¡Hi desu~~! ¿Saben que es curioso? ¡Sus comentarios me están animando tanto que me he dado una escapada para escribir esto y deberían ver la sonrisa boba con la que lo estoy haciendo.

¡Aquí vamos!

Aclaración: Como de costumbre, los personajes y el eje principal de esta historia no me pertenece, es de la autoría de las hermosas CLAMP y solo los estoy usando con fin de entretener sin buscar ningún fin como tal.

Lo que se encuentra en cursiva es un extracto del Volumen 18 capítulo 134.

Capítulo 03: Draw me into you holiness

Fye se encontraba de nueva cuenta en aquel lugar donde había despertado como vampiro.

La princesa seguía teniendo algunas heridas, tanto físicas como mentales y todo el grupo había decidido esperar a que sanara un poco más mientras Mokona se quedaba a su cuidado.

Por otra parte Shaoran y... Kurogane habían acompañado a la gente del lugar a mejorar la seguridad que tenían.

Sin embargo, la conversación que habían tenido hacía unos días seguía repitiéndose en su mente:

Princesa, el hombre que robó tus recuerdos se llama Fei Wong Reed – Shaoran y Fye bajaron la mirada al tiempo que ese nombre salía de los labios de la Yuuko – Pero en realidad... No le era necesario robar tus recuerdos, si no "dispersarlos"

¿Por qué razón? –Preguntó la princesa que estaba en los brazos de Fye, respirando entre cortadamente... Sus heridas seguían de gravedad, pero esa plática no podía postergase más.

Por el bien de su deseo. Para ello se necesitan dos cosas: las ruinas de Clow y la otra es ir por diferentes mundos y buscar tus recuerdos. Cruzando dimensiones... Yendo a través del tiempo y "tener un recuerdo" de varias dimensiones

¿Un recuerdo?

Lo que desea no son recuerdos del corazón de Sakura, si no los del recipiente llamado "cuerpo"... Su cuerpo puede recordar todas y cada una de las dimensiones. Ése es el poder de la princesa, que tiene la habilidad para cambiar al mundo. Es por ello que convirtió tus recuerdos en plumas. Para ello también asesino a la madre de Kurogane y arruinó su país

¿Eso qué tiene que ver con esto? –Preguntó el moreno poniéndose serio al momento, apretando los puños con fuerza ante ese recuerdo

Tenías que dejar Suwa y convertirte en ninja del país de Japón, para servir a la princesa Tomoyo y embarcarte en el viaje algún día

Sin quererlo realmente el rubio desvió la mirada ante la mención de aquel nombre, Tomoyo, él sabía muy bien que aquella mujer tenía una importancia enorme ante el moreno. Mientras que para Kurogane él no era más que un mísero parasito que necesitaba de su sangre para vivir

No importaba que hiciera... Eso no cambiaría...

Me convertí en sirviente de Tomoyo por libertar propia – La voz de Kuro sonaba áspera, vacía y molesta. Era obvio que ese no era su tópico favorito.

Tomoyo también cree eso, por eso te envió al viaje a pesar de saber las intenciones de Fei Wong... Fye. Es lo mismo en tu caso... Seguramente ahora entiendes lo que estaba planeado y lo que no.

Kurogane miró de reojo al recién mencionado, notando como apretaba levemente sus puños. Lo cual lo preocupó levemente... ¿Acaso ese hombre también había causado en un estrago en la vida del rubio? ¡Qué fuera mil veces maldito de haberse atrevido a hacerlo!

Fye por su parte estaba volviendo a ver esa imagen, aquella que Kurogane había logrado ver a través de su "vinculo"

"Quiero morir, quiero morir, quiero morir, quiero morir. Pero antes de eso quiero ser amado por alguien... Antes de que muera..."

La mano de la princesa le tomó gentilmente, tratando de calmar aquel dolor que aparecía en su alma...

Oye... – Escuchó de pronto detrás de él, pero ni siquiera se giró. Bien sabía a quién pertenecía – ¡Estoy hablándote!

Te escuché la primera vez – Respondió con hastía... Realmente era difícil para él entender esa molestia que le generaba ahora la cercanía del otro... Era como si le irritara que si quiera lo mirara y eso le tenía nervioso.

Hable con ese tal Kaumi antes de que ambos huyeran de aquí... – Comenzó esperando un cambio en la actitud que tenía el otro, pero al seguir apreciando su espalda y su indiferencia prosiguió hablando – Él dice que es necesario que los vampiros consuman "alimento" por lo menos una vez cada semana.

¿Y?

¡¿Y?! ¡¿Estás tomando esto en serio?!

Silencio

¡Es tu vida!

¡Exactamente! – Respondió al tiempo que se giraba enfadado, habían pasado cerca de otros diez días en ese lugar... Escuchando lo que había dicho, tenía sentido que se sintiera así, seguramente tenía "hambre" pero no caería tan fácil dos veces – ¡Sabes que ésta es mi vida! ¿Por qué demonios sigues metiéndote en ella?

Esta es mi responsabilidad

No es necesario que lo lleves acabo

Yo si tengo palabra y convicción

Fye se acercó hacía él, mirándolo con el ceño levemente fruncido – ¿Estás insudando algo? ¡Tú no sabes nada de mí!

¡Como si tú me dejaras si quiera intentarlo!

¡Si hiciera eso solo terminaría dañándote! – Y en cuanto dijo esas palabras se mordió el labio... Odiaba ahora esa "condición" en la que estaba, dependiendo de Kurogane, se sentía irritado todo el tiempo. Tal vez el hambre tenía que ver con eso, o tal vez era la conexión, pero una cosa era segura... De alguna manera ya no sentía la necesidad de fingir frente al otro con sonrisas que en realidad no sentía

¿Qué quieres decir con eso? – La auténtica curiosidad había despertado de nueva cuenta

No te metas, Kurogane – Respondió regalándole la mirada más fría y cruel que podía lograr, avanzando para escapar de aquella situación... Hasta que sintió que el brazo del nombrado lo detenía con fuerza

Basta con eso. Estás haciendo que me enfade

Qué curioso, yo ya estoy enfadado – Ambos seguían mirándose de manera intensa – Suéltame, es la última vez que lo digo – Exclamó intentando zafarse de aquel agarre.

¡Te dije que basta! – Realmente no podía entender qué era lo que pasaba por la mente de aquel mago, ¿Quería morir a tal grado? ¿Tanto despreció le tenía? ¿Por qué ahora lo trataba de esa manera?

¡Lárgate y déjame en paz!

Un trueno hizo su estruendoso sonido, iluminando el cielo unos segundos después

Kurogane diviso que la pequeña Mokona estaba escondida detrás de uno de los pilares, de segura estaba más que preocupada por la condición de ambos viajeros

Demonios... – Mustió para después tomar al mago por la fuerza, obligándolo a dirigirse a otro lugar

_ ¡¿Qué demonios estás haciendo?! ¡Suéltame! – Exclamó tratando de zafarse de aquel agarre, impresionado por la fuerza que tenía Kurogane en su mano –¡Ya! ¡KUROGANE!

Ante esa voz y esa orden, Kurogane puso a Fye en contra de la pared con fuerza, poniendo sus brazos a la altura de la cabeza del rubio, impidiendo que escapara

¿Qué...?

¿Hasta cuándo piensas seguir llamándome de esa manera? – Preguntó mirándolo fijamente a los ojos

Pensé que era lo que querías, que dejara de jugar con tu nombre – Soltó con burla al no saber cómo reaccionar ante la mirada del moreno – Es un poco contradictorio de tu parte

Es bastante molesto tener que escucharte hablar

Bueno, si tan solo dejarás de molestarme... No lo sería por mucho tiempo – Se quedó callado cuando escuchó un estruendo, Kurogane había roto la pared que tenía a un lado con un solo puñetazo.

Realmente seguía pensando en morir

Ambos seguían mirándose a los ojos... Hasta que a la nariz de Fye llegó un aroma, uno metálico y bien conocido para él

Del brazo de Kurogane estaba escurriendo una delgada línea de color carmesí por aquel golpe.

Sus ojos comenzaron a tornarse de un color ámbar... Su deseo estaba despertando nuevamente.

"El tiempo fluye tan rápido... No hay vuelta atrás donde dos han estado"
–Extracto de Tsubasa, Tomo 18 capítulo 140–

¡Hi desu~~! Lamento mucho la demora en traer esta continuación y más aún, en dejarlo en esta parte... Pero es que en siguiente capítulo van a pasar algunas cosas.

Muchas gracias chicas divinas por estar apoyando en esta historia, de verdad que ustedes son la razón por la cual sigo aquí

Ahora, volveré a la tarea.

¡Se les quiere mucho, por favor cuídense y espero que nos leamos pronto!