Advertencias: Ninguna.
Historia inspirada en video musical.
"La persona que baile contigo en la lluvia, sera la que camine contigo bajo la tormenta"
-Anónimo-
Era sábado y Elsa no paraba de mirar el calendario de su habitación, marcaba el numero siete y solo significaba una cosa la boda se celebraría ese día miro el reloj de su mesita de noche apenas marcaban las 10:00 am y la ceremonia seria hasta las 6:00 pm. Faltaba mucho todavía pero eso no evitaba sentirse nerviosa es decir, asistiría a una boda donde estaría la familia de Westergaard ¿Como no ponerse así?.
No debería estarlo, ella y Westergaard no tenían relación alguna.
Algo frustrada se dejo caer en la cama boca arriba ya comenzaba a arrepentirse de haber aceptado ir, pensó en inventar alguna excusa pero había hecho un compromiso y ella detestaba romperlos. Además el día anterior Elena prácticamente la arrastro al centro comercial para ayudarla a comprar un vestido, la hizo entrar y probarse varios en cada tienda hasta al fin encontrar el ideal sin contar que también la acompaño a comprar accesorios le parecía increíble como una persona podia tener tanta energía, a pesar de todo le sorprendió lo fácil que fue tener un día agradable junto con una amiga tenia mucho sin hacerlo y lo disfruto sobremanera.
Recordó que era joven y en una ciudad llena de calles, personas y edificios por conocer aunque vivió toda su vida en Arendelle esta seguía escondiéndole cosas y deseaba encontrarlas.
Fue con ese pensamiento que Elsa se levanto de la cama, con una sonrisa decorando sus labios, recordando que los fines de semana no trabajaba en la librería así que opto por llamarle a Elena, talvez podrían ir a desayunar en algún lado.
Sin mas demora tomo el telefono y marco no demoro en responder.
-¿Hola?
-Buenos dias, -Siendo amigas aun no la tuteaba.
-¡Oh, buenos dias, querida! Dime ¿Sucede algo?
-No, nada solo queria saber si le apetece desayunar conmigo.
-¡Por supuesto, Linda! Solo dejame cambiarme y te vere en el restaurante cerca de tu departamento.
-Me parece bien, la vere despues.
Termino la llamada por su parte Elsa ya estaba lista recogio su bolso, tomo las llaves y salio del departamento.
Las calles estaban repletas para cuando salio, comenzo a caminar el restaurante no quedaba muy lejos estaba acostumbrada realmente. A veces se detenia a admirar las paredes pintadas de Gafritti causado por adolescentes rebeldes ,debia reconocer que muchos tenian talento intrigandole cual seria el significado. Sin embargo lo que llamo mas su atencion fueron unos nombres, perfectamente escritos en la pared.
Elizabeth y Henry
Victimas de un amor prohibido
Los nombres pertenecian a una vieja leyenda, o eso le parecia recordar. Cada vez que miraba esos nombres sentia una extraña nolstalgia como si ella hubiese vivido esa historia alguna vez.
Alejo los pensamientos concentrandoce en que ya habia llegado al restaurante, pidio una mesa para dos preferentemente cerca del ventanal, Elena no demoro en aparecer. Elsa opto por olvidar sus pensamientos y dedicarse a pasarla nuevamente bien con la castaña.
Jamas en toda su vida Hans Westergaard se habia puesto tan tenso. Le sobraban razones, destacaba solo una. Volveria a ver a sus hermanos despues de mucho tiempo, hirvio de rabia sin ninguna razon preparandose mentalmente para el terrible infierno que le esperaba ese dia. Viendo el lado bueno veria a su padre otra vez, un hombre respetable y el unico que podia poner orden a los idiotas que tenia por parientes.
Tras fallecer su madre las cosas entre ellos se volvieron algo frias, distanciandose sin darse cuenta hasta ya no verse lo conocia lo suficiente como para saber que su padre jamas se permitiria mostrarse debil. Pero tambien sabia que perder a su compañera de vida le causo un vacio incapaz de llenarse, convirtiendose en un hombre mas serio y frio.
Aunque nunca tuvieron discusion alguna, ni se lanzaron palabras hirientes esa estrecha confianza entre padre e hijo fue rompiendose lentamente hasta ya no existir. Tal vez porque los dos decidieron llevar su duelo de diferente forma o quiza porque ambos preferian no inmiscuirse en los asuntos del otro. Dos años sin verse les dejo en claro que la vida no era infinita y algun dia deberian enfrentarse, ademas tanto el como su padre eran personas extremadamente orgullosas, renuentes a aceptar que cometieron un error.
Por otra parte estaba feliz al volver a ver a su hermano Damian, el unico hermano que prefirio mostrarle afecto que desprecio brindandole apoyo incondicional sin embargo despues del funeral de su madre Damian desaparecio dejandolo solo. Hans conocia las razones y sabia perfectamente que Damian lo queria lo suficiente como para irse y dejarlo enfrentar varios obstaculos solo. Respeto esa decision concediendole la razon por marcharse lejos de Arendelle.
Damian era el mas indicado para comprender el dolor de su padre, ya que el tambien habia perdido a la mujer que amaba. Se llamaba Jessica era una chica preciosa y muy dulce, refinida, que no podia ocultar su amor por su hermano ni el de ella. Fueron muy felices el tiempo que estuvieron juntos, Damian planeaba casarse con ella recien se graduaran de la universidad en aquel entonces Hans tenia veinte años y Damian veintidós le faltaba poco para terminar la carrera, jamas lo habia visto tan feliz.
Pero un terrible dia la pareja salio a caminar ese dia festejarian su tercer aniversario, ninguno imagino lo que sucederia despues, cuando regresaban fueron asaltados por un ladron. Les exigio dinero sin embargo cuando Damian dio ademan alguno por defenderse el ladron saco un arma y sin cuestionamiento alguno jalo del gatillo, disparandole a Jessica en el vientre.
La joven se desplomo en el suelo desangrandose, Damian horrorizado trato de salvarla pero fue demasiado tarde, Jessica perdio la vida susurrando con su ultimo aliento cuanto lo amaba.
Eso lo destruyo y desde entonces su hermano nunca volvio a ser el mismo.
Hans cerro los ojos deseando que Damian pudiera algun dia recuperarse, penso en Elsa y el solo hecho de pensar en llegar a perderla...
No podria ni imaginarselo.
Nunca se sintio merecedor de ella, pero ahora que la comenzaba a conocer supo que jamas se arrepentiria de haberse enamorado. Ambos sufrian, ambos desconfiaban de la idea del romance, ambos perdieron seres queridos y ambos necesitaban volverse a abrir, sacar el vacio del pecho, confiar y amar. En el poco tiempo teniendo de conquistarla jamas le dijo "Te amo" abiertamente dio margen a ello pero Elsa no captaba la indirecta.
Adoraba su ingeniudad.
Tan ensimismado estaba que sentir el telefono sonar respingo, lo saco del bolsillo observando el numero, fruncio el ceño al leer el nombre de Cedric. ¡Genial! Lo que faltaba avivar las llamas del infierno antes de tiempo. Presiono el boton si bien le tenia rencor nunca permitiria ser llamado maleducado.
-¿Que quieres, Cedric?-Gruño.
-Buenos dias, para ti tambien hermano-Contesto tambien sonandose molesto.
-Como si te importara, ¿A que haz llamado?
-Solo para confirmar tu asistencia, ya sabes como es nuestro padre.
-No tengo otra opcion y lo sabes bien, Cedric-Recalco Hans.
-Si, si, como digas, tambien llame para saber si llevaras acompañante-Hans pudo escuchar un deje de interes nada sano.
-Para informacion tuya "querido" hermano, si llevare a alguien.
-¡Vaya que sorpresa! El estupido de mi hermanito consiguo pareja, dime aqui entre nos ¿Le tuviste que suplicar para que te acompañase?
¡Maldito hijo de perra!
-¡Vete al diablo, Cedric!-Grito cortando la llamada arrojando rabioso el telefono contra el sofa.
Ahora si que quería arrancarle el pellejo.
Despues de desayunar, Elena llevo a Elsa a una estetica cerca del centro de la ciudad. Las dos estaban sentadas esperando ser atendidas.
-Apenas son las doce, srta. Granger la boda sera dentro de seis horas-Replico Elsa cruzando los brazos-Tengo mucho tiempo para arreglarme.
-Querida, la mansion queda a dos horas de aqui.
-¡¿Que!
-Creo que Hans no te lo habia comentado-Elena rio ligeramente agarrando una revista-Es muy probable que deberan irse a las cuatro si desean llegar a tiempo.
Elsa solto un exagerado suspiro, Dios en que lio se habia metido.
-Eres muy dramatica ¿Lo sabias?
La ojiazul oculto una mueca enfadada.
-Tal vez
La castaña rio una vez mas, minutos despues un apuesto joven de cabellera rubia se acerco a ellas.
-Buenas tardes, ¿En que puedo ayudarles?-Pregunto sonriendoles amablemente.
-De hecho solo sera ella-Dijo Elena señalando a Elsa-Ira a una boda en unas cuantas horas y debe lucir maravillosa.
-Pues encantado de ayudar a tan bella dama-Exclamo el rubio sosteniendo la mano de Elsa y plantandole un beso provocandole un sonrojo-Me encargare de dejarte mas hermosa.
Elsa sonrio sintiendose comoda con el joven.
-Muchas gracias.
-Llamame Olaf, querida.
Olaf era un joven muy apuesto, de ojos azules que brillaban en un tono alegre. Vestia con una camisa blanca, pantalones y un delantal negro que servia como uniforme. Tanto Elena como Elsa simpatizaron con el inmediatamente, le pidio a Elsa sentarse mientras el recogia los materiales necesarios para un peinado perfecto. Pasada hora y media en que comenzo a peinarla y a maquillarla -sugerencia de Elena-, los tres charlaron como si se conociecen desde hace una vida ocasionalmente Olaf las hacia reir bailando exageradamente mientras cantaba una cancion.
-Muy bien, Elsa cuentame ¿Con quien iras a la boda?-Pregunto Olaf-¿Con tu novio?¿Amigo? o ¿Amigo con derechos?
Ambas no pudieron evitar reir al escucharlo.
-No, no es mi novio-Respondio Elsa divertida.
-Sino su profesor de Literatura-Dijo Elena ganandose una mirada acusadora de la albina.
-¿Un profesor? Vaya, tu si sabes como divertirte.
-No, no, es lo que piensas-Quiso explicar sintiendose enrojecer.
Olaf le sonrio obviamente bromeaba, le habia agradado Elsa asi que prefirio reirse a mandibula abierta.
-Solo bromeo, querida-Le dijo.
Elsa suspiro aliviada, no queria que pensara mal.
-Unos toques mas y ya esta-Informo el rubio sacando un espejo de un cajon entregandoselo a Elsa-No es por presumir, pero me quedaste divina.
Curiosa tomo el espejo al verse simplemente no podia creerlo, tal como habia dicho Olaf quedo en verdad muy hermosa.
-¿Esta soy yo?-Pregunto incrédula Elena sonrio.
-Eres maravilloso, Olaf-Lo halago la castaña ante lo cual el rubio solo sonrio e hizo una reverencia un tanto exagerada.
-Sus deseos son ordenes mis bellas damas-Exclamo risueñamente.
Elena observo el reloj en su muñeca en ese instante.
-Bueno, es hora de irnos-Le recordó a Elsa quien levantándose de la silla saco su cartera sin embargo Olaf la detuvo.
-Pero...-Iba a reclamar la albina.
-Ver tu rostro complacido y sonriente es suficiente paga para mi-Insistio Olaf tomándole la mano-Vuelve pronto ¿Si?
No pudiendo hacer nada mas que volver a sonreírle Elsa le dio las gracias y partio junto con Elena quien prácticamente la estaba arrastrando de la mano hacia las demás tiendas, pese a ser pequeña y delgada debía reconocer su fuerza. No obstante la castaña estaba tan distraída jalándola que Elsa no pudo evitar chocar contra alguien, el resultado fue que ambos terminaron en el suelo.
Elsa fue la primera en levantarse y tan pronto lo hizo se dirigió con quien había chocado, era un hombre y aun parecía aturdido. Algo preocupada se acerco a el.
-Le pido disculpas, debí fijarme por donde iba-Dijo amablemente aunque internamente maldecía a Elena.
El aludido elevo la cabeza clavando su mirada en la joven quien al fin pudo observarle detenidamente, poseía unos impresionantes ojos azul marino, sus facciones eran muy varoniles aunque con algo de suavidez, la piel era inusualmente blanca, pudo notar el cabello castaño claro y supuso que era largo pues lo llevaba sujeto en una pequeña coleta y vestía un elegante traje negro. Meneo un poco la cabeza para salir de su estupor.
-¿Se encuentra bien, señor?-Pregunto ofreciéndole la mano para ayudarle a incorporarse.
El le dirigió una sonrisa amigable aceptando la ayuda, tan pronto estuvo de pie se sacudió limpiándose el traje.
-Si estoy bien-Dijo el y ella pudo notar un cierto acento ingles.
-Le pido nuevamente disculpas, espero no se haya lastimado por mi culpa.
-Descuida, yo también debo fijarme por donde camino-Le sonrió nuevamente-Soy Tobias Savage por cierto, un placer en conocerte-Se presento el hombre.
-Elsa James-Dijo ella después de todo era descortés no presentarse después de haberlo arrollado quiso pensar.
-¡Elsa!-Esa era Elena sin duda.
-Bueno ya debo irme
-Espero volver a verte-Le dijo Tobias tomándole la mano y depositando un suave beso en ella causándole un ligero sonrojo a la ojiazul.
-Yo...bueno, Adios-Se despidió alejándose para encontrarse con la castaña.
Tobias por otra parte solo se quedo ahi de pie observando a la joven marcharse junto con aquella extraña castaña.
-Elsa...-Susurro al viento-Que hermoso nombre.
¡Hola, queridos lectores!
¡Si ya lo se! Tarde cuatro largos meses en actualizar esta historia, y se que no podre compensarlo. Pero si me permiten defenderme, estos meses fueron los mas duros del año. Por no decir los mas frustrantes, les cuento; a finales de Abril porque en ese mes fue la ultima vez que actualize, tuve un recital (Soy bailarina de Ballet) en un pequeño teatro por el dia internacional de la danza, por lo tanto todas las escuelas bailaron, mi escuela fue de la ultimas y pasamos como cuatro largas horas para bailar solo diez minutos en un minúsculo escenario. Total, en lo que estuve bailando me robaron mi mochila y en ella tenia prácticamente todo; IPod, teléfono, cartera, un conjunto de ropa nuevo y mis zapatillas de punta.
Fue horrible que me robaran todo, en especial porque en esa mochila venia una cruz de gran valor sentimental y les juro que fue un golpe muy bajo haberla perdido porque eran de mi hermana pequeña que en paz descanse, no tengo casi nada de ella. Fue como si la hubiera perdido otra vez.
Y no obstante después de eso tuve varias discusiones con mi madre, una tia abuela mia fallecio, y luego mi profesora de ballet nos estaba exprimiendo con los ensayos para el baile del fin de cursos estuve viviendo en la escuela literalmente, salía de la preparatoria a las dos entraba al ballet a las tres y salía de ensayar a las ocho o nueve de la noche, sumándole los trabajos, los exámenes y las evaluaciones finales de la preparatoria. Prácticamente estuve demasiado irritada, cansada, triste y demasiado agotada.
Créanme cuando tenia tiempo para escribir estuve corrigiendo, borrando y corrigiendo y asi sucesivamente hasta por fin tenerlo listo.
Puede que este capitulo no sea largo pero les juro que lo escribi lo mejor que pude y con todo mi esfuerzo.
Disfrutenlo, besos. XD
