Calurosa bienvenida

Era lunes por la mañana… o más bien decir que era de madrugada, los relojes marcaban las 5:30 a.m. y los exalumnos de la clase E se dirigían a Takayama en la prefectura de Gifu por distintos medios, algunos en coche propio, otros en motocicletas, otros en transporte público, otros más en una patrulla, otros llevados por su conductor y algunos incluso solo caminando para llegar antes de las siete de la mañana que era la hora fijada para la reunión.

La locación estaba situada en un punto fácil para movilizarse pero bastante alejado para poder descansar sin necesidad de ser molestados ni por la vida ajetreada de la urbe ya que entre el onsen y la ciudad más cercana, que estaba a más de dos horas en carro, solo se hallaba una pequeña villa para el disfrute de los huéspedes del perdido onsen que no contaba con mucha popularidad aún.

Justo cinco minutos antes de la hora fijada un camión hizo parada cerca del onsen del cual bajaron 5 personas que llegaron hablando alegremente al patio del gran onsen.

-¡Vaya parece que somos los primeros en llegar!- canturreo alegre una joven de ojos verdes, era Kurahashi.

-Y yo que pensaba que llegar con Sugino era signo de tardanza

-¡Hey! ¡¿Por qué dices eso Okajima?!

-Por favor Sugino, o debería decir estrella del beisbol, estabas en otro continente ¿Y llegaste antes que todos? O no tenías nada que hacer allá y te viniste hace días o tienes Mach 20 como nuestro profesor- ante tal broma todos comenzaron a reírse exceptuando a una chica de trenzas que solo mostraba una sonrisa melancólica, Kurahashi noto tal cosa y quiso animar a su amiga pero fue interrumpida por el sonido de dos motocicletas que entraban salvajemente en el lugar -¡Oi! ¡Yoshida! ¡Itona! ¡Qué gusto!- ambos chicos se dirigieron a donde no estorbaran y bajaron de las motos para dirigirse a sus demás compañeros.

-Hola chicos- saludaron Okano, Sugino y Okuda al unísono.

-Bienvenidos chicos- saludo alegre Kurahashi mientras se lanzaba a los brazos de ambos chicos para estrechar un abrazo que fue bien correspondido.

-No sabía que podías montar en motocicleta Itona- comento alegre el ojiazul.

-Ni yo- contesto con indiferencia el aludido.

-¿Eh? ¿Entonces como…

-Miren una patrulla- señalo el peliplateado a una patrulla que entro en el recinto y de ella salían 5 de sus compañeros, dos que ahora eran inspectores y tres personas que trabajaban en el mismo restaurante –Hola

-Bienvenidos chicos

-Hola, hemos llegado- anunciaron los cinco mientras salían de la patrulla, cada quien iba a saludar a sus amigos mientras Fuwa daba instrucciones a un policía de llevarse la patrulla y decirle al comisario que no volverían ni ella ni Kimura en un tiempo.

-Hola, tanto tiempo- saludaba el rompecorazones del 3-E, Maehara, a Okano.

-Hola host

-Ya no trabajo de host

-¿A no?- comento totalmente sorprendida y en cierto modo feliz por tal anuncio, ambos iban a agregar algo más pero fueron frenados por dos carros negros bastante elegantes que entraban en el recinto a la par, de uno de ellos salieron Hazama y Kanzaki y del otro Isogai y Kataoka.

-¡Yukiko!- grito emocionado el ojiazul mientras corría al lado de la mencionada.

-Hola Tomohito- saludo cortésmente con una sonrisa la chica haciendo que un leve sonrojo se posicionara en su rostro.

-Hey ustedes ¿Desde cuándo tantas confianzas?- proclamo divertido Maehara.

-¡No es justo Sugino! ¡Te llevas al único ángel de nuestro salón!- se quejó Okajima mientras las otras chicas presentes, exceptuando a Manami, iban directo a él con intenciones asesinas, pero fueron sacadas del camino por un deportivo rojo que entraba en escena.

-Hey chicos ¿Tan pronto con el alboroto? Compórtense ya no somos unos niños- saludo Sugaya mientras bajaba del carro y ayudaba igualmente a Kayano a bajar de este, seguidos por Mimura.

-Hola Sugaya, Mimura, Kayano- saludaron todos.

-Oh, tal vez deberíamos llamarte Akari- comento Fuwa.

-Que va chicos, ese ahora es mi nombre artístico, ustedes llámenme Kayano, después de todo es esa persona la que estudio en la clase de Korosensei… por cierto ¿Alguno…- antes de que terminara de formular la pregunta entraron dos chicas en un carro lujoso pero aparentemente rápido haciendo varias maniobras peligrosas.

-¡Yeih! Te dije que llegaríamos a tiempo Yada- dijo alegre la rubia conductora mientras bajaba del carro con un salto.

-S-sí, gracias por traerme Nakamura- decía la castaña mientras bajaba del carro lentamente y aun con las piernas temblando de tal viaje turbulento.

-Hola chicas bienvenidas

-Lo sentimos se nos hizo tarde

-No hay problema, aún no han llegado todos

-¿Quiénes faltan?

-Los reyes y los serios, supongo que no tardaran en llegar- en ese momento un jeep descapotado entro en el recinto con aura suave e imponente –Hablando del diablo… Que hay chicos- saludo cuando vio que los dos más serios de su clase salían del auto seguidos por un siempre mal humorado Terasaka y su serio exprofesor –Buenos días Karasuma-sensei

-Ya no soy su maestro

-Para nosotros nunca dejara de ser nuestro profesor- dijo Megu y los demás la secundaban.

-¡Karasuma-sensei!- gritaba Kurahashi mientras corría en dirección a Karasuma y en cuanto llegó se lanzó a sus brazos sin dejarle al mayor tiempo para tratar de alejarla o parar su abrazo, la chica hundió por unos instantes el rostro en el pecho del hombre sintiendo su aroma y calidez, sin querer separase ni un momento de él hazlo su rostro para encararlo con una sonrisa –Bienvenido, hace mucho que no le vemos- el hombre tardo un poco en reaccionar pero pronto deshizo suavemente el agarre.

-Kurahashi ya no eres una niña, ahora eres una joven de 22 años, actúa tal como tu edad- hablo suavemente Karasuma a lo que la chica asintió levemente con la tristeza marcada en su rostro, lo que la chica no noto fue que el mayor se había tensando un poco y tenía un leve atisbo de nerviosismo en su voz. El ambiente luego de esto se volvió tenso, tanto que nadie se atrevía a cortarlo y es que no sabían cómo, más sin embargo para la suerte de todos un carro escoltado por otros dos entro en el recinto posicionándose enfrente de la entrada al onsen, de inmediato y sin perder tiempo los empleados del onsen salieron para recibir al último invitado, la multitud de gente era liderada por dos hermosas damas. Al llegar frente al auto los escoltas abrieron la puerta dando paso a que saliera un guapo joven pelirrojo.

-Bienvenido sea usted, señor Akabane- saludo una bella chica de largos cabellos azules atados en un fino peinado que combinaba con su floreado kimono.

-Oh~ así que tengo a mi geisha personal- canturreó el ambarino mientras tomaba a la chica del mentón y le alzaba para que sus miradas se encontraran.

-K-karma no estoy vestido de geisha- contesto aquella dama nerviosa pero utilizando el habla de un hombre.

-Oh~ entonces ¿Eres mi linda Yamato Nadeshiko?

-¡N-no lo soy!

-Oh bueno prefiero que solo seas MI linda Shiota Nagisa-chan~

-¡K-karma que soy hombre! ¡¿Por qué siempre me tienes que saludar así?!- ante tal reclamo el pelirrojo solo atino a reírse del celeste que estaba rojo por la burla que acababa de sufrir su persona.

-¿Eh? ¿Enserio eres tu Nagisa? Pero mira qué guapa- proclamo Nakamura llamando la atención del celeste que se tranquilizó un poco, pero no tanto por tener todas las miradas de sus excompañeros y profesores puestas en su persona que sin lugar a dudas en ese momento parecía tan femenina.

-Eso, si no fuera un experto en señoritas te habría confundido fácilmente con una bella dama

-Pero que dices Maehara si vimos como babeabas por esta belleza

-Es un gran trabajo, tu rostro esta finamente maquillado, tu ropa y cabello combinan tan bien que parece el trabajo de un profesional

-Gracias Sugaya, debo admitir que fue un trabajo titánico- decía orgullosa una rubia al lado del celeste que igual que él vestía un hermoso kimono.

-Oh pero si es usted Bitch-sensei- comento Okajima acercándose junto a los demás espectadores.

-Claro que soy yo, debe haber pasado mucho tiempo para que no me reconozcan a la primera

-Lo que pasa Bitch-neesan es que estás usando ropa decente por eso no pudimos reconocerte- dijo divertido con burlesca voz un sádico pelirrojo.

-¡Hey mocosos! ¡Más vale que respeten a sus mayores o los matare! ¡Incluso eso sería un honor para ustedes, así que solo les daré un beso que no podrán resistir pequeños vírgenes!- dijo furiosa sacando una pistola dorada de su kimono.

-Va, yo no quiero ser besado por una anciana~- se burló el pelirrojo.

-Eso, eso no debería ser tan lujuriosa ahora Bitch-sensei

-Usted ya es una mujer mayor, compórtese como tal

-¡Mocosos! ¡Que no se les olvide que solo soy 5 años mayor que ustedes, aún estoy en mis veintes!

-Jajajaja eso es cierto, pensamos que era mayor, con lo experimentada que esta

-¡Ya verán mocosos vengan aquí!- grito la rubia comenzando a perseguir a algunos de sus alumnos más burlescos y como siempre infantiles, en el acto Karasuma se acercó a un celeste y un pelirrojo que hablaban animadamente.

-Chicos ¿Somos todos?

-¿Eh? Karasuma-sensei ya no es una excursión de secundaria ¿Sabe?~

-No Karasuma-sensei, falta una persona

-¿Takebayashi no es así?

-Sí

-Bueno en realidad faltaríamos dos personas si yo no estuviera en vuestros móviles~- hablo una voz femenina en el celular del celeste quien lo sacaba para encontrarse con una Ritsu un poco cambiada.

-Hey~ hola chica robot

-Ritsu ¿A ti también te tocaba organizar la reunión esta vez?

-Sí, la suerte lo decidió. Lo siento pero hubo un asunto del cual Takebayashi tuvo que encargarse en la villa de aquí cerca, así que tuvo que salir, pero llegara en poco

-Bien púes ¿Por qué no esperan adentro? Ninguno ha desayunado supongo, les prepararemos unos deliciosos platillos en lo que inspeccionan el lugar- hablo una mujer bastante elegante detrás de los chicos.

-¿No incomodaremos a los demás huéspedes si vamos todos juntos viendo el recinto?- pregunto cortésmente Karasuma mientras hacia una leve reverencia en modo de saludo y con lo mismo hacia una seña para reunir a sus alumnos y colega.

-Oh, no se preocupe, este onsen fue reservado solamente para ustedes y su estancia de una semana, de igual modo no tenemos muchos clientes por ser un lugar muy alejado así que no habrá inconvenientes si hacen ruido de más, a nosotros tampoco nos molesta, la mayoría del recinto son mujeres y nos alegra tener a jóvenes entusiastas como ustedes

-Gracias por todas las molestias

-No es nada

-¿Eh? ¿No hay hombres? ¡Qué aburrido!

-Nakamura compórtate

-Tranquila señorita, en la villa hay varios jóvenes y en este lugar hay un joven bastante apuesto, lamento que solo sea uno y sea el cocinero

-Que va, gracias señora, si es solo uno podremos intentar superarnos a nosotras mismas, ya me sentía mal sin competencia, aunque no dure mucho pues seguramente ganaré, ese chico caerá ante mi jaja

-Fufufu, que emocionante, por favor acompáñenme- dicho esto todos siguieron a la mujer mientras ingresaban al recinto de estilo antiguo que seguro databa del periodo Edo, estaba distribuido en tres grandes partes, una constaba de dos grandes salas, una que estaba destina para la ceremonia del té y la otra que estaba destinada para centro de diversiones y/o reuniones. Las otras dos grandes partes estaban destinadas a habitaciones, la primera era de privadas y la segunda era para grupos grandes y se disponía de una habitación conjunta para las chicas y la otra para los chicos, las aguas termales estaban bajando unas escaleras y se encontraban al aire libre, habían varias piscinas regadas por todo el lugar, además de otras tres grandes que eran las principales, una era para mujeres, otra para hombres y la última era mixta. Alrededor del lugar había una extensa montaña boscosa que les trajo recuerdos a todos de la vieja montaña en la que se encontraba su preciada aula, donde habían pasado un sinfín de cosas.

-Oigan huéspedes el desayuno está listo por favor entren de una vez- hablo un joven de cabellos negros y ojos avellana que llevaba el típico atuendo de chef de algún restaurant europeo.

-Hey esa no es manera de tratar a los huéspedes, cariño- soltó la rubia guiñando un ojo al muchacho, sin duda alguna era su tipo.

-No fue tan descortés después de todo

-No digas eso, si Nakamura lo dice ha de ser por algo ¿No podrías ser un poco más dulce con todos?- regaño Kurahashi al cocinero quien al tenerla enfrente y con esa cara de molestia tan tierna no pudo evitar sonrojarse y aceptar que la chica era bastante guapa.

-E-está bien, me disculpo por mis modales, no tengo mucha experiencia tratando con personas y por eso trabajo en la cocina, lamento si los he ofendido de algún modo

-Eso está mejor, ahora podemos seguir con el desayuno, me muero de hambre~- dicho esto pasaron al salón donde comerían, vieron todo con ojos deslumbrantes, los platillos a su parecer lucían deliciosos y cuando los probaron sabían igual de bien como lucían o tal vez mejor. Todos se la pasaban entre risas y burlas, mayoritariamente hacia el pequeño celeste por su imagen como chica, ya que a pesar de tener 22 años conservaba el cuerpo y rostro de una joven de menos de 17 años, sus excusas eran insignificantes ante sus atacantes "Es por mi trabajo" "Me ayuda bastante aunque no lo crean" "Es culpa de la genética", podrían haber funcionado si no fuera porque los dos más burlescos, Nakamura y Karma, que estaban justo sentados a su lado le hacían imposible olvidarse del asunto de que aun vestía un kimono.

Nee~ Nagisa con ese lindo rostro no me extraña que tengas muchos pretendientes pero no me vayas a ser infiel ¿Si?~

-¡K-karma! ¡Q-que cosas dices!

-Jajaja Nagisa es tan guapa que aún no puedo creer que siga soltero de ambos bandos

-Nakamura por favor no divulgues esa información

-Nakamura no digas mentiras, Nagisa es mía~

-¡K-karma no juegues con eso!

-¿Eh? ¿No quieres que nadie se entere? Bueno mi querida geisha~

-¡K-karma!

-Jajajaja ustedes son lo mismo que siempre, una bomba de risa- reía felizmente la rubia mientras golpeaba la espalda del celeste que miraba todo con resignación –Pero ya en serio Nagisa ¿No sales con nadie?

-¿A qué viene eso Nakamura? Claro que no salgo con nadie

-Es obvio que tienes muchas responsabilidades pero si tomas en cuenta todo lo que vivimos tu eres el que tiene más tiempo para una relación que todos nosotros

-Nakamura eso es incorrecto, a pesar de que trabajo con Yada tengo mi segundo trabajo que me roba bastante tiempo, siempre tengo que viajar y es bastante más peligro que cualquiera de los suyos, no tengo tiempo para una relación… ni lo tendría esa persona

-¿Eh? ¿Oí bien?~ ¿Así que si has pensado tener una relación?~

-E-es algo que todos piensan… y a-además ¿T-tú no estás en una relación ya?

-¿Eh? Así que intentas cambiar el tema, no eres lo suficientemente bueno pero igual te contestare, no estoy en una relación, varios chicos quieren conmigo pero no soy tan fácil ¿Sabes?

-¿No será que nadie soporta ese genio tuyo?- pregunto burlesco el pelirrojo esbozando una sonrisa gatuna.

-¡Cállate Akabane! ¡Ni que tú tuvieras tanta popularidad!

-La verdad es que sí, lamento desilusionarte pero toda chica que me ve quiere invitarme a una cita

-¿Me presumes que no solo tienes una relación sino muchas?

-Que va, solo me jacto de lo popular que me he vuelto. Al final de cuentas rechazo a todos por igual

-¡E-entonces todavía eres un virgen!- intento insultar Nakamura obteniendo un sonrojo por parte del celeste, pero del insultado solo indiferencia.

-Claro que lo soy ¿Algún problema?

-No… yo también lo soy- hablo sintiéndose triste por tal comentario.

-¿Por cierto Nagisa tú eres virgen?- pregunto sin reparos el pelirrojo y con un tono de voz mucho más alto que la que estaba utilizando recientemente para llamar la atención de todos e incluso de los empleados que se encontraban ahí, todos se acercaron a ellos dos y el celeste no pudo más que sonrojarse y asentir levemente –Vaya~ y yo que pensé que con tu trabajo tendrías que volverte como Bitch-sensei, me alegra que sigas siendo una buena persona

-¡Hey! ¡¿Acaso no soy una buena persona mocoso?!

-Apuntarle a una persona con una pistola sacada de tus pechos no habla muy bien de ti~

-Vamos Karma no hagas eso

-Bueno si Nagisa lo dice~

-Ustedes dos… desde esa pelea parecen más cercanos… es casi como si fueran pareja- dijo Bitch-sensei mientras recuperaba la compostura.

-¡¿Eh?! ¿Es así? ¡Cuéntenme más!- decía alegre Fuwa mientras se acercaba con una libreta.

-¡N-no! Nosotros no tenemos ese tipo de relación- se excusaba el celeste con el rostro rojo mientras su amigo pelirrojo solo reía -¡Por favor Fuwa no anotes nada!

-¿Eh? Pero si yo también estoy interesada Nagisa, dime como es su relación, puedo hacer un buen poema de esto

-¡No tú también Kanzaki!

-Jaja Nagisa solo diles de lo nuestro~

-¡N-no hay nada como "lo nuestro"!

-Eso, eso, Nagisa no podría estar saliendo con Karma- reclamo una Kayano sonrojada mientras se metía en la conversación y todos la veían con sorpresa incluyendo al celeste.

-Jajajaja Kayano que todo es broma- Nakamura palmeo "suavemente" la espalda de la peliverde -¿Entonces ya empezaste a salir con Nagisa?

-¡Nooo! ¡No! ¡No! ¡No!- negaba a la vez con la cabeza una roja peliverde.

-Nakamura por favor no bromes con esas cosas, Kayano y yo solo somos amigos- pido un inocente Nagisa.

-S-solo a-amigos ¿Eh?- respondió Kayano mientras se deprimía en un rincón y el celeste le miraba sin comprender la situación –Por cierto Kanzaki hay algo que me he preguntado desde que leí tu último libro ¿Acaso estas en una relación?- la pelinegra solo sonrió y un azabache de ojos azules sentado al lado de Karma escupió el jugo que tenía en la boca por tal pregunta, rápidamente fue asistido por su compañera Okuda que estaba cerca.

-Creo que es hora de decirles Tomohito- comento elegante la pelinegra.

-Sí, creo que tienes razón- el azabache se levantó de donde estaba sentado y de dirijo junto a la pelinegra para enfrentar a toda la audiencia que esperaba estática –La verdad es que Yukiko y yo estamos comprometidos

-¡¿Eh?!- fue la respuesta de todos para luego estallar en felicitaciones a la joven pareja -¡Felicidades chicos!

-¡Ya te habías tardado Sugino!

-Bien escondido que se lo tenían

-Mis pequeños al fin crecieron uaaa

-Vamos Bitch-sensei si ellos están mejor que usted, aún no ha conseguido novio ¿Cierto?

-¡Cállense mocosos o los matare!

-Jajajaja

-¿Hay alguien aquí que nos tenga otro secreto?- inquirió picara Nakamura.

-Juju yo te diré quienes más ocultan algo, después de todo soy una inspectora, este es un misterio bastante sencillo- dijo Fuwa levantándose y comenzando a ver a todos los presentes con cara inquisitiva, propia de un detective y poco después se empezó a reír confiadamente para empezar a señalar a los "culpables" –Chiba, Hayami, Karasuma-sensei, Terasaka, Isogai, Kataoka, Maehara, Okano, Nagisa, Akabane, Okuda y tú, Nakamura, son los que nos están ocultando algo… y tengan por seguro que lo descubriré

-Ah, nosotros estamos saliendo- declaro Chiba para ser secundado por Hayami ante las caras de sorpresa de todos los demás.

-¡¿Y por qué no lo dijeron?!

-No preguntaron

-Bueno dejando de lado el caso "ChibaHaya"

-¿ChibaHaya?- pensaron todos al unísono ante tal nombre extraño.

-¡Descubriré que tanto ocultan los demás!

….

Jajaja :'D mañana empiezan mis clases… mátenme :c bueno les dejo este capítulo, espero les guste, debo aclararles dos puntos. Primero: este fic es basándome en que salvaron a Korosensei y ahora esta vivito y coleando con su sexy forma humana :D Segundo: que como amo a todos los niños de la clase 3-E las parejas van a ser diversas, pero me enfocare más en tres solamente, una de ellas es, obviamente, Karma y Nagisa (esa no puede faltar es mi OTP!), la segunda va a ser Karasuma y Kurahashi (si, todas las demás parejas que hago en Ansatsu son hetero) y la ultima es Okuda y Koro-sensei… y no, no es trolla, hablo muy enserio ._. Bueno nos leemos pronto chao! -3- reviews? :D