Yyyyyy si ¡estoy vivo jaja! No estaba muerto, andaba de parranda hey… coff coff dejando eso de lado lamento la tardanza en actualizar, no crean que dejare de actualizar, apenas eh comenzado jeje, tal vez me tarde por algún bloqueo pero cuando vuelva lo hare con todo, bueno solo les deseo un buen año y que disfruten del capítulo, saludos.

CCSakuraforever: bueno me alegra que te gustara y Kurama lo ayudara un poco con el sello, no te dejo más con la intriga así que disfruta del cap, saludos!

wolf1990: agradezco tu review y claro que lo seguiré, no pienso dejarlo en la nada.

Nekomata-sempai: jeje gracias, cuando se sepa lo que hizo Minato tal vez varios se sorprendan y no, no está vivo. Ohhh créeme que Menma se enojara mucho, espero que disfrutes este cap, saludo.

imperial-san: es verdad a veces estar muerto es una bendición o sino Minato hubiera sufrido mucho con la furia pelirroja jaja; bueno que decir, no es la única sorpresa que tengo planeada, disfruta el cap, un saludo bro.

Santiagofv: me alegra que te guste y deja de esperar que aquí está la conti.

Disclaimer: Naruto no me pertenece es pura y exclusivamente de Masashi Kishimoto.

-Interesante- persona hablando

-"Interesante"- persona pensando

-Patético- demonio o invocación hablando

-"Patético"- demonio o invocación pensando


Capitulo 9: Attacking The Enemy

Karin respiraba agitada luego de cuatro arduas horas en las que atendió al trío masculino que en este momento descansaban en el caso de Menma bastante tranquilo pero en cuanto a Naruto y Sasuke de vez en cuando podían vérseles expresiones de dolor, Menma en si no fue un problema ya que solo tenía heridas leves que fueron atendidas gracias a su factor de curación y el resto era cansancio pero el problema era la supresión y distorsión de chakra originado en su estomago más precisamente en el sello de contención del chakra de Kyuubi y eso ella no podía revertirlo, no era tan buena en el Fuuinjutsu como Naruto solo sabia algunas cosas básicas y un poco sobre el sello del Shiki Fuuin por si el rubio se descontrolaba pero nada más; con respecto a Sasuke este había sufrido una grave baja de chakra por lo que necesitaba reposo y en tanto Naruto era el más grave, su red de chakra era un caos pero por suerte pudo controlarla y lograr que el chakra fluya regularmente, su cuerpo presentaba cansancio debido al sobreesfuerzo pero lo que tenía a Karin muy asustada era el asqueroso chakra que invadía tanto al pelinegro como al rubio, en Sasuke encontró un sello de tres tomoes en su hombro izquierdo y en Naruto un sello con lo que parecían tres garras siendo algo parecido al del pelinegro también en su hombro izquierdo, esas horas fueron cansadoras, su chakra había disminuido peligrosamente y necesitaba descansar para recuperarse, poniéndose de pie salió de la corteza del árbol el cual utilizan como refugio encontrando en el claro a Naruko y Sakura vigilando el área, la rubia al verla rápidamente se dirigió hacia ella.

-¿Karin-onee como esta Naru-nii?- pregunto preocupada la oji-azul.

-Él está bien Naruko solo necesita descanso- contesto con una media sonrisa aunque estaba muy preocupada por ese raro sello.

-Que alegría ¿y Menma-onii-san?-

La pelirroja noto el cambio en el sufijo pero no dijo nada, tenía muchas cosas en la cabeza con lo referente a lo que hablo con las féminas de Kumo y ciertamente no quería otro dolor de cabeza -De los tres él es el que más rápido se recupera- informo recibiendo un asentimiento de la rubia.

-¿Y Sasuke-kun como esta? ¿Está bien? ¿Pudiste ayudarlo?- la desesperación en la rosada era palpable, sin duda era una fan perdida en el camino ninja.

-Se encuentra bien, no tanto como Menma pero se recupera-

-Gracias a Kami-sama- sujetándose el pecho con ambas manos la oji-jade suspiro tranquila.

-¿Kami-sama? Deberías agradecerle a Karin-onee, sin ella ninguno podría recuperarse de buena manera- regaño la rubia con el ceño fruncido, ellas no formaban parte del equipo de la rosada pero aun así ayudaron al equipo 7 aunque en esos exámenes fuesen enemigos, bueno la pelirroja fue quien había realizado todo el trabajo pero aun así los habían ayudado y la Haruno ni las gracias le daba.

-No importa Naruko, lo importante es que ellos se estén recuperando aunque Naruto-kun sea el más grave y su recuperación va lenta pero se recupera- dijo la oji-roja calmando a la rubia y haciéndola asentir -escucha mi chakra disminuyo mucho y necesito descansar, ve a buscar agua y tu Sakura vigila que nadie trate de atacarnos ¿bien?- ambas asintieron y Naruko desapareció en un shunshin, ella confiaba en su prima y sabia que defendería a sus hermanos; Sakura no muy convencida siguió a la pelirroja hasta el interior de la corteza del árbol tomando asiento cerca de la entrada del mismo y viendo como la oji-roja caminaba hasta el rubio y sin dudarlo se recostó en su pecho y rodeo su cintura con el brazo izquierdo, ahora que lo notaba la Uzumaki solo tenía puesta una camiseta blanca de delgados tirantes y le llamo la atención que sus brazos desde las muñecas hasta los hombros estuvieran cubiertos de vendas, al observar mejor vio que la chaqueta roja de ella estaba ubicada bajo la cabeza del rubio para la comodidad de este.

Inconscientemente formo una sonrisa al ver lo rápido que la pelirroja se durmió, ella quería al rubio y no temía demostrarlo al ser sus sentimientos correspondidos, claro sabia que el rubio siempre estaba al pendiente de ella y obviamente la quería mucho pero no sabía hasta que punto había llegado su relación, ellos se apoyaban mutuamente y se querían pero nadie sabía si eran algo más que parientes lejanos, Naruko le dijo a Ino que la pelirroja era como una prima lejana de ellos y que tanto ella como su hermano sentían cosas el uno por la otra y claro al saberlo Ino también lo supo ella y ahora que recordaba a la rubia Yamanaka pudo notar que su actitud había cambiado, ya no mencionaba tanto a Sasuke y tampoco usaba el 'kun' y eso le extrañaba de sobremanera aunque si la rubia se quitaba del medio ella podría tener a su Sasuke-kun sin tener que pelear con alguien más, no había duda alguna en que a la Haruno no le importaba nada más que el pelinegro.

Era como estar suspendido en el aire solo que no percibía dicha sensación, ¿flotar? No, ni siquiera estaba seguro ¿hundirse? Era una posibilidad por como sentía su cuerpo y en la posición en la que estaba, nada tenía sentido, de lo que estaba seguro era que estaba en un plano existencial en el que él era lo único existente en esa vasta oscuridad, sus sentidos eran nulos, ninguna luz, ningún ruido, nada a lo que aferrarse, donde se encontraba no lo sabía y no le importaba, ¿miedo? Nulo, ¿desesperación? No conocía esa palabra, cualquier persona se hubiera desesperado o vuelto loca al no tener percepción del tiempo y al estar sumergido en el miedo más primitivo del ser humano… la oscuridad, la oscuridad era lo único que lo rodeaba y por más que busco y busco no encontró nada más que eso ¿cuánto había pasado? Horas, días, semanas, en realidad no lo sabía y eso era lo que verdaderamente le preocupaba, el tiempo, al recordar la pelea con Orochimaru para tratar de salvar a Sasuke supo que fue una pérdida de tiempo al no ser capaz de estar al mismo nivel del sannin y si lo hubiese estado de seguro que la serpiente hubiese encontrado alguna forma de ganarle como lo había hecho, por mas entrenamiento que haya recibido de dos sannin y un ANBU no fue suficiente para enfrentarse a esa serpiente, debía entrenar arduamente y lo que debía mejorar era ese ataque de espada letal que había usado ya que no estaba completo, no podía controlarlo bien y al tratar de realizar la mayor cantidad de cortes posibles para el mayor daño en el enemigo su chakra se consumía rápidamente al forzarlo y ciertamente el haberle cortado el brazo a Orochimaru fue pura suerte porque había tratado de cortarle la cabeza y fallo miserablemente; su nueva meta: mejorar la técnica de la espada letal y entrenar hasta volverse polvo pero lo esencial en ese momento era tratar de salir de ese espacio completamente negro. Todo sitio tiene una escapatoria y esta no iba a ser la excepción, ahora lo esencial era encontrar una salida pero simplemente no podía, no podía siquiera mover la cabeza, estaba agotado y le costaba mantenerse despierto, no sabía que era pero hacia ya un buen rato que sentía como sus fuerzas disminuían cada vez más a medida que la oscuridad se hacía mas y mas densa.

- … Mocoso…-

Ese débil susurro rompió la 'tranquilidad' del lugar y le sorprendió, conocería esa gutural voz en donde fuera, no estaba solo y recién lo recordaba, de una forma extraña Kyuubi siempre estuvo y estaría con él no importa cómo y escucharlo en ese momento, en ese lugar, le daba algo de fuerzas y esperanzas, si podía escucharlo eso quería decir que él podía hablarle y también podía encontrar una forma de salir de ese lugar pero ¿Cómo?

- … Mocoso-

Esta vez fue un poco más fuerte y claro pero aun así era bastante débil, quería responderle, quería moverse pero simplemente no podía, sus fuerzas mermaban pero el escuchar a Kyuubi le daba cierta seguridad y esperanza, no estaba solo y nunca lo estaría, ese gigantesco zorro lo acompañaría en las malas y en las buenas aunque sea a la fuerza y tener a un compañero así en cierta forma le agradaba.

-Mocoso si me escuchas y sé que es así, no por nada eres un tonto que nunca se rinde- eso le causo algo de gracia, lo escuchaba débil pero podía escucharlo bastante bien -nunca te rendiste y en esta ocasión no lo harás o te meteré una bijuudama por el culo ¿escuchaste? Bien, préstame atención, esa serpiente te coloco una especie de sello que no tengo la más mínima idea de lo que sea pero está afectando tu chakra, ahora te encuentras en tu sub-consciente así que pase lo que te este pasando pelea y levántate las veces que sean porque si no lo haces yo mismo te arrancare la cabeza y me da igual si me muero o no, total yo volveré a resucitar- un tono arrogante y con rabia salió de esa voz gutural pero lo conocía de hace años y sabia que le trataba de dar ánimos, lo único que debía hacer era salir de ese lugar, salir y pelear una vez más, pelear como siempre, pelear como todos los días, pelear y nunca rendirse como lo había hecho siempre.

Sería raro ver algo en ese lugar oscuro a menos que sea algo de luz pero había visto algo moverse, le parecía raro pero creía que algo se acercaba a él y al parecer se acercaba 'nadando' rápidamente; confundido agudizo un poco su vista gracias a su visión mejorada pudo distinguir algo entre blanco y negro, seguía mirando un poco confundido hasta que abrió sus ojos en sorpresa y un poco de terror por lo que veía, lo que se acercaba a él 'nadando' era nada más y nada menos que Orochimaru con una sonrisa perturbante plasmada en el rostro con una camiseta amarillo opaco mangas cortas, debajo una camiseta negra mangas largas y un gran cinturón grueso de color morado atado con un nudo en su espalda, pero lo que le dio terror fue que de una forma dantesca desde su cadera para abajo tenía una enorme y larga cola de serpiente color blanca. Trato de mover su cuerpo, de reaccionar pero no podía, quería tomar alguna de sus armas, de ponerse a la defensiva pero no podía, no había reacción de parte de su cuerpo y no sabía qué hacer más que mirar como Orochimaru cada vez estaba más cerca, con un rostro de resignación espero hasta que el pelinegro llego hasta él y simplemente colisiono contra él pero no lo movió un solo cm es mas prácticamente se hundió en su cuerpo desde la cabeza hasta la cola formándosele una mirada de shock.

La incredulidad era visible en sus profundos ojos azules y ciertamente tenía algo de miedo, ¿Por qué esa serpiente aparecía en su supuesto sub-consciente y se hundía en su cuerpo? No sabía que pasaba pero de pronto lo sintió, sus manos y piernas temblaban ligeramente, no podía mover su cuerpo pero podía sentirlo, un ardor se comenzó a generar en su pecho, sentía una punzada de dolor en su cabeza, su respiración se acelero al no poder sentir sus piernas y al dirigir su mirada hacia ellas se aterro al ver como estas estaban oscurecidas y como si fuese que la negrura que cubría sus piernas tuviera vida propia comenzaba a cubrir desde sus muslos hasta la cadera y siguiendo el trayecto por su vientre, al no empezar a sentir sus brazos dirigió con turbación su vista a estos notando como también la negrura comenzaba a recorrer sus antebrazos, con resignación absoluta dejo que su cuerpo siga oscureciéndose al entender que no podría luchar esta vez para poder librarse de lo que sea que le estaba sucediendo; la negrura ya había cubierto el pecho de Naruto y comenzaba a distribuirse por el cuello del rubio quien ya no sentía su cuerpo y tampoco empezaba a sentir partes de su rostro, la oscuridad recorría su rostro cubriendo la boca, frente, mejillas, nariz, el ojo derecho…

-Kukuku al fin mi nuevo cuerpo está a mi merced kukukukuku-

Esa voz, Naruto reconocería esa voz y esa asquerosa risa donde fuese pero no podía ubicarlo en ese plano existencial hasta que recordó… abriendo enormemente su ojo izquierdo el cual casi estaba sumergido en la oscuridad que cubría su cuerpo miro como podía hacia su cuerpo descubriendo que la negrura que lo cubría había desaparecido y en su lugar se había transformado ¡en el cuerpo del maldito de Orochimaru!

-No te preocupes Naruto-kun cuidare muy bien de tu cuerpo kukukuku-

Fue lo último que escucho al desaparecer su único ojo en la abismal oscuridad desconectándolo de ese lugar en donde estaba y perdiendo absolutamente la consciencia… con una inhalación profunda y sonora se irguió de golpe quedando sentando y mirando con turbación hacia todos lados respirando agitado.

-¡Mocoso cálmate!- gruño el enorme zorro viendo como su jinchuuriki parecía estar aterrado.

-Kurama… él… él se apoderaba de mi cuerpo- dijo Naruto calmando su respiración al entender que se encontraba en su sub-consciente y mirando al zorro de las nueves colas en la enorme jaula que lo mantenía preso.

-¿Él? Se mas especifico idiota-

-Orochimaru, él se apoderaba de mi cuerpo- levantándose del suelo se dirigió hacia la jaula y miro detenidamente los enormes ojos rojos del zorro -sentí miedo y por primera vez me desespere… miedo al darme cuenta que era un inútil por no poder pelear para salvar mi vida y desesperación al entender que no volvería a ver a las chicas, a mis amigos, a nadie-

-Eres estúpido, sentir miedo y desesperación es de débiles, mi jinchuuriki no debe ser débil, entrena, progresa, rómpete los huesos, sangra, cúrate, adáptate, vuélvete fuerte para que nadie pueda ganarte y demuestra que tus esfuerzos no son en vano o de lo contrario te comeré y usare tus patéticos huesos para limpiarme los dientes-

- … Por mas amenaza que sea me alientas a no rendirme nunca pulgoso- formando una sonrisa vio al zorro gruñir y mirarlo con enojo.

-Patético humano si no fuera por esta reja créeme que te pisaría-

-Lo creo Kurama… lo creo-

Se había formado un momento de silencio bastante cómodo entre ambos, Naruto se alegraba haber salido de ese extraño lugar y estar hablando con el Kyuubi, al zorro le daba igual si el rubio había despertado y estaba bien aunque en el fondo muy en el fondo se sentía un poco tranquilo de que estuviera bien luego de todo lo que paso.

-Con que este es tu sub-consciente Naruto-kun-

Ante esa voz el rubio abrió enorme sus ojos y dando rápidamente media vuelta pudo observar como de las penumbras del lugar emergía el tan afamado traidor Orochimaru generando sorpresa tanto en el rubio como en el Kyuubi.

-Maldita escoria como lograste llegar hasta aquí- gruño el enorme zorro con odio.

-Fácil mi querido Kyuubi- formando una petulante sonrisa observaba el lugar con detenimiento -digamos que estoy unido a Naruto-kun de una forma especial y única kukuku- sacando su larga lengua la paso por sus labios generando escalofríos en el oji-azul.

-¿Especial y única? Maldito fenómeno- susurro Naruto con aprehensión.

-Este lugar me gusta…- comento el sannin dando unos últimos vistazos al lugar para enfocar toda su atención en el enorme zorro de nueve colas -tú serás un 'enorme' problema Kyuubi pero luego de tomar el control completo de Naruto-kun estarás a mi completa merced, con tu poder, mi conocimiento y las habilidades de Naruto-kun seré temido e invencible kukukukukuku-

-Un momento pedófilo con complejo de serpiente- mirada seria del nombrado -¿Cómo que cuando tomes el control completo sobre mí? ¿Qué carajo quieres decir?- pregunto el rubio con el ceño fruncido.

-Digo que te voy a poseer Naruto-kun- contesto el pelinegro con una enorme sonrisa causando que el rubio se cubra con ambas manos su retaguardia y comience a temblar mientras su rostro se ponía azul.

-¡Maldita y pervertida serpiente ni creas que vas a abusar del cachorro, no en mi guardia!- rugió el Kyuubi chocando su cabeza contra los barrotes.

-¡No me refería a eso!- se defendió el sannin -lo que quiero decir es que Naruto-kun será mi nuevo cuerpo cuando me apodere de él-

-¿Y crees que te dejare tomar control de mi cuerpo?- pregunto el rubio con una fiera mirada recordando cuando estuvo en ese lugar en donde el sannin se apoderaba de su cuerpo -"Una vez, dos veces no volverá a suceder"-

-Sabes muy bien que no puedes contra mi Naruto-kun y que este el Kyuubi en este lugar no ayudara de mucho kukuku-

-Puede que no serpiente pederasta pero yo tengo la ventaja- menciono el Uzumaki con una enorme sonrisa depredadora.

-¿Qué quieres decir?- pregunto el sannin preparándose para lo que sea.

-Estas en mi mente por lo tanto ¡yo tengo el control aquí!- con esa exclamación unas cadenas de eslabones tan gruesos como el mango de una espada salieron de la nada a una velocidad pasmosa enroscándose a brazos, piernas, torso y cuello del sannin dejándolo sin escapatoria -bien viborita ahora vas a cantar como un pajarito- menciono el rubio con una afilada sonrisa.

-¿Y bien Danzo que era la cosa importante que tenias para mí?- pregunto Orochimaru de pie en la habitación privada del antiguo halcón de guerra.

-Lo que habías solicitado- dijo el castaño arrojando una carpeta sobre la mesa ratonera del lugar, el sannin tomo asiento en uno de los sillones y tomando la carpeta la abrió comenzando a leer el contenido y a medida que sus ojos viajaban de línea en línea se le iba formando una gran sonrisa -has hecho muy bien mi querido Danzo, tus esfuerzos serán recompensados kukuku- tras decir eso el invocador de serpientes se puso de pie y prácticamente se hundió en el suelo desapareciendo del lugar y dejando al hombre de edad avanzada solo en el lugar.

-ANBU- ante ese simple llamado un cazador con mascara lisa apareció arrodillado frente a él.

-Hai Danzo-sama- menciono servicial y sin emoción.

-Quiero que un grupo de ocho hombres vigile la mansión Uzumaki, cada uno para sus inquilinos pero mayor vigilancia en el chico zorro, infórmame tu mismo sobre los pasos que da ese mocoso, a quien le habla, con quien hace tratos o amistad, no le quites el ojo de encima-

-Hai, de inmediato Danzo-sama- con eso desapareció del lugar para cumplir con la orden de su líder.

-Yo seré Hokage y tú serás mi mascota Naruto- susurro el hombre formando una diminuta e imperceptible sonrisa en su arrugado rostro -"Oh Sarutobi que gran error cometiste al ocultarle al consejo el regreso del niño zorro, solo espera a que lo sepan, tarde o temprano será"- fue su último pensamiento.

-Con que ahí está el Uchiha- menciono un hombre muy encorvado con su espalda llena de paja, con una camiseta color morado opaco casi gris de mangas tan largas que cubrían sus manos, una bufanda estampada, el protector con el símbolo del sonido en la frente y el rostro cubierto de vendas dejando solo su ojo izquierdo visible.

-¿Qué dices, las matamos y luego al Uchiha?- pregunto su compañero de cabello negro puntiagudo, vistiendo un pantalón gris con estampado de camuflaje negro al igual que su bufanda, una camiseta de mangas cortas que le llegaban hasta los codos de color amarillo opaco con dos líneas que corren hacia abajo con el kanji 'muerte', una banda alrededor de su estómago, sandalias ninja negras y un protector frontal para la cabeza de Otogakure.

-No seas tarado, primero debemos observar y evaluar- contesto el sujeto encorvado.

-Pero yo quiero matar a esas mocosas para terminar esto de una vez- dijo el pelinegro.

-Ya cállate Zaku y no seas impaciente, solo espera un poco- regaño la única fémina del grupo de largo cabello lacio color negro llegando hasta sus pantorrillas atado con un moño violeta en el final, grandes ojos negros, su protector en la frente, usando una bufanda y un pantalón de camuflaje blanco con negro, un chaleco verde claro, sandalias ninjas negras y muñequeras negras.

-Kin tiene razón Zaku, solo espera un poco y luego podrás hacer lo que quieras- ordeno el sujeto de rostro vendado -ahora vamos a ver de que son capaces esas mocosas-

-Tú crees que te diré lo que quieras solo porque me tienes amarrado y me preguntas kukuku- se burlo el sannin encadenado en el sub-consciente de Naruto, por más que trataba no podía utilizar chakra para librarse de esas cadenas y simplemente no entendía el por qué.

-Se que no lo harás por eso voy a probar algo nuevo jeje- dijo el oji-azul acercándose al encadenado invocador de serpientes y trazando sellos lentamente, sellos que el sannin no reconocía y le llamaban fuertemente la atención -Eikyo o Tsutaeru Shiru (Sello de la Influencia Reveladora)- deteniéndose frente al pelinegro toco su pecho con los dedos índice y medio de la mano derecha de los cuales se origino un sello de diez centímetros de diámetro, sello el cual desapareció.

-¿Eso es todo? Kukuku- se reía el pelinegro al no sentir nada y pensar que solo era un juego.

-Ohhhh claro que eso no es todo… ahora dime, ¿qué es lo que me pusiste a mí y a Sasuke cuando nos mordiste?- pregunto Naruto colocando sus manos detrás de la espalda y mirando al sannin seriamente.

-Les coloque el Ten no Juin (Sello Maldito del Cielo)- dijo Orochimaru para luego abrir enorme sus ojos al decir eso, lo había dicho voluntariamente y sin oponer resistencia -¿pero qué?- murmuro.

-¿Sorprendido? El jutsu que utilice en ti es un Juinjutsu que cree hace un tiempo pero nunca tuve la oportunidad de utilizarlo verdaderamente hasta ahora- Naruto formo una sonrisa al recordar cuando lo utilizo en Jiraiya y éste para probar si funcionaba o no le dijo que le pregunte cualquier cosa y el oji-azul al hacerlo se entero que el albo había visto desnuda a Shizune, cabe destacar que el liberar tres colas del Kyuubi ayudo a que el gama-sennin pasara un mes entero en el hospital, sip sin duda buenos recuerdos, aun le debía ese favor de no decirle nada a Tsunade, algún día se lo cobraría -veras viborita, al aplicar mi chakra en el sello que te coloque puedo preguntarte lo que quiera y hablaras como por arte de magia, es un sello de interrogación, bien sigamos, háblame sobre el Ten no Juin, quiero saber absolutamente todo-

-Es uno de los sellos malditos más fuertes que cree, su contra parte es el Chi no Juin (Sello Maldito de la Tierra), tú, Sasuke-kun y Anko-chan son los únicos usuarios del Ten no Juin, lo coloque primero en Anko-chan cuando era mi estudiante y pude comprobar que aquellos que reciben la marca sólo tienen una pequeña probabilidad de soportar el poder del sello, al igual que todos los sellos malditos, el usuario recibe un aumento de los niveles de chakra y mejoran sus capacidades físicas al activarse el sello, estos sellos malditos los derive de unos sellos que encontré en unos pergaminos de Uzu, no los pude descifrar completamente por eso use mi propia versión; en los sellos que coloco también transfiero una pequeña porción de mi alma para poder revivir en algún caso en que muera además de que el sello sirve para que el usuario sea atraído hacia mí y de esa forma pueda tener mayor control sobre él- relato Orochimaru frunciendo el ceño al revelarle todo eso al rubio.

-Ya veo, un derivado de un sello Uzumaki, es un Ninjutsu, Kinjutsu y Juinjutsu, brinda más poder y nos puedes controlar además de que al poner una parte de tu alma pudiste entrar en mi mente; retirándote del medio podría tener acceso al sello a mi antojo e incluso mejorarlo jejeje-

-¿Mejorarlo? ¿Acaso crees que no lo intente?- pregunto Orochimaru con burla.

-Pero tú nunca tuviste a un Uzumaki amante del Fuuinjutsu- señalo Naruto lo obvio haciendo que el pelinegro se sorprenda -¿si un tarado como tu pudo crear un sello así derivándolo de uno Uzumaki que crees que un verdadero Uzumaki pueda llegar a hacer con tu sello?- ante esa pregunta retorica el sannin abrió enorme sus ojos en sorpresa, el rubio tenía razón no por nada los Uzumakis llevaban el Fuuinjutsu en la sangre, habían sido reconocidos y temidos por eso también.

-Valla cachorro ese jutsu es muy efectivo, dime que ya lo puedo matar-

-Aun no Kyuubi, primero quiero preguntarle un par de cosas más luego podrás comértelo- ante eso el pelinegro tembló un poco, ser comido por un bijuu en verdad que dolería si iba a suceder -cuéntame sobre la invasión a Konoha porque estoy seguro que estas organizando todo-

-Me alié con Suna y planeo junto al Kazekage la invasión que llevaremos a cabo en el momento que me parezca más oportuno durante los exámenes chuunin, como Konoha es muy fuerte no solo atacara Suna sino que Otogakure también lo hará-

-¿Qué tiene que ver esa nueva aldea en todo esto?- pregunto el rubio intrigado, esa aldea había dado a conocerse hacia pocos meses en los territorios del País de los Campos de Arroz y no tenía ninguna razón como para atacar a Konoha la aldea que estaba dentro del territorio del fuego al igual que ella.

-Otogakure es la aldea que yo cree y la cual dirijo desde las sombras-

-Con que era eso… ahora que lo pienso no podrías moverte libremente por la aldea y planear el ataque junto a Suna sin ayuda interna así que ¿Quién es tu ayudante dentro de Konoha?-

-Danzo Shimura uno de los consejeros de sensei-

-Sabia que esa momia escondía algo- murmuro el rubio tomándose el mentón con la mano derecha y poniéndose pensativo.

Sakura saco un kunai de su bolsa ninja al sentir unas pisadas, poniéndose nerviosa apretó con ambas manos el mango del kunai sosteniéndolo frente a ella esperando lo que sea pero se calmo al ver ingresar a Naruko.

-Traje el agua ¿Cómo se encuentran?- pregunto en un susurro mirando a la rosada.

-Creo que van mejorando, Karin decidió descansar y se durmió rápidamente- señalo la oji-verde, también susurrando, a la dormida pelirroja sobre el pecho del rubio.

-Ya veo- susurro la oji-azul con una sonrisa observando a su prima, sin ella en verdad no sabía que hubieran hecho con esa situación, con cuidado retiro los trapos húmedos de la frente de los chicos para escurrirlos y volverlos a mojar con agua fresca volviendo a colocarlos donde estaban y sentándose en el otro lado de la entrada vigilando junto a Sakura que nadie los ataque.

- … Sabes tengo miedo- declaro la Haruno llamando la atención de la rubia.

-¿Miedo?-

-Sí, miedo porque alguien nos ataque y no podamos hacer nada, no soy estúpida y reconozco que soy débil, tú y Karin son fuertes pero Karin esta débil y si alguien nos atacara no creo que tu sola pudieras contra un equipo- confeso la rosada lo que estuvo pensando durante todo el tiempo que estuvo sola.

-Tienes razón- concordó Naruko -no soy tan fuerte, Karin-onee es más fuerte que yo y los chicos son aun mas fuertes, sin ellos no podríamos contra algún contrincante fuerte, yo podría pelear contra uno o dos enemigos y con tu ayuda podríamos contra un equipo, no te preocupes Sakura nosotras podremos contra quien sea y protegeremos a nuestros amigos- declaro la rubia con una enorme sonrisa que inspiro confianza en la oji-verde. Naruko siguió sonriendo al ver a su hermano pelirrojo, luego a su prima y finalmente al ver a su querido hermano rubio se sonrojo, sabía que lo que sentía por su hermano estaba mal pero el corazón no entiende de razones y también sabía que al pertenecer a un clan casi extinto podía cometer incesto y no habría ningún problema y tampoco sería mal visto, el problema era si Naruto sentía lo mismo por ella o no, lo único que la frenaba era el miedo; de golpe sintió como algo se acercaba y sacando rápidamente un kunai dirigió su vista al claro notando como una ardilla se acercaba a donde estaban ellos, arrojo el kunai cerca de la ardilla cortándole el avance, asustándola y logrando que la ardilla se aleje del lugar adentrándose en el bosque.

-¿Una ardilla? Qué raro- menciono Sakura.

-No, no es raro Sakura- dijo seriamente la rubia.

-¿Eh?- simplemente menciono la rosada viendo como Naruko se ponía de pie y salía hacia el claro.

-Salgan de ahí, me di cuenta de la nota explosiva en la ardilla- exclamo la rubia con mirada seria observando como en claro aparecía un equipo del sonido.

-Y yo que pensaban que las rubias eran huecas- se burlo el pelinegro de nombre Zaku.

-¡Seré hueca pero tu aliento apesta tanto que lo siento desde aquí!- dijo la Uzumaki con enojo.

-Maldita- mascullo Zaku tapándose la boca con una mano y exhalando en ella para sentir su aliento.

-Jajajaja la rubia ya me cayó bien, no queríamos decírtelo Zaku pero parece que tienes una cloaca en la boca jajaja- se reía la única pelinegra de la desgracia de su compañero.

-¡Cállate estúpida zorra, la boca no me apesta!- grito Zaku colérico.

-Cállense los dos, Zaku si te apesta la boca acéptalo- menciono el vendado Dosu entristeciendo a su compañero.

-Todos apoyan a la rubia oxigenada- mascullo tristemente mirando el suelo y pateando una piedrita.

-Escucha niña- hablo Dosu -si te apartas del camino y dejas que matemos a tus compañeros puede que no te hagamos nada, eso si Zaku quiere jeje-

-Claro que no- menciono Zaku -la hare pagar por lo que me dijo-

-Ni crean que dejare que toquen a mis compañeros, antes muerta- declaro Naruko con seguridad sacando un kunai y subiendo la guardia.

-Si eso quieres- dijo Dosu con aburrimiento -Zaku-

-Jejeje voy a divertirme mucho contigo rubia- fue lo único que dijo el pelinegro para acto seguido correr hacia la rubia quien lo esperaba más que lista para pelear.

-Bien lo último que quiero saber es la historia entre tú y Anko- interrogo Naruto viendo seriamente al sannin.

-Anko-chan era mi estudiante y luego de cursar los exámenes chuunin y perder ella junto con otras nueve personas fueron marcadas por mi primer Ten no Juin, de los diez ella fue la única que sobrevivió, rechace a Anko-chan como subordinada creyendo que no tenía la ambición de poder o la venganza necesaria para el Sello Maldito, perdí interés en ella aunque creía que había algún valor en dejarla vivir y la abandone al mismo tiempo que hui de Konoha al ser descubierto en mis experimentos- relato el invocador de serpientes.

-Ya veo, por eso sentí esa vez en ella olor a serpientes y un chakra raro… bueeeno como ya no me sirves creo q te matare- declaro el rubio.

-Kukukukuku no me hagas reír Naruto-kun, no pudiste contra mí nunca, siempre estaban Jiraiya o Itachi-kun para salvarte-

-Tienes razón pero por algo eh aprendido nuevos trucos- dijo Naruto con una sonrisa siniestra trazando sellos -este jutsu también es una invención mía y siéntete halagado al ser el primero en verlo y sentirlo- terminó de trazar sellos y apunto su palma derecha contra el sannin -contempla mi invención.. Yoton: Saibo Hakai (Elemento Yang: Destrucción Celular)- de la mano del rubio una energía blanca salió despedida impactando contra el invocador de serpientes quien al principio pensó en burlarse hasta que comenzó a sentir un hormigueo por todo el cuerpo.

-¡AAAAHHHHHHHHH!- grito Orochimaru llevando de golpe su cabeza hacia atrás y retrayendo sus extremidades todo lo que las cadenas lo dejaban que no era mucho, comenzó a moverse violentamente y a gritar cada vez mas de dolor, Naruto veía fascinado como el azabache perdía masa muscular comenzándosele a notar los huesos a través de la piel, de una forma sobrenatural de los ojos y la boca salió una luz blanca iluminando un poco las penumbras y de forma imposible el cuerpo del sannin fue perdiendo la piel en el aire como si un tornado se la arrancara, le siguió la carne y luego los órganos quedando solo el esqueleto, escalofriante e imposiblemente Orochimaru seguía gritando hasta que sus huesos se volvieron polvo perdiéndose en el aire como si una corriente de aire se hubiera llevado el polvo, el único recuerdo que quedo de que el sannin hubiese estado allí era la ropa tirada en el piso.

-¡AAAAAHHHHHHHHH!- grito el verdadero Orochimaru escondido en una cueva, abrazándose a sí mismo y reclinándose sobre una de sus rodillas con una mueca de dolor, respirando agitado, luego de unos segundos pudo recomponerse y parpadeo en confusión ¿Qué había sido ese terrible dolor que sintió? Parecía como si le desgarraran el alma pero eso era imposible ¿cierto?

-Que increíble jutsu jejeje- dijo Naruto viendo como la ropa del sannin era consumida por las llamas que pensó y las cadenas desaparecían -¿tú qué dices Kurama?-

-Jamás había visto nada igual, eres un genio muchacho jajajaja- se carcajeo Kyuubi viendo a su contenedor, sin duda ya no era más ese chiquillo tonto y comenzaba a ganar poder y volverse fuerte, después de todo debía ser el jinchuuriki más fuerte de todos al ser él mismo quien estaba encerrado en el rubio, el bijuu más poderoso de todos debía tener un jinchuuriki fuerte.

-Muy bien Kurama ahora veamos cómo puedo activar este sello- dijo el rubio colocándose en posición de flor de loto y cerrando los ojos comenzando a concentrarse mientras era observado por el Kyuubi.

Naruko esquivo un puñetazo agachándose y dando una vuelta arrojo una patada con destino al mentón de Zaku quien interpuso sus brazos a modo de protección pero trastabillando unos cuantos pasos debido a la fuerza de la patada, dando un salto la oji-azul se alejo del pelinegro comenzando a trazar sellos rápidamente -Suiton: Taihodan (Elemento Agua: Cañón de Agua)- abriendo su boca lanzo un potente y enorme chorro de agua a una muy alta velocidad y con gran presión pero al estar a unos tres metros del pelinegro se detuvo como si hubiese chocado contra una pared desconcertando a la rubia, al ver mejor a su contrincante pudo notar como este tenía sus brazos levantados apuntando con las palmas hacia el chorro de agua, observando bien se dio cuenta que de las palmas del chico salían una enorme cantidad de aire a presión y gran potencia deteniendo el chorro de agua como si nada, cerrando la boca arrojo unas bombas de humo al suelo perdiéndose del campo visual de su enemigo.

-No seas ingenua mocosa, un truco como ese no te servirá- dijo Zaku con la guardia en alto y buscando con la vista por el lugar a la rubia, frente a él no estaba eso era un hecho ya que la rosada era la única allí 'cuidando' la entrada del refugio, por su izquierdo solo había arboles y maleza, a la derecha lo mismo, por lo cual el único lugar por el que podía atacar era… antes de terminar sus deducciones una sombra se genero sobre él y al elevar la vista se encontró con la oji-azul cayendo sobre él con dos kunais en sus manos -¡estúpida!- exclamo el pelinegro lanzando un kunai e impactando en el torso de la rubia generando una explosión de humo desconcertando al oji-negro, de entre el humo generado por el clon salió Naruko con la pierna derecha estirada verticalmente y bajándola de golpe conectando el talón en el rostro del azabache enviándolo de cara al suelo, generando distancia con un salto la rubia se puso en guardia esperando el siguiente ataque de quien sea -"Debo agradecerle luego a Naru-nii por enseñarme el kage bunshin"- fue el pensamiento de la rubia mientras veía como el Oto-nin se ponía de a poco de pie.

-Maldita perra, voy a matarte lentamente- mascullo Zaku entre dientes sujetándose su nariz sangrante, esa patada sí que le había dolido, frunciendo el ceño estiro sus brazos con las palmas apuntando hacia la rubia y liberando una gran cantidad de aire a presión impactando contra la rubia generando una nube de polvo.

-¡Naruko!- grito Sakura asustada y preocupada por su antigua compañera.

-Es una lástima me había caído bien- menciono la pelinegra del sonido.

Zaku formo una sonrisa con parte de la boca cubierta por su propia sangre al pensar que había matado a la oji-azul cuando de golpe la rubia apareció de entre el polvo corriendo contra él y arrojando dos kunais con su mano izquierda, kunais que desvió al sacar uno propio, lo que no vio fueron los kunais con sello explosivo que la rubia arrojo con su mano libre hacia los pies del pelinegro quien al notarlos salto para alejarse pero aun así la explosión lo alcanzo enviándolo a volar unos metros por el aire hasta impactar en el suelo y rodando por este, apoyándose en sus extremidades se irguió de a poco notando el olor de su cabello chamuscado, también que su bufanda era casi inexistente, a su pantalón le faltaba media pierna izquierda y a su camiseta le faltaba también la manga izquierda y una que otra parte, además de eso estaba entero, lleno de polvo pero entero -Me estas hartando, al principio quería jugar un poco antes de matarte pero ahora te matare lento y doloroso- con eso dicho corrió en dirección de la rubia quien comenzó a trazar sellos rápidamente -Suiton: Teppoudama (Elemento Agua: Disparo de Agua)- abriendo la boca Naruko disparo una bola de agua dirigiéndose rápidamente en contra del azabache que al ver la técnica y sin dejar de correr llevo sus manos frente a él uniéndolas por las bases de las palmas y manteniéndolas paralelas dejo fluir el aire que sorprendentemente corto la bola de agua por la mitad sorprendiendo a la rubia que al ver frente a ella al oji-negro no pudo reaccionar a tiempo y recibió un puñetazo en su mejilla izquierda enviándola de bruces al suelo.

-¡No, Naruko!- exclamo la Haruno al ver a su amiga y antigua compañera en el suelo a merced del Oto-nin.

-Por esa razón las mocosas no deben ser kunoichis, se paralizan ante el miedo- dijo Zaku mirando con asco a la oji-azul quien se masajeaba su mejilla agredida y escupía algo de sangre.

-¡Oye tarado yo también soy mujer!- exclamo la pelinegra con enojo.

-¡Cállate Kin!... ahora mocosa te toca sufrir- Naruko pudo sentir la malicia en esas palabras y ciertamente le daba miedo.

-Zaku has lo que tengas que hacer rápido total la mocosa no podrá defenderse- menciono el sujeto encorvado al descubrir algo en el transcurso de la pelea.

-¿Qué quieres decir Dosu?- pregunto Kin.

-Me di cuenta de que la mocosa solo ataca para herir y dejar inconsciente a su enemigo o trata de reducir lo mayor posible la movilidad de su oponente- contesto el nombrado Dosu.

-Ósea que no ataca a matar- dedujo Zaku al escuchar la breve conversación de sus compañeros -que patética que eres mocosa, una kunoichi que no quiere matar, tarde o temprano cualquier ninja asesina o acaso creías que nunca mancharías tus delicadas manos por miedo a romperte una uña- dijo acercando su rostro al de la rubia quien estaba sorprendida al ver como sus enemigos habían descubierto su secreto, claro que no quería matar, su madre le había dicho que un shinobi por mas hombre, mujer o niño que sea llegado su momento debía matar, no era agradable pero era para lo que un ninja estaba hecho, eran armas a cargo del Hokage y hechos para proteger su aldea pero después de todo eran armas y las armas servían para una sola cosa pero ella por más que lo pensara no podía, no importaba si la persona era buena o mala simplemente no podía; al ver al pelinegro del sonido decidió que lo principal seria escapar para esconderse y pensar un plan, pateo al pelinegro en dirección a su entrepierna pero al estar asustada calculo mal y lo pateo en el muslo, al girar un poco hacia su derecha para escapar una bala de aire impacto cerca de ella anulando cualquier movimiento, al ver hacia el pelinegro ya era demasiado tarde -ahora morirás- esas dos simples palabras resonaron en su cabeza; Zaku apunto con su palma derecha al estomago de la rubia y dejo fluir el aire a quemarropa generando que la rubia se arquee abriendo sus ojos enormemente y escupa sangre manchando el rostro del pelinegro, perdiendo el aire acumulado en sus pulmones además de causar un cráter de unos tres metros de diámetro debajo de la Uzumaki -dime, ¿te gusta estúpida? ¿Por qué no te defiendes y me matas? Vamos, solo debes manchar tus lindas manitas de princesa- dijo el pelinegro liberando otro disparo de aire hundiendo a la rubia y causando que escupa más sangre, Sakura al ver esto comenzó a derramar lagrimas, lo sabía era una inútil y en una situación así la matarían pero no podía dejar que su amiga muera aunque era inútil debido a que el miedo y el horror la tenían paralizada -¡defiéndete, si no me matas yo te matare!- otro disparo de aire -¡vamos, defiéndete!- otro disparo de aire -¡defiéndete!- otro disparo -¡defiéndete!- otro disparo -jajajaja… disfruta tus últimos segundos- se burlo Zaku con el rostro empapado de la sangre de la rubia y viendo a la oji-azul con la mirada perdida, la ropa rota dejando entrever partes de su ropa interior blanca, con cientos de heridas las cuales sangraban profusamente, el cabello suelto y desperdigado, manchado de sangre con varios mechones ensangrentados pegados a su frente y mejillas, con la boca abierta dejando salir sangre, hundida en un metro en un cráter repleto de sangre.

-Ahora sigues tu rosadita- menciono Zaku viendo a la Haruno quien no le prestaba atención, solo veía shockeada a la lastimada Uzumaki dejando que las lagrimas caigan por sus mejillas, el pelinegro se acerco hasta la oji-jade con una sonrisa notando que esta no le prestaba atención, parecía ida, apretando su mano izquierda formando un puño dejo ir el golpe al rostro de la kunoichi, golpe que fue detenido sorprendiendo al Oto-nin que al ver a su derecha se encontró con una pelirroja de gafas marrones con el ceño fruncido, soltando la mano del pelinegro rápidamente Karin le dio un puñetazo en el rostro desprendiéndolo del suelo y enviándolo a volar en dirección de la pelinegra quien con los ojos abiertos como platos recibió de lleno a su compañero cayendo al suelo, al mover a Zaku de sobre ella y lograr levantarse se dio cuenta de que el pelinegro estaba inconsciente y sangrando profusamente de su rota nariz.

-¿Sakura estas bien?- pregunto la pelirroja viendo de reojo a la integrante del equipo 7 quien no le respondía -Sakura- la llamo sin recibir respuesta y al verla la noto completamente ida -¡Sakura!- grito sobresaltándola logrando que reaccione, Sakura al verla comenzó a derramar aun mas lagrimas.

-K-karin, Na-naruko a ella ella…- no pudo seguir al comenzar a sollozar. Karin al escuchar el nombre de su prima y darse cuenta de que no estaba junto a la Haruno comenzó a buscarla por el lugar y sin mucho esfuerzo la encontró en un cráter repleto de su propia sangre.

-Sakura ve y revisa a Naruko, protégela- ordeno la oji-roja con seriedad.

-Pe-pero los chi…-

-¡Has lo que te digo!- exclamo fuertemente logrando que la oji-jade se dirija rápidamente hacia su amiga y arrodillándose se largo a llorar al ver el estado en que estaba.

-Noqueaste a Zaku de un solo golpe, eres más de lo que aparentas mocosa- hablo Dosu viendo fijamente a la pelirroja.

-Primero voy a quebrarte las piernas y hacer que te vayas caminando y luego matare a tu compañero por lo que le hizo a mi prima- amenazo Karin levantando sus manos frente a su rostro y apretando sus puños dejando escuchar unos fuertes crujidos de estos.

-¿Prima eh? Interesante… veamos que puedes hacer mocosa- dijo Dosu dando unos pasos al frente al igual que Karin y ambos preparándose para ver quien atacaría primero.

Continuara…