La Chica Verde Capítulo 10: Quinto Año, Parte I
Después de lo tenso que había sido el fin de cursos el verano fue sorprendentemente tranquilo. Los Malfoy insistieron en que Hermione permaneciera más tiempo de lo habitual y, si sospechaba que lo estaban haciendo para mantenerla bajo su protección, no dijo nada. Las historias oficiales del movimiento de los Mortífagos los pintaban como un grupo de fanáticos de la pureza de sangre; incluso la versión no oficial que Theo le había prestado no intentaba ocultar el interés del grupo en cuestiones relativas al estatus de sangre o su absoluto desprecio por los muggles.
Millie se unió a Daphne y a ella allí, junto a Greg, que habían sido botado por su padre a Narcissa Malfoy. "Es casi como en la escuela," dijo Hermione, que se extendía en el patio sobre su estómago con revistas esparcidas frente a ella. Los chicos se habían ido a jugar algo que involucraba lanzar pelotas a la cabeza del otro desde sus escobas algo que sin duda prometía una lesión. "Es bueno tener a todos aquí."
Millie se encogió ante la oferta de revistas de Hermione con un gesto. "No puedo usar nada de eso," dijo ella, agitando las manos cerca de su cuerpo. "Tengo éstos" ella meneó sus manos cerca de sus pechos, "y estas." Puso las manos sobre sus caderas y se encogió de hombros. "Ninguna de esas cosas funciona para mí."
Daphne la miró y frunció el ceño un momento y luego sacó un libro de su bolso y comenzó a pasar las páginas. Millie la observó, confundida, cuando exclamó, "¡Sí!" Y sacó un cuaderno y empezó a dibujar algo rápidamente. "Mira Millie," dijo ella, "no puedes llevar uno de esos vestidos y verte como las modelos, eso es cierto. Tenemos que trabajar con tus curvas. ¡Aquí!" y volteó su boceto hacia la otra chica que lo miró y luego cubrió su boca con su mano. Daphne seguía hablando, "Si envuelves tela alrededor de tu busto en forma de uve y luego pones las líneas diagonales de los pliegues alrededor de tu cintura para que sea visualmente aún más pequeña de lo que ya es y después pones una falda desde tu cintura te verás, bueno, nada va a hacer nunca que parezcas una niña famélica, pero que te vas a ver ¡va va va voom!
"Narcissa se había acercado por detrás y miraba por encima del hombro de Daphne el boceto. La chica lo había volteado de nuevo hacia ella y estaba añadiendo un cinturón. "No sabía que estabas interesada en el diseño, Daphne" dijo Narcissa.
La chica se sonrojó. "Solo me gusta mucho la ropa," murmuró.
"Ya veo," murmuró Narcissa. "¿Alguna está interesada en unirse a mí? He planeado una pequeña excursión por la tarde."
Todas las chicas asintieron y comenzaron a recoger sus cosas. "Daphne," Narcissa añadió, "Trae tu cuaderno de dibujo."
Los muchachos regresaron de cualquier desatinado juego que hubiesen estado jugando y, aparte del labio hinchado de Theo, parecían ilesos. Lucius puso los ojos en blanco y Narcissa murmuró, "¡son muchachos!" mientras besaba su mejilla y se reía.
Greg miró a Millie, que claramente había estado lloriqueando, y a Daphne, que parecía un poco conmocionada. "¿Qué hicieron todas ustedes?" preguntó.
"Yo..." Daphne parecía incapaz de articular lo que habían hecho y Narcissa intervino en su auxilio.
"Sólo mostramos algunos de los bocetos de moda de Daphne a una amiga mía que trabaja en ese campo y hará que su estudio haga una de sus ideas para Millie para ver cómo se ve en tela en lugar de papel."
Daphne parecía estar simplemente aturdida "Yo... yo no sé cómo..." y se arrojó a Narcissa y la abrazó, claramente no era la primera vez que lo había hecho esa tarde.
"No seas tonta, niña, tienes buen ojo" Narcissa dijo con cariño.
"Así que... ¿por qué estás tan molesta?" Greg demandó a Millie.
"Yo... yo nunca he podido... la ropa se ve mal en mí," la chica finalmente escupió. "No soy… bonita. No como Daphne. Yo..."
"¿De qué estás hablando?" Greg la miró con confusión. "Siempre te ves bien. Tienes..." extendió las manos e hizo ese meneo y luego las dejó caer torpemente a su lado cuando Draco rió. "Daphne parece un palo." Theo tosió y Greg añadió: "Sin ánimo de ofender, Daph, pero cada vez que te veo quiero darte un sándwich o algo."
"Bueno," dijo Narcissa, "Creo que voy a dejarlos resolver este fascinante desenlace a la falta de tacto. La cena es a las seis; el padre de Theo se unirá a nosotros así que por favor asegúrese de estar vestidos decentemente." Lanzó una mirada a Draco. "Eso significa, ningún traje de baño, ¿entendido?"
"Sí, mamá," dijo con una sonrisa que la hizo suspirar antes de desaparecer a otra parte de la casa.
. . . . . . . . . .
A medida que la cena avanzaba Lucius dijo, con una copa de vino en la mano,"tuve el dudoso placer de encontrar con Harry Potter en el Ministerio de hoy. Se las ha arreglado para zafarse de otra potencial expulsión."
"¿Qué ha hecho esta vez?" Daphne le preguntó con un gemido.
"Lanzó un Patronus frente a un muggle. Al parecer fue atacado por dementores."
"¿Dementores?" el Señor Nott pareció momentáneamente desconcertado, como si estuviese revisando una lista mental y confirmase que no, no había ordenado un dementor. "¿En serio?"
Lucius se encogió de hombros. "Ciertamente no fue obra mía," dijo. "Pero el niño -que logró obtener una audiencia completa en lugar de una expulsión inmediata- se libró impune."
"¿No hay una exención para las situaciones que amenazan la vida"? Hermione preguntó, confundida.
"Pregunta la fan de Potter," dijo Draco con un gemido.
"Sólo me siento mal por él, eso es todo. Quiero decir, tu tienes-" Hermione agitó las manos alrededor de la mesa," -familia y amigos mientras que él tiene tan poco que está agradecido por un padrino que está huyendo del Ministerio y puede estar un poco loco."
Draco dijo,"¿Cómo sabes que él está agradecido?"
Hermione se sonrojó. "Entonces, ¿recuerdas la noche en la que el hipogrifo se escapó hace un par de años?
Draco asintió y el resto de los adolescentes en la mesa comenzaron a estar muy interesados en la conversación.
"Bueno, estaba diciendo la verdad cuando dije que seguí a Weasley y Potter a la casa de los gritos, sólo omití algunas cosas."
"¿Cómo qué, querida?" Preguntó Narcissa.
"Bueno, llegué a la cabaña a través de un túnel que empieza bajo el sauce boxeador..."
"¿Te acercaste a ese árbol?" Draco sonaba horrorizado.
"Y luego los seguí a través del túnel," Hermione continuó haciendo caso omiso a su mirada de creciente conmoción y rabia, "y ahí estaba Sirius Black, quien resulta, es un animago y quería matar Ratty."
"¿Ratty? " Preguntó Lucius.
"Ratty era la rata mascota que tomamos de Weasley," murmuró Theo.
"Nosotros no lo tomamos," dijo Hermione. "Mi gato lo atrapó y olvidamos entregarla de vuelta." Miró a los adultos y dijo, su voz mezclada con culpa, "No fuimos malos con él ni nada. Transfiguramos una bonita jaula para él, la llenamos con virutas limpias, nos aseguramos de que siempre tuviese agua fresca y comida y montones de golosinas para rata." La última parte pareció hacerla reír y repitió: "Un montón de golosinas para rata."
"Nadie te acusaría de ser violenta con los animales," dijo Narcissa, con dulzura. "¿Por qué Sirius quería matar a su Ratty?"
"También era un animago, un tipo llamado Peter Pettigrew quien..."
El Señor Nott empezó a toser ante eso y Lucio tuvo que golpearlo en la espalda un par de
veces. "Lo siento," dijo el hombre, "¿tenían a Peter Pettigrew como una rata en una jaula en su dormitorio?"
Narcissa estaba cubriendo su boca con la servilleta tratando, no del todo con éxito, de no reír.
"¿Lo conocen? " Hermione miraba de un adulto a otro.
"Es un mortífago," dijo Lucius. "Aunque uno no muy bueno. Narcissa, sería demasiado grosero poner un tazón de golosinas para rata en nuestra próxima fiesta, ¿cierto?"
"Los estándares de reclutamiento deben haber sido bajos ese año," murmuró Hermione y, ante eso, Narcissa dejó de intentar de contener sus risitas y simplemente se rió en voz alta con abandono impropio de una dama.
"En efecto," el Señor Nott dijo, sin molestarse en ocultar su propia sonrisa.
Lucius añadió, en un tono divertido, "No todos los que se unen a una organización resultan ser competentes o confiables."
"Lo siento," Narcissa trató de controlarse a sí misma. "¿Como Peter permanece entre los vivos asumo que Sirius fracasó en su intento?"
"Bueno, Remus Lupin comenzó a transformarse en un hombre lobo..."
"Estabas en una choza con un loco fugitivo de Azkaban y un hombre lobo," Draco casi gruñó.
"Deja que la chica termine," dijo Narcissa con el ceño fruncido.
"Por lo que estábamos un poco más interesados en alejarnos del hombre lobo que en atrapar a la rata y en la confusión se escabulló." Ella tomó una respiración profunda, "Y Potter,
Weasley y yo creamos una distracción para que Sirius pudiese robar el hipogrifo y escapar. Más tarde Potter me dijo que estaba agradecido de tener a Sirius y pensé que su vida tenía que ser bastante vacía si ese era el caso."
"¿Por qué? " Draco exigió. "¿Por qué te pondrías en peligro de esa manera para ayudar al padrino de Potter?"
Hermione lo miró, obviamente, un poco perpleja. "Debido a que habías dicho que era tu primo y que no querías que recibiera el beso. Es decir, yo no lo busque ni nada, pero cuando la oportunidad de rescatarlo se presentó, la tomé. Además no es justo que nunca tuviese un juicio del estúpido Ministerio." Murmuró la última parte casi en voz baja y se perdió la forma en que los adultos se miraron ante su crítica política a media voz.
"¿Pero por qué entrar en el túnel?" Draco parecía querer empezar a arrancar su cabello.
"Tenía curiosidad por lo que estarían haciendo," dijo.
"Así que ¿fuiste debajo de un árbol que puede matar, por un túnel oscuro, detrás de dos chicos que te aborrecen? " dijo casi gruñendo hacia el final de su pregunta. "¡A veces me pregunto por qué demonios no te pusieron en Gryffindor! ¡Ese es el tipo de cosa idiota que uno de ellos haría!"
"]¡No es necesario ser desagradable!" Hermione dijo, mirándolo. "¡Terminó con tu primo siendo rescatado, que pensé que era lo que querías!"
"No hay nada malo en tener cierto toque de aventura," dijo Narcissa a Draco en un tono de advertencia. Luego, con su mirada suavizada, se volvió hacia Hermione. "Y gracias, querida niña. Nada -nada- es tan importante como la familia para mí y, mientras Sirius y yo nos hemos distanciado desde que huyó cuando era un niño, no te puedo decir lo feliz que soy al saber que es libre del Ministerio." Se levantó y rodeó la mesa y, de manera muy formal, besó a Hermione en una mejilla primero y luego en la otra. Draco se quedó mirando a su madre,sus ojos muy abiertos, pero lo único que hizo fue enderezarse y decir: "Ya que estoy de pie iré a revisar el postre. He pedido a los elfos hacer un lío de Hogwarts y la última vez se negaron a creer que en realidad debería de ser un desastre. ¿Puedo traerle algo a alguien?"
. . . . . . . . . .
Hermione había comenzado a preguntarse si Draco alguna vez iba a tratar de besarla de nuevo, al parecer había tomado la advertencia de no tentar su suerte en serio y solo había sostenido su mano y acariciado su cabello, pero nunca tomó ninguna libertad adicional. Mientras que había entendido que algunas cosas, gracias a los códigos sociales de los sangre pura, estaban permitidas hasta después del matrimonio, sus travesuras con Pansy habían hecho bastante obvio que un beso difícilmente era una de ellas.
Excepto que él no la estaba besando y no estaba segura de qué hacer para cambiarlo. Además de unos pocos incómodos y frágiles encuentros con Blaise, encuentros que terminaron abruptamente cuando había descubierto que Draco ya apostaba una reclamación, era totalmente inexperta. La idea de... hacerlo, simplemente inclinándose y besándolo, bueno, le provocaba un nudo en el estómago.
¿Qué pasaría si lo hacía mal?
Era necesario que hubiese un libro sobre cómo hacer esto.
En las historias, había notado, nadie parecía esperar un beso que nunca llegó o girar el rostro hacia arriba sólo para encontrar que el chico estaba hablando acerca de las puntuaciones de Quidditch y no contemplando absorto en los ojos de su supuesta enamorada. Casi se había dado por vencida, estaba sentada una noche a final de verano en la piscina de los Malfoy, hojeando las páginas de Vogue con la luz de una linterna en la mesa mientras Theo y Daphne, que no parecían tener sus problemas, estaban sentados lejos de la luz y hacían ruidos solamente cubiertos en su mayoría por el sonido del filtro de la piscina cuando Draco detuvo su parloteo sobre algún Amago de Wronski o algo así y de repente se inclinó, apretó sus labios sobre los de ella, y luego se echó hacia atrás como si temiera que ella pudiera golpearlo.
Cuando se limitó a mirarlo se volvió de un color rojo brillante y empezó a murmurar una disculpa por lo que ella soltó "Hazlo de nuevo."
El humedeció sus labios, pero todavía parecía nervioso -y tal vez un poquito astuto- y murmuró "no quiero tentar mi suerte."
Hermione entrecerró los ojos. Oh, ¿estaba tratando de hacer que se sintiera culpable por no caer en sus brazos inmediatamente después de su basura con Pansy? Oh no. Ella se encogió de hombros y dejó la revista a un lado y dijo "Bueno, en ese caso, supongo que iré a organizar mi baúl para la escuela o algo así."
Draco parecía presa del pánico cuando ella se levantó y comenzó a caminar hacia la casa. Caminó lentamente y contó uno, dos... y luego lo escuchó seguirla y sintió su mano alcanzar y agarrar la de ella. "O" dijo, "podría hacerlo de nuevo."
Se dio la vuelta y dijo: "Podrías hacer eso."
La envolvió con sus brazos y la atrajo hacia él, podía sentir el calor de su cuerpo y esta vez al mirarlo él no estaba parloteando acerca de juegos sino rozando por primera vez la punta de su nariz contra la suya, luego, estaba presionando sus labios contra los suyos y ella aún estaba pensando que tenía que estar haciendo algo mal cuando abrió la boca un poco y
él deslizó su lengua dentro y ella se congeló un poco. Luego enredó sus propios brazos alrededor de él y le devolvió el beso y todo estaba bien, aunque no fue tan experimentada
como Pansy no parecía importarle.
. . . . . . . . . .
Hermione abrió la lista de la escuela y la examinó. "Sólo dos libros nuevos este año," observó. "Hechizos y algún libro de defensa."
"Me preguntó quién es el nuevo profesor de defensa," dijo Draco, abriendo su propio sobre. Ambos miraron como una insignia verde y plata cayó en sus manos.
"Prefecto," Hermione respiró, mirando la tarjeta de identificación. "Eres el prefecto de Slytherin."
"¿Dónde está la tuya?" preguntó, pero ella puso el sobre al revés y lo sacudió y se encogió de hombros.
"Supongo que no lo soy."
"Pero..." Draco bajó la mirada hacia su propia insignia sonando tan confundido como se sentía Hermione, "no tiene sentido. Eres la mejor estudiante en nuestro año, es decir, él tiene que escoger una chica de Slytherin. Tiene que hacerlo."
"¿Quién tiene 'que hacer qué', querido? " Preguntó Narcissa, que venía detrás de ellos y tomó la lista de libros de las manos de Hermione.
Mientras la examinaba Draco dijo, "Hermione no es un prefecto."
"¿En serio?" Narcissa sonaba un poco sorprendida también.
"Pero Draco lo es," dijo Hermione y, en eso, Narcissa se volvió y miró a su hijo. Ella no hizo nada tan poco digno como un chillido o una exagerada efusión, pero una lenta sonrisa calentó sus rasgos mientras lo contemplaba.
"Oh, Draco," dijo. "Qué maravilloso. Estoy muy orgullosa de ti y tu padre también lo estará. Un prefecto." Ella se inclinó y besó la parte superior de su cabeza. "A veces parece que todo simplemente se alínea y sigue nuestro camino, ¿no?"
"¿Me darán un obsequio o algo?" Draco preguntó, ella se rió y le dio una palmada en el hombro.
"Buen intento querido, pero el éxito debe ser su propia recompensa. No iré y te compraré una túnica de gala o una nueva escoba porque te han asignado una responsabilidad adicional en la escuela."
"Draco hizo una especie puchero pero desapareció bajo la sonrisa que no pudo contener cuando volvió a mirar a su insignia. "Soy un prefecto," dijo. Volvió a mirar a Hermione y dijo de nuevo, asombro coloreaba su voz. "Me hicieron un prefecto."
Narcissa guardó la lista de libros. "Voy a recoger estos para ustedes esta tarde, cuando vaya a hacer mis uñas."
Cuando dejó a Draco, con los ojos todavía brillando, miró a Hermione y pareció darse cuenta de repente que su éxito llegó al mismo tiempo que su fracaso. "Yo... lo siento. Apesta que no fueses elegida también."
"Está bien", murmuró, arrastró su pie a través de las piedras del suelo de la terraza. "Es genial que hayas sido elegido. Estoy muy feliz por ti."
Draco asintió y dijo: "Iré a decirle a Theo y Greg, ¿de acuerdo?"
"Sí," dijo Hermione. "Creo que todos están sentados en la piscina."
Draco salió corriendo, su insignia en la mano, y ella se sentó y se quedó mirando las páginas de su revista. Había esperado ser un prefecto, estaba segura de que sería uno, si era realmente honesta. Tenía las mejores calificaciones en su año, mejores incluso que las de Draco y sin duda mejores que las de cualquiera de las otras chicas de Slytherin. Aparte de ese momento en el que había amenazado con matar a Moody, nunca había estado en problemas…
Bueno, está bien. La habían atrapado después de la hora de dormir con Harry Potter y Ronald Weasley, quién tenía una fractura en la pierna bastante sospechosa, pero eso fue una sola vez.
Y estaba esa vez en la que había hecho la poción Multijugos pero estaba bastante segura de ningún adulto además del profesor Snape sabía de eso.
No era muy deportista pero eso no podía ser, ¿cierto? Sin duda, ser bueno en los juegos no cuenta en la elección de los prefectos. Casi ninguna de las chicas de cualquier casa jugaba Quidditch.
Una sensación amargura se asentó sobre ella haciéndola sentir enferma. Tenía las mejores calificaciones, había mantenido su nariz limpia y no había importado. Se preguntó, odiándose a sí misma por pensar esto, sería porque era nacida de muggles o, peor aún, una hija de muggles en Slytherin. ¿Dumbledore le había saltado a causa de las condiciones de su nacimiento? ¿Por qué había cosas sobre ser una bruja que nunca entendió?¿que nunca llegó a hacer del todo bien?¿ Por qué tenía que trabajar más duro que todos los demás, que personas que habían crecido viendo sus padres utilizar magia para hacer todo tipo
de cosillas y que a ella tuvieron que decirle que se podían hacer mágicamente? ¿Las pequeñas cosas sobre las que nadie más pensaba como limpiar un derrame con la varita en lugar de una servilleta o revisar la hora con magia en lugar de usar un reloj? ¿El hombre pensó que su propia casa no le haría caso, no la aceptarían como un prefecto porque sus padres eran muggles?
No era justo. No era justo.
. . . . . . . . . .
Cuando llegaron al tren Hermione abrazó alegremente a Blaise, que había estado fuera todo el verano en Italia. "Te extrañé," dijo ella y él le sonrió.
"El año que viene deja atrás a tu pálido Romeo y ven a Italia conmigo," bromeó y ella se rió.
"¿Y arruinar toda la diversión con las chicas locales? ¡No podría hacerte eso!"
Hermione se volvió hacia Draco,"¿Deberíamos buscar un compartimento?"
"Uh, tengo que ir a una reunión en el vagón de los prefectos," murmuró.
"Está bien," dijo.
"¡¿También eres prefecto?! " Hermione se encogió al oír el emocionado chillido y se volvió para ver a Pansy dirigirse con velocidad hacia ellos, su brillante placa puesta sobre su túnica ya puesta."¡Es maravilloso!" Pansy comenzó a arrastrar a Draco hacia el final del tren, dando una mirada astuta hacia Hermione. "Te acompañaré al vagón de los prefectos, Draco. Vamos a pasar mucho tiempo juntos este año con todas las patrullas nocturnas y demás."
Blaise tosió en su mano y luego dijo: "Bueno, deberíamos ir a buscar un compartimiento mientras Pansy ladra en el árbol equivocado. Si nos damos prisa probablemente podemos reservar un asiento para Draco."
"¿A Pansy no? " Preguntó Hermione.
Blaise resopló. "Sabes perfectamente que va a patrullar todo el tiempo para asegurarse de que todo el mundo sabe que es un prefecto."
Comenzaron a hacer su camino a través del tren, Theo y Daphne tras sus talones, pero habían llegado un poco tarde y casi todos compartimento ya estaba parcialmente llenos. Finalmente, al fondo del vagón encontraron un compartimiento en el que sólo había una chica con el pelo largo y rubio y las cejas muy pálidas. Ella los miró con una expresión vaga en su rostro cuando entraron.
"¿Te importa si nos quedamos aquí?" Hermione le preguntó a la chica que se encogió de hombros por lo que todos guardaron sus baúles y se sentaron.
"Estás leyendo al revés," Blaise observó y la muchacha levantó la vista.
"Lo sé," dijo. "¿No puedes leer al revés?"
"No estoy seguro de que alguna vez lo haya intentado," dijo, fue a sentarse junto a ella y bajó la mirada hacia la revista - algo llamado El Quisquilloso- en sus manos. "Soy Blaise" dijo.
"¿Un resplandor* de qué?" preguntó y él parpadeó un par de veces antes de sonreír.
"¿De qué te gustaría que yo fuese un resplandor?"
Ella considera por unos momentos y luego dijo: "Bueno, un resplandor de luz es demasiado evidente. Tal vez un resplandor de ¿sombra?" Hubo una pausa mientras todos la miraban y luego añadió "Soy Luna."
Hermione miró la corbata que la joven tenía enrollada alrededor de su frente y le preguntó "¿Ravenclaw?" en un tono que sugería, por supuesto, que esta extraña chica estaba en Ravenclaw.
"Impropiedad es el alma del ingenio," Luna estuvo de acuerdo y Blaise puso una sonrisa complacida en su rostro mientras ponía el dedo en algo en su revista y le decía algo en el oído. Ella lo midió con la mirada, pero no se alejó y Daphne y Hermione se sonrieron la una a la otra. Al parecer, la pequeña de tercer año con quien su Lotario residente había tenido relación el año pasado había sido sustituida.
"Apuesto a que ella lo hace esforzarse" Daphne susurró en el oído a Hermione. "Esa cita. Oh, Dios mío."
"Él está en problemas," coincidió Hermione.
"¿De qué están hablando?" preguntó Theo y Hermione le sonrió.
"Cosas de chicas," dijo ella y él estrechó sus ojos, pero no dijo nada más.
Draco no se presentó hasta una hora más tarde, en este punto el carro de la comida había llegado y desaparecido y Daphne, Luna y Hermione se encontraban en una discusión detallada sobre si las hadas tenían o no preferencias sobre moda.
"Entonces," preguntó Theo mientras Draco se sentaba y todo el mundo se acomodaba para hacerle espacio, "¿quiénes son los otros prefectos?"
Se quejó. "Weasley, si puedes creerlo"
"Ugh," dijo Hermione a una ronda de un acuerdo general.
"Y la gemela Patil, la que sea que esté en Gryffindor. No puedo distinguirlas," agregó Draco.
"Parvati" dijo Blaise.
"En Hufflepuff es Ernie McMillan y Hannah Abbot y Anthony Goldstein y la otra gemela Patil en Ravenclaw."
"¿Entonces… no hay hijos de muggles?" preguntó Hermione.
Draco la miró y dijo, en voz baja, "No. Todos son sangre pura y mestizos."
"Oh," dijo Hermione y sacó un libro y comenzó a revisar los hechizos básicos de este año.
"Se supone que tengo que salir y patrullar, "dijo Draco, sonando un poco miserable.
Antes de que alguien pudiera decir algo escucharon a Ron Weasley fuera de su compartimento. "No puedo esperar," decía. "Tenemos la oportunidad de castigar a las personas cuando no se comporten. No puedo esperar para atrapar a Crabbe y Goyle y a esa bruja de Granger por cualquier cosa..."
"Bueno," murmuró Hermione, "la manzana no cayó lejos de ese árbol, ¿cierto?"
Weasley abrió la puerta y parecía alegre cuando vio quienes eran los habitantes del compartimento. "Hola, Granger" dijo. "Que se siente ser sobrepasada por Pansy Parkinson"
"Cállate, Weasley" dijo Theo desde su asiento.
"Oooo ¿eso duele?" Weasley se burló.
"Deberías irte," dijo Luna, poniéndose de pie y ladeando la cabeza. Ella daba un aire tanto de excentricidad como amenaza y Weasley resopló.
"Looney Lovegood. Por supuesto. ¿Quién más estaría dispuesto a sentarse con un montón de serpientes?" Sin embargo, retrocedió con una risa y Luna cerró la puerta del compartimiento detrás de él.
"Puede ser malo, ese chico," fue todo lo que dijo.
"Todos podemos ser malos," dijo Hermione, sacando su túnica. "Debemos vestirnos."
"Ustedes no son malos conmigo" Luna observó y Hermione se encogió de hombros mientras todos sacaron su ropa y comenzaron a ponérsela. Luna se quitó la corbata de la cabeza y la colocó alrededor de su cuello, riendo cuando Blaise hizo una demostración al anudarla por ella.
. . . . . . . . . .
Hagrid estaba notablemente ausente y Hermione y Theo compartieron esperanzadoras miradas. "¿Dónde está Hagrid?" Greg exigió al unirse a ellos.
"¿Tal vez finalmente tuvimos suerte y ha sido despedido?" Dijo Hermione y Luna, enderezando un collar de lo que parecían ser tapas de botellas, la miró.
"¿A ti tampoco te gusta?"
"Es una amenaza," dijo Hermione.
"Es un terrible maestro," dijo Luna, posando su brazo en el de Blaise mientras se abrían camino hacia los carruajes. "Es una especie de una broma en Ravenclaw."
"Y yo que pensaba que todo el mundo lo quería," murmuró Greg.
"Oh, no" dijo Luna. "Esos escregutos de cola explosiva realmente estaban muy mal hechos. Él no se aseguró de tener camadas lo suficientemente grandes para compensar la inevitable muerte mientras se comían unos a otros en su infancia." Ella sacudió la cabeza mientras Blaise la ayudaba a subir al carruaje. "Fue un error de crianza, ¿no les parece?"
Greg la miró. Que el problema con los escregutos fuese que no había habido suficientes nunca se le habría ocurrido.
"Draco," Hermione gritó, "dejar de empujar a los de segundo año y ven aquí."
Viéndose un poco avergonzado, Draco trotó y se puso a sí mismo dentro del carro al lado de Hermione.
"Trata de controlarte a tí mismo," dijo Hermione, mirándolo. "Niño prefecto."
Iba a besar su mejilla derecha cuando se volvió para mirar algo y Luna se rió mientras él tenía la boca llena de cabello muy rizado. Lanzó una mirada desdeñosa hacia ella que fue atenuada por la forma en que Blaise le devolvió la mirada y envolvió su brazo alrededor de la chica rubia. Luna se rió de nuevo y dijo, a nadie en particular, "Los babuinos machos de alto rango han aumentado el éxito reproductivo."
Hermione rió y luego, al ver a Draco que parecía confundido, se rió de nuevo y le dio una palmada en la pierna. "No te preocupes, difícilmente serías el lobo omega."
"Pensé que estábamos hablando de babuinos," murmuró Greg.
Luna se rió de nuevo mientras los carruajes avanzaban y los llevaban hacia el castillo.
Una vez que todos estaban sentados en su mesa, después de decir adiós a Luna, quien se alejó hacia la mesa de Ravenclaw sin decir que se marchaba, Blaise se apoyó en su mano y
dijo, soñadoramente, "ella es perfecta."
"Es extraña," dijo Greg.
"¿quién es extraña?" Millie preguntó.
"Luna Lovegood," respondió Hermione.
"Oh, por supuesto. Todo el mundo lo sabe," Millie dijo encogiéndose de hombros.
"Pero mírala," dijo Blaise. "¿Y ese comentario acerca de la impropiedad?" suspiró. "Me pregunto que tan traviesa será."
"Cerdo," dijo Millie.
"Es una mujer este año," dijo Hermione, haciendo caso omiso de Blaise y mirando a la mesa principal. Ante las miradas en blanco que recibió, ella señaló a una mujer que parecía sapo con un abrigo de color rosa y una diadema a juego que se habrían visto bien en una niña de cinco años. "El maestro de Defensa de este año. Apuesto a que es ella." Mientras todos veían con curiosidad al nuevo miembro del personal, el maestro sustituto del año pasado de criaturas mágicas se unió al resto de los profesores.
"No," Draco exhaló con esperanza y malicia igualmente coloreando su tono. "¿Acaso el medio gigante finalmente se ha ido?"
"Aparentemente."
"Ya era la maldita hora," Vincent murmuró.
"¿Cómo sigue la lesión del gusarajo?" Preguntó Hermione y Vincent miró su dedo con una expresión de exagerado dolor en su rostro.
"Podré vivir", admitió finalmente.
"Veremos unicornios este año," dijo Greg en un tono casi tan soñador como había sido el de Blaise un momento antes. Cuando todos parecían mirarlo, dijo, a la defensiva, "¿Qué? Me gustaron los unicornios."
Los de primer año fueron sorteados y Dumbledore comenzó su habitual discurso, confirmando que la sustituta, la profesora Grubbly Plank, se haría cargo de Cuidado de Criaturas Mágicas e introduciendo a la mujer rechoncha como la profesora Umbridge, su nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras. Había empezado a discutir las pruebas para los equipos de Quidditch cuando la Profesora Umbridge se puso de pie e hizo un leve ruido de tos que sonaba como si se hubiera tragado una rana minúscula y esta estuviera tratando desesperadamente de escapar de su garganta.
Dumbledore pareció sorprendido por un momento antes de que se sentara y diera a la mujer una mirada de fascinada atención. Hermione simplemente entrecerró los ojos hacia su disimulo, pero hubo un estruendo vocal de descontento en la mesa de Gryffindor y los miembros del personal parecieron sorprendidos y la profesora McGonagall le dio a la mujer una mirada que habría asustado a cualquier persona sensata para que se volviese a sentar.
Umbridge sin embargo, comenzó a dar su propio discurso. Su voz era entrecortada y un tanto, demasiado alegre, como si se dirigiera a una habitación llena de niños pequeños en vez de adolescentes. Cuando ella hizo un absurdo comentario acerca de cómo estaba segura de que todos seríamos buenos amigos, Daphne se inclinó hacia Hermione y dijo, "espero que no quiera compartir ropa ahora que somos amigas y todo porque ese suéter necesita ser desechado."
Hermione casi se ahoga y dirigió a Daphne una mirada de reproche.
El discurso fue, en una palabra, interminable. Hermione sombríamente escuchó todo esto a pesar de que a su alrededor, uno a la vez, sus compañeros dejaron de prestar atención.
Miró hacia la mesa de Ravenclaw y vio que Luna había sacado su revista. Draco y Greg estaban dibujando tácticas de Quidditch en un trozo de pergamino, e incluso los generalmente educados Hufflepuff estaban hablando el uno al otro. Cuando el discurso terminó y Dumbledore aplaudió, la gente en todo el comedor fue sorprendida en producir un par de palmadas rápidas.
"Bueno, eso fue interesante," dijo Hermione.
"Este debe ser algún nuevo uso de la palabra interesante que no había oído antes," murmuró Draco, pero Theo asintió.
"Lo fue, ¿no es así? " dijo en voz muy baja.
"¿Ella es...?" Hermione lo miró, dejando que su pregunta se apagara sin voz, y él negó con la cabeza."
"No por lo que he oído, no es que yo realmente sepa."
"Entonces" Hermione estudió a la mujer. "el Ministerio ha decidido meter sus manos. Me pregunto si eso mejorará las cosas o las empeorará."
Theo se encogió de hombros. "Supongo que lo averiguaremos."
. . . . . . . . . . .
Snape se movió a lo largo de la mesa del desayuno la mañana siguiente para entregar sus horarios.
"Señorita Granger," dijo cuando llegó a ella, "ya que todavía tiene que fallar por completo, voy a programar el jueves por la noche para su trabajo adicional de pociones de este año. Tal vez este año podrá preparar los ingredientes correctamente en el cuarto o quinto intento en lugar de desperdiciar mi tiempo durante meses aunque, francamente, tengo mis dudas."
"¿Es siempre así de alentador? " Theo preguntó mientras miraba por encima de su horario.
"Eso fue bastante positivo, en realidad," dijo Hermione. "¿Realmente tenemos una clase doble de defensa contra las artes oscuras con Gryffindor este año?"
"Sí," dijo Daphne. "Los lunes van a ser brutales. Pociones, defensa y adivinación."
"No hay adivinación para mí," dijo Hermione con cierta suficiencia lamentable.
Daphne miró su horario. "Runas. Aritmancia. No gracias, me quedo con inventar tragedias, es aburrido y el incienso es demasiado pero es fácil."
Snape los fulminó a todos mientras entraban a pociones. "No, señorita Granger" dijo mientras empezaba a deslizarse en el asiento junto a Draco, "preferiría evitarme cualquier potencial dramatismo adolescente. Vaya a sentarse con el Sr. Goyle, si es tan amable. Tal vez pueda impedirle ser un fracaso total y absoluto este año. Señorita Greengrass, si fuera tan amable como para unirse al señor Malfoy."
Greg sonrió a Hermione mientras se deslizaba junto a él. "Gracias a Salazar. Podría pasar este año."
"Poco probable," tosió Weasley en voz baja en la mesa de al lado y Hermione miró por encima al idiota pero este no enfrentó su mirada, sólo comenzó a poner sus materiales encima de la mesa.
"Como algunos de ustedes podrían estar al tanto, este es su año de TIMO´s y, a pesar del lamentable hecho de que la mayoría de ustedes son increíblemente incompetentes, espero que todos ustedes obtengan al menos un 'aceptable'." Él frunció el ceño a Neville Longbottom que tragó con fuerza y cuyas manos temblaban tanto que al intentar abrir su libro tiró su caldero al piso.
"Gracias, señor Longbottom, por la oportuna ilustración de las deficiencias de esta clase." Snape se quedó mirando al chico que se sonrojó y se encogió mientras se retorcía en su asiento. "Bueno, recógelo Longbottom," el hombre finalmente dijo con disgusto y el chico se lanzó hacia abajo y recogió sus cosas. "La mayoría de ustedes no va a llegar a Pociones Avanzadas el próximo año ya que sólo acepto a los mejores estudiantes en mi clases de nivel EXTASIS. Por desgracia, tenemos otro año juntos antes de que llegue ese feliz momento cuando podamos decir adiós el uno del otro, por lo que vamos a comenzar el camino del conocimiento de este año con la vana esperanza de que uno o dos de ustedes podrían no ser completamente inútiles." Miró a Harry Potter. "Aunque por supuesto, algunos de ustedes, estoy seguro, están destinados al fracaso."
Burlándose de la clase, Snape instruyó a todos en la práctica a elaborar de ese día: el filtro de la Paz. Greg estaba pálido ante la amenaza de que, al hacerla mal, la poción pondría a cualquier persona que la bebiera en un sueño profundo del que no habrían de despertar, pero Hermione resopló ante el dramatismo de Snape. "No puedes tomar esas cosas en serio," dijo en un susurro. "Si no sale bien será obvio, confía en mí." Sacó un mortero y se puso a moler las púas de puercoespín y ella se encogió." Sabes que" dijo," déjame hacer el trabajo de preparación para los dos."
Snape pasaba, y la fulminó con la mirada mientras trabajaba las púas en un polvo. "Eso está apenas lo suficientemente bien, señorita Granger. Soy consciente de que siempre hay un poco de un retroceso en el el rendimiento del alumno durante los meses de verano, pero no esperaba verle interpretar a Longbottom en su preparación de ingredientes."
"Lo siento, señor" dijo, sin levantar la vista.
"¿Tenemos que hacerlo de nuevo?" Greg preguntó con nerviosismo, mirando lo que, para él, parecía polvo perfectamente uniforme.
"No, está bien" dijo. "'Apenas lo suficientemente bien' cuenta como aprobación sólo hay que acostumbrarse a él, no es exactamente un maestro adorable."
"¿Tienes que?" Greg veía de ella a Snape y de vuelta. "¿Tú lo estás?" Se estremeció. "Me alegro de que no me haga tomar pociones extra."
Al final de la clase, Snape volvió a mirar a su caldero y dijo, "Embotelle y etiquete la poción señorita Granger y déjela a un lado para la señora Pomfrey, por favor. "Miró a Ronald Weasley, que miraba la plateada poción de Hermione con disgusto.
"¿Va a darle la poción de un estudiante a la enfermería?" preguntó Weasley.
"Así es," dijo Snape. "Y tal vez seré tan afortunado como para descubrir que lo ha hecho mal y, cuando la buena medibruja lo administre, algunos de ustedes caerán en coma, por lo tanto me evitaran escuchar las absolutas tonterías que salen de sus bocas." Miró la sustancia en el caldero de Weasley, señalando que olía a huevos podridos. "No obstante, no tomaré su muestra para la enfermería."
Olió al pasar el caldero de Draco, pero no dijo nada. En el de Potter se detuvo y se quedó mirando el vapor gris oscuro que emanaba de la poción del chico y suspiró. "¿Sabe leer,
Potter?"
Draco rió mientras Potter se avergonzaba. "Sí, señor," murmuró el chico.
"Entonces, ¿tal vez sería tan amable para leerme la tercera línea de las instrucciones?"
Potter miró al otro lado de la habitación y, mientras Hermione observaba, se dio cuenta que se había saltado un paso completo en la preparación de la poción. Ella había hecho eso en una de sus tutorías una vez y Snape le había lanzado un nabo en la cabeza y despotricó durante al menos diez minutos acerca de que ella era una imbécil que le estaba haciendo perder su tiempo. Había usado las palabras 'obtuso', 'imprudente' (dos veces), e 'ignorante.'
Snape desapareció la molesta poción con un rápido Evanesco y asignó la tarea. Mientras salían, Hermione trató de atrapar a Potter para hacerle saber que, como iban las cosas, se había librado bastante bien y que ella había estado allí, pero Weasley le dio un rápido empujón antes de que llegara con su molesto compañero.
"¿Vienes a regodearse, pequeña señorita sabelotodo?" el demandó. "Vuelve con tus serpientes. No queremos a los de tu tipo por aquí."
"Piérdete Granger," Potter escupió a ella antes de que se alejara
"Vamos Hermione," Draco agarró su mano y tiró de ella. "Vamos por el almuerzo."
"Eso no fue muy agradable," murmuró Hermione mientras se sentaba junto a Greg y ponía una cucharada de pastel de carne en su plato.
"Sí, bueno, ¿cuándo ha sido amable ese idiota contigo?" Draco exigió y ella se encogió de hombros.
"Supongo que tenía la esperanza de que después de todo el asunto con Sirius hace un par de años él, no sé, no sería un completo imbécil todo el tiempo."
Draco resopló.
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La profesora McGonagall miraba pulsera de Hermione, visible porque sus mangas estaban recogidas, y dijo: "Qué bonita pulsera, señorita Granger. ¿Sabía que en las familias de sangre pura tradicionales regalos muy parecidos al que tiene ahí se consideraron regalos de precompromiso, dados para cimentar públicamente un entendimiento entre las familias?"
Hermione parpadeó un par de veces, no exactamente segura de cómo responderle.
"No, por supuesto, que esto aplique en este caso," la profesora McGonagall continuó con una sonrisa. "Simplemente me llamó la atención la forma en que era muy tradicional. ¿Sus padres se la dieron?"
Hermione sonrió, una lenta sonrisa tremendamente parecida a la pequeña media sonrisa de serpiente de Draco. "No," dijo. "Draco Malfoy me la dio."
McGonagall hizo un rápido movimiento sobresaltado y luego dijo, con la voz muy amable aunque un poco condescendiente, "estoy segura de que es lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que los Malfoy jamás aceptarían y que no caiga en las estratagemas que ese niño podría utilizar para intentar aprovecharse de usted, señorita Granger."
Hermione seguía sonriendo. "¿Por qué sería eso profesora? ¿Qué, exactamente, me hace tan inaceptable?"
La sonrisa de McGonagall se tensó un poco, pero su voz permaneció amable. "¿Seguramente usted sabe que algunas familias todavía se aferran a los viejos prejuicios hacia los hijos de muggles?"
"Me he dado cuenta, es cierto," dijo Hermione.
"Bien, entonces" dijo McGonagall. "Siempre y cuando usted entienda su posición. No quiero que le hagan daño por expectativas poco realistas."
Hermione la midió con la mirada. "Lo hago, gracias por su preocupación, profesora."
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Cuando entró a Defensa, Daphne estaba esperando por ella. "Tengo que llevar un diario de sueños," se quejó. "Durante un mes. Dime otra vez, ¿por qué tomé la adivinación?"
"¿Porque pensaste que Runas sería demasiado duro?" Hermione le preguntó cuando se sentaron.
"Supongo," dijo Daphne con un dramático suspiro mientras sacaba su varita.
Una vez que toda la clase se hubo sentado, la profesora Umbridge sonrió y dijo, su voz de niña e inesperadamente ligera en comparación con su cara de sapo, "Buenas tardes, clase."
Insatisfecha por las dispersas e inconexas respuestas ella chirrió, "¡Creo que podemos hacerlo mejor que eso!" La clase, intercambiando miradas divertidas, dijo en un coro, "Buenas tardes, profesora."
"Mucho mejor," dijo.
Hermione miró a Daphne y ambas chicas se encogieron de hombros. Hasta ahora habían tenido un loco desquiciado, un hombre lobo, un impostor y lo que fuese que Quirrell les había enseñado en esta clase. Una mujer que parecía pensar que el colegio era un preescolar casi tenía sentido en ese contexto.
La mujer dio uno de sus tediosos discursos expresando su preocupación de que su educación en esta materia había sido tan irregular y Hermione tuvo que admitir que, aunque presumida y aburrida como era la mujer, tenía un punto. Por supuesto, esta no era la única clase en Hogwarts que tenía lo que se podría llamar 'pobre instrucción'. Hagrid, esa ebria en adivinación... las normas de contratación parecían bastante laxas.
Los magos, al parecer, no tenía nada absolutamente tan formal como 'credenciales de enseñanza.'
La naciente simpatía de Hermione para los fines de la mujer terminó, sin embargo, cuando se hizo evidente que sus métodos de instrucción envolvían que leyesen en silencio lo que podría ser el libro menos interesante de Defensa contra las Artes Oscuras jamás escrito. Hermione ya había leído el libro. Ella había tomado notas y cruzado referencias con algunos libros que le habían prestado los Malfoy que estaban, tal vez, menos preocupados con la defensa y más preocupados por la ofensiva. Sin embargo, la teoría era la misma. Ella alzó la mano en el aire, haciendo caso omiso de la mirada y el silbido sordo de Theo para detenerla.
La profesora Umbridge logró hacer caso omiso de ella por veintisiete minutos, pero al final de ese tiempo todos los Slytherin la estaban mirando abiertamente y los Gryffindor secretamente hacían lo mismo. Por último, como si acabara de cuenta de la mano, la profesora Umbridge dijo, "¿Tienes alguna duda, querida?"
"Sólo quería aclarar que no tiene previsto incluir ningún ejercicio práctico en su plan de estudios," dijo Hermione.
"Oh, no" respondió la mujer. "Señorita... Granger ¿verdad?"
"Sí, señora," dijo Hermione.
"No creo conocer de su familia," dijo la profesora Umbridge, su voz muy dulce. "¿Es usted la primera en venir a Hogwarts?"
"Sí, soy nacida de muggles, si eso es lo que está preguntando," dijo Hermione, su voz también seguía siendo dulce, aunque hubo una ligera inspiración de aire de varios de sus compañeros de casa.
"Entonces usted no tiene el contexto adecuado que se necesita para determinar el curso apropiado de estudio en este campo, señorita Granger. Magos de buenas familias, magos mucho más experimentados y más inteligentes que usted, han ideado este método para permitir que su aprendizaje sobre la defensa mágica sea de una manera libre de riesgos."
"Pero eso es basura," Harry Potter estalló. "Si nos atacan, ¡no será de una manera 'libre de riesgo'!"
"¡Merlin!" La profesora Umbridge sonaba entrecortada y alegre al mismo tiempo. "De seguro ¿usted no creerá que va a ser atacado en mi clase, querido niño?"
Parvati Patil tenía su mano en el aire.
"¿Si querida?" La profesora Umbridge se volvió hacia ella.
"Pero hay una parte práctica en la prueba del TIMO de Defensa. ¿No vamos a practicar aquellas partes en la clase?"
"Con la instrucción adecuada estoy segura de que ustedes serán capaces de hacer los hechizos en las condiciones controladas del examen," dijo Umbridge, desestimando la excepción de la chica.
Hermione se echó hacia atrás y sonrió mientras un hilo de rebelión corrió a través de la habitación. Parvati, una chica que había considerado durante mucho tiempo una de los Gryffindor más sensibles, había acertado en el indiscutible problema de esta estúpida metodología de enseñanza. Lo único que tenía que hacer era dejar que la obra se llevara a cabo, suficientes cartas a casa, suficientes padres indignados de que sus hijos no estaban siendo preparados para los TIMO's y este sin sentido de 'sentarse aquí y leer un libro todo el año' se arreglaría.
A menos que Potter metiera la pata insistiendo que el Señor Oscuro estaba de vuelta. A menos que ese idiota, ciego, estúpido chico hiciera la confrontación política.
Lo cual, por supuesto, hizo.
"No creo que vayamos a luchar contra Voldemort en condiciones controladas de examen," espetó.
"Oh querido." la sonrisa tonta de Umbridge enmascaraba una pared implacable. Ahora nunca daría marcha atrás, Hermione pensó con un suspiro. Potter había tenido que ir y hacer esto sobre el Señor Oscuro. "Se que te han mentido, pobre muchacho, pero no hay magos malvados allá afuera que irán por ti. No puedo entender por qué un chico inteligente como tu, cree que eso es cierto."
Hermione, dándose cuenta de la batalla para llegar a que la mujer incluyera ejercicios prácticos en la clase se había perdido, se trasladó a burlarse de Potter. "Sus dolores de cabeza le dicen," dijo ella en baja voz a una ronda de risas.
"Si tiene algo que compartir, señorita... Granger, ¿verdad? Por favor comparta con toda la clase."
Hermione sonrió. "Por supuesto, señora" dijo. "Potter cree que el Señor Oscuro está de vuelta porque sus dolores de cabeza le dicen." Se detuvo y miró al chico con una expresión de falsa compasión. "O, al menos, eso es lo que he leído en el profeta."
"Sabes que ha vuelto," dijo Potter, mirándola con desprecio y ella sonrió con suavidad hacia él mientras Draco rió.
"Me gustaría que mis dolores de cabeza me dijeran cosas que no fuese que mi periodo está a punto de llegar," dijo Pansy.
"Gracias por compartir," murmuró Weasley
Pansy se volvió hacia él con una sonrisa sacarina. "Oh, lo siento. ¿Nadie te ha dicho cómo se hacen los bebés, Weasley? Uno pensaría que dado el número de mocosos que tu madre ha tenido ya habría cubierto ese tema para estas fechas."
"¿Te estás ofreciendo para darle una demostración?" espetó Dean Thomas y Pansy bufó.
"No tocaría a un sucio traidor a la sangre como Weasley si fuese el último mago en la tierra."
Y con eso la clase estaba totalmente fuera de control. Para el momento en que la profesora Umbridge trajo el orden de vuelta del caos tanto Potter como Hermione tenían detenciones.
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Cuando Hermione fue a hacer su detención la profesora Umbridge dijo, con su voz melosa, "Vas a escribir unas líneas, querida."
Hermione asintió y comenzó a sacar la pluma de su bolso. "Oh no, querida" dijo la mujer. "Tengo una pluma especial que utilizaras."
Hermione tomó la pluma y la miró entonces, con un encogimiento de hombros, la puso en el papel. Cuando sintió el pinchazo en el dorso de su mano y miró la 'tinta' roja bajó la pluma. "Creo que usaré mi propia pluma," dijo.
"No querida." la Profesora Umbridge le sonrió. "Vas a usar la mía."
"No lo creo." Hermione negó con la cabeza. "Y si insiste en forzarme a utilizar una pluma de sangre, voy a quejarme."
"¿Con quien?" Umbridge dijo con esa sonrisa aún en su cara de sapo. "¿Con tus padres muggles, querida?"
Hermione puso sus manos sobre la mesa delante de ella, con las mangas recogidas hacia arriba por lo que su brazalete se mostró. "No," dijo, observando el rostro de la mujer. "Mis padres no sabrían cómo quejarse de cómo un profesor en Hogwarts estaba usando un oscuro artefacto ilegal como castigo en las detenciones, sino que ni siquiera sabrían lo que era."
"Eso es correcto no lo harían, los hijos de muggles no pertenecen aquí; no saben cómo encajar en nuestro mundo," dijo Umbridge. "Sus padres muggles no podrán ayudarla."
"Pero Narcissa Malfoy puede," dijo Hermione, que no reaccionó ante el evidente prejuicio.
Hubo una larga pausa antes de que la profesora Umbridge dijera, con la voz un poco más cautelosa y desapareciendo su sonrisa, "¿Cómo es que una chica como usted conoce a la señora Malfoy?"
"Oh, ¿no lo sabía? Paso parte de cada verano con ellos. Narcissa me ha dicho que todos piensan en mí como la hija que nunca tuvo." Hermione cogió su pluma. "¿Cuántas líneas dijó que quería que escribiera, señora?"
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"Intentó hacer que utilizara una pluma de sangre de mierda," dijo Hermione a Theo, el aplomo que había reunido para hacer frente a la mujer se había ido.
"¿Una qué?" Theo parecía horrorizado y Draco la tomó de la mano y miró a la parte posterior de la misma, en busca de marcas. "Nadie las ha utilizado en... ¡no desde la Edad Media al menos!"
"Lo sé," Hermione empezó a temblar en el sofá en el que todos se sentaron. "Ella de plano me dijo que no podía decirle a nadie porque mis padres eran muggles. Dijo que no pertenecía aquí por ser hija muggles."
"Esa perra," dijo Theo.
"No tienes heridas," dijo Draco, pasando su pulgar de atrás hacia delante a través del dorso de su mano. "¿Qué hiciste?"
"Le dije que le escribiría a tu madre," dijo Hermione y Theo asintió, lentamente.
"Eso debió hacerlo," dijo. "Hay que tener cuidado, Hermione. Ella está..."
"¿Esa es la postura del Ministerio?" preguntó Hermione, su voz baja. "Que los hijos de muggles son... ¿que no contamos?¿que no pertenecemos? McGonagall me dijo que me asegurara de conocer mi lugar, sabes. Que no tuviese expectativas."
"No lo sé," dijo Draco, tirando de ella en un abrazo. "No importa lo que esos cabrones crean, no lo harán por mucho tiempo."
"¿Qué pasaría si...? ¿y si su lado piensa eso también?" Ella susurró
"Entonces los haremos cambiar de opinión," dijo Theo.
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Nota de Autora: Gracias, una vez más, por toda su energía. Realmente me ayuda a seguir escribiendo este tonto proyecto.
Puede que les interese saber que los argumentos políticos que Draco y Theo utilizan para tratar de convencer a Hermione de que los mortífagos no son malos en este fic fueron tomados de un grupo radical del siglo 20, no pocas veces violento, de Estados Unidos que comenzó como un grupo para supervisar la brutalidad policial contra un grupo minoritario genuinamente oprimido, un grupo que con el tiempo instituyó programas comunitarios como desayunos gratuitos para los niños y las clínicas de salud de la comunidad mientras perseguidos en (y acosado) por el gobierno de Estados Unidos como una importante amenaza interna, y cuyos miembros fueron acusados y condenados por el asesinato y la tortura. Historia, y los grupos radicales, rara vez son blanco y negro y no caen en líneas perfectamente ordenado de bueno y malo.
Nota de Traductora: espero les haya gustado el capítulo y disculpen cualquier error, gracias por todo :)
