La Chica Verde Capítulo 7: Cuarto año, parte I
Los Malfoy enviaron por lechuza que iban a recogerla el domingo a las 5:00 de la tarde.
"Es para ver el partido de la Copa Mundial de Quidditch," le dijo a sus padres.
"Bulgaria contra Irlanda."
"¿Desde cuándo te gustan los deportes?" le preguntó su padre. "Intenté que juagaras fútbol juvenil y ni siquiera te pusiste los zapatos."
"Me aburre tonto," admitió, "pero es una especia de logro conseguir entradas y me invitaron a ir. Probablemente me pase la mayor parte del juego leyendo revistas con Daphne."
Estaba nerviosa por como actuarían los Malfoy alrededor de sus padres; ¿siquiera saben cómo funcionar en el mundo muggle? ¿Se aparecerán en el jardín delantero o intentaran por la red Floo?
No tenía de qué preocuparse. Se detuvieron frente a la casa exactamente a las cinco en un coche que hizo que su padre dejara escapar un silbido. "No me dijiste que estas personas eran tan ricas," murmuró mientras Lucius y Draco se dirigieron hacia ellos, Narcissa algo atrás pues había estado batallando con un tacón que había quedado atrapado en una grieta en el pavimento. Incluso estaban bien vestidos dentro de los límites de la vestimenta muggle normal. Un tanto ostentoso, quizá, para los suburbios pero nadie se quejó de que los padres de los amigos de sus hijos se vestían muy bien. No había túnicas. Ni varitas a la vista. Ninguno de los delicados drapeados victorianos que fascinaban a las brujas.
Aunque, ahora que lo pensaba, Hermione nunca había visto a Narcissa vestida con nada extraño. Tal vez, pensó, era algo relacionado con la clase pues algunos de los padres que había visto recoger a sus hijos desde el tren sin duda llevaban ropas que podrían describirse educadamente como "interesantes".
"Es tan agradable finalmente conocerlos," dijo la señora Granger. "Hermione me ha hablado mucho acerca de Draco y fue muy gentil de su parte invitarla a su casa a pasar el verano pasado. Ojalá hubiésemos tenido la oportunidad de conocerlos antes, pero nuestra práctica nos mantiene realmente ocupados y ella siempre ha sido una chica muy independiente. "
Lucius Malfoy le tendió la mano y el señor Granger la estrechó. "Igualmente," dijo. "Estaba realmente contento de que Draco tuviese una amiga que tiene especial habilidad para mantenerlo fuera de problemas." El señor Granger hizo un gesto hacia la casa y Lucius cruzó el umbral, seguido por Draco y Narcissa. "Ya sabe como son los muchachos a esa edad."
"Se como era a esa edad," dijo el Sr. Granger riendo. "Estaba tan agradecido al saber que tuvimos una hija. ¿Podemos ofrecerles algo de tomar?"
"Gracias," dijo Narcissa, sentándose con la señora Granger. Draco y Hermione estaban de pie, intentando controlar el impulso de mover sus pies.
"Oh, por el amor de Dios, vayan fuera," dijo la señora Granger. "Me hacen sentir ansiosa."
"Draco, ¿por qué no ayudas a Hermione con sus cosas," Lucius sugirió. "Hay espacio en el maletero."
Mientras los dos adolescentes con gratitud huían de la sala, Narcissa rió. "Estábamos planeando llevarlos a cenar e incomodarlos un poco en un ambiente formal antes de dejarlos en la Copa Mundial mañana. Theo y Daphne - los otros dos chicos en su año que nos acompañaran- nos verán con los padres de Daphne en el restaurante. ¿Quieren venir con nosotros? "
"Gracias, pero no," dijo la señora Granger con educado, aunque insincero, pesar. Ella nunca había conseguido sentirse lo suficientemente cómoda con el mundo mágico al que su hija se estaba uniendo. "Eres una mujer valiente para tener cuatro adolescentes en tu casa por dos semanas."
El "cómo piensas vigilarlos" colgando, sin preguntar, en el aire.
Narcissa controló el impulso de tensarse, recordándose que esta pobre mujer muggle no tenía ni idea de lo ofensiva que resultaba la mera sugerencia de que no podía confiar en que Draco se comportarse con las chicas que eran sus iguales sociales. Lo único que dijo fue: "Lo sé. Y tengo el sueño ligero por lo que dudo que tenga un momento de descanso durante todo el tiempo, pero le preguntamos a Draco si le gustaría traer algunos amigos al juego y, bueno, él y Theo han sido inseparables desde que eran niños y ambas chicas han estado en nuestra casa tantas veces que sentimos que pertenecen allí. La energía de los jóvenes es encantadora, ¿no te parece? Toda esa inocencia y la forma encantadoramente ingenua que tienen de pensar que pueden salirse con la suya, cuando obviamente, sabemos cada movimiento que hacen "
Sintiéndose segura, la señora Granger se limitó a decir, "Bueno, déjame saber si te cansas de ella y la traeremos de vuelta a casa."
"Nunca nos cansaremos de su Hermione," dijo Lucius. "Nos gustaría secuestrarla e instalarla en una de las habitaciones de invitados permanentemente si fuese posible."
La señora Granger rió. Narcissa Malfoy sonrió a su marido.
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"¿Tus padres tienen un auto?" Hermione preguntó mientras empujaban su baúl en el maletero.
Draco se encogió de hombros. "Mi padre dice que es tonto no ser capaz de mezclarse con la mayoría de los habitantes de Gran Bretaña, incluso si son sólo muggles." Él le sonrió. "No pensaste que éramos como los estúpidos Weasley, ¿verdad? ¿Coleccionando basura muggle sin tener ni idea de cómo funciona?"
"¿Los Weasley hacen qué?" le preguntó, y agregó "No creo que vayas a mezclarte con este coche basada en la reacción de mi padre."
Draco rió y se recostó contra el lado del vehículo, removiendo el cabello de sus ojos. Hermione trató de controlar la forma en la que su respiración se acelero ante él. 'Es sólo Draco, "se dijo. 'Lo conoces desde hace años y sólo quiere que sean amigos. Él tiene a Pansy para derretirse sobre él. "
Aunque, por supuesto, no era a Pansy a quien habían invitado a ir a la Copa Mundial con él. No era a Pansy a quien sus padres invitaban regularmente a visitarlo.
Se preguntó si también le había dado a Pansy una pulsera.
"Arthur Weasley," dijo, "tiene una extraña obsesión con la tecnología muggle pero lo tiene todo mal. Es patético."
"¿Qué esperabas?" dijo ella, rodando los ojos. "Sería demasiado lógico, un trabajo en realidad, preguntar a alguien que realmente sabe lo que hacen las cosas. Es mucho más inteligente apretar botones hasta que explote o algo así."
Draco rió y cruzó los brazos sobre su pecho. "Sí. Bueno, nadie dijo nunca que los Weasley eran inteligente o trabajadores."
"Sí."
Se quedaron de pie, removiéndose y empujando su cabello de sus ojos hasta que Narcissa y Lucius salieron por la puerta y condijeron a los incómodos adolescentes al asiento trasero del coche.
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"Obviamente vamos a tener que utilizar un traslador," Narcissa dijo frunciendo el ceño un poco. "Ustedes, niños, son demasiado jóvenes para aparecerse." Terrible manera para viajar, pero no se puede evitar. Programar la llegada de multitudes para la Copa Mundial para evitar ser detectados por muggles ha sido un problema logístico ."
"Las personas con los asientos baratos tuvieron que llegar hace dos semanas," dijo Draco a Hermione con una sonrisa burlona. "No es un problema que padezcamos."
"No," Narcissa estuvo de acuerdo. "Y tu padre organizó un traslador privado por lo que no necesitaremos ir alrededor de los campos para encontrar uno de los públicos. Sin embargo, vamos a llegar antes de lo que me hubiese gustado."
Hermione se colgó su bolso en el hombro y Daphne enlazó su brazo con Theo mientras esperaban con los Malfoy a que se activara el traslador. Cuando la miserable cosa se activó y sintió como si la arrastraran hacia delante, con los pies sobre la cabeza como si estuviera cayendo en el vacío, se encontró en perfecto acuerdo con Narcissa Malfoy; se trataba de una forma terrible de viajar.
La parte en la que caes de la nada en un campo abierto no era mucho mejor.
Lucius dio un pequeño objeto a Narcissa y Hermione le escucho murmurar: "Sólo en caso de que tengas que llevarte a los niños de aquí. No se supone que suceda hasta después del partido, pero ya sabes cuan ansiosas algunas personas pueden ser y con Riddle no del todo bien... "
"Entendido," dijo ella, con la mano acariciando su mejilla en un raro ejemplo de intimidad pública.
"¿Debería mostrarles nuestra tienda?" Lucius Malfoy se volvió hacia los niños y Hermione comenzó a seguirlo hacia un campamento lleno de gente. "Draco, ofrécele a la chica tu brazo," Lucius instruyó sin siquiera mirar atrás.
Levanto su brazo y dijo, "¿Hermione?" ella lo tomó y se dejó llevar, bajando la cara para dejar que su cabello ocultara la forma en que, podía sentir, se ruborizaba.
"Envié a alguien del trabajo con anterioridad para armar la carpa," Lucius Malfoy estaba diciendo," y debería estar ... sí, aquí está."
Se detuvo frente a lo que parecía una tienda de campaña muggle poco atractiva y, agachándose ligeramente, empujó la abertura de la tienda a un lado y la mantuvo abierta para su esposa. Narcissa le sonrió e inclinó la cabeza para entrar. Draco dirigió a Hermione después y ella se enderezó una vez que estuvo dentro y miró a su alrededor con asombro.
Estaba en una encantadora casa de fin de semana. Una cocina brillante y soleada estaba a su derecha con una mesa lo suficientemente grande como para verlos a los seis. A la izquierda había una cómoda sala de estar, con un juego de ajedrez y una pequeña estantería llena de libros de bolsillo desgastados. Una fila de puertas en la parte posterior de la sala que sólo podía suponer eran dormitorios.
"No deberíamos necesitar pasar la noche aquí," dijo Narcissa, siguiendo su mirada, "aunque con el Quidditch, por supuesto, uno nunca sabe por lo que insistí en que instalaran esta tienda en lugar de la más pequeña."
"Gracias de nuevo, por invitarme", dijo Hermione. "Realmente fue muy amable de su parte."
"Tonterías," dijo Narcissa, sonriendo a la chica. "Sabes que pensamos en ti como si fueses de la familia."
"¿Debemos ir a buscar nuestros asientos?" preguntó Draco, acercándose a la puerta, ansioso por escapar de sus padres. "¿Puedo mostrarle los sitios de interés?"
Lucius dio a su hijo una mirada de reproche y el muchacho se encogió un poco bajo el escrutinio. "El juego no se inicia hasta dentro de cierto tiempo, Draco, así que puedes dar un paseo con tus amigos. Vuelvan de la cena, si son tan amable, y nos dirigiremos al palco principal después de que hayamos comido. " Se volvió hacia Narcissa y luego, casi como una idea tardía, entregó a Draco una pesada bolsa de monedas. "En caso de que necesiten comprar un bocadillo o un recuerdo o algo. Cuida a tus invitados, hijo."
Y, con eso, Draco, Hermione, Theo y Dafne huyeron de los adultos entre las estridentes multitudes de la zona de acampar. Se detuvieron por primera vez en un carro donde un hombre les vendió tazas de chocolate caliente y bollos azucarados; Draco hizo una demostración al pagar por todos ellos, Theo suspiró y empujó su propio dinero de vuelta en un bolsillo.
Pasearon, bebiendo su chocolate, a través de personas que ondeaban banderas, de una acalorada discusión acerca de un cambio en una regla no tan claro que podría, o no, otorgarle una ventaja a Irlanda. En algún momento, llegaron a una parte de campistas búlgaros, de lo cuales la mayoría parecía estar mostrando fotos de un adolescente con el ceño fruncido que se lanzaba para atrapar una snitch dorada, una y otra y otra vez.
"¿Quién es?" preguntó Hermione y Theo gimió.
"Realmente no te gusta el Quidditch, ¿verdad?" preguntó y ella rodó los ojos.
"Es Viktor Krum," le informó Draco. "Probablemente es el mejor jugador de Quidditch en el mundo."
"¿Supongo que él juega en Bulgaria?" preguntó, y Daphne se tapó la boca y comenzó a reír.
"Sí, Hermione," dijo ella. "Él juega para Bulgaria. Es su buscador."
"Oh, es como tú, Draco," dijo ella, sonriendo al muchacho, quien le sonrió y se pavoneó un poco ante su comparación.
"Bueno," dijo Theo arrastrando las palabras, "juegan en la misma posición, pero creo que Viktor Krum podría ser un tanto mejor que Draco."
Hermione se encogió de hombros y volvió a mirar los carteles. "Se ve de mal humor."
"Se ve atractivo," Daphne corrigió, y ante la mirada de Theo dijo, "¿Qué? Así es."
Pasaron varias horas dando vueltas antes de regresar a la tienda. Narcissa Malfoy estaba descansando en uno de los mullidos sillones leyendo una revista de moda mágica. "He dispuesto una variedad de bocadillos y sándwiches," dijo, haciendo un gesto hacia la mesa. "Sírvanse. Sólo asegúrese de comer algo saludable, no sólo dulces."
"¿Dónde está padre?" preguntó Draco mientras él y Theo llenaban platos con bocadillos, patatas fritas y galletas.
"Tiene reunión con algunos socios," dijo Narcissa. "Estará a tiempo para llevarnos al palco, no se preocupen." Ella sostuvo la revista hacia Hermione. "Creo que este vestido se vería precioso en ti, querida."
Hermione miró el sencillo vestido azul y sonrió por un momento, imaginándose toda arreglada para un gran baile como la modelo quien dio una vuelta y saludó desde la imagen. "Es hermoso," estuvo de acuerdo, "pero no creo tener ninguna ocasión de verdad para utilizar un vestido formal."
Narcissa se limitó a sonreír. "Bueno, si se ven en la necesidad de utilizar uno este año, estaría encantada de llevarlas de compras."
"Eso es realmente amable," dijo Daphne y Narcissa simplemente le sonrió.
"No hay nada amable, niña, estoy siendo completamente egoísta, amo a Draco tiernamente, y a ti también, Theodore, pero no es tan divertido vestir ni ir de compras para los niños que para las niñas y ahora que están creciendo simplemente van a tener que disfrutar como pretendo que ambas son las dos hijas que nunca tuve ."
Cuando Lucius se les unió, todos hicieron su camino por las desagradablemente desvencijadas escaleras hacia el palco principal. Hermione suspiró al ver a Harry Potter y la multitud de Weasley ya sentados allí. Draco ya estaba listo y burlón mientras Narcissa parecía vagamente ofendida, como si alguien hubiese dejado algo podrido y esperase que lo ignorara. Lucius Malfoy miró a Arthur Weasley con evidente disgusto.
"¿Qué has tenido que vender para poder pagar estas entradas?" le preguntó con una ceja levantada. "Sin duda, ¿tu casa no vale tanto?" Cuando vio a Ludo Bagman, situándose detrás del clan Weasley, resopló.
Hermione escondió su sonrisa mientras Ron Weasley miró de ella a Draco a Daphne y de vuelta. Harry Potter se encogió en su asiento, al parecer, deseaba estar en cualquier lugar excepto aquí.
"¿Sin duda, todos ellos no son tus hijos?" preguntó el patriarca Weasley. "Has estado adoptando, Lucius?"
"De ningún modo." Pasó la mirada por la ropa en mal estado de los Weasley con evidente desdén. "El padre de Theodore Nott y yo hemos sido amigos durante muchos años y consideramos a su hijo como un miembro de la familia. Y las chicas son siempre un encanto para tener cerca."
"Sí, sabemos todo acerca de tu amistad con Nott," dijo Weasley bruscamente. "Amigos políticos desde hace mucho tiempo, ¿verdad?"
Lucius sonrió. "Ciertamente no sé lo que quieres decir. ¿Tal vez te gustaría aclararlo?"
Hubo una larga pausa antes de que Lucius ayudase con gravedad a su esposa en un asiento y, con una mirada hacia los dos muchachos, los instó a hacer lo mismo con sus citas.
"Hubo un tiempo," dijo Lucius, finalmente, su voz baja y tranquila "cuando era incentivado el debate público acerca de los problemas que enfrenta el mundo mágico. Ahora mi cuñada se sienta en Azkaban bajo cargos falsos y tu te sientas aquí, en un palco que no puedes permitirte, debido a favores políticos que has hecho y escándalos que has ayudado a suavizar mientras que no se permite a los hombres de buena voluntad reunirse libremente. Cuando se excluye gente fuera del proceso político, Arthur, no te sorprendas si encuentran otras formas de lograr sus objetivos ."
"¿Me estás amenazando?" el hombre exigió.
Lucius arqueó las cejas en una expresión arrogante que le recordó a Hermione de Draco en su momento más condescendiente. "Estoy haciendo una observación sobre la historia y la opresión, Arthur. Intenta seguirlo." Luego se sentó junto a Narcissa y, dando la espalda al aún furioso Weasley, le preguntó si le gustaría que le buscase un programa o, tal vez, algunas nueces tostadas.
Viendo la Copa Mundial de Quidditch confirmó para Hermione que encontraba el Quidditch aburrido sin importar el nivel de juego. Se dio cuenta de que los jugadores eran excelentes pero simplemente no le importaba. "¿No te estás divirtiendo?" preguntó Draco, inclinándose para susurrarle al oído.
Ella le sonrió y se encogió de hombros. "Simplemente me gusta más verte jugar, " dijo y él sonrió ante eso, una expresión de felicidad que le daba ganas de arrojarse a sus brazos y abrazarlo como lo había hecho cuando eran más jóvenes.
Pero no lo hizo, en su lugar se volvió para fingir que veía el partido. Draco la miró por un momento más antes de que se volviese también y se inclinó hacia delante, siguiendo una intrincada jugada con gran concentración.
Irlanda ganó. Hermione pretendió que le interesaba.
Cuando regresaron a la tienda de los Malfoy, Lucius y Narcissa intercambiaron una mirada y entonces ella dijo: "Bueno niños, al menos yo, preferiría dormir en mi propia cama. Vengan afuera conmigo y volvamos en traslador a la mansión ."
"¿Por qué no podemos quedarnos durante las celebraciones posteriores al partido?" Draco exigió y Lucius se volvió hacia él.
"¿Estás discutiendo con tu madre?"
"No, señor", murmuró.
"Bien. Porque por un momento pensé que podrías estar quejándote de llevar a las damas a casa. Las celebraciones post-juegos pueden ser un poco rudas y no son lugar para niños o para tu madre."
Theo se volvió hacia Lucius Malfoy con una mirada seria en su joven rostro. "¿Esta diciendo…?" preguntó, su voz se apagaba.
"La rueda del destino siempre está girando," dijo Lucius Malfoy. "Los que una vez estuvieron en la parte superior puede encontrarse en la parte inferior."
"Bien," Theo dijo ferozmente. "Bien."
"Guarda es opinión para ti mismo por un tiempo más," Lucius Malfoy recomendó," y lleva a las chicas a casa."
"Lo haré, señor," dijo Theo y, con un rápido vistazo a Draco, le ofreció su brazo a Daphne y la condujo fuera de la tienda.
Draco siguió con Hermione, pero antes de que estuviese fuera oyó Narcissa decir "Mantente seguro, amor."
Luego todos se encontraron de vuelta e la mansión, después de tomar el traslador, mientras Narcissa ordenaba y chocolate y todos estaban sentados alrededor de la chimenea en una de las salas de estar.
"¿Que esta pasando?" Hermione preguntó a Draco en voz baja.
"Nada de lo que debas preocuparte," dijo, mirando el fuego.
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Hermione miró a Draco cuando bajó a desayunar a la mañana siguiente. Deslizó El Profeta sobre la mesa con una foto de la Marca Tenebrosa colgando en el cielo sobre el lugar de la Copa Mundial de Quidditch. "¿Tienes algo que decirme?" preguntó con voz muy tranquila.
"Estuve aquí toda la noche," dijo, con la voz hosca. "Como padre cuidadosamente señaló, no era un lugar para los niños."
"Si fueses mayor, ¿hubieras estado allí?"
Se sirvió un poco de jugo y se sentó en una silla, encorvado mientras fruncía el ceño.
"¿Te importaría?"
"No quiero que te lastimes," dijo ella, su voz cada vez más fuerte. "Las personas que hacen... protestas... se lastiman."
"No tienes que preocuparte por mí," murmuró. "Soy demasiado joven para hacer algo peligroso."
"¿Y cuando dejarás de ser 'demasiado joven'?" exigió.
"No sé, Hermione. Cuando cumpla dieciséis o diecisiete años, supongo. No importa." Golpeó con su vaso de jugo y se levantó. "Merlín, Pansy tiene razón. Crees que eres mi guardián. Bueno, no lo eres." Él salió de la habitación y ella levantó de nuevo el periódico y leyó un poco más sobre la forma en que la marca de Voldemort, el Señor Oscuro que supuestamente Harry Potter había vencido, había aparecido encima de la zona de acampar y pensó en Lucius y Draco y Theo y cómo Daphne había dicho una vez que sus padres habían decidido que el hijo de un Mortífago era una opción aceptable para su hija.
Se preguntó a quien se le había ocurrido el nombre 'mortífago'. Ciertamente no había sido alguien interesado en la protesta pacífica y el diálogo.
"Ah bueno, ahí estás," Narcissa entró en la habitación y quitó el periódico de sus manos. "No hay necesidad de leer esta basura. Estaba revisando la lista de materiales de Hogwarts para este año y parece ser que requieres una túnica de gala. Parece que necesitarás un vestido bonito después de todo." sonrió a Hermione. "¿Qué dices a un pequeño viaje de compras, sólo chicas, hoy?"
"Suena muy bien," dijo Hermione. "¿Cree que podríamos tratar de encontrar un vestido que combine con una pulsera que tengo? Si tenemos la oportunidad de arreglarnos en la escuela este año creo que me gustaría usarla."
Narcissa Malfoy, que había pasado a su hosco hijo adolescente en el camino, sólo dijo "Por supuesto que podemos."
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Los Malfoy llevaron a los cuatro a la estación de tren. "Diviértanse," dijo Narcissa. "Puede que tengamos que cancelar nuestra cena anual de Navidad, tengo la sensación de que puede que deseen quedarse en la escuela durante todas las vacaciones este año."
"Intenten no meterse en problemas," dijo Lucius, su voz sonaba más divertida que cualquier otra cosa. "Los veremos en el ... bueno, nos estaremos viendo."
A medida que avanzaban en el tren, en busca de un compartimiento vacío, pasaron algunos de sus compañeros de clase menos favoritos que estaban juntos hablando con entusiasmo de la Copa Mundial.
"Estábamos en el palco principal," Ron Weasley estaba diciendo con orgullo. "Podías ver todo."
"Por única vez en tu vida," dijo Hermione, apoyada contra la puerta y mirando al chico con desdén. Draco y Daphne de pie detrás de ella; Theo había rodado sus ojos y se había ido a buscar un lugar para sentarse.
"Como si pudieses haber conseguido ese palco sin los Malfoy," dijo Weasley con una sonrisa burlona. "Nadie quiere un Slytherin nacido de muggles como tú alrededor, eres lo peor de los dos mundos tus padres ni siquiera hubiesen sabido comprar las entradas."
"¿Que es eso?" preguntó Draco, apuntando a una manga de terciopelo marrón que colgaba de un baúl que no estaba bien cerrado. Mohoso encaje se unía al extremo del terciopelo gastado y Draco lanzó lo que parecía ser una mirada de verdadera lástima a Ginny Weasley. "¿Ese es el mejor vestido que pudiste encontrar, incluso siendo de segunda mano?"
Hermione tomó la manga, tiró y levantó la túnica para que todo el mundo lo viese. "Err... Draco," dijo ella. "Esto no es un vestido. Creo que debe ser de Ronald."
Daphne estaba riendo tan fuerte que comenzó a jadear. "Creo que podría haber estado de moda en, qué, 1760?"
"Vintage," dijo Hermione con fingida aprobación. "Muy atrevido de tu parte, Weasley. No cualquiera puede llevar algo así y verse bien."
"La cosa con lo vintage," dijo Daphne, con los ojos llorosos, "es que nunca se puede conseguir eliminar el aroma de guardado."
Weasley tiró las ropas de nuevo fuera de las manos de Hermione y murmuró "Coman mierda, ustedes…"
Se encontró presionado contra los asientos de su compartimento, la mano de Draco en su garganta. "Ten mucho cuidado, Weasley."
"Vamos Draco," dijo Hermione, tirando del muchacho. "No vale la pena." Con una mirada de desprecio al muchacho que se encontraba extendido por el compartimiento, Draco se volteó para irse. Daphne miró las túnicas de terciopelo, ahora tendidas en el suelo, y se rió mientras seguía a la pareja.
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Hermione vitoreó cuando cada uno de los chicos nuevos de primeros años fue sorteado en Slytherin. Los malditos gemelos Weasley silbaron al primer niño que se unió a ellos y ella se inclinó por la mesa hacia él y le dijo: "También me abuchearon, los canallas. No les hagas caso."
Él levanto su pulgar aunque tembloroso.
Pansy estaba susurrando sobre Draco y, si bien lanzó una mirada un tanto culpable en su dirección, Hermione se dio cuenta de que él no hizo ningún esfuerzo real para desalentar las atenciones de la niña. Blaise estaba charlando chica de tercer años que no conocía mientras Greg y Vincent estaban cabizbajos susurrando algo.
"Hermione," Greg la miró, "ustedes fueron al Mundial, ¿no es cierto?"
"Sí," dijo ella, con tono de pregunta.
"¿Estás bien?"
"¿Por qué no iba a estarlo?" preguntó ella.
"Se puso un tanto difícil al final," dijo un tanto oblicuamente y ella lo miró fijamente mientras añadía: "La gente podría no... no todos saben que eres... ya sabes ... de los nuestros."
"No," dijo ella. "No sé. Estaba allí con la familia de Draco."
Él asintió con la cabeza y parecía estar tratando de encontrar una manera de decir algo, pero luego se encogió de hombros y volvió su atención al discurso de este año.
No Quidditch. Hermione no podía estar lo bastante segura de que había escuchado bien. Era demasiado bueno para ser cierto. No sentarse fuera en la lluvia fría mientras Potter atrapaba la snitch de nuevo. No ser arrastrada lejos de los libros y las chimeneas y su gato para ir a sentarse en las gradas y preocuparse por si Draco saldría herido por una de esas horribles bludgers.
Dumbledore estaba a punto de continuar cuando la puerta se abrió de golpe y un hombre muy peculiar entró. Estaba cubierto de cicatrices y la mitad de su nariz había desaparecido. Caminó con paso fuerte hacia la mesa principal con una cojera notable y, lo más extraño de todo, tenía un ojo falso que giró y miró alrededor de la habitación, incluso mientras el hombre se inclinaba hacia Dumbledore y le decía algo que no escuchó. Dumbledore hizo un gesto a un asiento vacío y el hombre lo tomó, echando hacia atrás su capa para revelar una pierna de madera tallada.
En ese momento se le ocurrió a Hermione que el mundo muggle tenía prótesis muy superiores.
Ella sabía que no debía mirar, era muy grosero mirar fijamente, pero no era capaz de hacer que sus ojos se fijaran en otro sitio que no fuese este hombre mientras Dumbledore anunció que estaba feliz de presentar al nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, el profesor Alastor Moody.
"Ojoloco Moody," dijo Vincent en un tono de incredulidad mientras todos los ojos sanos en la habitación continuaron mirando fijamente al ojo loco en cuestión. "Un Auror. Retirado ahora."
"¿Un qué?" le preguntó Hermione.
"Atrapan magos tenebrosos," dijo Vincent, ahora su tono cauteloso. "Trabajaba para el Ministerio. Probablemente la mitad de las celdas en Azkaban están llenas de personas que atrapó."
"Y estoy seguro que todas esas personas tuvieron un juicio adecuado, ¿cierto?" murmuró Hermione, apuñalando su cena con el tenedor, sin dejar de mirar al nuevo profesor.
Vincent resopló.
Theo, con voz baja, dijo "Una vez que te acusan de ser un mago oscuro no hay mucha defensa a la que puedas recurrir. Incluso si hay un juicio…"
"Casi nadie ha sido declarado inocente," dijo Daphne. "No a menos que recurran al Imperius."
Hubo un brusco movimiento y todo los que alcanzaron a escuchar intentaron con esfuerzo no mirar a Draco. Siguiendo la dirección e la que se inclinaron levemente la cabeza Hermione lo miró sólo para verlo con una mano sobre la blusa de Pansy y su boca cerca de su oído.
Miró de nuevo a la mesa principal con gran rapidez.
Todos observaron al nuevo profesor con posturas cautelosas. Su ojo giró y vaciló hasta que Hermione estaba bastante segura de que la estaba mirando. Ella desvió la mirada a su plato y empezó a cortar la carne cuidadosamente.
"Ahora," Dumbledore continuo. "Estoy muy emocionado de anunciar que Hogwarts será la sede de un gran evento deportivo."
Debería haber sabido que habría un pero ante el indulto sobre el Quidditch.
Mientras comía el director hablaba monótonamente sobre la cooperación mágica internacional y los siglos desde el torneo pasado, debido a la cantidad de muertos…
"¿La qué?" dijo Hermione entre dientes. Nadie más parecía especialmente molesto por eso.
Y las otras escuelas europeas que estarían aquí en octubre y habrá un cáliz mágico que elegirá a los competidores de una lista de voluntarios y no podrán poner su nombre en ella para ser voluntarios si son menores de edad.
Draco parecía decepcionado de no ser capaz de lanzarse al peligro. Hermione se sintió aliviada. Porqué alguien querría ponerse en peligro por algo tan estúpido e inútil como un evento deportivo estaba más allá de su comprensión. Estaba agradecida de que no hubiese manera de que hiciera algo más que sentarse en las gradas y pretender que se preocupaba por el resultado.
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En el desayuno de la mañana siguiente la lechuza de Draco llegó, dejar su dotación habitual de pasteles y dulces, así como una copia de El Profeta. Hermione se sirvió un poco de jugo y se acerco el periódico.
"Hay un artículo sobre los Weasley," dijo Draco. "Papá querido fue capturado intentando encubrir la completa locura de Ojoloco Moody."
"¿Nuestro nuevo profesor Moody?" Hermione preguntó con el ceño fruncido.
"¿Podría haber más de uno?" le preguntó con una sonrisa burlona.
Ella leyó el artículo en el desayuno y tuvo que admitir que, incluso teniendo en cuenta el obvio sesgo sensacionalista, sonaba como si Arthur Weasley hubiese tratado de utilizar su influencia para proteger al inquietantemente viejo Auror de la persecución. "Así que..." ella miró a Draco, "¿estamos siendo enseñados por un loco paranoico con lazos fuertes con Gryffindor?"
"Más o menos," dijo y ella se dejó caer en la mesa.
"Genial. Tal vez deberíamos habernos quedado con el hombre lobo."
Después del desayuno, iban caminando hacia el patio cuando Weasley pasó junto a ellos. "Muévanse, Slytherin," murmuró.
Hermione miró la espalda del chico, pero Draco sacó el Profeta fuera de su mochila. "Oh Weasley," dijo arrastrando las palabras. "¿Sabías que tu familia es famosa?"
Draco comenzó a leer el artículo en voz alta mientras se juntaba una multitud. Cuando terminó, lo dobló para mostrar una fotografía. "Y mira, incluyen una imagen de tus padres, felizmente practicando el tráfico de influencias. Aunque creo que voy a tener que pedir disculpas."
"¿De verdad?" Weasley se volvió y miró al chico rubio.
"Sí. Siempre había dado a entender que ustedes eran tan pobres que no podían darse el lujo de comer bien pero mirando a tu madre, bueno, yo diría que no le falta la comida."
"Por lo menos no se ve como si hubiese algo que huele mal todo el tiempo," Harry Potter remató.
"Vete a la mierda," dijo Hermione. "Gilipollas."
"Oh, sí, eres su pequeña mascota, ¿verdad?" Dijo Weasley. "Estuviste con ellos este verano, incluso te sacaron de paseo a la Copa Mundial y todo. Dime, señorita más-santa-que-hija-de-muggles, su mamá siempre tiene ese gesto en su rostro o simplemente cuando esta alrededor de Draco? "
"No te atrevas a insultar a mi madre," dijo Draco entre dientes.
"Entonces mantén tu estúpida boca cerrada," Potter sugirió y comenzó a alejarse.
Hubo una fuerte explosión mientras Draco sacaba su varita y lanzaba una maldición hacia Potter, que fue seguida por otra explosión, aún más fuerte, mientras Draco se transformaba de repente, para horror de Hermione, en un hurón blanco. Cayó de rodillas junto al animal y se disponía a recogerlo en sus brazos cuando oyó una voz rasposa gritar, "Déjelo, señorita." Ella volvió la cabeza para ver al profesor Moody acercándose hacia ellos. "¿Te dio, muchacho?" estaba preguntando a Harry Potter.
"No, falló" dijo Potter en breve.
Moody comenzó a cojear hacia Hermione, donde estaba arrodillada en el suelo de adoquines y se levantó, puso su cuerpo entre el suyo y el hurón, que, aterrorizado, se echó a correr hacia las mazmorras. Moody espetó "¡Oh, no, no lo harás!" y con un movimiento de su varita lanzó al hurón en el aire y lo dejo caer en el suelo de piedra con un golpe sordo. El animal se puso en pie y trató de correr de nuevo mientras Hermione comenzó a gritar pidiendo ayuda y Moody arrojó la pequeña criatura blanca en el aire una y otra vez.
"Nunca ataques a alguien por la espalda," el hombre gruñó. "Es algo innoble y cobarde hacerlo y yo odio a los cobardes."
"¡Profesor Moody!" Minerva McGonagall estaba corriendo hacia ellos. "Detén eso de una vez. ¡¿Es eso un estudiante ?! ¡Oh mi Godric! ¡Nosotros jamás utilizamos la transformación como castigo!"
Hermione había recogido al tembloroso animal en sus brazos y le acariciaba la cabeza murmurándole cosas mientras McGonagall estalló contra Moody. "Nunca... en todos mis años... seguramente Dumbledore..."
El hombre se encogió de hombros. "Pensé que algunas bofetadas daría algo de sentido al pequeño bastardo."
McGonagall señaló a Hermione con un brusco y furioso gesto, y la chica bajó al hurón al suelo donde rápidamente se transformó de nuevo en un tembloroso y magullado Draco Malfoy. El muchacho murmuró algo sobre 'mi padre' y Moody se burló.
"Tu padre y yo somos amigos de antaño, muchacho. Estoy seguro de que le encantaría la oportunidad de hablar conmigo nuevamente."
Draco cerró la boca y miró, con rebeldía, al viejo Auror pero Hermione se enderezó y miró al hombre y le dijo, con una voz que, a pesar de ser totalmente uniforme, viajo a lo largo de todo el patio. "No me preocuparía por Lucius Malfoy si fuese usted."
"No lo hago, niñita," dijo el hombre. "Te voy a dar un pequeño consejo, no juntes con esa clase…"
"Me preocuparía ante mi. Porque, algún día, te mataré por esto."
Un pesado silencio cayó sobre el patio dejándolo completamente quieto.
"Como si fuese a tener miedo a una pequeña colegiala," dijo el hombre con un bufido mientras Minerva McGonagall vociferó, "No se puede amenazar a un profesor, señorita Granger."
"Entonces quíteme puntos, señora," Hermione dijo muy educadamente, con los ojos fijos en Alastor Moody quien le estaba dando una mirada extrañamente especulativa. "O deme una detención."
"Llévelo a la enfermería," fue todo lo que McGonagall dijo. "Moody, me gustaría hablar con usted en privado, por favor."
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Hermione sacó una pluma y tomó una hoja de pergamino y comenzó a escribir.
Estimado señor y señora Malfoy,
Por favor disculpen mi impertinencia al escribirles pero...
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Narcissa leyó la carta y luego se la pasó a su marido.
"¿Crouch hizo qué a nuestro hijo?" dijo Lucius con un gruñido bajo después de leer la nota.
"Ella piensa que es Ojoloco Moody, claramente," dijo Narcissa, recostándose en su asiento con un aire engañosamente casual y mirando a su esposo. "No lo menciona pero al parecer le dijo el hombre, Minerva McGonagall presente y un patio lleno de estudiantes, que lo iba a matar algún día en represalia."
Lucius, todavía furioso, pero luchando contra una sonrisa, miró a su esposa. "Deploro tal falta de sutileza."
"Es todavía una niña," dijo Narcissa con un encogimiento de hombros. "Él reportó sus amenazas, por supuesto."
"¿Y?"
"Y aparentemente lo divierte e intriga."
Lucius dobló la carta por la mitad y se la devolvió a Narcissa. "Tu red de inteligencia siempre me ha asustado," dijo con tono cariñoso. "Aún tenemos un acuerdo sobre ella, ¿cierto?"
"Oh, sí," dijo Narcissa. "¿Leal, sedienta de sangre, dedicado a Draco? Espero que cuando finalmente pare de perseguir a esa chica Parkinson le haga trabajar aunque sea un poco."
"Estoy seguro de que lo hará," dijo Lucius. "Especialmente si tienes cierta influencia."
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Cuando entraron a su primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras Hermione se sentó junto a Draco.
"Yo me siento junto a Draco," dijo Pansy y Hermione, sacaba su libro, pergamino y una pluma de su bolso, ni siquiera levantó la vista.
"No," dijo ella. "No lo haces. No en esta clase."
"Es mi novio," Pansy chasqueó y Hermione, notando el encogimiento de Draco con una sonrisa casi suprimida, se encogió de hombros.
"Es mi amigo y en esta clase se sienta conmigo, ¿entendido?"
"Sólo... te veo después de clase Pans, ¿de acuerdo?" dijo Draco.
"Te das cuenta que creo que eres un idiota, ¿cierto?" Hermione dijo y el chico se sonrojó y murmuró algo en voz baja acerca de que las niñas estaban locas.
El profesor Moody entró y se quedó mirando al grupo de estudiantes de Slytherin de cuarto año con apenas disimulado desdén y Hermione lo miró fijamente. Divertido. Había pensado que Remus Lupin estaba en contra de su casa. Él era tímido comparado con este hombre, que arrancó la hoja de asistencia de su escritorio y comenzó la lectura de los nombres con un gruñido, su ojo protésico buscando a cada estudiante mientras su ojo bueno leía el papel que tenía delante. Su mirado persistió en Theo, Greg, Vincent, y Draco mientras leyó su nombre con especial odio en la voz.
"Bueno," dijo al fin, mirándolos a todos. "Lupin me dejó una nota sobre lo que había cubierto. Parecen estar bastante bien respecto a las criaturas." Dijo, la última palabra con un poco de sorna. "Sin embargo, tristemente carecen de experiencia con maldiciones, así que eso es en lo que vamos a enfocarnos este año. Específicamente maldiciones imperdonables. ¿Puede alguien decirme lo que hace que una maldición imperdonable?"
Miró alrededor de la habitación antes de señalar a Millie. "Usted," espetó. "¿qué hace que una maldición imperdonable?"
"Son... ¿imperdonables?" chilló.
"Sí," dijo, dirigiéndose a escribir 'imperdonable' en la pizarra. "El uso de cualquiera de estos tres hechizos les conseguiría un boleto de ida a Azkaban. ¿Puede alguno de ustedes, pequeñas serpientes, decirme una de ellas?" Miró a Draco. "¿Qué tal tú, muchacho?"
"Imperius," dijo Draco, su voz temblando sólo un poco. Hermione, sus ojos miraban a Moody con inquebrantable intensidad, alzó una mano y la puso sobre el hombro de Draco.
"Sí. Estoy seguro de que su familia tiene un montón de experiencia con la maldición Imperius, señor Malfoy. Muchos magos afirmaron que sólo trabajaban para ustedes-sabes-quien bajo la influencia de la maldición Imperius. El truco, por supuesto, se encuentra en indagar quienes son los mentirosos. "Frunció el ceño a Draco antes de dedicarse a escribir "Imperius 'en la pizarra.
"¿Quién puede nombrar otra?" preguntó. "Usted. Señorita Parkinson."
"Cruciatus," dijo ella, su voz tropezando un poco sobre la palabra.
"Exactamente. La maldición de tortura." Mientras estaba escribiendo esto en la pizarra, preguntó, sin volverse, "¿Y la última?"
"Avada Kedavra", dijo Hermione, su voz fría. "La maldición asesina."
Ojoloco Moody volvió a mirarla. "Es correcto," dijo. "La maldición asesina." Él la miró durante un largo rato, en silencio antes de mirar hacia el resto de la clase. "Ahora, el Ministerio dice que muchos no están dispuestos a ver que es un maleficio tenebroso hasta sexto año pero eso es un montón de patrañas. Necesitan saber a lo que se enfrentan. ¡Vigilancia constante! los magos tenebrosos están en todas partes, ¡donde menos te lo esperas! "
"Vamos a empezar con el Imperius y trabajaremos nuestro camino hacia arriba o abajo, si lo prefieren, a partir de ahí. ¡Ustedes necesitan saber como son esas maldiciones y como defenderse de ellos! ¡Vigilancia!" Él estaba gritando al final de su introducción, se detuvo y jadeó por unos momentos. Hermione tenía el desagradable pensamiento de lo que podía haber hecho con un poco menos de vigilancia y un poco más de actividad antes de que espetara "Bueno, empezaremos tomando notas, gente. No me estoy haciendo más joven y esta información es para su beneficio, no el mío. "
Al final de la clase, ya que recogieron sus cosas y se trasladaron hacia el pasillo, Draco dijo, en voz muy baja: "Gracias."
Hermione se encogió de hombros. "Como a ti y a Pansy les gusta señalar, creo que soy tu guardián."
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"Así que, Hermione." Pansy había estado dirigiendo su conversación hacia este punto durante un rato y Hermione alzó la vista de su tarea Runas con una expresión amable en su rostro. "Tú y Draco."
"¿Sí?" Dijo Hermione.
"¿Ustedes dos son sólo amigos o algo más?"
Hermione miró a Pansy, sintiéndose algo incrédula. "Te has pasado la mayor parte de este año hasta ahora con tu lengua hasta su garganta y ahora me preguntas si podríamos ser algo más que amigos?"
"Es sólo que... su amistad es extraña," dijo Pansy.
Hermione se encogió de hombros ante eso. " En caso de que no se te hayas dado cuenta, Draco es extraño."
"Pasas mucho tiempo con su familia," Pansy insistió.
"Lo mismo sucede con Daphne," dijo Hermione.
"Sí, pero ella no puede ir exactamente a casa de Theo pues su madre esta muerta," dijo Pansy.
Hermione se encogió de hombros y volvió a mirar su tarea, su mente ya estaba concentrada en Runas de nuevo cuando Pansy dijo "Así que usted no tienen un entendimiento o algo?"
"¿Te refieres como a lo que tienen Theo y Daphne?"
"Sí."
Hermione resopló. "Si tuviésemos algún extraño tipo de entendimiento de acuerdo a los sangre pura, podrías haberme engañado."
"De acuerdo," dijo Pansy. "Bien."
"¿Por qué?" preguntó Hermione. "¿Acaso ustedes tienen algún entendimiento? ¿Algún presente con pequeñas joyas sobre el que estés siendo discreta?"
Pansy hizo una mueca. "No," admitió. "Tengo la esperanza de que me de algo en Navidad."
"Bueno, buena suerte con eso," dijo Hermione.
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Nota de Autora: Gracias a todo el mundo, por llenarme con su energía y entusiasmo. ¡No puedo decirles adecuadamente lo mucho que lo aprecio! Ustedes son mi sol en un invierno cubierto de nieve.
El cuarto año queda dividido bastante bien en tres partes por lo que hay dos capítulos más después de este de este año. Estoy cerca de las 10K para el quinto año en este punto. Umbridge - yuck.
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Nota de Traductora: Espero les haya gustado el capítulo, como se darán cuenta es en el siguiente capítulo en donde ocurre el baile así que espero publicarlo pronto para ver un poco más de la relación entre Draco y Hermione, hasta ahora me parece genial el desarrollo ¿qué piensan ustedes?
De nuevo, muchas gracias a todas las personas que agregan la historia a favoritos, la siguen y dejan comentarios, en verdad hacen mi día.
Lindo día :)
