CCSakuraforever: me alegra que te haya gustado y con respecto a los exámenes en unos capítulos más iniciaran.
Belsazar: no, no es el estilo de Kakashi pero algo rápido tenía que hacer para no terminar carbonizado, si Sakura seguirá débil y lo de Karin es muy obvio pero por el momento Kakashi y otros tienen esa sospecha, quien detuvo al rubio se verá más adelante y me alegra que te gustara.
meza ivan: la relación aun no la decidí bien asique tengo que pensarla bien pero créeme que en un solo punto quedara.
termineitors: jeje tú crees que sobraba? Te digo que pueden llegar a haber otras cosas así.
imperial-san: la sensei de Naruto se revela en este cap y con respecto al clan Uchiha hay probabilidades de que resurja pero por el momento son 3 hasta ahora pero tengo pensado algo jeje.
sombra: me alegra que te guste y no te dejo mas con las ganas, aquí está la conti.
Disclaimer: todo lo referente a Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto
-Interesante- persona hablando
-"Interesante"- persona pensando
-Patético- demonio o invocación hablando
-"Patético"- demonio o invocación pensando
Capitulo 4: A Prophecy
Naruto simplemente no podía creerlo y no quería, en ese momento se encontraba con su hermana y su querida y hermosa prima en el campo de entrenamiento 15, un lindo lugar con un lago, rodeado de arboles, un pequeño claro y algunas piedras de distintos tamaños, pequeñas, de su tamaño o más grandes. Ya había pasado exactamente una semana luego del enfrentamiento con Kakashi, dos días antes les habían avisado a todos los miembros del equipo 7 que serian separados en 2 grupos de 3 y que uno se quedaría con el peliplata mientras el otro tendría un nuevo sensei, la verdad estaban intrigados de quien sería el otro sensei; ese mismo día se les informo a los 3 Uzumakis que fueran al campo 15 para conocer a su nuevo sensei, Naruto estaba intrigado y emocionado de tener otro sensei que al menos pudiese enseñarle algo nuevo, al llegar la cara de Naruto se torno seria ya que frente a ellos se encontraba ni más ni menos que Kushina Uzumaki enfundada en la clásica vestimenta jounin, su banda ninja amarrada en la frente y lo más característico era su cabello amarrado en una cola de caballo y con dos mechones a los lados de su rostro como cuando era joven acentuando su belleza y dándole un aire juvenil que sin duda harían babear a cualquier hombre que la viese porque ese traje en verdad que resaltaba sus curvas.
-¿Kaa-san tú serás nuestro sensei 'ttebaki?- pregunto Naruko en verdad sorprendida.
-Claro que si 'ttebane- contesto Kushina con una sonrisa amistosa haciendo sonreír a su hija y sobrina -muy bien lo que ahora haremos será conocernos un poco mejor asique empezare yo… mi nombre es Uzumaki Kushina, mis gustos son el ramen, mi familia, mis amigas, mi sensei y los sellos de mi clan, mis disgustos son los vagos que nunca llegan a tiempo a ningún lugar- en cierto lugar de la aldea un peliplata salido del hospital estornudaba fuertemente -los que se burlan de mi cabello y cierto libro naranja, mi pasatiempo es estar con mi familia y mi sueño ya se cumplió hace un tiempo- con eso miro a Naruto con una sonrisa de felicidad -bien, tú sigues Naruko-
-Me llamo Uzumaki Naruko, mis gustos son el ramen, mi kaa-chan, baa-chan, mi nueva prima y mis nii-chan, mis disgustos son los que maltratan y miran mal a Naru-nii- ante eso Kushina sintió una punzada en el pecho -mi pasatiempo es entrenar y ahora conocer mejor a mi prima y mi sueño es algo personal- menciono la rubia sonrojándose y mirando discretamente a su hermano.
-Bien hija, Karin sigues- dijo la pelirroja mayor.
-Mi nombre es Uzumaki Karin, me gusta investigar y saber sobre mi clan, mi nueva familia y Naruto-kun, no me gusta los que se burlan de mí, mi pasatiempo es estar con Naruto-kun y mi sueño es también algo personal- conto la pelirroja también sonrojándose y mirando de reojo al rubio.
-De acuerdo, sigues tu Naruto- menciono Kushina.
-Soy Uzumaki Naruto, me gusta estar con Naruko-nee y Karin-chan, odio muchas cosas, mi pasatiempo es entrenar, pasar tiempo con Naruko y Karin, conocer bonitos paisajes, conocer chicas lindas- al escuchar eso Kushina frunció el ceño -y pelear, mi sueño es renacer mi clan- ante eso Karin y Naruko se sonrojaron aun más -volverme más fuerte y tratar de que una gran persona vuelva- al mencionar eso Naruko y Kushina quedaron confundidas pero no quisieron preguntar nada.
-Muy bien como ya nos conocemos un poco mejor que dicen si tenemos una pelea de practicar para poder saber el nivel de cada uno, después de todo quiero que entren a los exámenes chuunin- comento Kushina, sabía que era algo apresurado al ser su primer equipo genin en mucho tiempo pero por lo que el Sandaime le conto, Naruto quería entrar y estaba muy segura de que no sería problema gracias al informe de Kakashi pudo saber un poco de las habilidades de cada uno y tanto a ella como al Hokage les sorprendió bastante que Karin tuviera esa fuerza como la de Tsunade y supiera manejar venenos, de Naruko no estaba tan sorprendida después de todo ella fue quien la entreno pero se enorgulleció mucho al haber sido su niña la primera en golpear a un jounin como Kakashi y hasta incluso 3 veces lo hizo con jutsus de agua, el que los dejo en verdad intrigado fue Naruto ya que según Kakashi su taijutsu podía compararse con Rock Lee el pupilo de la bestia verde de Konoha Maito Gai, ambos grandes peleadores y muy buenos en taijutsu, además de que el rubio le asesto 2 fuertes golpes al Hatake y no demostró nada mas al haber recibido un ataque del peliplata, pero lo divertido fue lo que estaba en el informe sobre el "sorpresivo" ataque del zorro del rubio, cada vez que lo recordaba Kushina no podía evitar reírse como loca.
-Bien ¿Cuándo comenzamos?- pregunto Naruko un tanto impaciente sacando a Kushina de sus pensamientos.
-Ahora mismo- contesto la oji-violeta poniéndose en posición defensiva y la primera en atacar fue Naruko tal como la pelirroja mayor esperaba.
La rubia lanzo un derechazo que Kushina bloqueo e iba a devolverle el ataque pero se detuvo al ver como Naruto se alejaba del claro bajo la mirada de Karin.
-¿Naruto a dónde vas?- pregunto la pelirroja mayor mientras las tres féminas miraban la espalda del rubio.
-Tengo hambre además de que hacer esto es ridículo, ya sabes de lo que somos capaces gracias al informe de Kakashi aparte de que no hay nada que me puedas enseñar- señalo el rubio sin detener su andar logrando una mirada triste de Kushina.
-…Atácalo- menciono Karin llamando la atención de la oji-violeta.
-¿Cómo?- pregunto desconcertada.
-Atácalo, de esa manera lograras que demuestre de lo que es capaz- menciono la pelirroja menor. Kushina miro su espada amarrada al costado izquierdo de su cuerpo y luego al rubio distante.
-Tsk- fue todo lo que salió de la boca del rubio al dar rápidamente media vuelta con su Tanto desenvainada y sosteniéndola firmemente frente a él bloqueando la Katana de Kushina quien ejercía presión.
Dejando de ejercer oposición el rubio dejo que la pelirroja fuese hacia él y antes de que lograse tocarlo dio un giro sobre su propio eje golpeando con el mango de su Tanto las costillas de Kushina logrando que esta retroceda sujetándose su costado derecho. Tomando firmemente su Katana con ambas manos y colocándola hacia su lado derecho se lanzo hacia el rubio con velocidad y levantando el arma rápidamente se dirigió hacia el torso del rubio quien con una sola mano bloqueo el ataque y haciendo girar su muñeca logro que las manos de Kushina giraran y con un brusco movimiento logro desprender la espada de la pelirroja de sus manos solamente para atraparla con su mano libre. Mirando seriamente a la pelirroja le lanzo la espada y al momento de atraparla la pelirroja se arrojo al rubio lanzando un corte que el Uzumaki eludió doblando su cuerpo hacia atrás y dejando que la punta de la espada pase rosando su nariz, con un movimiento rápido la Uzumaki dirigió su espada en un corte vertical que el rubio bloqueo con su Tanto y ejerciendo presión logro que la pelirroja retroceda sorprendida por la fuerza que aplico, con una sonrisa sujeto firmemente su Katana y aplicando chakra corrió hacia el rubio quien aun sosteniendo su Tanto con su mano derecha aplico también chakra y al momento en que la pelirroja lanzo el corte él levanto su brazo creando un impacto que saco chispas y creó un sonido metálico que las Uzumakis menores escucharon mientras veían sorprendidas lo que ocurrió.
-Te dije que no puedes enseñarme nada que yo ya sepa, el kenjutsu del clan es algo que aprendí hace unos años… tu espada debe ser una extremidad más de tu cuerpo- menciono Naruto mirando seriamente a Kushina.
-Eso lo sé, por años, desde joven que eh estado practicando el kenjutsu Uzumaki y esa frase la sé muy bien- contesto Kushina un tanto ofendida de que su hijo quiera enseñarle como usar una espada.
-La conoces pero aun no la has asimilado además estás oxidada… la espada se creó para matar pero también fue creada con el propósito de que se convierta en símbolo de paz, lamentablemente muchos la usan para matar, cuando entiendas lo que tu espada significa tu cuerpo, mente, alma y espada serán una sola; saber cómo usar una espada no es solo cuestión de práctica y conocimiento sino de respeto, admiración, dedicación y pasión, debes saber que tu espada es como tu cuerpo, tienes tu vida en tus manos y yo pude haberte matado, trata de que tu espada no se rompa la próxima pero antes asimila lo que te dije- relato Naruto enfundando su Tanto y comenzando a caminar para salir de los campos de entrenamiento dejando tras de sí a Kushina quien miraba el suelo con una mirada seria mientras en su mano izquierda sostenía lo que una vez fue una Katana y a unos metros de ella se hallaba la mitad de esta.
Naruko no podía creer que su hermano fuese tan bueno en kenjutsu, sabía que su madre era considerada la mejor en el manejo de la espada en la aldea, al contemplar la pelea podía ver la velocidad jounin que ella poseía, sus rápidos reflejos y ataques, y para su hermano no fue nada, incluso llego a partir en dos la espada de su madre, cada vez admiraba aun más a su hermano y si ese era su alcance entonces era alguien muy fuerte.
-"Es imposible, nadie me había vencido en un duelo de kenjutsu, él lo hizo fácilmente y además partió mi espada, su velocidad estaba a la par de la mía y no parecía esforzarse, su tranquilidad y frialdad al pelear son admirables, este no es todo su alcance, ¿cuán fuerte serás 'ttebane?"- era lo que pensaba Kushina ya que en esa pequeña demostración pudo darse cuenta de muchas cosas sobre el rubio y en verdad estaba sorprendida y en cierta medida enojada por la "clase" que le dio el Uzumaki ya que tenía razón en cada palabra dicha.
Había pasado ya una semana desde la pelea con Kushina y Naruto solamente se la pasaba durmiendo, comiendo, leyendo o paseando y eso no le gustaba nada a la pelirroja, ella entrenaba todos los días a Naruko y Karin pero el rubio jamás se presentaba a los entrenamientos y eso la entristecía y en parte la enojaba pero la oji-roja le decía que se calmara que Naruto solamente se estaba tomando un descanso y que pronto estaría entrenando con ellas lo cual la calmaba un poco. Kushina les había informado que no tenían ninguna misión por ser un equipo nuevo además de que todos se estaban preparando para los exámenes chuunin al faltar tan solo 5 días y que ellos no eran la excepción ya que el equipo 18 o más bien el equipo Uzumaki iría a los exámenes cosa que emociono a las dos féminas menores y al informárselo al rubio este solamente asintió porque desde el principio los exámenes habían sido su objetivo.
En el despacho del Sandaime se podía observar al mencionado enfrentando torres y torres de papeleo -Maldición por qué acepte este empleo- mascullo al aire.
-Porque otro viejo no iba a tomar tal puesto- se escucho una voz grave que el kage reconocía muy bien.
-¡Jiraiya! Qué alegría verte aquí- exclamo el kage viendo a su alumno sentado en el marco de la ventana.
-No iba a perderme los exámenes, ansió mucho ver que harán Menma y Naruko- menciono el sannin con una sonrisa.
-No te olvides de Naruto- dijo Sarutobi con una sonrisa.
-Claro de Naruto también, hace tiempo que no veo a ese cabeza hueca- menciono el gama-sannin sacando una carcajada interna del viejo hombre -… ¡un momento! ¿¡Naruto está aquí, en la aldea!?- pregunto al momento en que se dio cuenta de lo que su sensei dijo.
-Jajaja claro Jiraiya, hace unas semanas que vino- revelo el kage sorprendiendo al sannin -luego podrás ir a verlo, ahora dime, ¿a qué viniste?-
-¿Eh? ¡Ah sí! ¿Recuerdas esa profecía que te dije hace algunos años?-
-Claro… decía: "Su destino con el poder de la bestia marcado esta, la sangre del líder y la guerrera que por él corre su camino marcara, es él quien nuestro futuro decidirá y nuestro camino guiará", claramente habla de Menma, él es el chico de la profecía- recito Sarutobi con una sonrisa de orgullo al saber el futuro que le deparaba al pelirrojo.
-Eso pensaba yo- dijo el sannin misteriosamente llamando la atención del kage quien con la mirada le indico que continué -el sabio sapo me llamo hace unos días para decirme que la profecía había cambiado, la nueva dice: "Del fuego hijo será y de él renacerá, su sangre será la más pura que jamás habrá, su camino brillante y glorioso será pero su destino marcado por el dolor y la bestia esta, el heraldo y verdugo de todos será y la oscuridad abrazara"- recito el sannin con una mirada seria sorprendiendo al kage por esas palabras.
-Pero eso es imposible aunque ahora que lo pienso… Menma muestra actitudes negativas y es muy arrogante, quizás debamos mantenerlo vigilado, tú debes cuidarlo Jiraiya, no debemos dejar que se convierta en alguien malo- ordeno el kage mirando seriamente al sannin.
-Claro que no sensei, yo mismo lo vigilare, ahora si me disculpas debo ir a investigar jeje- dijo con una risilla pervertida al momento de salir presuroso por la ventana mientras el kage suspiraba con una sonrisa y ni pasados 10 segundos se podía escuchar a lo lejos el sonido de huesos rompiéndose y un grito lastimero, dando otro suspiro se preparo para mas papeleo pero esta vez de la factura del hospital ya que habían vuelto a descubrir al albo en su espionaje, a estas alturas ya debía tener una habitación reservada exclusivamente para él.
-Ya soy muy viejo para esto, debo encontrar a alguien que me reemplace- se dijo Hiruzen mientras veía entrar a su secretaria con mas papeles para leer, releer, firmar, sellar y autorizar, maldecía mil veces a Minato por haberse librado de todo eso y jamás haberle contado su secreto para liberarse de tal tarea al igual que el Shodaime y Nidaime, ninguno le dijo como librarse de ese eterno y mortífero enemigo que sin duda hasta el mismísimo Raikage o incluso Orochimaru temblarían ante esa fuerza siniestra.
Naruto caminaba con las manos en los bolsillos por un campo de entrenamiento el cual tenía una enorme cerca y un letrero que claramente decía: Peligro, pero eso simplemente le genero más curiosidad, el único que lo acompañaba era su pequeño zorro anarajando y con líneas negras desde los ojos hasta el centro de sus orejas sobre su cabeza quien fiel a su costumbre seguía dormido, en resumen, era lo mismo que ir solo. El lugar en si era un poco tétrico, animales, plantas e insectos extraños por no decir que los insectos eran tan grandes como los arboles del lugar, el aire tenía un olor a sangre y podía escucharse como si fuesen lamentos de algún muerto o un alma torturada, en opinión del rubio, era el mejor lugar que había visto desde que llego a la aldea. Los exámenes comenzarían en 5 días y desde que se había formado el equipo 18 bajo el mando de Kushina no habían misiones por los supuestos exámenes y lo único que había para hacer era entrenar y entrenar pero como él ya había dicho: la pelirroja mayor no le podía enseñar nada que a él le sirva además de que siempre entrenaba hasta desfallecer por esa misma razón se tomo unas pequeñas vacaciones para investigar la aldea mediante clones con henges y una que otra invocación y descubrió muchas cosas interesantes que giraban en torno a un solo punto o bueno tres, los consejeros del Hokage de los cuales ese tal Danzo era el más peligroso, no sabía porque pero ese viejo le era muy sospechoso con esos vendajes, algo debía esconder pero la pregunta era ¿Qué?, no le dio más vueltas al asunto y siguió caminando para despejar su mente, después de todo eran sus vacaciones.
De pronto escucho un ruido que lo puso alerta, no sentía ninguna firma de chakra y los animales lo veían como si fuese un bocadillo pero no se le acercaban, escucho nuevamente el mismo sonido y por más que buscaba y miraba por todos lados no lo encontraba, volvió a escuchar el ruido y una gota de sudor bajo por su frente al darse cuenta de que era su estomago -Mierda, tengo hambre- menciono agachando la cabeza y sobándose el estomago continuando su marcha pero dando media vuelta para poder salir.
-Oye gaki ¿no quieres un dango?- pregunto una voz femenina deteniéndolo en seco, tan absorto estuvo en su hambruna que no sintió cuando esa mujer había llegado, girando su cabeza a la derecha vio sentada sobre una enorme raíz a una mujer de cabello morado atado en una coleta parecida a una piña, varios mechones caían por su frente en donde podía verse su banda con la insignia de Konoha, grandes ojos marrones, vestía una gabardina café abierta dejando ver un traje de malla desde su cuello hasta los muslos, ajustado y contorneando su esbelta figura de anchas caderas, estomago plano y grandes pechos copa d, una minifalda naranja oscuro y espinilleras.
-¿Y tú eres?- pregunto el rubio bastante interesado.
-Este lugar es como mi hogar asique déjame preguntarte ¿qué hace un bebito llorón en mi casa?- contra pregunto la pelimorada con el ceño fruncido.
-Solamente estaba paseando y encontré este hermoso lugar, sin duda tu casa es muy acogedora- menciono el oji-azul mirando directamente los pechos de la mujer donde podía vislumbrar sus pezones rosados.
-Oye pequeño pervertido mis ojos están aquí arriba- dijo la oji-marrón saltando de la raíz y cayendo frente al rubio que por alguna razón le parecía conocido de algún lugar pero no podía recordar de donde.
-Perdóneme mi hermosa dama pero es inevitable tan apetitosa y hermosa vista si usted misma es quien expone esas bellezas- comento el rubio con media sonrisa haciendo sonreír a la pelimorada.
-Oh el pequeño pervertido se enamoro de mis pechos, que ternurita, pero debes saber que con solo palabras no me tendrás en tu cama además de que yo prefiero a los hombres no a un simple mocoso- menciono altanera y poniendo sus manos en los bolsillos de su gabardina.
-Pues este mocoso podría hacerte muchas cosas preciosa-
-¿Acaso se acabo el mocoso caballero y salió a la luz el mocoso pervertido de hace rato?-
-No te confundas, puedo ser muchas cosas- dijo el rubio misteriosamente, al notar algo en la mujer formo media sonrisa y dio media vuelta comenzado a caminar por donde había llegado hasta ese punto.
-Oye espera, me coqueteas y no preguntas mi nombre- interrogo muy indignada con el ceño fruncido, aunque no quisiera admitirlo ese chico le empezó a interesar, vio como el rubio se detuvo y la miro de reojo.
-Esperaba que mi hermosa dama me diga primero el suyo- dijo con una sonrisa.
-Soy Anko-chan- menciono con una gran sonrisa viendo como el rubio asentía y continuaba su camino, estaba por preguntarle su nombre cuando escucho al oji-azul hablar.
-Soy Naruto, estoy seguro que nos volveremos a ver mi linda Anko-chan- fue lo que dijo el rubio perdiéndose en la negrura del bosque.
-Esperare ansiosa gaki- menciono Anko relamiéndose los labios y desapareciendo del lugar en una explosión de humo.
Amanecía en la aldea de la hoja, los shinobis comenzaban con sus encomiendas, los aldeanos despertaban de sus letargos o ya circulaban por las calles, los negocios abrían, el Hokage volvía a lidiar con torres de papeleo, Jiraiya salía del hospital en una silla de ruedas con ambas piernas enyesadas al igual que su brazo derecho y la marca de una mano en su mejilla izquierda siendo empujado por la misma enfermera a la cual le toco el trasero la cual tenía una seria mirada, sin miramientos o remordimientos empujo al invalido Jiraiya por una empinada calle que convenientemente estaba frente al hospital y el sannin comenzaba la graciosa carrera con ríos de lagrimas en sus ojos y gritando a todo pulmón, los pocos aldeanos que transitaban por ese lugar vieron el blanco bólido estrellarse contra una pared y sin querer inmiscuir en asuntos ajenos continuaron con sus tareas mientras en el suelo el albo suplicaba por ayuda en susurros.
En una mansión de uno de los clanes de Konoha un rubio abría perezosamente sus ojos y se levantaba de su cama notando que cierta pelirroja no estaba junto a él, colocándose sus botas y su chaqueta salió de la habitación pasando por el baño y yendo directamente a las escaleras, llego hasta la sala y camino hacía el comedor encontrando extrañado a toda su "familia" incluyendo a Menma y claro Karin, pero lo que más lo extraño fue ver a una hermosa pelimorada de ojos almendra, labios rojos, tez blanca, un tatuaje en su brazo derecho enfundada en un traje ANBU.
-Buen día Naruto, ven siéntate que ya te sirvo tu desayuno- menciono la pelirroja mayor parándose y yendo efectivamente a preparar el desayuno del rubio, tenía unas ganas enormes de llamarlo hijo pero no quería que el poco trato que tenia con él se esfuminara.
Naruto simplemente tomo asiento al lado de la pelimorada quien dirigió su vista hacia él mirándolo profundamente y con seriedad.
-…Imagino que no solo me miras por ser lindo- menciono el rubio atrayendo la atención de todos.
-Jamás creí que el hijo de sensei volvería, pero ella jamás perdió la esperanza- pronuncio la oji-marrón con una voz aterciopelada y seria.
-Asique eres alumna de Kushina-
-Hai, tu madre me entreno por mucho tiempo, yo soy una de sus primeras alumnas-
-Ya veo- fue lo último que menciono el rubio al tener su desayuno frente suyo, estaba por comenzar a comer pero sentía una insistente mirada sobre él, levanto la vista y se encontró con la enojada mirada de Karin quien movió los labios y entendiendo claramente el mensaje dijo -Itadakimasu- y comenzó a comer un poco pálido.
Yugao formo una diminuta sonrisa al leer los labios de la pelirroja, claramente leyó: "Da las gracias o te rompo todos los huesos del cuerpo", había encontrado uno de los puntos influyentes en el rubio y ciertamente le divertía que esa joven con un futuro talentoso sea alguien a quien el rubio no le podía negar nada.
Luego de terminar de desayunar en "familia" como Kushina le decía al ser Yugao alguien muy apegada a ellos, Menma se fue a encontrar con el equipo 7 para entrenar, la pelimorada a realizar sus deberes como ANBU y el resto quien conformaba el equipo 18 fue a entrenar a excepción claro del rubio quien por más que su hermana le rogo no acepto con la excusa de que estaba descansando y que luego irían por un helado lo cual emociono a la rubia ya que la última vez que fueron a comer un helado fue en una salida con su querida obaa-chan e Itachi, al irse las féminas el rubio uso un henge transformándose en un chico de cabello negro, ojos verdes y sin sus marcas en las mejillas, salió de la mansión y comenzó a caminar por las calles de la aldea buscando una tienda de ropa para cambiar su atuendo para los exámenes.
En una base subterránea llena de laberintos y ANBU's con mascaras lisas y con el kanji "Ne" en la frente se encontraba un hombre de cabello negro con una cicatriz en forma de X en su barbilla, su ojo derecho y frente estaban cubiertas por vendas al igual que su brazo derecho el cual reposaba dentro de su túnica marrón y en su mano izquierda empuñaba un bastón, se encontraba sentado en un sillón de su salón privado decorado como si fuese el de un feudal, se notaba que esperaba algo o más bien a alguien, de pronto del suelo comenzó a emerger una figura como si fuese un fantasma y se quedo estática viendo detenidamente al hombre frente suyo.
-Me preguntaba cuando aparecerías… Orochimaru- comento el hombre del bastón.
-Kukuku mi querido Danzo sabes perfectamente que necesito de tu ayuda para los exámenes, en cualquier momento necesitaba hablar contigo- comento el hebi-sannin.
-Lo sé y puedo asegurarte de que serán unos exámenes interesantes- menciono con una pequeña sonrisa maliciosa.
-Me intrigo mucho tu mensaje, que es eso tan importante que me tienes que decir- interrogo el pelinegro con interés.
-Recuerdas que hace poco más de 6 años uno de los hijos de Kushina desapareció misteriosamente de la aldea-
-Claro, la noticia se esparció como pólvora- señalo el invocador de serpientes bastante intrigado en el tema.
-Al parecer el niño demonio volvió a la aldea- revelo Danzo haciendo que los ojos del azabache se abran un poco de la sorpresa.
-Kukuku con que el contenedor de la conciencia del Kyuubi regreso, eso es bastante interesante- murmuro el sannin con una sonrisa maliciosa -Danzo diles a tus ANBU's que lo vigilen y recolecten toda la información que puedan, quiero saber sus habilidades, limites, debilidades, quienes son sus confidentes, con quien tiene más confianza, en qué puntos atacar, todo lo referente a Naruto-kun lo quiero saber- ordeno el sannin dispuesto a desaparecer del lugar siendo detenido por la voz de la vieja águila de guerra.
-Tú no me ordenas Orochimaru y podría saber ¿por qué tanto interés en el chico Uzumaki?- interrogo bastante interesado.
-Mi querido Danzo, harás lo que yo te ordeno porque sin mí no podrías siquiera aspirar a ser Hokage ya que cuando mate a sensei tú podrás hacer lo que quieras con la aldea solo debes jugar bien tus cartas- comenzó a decir el azabache para empezar a prácticamente hundirse en el suelo -y mi interés en Naruto-kun es personal además de que esa noche fue la masacre Uchiha por Itachi-kun y la desaparición de los sannin, solo piénsalo, esa noche nada fue casualidad- termino de decidir al momento de desaparecer por completo del salón privado del hombre vendado.
-"Quieres decir que los sannin aprovecharon esa noche de caos para escapar con el demonio, ¿pero con qué objetivo?, ¿protegerlo? o ¿entrenarlo?"- eran los pensamientos de Danzo Shimura quien solamente tenía una duda en su mente. Orochimaru quería al niño demonio pero ¿para qué? era la gran interrogante que dominaba su curiosidad -¡ANBU!- exclamo al momento en que un ANBU con mascara lisa aparecía frente a él arrodillado.
-¿Qué desea Danzo-sama?- pregunto servicial y sin ningún rastro de emoción.
-Quiero que tomes un grupo de hombres y mantengan vigilancia constante sobre el niño demonio, quiero saber todo sobre él, habilidades, debilidades, amigos, mascotas, que marca de cereal come, a qué hora va a dormir, si se cepilla los dientes, incluso si se lava las manos cuando va al baño, quiero saber absolutamente todo sobre él, ¿entendido?- pregunto seriamente el pelinegro.
-Hai Danzo-sama, partiré inmediatamente con un grupo de 5 hombres- dijo el ANBU al momento de desaparecer del lugar en una bola de humo y dejar solo al Shimura con una sonrisa maliciosa en su rostro.
Naruto caminaba tranquilamente por una de las calles de la aldea con una bolsa en su mano y aun utilizando su henge, sabía que aun nadie lo reconocía pero todavía no quería arriesgarse, eso y el hecho de que podía comprar a buen precio, había comprado la ropa que usaría para los exámenes y ahora caminaba tranquilamente cuando sintió que algo lo seguía, freno su andar y suspiro mirando detrás suyo una roca cuadrada con ojos sacándole una gran gota de sudor en su nuca.
-Konohamaru ese es peor que el de ayer- señalo el azabache con mirada aburrida al momento en que la roca explotaba en una nube de humo.
-Cof cof te dije que era mucha pólvora- se escucho proveniente de la bola de humo y al disiparse revelo a tres niños con sonrisas en sus rostros.
-Yo soy Udon y me gustan los números- comento un niño de cabello marrón, con lentes y un moco cayendo de su nariz.
-Yo soy la kunoichi más hermosa de la aldea y me llamo Moegi- hablo una niña de cabello naranja atado en dos grandes coletas apuntando al cielo con un sonrojo permanente.
-Y yo soy Konohamaru futuro Hokage- señalo un niño castaño con una larga bufanda azul en su cuello.
-¡Y juntos somos el equipo Konohamaru!- gritó el trió al unísono.
-Y a mí no me importa- dijo Naruto siguiendo caminando mientras los tres niños corrían hacía él.
-Por favor jefe enséñenos alguna técnica cool o mejor vayamos a jugar- comento Konohamaru.
-No- dijo Naruto seriamente caminando con el trío tras él. Y pensar que se volvieron sus fans cuando lo vieron golpear a un chuunin que trato de propasarse con Naruko, en ese momento un chuunin de cabello gris y de unos 16 años estornudaba fuertemente en su habitación del hospital con brazos y piernas rotos, los ojos morados e hinchados, el labio partido, la nariz rota y con dificultades para respirar debido a algunas costillas rotas, si, el rubio estaba seguro que ni siquiera volvería a ver a su hermana ni aunque la tuviese frente a él.
-Por favor jefe juegue con nosotros- rogo Moegi aplicando la temible técnica de los ojos de cachorrito.
-Tsk, no se rinden nunca verdad- señalo con pesadez.
-Claro que no, el futuro Hokage jamás se rinde- alardeo el Sarutobi.
-Jajaja no puedo creer que hayas podido pelear contra Kakashi-sensei golpeándolo hasta enviarlo al hospital con ayuda de tu mascota y no puedas contra tres simples niños jajajajaja- escucho Naruto y al desviar su mirada descubrió a Sakura burlándose de él.
-¿Cómo me reconociste?- pregunto el Uzumaki un poco irritado.
-Una vez te vi utilizando este henge cuando salías de tu casa- señalo la rosada mientras los tres niños prestaban atención a la charla.
-Oye jefe ¿usas un henge?- pregunto Konohamaru.
-Sí y no preguntes por qué- señalo seriamente.
-¿Eso quiere decir que el jefe es aun más lindo?- se pregunto Moegi atrayendo la atención de todos sonrojándola enormemente.
-Jajajaja hasta tienes una fan, no-no sabía que eras lolicon jajajajaja- comento la oji-jade muerta de risa.
-Jefe por qué tu novia se burla de ti- dijo Udon de forma inocente acallando las risas de Sakura.
-¡Él no es mi novio!- chillo la rosada creando una mueca de disgusto en Naruto.
-Valla jefe no creí que te gustaban las planas, yo pensé que te gustaban las chicas con pechonalidad como a mí pero con la rosita y Moegi no creo que…-
-Konohamaru- le corto Naruto de forma aburrida.
-¿Sí?- pregunto inocentemente.
-Corre- señalo confundiendo al castaño quien al ver a ambas féminas sintió pavor y sin siquiera pestañar había comenzado a correr a todo lo que sus piernas daban mientras las féminas iban a por su cabeza.
-¡JEFEEEEEE AYUDAMEEEEeeeeee!- fue lo último que escucho el Uzumaki antes de volver a caminar con dirección a donde el castaño había ido, quería saber si seguía vivo o no, al doblar la esquina con Udon siguiéndole descubrió al castaño siendo sujetado por un sujeto cubierto de ropas negras con pintura en el rostro y lo que parecía un cuerpo vendado en su espalda y una rubia de cuatro coletas con un gran abanico detrás de ella mirándolo con una expresión enojada, Naruto solo suspiro.
-Ten Udon cuídamelo un momento- dijo dándole al pequeño castaño la bolsa que había cargado todo el tiempo.
-Kankuro ya suéltalo- exigió la rubia mirando desaprobatoriamente a su hermano.
-No, me golpeo y me dolió, le devolveré el favor- comento el castaño con una sonrisa maliciosa mirando al aterrado chico.
-¡Ya suéltalo, solo fue un accidente!- dijo Sakura con Moegi detrás de ella.
-¡Tú no te metas!- gritó.
-Ya basta Kankuro, se va a enojar- señalo Temari con una pizca de miedo en su voz.
-¡Cállate, no me importa!- volvió a gritar cerrando su mano en un puño y tomando impulso para golpear en el rostro al aterrado Konohamaru, soltó el golpe y lo único que golpeo fue el aire desconcertándolo y de la nada fue enviado contra la pared que estaba a su izquierda atontándolo por un momento, se sujeto la cabeza del lado derecho sintiendo un dolor punzante y al levantar la vista con el ceño fruncido vio a un pelinegro de chaqueta blanca y una Tanto en su espalda mirándolo seriamente, enojado se levanto rápidamente tratando de conectar un puñetazo en el chico que lo esquivo con una expresión de aburrimiento enfureciendo aun mas al de ropas negras quien lanzo un derechazo el cual Naruto esquivo girando la mitad de su cuerpo a la izquierda y aprovechando ese impulso coloco sus manos en la espalda del oji-negro ejerciéndole presión hacia abajo y levantando su pierna derecha con fuerza enterrando su rodilla en el estomago del castaño logrando que escupa saliva y caiga al suelo sujetándose el estómago.
-Alguien que trata mal a niños y mujeres merece ser castigado- comento el Uzumaki mirando al de ropas oscuras aun en el suelo -tsk, patético- murmuro mirando a su derecha directamente a un árbol -por qué no bajas de una vez- dijo atrayendo la atención de todos viendo como un pelinegro saltaba de una rama cayendo a un lado del oji-verde.
-Pensé que tendría que rescatarte dobe- señalo el recientemente aparecido Sasuke Uchiha.
-En tus sueños teme- comento el Uzumaki -que raro que tu perrito faldero no esté detrás tuyo- haciendo referencia a Menma.
-Hazte un favor y quítate ese ridículo henge- dijo el Uchiha con una sonrisa viendo como el Uzumaki volvía a tener su cabello rubio, ojos azules con la pupila rasgada y sus marcas en las mejillas atrayendo la atención de la rubia de coletas y sonrojando aun más a Moegi quien lo miraban con estrellitas en los ojos.
-Como ordene mi hime- enojando al Uchiha -pero antes le hable al pelirrojo sobre tu cabeza no a ti teme- menciono el rubio desconcertando a todos y al mirar hacia el árbol donde antes estaba el Uchiha descubrieron que efectivamente sobre donde antes estaba se encontraba un pelirrojo con una enorme calabaza en su espalda y un tatuaje con el kanji "amor" tatuado en su frente, el pelirrojo desapareció en un shunshin de arena apareciendo junto a la rubia de coletas.
-Kankuro levántate y no digas nada o te mato- menciono fríamente y con una enorme seriedad haciendo que el mencionado se levante a duras penas y se coloque al lado de la rubia mirando con el rostro descompuesto por la ira al rubio -nos vamos- susurro dándose media vuelta y comenzando a caminar.
-Esperen, ustedes son ninjas de Suna ¿Qué hacen aquí?- pregunto demandante la Haruno.
-Estamos aquí por los exámenes chuunin- menciono la rubia de coletas a punto de darse vuelta pero Naruto la detuvo al hablar.
-Oye preciosa cómo te llamas- quiso saber el rubio.
-Sabaku no Temari- contesto la rubia con una gran sonrisa.
-Un placer- dijo el rubio notando como el trío de Suna iba a continuar su marcha pero lo siguiente que dijo el oji-azul los detuvo y sorprendió -y tu Ichibi ¿cómo te llamas?- pregunto congelando a los hermanos en su sitio quienes se voltearon a verlo con sorpresa y uno de ellos con curiosidad.
Continuara…
