¿Salón dividido?
-¿Y cómo lograras eso?- preguntó un poco cabreada Nakamura por haber sido señalada como "culpable".
-Fácil, como sé que todos los "culpables" tienen una fuerte sed de sangre, resistencia a hablar de ellos y alto gusto por la competencia y pelea se me ha ocurrido que los sádicos compitan en una batalla de asesinos contra los restantes para que así podamos saber qué es lo que ocultan, es un buen trato ¿No?
-No es para nada un buen trato ¿En serio crees que aceptaremos así como así?- contesto Karasuma que, un poco molesto por meterlo en esos temas, intentaba disuadir a su alumna de cualquier intento por descubrir los secretos, que sí, estaba ocultando desde hace algún tiempo.
-¡A mí me encantaría!- grito Nakamura.
-No me importaría mover un poco las piernas- comento alegre el pelirrojo, desde hace tiempo viene deseando eso.
-Pues nosotros no aceptamos, es algo muy injusto-protesto Megu, seguida por Isogai.
-Je~ injusto es nuestro caso, a pesar de que son pocos, cuentan con Karasuma-sensei, los asesinos prodigios Nagisa y Akabane, la estratega Nakamura, el equipo sagaz de Maehara e Isogai, a la mejor chica en maniobras Okano, a la chica con mayor alcance y fuerza Megu, a la genio en venenos Okuda y al músculos de Terasaka, como Hayami y Chiba confesaron ellos podrán elegir en que grupo estar, en la resistencia o en la justicia
-Justicia ¿Eh?- proclamo Chiba –Nunca me he sentido un héroe así que me voy a la resistencia
-Si me voy con la resistencia solo les daré una ventaja más- habló Hayami quien había sido dejada en el centro del alboroto por su novio –Desde hace tiempo no me he sentido como en "clases" así que prefiero un gran reto, me quedare de lado de la justicia y peleare contra los más fuertes
-Ahí tienen, exceptuando a Hayami, tienen un gran arsenal, son los mejores y debería ser suficiente para que nos acaben a nosotros. Esto beneficiara a ambos bandos ya que podremos volver a sentirnos niños, veremos que tanto hemos afilado nuestros cuchillos y podremos saber uno que otro secreto
-Bien, pero quiero proponer una cosa aún más interesante~
-Tienes la palabra Akabane
-No necesitaba tu permiso Fuwa, pero ya que insistes~- comento burlón el pelirrojo –Hagamos esto, que la batalla se alargue toda la semana que estaremos aquí, a la suerte escogeremos el lugar y momento en el cual se llevara a cabo el asesinato, también al azar se elegirá a quien se debe asesinar. Al que le toque ser asesinado no podrá hacer nada, los demás de su equipo tendremos que defenderlo pero solo podremos hacer eso. Si cuando acabe el tiempo acordado, que también se decidirá al azar, la facción de la justicia no asesinó al que tocaba, o si la cantidad de gente de la facción de la justicia se iguala a la de la resistencia, este último se salvara y podrá asesinar, es decir sacar del juego, a cualquier persona que quiera permanentemente, o al menos lo que durará el juego.
-Suena bien y sin duda alguna es una mayor ventaja para nosotros, aceptamos Akabane- dijo Fuwa mientras extendía la mano para estrecharla con su contrincante quien la acepto y consolido el apretón.
-Un placer hacer negocios con usted madame~
-¡No decidan por nosotros!- gritaron los que no habían tenido la palabra en todo ese embrollo.
-Yo no pienso participar en este proyecto que tienen- se quejó Karasuma con total enojo marcado en el rostro mientras intentaba abandonar la sala, pero antes de lograrlo fue detenido por una ojiverde que agarro su brazo mientras lo veía con una sonrisa melancólica.
-Karasuma-sensei por favor reconsidérelo, no hace falta que usted nos cuente su secreto pero querem… quiero que participe como hace bastante tiempo, otra vez sea nuestro rival más fuerte por favor, luche contra nosotros y mire como hemos crecido… como he afilado mi cuchillo- la determinación se veía en los ojos de la joven y eso lo notó el mayor quien solo suspiro y quitó suavemente la mano de la chica y acarició levemente su cabeza.
-De acuerdo lo haré, pero no diré ningún secreto que tenga, la mayoría son también secreto de estado así como ustedes por eso no tengo permitido hablar
-Gracias Karasuma-sensei
-Ya no soy su profesor… pero para tener equivalencia de términos Irina tendrá que estar en la facción de la justicia
-¿Eh? Pero yo no quiero- contesto la rubia haciendo un puchero, cosa que siempre desespera un poco a Karasuma puesto que no sabe cómo lidiar con los sentimientos de los demás.
-Irina, hazlo por favor, eres su maestra después de todo- ante la palabra por favor la rubia no pudo más que sonrojarse, esas muestras de confianza le gustaban a pesar de que, ella no sabía, solo eran de amistad entre colegas.
-¡Bien pues es hora de hacer el plan! Vamos a decidir esto rápido, Kimura ven aquí- el chico atendió a su compañera –Chicos de la resistencia hagan una fila rápido- su disciplina militar era un asco pero a la hora de un juego en el que interviniera el asesinato y la competencia ellos eran mejores que un pelotón de elite, así que cuando Fuwa termino de hablar la únicas personas que faltaban en la fila era Bitch-sensei y Karasuma, este último aún se encontraba frente a Kurahashi y seguía acariciando su cabeza.
-Esto, Karasuma-sensei- le llamó la chica, el mayor la miro con su típica expresión.
-¿Qué pasa Kurahashi?
-No es que yo quiera pero… ¿Podría dejar mi cabeza? Tiene que ir a formarse con la resistencia- ante tal comentario el mayor notó que su acción no había cesado y retiro rápidamente la mano para toser un poco y recobrar la compostura caminando a donde se le había asignado.
–Bien ahora… colega apunta hacia el frente y ¡va!- la chica hizo que Kimura girara rápidamente, haciendo también que se tambaleara al largo de la fila, justo cuando paró terminó apuntando a su primera víctima, que resultó ser Kataoka –Vaya ¿Blanco difícil a la primera? El destino sí que los beneficia chicos, muy bien y lo último Kimura di cuatro números al azar del uno al 20
-¿E-eh? ¿D-doce, tres, quince y ocho?- dijo el aun mareado Kimura mientras se dejaba caer en el suelo para descansar y dejar de ver como todo "giraba a velocidad Match 20", según él.
-Genial, la misión de asesinato empieza a las doce cero tres y termina a las quince cero ocho horas
-Como no conocemos el área y ya casi es la hora del primer asesinato lo haremos en el recinto- menciono Karma con su habitual sonrisa –Como somos impar y tenemos siete días, se harán dos asesinatos al día, el primero será dentro de 30 minutos. Después del primero exploraremos el área del bosque cercano al onsen para que sea nuestra siguiente parada así que chicos dividámonos y aprendamos la construcción de este edificio
-Tienen quince minutos- habló Karasuma- No tenemos armas ni municiones y quiero que los expertos en esto me ayuden para tener listo todo, supongo que aun cargan consigo las armas que tenían cuando estaban en la clase 3-E- ante tal comentario los chicos sacaron de sus ropas los cuchillos y pistolas de material antisensei que algún día habían utilizado, el mayor asintió en forma de aceptación hacia el cariño que demostraban sus alumnos por esas armas –Muy bien, ahora salgan ya
-¡Sí!- los chicos saludaron estilo militar y cada quien salió disparado en una dirección diferente para recorrer de arriba abajo el recinto y aprenderse su distribución y funcionalidad hasta al más mínimo detalle. Después del tiempo dado se reunieron Okuda, Sugaya y Hayami a ayudar plenamente en la forma de jugar y las municiones, poco rato después se reunieron todos en la entrada de onsen donde Karasuma volvió a dar instrucciones.
-Escuchen atentamente, sus armas han sido ligeramente modificadas, la expulsión de las balas es más rápida y más potente pero requiere de una mejor puntería de la que tenían antes, las municiones son de material antisensei, así que deben utilizar lentes en todo momento, no lo hicimos de pintura ya que no podemos manchar el lugar y ustedes no tienen la ropa que les di en secundaria- explico mientras Okuda pasaba a dar las armas de los chicos.
-Bueno es cierto que ya ni siquiera nos vienen nuestros trajes- dijo un poco resignada Yada –ya me aprieta de algunos lugares
-Igual a mí, me queda ya bastante chico- menciono Terasaka.
-¿Eh? Pero si a mí me viene perfecto aun- menciono un poco enojada Kayano.
-Eso es porque no haz crecido nada en ningún lado, sigues siendo siempre cero- ante tal comentario la peliverde inflo los mofletes para empezar a golpear ligeramente el pecho de su agresor, es decir el sádico pelirrojo.
-Jajaja
-Muy bien, esta es la forma en que todo se hará, Ritsu los monitoreara y cuando alguien les dé con el cuchillo o acerté un disparo inmediatamente Ritsu los quitara del registro, así no habrá dificultades y como un punto extra yo entrare en acción hasta que lo crea necesario, puede ser casi al final del tiempo o cuando haya solo tres personas de la resistencia en pie
-Karasuma-sensei nos subestima- dijo una rubia mientras quitaba el seguro a su pistola y le apuntaba al mayor, quien sonrió ligeramente.
-Kataoka, tienes ventaja de veinte segundos, vete y escóndete, después de ese lapso de tiempo los atacantes irán por ti- la aludida asintió y salió corriendo a una velocidad sorprendente para entrar al recinto –Pasó el tiempo, todos adentro- no necesitaron más, los chicos de ambas facciones se adentraron, los de la resistencia más lento que los de la justicia, cada equipo por su lado, buscando a su víctima. Los segundos pasaban, porque no era ni minutos, todo se movía a una velocidad sorprendente, sin duda alguna habían afilado esa habilidad de movilidad. Kataoka estaba en las habitaciones privadas, justo en el centro de todas ellas, habían trazado una estrategia mientras estaban revisando la distribución de las habitaciones, ella debía quedarse en un lugar específico hasta el momento en el que algún chico de la otra facción llegara y tratara de asesinarla, entonces llegaría la emboscada.
-Sigo sin entender la estrategia de esos chicos- suspiro, solo le quedaba esperar, eso le había ordenado Karma, así que se mantuvo en aquel lugar mientras oía pasos a su alrededor, pudo percatarse de cómo se abría levemente un armario detrás de ella, pero su curiosidad por virar fue cortada ya que la puerta principal se abrió de golpe mostrando a Fuwa con dos pistolas en mano, el armario detrás de ella se abrió totalmente revelando a Hazama apuntado, se encontraba acorralada, no había ninguna otra salida y no podía romper las paredes de papel de arroz, las chicas reían por lo bajo, de repente creyó oír una voz que le decía agáchate, sin notarlo acato tal orden, mientras lo hacía solo oyó un leve sonido de algo arrastrándose, se giró por instinto y vi caer del techo a Karma y Nagisa quienes dispararon en el aire a sus contrincantes sacándolas del juego inmediatamente y caer suavemente en el suelo, todo en una fracción de segundo.
-Fuwa y Hazama han sido eliminadas- habló Ritsu en todos los celulares de los chicos.
-¡Agh! ¡Maldito seas Karma!- grito Fuwa mientras se dejaba caer en el suelo.
-Lo siento si es una inútil inspectora~, no me sorprende que aún no hayan capturado "al dios de la muerte"
-Eso tiene un explicación razonable, después de todo nunca pudimos vencerlo… dejando eso de lado ¡Tu dijiste que solo podrías defender! ¡Nos atacaste, no protegiste como prometiste!
-¿Eh? Pero yo dije que tendríamos que defender al asesinado, si alguien lo ataca, atacar de nuevo es contado como defensa~… ¿O que esperabas? ¿Qué muriera sacrificándome para que la bala no la tocase? ¿Crees que soy tan idiota?~
-¡Nunca especificaste nada!
-Jejeje~
-Un vacío en el contrato, muy inteligente Karma- menciono Hazama que era ayudada por Nagisa a levantarse del lugar en el que se había escondido –Por cierto Nagisa ¿No te es difícil moverte así?- pregunto la chica señalando el kimono que aun llevaba puesto el chico.
-Si… pero Karma no me permitió cambiarme y me obligo a jugar así- dijo resignado aquel celeste, es cierto que su movilidad no era la misma que con ropa cómoda pero se había adaptado bien a ese tipo de situaciones, ya que su trabajo no le daba muchas oportunidades a utilizar ropa cómoda cuando se requería.
-Bueno, bueno ¿Quieren seguir hablando hasta que lleguen sus refuerzos o mejor nos vamos?
-Ja, captaste nuestro plan, eres increíble Karma, lamentablemente ya los tenemos rodeados, solo nos costó medio minuto reunir a los cuatro más cercanos
-Oh vaya, el tiempo que le tomó a Kataoka irse a otra parte del onsen~
-¿Eh?- la chica se levantó y busco desesperada con la mirada a la víctima y comprobó que no estaba por ningún rincón -¿Cuándo?
-Le di la orden justo cuando caímos del techo, vaya que se ha vuelto sigilosa y rápida
-A afilado su cuchillo… jeje eso no importa ¡Chicos acaben con ellos!- ante tal comentario entraron Sugaya, Kayano, Sugino y Yoshida, el pelirrojo cargo su pistola y el celeste pego su espalda a la del contrario.
-¿Lista mi geisha asesina?~
-Q-que no estoy vestido de geisha- empezaron el ataque, mientras tanto Kataoka se encontraba moviéndose aún por las habitaciones, iba pasando una en una, inspeccionando cada rincón por si encontraba a alguien y fue justo lo que paso, sintió justo detrás suyo un aura tétrica y esquivo con suerte un cuchillo que fue lanzado en su dirección, fue Itona quien lo hizo, cuando ese cuchillo falló un seguro fue quitado a su otro lado y pudo ver a Kanzaki sonriendo plácidamente mientras apuntaba con su pistola. Sin perder tiempo Kataoka esquivo cualquier ataque de ambos chicos y se dirigió a la sección de los cuartos compartidos, esa había sido la recomendación de Karma por si se encontraba acorralada por enemigos fuertes, entró en el de mujeres seguida por ambos atacantes.
-¿Tan pronto te has rendido Kataoka?- pregunto alegre Kanzaki mientras recargaba su arma.
-Seguro es una estrategia de su equipo- sentencio el peliplateado mientras disimuladamente revisaba el cuarto en el que se encontraban hallando exitosamente un pequeño brillo proveniente del techo en una trampilla que había. Disimuladamente sacó otro cuchillo para tratar de lanzarlo al, seguro, francotirador, su estrategia no funciono ya que el cuchillo fue arrancado de su mano por una bala segura y rápida proveniente del lado contrario, viro su mirada notablemente molesto y se encontró con Isogai que mantenía una pistola fija en él y Maehara con un cuchillo listo para atacar –También han crecido
-Por supuesto, ser ministro sin guardaespaldas tiene sus ventajas, siempre hago un buen ejercicio, aparte de mis esporádicos trabajos, cosa que te ha faltado Itona
-Eso va también por mí, como camarero y ex-host he desarrollado una vista periférica bastante buena así que se cómo esquivar esto fácilmente- dijo mientras esquivaba la sigilosa ráfaga de balas que se instaló por detrás suyo –Lo siento científica, pero las labores de laboratorio no sirven para estas cosas estas muy decaída Hinano-chan~
-¡N-no me hables así Maehara!- protesto la chica manteniendo con fuerza el arma, los integrantes del grupo de la justicia se miraron por un solo segundo y asintieron, al parecer ellos también tenían un valioso plan, Kanzaki comenzó a correr en dirección a Kataoka haciendo a los dos chicos ir tras ella, en el último momento desvió su camino y se dirigió a Isogai, guardo su arma y saco dos cuchillos que fueron arrojados en un segundo, tiempo que utilizo para saltar y tratar de posicionarse detrás del azabache, sacó su pistola y arrojo una carga de balas, todo esto paso en fracción de segundos, las balas iban en dirección certera al ikemen pero a la par una bala certera iba hacia ella, el francotirador había hecho bien su trabajo, amabas balas dieron en el blanco "asesinando" a los dos azabaches. Aunque a Maehara le sorprendió tal acción fue directamente a "matar" a Itona, según él, ahora mismo ese niño era la mayor amenaza; el peliplateado solo lo esquivaba hábilmente mientras dirigía sus pasos a un solo lugar, donde se encontraba el escondite del francotirador. Para Chiba esa distancia y punto de Itona era demasiado tentador y más cuando vio que el chico buscaba su cuchillo para atacar.
-Pensé que su fuerte eran las pistolas- se inquirió el serio, no dejo más a dudas y salió un poco de su escondite justo cuando el albino mostro su cuchillo, en ese momento solo se escuchó un cuerpo barriéndose en el tatami, de un armario salió Hayami, barriéndose por debajo del lugar de Chiba, a un lado del albino, apuntó con su arma y disparo mientras se deslizaba por el tramo dando justo en el blanco al chico. Mientras tanto Itona atacaba ágilmente a Maehara, su dominio del cuchillo era bueno, demasiado, mejor que antes.
-Pero eso no importa, soy mejor- pensó el casanova mientras intentaba encajar el cuchillo de una vez por todas, pero sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal antes de lograrlo.
-No debiste olvidarte de mí Ma-e-ha-ra~ - oyó un susurro mientras sentía como la goma rozaba la piel de su cuello "matándolo" en ese instante.
-Kurahashi… ¿Pero cómo?
-Lamento decirte que no solo hago labores científicas, te dije que yo también había afilado mi cuchillo, casanova~
-Todos seguimos el camino del asesinato aunque no lo creas, nuestros trabajos son solo una fachada y una ayuda a nuestros trabajos reales, ahora bien debemos ir por Kataoka- sentencio para tomar de la mano a la ojiverde y salir dejando admirados a tres de los mejores exalumnos de la clase de asesinato. Al momento de salir del lugar se dirigieron a la salida que daba a los baños, ahí es donde seguramente iría, eso les había dicho Irina, al llegar ahí encontraron a Kataoka esquivando los golpes que pudiera le pudiera asestar Hayami, entraron pero repentinamente la ojiverde fue atacada por la mejor maniobrista fulminándola en un instante. Itona pudo retirarse a tiempo para no recibir un ataque consecutivo, dos peleas se estaban dando en ese momento, por un lado Kataoka esquivaba cualquier ataque de Hayami y Okano luchaba intensamente contra el albino.
-¡Kyaaaaaa!- toda su concentración en la pelea se perdió con ese grito un tanto lascivo proveniente de una de tantas habitaciones.
-Se ha acabado la pelea, el número de jugadores en ambas facciones es el mismo, los de la resistencia han vencido- anuncio Ritsu en todos los celulares.
-Ah, puedo por fin relajarme, me había cansado de correr y no hacer nada más que esquivar- se quejó Megu mientras se dejaba caer en el suelo.
-Aun no podemos descansar, hay que ir a ver de quien fue ese grito- Hayami le tendió la mano para que se levantara la cual fue aceptada y los cinco que estaban allí se encaminaron a donde se había escuchado el grito encontrándose con todos los demás chicos y con una profesora deprimida en una esquina.
-C-como pudieron hacerme eso chicos… me siento sucia
-¡¿Pero que le hicieron ha Bitch-sensei como para que se sienta sucia?!- preguntaron todos exaltados ante tal declaración.
-Nada que unos insectos no puedan hacer, Bitchnee-san es muy sensible- proclamo Nakamura mientras Terasaka trataba, mal, de calmar a Irina –Bueno al final ganamos ¿no? Eso dijo Ritsu
-Si bueno, lamentamos eso- dijo un poco enojada Fuwa –No he podido sacarle algún secreto a Kataoka
-Jajaja, aunque fue un gran calentamiento~- comento burlón el pelirrojo.
-Eso lo dices porque no te costó nada acabar con nosotros, al contrario nosotros fuimos los que sufrimos- aseguro Sugaya.
-Je~ no es mi culpa que no se conozcan a ustedes mismos y su incompetencia~
-Karma deja de ser tan malo con nosotros- reclamo la peliverde.
-¿Quieres pelea enana?
-No me importaría asesinarte
-No eres nada contra mí siempre cero~
-¡Deja de decirme así!
-¿Eh? ¿Por qué no? Después de todo hasta Nagisa tiene más pecho que tú… hablando de ello, mi linda geisha no puedes irte tan descortésmente~- dijo el pelirrojo mientras agarraba de la cintura al celeste para evitar que siguiera su carrera.
-K-karma, quiero cambiarme
-Nah, no dejare que lo hagas te ves muy guapa así y aun no te he tomado fotografías~
-¡K-karma no soy un payaso!
-Lo sé, eres mi modelo personal~- al acto el pelirrojo beso rápidamente la coronilla del celeste haciendo que el rostro de este tomara un color tan rojo que parecía un nuevo tono.
-K-k-karma n-no hagas eso, a veces odio que seas más alto que yo- reclamo el celeste mientras se tocaba el lugar del beso –Mentira, amo lo alto que eres
-Jajaja, por cosas como estas les pasó que nos hayan dejado sin un buen secreto, ahora bien Karma ¿A quién sacas de nuestra facción?- pregunto Fuwa.
-Está claro, la estrategia que lograron fue gracias a la experiencia de Bitchnee-san, serán habilidosos pero sin un líder aunque sea del poco calibre como el de esa bitch
-¡Oye!
-No podrán hacer muchas cosas, la saco a ella de la facción y además
-¿Eh? ¿Hay más?
-¿Por qué no ponemos un castigo?~
-¿Cuál?
-Ya que tienen buenos talentos ¿Por qué no nos hacen la cena hoy?
-¿Solo eso?
-Sí~ Tendrán que servirnos como a reyes, ah y los chicos pueden utilizar ropa de maid, les sienta bien para servir a los ganadores~- comento recibiendo una mirada de odio de parte de los perdedores.
-Vale haremos la cena- sentencio Fuwa mientras salía de la habitación- Mientras hay que ir a comer, yo me muero de hambre- tras la comida fueron a inspeccionar el bosque cercano al onsen, se realizó el sorteo y el siguiente asesinato tendría lugar diez minutos después de escogida la persona, esta vez resulto ser Chiba, como nadie estaba acostumbrado al terreno pasaban una que otra irregularidad haciendo el asesinato más y más dificultoso. Algunos resbalaban y caían, otros se atoraban en madrigueras, algunos perdieron el norte, todo eso les pasaba evitando así que les mataran fácilmente, pero también haciendo que Chiba fuera matado por una bala perdida de su mismo equipo. Después de esa batalla bastante hilarante, donde Fuwa se quejaba por haber ganado contra uno que no tenía secretos, volvieron al onsen, tomaron un baño, los perdedores hicieron la cena y todos se encontraban alegremente disfrutando de la comida y la compañía de todos.
-Eh Nagisa, por fin tienes ropa de chico- sentencio alegre Nakamura.
-Si… Karma por fin me dejo cambiar
-Fue una desilusión pero no puedo hacer el moño del kimono así que no se lo pude poner de nuevo~- se quejó un poco el pelirrojo, mientras era regañado por el celeste.
-Me hubieras dicho a mí, yo adoraba como se veía Nagisa en ese kimono- se entrometió Irina.
-Por una vez estoy de acuerdo con usted Bitch-sensei, la verdad que Nagisa se ve muy bien con varios vestidos
-Sí, si, por ejemplo los casuales de verano
-O el estilo gótico
-Sí, sí, también me gustaría verlo con un vestido de novia se vería realmente bien- el celeste solo se quejaba de que lo dejaran en paz, en ese momento el celular de Irina comenzó a sonar -¿Quién habla?
-…
-¡Oh! ¡Eres tú!
…..
Por fin pude actualizar! Lo siento tanto por no hacerlo antes pero enserio que me estaba dando de golpes en la pared al escribir escenas de acción, nunca las había escrito y fue un calvario hacerlas, me vi películas y leí libros para poder escribir este cap, espero sea de su agrado, bueno nos vemos en el sig. Cap chao! :3 reviews?
