la ampliación verbal, la elocuencia, la poesía y originalmente los saberes excepcionales de esta materia—Sin mirar tira la bola de papel en el bote de basura, todos se quedan callados—¿Cuál es su nombre?—Pregunto a un joven de cabellera negra.
—J-John Denaldi, señor—Titubeo el muchacho.
—¿Podría decirme el autor de "La letra escarlata?—Pregunto severo mirándole como si de un niño se tratara. El muchacho solo atino a bajar la cabeza mientras su rostro enrojecía ¿De coraje? ¿Vergüenza? Realmente eso le importaba muy poco.
—N-no lo se señor—Fue la débil respuesta.
—¿Explíqueme la razón por la cual la protagonista es rechazada por la sociedad?¿O acaso no sabe la historia de una novela sumamente importante desde hace mas de ciento sesenta y cinco años?—Esta ve esbozo una sonrisa de lado mostrando arrogancia. Exactamente antes de que pudiera decirle sobre su negligencia un toque en la puerta le hizo prestar atención, giro su rostro para ver de quien se trataba seguramente un estudiante había llegado tarde.
—¿Me permite pasar?—Escucha una voz suave y melodiosa, Hans cuando se gira por completo ya no puede apartar la mirada…
Le es imposible hacerlo ante tal visión, enfrente suyo estaba una muchacha extraordinariamente hermosa la mira con atención, su piel es palida semejante a la nieve del invierno y a simple vista suave, sus cabellos eran rubios platinados recogidos en un chongo algunos adornando la zona frontal, su piel hace resaltar aquellos pequeños labios rojos apetecibles ante el. Hans contiene el aliento un segundo cuando le mira, sus ojos son azules y demandan atención. Reflejan misterio e inocencia. Hace un intento por recuperar su respiración, siente algo calido recorrerle todo el cuerpo y su corazón se acelera.
—Llega tarde—Dice intentando que no se escuchara el tartamudeo de su voz.
—Lo siento—Murmuro apenada haciendo que sus mejillas mostraran un leve sonrojo.
Hans encontró ese gesto adorable pero sin hacer aun lado su expresión severa se acerco a la muchacha.
—En mi clase la impuntualidad es imperdonable—Siseo peligrosamente—Tiene algo que decir a su favor ¿Señorita…
—James—Respondió rápidamente—Elsa James.
Según sus investigaciones ese nombre significaba "Timidez y belleza" ese nombre le venia perfecto a una muchacha como ella, sin mas le ordeno sentarse, dio estrictas instrucciones sobre la orden y la disciplina y que no toleraría ningún tipo de retraso a su clase. Ya sentado en su escritorio comenzó a pasar lista y ocasionalmente dirigiendo la mirada a la bella joven ante el.
Y una vez más su corazón frívolo comenzó a latir rítmicamente.
Solo sintió unas manos apartarle con suavidad, los ojos verdes mostraron confusión hasta entenderlo había sido demasiado rápido y los labios hinchados de Elsa lo mostraban, esta atinaba a sonreir tímidamente por mero instinto se toco los labios sin darse cuenta de que Hans la observaba deseoso.
—Usted es muy…—Pauso buscando la palabra adecuada. —…Directo.
—¿Directo?—Enarco una ceja divertido—Prefiero el termino seductor, Preciosa.
—No es correcto besarme—Replico con las mejillas aun encendidas—No sin mi autorización.
Por toda respuesta la recostó cuidadosamente sobre el sillón colocando su peso sobre ella siendo cauteloso pues no quería aplastarla, Elsa abrió enormemente sus orbitas cerúleas y comenzaba a temblar no por miedo sino porque no sabía qué hacer.
—Te desobedeceré en eso, Preciosa—Deslizo la yema de sus dedos sobre los de Elsa siempre mirándola embelesado—Fueron mi fruto prohibido, y me resisti innumeradas veces a besarlos, ahora que por fin los probe son mi adicción. Juro por lo más sagrado en estos instantes deseo besarlos otra vez. No lo hago porque si comenzara no me detendría.
Pero el cuerpo bajo el suyo aun temblaba, ya fuera por miedo o por otra razón Hans siguió acariciando los finos labios. Aun en esos momentos con los ojos reflejando timidez y los labios levemente abiertos se veía hermosa. Todo de ella era perfecto. Elsa ladeo el rostro intimidada "¿Por qué me siento tan asustada" pensó cerrando los ojos.
—Estas temblando—Murmuro seductor— ¿Sabes cuantas veces me imagine tenerte asi?—Pego su boca a su oído—Totalmente a mi merced.
Sintió un escalofrió recorrerle la espina dorsal ¿Westergaard enserio dijo eso? El hombre más sensato que conocía, le decía aquellas palabras tan provocativas miro los ojos esmeralda y pudo notar que no estaba jugando ¿Cuántas veces lo habría imaginado? Le daba miedo la respuesta, una mano sobre su barbilla la hizo voltear encontrándose una mirada nueva en Westergaard. Deseo. Esa mirada tan profunda hizo que volviera a temblar y la respiración comenzara a entrecortársele ¿Qué le estaba sucediendo?.
—U-usted ¿Me desea?—Pregunto nerviosamente.
Sonrió bajando sus labios hasta tocar aquel níveo cuello la vio tensarse. Rio por lo bajo Elsa era demasiado inocente.
—Si—Confirmo—Te deseo Elsa James.
Elsa esbozo una sonrisa cálida por lo que Westergaard le dijo, no lo decía con simpleza ni con falta de tacto, lo hacia profundamente mirándola a los ojos seriamente, una extraña sensación invadió todo su cuerpo y la incomodidad fue disminuyendo. No debería temerle, no le haría daño. Lentamente Hans fue incorporándose y a su misma vez ayudando a Elsa a hacer lo mismo, acaricio cariñosamente el dorso de su mano mientras se acercaba a la frente ajena y depositaba un suave beso, ella cerro nuevamente los ojos.
—Odio decirlo, pero ya debería llevarte a tu departamento—Dijo Hans en tono pausado.
—Tiene razón—Dijo Elsa.
Levantándose ambos del cómodo sillón se dirigieron a la puerta principal, Hans se aseguro de cerrar con llave y subir al auto. Cabe decir que en el camino la charla se volvió más amena, obstantemente llegaron rápido a esas horas difícilmente seguían los autos por la ciudad, al llegar el pelirrojo insistió en acompañarla hasta su departamento, no pudiendo objetar nada Elsa acepto. Subieron juntos por el elevador, cuando estuvieron frente a la puerta ella se giro para verlo.
—Muchas gracias por lo de esta noche—Agradeció juntando ambas manos—Fue una velada encantadora.
—Eso me alegra—Respondio el sonriéndole coquetamente—Nos vemos mañana, Preciosa.
Por respuesta Elsa se acerco lentamente al profesor, se levanto un poco de puntitas para depositarle un diminuto beso en la mejilla.
—Hasta mañana, profesor—Mustio dulcemente antes de abrir la puerta y adentrarse a su departamento.
Hans llevo una mano a la zona mientras sonreía como un tonto enamorado.
Ni bien regreso a su casa Hans se dispuso a dormir quitándose la ropa y colocándose un cómodo pijama para dormir, eran apenas las diez y media, sin embargo decidió dar una revisada a su computadora para ver si había terminado de calificar los trabajos de sus estudiantes. Sintió un enorme alivio al ver que todo estaba bien, pero un nuevo mensaje en su bandeja de entrada. Pensando que seria una descortesía no abrirlo, se decidió a hacerlo pronto se arrepintió de haberlo hecho:
Tenemos el gusto de comunicar el próximo enlace nupcial de:
Cedric Westergaard y Ailen Dawson
Que se celebrara el próximo siete de Mayo a las 6: 00 pm en la Mansión Westergaard
Esperamos su presencia en esta noche especial.
Gracias.
Hans no podía creerlo ¿Su hermano iba a casarse con la mujer que le engaño? Una furia se acumulaba, sabía que estaban en una relación pero nunca se imagino que su hermano le pediría ser su esposa definitivamente al invitarle probablemente pensó en causarle dolor o simplemente quería recalcarle lo sucedido tiempo atrás. Respiro profundamente, estaba molesto porque tendría como cuñada a la mujer a quien alguna vez quiso, ella le hizo pensar que una persona podría interesarse en el, solamente en el. Furioso porque su hermano no tuvo la decencia al pedirle ser su esposa, incluso porque no le importo ser su hermano pensaba lastimarlo a toda costa. Herido porque eran familia y Cedric le dio la espalda.
Siempre intento llevarse bien con sus hermanos, pero solo un hermano suyo lo trataba con respeto cuyo nombre es Damián. Únicamente el se preocupaba por su bienestar, lo apoyaba y fue ademas de su padre el quien lo consoló tras el fallecimiento de su madre diciéndole "Todo va estar bien, estoy aquí contigo" su dolor era el mismo, ambos perdieron a una madre. Tenia mucho sin verlo y cuando se entero lo ocurrido con Ailen y Cedric el mismo le dijo "Ella se perdió a un gran hombre, no vale la pena, porque habrá alguna mujer que sabrá amarte".
Después de Ailen dudo que fuera a enamorarse otra vez nunca te vuelves a enamorar igual, eso es verdad, escucho muchas veces decir "Siento algo distinto" "No puedo vivir sin esa persona" escucharlas se le hacia una tontería pero después entendió; si enserio te enamoraste ese amor se vuelve viral, no puedes imaginarte sin ella o el, ese amor nunca se acaba y el miedo a perderla/o aumenta pues nunca creiste llegar a amar con intensidad. Su felicidad se vuelve la tuya. Uno sabe cuando se ama a una persona.
Elsa James
Ella era el pequeño rayo de luz en su solitaria vida, desde el primer instante en que la conoció algo se removió en su interior y le enseño muchas cosas fueran voluntarias o no. Le enseño ver la bondad en otros, le mostro que el mundo podía seguir siendo un lugar maravilloso le hizo conocer el…Amor. Admiraba su elegancia e inteligencia, su noble corazón, la inocencia que esos bellísimos ojos azules transmitían y a la valerosa mujer que Elsa era en el interior. Ella le dio otra perspectiva del amor, no eran solo abrazos y besos, no, es mucho más profundo es sencillamente estar dispuesto a dar tu vida por la de esa persona, es sufrir al no saber de ella, amar es dejar ir a esa persona con alguien más y verla feliz. El amor no tiene precio ni puede ser obligado. Simplemente es entregarse en cuerpo y alma aventurándose cada dia al estar con la persona amada.
La amaba por quién era y también por hacerle entender que existen oportunidades para todo tipo incluso para amar otra vez.
Nunca llego a amar a Ailen tal vez le tenía un gran cariño pero jamás sintió lo que ahora sentía por Elsa; Amor verdadero. Y le demostraría cada día su amor, no le importaría lanzarse de un abismo si con eso ella creía en el, estaba dispuesto a todo con solo verla sonreír. Porque cuando uno ama da su vida, su corazón, todo.
Mientras se preparaba para dormir dio un último vistazo a la invitación pensando si rechazarla o no. Pensó en ambas opciones y ninguna le favorecía en absoluto, si iba estaría incomodo no por Ailen sino por sus hermanos quienes nunca perderían la oportunidad para hacerlo perder los estribos o cometer algún ridículo, en cambio sino su padre se lo recordaría para siempre, jamás se lo dijo precisamente evitando disgustos entre la familia.
Cerro la computadora mañana lo pensaría mejor por ahora quería dormir. Antes de entregarse a los brazos de Morfeo dirigió un último pensamiento hacia la persona que consideraba su mayor razon para seguir adelante. Unos ojos azules y unos labios rojos fueron las imágenes que Hans guardo en su corazón junto a la frase de Paulo Coelho:
"El amor no necesita ser entendido, necesita ser demostrado".
Elsa fue despertando poco a poco causa de su reloj, se puso de piel retirando las cómodas sabanas sobre ella lentamente fue quitándose el cómodo pijama de lana y una blusa de manga corta tallándose con insistencia los ojos tratando de alejar los rastros del sueño, abrió el agua caliente y mientras esperaba se miro un momento al espejo.
Se sorprendió un poco al verse en verdad había cambiado físicamente en dos años, ya no había rastro de aquella niña que alguna vez fue aunque sus facciones todavía vislumbraban las de una adolescente también mostraban las de una mujer madura. Inerciamente se toco el rostro no creyendo ver a la mujer en la que se estaba convirtiendo, también vio muchos cambios en su anatomía antes era demasiado delgada y sin nada que mostrar, sus pechos había crecido desde la adolescencia y seguía siendo delgada pero ahora tenía curvas donde antes no las tenía. Se veía hermosa y sonrió sinceramente por ello.
Se adentro a la regadera dejando que el agua entibiara su cuerpo cerro los ojos un segundo permitiéndose relajarse, miles de pensamientos se le vinieron a la cabeza especialmente el de anoche. Un intenso rubor cubrió sus mejillas sintiendo una extraña sensación de alegría, la cita con Westergaard fue muy especial desde la cena hasta el baile que compartieron, también la conversación donde conoció algo del pasado de Westergaard le pareció injusta como el hermano le arrebato a la chica que queria, ahora entendía un poco la renuncia cuando preguntaban sus compañeros por su familia. Claramente es un tema sin discusión pero a ella le tuvo la confianza al contarle y una duda invadió su pensar.
¿En verdad temía perderla?
Oír esas palabras provocaron una aceleración al corazón de Elsa nunca le habían dicho esas palabras, ni siquiera imagino ser querida lo suficiente, Westergaard lo dijo profundamente queriendo ser escuchado y entendido, por razón alguna creía en esas palabras en verdad que si. Ojala pudiera entenderlo un poco mas pues el profesor también poseía dotes de ser un misterioso, siempre le intrigo su personalidad, pese a haber sido adusta y tosca en el fondo sabia que debía ser un hombre bondadoso y listo para sentir el afecto de las demás personas. Ahora comenzaba a entender un poco su hostilidad, pues el fue ajeno al cariño y le hacia pensar ¿Cómo podían existir familias tan desinteresadas?.
¿Qué daría ella por volver a ver a sus padres y hermana? Una sensación de tristeza le recorrió rápidamente y una lagrima bajo lentamente hasta su pómulo borrándose con las gotas del agua, seguía doliendo y el dolor nunca se iria. No, solo aprendes a vivir con el.
Termino de bañarse y se enrollo una toalla alrededor suyo y se seco el cabello con una pequeña, su ropa estaba ya lista sobre la cama. Con movimientos casi elegantes se vistió y comenzó a peinarse, para la escuela siempre se recogía el cabello en un perfecto chongo. Ya lista se dispuso a prepararse un te como todas las mañanas antes de partir. Pasados unos quince minutos Elsa recogió su mochila y salió del departamento no sin antes asegurarse de haber cerrado bien.
No demoro en llegar a la preparatoria, cruzo el patio escolar para dirigirse a su primera clase, cuando entro esperaba encontrarse con la profesora adentro solo miraba a sus compañeros charlar amenamente. Se dirigió hacia su lugar correspondiente ni bien termino en hacerlo cuando Elena apareció en el aula.
—Buenos días a todos—Saludo con entusiasmo—Lamentablemente la profesora Grace se encuentra muy enferma y no podrá impartirles clases hasta la próxima semana—Muchos murmullos se expandieron rápidamente—Si es una pena esperamos que se recupere, sin embargo todos los profesores se encuentran ocupados por lo cual tendrán esta hora libre, pueden salir si gustan—Termino de decir para despues marcharse.
Ni pronto se marcho las charlas continuaron y algunos incluso aceptaron la petición de Elena salieron casi corriendo al patio. Ella también hizo lo mismo seria tonto quedarse las dos horas que le tocaban en la misma clase ahí adentro, decidió salir a recorrer la escuela que era enorme comparada con un campus universitario, llena de algunos arboles y poseía muchas aulas sin incluir el teatro, la biblioteca y la cafetería. Adoraba especialmente pasear por el pequeño "Mini bosque" como solian llamarle muchos estudiantes, estaba lejos de las aulas despues de todo. Se recargo en un enorme árbol esperando sentir la sauve brisa acariciarle el rostro.
—Imagine que te encontraría aquí—La voz amable de Elena se escucho a lado suyo. —Me sorprende no verte leyendo un libro.
—Siendo honesta a mi también—Respondio la albina.
Elena rio acomodándose también en el tronco del árbol cruzando ambos brazos.
—Bueno ¿Cómo fue tu cita con Hans?...¿Qué? Yo le ayude a organizarla.
—Me lo imagino—La cara de la albina se contrajo en un gesto de vergüenza.
— ¿Sabes? Hace rato hable con él, me dijo que estabas muy linda anoche—Volvió a reír al ver el gesto de la muchacha—Francamente dice eso todos los días.
—No quiero saber que mas dice de mí—Se sonrojo con intensidad como venía haciendo hace días—Aunque me hago una idea. Es demasiado directo a veces.
—Te acostumbraras—Dijo la castaña.
Un momento de silencio siguió a este último comentario.
— ¿Algo te preocupa, verdad? Puedes decirme si lo deseas.
—Es solo que…—Suspiro largamente deseando quitarse ese peso de encima miro a Elena mostrando una mirada entristecida— ¿Cómo puedes abrir otra vez tu corazón, cuando tienes miedo a amar de nuevo? Tengo esa pregunta en mi mente desde que Westergaard se me confeso, desde que me beso. Me llegan recuerdos de cuando ame a unas personas muy especiales para mi, son dolorosos porque…ya no están aquí—Los ojos azules se humedecieron—Tengo miedo ¿Sabe?, temo enamorarme y perderlo otra vez. Le tengo miedo al profesor Westergaard y miedo a que mi corazón sea herido nuevamente.
A pesar de verla con los ojos llorosos y escuchar su voz quebrada Elsa no lloro como espero que lo hiciera. Elena entendía ese miedo.
Y lo entendía perfectamente.
Este capitulo me duro hacerlo casi una semana, creo que es el mas emotivo y largo que eh hecho de este fic y me siento orgullosa, para los que no entienden a Elsa dejenme explicarles: No es sencillo para ella enamorarse de Hans, si bien siente cierta atraccion tambien siente el miedo que muchos experimentamos cuando sentimos cosas nuevas y mas cuando tenemos miedo a enamorarnos. Pero veran que poco a poco comenzara a abrirse con nuestro atractivo pelirrojo.
Dato curioso:
En mis fics de Frozen, Hans siempre la llama a Elsa"Preciosa". No me habia dado cuenta de ello jeje y eso es debido a que adoro que le digan a una mujer asi, es bonito y a la vez expresa mucho ¿No lo creen?.
