El secreto de una diosa

Capítulo 5: Revelaciones

La Catrina y su hermano Huitzilopochtli se acercaban al castillo de Xibalba pero antes de tocar a la enorme puerta, la Catrina le dijo que era mejor que ella entrara y hablara con él primero; porque temía que su esposo iniciara una pelea por celos, no quería que se hiciera un malentendido.

Huitzilopochtli aceptó y se quedó afuera pero le dijo que si necesitaba ayuda le llamara pronto; la Catrina entró pero se sentía muy nerviosa, había llegado el momento de revelar el secreto que tantos siglos había guardado pero si no lo hacía, las vidas de sus hermanos estarían más en juego; la Catrina llamó a su esposo pero éste no respondía.

L.C: Tal vez esté en su habitación, acostumbra dormir hasta tarde.

Al llegar frente a la puerta de su habitación, la diosa respiró hondo para no sentir miedo y tocó a la puerta.

L.C: Xibalba ¿estás ahí? Necesito hablar contigo de algo importante

Pero no hubo respuesta alguna, la Catrina tocó de nuevo pero nada, un cierto temor sintió ya que Xibalba siempre contestaba cuando ella le llamaba, abrió la puerta con cuidado y lo que vio al entrar la conmocionó; su esposo estaba en el suelo inconsciente, bocabajo y con los brazos extendidos hacia la puerta, era como si antes de perder el conocimiento hubiera intentado salir de su cuarto.

L.C.: ¡XIBALBA! ¿QUÉ TE HA PASADO? ¡RESPÓNDEME!

La Catrina lo volteó para que pudiera respirar mientras le seguía hablando para ver si reaccionaba pero entonces, descubrió que había alguien más en la habitación.

-Hola hermana

La silueta de Coyolxauqui se mostró frente a ella

L.C.: ¿Tú? Pero… ¿cómo es posible? ¿QUÉ LE HICISTE A MI ESPOSO?

C: ¿Qué, tu esposo? ¿Ya olvidaste que fuiste tú quien me lo robó? Él y yo estábamos destinados a estar juntos y a ti eso no te importó, en cuanto desaparecí tuviste el camino libre para conquistarlo y yo me quedé sin nada, pues bien, si no es para mí… NO LO SERÁ DE NADIE MÁS.

Cuando estaba a punto de atacarla una bola de energía la golpeó de lleno e hizo que se golpeara también contra la pared.

C: Pero ¿qué rayos me golpeó?

Huitzilopochtli había acudido a ayudar a su hermana La Catrina al escuchar sus gritos, había sacado la misma arma con la que hace muchos años había matado a Coyolxauqui

C: ¿Tú de nuevo? Es increíble lo tan molesto que puedes llegar a ser

H: ¿estás bien hermana?

L.C.: sí, gracias pero Xibalba está inconsciente, es obvio que ella le hizo algo.

C: Así es, eso demuestra que no soy tan débil como en la vez anterior; esta vez podré pelear contigo y lamentarás lo que me hiciste hace mucho tiempo.

Huitzilopochtli estaba sorprendido, empezó a preguntarse si ella era quien habría atacado a Mixcoatl pero se suponía que Coyolxauqui ya estaba muerta ¿cómo era posible que volviera? ¿Y por qué esta venganza después de tanto tiempo?

La pelea entre ellos de nuevo comenzaba como sucedió hace mucho tiempo, y lo peor para la Catrina es que de nuevo era testigo de todo, estaba reviviendo el mismo dolor y terror de antes.

L.C: NO, POR FAVOR; DETÉNGANSE

Pero sus hermanos seguían combatiendo entre sí, todo alrededor se destruía o estallaba y aunque parecía que la lucha sería eterna, con cierta dificultad Huitzilopochtli logró vencer de nuevo

C: ¡No puedo creerlo! Aunque mi poder aumentó no es suficiente para vencerte, estaba tan cerca de cumplir con mi plan.

H: Ya basta de fingir, sea quien seas… me he dado cuenta que tú no eres en verdad Coyolxauqui, sólo te haces pasar por ella.

L.C.: ¿Qué? ¿De qué estás hablando?

H: Presiento que este sujeto fue quien atacó a tu padre y se llevó a tus hermanos, no sé quien sea pero ya es hora de saberlo.

C: ¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera?... ¡Rayos! No creí tener que hacer esto pero veo que ya no me dejas otra opción; no imaginaba que fueras tan poderoso; veremos si después de esto te atreverás siquiera a atacarme.

Entonces una luz muy brillante inundó todo el lugar, el suceso ocurrió por casi un minuto, cuando la luz se fue, Coyolxauqui ya no estaba con ellos.

H: ¿Qué? No puede ser, no pudo haberse ido tan fácilmente

Entonces para sorpresa de la Catrina, Xibalba reaccionó y abrió los ojos.

L.C.: Balbito, mi amor ¿estás bien?

Pero entonces Huitzilopochtli no presintió algo bueno y con su poder alejó a su hermana de Xibalba.

L.C.: ¿Pero qué estás haciendo Huitzilopochtli?

Xibalba se puso de pie pero tenía la vista perdida, entonces una voz que no era la suya salió de él mientras sacaba una enorme espada de su armadura.

X: Bueno… ¿comenzamos con el segundo round?

Sea quien sea, ese sujeto usó sus poderes para meterse en el cuerpo y mente de Xibalba.

Una disculpa por haber tardado tanto; la verdad tengo tantas ideas para otros fanfics en mente que no sé por cuál empezar pero tampoco quiero dejar inconclusos otros, así que espero me disculpen, espero no tardar tanto para la próxima.

Felices fiestas a todos.