Hey buenas, muchas gracias a todos los que siguieron y le dieron fav, hacen que esto sea mucho más grato de hacer de lo que ya era, respondiendo a una de las inquietudes en una review sobre el kaachako, en esta historia no hay, pero lo tengo planeado usar en alguna que otra historia, de una forma que no sea tan forzada, el kaachako es un ship, y lo único que respeto es que los que lo escriben son muy valientes y tienen mucha imaginación, porque las interacciones que hay entre ellos en la historia son nulas, en fin aquí viene la continuación.
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"Hey Deku!"
Izuku estaba pensando en lo que había pasado esa mañana, parecía un sueño, pero al escuchar a Bakugo decir que Camie había llegado rara a la oficina sus sospechas se habían confirmado, no había sido un sueño, y fue real, muy real.
Estaba concentrado pensando en que pasaría después, ¿seguirán siendo amigos? probablemente sí pero no sería lo mismo, pero ese no era el problema, el problema es que Izuku nunca se había sentido tan bien en su vida y lamentaba admitirlo, pero quería experimentarlo de nuevo.
¿Qué posibilidades tenia de que pasara de nuevo? fue un evento aislado y fueron demasiadas coincidencias que parecía planeado. Cómo acercarse a ella sin hacerlo incómodo o tal vez tenía que jugar en esa línea de incomodidad a su favor y si…
"Auch! Kacchan! ¿qué rayos te pasa?" uno de los frijoles de la cena lo había golpeado en la frente para llamar su atención "Llevas como cinco minutos murmurando sin parar, me molesta...en fin en ¿qué piensas tanto nerd?, ¿otro maldito informe para tener tu ascenso? "
Izuku no sabía que responder así que siguió su misma línea sobre trabajo, pero mezclando con lo que tenía en mente.
"B-bueno tengo una colega con la que me siento incomodo, no sé cómo hablar con ella, ni siquiera puedo mantener contacto visual con ella…"
Bakugo tenía una cara molesta "Siempre le das demasiadas vueltas a las cosas, pregúntale que mierda piensa y cómo se siente, así te ahorras la maldita espera y no pierdes tu tiempo en idioteces como esa" fue bastante directo, pero ese era el punto, además, Camie no parecía ser alguien deshonesta así que era la mejor opción.
"Suena como un buen plan, ¡Gracias Kacchan!" dijo con una sonrisa, esa sonrisa honesta que tanto odiaba Bakugo, por lo brillante que era.
"Si si como sea, ¡ahora dime cómo demonios tu puré de papas sabe mejor que el que hago yo!, le echas más leche o que"
Izuku reía mientras cenaba con su amigo, el rubio nunca lo admitiría, pero tener al nerd de compañero de piso era una gran ventaja y se sentía cómodo con él.
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Un par de días más tarde Izuku tenía que quedarse hasta tarde en la oficina traspasando unos informes a pedido de su jefe, así que Bakugo llegaría un par de horas antes, claro está que Camie no sabía esto.
"Y porque quieres acompañarme a mi departamento? ¿Crees que no me puedo cuidar solo?" vociferaba el rubio.
"Bueno hoy olí desde mi cubículo tu almuerzo y quería probar un poco, ¡se veía delicioso!" dijo riendo la chica, era una buena excusa para poder hablar con Izuku, las cosas habían quedado raras entre ellos y quería arreglarlo, al fin y al cabo, no quería arruinar su amistad por algo de una sola vez, aunque igual tenía dudas si deseaba que fuera algo irrepetible…
"Fue el maldito nerd, no sé cómo lo hace, pero la comida siempre le queda mejor, creo que quedaron unas sobras de ayer, si quieres comerlas, me da igual" era la forma de decirle que estaba de acuerdo a que fuera a su departamento.
La chica estaba muy feliz, tendría el espacio para avanzar con Bakugo y talvez algo más, y aclarar las cosas con Izuku, un plan perfecto.
Al llegar al departamento vio que estaba bastante ordenado, pero también notaron que Izuku no estaba "Ah cierto, el nerd se quedará un rato más en el trabajo, así que no llegará pronto, bueno no es como si nunca hubieras estado aquí, adelante supongo" dijo el rubio señalando la cocina.
Camie salto a su espalda, asegurándose de presionar sus pechos en su espalda, que otra señal quería ?, no era tan atrevida para robarle un beso, eso probablemente mandaría todo al diablo "Acompáñame Baku-san, sería muy aburrido sin ti~"
"Ugh...está bien, ojalá el nerd llegue antes" dijo bajando a Camie de su espalda, para caminar a la cocina, a la rubia le molestaba que fuera tan aguafiestas, al menos Izuku le seguía el juego sonrojándose o tapándose el rostro, con cada rechazo ella pensaba si valía la pena todo esto.
Se sentaron en la mesa mientras bakugo ponía a recalentar las sobras, sin dejar de mirar su celular, ella estaba extrañada de ver que no despegaba la cara de la pantalla en ningún momento "Es de mala educación no prestar atención a tus visitas Baku-san~" dijo Camie tratando de llamar su atención.
"Ehh...estoy en algo importante...del trabajo"
Fue una excusa muy vaga, además, ¿que no habían salido del trabajo hace un rato? y él no parecía el tipo de persona que trabajaba en casa, tuvo la idea de que quizás y solo quizás, estaba hablando con otra persona, otra persona que, si captaba su atención, Camie revolvía su puré con pena hasta que el rubio hablo.
"Me...me tengo que ir, al nerd se le olvidó comprar la comida para mañana, vete cuando quieras y deja cerrado, Nos vemos mañana Camie"
"Nos vemos Baku-san" dijo fingiendo una sonrisa, el rubio había salido del departamento.
"AGHH! ¿Porque es tan tan idiota?, ¿qué quiere? ¿qué me abra de piernas encima de la mesa o qué? ¿Porque no le atraigo en lo más mínimo?, eso de hacerse el difícil funciona al principio, no siempre" dijo la rubia haciendo un puchero, de mala gana probó el puré, estaba delicioso.
"Mmmm...de verdad que Izuku sabe cocinar, es como si lo hiciera con amor…" Amor...amor que ella había buscado de hace tiempo, amor de verdad, no amor carnal o pasional, amor del que la otra gente siente envidia, porque se puede ver a leguas que es verdadero.
Al pensar en Izuku, un calor invadió su cuerpo, el otro día aguantó su frustración sexual toda la tarde hasta llegar a su cuarto para al fin liberarse, se había venido fuerte, no tanto como Izuku, pero pensar en toda la situación y el lugar, la había excitado como nunca.
"Rayos...no de nuevo" pensó cruzando las piernas para generar roce en su intimidad, pero una macabra idea surgió, ella no estaba en su departamento, estaba en el de los chicos 'Si el maldito de Bakugo no va a hacer nada, aprovecharé el tiempo que tengo aquí en algo divertido~'
De un salto salió de la cocina a la habitación del rubio, para ver que no solo su cubículo estaba impecable su cuarto igual, todo en su lugar, eso ya había arruinado sus planes ahí, cualquier cosa fuera de lugar y ella estaría en problemas o peor Izuku estaría en un lío.
'Izuku...si quizás en su cuarto haya algo' fue a la segunda puerta, este si era una habitación normal, hojas y gráficos desparramados en su escritorio, una silla llena de ropa y las cortinas a media subir, tenía una vista increíble de la ciudad para ser un modesto departamento, muchos dirán que sería una mala cualidad ser así de desordenado, pero a Camie no le disgustaba, de hecho, lo hacía ver más humano y accesible.
Sin miedo entró al desordenado ambiente, vio como en su pared había notas pegadas, la mayoría eran ideas, algunas muy buenas, no la sorprendía que tuviera un cargo más alto que Bakugo en otra compañía, era más creativo y original, sin desmerecer su trabajo duro, pero había una nota que parecía más reciente y estaba en un papel destacado;
"Hablar con...Camie".
La sexy oficinista dio un paso atrás, él también quería resolver las cosas, y le importaba lo suficiente para hasta anotarlo en un lado para no olvidarlo, eso la hizo sentir...bien, la hizo sentir importante.
Avanzó de nuevo y llegó a su cama, vio que estaba sin hacer y que la ropa estaba desparramada, pero vio una prenda que le llamo la atención.
"Eso es del otro día…" dijo con una risilla, se acercó lentamente a la cama para recostarse, después de un día de trabajo lanzarse a una cómoda cama era lo mejor, sobre todo si era la cama de un chico, se embriago en la esencia del peliverde, desde sus perfumadas camisas a sus fragantes sudaderas y por último...sus boxers, esas prendas verdes que había usado esa extraña mañana.
Camie estaba con una falda roja y una blusa sin mangas, elegante y sexy como todos los días, y para lo que iba a hacer ahora...era el atuendo perfecto, "Maldición...cerraré la puerta solo en caso de que llegue alguno de los dos".
Se puso cómoda, puso el cojín en el respaldo y se sentó un poco, desabrocho sus primeros botones de la camisa y desabrocho su falda, dejando sus delgadas piernas libres, solo con su ropa interior roja, luego tomó la preciada prenda y sin dudar inhalo su esencia.
Pudo sentir el sudor y el olor del peliverde, era intoxicante, solo con eso pudo recordar ese día de vívidamente, como cada músculo de Izuku temblaba con su toque, cada sonido que salía de su boca y cómo brillaban sus ojos en cada momento, eso bastó para encender a la rubia, que con su otra mano bajo dentro de su ropa interior.
Pasó poco tiempo para que ella empezara a masturbarse en vez de dar pequeños roces a su pubis, no tenía nada gráfico para excitarse así que solo tenía a su imaginación, con sus ojos cerrados trato de dimensionar al rubio, pero le era imposible, solo podía pensar en verde.
'Ahh ~ Rayos...qué más da, mi cuerpo sabe lo que quiere…' sin resistir más sus impulsos, pensó en aquel día, lo cerca que estaban y lo sensual que fue todo, el ambiente, el momento, la emoción, ese vértigo que nunca había sentido.
Su mano libre llevó la prenda a su nariz nuevamente, liberando un gemido, bajo esa misma mano a su seno para masajear, se estaba empezando a sentir bien y no quería parar" Ahh~ Ohh~...".
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"Vaya día" dijo Izuku al llegar al fin a su departamento, había sido un día pesado, pero había sido extrañamente satisfactorio, hoy ninguna petición de sus colegas parecía molesta, se hizo viral que estaba en una buena racha y que era como la gallina de los huevos de oro, llenando informes o enviando recados.
Incluso sus colegas femeninas que siempre lo vieron como alguien muy tímido, intentaron aprovechar su buen humor, y para su sorpresa fue de lo mejor, no tartamudeo y acepto con gusto cada tarea que le ponían, hacía todo tan bien que se ganó la envidia de sus compañeros, ya que sin esforzarse se había rodeado de chicas pidiendo ayuda, algunas fijándose un poco más en él.
Pero ya estaba en casa, al entrar pudo ver que todo estaba tranquilo, Bakugo le había dicho que salió a comprar vegetales, así que asumió que no había nadie, al llegar a la sala de estar noto que alguien estaba comiendo en la mesa, dejó su mochila en el sofá y desabrocho un poco su corbata, para qué iba a estar tan arreglado en su propia casa, al llegar a la cocina se sirvió un vaso de agua, mientras lo bebía, notó que la comida seguía tibia.
"Que extraño...Kacchan normalmente no desperdicia la comida, quizás…"
"Ahh~Izuku…"
Ese sonido
Ese simple sonido, lo sacó de foco, gritando en voz baja dijo "¿Que mierda fue eso?", tomó un cuchillo solo por si las moscas, a medida que se acercaba los ruidos se hacían más fuertes, pero al quedar al frente de la puerta pensó, ¿quién podría estar aquí? un ladrón era muy improbable, el portero habría notificado a las autoridades y hay cámaras en los pasillos y ascensor, la voz era femenina y parecía conocida, además sabia su nombre.
Estaba tan concentrado que no vio el bolso en el sofá, que claramente no era de Bakugo ni suyo.
'Que mujer, podría estar aquí sin sospechas, y que además me conozca, no me digas que…' lentamente Izuku fue abriendo la puerta, para quedar marcado de por vida, Camie, la chica más sexy que haya conocido, estaba en su cama, con su ropa interior, masturbándose, mostrando mucho más de lo normal y no estaba reprimiendo nada "Ahh~Izuku frota tu sexy y duro cuerpo contra mi…"
Eso sacó un gran sonrojo de parte del peliverde, era demasiado erótico, 'Santo Dios...que hago que hago que hago, mmm...piensa' era lo mejor que hacía, pensó en cerrar la puerta fuerte, así ella se detendría y nada habría pasado, pero eso sería...aburrido, ella pudo hacer lo mismo hace un día, pero no lo hizo, tomo la decisión más arriesgada y tal vez Izuku debía hacer lo mismo, así que le robo una página de su libro.
"U-una obra de arte ¿no?" dijo con algo de nervios abriendo la puerta, Camie freno de golpe, abrió los ojos y vio al peliverde con su traje de oficina, era un simple traje negro con camisa blanca, su corbata estaba suelta, se veía bien, bastante elegante, pero ese no era el punto, el punto era que la había encontrado infraganti mientras se daba placer, las vueltas de la vida…
"Ho-hola Izuku, que tal? te ves bien, siempre has usado esa corbata" trato de usar su estilo para zafarse de la situación, pero sabía que era inútil, en el fondo ella quería...que la atraparan, que él la atrapara, y que se diera otra situación emocionante.
"Ehh Si, Es el traje que siempre uso, ¿pero se puede saber...que haces aqui?"
"Bakugo dijo que podía comer las sobras de su almuerzo, por cierto, cocinas muy bien Izuku tienes talento" dijo sentándose bien y tapando sus delgadas piernas con un sweater cercano, tratando de bajar el perfil del asunto.
Izuku dio la vuelta, fue a buscar sus cosas y las de Camie,y guardar el cuchillo en la cocina, había ideado el plan "perfecto" en unos momentos, al volver cerró su puerta esta vez con candado, se acercó al borde de la cama, dejo su maleta y el bolso en los pies de la cama, se sacó su abrigo y su corbata y suspiro.
"Me refiero a que haces aquí...en mi cama, haciendo, ya tu sabes…" no podía ocultar su sonrojo y tampoco la chica de carnosos labios.
"Ahh...eso, bueno yo estaba, estaba aburrida, si"
"Osea cada vez que te aburres… ¿haces eso?" Izuku se acercó un poco más, la chica se puso nerviosa, pero no lo alejó, esperaba lo inevitable.
"Bu-bueno, no siempre, y tú no eres nadie para juzgarme, hace unos días estabas en mi misma posición" dijo la peli miel haciendo un puchero, apelando a su ternura y a la culpa.
"Hey eso es...eso es cierto, pero porque aquí en especial, y porque con...mi ropa interior" era la duda que tenía, si tanta gana tenía de hacerlo, porque simplemente no se fue a su departamento, a menos que, quisiera provocar la situación.
"Es que…" no alcanzo a terminar un portazo se escuchó, Bakugo había llegado, ambos se retorcieron ante el grito del rubio "Hey Deku, ¿ya estás aquí?"
La oficinista apretó con fuerza el sweater 'Carajo, ya llegó, que sera de mi que sera de mi yo tan buena que era…' pero no contaba con que el peliverde, la tranquilizara con un simple toque.
Izuku puso un dedo sobre los labios de Camie, eran bastante suaves, como siempre lo supuso, luego hablo "Si Kacchan, ya llegué hace un rato"
"Viste a Camie salir? ¿o acaso sigue aquí?"
Ese era el momento de decidir, Izuku vio la expresión de sorpresa y el rubor en el rostro de la hermosa rubia que tenía en frente, eso lo hizo inclinarse, por lo más divertido.
"Camie-san se fue hace un rato, la encontré en la recepción, no te preocupes "
"Ah, está bien, no hagas ruido nerd, estaré trabajando en mi habitación"
Se escuchó como la puerta de la habitación del lado se cerró, y como un teclado se escuchaba, Camie no sabía qué hacer, ¿porque había mentido? ¿que tenía en mente? ¿y porque estaba aún más excitada que antes?
"Hey Camie...tu, pudiste terminar?"
La chica desvió la mirada, sorprendida por su comentario 'En qué rayos está pensando...bueno no me delató así que…' dijo susurrando "NO! llegaste justo antes…"
"Sabes...es malo para la salud quedar a mitad de camino... porque no me...muestras como lo haces, así esta pequeña travesura tuya quedará entre los dos" dijo con una leve sonrisa, él tenía una sonrisa adorable, pero ahora era más arrogante y sexy, la chica estaba cediendo.
"Enserio usaste lo mismo que te dije yo? ...que original" su agarre al sweater se hizo más débil, y estaba algo sorprendida de que usara lo que dijo ayer en su contra.
"No hagas mucho ruido...las paredes son algo delgadas" usó sus manos para desabrochar los elegantes tacones de la pelimiel.
Cambió al ver que el peliverde había cambiado el ambiente decidió ser algo egoísta, no iba a ser tan fácil obedecer las exigencias del dueño del cuarto.
"Bueno no tengo nada para excitarme…"
Ahora el peliverde estaba sentado al lado de ella y dijo suavemente "Bueno te veías bastante motivada hace un momento ... ¿en qué pensabas?" desabrocho los primeros botones de su camisa dejando ver sus pectorales, ganando un suspiro de su invasora.
"Pensaba...en ti y lo sexy que te veías la otra vez, cuando te hacía gemir, cuando te tenía en mi poder" suspiraba con el peliverde a centímetros de ella.
"Si...se sintió increíble, de hecho, pensaba que podría masturbarme todos los días, pero no se habría sentido tan bien, pero ahora yo tengo el control, "
"Izuku...que rayos te pasó?"
"Tu...eso pasó, ahora recuéstate, creo que necesitas algo de ayuda" Camie se recostó, relajando su cuerpo, "No tienes que imaginar nada ahora...tienes el evento en vivo"
Izuku debería ser confiado más seguido, Camie no sabía de dónde había sacado tanta iniciativa, pero no iba a discutir ahora, esas serían situaciones incómodas que afrontarán más tarde.
Se dejó llevar por el momento, sus manos exploraron debajo de la camisa, usando sus uñas para delimitar su piel y marcarla un poco, él se retorció al sentir sus uñas rasgando, él también quería jugar.
"Parece que ya encontraste una m-motivación…" dijo quitando el sweater, viendo su desabotonada camisa y sus mojadas bragas "¿Puedo?" aún tenía la decencia de preguntar, al parecer esto sería una costumbre entre ellos, al entrar en esa zona, solo el placer importaba y Camie lo sabía.
"Si...adelante" susurro suavemente, besando sus abdominales, subiendo hasta su cuello, sin subir más, era algo para lo que ambos no estaban preparados, era un simple beso en los labios, ambos pensaban que esa era la verdadera barrera que separaba la amistad, pero ninguno de los dos lo dijo, solo vagaba por sus mentes.
Los labios de la peli miel se sentían tan bien contra su piel, era como el toque de un ángel, un ángel con carnosos labios y cuerpo espectacular," Mmm...Se siente bien, siempre me encantaron tus labios Camie, son tan sensuales y únicos"
"Ah sí? pues dejare este bello torso, lleno de marcas, hechas por mis labios, ¿qué dices sobre eso?" el lápiz labial dejaba todo su cuerpo lleno de manchas, Izuku no sabía porque lo excitaba tanto, que Bakugo los descubriera, que fuera lo más sexy que había experimentado en su vida, o simplemente porque era ella lo que lo hacía.
"Disfruta el show" Camie comenzó a masturbarse mientras seguía besando el torso de su amigo, cada toque era más potente, era una experiencia única, su clítoris ya estaba húmedo, pero con él sobre ella solo se lubricaba más, aumentando su placer.
Izuku gemía suavemente ante el trato que le estaban dando y al igual que ayer pensó en darle una mano…
"Hey Camie?"
"Muack, que pasa...demasiado sexy para ti?" dijo lamiendo su pezón sensualmente.
"Mmm...Claro que no, estaba pensando en darte una mano…"
'Wow' Camie se vio tentada ante esa idea, era aumentar el peligro mil veces, pero se inclinó por lo más divertido.
"Si porque no, travieso", recostó su cuerpo para darle espacio, esto se iba a poner bueno.
"Aquí voy…" puso su dedo en la entrada de la rubia, esto hizo que gimiera, llamando la atención de su compañero "Hey Deku, ¿qué rayo pasa? porque tanto ruido?"
Camie se tapó la boca, riéndose un poco, Izuku respondió rápidamente "Lo siento, arrastre la silla, no lo haré más" los corazones de ambos latían como caballo de carreras "Casi nos atrapan" chilló la chica emocionada, su corazón no paraba de latir.
"Si...estuvo muy cerca, no podemos hacer ruido, recuerda"
"Si lo sé, pero...se sintió muy bien"
Izuku se sonrojo por el comentario y pensó en una...divertida solución, tomando esos benditos boxers verdes, los acercó al rostro de la sexy joven" muerde esto si sientes que ya no puedes más "
La chica asintió y dijo "¿Estás seguro de que sabes lo que haces? no es igual que en esas películas que tanto te gustan~"
"Sé que no es igual...pero ayuda que tu cuerpo sea más sexy que las chicas de esas películas, además...eres real y bastante húmeda" dijo tocando su botón con sus ásperos dedos.
Camie estaba en shock por el comentario, fue algo totalmente distinto a lo que le decían, claro ella no les tomaba importancia, con el toque de su clítoris, apretó sus dientes en la prenda, clavando sus manos en los hombros de su compañero.
Izuku vio la camisa desarreglada de la chica, y sin miedo acercó su mano para tocar sus senos, eran tan suaves como aquel día, pero mucho más cálidos "Ya te habías tardado…" dijo la peli miel, el oficinista la habías escuchado fuerte y claro, pero decidió hacerse el sordo.
"No entendí lo que dijiste, tal vez si no tuvieras eso en la boca…" Camie inocentemente sacó la prenda de su boca "Dije que yaAHH~ Ohh Izuku eres un …" de golpe introdujo dos dedos, haciendo que la chica gimiera, cerrando la boca en un instante, ese había sido un movimiento cruel, que para su mala suerte la había excitado mucho.
"Hey nerd, ¿qué mierda fue eso?"
"Ya sabes Kacchan, a estos sujetos les encanta mandar esos videos de broma"
"Ahh...si son de lo peor, pon en silencio tu maldito teléfono"
"Claro" sus orbes verdes miraban a Camie como una presa, ella susurro "Eres un malvado Izuku~, ahora apresúrate antes de que sea muy tarde" era cierto, Camie tenía que volver a su departamento y no quería ser el responsable de que algo malo le pasara por una travesura como esta, así que decidió pasar al siguiente nivel.
"Como digas ...pero me gustaría intentar algo" su nariz bajo desde su vientre al frente de su intimidad, viendo esa ropa interior roja, la cual estaba prácticamente goteando, "No por ver muchas de esas películas sabrás como hacerlo Izuku~" lo estaba retando, en el fondo quería que lo hiciera increíble.
"Bueno...solo tengo que ver con qué movimiento tiembles y repetirlo, hasta que ya no puedas más…"
"Inténtalo…" La chica se recostó, mordiendo otra vez la prenda, masajeando uno de sus senos con una mano y la otra sobre la cabeza del atrevido peliverde.
Con un rápido movimiento, dejó sus bragas en sus tobillos, ella las pateo con gracia, 'Bien, bien ahora no hay que sentir asco o esas cosas, ¿qué es lo peor que puede pasar?' pero al ver su intimidad en gloria y majestad quedó petrificado.
La rubia pudo sentir algo de duda, así que dijo"¿Que paso con todo tu ímpetu? nunca habías visto una?"
La verdad era que no, era extrañamente hermosa, sus pliegues eran rosados y se veían suaves, había un pequeño y rosado botón arriba, que intuía era el clítoris, había pequeños vellos rubios, a él no le disgustaba, pero aun así era sorprendente.
"No ... la verdad es que no, pero se ve muy sexy, aquí voy Camie" saco su lengua para lamer uno de los laterales "Uhmmm" era una buena señal, así que aplicó más presión en el mismo lugar, obtuvo la misma reacción, continuó hasta que introdujo su lengua un poco más profundo.
Avanzo un poco más y se le ocurrió tocar ese botón inflado pero una mano la detuvo, Camie estaba sonrojada apretando su ropa interior con sus dientes "Izuku si lo haces voy a gritar, no estoy bromeando".
"Esa es la idea…" y moviendo la mano gentilmente, lo tocó con su pulgar, la chica se retorció en la cama, moviendo sus manos a su boca para que no salieran sus gemidos, la prenda era de mucha ayuda, luego de eso el peliverde fue metódico, lamiendo sus pliegues, humectando con su saliva y luego profundizando hasta llegar al mágico botón, una y otra vez.
'Maldición...no es perfecto, pero...se siente muy bien, se ve tan tierno comiéndome, como un gatito, pero los gatos no son tan feroces como el' la peli miel estaba comenzando a ceder en el placer, acercándose prontamente a su orgasmo, empujando sus caderas para que el peliverde no se detuviera por nada en el mundo.
Estaba empezando a entender porque a los sujetos de esas cintas les gustaba tanto hacer esto, era delicioso, el sabor de Camie era adictivo, era como comer yogur sin sabor, elegante igual que ella, además sentir sus pliegues con su lengua era exquisito, el cambio de ritmo de la pelimiel fue notable, entendió la señal y aumentar la intensidad de su trabajo oral, de alguna manera le estaba devolviendo todo el placer que le había hecho sentir en su encuentro anterior.
"Mmmm ~ Izuku, estoy cerca, más rápido más rápido, no me des descanso Ohh~"
"Está bien ~ slurp~ no pensaba hacerlo, Ohh Camie, sabes tan bien…"
"No digas esas cosas porque o si no, o si no ... Mmmm~" mordió la prenda con toda su fuerza y tapo su boca con sus manos, se había venido, mejor dicho, Izuku la hizo venirse, algo que nunca en la vida se habría imaginado.
El peliverde tenía su rostro lleno de fluidos, tenía un gran sonrojo, pero no estaba nervioso, sino más curioso, de cómo algo tan simple lo había hecho sentir tan bien.
Al ver que no hubo respuesta del rubio, habían cumplido su objetivo, la chica se acomodó y vio el gran bulto en el pantalón del oficinista, muchas cosas pasaron por su mente, ambos no supieron cuánto tiempo había pasado ahí, pero Bakugo los aterrizo a ambos a la realidad.
"Hey Deku, hay que cerrar el jodido departamento, ya van a ser las 10 de la noche"
"E-está bien Kacchan, yo me encargo" se sentó y miró a la pelimiel, tan hermosa como siempre, y con una malévola sonrisa "Supongo que ya no nos queda tiempo…"
"Ahh...Si, fue algo supongo" ella se había perdido en los ojos del chico, mezclado con el placer
"Ehh si..., tu viniste así? digo ya hace algo de frío a e-esta hora" la chica noto que su atuendo era algo ligero para la hora.
"S-sí, no tenía planeado quedarme hasta tan tarde"
"Puedes...tomar una de mis sudaderas, la que más te guste, aunque la verdad son todas parecidas" se rasco la nuca por la simplicidad de su ropa.
"Que amable de tu parte...pero que harás respecto a esa cosa?" Camie se acercó y paso su mano por sobre el pantalón, el peliverde se tapó la boca, al sentir su toque, era un efecto que solo ella tenía.
"Supongo que...ver algún video para aliviarme, o simplemente dejarlo ir"
"No puedes dejar ir eso, talvez sea idea mía, pero hasta se ve doloroso"
"Qué sugieres entonces?"
"Que dices si...esperas a que llegue a mi casa, me ponga cómoda y te mande alguna...inspiración"
¿Había oído bien? ¿Inspiración? en otras palabras, Camie iba a mandarle...fotos?
"E-estás segura?"
"Sip, hoy probaste que eres bastante divertido y además confió en ti"
"Oh gracias Camie, significa mucho"
"Ni lo menciones" la chica se puso de pie, abrochó su camisa y se colocó la sudadera prestada, era cálida, igual que el dueño.
'Que estás pensando chica? no puedes caer por él, somos amigos… y a mí me gusta Baku-san, o eso se supone' encontró su falda y vio que él le entregaba con algo de vergüenza su ropa interior.
Con una sonrisa le dijo" Quédatelas, las necesitaras más tarde~, yo igual me llevaré un recuerdo" guardo el boxer verde en su bolso, para luego tomar los tacones con su otra mano, antes de salir de la habitación.
Sonrojado, Izuku la detuvo gentilmente, "Espera, Kacchan es muy perceptivo, si nota que hay dos personas no dudará en salir" Camie estaba sorprendida de lo cauteloso que era, hacía volver esa sensación de peligro de hace unos momentos.
Dando la vuelta, se agacho un poco, poniendo sus manos atrás, la pelimiel con una risilla entendió el gesto y subió a la espalda del peliverde 'Es cálida, y fuerte…' la chica se relajó, rodeo el cuello de su amigo con gentileza.
"Bien vamos" susurro Izuku.
Caminando lentamente, se dirigieron a la puerta, el corredor era corto, pero aun así el trayecto se hizo eterno, Camie vio el sofá y apretó su busto contra el peliverde, "Ca-Camie, no hagas eso ahora…".
La chica fue directo a su oído y susurro "No puedes detenerme Izuku, además tu orejita se ve tan vulnerable" fue a masajearla con sus labios, Izuku paró en seco conteniendo un gemido y cargándose en la pared.
"Hey Deku, vas a cerrar o qué? te estas tardando mucho" con ese comentario apretó los muslos de la pelimiel con fuerza, ella igual aumento su agarre en su cuello, casi botando sus cosas.
"Será mejor que nos apresuremos" y con unos pasos más llegaron a la puerta, la peli verde abrió la puerta lentamente y depósito a su amiga con gentileza, como si fuera la flor más frágil del prado.
"Su-supongo que nos vemos no?" dijo Izuku rascándose la nuca, la pelimiel vio su marcado pecho, con sus rasguños y besos, su desordenado cabello y el sonrojo en su rostro, se acercó para darle un beso en la mejilla.
"Si, nos vemos, por cierto, dame tu número, si le pregunto a Baku-san será muy sospechoso"
Luego de intercambiar teléfonos, ella se fue descalza hasta el ascensor, moviendo sus caderas de lado a lado, el peliverde seguía tocando su mejilla, hace mucho tiempo que alguien no lo besaba ahí, desde su mama.
Volvió a su cuarto, sin antes lavar los trastes, solo para matar tiempo hasta que llegara a su casa sana y salva 'Por qué me preocupo tanto por ella, solo han pasado unos días, pero que días…' pensó al terminar de limpiar el ultimo plato.
Al ver su habitación tan desordenada sintió algo de vergüenza, una chica había venido aquí y todo estaba hecho un desastre, doblo la ropa que estaba limpia y al levantar una sudadera, vio su "premio", las bragas de Camie, apagó las luces de la sala de estar y se adentró en su cuarto.
Recostándose en su cama inspeccionó la prenda, era de un color rojo oscuro, burdeos como diría su madre, tenía unos detalles en los bordes y un pequeño lazo en el centro, el mismo centro que estaba húmedo, Izuku miró a ambos lados aun estando solo, y cerrando los ojos lamió la prenda, para luego olerla.
Con un gran suspiro se recostó, la esencia lo relajo y le lleno el pecho de orgullo, era una sensación que nunca había sentido, la verdad nunca había tenido mucha relación con el sexo opuesto, hasta los 18 años solo fueron Bakugo y él contra el mundo, luego de 5 años de universidad fue más de lo mismo, pero en ese momento aprendió una gran lección.
Antes de tener esas charlas hasta la madrugada o esas típicas salidas de universitarios, la gente juzgaba con los ojos, el cómo te veías era vital para llamar la atención y sobrevivir socialmente, lamentablemente fue el último año cuando se dio cuenta, así que tomo la decisión de al menos ser agradable a la vista, así la gente se le acercaría mas fácilmente.
Logró hacer una rutina de ejercicios y luego de dos años ahí se encontraba, su cuerpo no era tan voluptuoso, pero tenía músculos magros y firmes, como el quería, pero aun así al entrar a la oficina no mucho había cambiado, fue en ese entonces que había aprendido otra gran lección, el físico no lo es todo, su personalidad tímida e algo inquieta empujaban a la gente, pero hoy fue distinto.
El primer encuentro con Camie lo había hecho sentir más apuesto, más seguro de sí, y si alguien como Camie lo había halagado de una forma muy extraña, ¿porque otras personas no? Eso fue lo que noto hoy, al estar con una actitud más positiva y abierta, toda la gente se le acercaba, si bien era para corregir o terminar sus trabajos era un comienzo.
Al reflexionar sobre su día, Izuku noto que su celular brillaba y vibraba, era un mensaje de texto, al ver la interfaz vio dos cosas que cambiaron su pulso, uno que el mensaje era de 'Camie 3', y la otra que era una foto, esta sería una larga noche.
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Y eso fue todo por este cap, como ven la tónica sigue, espero les haya gustado y vean la historia que subí ayer, esta buena buena, es más cursi, pero con el mismo trabajo de fondo, ahí nos olemos
