CCSakuraforever: gracias por tu opinión, a medida que pase el tiempo Naruto ira demostrando cual fue el fruto de su entrenamiento.
belsazar: te explico; Naruko al estar siempre junto a Naruto (su querido hermano) los aldeanos la trataban mal al creer que tenía una relación con "el demonio" razón por la cual el rubio se fue, para que no la lastimen, al ver que el "niño demonio" había desaparecido de la aldea y ella comenzaba a asociarse un poco mas con Menma comenzaban a respetarla y con respecto a los jounins que la querían en su equipo aquí está la respuesta.
dark and red: me alegra mucho que les gustara, aquí está la conti.
Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
-Interesante- persona hablando
-"Interesante"- persona pensando
-Patético- demonio o invocación hablando
-"Patético"- demonio o invocación pensando
Capitulo 2: 4 Words
-Bien, veo que la misión fue todo un éxito- comento Hiruzen Sarutobi al recibir el informe de la misión designada al equipo 7 conformado por el famoso y reconocido jounin Hatake Kakashi y los genins Uchiha Sasuke uno de los últimos Uchihas con vida y novato del año, Uzumaki Menma el famoso "héroe" de Konoha y uno de los últimos Uzumakis conocidos junto a su hermana Uzumaki Naruko considerada la proeza de las kunoichis de su generación al demostrar habilidades comparadas al de un chuunin o al de un genio y por ultimo Haruno Sakura.
-Hai Hokage-sama, hubo unos contratiempos pero nada con lo que no pudiésemos lidiar- respondió Kakashi de forma aburrida mientras leía un librito de portada naranja.
-De acuerdo pueden…- unos golpes a la puerta de su despacho interrumpieron al Hokage -pase- fue lo que dijo prestando atención a la puerta solo para dejar caer de su boca la pipa que estaba degustando viendo como un rubio de 1.60 metros ingresaba a su despacho dejándolo sin habla mientras el rubio caminaba hasta posarse frente a su escritorio.
-Hola jiji- dijo Naruto con una sonrisa viendo al viejo hombre quien formo una gran sonrisa.
-¡Naruto!- exclamo Sarutobi con una gran sonrisa y mucha alegría, se levanto de su asiento yendo hacia el rubio solo para abrazarlo de forma cálida -ya me estaba cuestionando cuando aparecerías, mira cuanto has cambiado- señalo tomándolo de los hombros y viéndolo a los ojos.
-Jeje eh estado ocupado- comento el rubio con media sonrisa, se separo del kage mirándolo a los ojos -tengo muchas cosas que contarte-
-Hablaremos cuando tú quieras… y dime qué puedo hacer por ti- interrogo el kage muy interesado volviendo a tomar asiento y prestando atención al rubio viendo su vestimenta notando unas botas negras de combate, un pantalón gris estilo ANBU, una camiseta negra de mangas cortas y sobre esta una chaqueta gris con capucha, un porta-kunai en su pierna derecha, un porta-shuriken en la pierna izquierda y una tanto amarrada en su espalda además de notar el largo cabello rubio teniéndolo hasta el cuello con largos mechones en punta además de que varios mechones caían sobre su frente y uno de ellos tapaba su ojo izquierdo -"Ha crecido mucho, si tan solo lo vieras Minato"- pensó con mucho orgullo.
-Bueno primero quiero pedirte que nos dejes participar en los exámenes chuunin- pidió el rubio extrañando al líder de la hoja.
-¿Nos?- pregunto con una ceja arqueada.
-¡Ah! Cierto jeje… jiji déjame presentarte a Karin Uzumaki- dijo el oji-azul posando su mano derecha en el hombro izquierdo de la aludida ganándose la atención del kage, tan absorto estuvo en el rubio que no noto a su compañera, prestándole más atención noto el rojo cabello característico de los Uzumaki siendo corto y desarreglado del lado derecho y largo y liso del lado izquierdo además de sus rojos ojos enmarcados en unas gafas marrones, vistiendo una chaqueta color roja, un pantalón color negro, unos guantes negros sin dedos y unas botas negras de combate.
-Es un gusto Karin- dijo el kage con una amigable expresión.
-El gusto es mío Hokage-sama- menciono la pelirroja con una sonrisa a la vez que se acomodaba sus gafas.
-¿Espera Naruto dijiste Uzumaki?- pregunto Hiruzen riendo en su mente por lo que acaba de pensar.
-Ehhhh sí- contesto el rubio un poco desconcertado.
-Es que no veo ningún anillo de bodas- comento el anciano hombre avergonzando y sonrojando a los adolescentes.
-¡Pero qué dices viejo, no estamos casados!- grito Naruto con el ceño fruncido y un notable sonrojo en sus mejillas.
-¿No?- pregunto inocentemente el anciano -entonces ¿está embarazada?-
-¡¿QUEEE?!- rugió Naruto rojo como una manzana.
-"Y-yo embarazada de N-naruto-kun, tal vez en unos años pero ahora…"- eran los pensamientos de Karin quien igual que el rubio se encontraba roja.
-Jajajajaja no te lo tomes tan mal Naruto- se carcajeo el kage.
-Jódeme de nuevo así y quemo tus "libros"- dijo el rubio con una sonrisa escalofriante dejando blanco al anciano.
-No lo harías- lo reto el kage.
-Pruébame- contesto el rubio.
Ninguno decía nada, solamente se mantenían mirando los ojos del otro sin mover un solo musculo mientras los demás en la habitación solo se mantenían mirando la escena y en el equipo 7 se podía ver los rostros de sorpresa e incredulidad al ver al chico que hacía más de 6 años había desaparecido de la aldea de la hoja, Kakashi y tres de sus genins miraban con los ojos abiertos como platos al rubio teniendo diversos pensamientos.
El Hatake no podía creer lo que sus ojos veían, ahí frente a él se hallaba el hijo perdido de su sensei, estaba tan sorprendido por lo que veía que no podía moverse -"Kushina-sama se pondrá muy feliz al saber de que Naruto ha vuelto"-
Menma veía a su hermano mayor con enojo y sorpresa, nunca imagino que el debilucho de su hermano volvería a la aldea luego de desaparecer como un cobarde -"El muy idiota volvió para que lo avergüence y limpie el piso con él, además si logro derrotarlo seré el heredero del clan"-
-"Naru-nii volvió y se ha puesto muy lindo"- eran los pensamientos de una radiante y sonrojada Naruko al ver a su hermano mayor.
-"Con que volviste eh dobe"- pensó Sasuke mirando a su amigo de la infancia con una pequeña y media sonrisa que paso desapercibida por todos.
-"¿Quién es el rubio?... bah que importa, Sasuke-kun se ve tan sexy con esa sonrisa"- era el pensamiento de Sakura al ver la media sonrisa que tenia Sasuke, sonrisa la cual no paso tan desapercibida por todos.
-Ten- dijo el Hokage cambiando de tema entregándole al rubio dos hitai con el símbolo de la hoja en ellos.
Naruto simplemente estiro el brazo y tomo ambos hitai dándole uno a Karin quien se lo coloco en su frente mientras que Naruto se lo coloco en el brazo derecho.
-Bien jiji, dime ¿Karin-chan y yo podemos participar?- pregunto el rubio viendo expectante al kage.
-Si Naruto, si pueden… solo que necesitan un equipo y ya que tengo uno un tanto desproporcionando formaran parte del equipo 7- menciono Sarutobi al analizar un poco la situación.
-¿Quién es el equipo 7?- pregunto el rubio con un suspiro al saber que no podría librarse fácilmente de formar parte de un equipo.
-Son ellos- contesto el Sandaime señalando detrás del Uzumaki quien volteo viendo al susodicho equipo con un poco de sorpresa ya que cuando entro no los había notado.
-El equipo 7 conformado por Kakashi Hatake el ninja copia como jounin-sensei y los genin Uchiha Sasuke, uno de los últimos Uchiha, mi hermana Naruko, una cabeza de algodón de azúcar y el idiota de Menma- menciono Naruto al ver los integrantes de dicho equipo.
-¿¡Algodón de azúcar!?/¿¡Idiota!?- preguntaron los nombrados con el ceño fruncido.
-¡Naru-nii!- fue el grito que se escucho y lo siguiente que supo Naruto era que estaba recibiendo un fuerte abrazo que le cortaba la respiración poniéndolo de a poco azul.
- … Na-ruko… aire…- escucho la rubia en un susurro, al levantar la cabeza se encontró con su hermano con la cara de color morado.
-¡Perdón!- exclamo la rubia soltando al oji-azul quien daba grandes bocanadas de aire para recuperar el aliento.
-No.. te… preocupes- respondió el rubio recuperando el aire y mirando a su hermana con una sonrisa causando que la rubia se sonroje y desvié su mirada. Viéndola detenidamente Naruto pudo percatarse cuanto había crecido su pequeña hermana, debía medir 1.52 metros al igual que Karin, su cabello era largo y amarrado en dos coletas como cuando era niña dándole un aire inocente y tierno, vestía una camiseta de manga larga color azul con un remolino rojo en su espalda bastante ajustada dejando apreciar sus pechos copa b bordeando el c, sin duda eran la envidia de cualquier chica de 13 años, además vestía un entallado pantalón color negro dejando apreciar su redondo y respingón trasero y las tradicionales sandalias azules ninja, todo completado con el rostro angelical y de facciones finas y suaves, si, sin duda su hermana se estaba convirtiendo en una mujer muy hermosa.
-M-me alegro que hayas vuelto- menciono la rubia viendo a su hermano mayor y dándole una gran y hermosa sonrisa que por unos segundos atonto al rubio.
-P-podría decirse que yo también- contesto Naruto luego de salir del trance.
Un silencio se formo por unos segundos en donde nadie decía nada hasta que pudieron apreciar unos ronquidos, todo mundo miraba por todos lados tratando de descubrir de donde provenían dichos ronquidos hasta que todos dirigieron su vista hacia el rubio Uzumaki descubriendo sobre su cabeza un pequeño zorro de color anaranjado que dormía plácidamente y a pierna suelta sobre su cabeza, ninguno había notado al pequeño animal sobre la cabeza del rubio y eso si que fue raro.
-Ehhh Naruto, ¿por qué tienes un zorro sobre tu cabeza?- pregunto el kage lo que todos tenían en su cabeza y ninguno se atrevía a decir.
-Ah, es mi compañero, es algo así como el perro de un Inuzuka- contesto el rubio dirigiendo su mirada al kage quien asintió.
-¡Kawaii!- exclamo Naruko sorprendiendo a los presentes -es tan lindo- menciono mirando con estrellitas en sus ojos al pequeño zorro quien solo bostezo y continuo durmiendo sacándole una gota de sudor a todos menos a la rubia.
-Ehhh si me disculpan Karin-chan y yo tenemos que ir a buscar un lugar donde quedarnos- informo el rubio mayor dispuesto a retirarse.
-¿Dónde se quedaran nii-san?- pregunto la rubia con la esperanza de que diga que en casa junto a ella.
-Tal vez en casa- dijo el oji-azul poniendo feliz a la rubia y encabronando al pelirrojo -vamos Karin-chan- menciono caminando hacia la puerta y siendo seguido por la pelirroja.
-¡E-espera Naruto!- exclamo el Hatake pudiendo reaccionar al fin y ganándose la atención del rubio -mañana los espero en el campo de entrenamiento 7 para conocernos mejor y poder analizar sus habilidades-
-Seee como digas- contesto el rubio de forma aburrida, tomo la mano de la pelirroja y salió del despacho del kage.
Todos miraban la puerta por donde los Uzumakis se habían ido hasta que Sarutobi tomo la palabra -Ya pueden retirarse menos tu Kakashi- orden a lo que todos asintieron y se retiraron del lugar quedando solo el enmascarado y el líder.
-Usted sabía que volvería- más que una pregunta fue una afirmación de parte de Kakashi.
-Si- contesto Hiruzen con un suspiro.
-Si lo sabía ¿Por qué no le dijo a Kushina-sama?-
- … Porque Naruto me lo pidió, él ya no la ve como si fuese su madre, solo es una extraña para él- revelo el kage dejando sorprendido al peliplata.
-Pero ¡ella es su madre!-
-Lo sé pero ya no la ve de esa forma, prácticamente él cuido y crio a Naruko debido al egoísmo de Kushina en centrarse solamente en Menma y jamás en ellos-
-… Ya veo- comento el peliblanco con un suspiro de tristeza.
-Por eso lo puse en tu equipo, quiero que trates de acercarte a él y que logres que se habrá contigo-
-Hai… pero ¿si no funciona?-
-Entonces lo colocare a él junto a Karin y si no te molesta a Naruko con otro sensei-
-Por mi está bien- respondió el Hatake teniendo una leve sospecha de quien podría ser el futuro sensei de los Uzumaki.
-Bien puedes retirarte Kakashi-
-Hai- con una leve inclinación el peliplata desapareció en una nube de humo.
-¿E-esta es t-tu casa?- pregunto Karin incrédula.
-Hai- respondió levemente el rubio viendo divertido la expresión de la pelirroja.
-¡Es una mansión!- exclamo sorprendida.
-Claro pero solo la utilizaremos para comer, dormir, bañarnos y tal vez para una que otra cosilla- menciono Naruto extrañando a la pelirroja por esa ultima parte, estaba por preguntarle a que se refería cuando sintió como unos brazos rodeaban su cintura y un cuerpo se pegaba a su espalda sonrojándola un poco.
-¿Q-que haces?- pregunto la pelirroja viendo de reojo al rubio.
-Sabes, podemos disfrutar mucho en esa mansión, hay lugares en los cuales podríamos hacer el amor sin que nos molesten- susurro el rubio con voz sensual en el oído derecho de la oji-roja causándole un escalofrío al sentir el aliento de él sobre ella, sintió una lengua lamer su lóbulo y fue cuando reacciono dándole un codazo en las costillas al rubio logrando que este la suelte y se doble un poco sobre si.
-¡Baka! Siempre con lo mismo- le dijo la pelirroja con los brazos cruzados, se alejo unos cuantos pasos del rubio con una sonrisa que el chico no noto.
Naruto la veía alejarse mientras sostenía su lado derecho y formaba una sonrisa -"Aunque no lo demuestre yo se que ella lo quiere tanto como yo, Karin Uzumaki sin duda te hare mía primita"- pensó el rubio al momento de incorporarse y comenzar a caminar.
-Vamos Karin, entremos- menciono el rubio viendo a la aludida quien lo veía con el ceño fruncido, comenzó a caminar siendo seguido por la chica, sabía que ese enojo era falso ya que la conocía muy bien, seis años de convivencia no fueron en vano.
-Si sigues así cachorro terminaras muy lastimado-
Escucho el rubio en su cabeza, una voz tenebrosa, aunque más perezosa que tenebrosa.
-"Je por qué lo dices"- contesto el rubio con un pensamiento.
-Te diste cuenta ¿no?- pregunto la voz.
-"¿De qué tengo muerta a Karin?"- pregunto el rubio con duda.
-Eres idiota- menciono la voz para luego no escucharse nada más.
-"Oye espera dime de que hablas… argh maldito infeliz"- maldijo el rubio al saber que no obtendría respuesta, siempre era así, lo dejaba con la intriga, suspirando abrió la puerta de lo que Karin dijo era una mansión y efectivamente lo era, caminaron por la sala y al ver los sofá a Naruto le entraron ganas de tirarse en uno y dormir por horas aunque también tenía ganas de hacer "ciertas cosas" con cierta pelirroja de gafas… fue en ese momento que el rubio se dio cuenta de algo, en el aire se podía percibir un delicioso aroma, ese aroma lo conocía bien… era ramen, un momento si había olor a ramen y su hermana y el idiota de Menma estaban en la torre Hokage cuando él se retiro eso solo quería decir una cosa, en ese preciso momento en la cocina debía estar la persona con la cual no quería encontrarse en esos momentos, fue cuando la vio aparecer por la puerta de la cocina con una sonrisa que cambio rápidamente a sorpresa, shock e incredulidad mientras él perdía el aliento al verla enfundada en un vestido color morado pálido y un delantal amarillo claro, su piel blanca y tersa, su larga cabellera rojiza que le llegaba hasta sus glúteos, tenía una pinza en el lado izquierdo de su cabello como separación, un hermoso rostro de suaves facciones pechos copa d y un trasero que cualquier mujer mataría por tener.
Kushina preparaba felizmente una gran olla de ramen para sus retoños esperándolos para comer los tres juntos, se encontraba revolviendo la gran olla con el delicioso contenido, escucho la puerta principal cerrarse, tapo la olla y apago la estufa al tener lista la comida, se limpio las manos y con una sonrisa se dirigió a la puerta de la cocina notando las cabelleras rubia y roja pero no eran sus hijos, al analizarlos descubrió a una pelirroja de cabellera dispareja y gafas que en cierta medida le recordó a ella sorprendiéndola un poco, volteo su mirada hacia el chico rubio que se parecía mucho a… abrió enormemente sus hermosos ojos violetas y la incredulidad y el shock la invadió, no podía ser cierto que su bebe había vuelto a casa, con ojos llorosos y el labio inferior temblando comenzó a dar unos cuantos pasos y cuando quiso darse cuenta ya tenía al rubio aferrado fuertemente en un abrazo mientras sollozaba.
-P-por favor q-quédatenotevayas- dijo Kushina rápidamente mientras las lágrimas recorrían sus mejillas.
Naruto veía a su "madre" de rodillas en el suelo mientras lo abrazaba fuertemente y enterraba el rostro en su pecho, tenía unas ganas inmensas de abrazarla y decirle que la quería mucho y quedarse todo el día con ella entre sus brazos, aspirar su aroma y observar su hermoso rostro pero no podía, aunque no le gustara tenía que tener el menor trato posible y ser tan frio como podía con ella.
-¿Terminaste?- pregunto Naruto seriamente logrando que Kushina detenga sus sollozos al instante y levante su mirada viendo a su hijo mirarla penetrantemente cosa que la sonrojo sin saber por qué pero se sentía más triste e impactada por lo que le dijo su "bebe".
-¿Soc…- antes de terminar la frase Naruto la corto.
-No me llames así, perdiste ese derecho hace mucho- dijo el rubio fríamente, tomando los brazos de la pelirroja la aparto delicadamente y se acerco a su rostro -una mujer tan hermosa no debería llorar- menciono el rubio secando las lagrimas de la sonrojada pelirroja para luego separarse de ella unos pasos. Kushina estaba muy impactada por lo que su hijo le decía y confundida se puso de pie terminando de secarse sus lagrimas, luego pensaría bien en lo que le sucedía a su hijo, aunque no debía pensar mucho al saber de antemano el trato frio que tenia con ella, por el momento disfrutaría del milagro que Kami le había dado al traer nuevamente a su retoño con ella, formando una sonrisa de pura felicidad miro a la pelirroja que en todo momento no había dicho una sola palabra.
-Hola pequeña ¿Cómo te llamas?- pregunto Kushina con una sonrisa amigable.
-Soy Karin señora mucho gusto- respondió la pelirroja menor ajustando sus gafas.
-Oh por favor no me digas señora que me haces sentir vieja jeje solo dime Kushina 'ttebane- comento la oji-violeta con una sonrisa amistosa.
-De acuerdo Kushina- respondió Karin con una sonrisa.
-Muy bien niños vamos al comedor que la comida esta lista- comento la pelirroja mayor dando media vuelta camino al comedor sin percatarse de que Naruto la seguía con la mirada completamente embelesado cosa que dejo de hacer cuando un golpe lo estampo de cara contra el suelo.
-¿Karin-chan y eso porque fue?- pregunto el rubio con espirales en los ojos, totalmente desorientado y con un enorme chichón.
-Por mirar de esa forma a tu madre pervertido incestuoso- contesto la pelirroja con rabia, dándole una última mirada al noqueado rubio comenzó a caminar hacia el comedor.
Una vez estando el trío de Uzumakis en la mesa comenzaron a comer el delicioso ramen casero de la pelirroja mayor sumergidos en un raro silencio, Kushina no sabía cómo entablar una conversación con su hijo luego de lo que él le había dicho aunque agradecía a todos los dioses por tenerlo nuevamente junto a ella, Karin por estar enojada con el rubio y Naruto simplemente quería disfrutar del ramen casero de la pelirroja mayor que no había probado durante años.
Armándose de valor Kushina se decidió a hablar -Bueno… dime ¿dónde has estado estos años?- pregunto mirando al rubio muy interesada y algo avergonzada por lo que le podría llegar a contestar.
Con un suspiro contesto -Al irme de la aldea primero fui a entrenar al país de los campos de arroz, luego al país de la hierba donde conocí a Karin-chan… la encontré en un callejón con la ropa sucia y comiendo un pedazo de manzana podrida- comento el rubio con una sonrisa indescifrable mientras la aludida entristecía al recordar esa vieja época y Kushina prestaba mucha atención -decidí que esa no era vida para ella, la lleve conmigo, la alimente y conseguimos donde quedarnos, esa fue la primera vez que durmió bajo techo y yo conseguí una nueva amiga. Después de eso nos dirigimos cerca de Sunagakure para entrenar en el desierto, fueron meses exigentes pero prósperos, luego estuvimos yendo de aquí para allá haciendo pequeños trabajos de caza recompensas y entrenando donde podíamos, nos volvimos fuertes y bastante buenos y luego de un tiempo decidimos venir aquí- termino de relatar el rubio tras terminar su quinto plato de ramen.
-Vaya tuvieron aventuras interesantes- comento Kushina.
-Así es pero lo que más me sorprendió fue descubrir que Karin-chan es una Uzumaki- revelo el rubio sorprendiendo un poco a la pelirroja mayor.
-Lo sospechaba un poco jiji- alego la oji-violeta para mirar a la joven pelirroja -Karin-chan bienvenida a la familia, me alegra conocer a otra Uzumaki 'ttebane-
-Muchas gracias Kushina- agradeció la aludida con una gran sonrisa.
Justo en ese momento pudo escucharse como la puerta se cerraba y tras unos segundos Menma y Naruko aparecieron en el comedor, el pelirrojo al ver a su hermano frunció el ceño y la rubia formo una enorme sonrisa.
-¿Qué haces aquí idiota?- pregunto Menma con rabia.
-¡Menma!- reprocho Kushina mirando seriamente a su hijo quien simplemente la ignoro.
-Pues, esta es mi casa por ende aquí vivo tonto- contesto Naruto de forma relajada al momento que se levantaba de la mesa -ahora si nos disculpan Karin-chan y yo debemos descansar, el viaje fue muy largo y cansador- comento dirigiéndose a las escaleras junto a la pelirroja.
-Ehh Naru-nii, Karin puede quedarse conmigo hasta que le acondicionemos una habitación 'ttebaki- comento la rubia menor.
-Ah no hay problema Naruko ella dormirá conmigo- comento el rubio con una leve sonrisa desconcertando a la pelirroja mayor.
-Ejem ¿no sería inapropiado que ella y tú duerman en la misma cama 'ttebane?- pregunto Kushina un poco cohibida por lo que su retoño podría hacer estando ambos solos en una sola cama.
-No lo creo, ella y yo hemos dormido juntos desde que nos conocimos- revelo el rubio como si nada y sin más se dirigió a la segunda planta seguido de su prima siendo seguido por una mirada nada amistosa.
Al llegar a la habitación de Naruto notaron que estaba completamente limpia sin ningún rastro de polvo, el rubio supuso que su hermana había mantenido su habitación limpia o tal vez Kushina al sentir que le había fallado. Sacando un pergamino de almacenaje retiro unos bolsos los cuales dejo en un rincón, quitándose su tanto y su chaqueta gris las coloco sobre los bolsos y sin más se arrojo a su vieja cama con los brazos y piernas abiertas ocupando toda la cama, todo eso bajo la atenta mirada de Karin quien negó moviendo la cabeza con una sonrisa, sin otra cosa en mente la pelirroja cerró la puerta y camino hasta la cama recostándose sobre el pecho del rubio y rodeándolo con su brazo izquierdo al momento que cerraba los ojos, Naruto la vio con ternura y una gran sonrisa, la rodeo con sus brazos de manera protectora y beso su cabeza.
-¿Por que le mentiste a Kushina?- pregunto Karin de repente con seriedad.
-Sabes que no puedo decirle a nadie donde te encontramos- susurro el rubio con los ojos cerrados entristeciendo un poco a la oji-roja.
-Lo sé… pero tu estas bien con todo esto, digo no te sientes mal al estar tan cerca de ella- interrogo la Uzumaki levantando la mirada para verlo.
- … Me siento mal, siento que no debería siquiera mirarla o tener un trato con ella por lo que hizo pero simplemente no puedo- confeso el rubio sin abrir los ojos.
-Dijiste que ella era una simple mujer para ti, que ya no la veías como tu madre, acaso le hablas porque muy en el fondo hay algo reprimido que te hace tener que acercarte a ella- interrogo muy intrigada la pelirroja recibiendo como respuesta el mutismo del rubio, volviendo a recostarse en su pecho y con un deje de tristeza en sus ojos musito -lo sabía-
Ambos terminaron dormidos en los brazos del otro al sentir el cansancio reclamándoles, después de todo viajaron por tres días sin detenerse para poder llegar de una vez y luego de comer el sueño les había ganado.
Ajeno a esto en un complejo con cientos de casas abandonadas, específicamente en una de ellas podía verse como en la parte trasera de la casa un pelinegro con una camiseta de mangas cortas y cuello alto color azul, un pantaloncillo blanco y calentadores en sus brazos y piernas terminaba de realizar un justu katon dejando el suelo carbonizado al igual que un muñeco de práctica, podían verse agujeros en el suelo y algunos árboles dañados, el pelinegro cayo sentado en el suelo respirando agitadamente y sin ningún reparo se arrojo completamente al suelo de espaldas contemplando el cielo y pensando en la llegada de cierto rubio, sin duda se encontraba feliz de volver a ver a su amigo de la infancia pero también se encontraba curioso al pensar el nivel que tendría, no era tonto y sabia que en esos seis años en que el rubio se fue era para entrenar y sin duda tenía mucha curiosidad, ya quería medir fuerzas con él, con una sonrisa se levanto del suelo y se dirigió dentro de su casa para poder comer algo.
El resto del día pasó sin ningún inconveniente y así fue como llego la noche a la aldea de la hoja, en una mansión de uno de los clanes más poderosos y casi extintos se veía como un rubio bajaba las escaleras de la segunda planta con solo su camiseta negra de mangas cortas dejando ver que en su espalda portaba el remolino característico de su clan, su pantalón gris y sus botas de combate, no portaba ningún arma, descendía arrastrando los pies y con claras señales de sueño aun en su rostro, una vez en la planta baja se dirigió a la cocina a tomar un vaso de agua y una vez lo acabo se estiro y despertó completamente, dirigiéndose a la sala noto como su querida y linda prima bajaba las escaleras con una sonrisa, estaba tan absorto en ella que no noto la presencia detrás suyo hasta que fue tarde y fue tomado de su cuello con un fuerte agarre, mirando a su atacante pudo ver a su hermosa hermana viéndolo con una gran sonrisa.
-Naru-nii que dices si vamos a Ichiraku- propuso la rubia.
-Por supuesto ya tenía hambre jeje- comento con una risa el rubio mayor.
-¿Y tú zorrito?- pregunto la rubia ya que quería abrazar a esa animalito tan tierno.
-Pues aquí- el rubio señalo con un dedo su cabeza haciendo que la rubia mire hacia arriba y descubra efectivamente al anaranjado zorrito lo cual se le hacía raro porque al llegar y encontrar a su hermano no había visto a dicho animalito pero no importaba, estirando sus manos tomo al pequeño y dormilón animalito abrazándolo con cuidado quien se removió un poco en los brazos de la rubia acomodándose a gusto y continuando durmiendo, Naruko formo una enorme sonrisa y veía con ternura al animalito todo esto bajo la mirada de Naruto y Karin.
-Bueno chicas vamos a Ichiraku- comento el rubio dirigiéndose a la puerta seguido de ambas Uzumakis.
El trío de Uzumakis mas el pequeño zorro caminaban por la aldea apreciando la movilización nocturna ganándose la mirada de aldeanos y ninjas por igual al ver al rubio quien les parecía conocido pero no podían recordar de donde. Sin prestarles atención el pequeño grupo camino hasta detenerse por una voz.
-¿Naruto? -
Escucho el trío y al mirar hacia la derecha descubrieron a un castaño con pelo de piña y mirada sorprendida a quien Naruto identifico de inmediato.
-¡Shikamaru!- exclamo el rubio al reconocer a un viejo amigo, sin pensarlo se acerco con una sonrisa y estrecho la mano del castaño -cuanto tiempo sin verte amigo-
-Es verdad, me alegra volver a verte luego de tantos años- comento el castaño con una sonrisa -me dirigía a comer algo con todos los de nuestra generación, dime ¿quieres venir?-
-Me gustaría pero me dirigía con Naruko y Karin-chan a Ichiraku-
-Ya veo… ¿Karin-chan?- pregunto el castaño interesado.
-Si, Shikamaru ella es Karin, mi linda prima- presento el rubio pasando su brazo izquierdo por sobre los hombros de la sonrosada pelirroja.
-Un gusto Karin- saludo el castaño recibiendo un asentimiento de la pelirroja -bien tengo que irme o llegare tarde, espero verte nuevamente aunque sea problemático-
-Y lo harás ya que participare en los exámenes chuunin, ah y no le digas a nadie que volví quiero que sea una sorpresa-
-Así lo hare, adiós- se despidió el castaño levantando la mano y comenzando a caminar con la promesa de no decir nada sobre la llegada de su viejo amigo, sin duda estaba bastante feliz de volver a ver a ese rubio gritón y optimista, pero lo que no sabía era que el rubio que conoció hace tantos años había cambiado bastante.
Luego de la pequeña charla con el perezoso Nara disfrutaron de una agradable cena en Ichiraku, claro luego del encuentro emotivo de Ayame, Teuchi y Naruto. Después de unos 10 tazones de ramen cada uno se dirigieron a paso lento hacia la mansión Uzumaki donde se dirigieron a sus habitaciones para descansar aunque al rubio se le hizo raro no ver a Kushina y el idiota de Menma aunque mucho no le importaba, sin más se recostó en su cama a dormir con Karin nuevamente en su pecho, esperaba ansioso el día siguiente porque mediría sus fuerzas con un jounin y ni más ni menos que con el famoso Kakashi del sharingan.
Lo único que Naruto pensó fueron cuatros palabras -"Konoha tu demonio volvió"- y formo una sonrisa sádica mientras cerraba los ojos y se dejaba caer al mundo de Morfeo.
Continuara…
