Advertencia: Muerte de un personaje
Historia inspirada en un video musical.
Nota: La música para ambientar la leyenda es "The Prince"s Tale"
"Siempre que cierro los ojos, es como un sombrio paraiso, nadie se te compara, tengo miedo de que vayas a estar esparando al otro lado, siempre que cierro los ojos"
-Dark Paradise, Lana del Rey-
Desde hace varias decadas existe una leyenda en Arendelle, posiblemente la primera y mas interesante de todas.
Arendelle, 1950
Existio alguna vez una familia que vivia cerca de las cascadas de Arendelle en una enorme mansion llena de hermosos jardines y extravagantes flores, sus dueños eran; Alfred y Sarah Walter.
La pareja era poseedora de un viñedo el mas fino y famoso de la ciudad, el cual con los años fue incrementando por lo tanto tambien eran propietarios de una gran fortuna. Pero a ellos no les importaba su riqueza ni sus bellos jardines, para ellos su mas preciado tesoro era su unica hija una joven llamada Elizabeth.
Aquella muchacha tenia un alma cariñosa, simpatica y noble siendo muy querida y amada por todos tanto en la mansion como en los viñedos, sin embargo como suele ocurrir en varias ocasiones Elizabeth conocio y se enamoro del capataz Henry Mclark un muchacho serio y amable que le correspondia.
Los jovenes enamorados se reunian por las noches en los jardines para demostrarse su amor, siempre sin falta. Un dia Henry le propuso matrimonio y la joven acepto sin dudar, fue entonces que el le regalo algo muy especial; Un collar de perlas azules y un anillo de plata para simbolizar su amor eterno.
Fascinada por esos regalas Elizabeth pregunto su significado, el le respondio que las perlas provenian del fondo del mar y que el mismo encontro un dia mientras navegaba, estaban flotando y de ellas salia un brillo; eran magicas, porque al momento de tocarlas una suave voz como el canto de una sirena le dijo.
-"Como hermoso es el mar, como bellas son las estrellas, a quien ames , su amor resplandecera en estas perlas, su corazon y el tuyo se uniran y entonces su amor eterno sera"
El anillo tambien provenia del mar, y tambien de el escucho una voz.
-"Asi como el cielo es infinito, asi como eterno es el sol, su alianza no se rompera, unidos estaran y nadie los separara, porque el amor verdadero durara toda la eternidad".
Tras esas palabras unieron sus labios, sin darse cuenta tanto el anillo como el collar se iluminaron sellando su compromiso.
Al dia siguiente armandose de valor, ambos enfrentaron a los padres de Elizabeth contandoles la verdad y esperando su bendicion. Alfred y Sarah abrazaron a su hija, si su hija era feliz con el capataz ellos los apoyarian, para los padres no existe mejor dicha que la felicidad de un hijo.
La boda se organizaria en unos meses, la prima de Elizabeth cuyo nombre era Beth llego para ayudarla en todo lo que pudiera pues la amaba como a una hermana. Sin embargo cuando ambas fueron un dia a recoger unas flores a la ciudad, un hombre la observo desde la esquina cautivado de tal belleza.
Aquel hombre no era otro mas que el joven millonario Trevor Oberlin, su empresa era la competencia de los Walter, comenzo a obsesionarse con Elizabeth sabiendo con conocimiento de causa una cosa: si la desposaba obtendria no solo su herencia tambien la tendria a ella. Confiado llego con Alfred pidiendole su mano, se llevo una gran sorpresa cuando se entero de que la joven ya se hayaba comprometida y nada mas que con un capataz.
Enfurecido salio de la mansion con la determinada idea de obtener a esa "niña" a como diera lugar.
Y asi paso aprovechandose de su poder contrato a unos malentes para acabar con Henry, ellos se lo llevaron enfrente de Elizabeth mientras ella suplicaba entre lagrimas por el , fue entonces cuando Trevor hizo su aparicion prometiendole liberarlo si aceptaba casarse con el. Furiosa se nego a lo que Trevor exigia, no obstante al ver que uno de los malentes sacaba una pistola acepto con tal de salvarlo.
Desgraciadamente en medio del forcejo por liberarse, uno le disparo a Henry entre los pulmones tanto los malentes como Trevor huyeron despavoridos.
Elizabeth corrio a socorrerlo intentando salvarlo, todo intento fue en vano y ella vio con dolor como Henry perdia la vida, el joven sostuvo su mano hasta cerrar sus ojos para siempre. La joven grito de dolor aferrandose al cuerpo inerte.
Asi los encontraron unas horas despues, a los pocos dias enterraron al capataz cerca del mar, Elizabeth no asistio al funeral ni al entierro se encerro en su habitacion, no deseaba hablar con nadie. Sus padres aceptaron su decision, sintiendose devastados por el sufrimiento de su querida hija, metieron a Trevor tras las rejas asi como quienes asesinaron a Henry, pero ¿Que significado tendria para ella, si el hombre que amaba ya no estaba? A veces la vida era injusta.
Semanas mas tarde Beth caminaba por la playa en la noche, cuando de pronto vio a su prima a lo lejos parada en medio de esta.
Elizabeth abrazaba con fuerza el collar y el anillo mientras gruesas lagrimas salian de sus ojos, era la imagen del dolor y sufrimiento, de repente los objetos comenzaron a brillar, alejandolos un poco los observo detenidamente, el viento del mar comenzo a golpear su rostro y entonces escucho una voz tan triste que termino por romper su corazon.
-"Separados estan, el egoismo los lastimo, pero sus corazones unidos estan y su amor eterno sera"
Desde lejos Beth escucho las palabras vio a su prima aun sostenia el collar y el anillo.
-"Una maldicion se lanzara, al terminar estas palabras. Ustedes se volveran a encontrar..."
Elizabeth sonrio entre lagrimas
-...facil no sera, años pasaran, recuerda mi oracion: Dos corazones se encontraran, uno roto el otro inseguro estara, recuerda mi oracion, pruebas dificiles pasaran, si el amor es verdadero la maldicion se rompera, una señal se les dara ellos no lo sabran pero sus corazones se uniran en una luna llena, recuerda mi oracion; El primer corazon curara al otro y el segundo sus miedos vencera, recuerda obstaculos pasaran, solo el amor los vencera y unidos estaran y asi como el tuyo durara por toda la eternidad".
Se dice que Elizabeth cayo en un profundo sueño del cual nunca pudo despertar, del anillo y el collar nadie volvio a escuchar, habian desaparecido algunos dicen que volvieron al mar en espera de ser encontrados.
La leyenda aun conserva la maldicion, muchos han intentado romperla pero es en vano porque solo los dos corazones destinados podran vencerla, el amor verdaro es lo que hace; Rompe cualquier hechizo y obstaculo si se ama de verdad.
Al regresar a su departamento Elsa se encontraba exhausta no recordaba que ir de compras fuera tan cansado sobretodo si ibas acompañada por la energetica Elena Granger, miro el reloj de su cocina faltaban dos horas para las cuatro, Westergaard seguramente llegaria a tiempo o poco antes. Al menos ya estaba peinada solo faltaba colocarse el vestido y arreglarse.
Decidio prepararse un te, realmente necesitaba relajarse aun no entendia la razon ante su nerviosismo es decir, no tenia razon para estarlo ¿O si?. Prefirio alejar esos pensamientos solo le causaban mas nervios.
Justo entonces su celular sono, lo tomo del bolsillo y observo extrañada la pantalla pensando quien podria ser. El corazon le latio emocionado, eran sus tios. No dudo en contestar inmediatamente, deslizo el dedo por la pantalla.
-¡Hola, mi niña!-Era su tia Gerda, Elsa no pudo contener la sonrisa al verla.
-Hola, Tia Gerda-Su voz sono muy alegre.
-¿Como estas, querida?-Pregunto maternalmente-¡Mirate, te haz convertido en una mujer muy hermosa, mi niña!-Exclamo la mujer mirandola atra vez del otro lado de la pantalla.
-Tia, no sabe cuanto me alegra verla al menos de esta forma-Rio ella aun emocionada por tan inesperada llamada.
-Oh, querida a mi tambien, te extrañamos tanto
-Yo tambien los extraño-Admitio sintiendo el llanto llegar a sus ojos-¿Donde esta, Tio Kai?
-¡¿Aqui estoy, pequeña?!-Exclamo un hombre apareciendo junto a su tia sonriendole de oreja a oreja-¡Mira nada mas cuanto haz crecido! ¿Donde esta esa pequeña niña que yo cargaba en brazos?
Elsa rio por el comentario sintiendo nolstalgia tambien y no evito pensar que desde hace tiempo aquella niña habia partido de sus vidas hace demasiado tiempo.
-¿Porque tan arreglada, querida?-Pregunto Tia Gerda notando su peinado.
-Oh, ire a una boda-Dijo restandole importancia.
-¿A una boda?-Ese fue Tio Kai-¿Cual boda?
-Fui invitada a una, no conozco a la pareja-Y francamente no queria conocerla-Pero deberemos irnos a las cuatro porque...
-¡Un momento! ''Deberemos''-Quiso saber su Tia.
Ups. Habia hablado demas ¿Que podrias decirles? Mentir no era una opcion sin embargo tampoco decirles sonaba exactamente bien.
-Este...yo ire con alguien-Respondio de golpe.
-¡Oh, Elsa eso es maravilloso!-Grito su Tia-¡¿Quien es?!¡¿Va contigo en la escuela?!
-¡Un momento ¿Tienes novio, Elsa?!-Exclamo su Tio Kai y la pregunta hizo que la sangre le subiera al rostro.
-¡No es mi novio!-Atino a decir rojizima.
-Menos mal-Contesto el Tio Kai evidentenmente celoso.
Despues de eso pasaron varios minutos, en los cuales se pusieron al tanto de sus vidas a Elsa le sorprendio que su Tio lo habian ascendido en su trabajo y por lo tanto ellos se encontraban en New York. Ahora era el subpresidente de la empresa en la que trabajaba desde hace mas de viente años. Pero eso significaba por lo tanto menos comunicacion entre ellos, sus labores lo mantenian demasiado ocupado y lo arrastraban a numerosos viajes dandole apenas tiempo para redactarle una carta o incluso llamarle.
Tia Gerda poseia un pequeño negocio que fue creciendo con los años y eso la mantenia igual de ocupada. Se sentia orgullosa por ellos, en verdad, sin embargo no podia evitar sentirse aun mas hundida en la soledad.
Ya cuando se despidieron de ella no sin antes prometerle llamarle mas seguido, Elsa se permitio observar el reloj otra vez. Se levanto de golpe corriendo a cambiarse.
El tiempo transcurrio rapido sin darse cuenta.
Caminaba por las calles de Arendelle, después de dejar a Elsa en su departamento y no teniendo nada mejor que hacer. Elena Granger opto por distraerse como pocas veces se pemitia hacerlo, observo a unos niños jugar con una pelota en un parque cercano. Un deje cariñoso y nostálgico cruzo por su rostro y por un solo instante se imagino asi misma sentada en una de las bancas, hablando con otras madres sin perder de vista a su hijo quien seguramente ignoraría sus gritos y seguiría jugando sin cansancio.
Alejo ese pensamiento.
Ella jamas tendría eso. No porque fuera falta de deseo. No podia permitírselo.
Alguna vez soño tener una familia propia, un esposo maravilloso y niños corriendo como gacelas alrededor de la casa. Ese sueño acabo al ser sexualmente abusada por un ser despreciable. Instintivamente recordó al novio que tenia en aquel entonces.
Cerro los ojos, volviendo a rememorar sentimientos creyéndolos perdidos tras tantos años.
Habían sido compañeros en preparatoria, los profesores siempre los ponían juntos ya fuera en algún proyecto o trabajo escolar, sin remedio alguno comenzaron a hablarse principalmente al no tener opción. Al comienzo se cayeron mal pero inexplicadamente ambos sentía atracción por el otro. Mientras Elena era carismática, alegre y flexible el era sarcástico, bromista, un tanto desafiante y principalmente arrogante.
Bien decian "Los polos opuestos se atraen" ellos no fueron la excepción.
Un dia cuando terminaban un trabajo, empezaron a discutir Elena no recordaba ya la razón, solo que discutían. Exasperada ella grito.
-¡Vete a la mierda!
Enseguida sintió sus labios devorando su boca y ella correspondio con el mismo frenesí.
Le dolio irse sin darle explicaciones, nisiquiera se despidió. No podia verlo después de sentirse sucia, se autoengaño diciéndose haber hecho lo correcto. El merecia amar a alguien que no estuviera manchado, como ella lo estaba. Kristoff creía fervientemente que ella no amaría otra vez, tenia razón en pensar ese hecho al dejárselo ver asi.
Elena no podia amar otra vez, porque todavía seguía amando a quien hace mucho tiempo dejo atrás.
Talvez es estúpido seguir haciéndolo, lo abandono, ¿Qué derecho tenia ella en amarlo?. Agradecia a sus padres no darle información sobre su desaparición, tampoco contesto las insensates llamadas ni los mensajes enviados. Era mejor asi, que el la olvidara.
Aun si eso significaba romperle el corazón.
Mas tarde Hans ya se encontraba afuera del departamento, e intento por vigesima vez acomodarse la cobarta decidio dejarlo por la paz al ver su reloj, y el camino hacia la boda seria largo. Sin esperar mas toco la puerta.
-¡Esta abierto!-Grito Elsa provocandole una leve risa al sureño.
Y sin dudar entro, sorprendida por el ruido Elsa quien se encontraba de espaldas se giro lentamente y cuando sus miradas se cruzaron Hans solo...dejo de respirar.
Ahi frente a el estaba una Diosa en toda su gloria y esplendor, dejando ver su inmensa belleza que ni la misma Afrodita podia igualar. Sus ojos esmeralda la recorrieron por completo.
El leve brillo que adornaba el largo vestido negro strapple, la hacian resplandecer cual estrella incorporando porte y elegancia. En la parte derecha tenia una pequeña avertura haciendole ver su bien tonificada pierna, sus finos cabellos peinados en un chongo frances despeinado, algunos mechones caian sobre su zona frontal y orejas. Pequeños aretes los ardonaban y en cuanto a maquillaje, sus labios pintados de rojo, las pestañas con rimel y un poco de sombras en los ojos, era breve pero hacia resaltar aun mas su natural belleza.
Parecia una autentica reina.
-¿Le comio la lengua el raton, profesor?-Bromeo con diversion al verlo tan sorprendido aunque ella tambien habia tenido la misma reaccion al verse.
Hans parpadeo varias veces sintiéndose como un idiota embobado.
El vestido ceñido a su cuerpo lo estaba matando.
Hecho una vista a sus labios, pintados de rojo carmesi. Quiso devorarlos inmediatamente.
Elsa camino hasta el con firmeza, porte y elegancia. Un caminar digno de un reina.
No supo cuanto tiempo estuvo mirandola, no deseaba mirar otra cosa. Solo a ella, aquella bella criatura le sonrio divertida.
Dios, era perfecta.
Lentamente se dio la vuelta dandole la vista de su espalda descubierta, Hans casi soltaba un gemido.
-¿Podria colocarme el collar, por favor?-Pidio y su voz sono casi melodiosa.
Practicamente se apresuro a hacerlo. Llevo ambas manos al fino cuello sujetando la pequeña cadena para luego ajustarla en su debido lugar. No se retiro inmediatamente, se permitio oler su perfume y observar la tersa piel frente a el.
Las yemas de sus dedos recorrieron la espalda admirando su textura y suavidad.
Elsa se estremecio, podia sentir la calidez en los dedos del profesor, y como la acariciaba, disfruto esa caricia aunque su razon le pedia retirarse, no lo hizo. Corrección no deseaba hacerlo, armándose de valor se giro.
-¿Sucede algo?-Pregunto con fingida inocencia.
-Luces maravillosa-Murmuro casi con adoracion, la joven rio apenada mas su corazón de alegría brincaba.
-Usted también luce muy apuesto-Dijo-Aunque, déjeme ayudarle con la corbata.
-Gracias.
-No entiendo porque a los hombres se les dificulta tanto.
-Tal vez lo consideramos innecesario ¿No crees?-Cuestiono enarcando una ceja divertido. El gusto no le duro mucho, pues Elsa jalo la corbata ocasionando que el rostro del pelirrojo quedara muy cerca del suyo.
-Me parece que disfrutan la ayuda femenina, Westergaard-Respondio acercándose aun mas hasta rozar los labios del sorprendido profesor.-¿Verdad?.
Hans solo asintió concentrándose solamente en la boca de la rubia.
-Elsa...
-Debemos irnos-Susurro alejándose disfrutando la mirada atónita y sorprendida de su acompañante.
"Dos pueden jugar ese juego" Penso.
Lo se, tardo meses, lo se.
Mañana subiré la otra parte, esta vez va enserio y sabran mas detalles de Henry y Elizabeth. Si quieren preguntarme o recomendarme algo, estoy dispuesta a escuchar.
Besos, Jane Luna.
