Uuuf me demore en este, lamento todo el retraso, pero a este también le quedan pocos, lo que significa más espacio para nuevas cosas, puede que se alargue un poco, pero quiero terminarla por lo que dije antes, disfruten.

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Ya llevaban varios días así, saliendo y cotizando los precios de la fiesta, pero Camie e Izuku no habían tenido ningún momento a solas.

Más que nada porque ahora estaba solo con Bakugo, conversando sobre los disfraces, o lanzando chistes, pero Izuku había pasado a segundo plano, y eso lo confundía.

Sobre todo, porque cada vez que se complacía aparecía ella, pero al pasar los días eso iba cambiando levemente.

Momo era una chica excepcional, era lista e inteligente, muy inteligente, y siempre tenía de que hablar, era la única razón de la porque no había cometido un gran error con Camie, desviaba sus preocupaciones con la pelinegra.

Pero todo tenía su límite, y ese límite era hoy.

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"Bien, ya solo quedan unos días, las invitaciones están entregadas, ¡así que hay que ir a rentar los disfraces!" dijo la pelinegra muy animada por el evento.

"Escuchaste eso Katsu-san? tenemos que elegir bien si queremos ganar~"

Izuku lo observo, no respondió, inherentemente sentía rabia, rabia de que quizás su amigo era consciente de los sentimientos de Camie, y no hacía nada, solamente se quedaba ahí, esperando una señal aún más obvia.

"Ehmm...ya decidiste de que querías disfrazarte Izuku-kun?" dijo la pelinegra notando la tensión en el ambiente.

"No aun...pero cuando lleguemos lo decidiré, no te preocupes Momo-san" dijo con una sonrisa, tratando de pasar el momento.

Se fueron en silencio del café al centro comercial, esperando fuera algo rápido.

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"Quien tuvo la brillante idea de venir un viernes?" dijo el rubio con una mano en la cara, el centro comercial estaba repleto de gente, pero la pelinegra se mantenía calmada.

"No vinimos a dar un paseo, vinimos a rentar los disfraces y ya, y como Halloween ya paso las tiendas de disfraces estarán con poca gente" camino para guiar sus colegas en el bosque de gente.

"Nunca había ido a esa tienda, ¿cómo crees que sea? Baku-san?" Camie andaba muy animada, se sentía más cercana que nunca.

"No lo sé, solo había venido al gimnasio de aquí un par de veces…" dijo el rubio divagando, en la acera.

"Y tu Izuku-kun?" dijo la peli miel esperando una respuesta un poco más abierta, pero no fue así.

"No, Momo estas segura de que esto calza con el presupuesto?" y así de simple la había ignorado, ella no lo entendía, desde su última travesura en el departamento de la perra rica.

'Que rayos le pasa? ...Oh quizás como no hemos tenido encuentros, debe estar frustrado, solo tendré que hacerle recordar un par de cosas~' pensó maliciosamente mientras llegaban a su destino.

"Si, Izuku-kun, aunque esto va por cuenta mía, ya saben por qué los cuatro hemos hecho un buen trabajo" dijo radiantemente.

Ambos chicos se sonrojaron por su pureza, excepto Camie que la miraba con recelo.

'Juro que después de esto, voy a hacer todo lo posible, para no verla más' Camie siempre sentía esa competencia, ya que la chica era lista, rivalizaba con ella en todas sus reuniones, quien se vestía mejor, quien tenía mejores modales, quien era más divertida, y quien aportaba más, hasta el momento iban empatadas, pero Momo no sabía de la existencia de esa 'carrera', ella se divertía con estas cosas.

"Bien, ya estamos cerca"

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"Vaya Momo-san, tenías razón" dijo el peliverde al ver la poca gente que circulaba en la tienda, pero el problema era...que no era solo 'gente'.

Al parecer varios empleados habían tenido la misma idea, así que estarían rodeados de colegas de ambas marcas, no pasarían desapercibidos.

'Este es el peor escenario posible...espero Camie no cometa una estupidez' pensó con algo de miedo el peliverde, no podía dejar que lo vieran así.

'Habrá algún probador donde pueda portarme mal? ~' Pero Camie estaba con ganas de acción, sin Izuku en sus días no había tenido ningún relajo, por lo que para ella era la chance perfecta.

"Vamos!, será divertido" los cuatro entraron a la singular tienda.

Vieron que no era tan pequeña, así que tendrían que estar merodeando un buen tiempo, pero como en todas sus reuniones tenían la tarde libre, así que no había prisa.

"Terminemos con esto" dijo el rubio haciéndole un gesto con la mirada a Camie para que lo siguiera.

Pero antes de que la peli miel se embarcara en su búsqueda, vio como la pelinegra hacía de las suyas.

"Vamos Izuku-kun ! Esto será divertido" dijo tomándolo gentilmente de la mano a Izuku, a ella le gustaban mucho las compras, sobre todo con más gente.

"Ehhhh Si, andando..." dijo el peliverde con un leve sonrojo, mirando hacia los lados para no chocar con nada.

'Ughhh que se cree esa, y además se sonroja? ¿qué tiene diez años? yo lo he hecho ver las estrellas, de verdad no la soporto…' Camie tenía sentimientos encontrados, que todavía negaba que eran celos, pero era algo muy cercano, sin darle más vueltas siguió al rubio muy de cerca.

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"Y qué te parece este? ~" dijo la peli miel, saliendo del probador con un vestido verde muy corto y apretado, era como Campanita.

"No voy a ser Peter Pan, ni de coña me pondré unas mallas y un gorrito" dijo el rubio sentado mirando a los alrededores, al parecer no quería que lo vieran.

Sobre todo, cierta persona, que ya no veia hace un tiempo.

"Pero así yo podría ser tu pequeña hada~ no te parece divertido?" era la única barrera que tenía con él, que cediera un poco en sus decisiones, y que dejara de ser tan aburrido.

"Busca otro" dijo el rubio tapándose el rostro, ya llevaban cuarenta minutos y al parecer nada le gustaba, y a Camie no le importaba, esto se suponía era divertido, y también comenzaba a cansarse de vestirse y desvestirse.

Pero al verse reiteradas veces en el espejo, pensó en ciertas cosas vulgares, como que pasaría si ella e Izuku estuvieran ahí, sin ropa.

Pero podía maquinar algo con lo que tenía, vio al rubio, en ropa casual, un buzo negro con una polera del mismo color, pensó en algo muy inocente, una broma.

"Hey Baku-san~, puedes ayudarme con el cierre? ¡lo deje muy apretado!" dijo la chica desde el probador fingiendo tener problemas, si esto no lograba despertar un poco de lujuria en él, ya no sabría que hacer.

"Agh... está bien" Bakugo entro con algo de molestia, era la privacidad de ella, pero al entrar la sorpresa lo noqueo de golpe.

Camie tenía el vestido a una baja altura, luciendo sus pálidos hombros, podía ver que tan corto era el vestido en realidad, apenas cubría su trasero, y sus senos casi se veían por lo apretado de su pose, además de su leve esencia que era muy intoxicante, fue impresionante.

"Es justo en mi espalda…" dijo seductoramente la joven oficinista, a medida que se acercaba, su cuerpo se calentaba, su respiración se iba agitando, habían pasado varios días sin acción, no le importaría que la tomara ahí mismo, todo su esfuerzo se vería recompensado.

"Listo, voy al baño, ¡adiós!" dijo Bakugo bajando el cierre con rapidez y prácticamente escapando de la escena, pero Camie ya no estaba para más excusas.

"Espera! ..." dijo sosteniendo con una mano sus senos para que no se escaparan del vestido y con la otra agarrando por atrás la prenda del rubio.

"Camie que mier…" Bakugo giro la mirada, no podía creer lo que estaba viendo.

"Que? ¿Qué pasa? Oh…"

Izuku y Momo al parecer ya habían elegido sus disfraces, estaban vestidos de vampiros, la pelinegra como una condesa, con un leve escote que mostraba lo voluptuosa que era, tenía una capa roja y el cabello suelto, la ropa de la época igual ayudaba mucho al personaje.

Izuku se veía imponente, también tenía una capa y un traje victoriano que sacaba lo mejor de su silueta, tenía un leve maquillaje en los ojos, y con su temple serio se veía muy tenebroso, los dos se lucían increíbles.

"Oh! ¿Ya eligieron ustedes? Nosotros decidimos que iremos así" dijo la pelinegra con una gran sonrisa, saliendo del personaje, dando una pequeña vuelta, levantando su capa y su elegante melena.

"No, no aun…" dijo el rubio soltando levemente la suave mano de la chica de su espalda, estaba confundido.

"Oh...bueno no es por apurarlos, pero hay que ver si hay más atracciones en la tienda, yo ire con unas colegas a ver si hay algún set de tragos y demás" se veía una chica peli naranja a su espalda saludando, debía ser ella.

"Izuku tu ve por ese lado, puede que encuentres algo"

"Eh si Momo-san…" dijo el peliverde caminando en dirección a sus amigos, podía sentir la mirada depredadora de Camie, pero ella se adelantó, al parecer el traje no la había asustado en lo más mínimo.

"Baku-san, elige tú el disfraz, al parecer nada de lo que elegí te gusto, aceptare lo que traigas, yo buscare con Izuku-kun" dijo acomodándose su vestido, pero aun así revelando un poco más de escote de lo normal, si no era con el rubio, seria con él.

El peliverde trago saliva.

"Está bien…" dijo Bakugo sin muchos ánimos, pero sentía rabia, no sabía porque, al ver como Camie miraba a Izuku, y por como reaccionaba el, creía saber porque, pero no quería indagar más, así que fue a buscar el disfraz, sería algo sencillo, la verdad ya quería irse.

El par de disfrazados merodearon unos minutos, pero Izuku andaba evasivo, no sabía si hacer sus intenciones claras, con el riesgo que significaba, o quedarse así, pero eso lo irritaba, porque significaba solo ser un relevo para Bakugo, y eso no le parecía en lo más mínimo.

'No ha hablado nada...quizás tenga que usar otros medios, ...perfecto' La peli miel tomo de la mano sin permiso del chico, para mostrarle una cabina de fotos.

"Hey Izu-kun, Crees que funcione? Seria genial si pudiéramos tener una en la fiesta, así todos tendrían recuerdos para siempre" dijo devorándolo con la mirada otra vez

"Ehm...Camie espera! Auch…" ya estaban dentro, una pequeña cortina separaba la cabina con el pasillo, lo había empujado hacia el costado, pero la verdad no quería estar ahí, pero Camie era muy intensa.

"Crees que haciéndote el difícil va a servir? No es divertido cuando me ignoras…" dijo la chica tratando de bajar el cierre del pantalón del chico, Izuku estaba asustado, no podían hacer eso aquí.

"Camie no te estaba ignorando y no podemos hacer esto aquí...hay gente" estaba gritando en voz baja.

"Eso solo lo hace más interesante" dijo la chica susurrando, pero mientras bajaba para hacer de las suyas, su perfume cautivando levemente al peliverde, pero él era más fuerte.

'No quiero estar aquí!'

Izuku bruscamente salió de la cabina, escapando de la frustrada peli miel.

Estaba jadeando y Momo lo vio de lejos, pero su semblante cambio, vio que estaba alterado.

"Izuku-kun? ¿Estás bien?" dijo la pelinegra poniendo una mano en su hombro, el chico se movió erráticamente.

"¡¿Que?! Ah...Eh si, mira encontré esta cabina ... ¿crees que la arrienden?" trato de cambiar el tema.

"Ehh si, se ve en buenas condiciones, pero tu estas bien?" estaba preocupado por su compañero, ya le había agarrado cariño, a su amabilidad y a sus tratos.

"Izu-kun! Oh eres tu…" dijo la peli miel cruzándose de brazos al ver a la condesa arruinar sus planes.

Izuku estaba superado por la situación, así que decidió largarse," Momo-san, los trajes son perfectos...yo tengo que irme, pero ya encontré la cabina así que...si, Adiós" improvisando y balbuceando se fue de la escena.

Camie estaba haciendo un puchero, pero la oficinista ya estaba confirmando sus sospechas.

"Que paso ahí dentro?" dijo enfrentando a Camie.

"No es de tu incumbencia…" dijo la peli miel tratando de volver, no le estaba tomando el peso de sus acciones, que su "coqueteo" se había pasado de la raya.

"Hey no soy ingenua, algo paso entre ustedes...y no solo hoy, he notado como a veces se miran y como hablas con él? ...No te importa lo que sienta?" dijo la pelinegra con algo de rabia, como esa chica podía estar en un puesto tan alto siendo tan ciega.

"Como dije no es de tu incumbencia, y el no siente nada, es algo entre nosotros tesoro~" dijo pasando de largo de ella, tenía que ir a ver que disfraz tenía Bakugo para ella.

"Haz tu decisión" dijo Momo tajantemente, estaba cansada de su comportamiento.

"Que?"

"Haz tu decisión, no es justo para el que estés jugando a lo que te plazca, tus acciones tienen consecuencias, no todo es diversión y ya, tómatelo enserio, como él te toma a ti" y con eso se fue a la recepción a ver si la cabina estaba disponible y a rentar los trajes.

'UGHHHH que se cree esa? ¿ni siquiera me conoce y ya anda dándome consejos?, enserio no puedo esperar a que la maldita fiesta pase para…' un toque un su hombro la despistó de su arrebato.

Era Bakugo, tenía unos disfraces de zombies, pero Camie estaba tan cansada y frustrada, que solo quería irse a casa y liberar tensiones, y la cara del rubio no le daba mucha esperanza tampoco.

"Tienen su propio maquillaje, se pueden ver muy realistas, yo creo que aún podemos ganar…" dijo sin muchos ánimos.

"Supongo que servirá, vamos a la caja…" dijo Camie con algo de molestia, este día no había sido divertido.

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"Kacchan" dijo Izuku desde la mesa era la hora de cenar, y el arroz con curry se enfriaba sorprendentemente rápido.

El rubio estaba en su habitación procesando todas las cosas que habian pasado '¿Porque rayos hui de ella? es mi maldita amiga, pero ella no me ve así, pero si la rechazo, todos creerán que soy un idiota o peor...'

Izuku también había tenido un día de mierda, y no quería que en su casa tampoco lo escucharan o respetaran, así que fue a buscarlo directamente.

'En la fiesta tendré que estar con ella todo el tiempo, y tendremos que bailar y…'

"Hey la comida esta lista hace...estas bien?" dijo el peliverde viendo como temblaba su amigo, algo no andaba bien.

"Si...estoy bien" dijo Bakugo mintiendo, tratando de evitar el problema otra vez.

"No, no lo estas, ¿qué pasa? es sobre el trabajo?" a veces era mejor sacar esas cosas desde un principio, podían acumularse y explotar en algo peor, sobre todo con su amigo que solía guardarse todo.

"No, no es sobre el maldito trabajo y ya te dije que no me pasaba nada" Izuku estaba presionando su suerte.

"Es sobre tu familia? la última vez que tu mama nos hablo fue por-" no alcanzo a terminar.

"NO ES SOBRE MI FAMILIA, ¿PUEDES DEJARLO? ¡¿ERES IDIOTA O QUE?!" hace mucho tiempo que no lo trataba así, pero Izuku también estaba harto, así que respondió.

"El idiota eres tú! ¿No ves que estoy tratando de ayudarte? siempre piensas que puedes hacer todo solo, pero no es así, si no fuera por Camie y yo no sé quien carajos te aguantaría!" dijo apoyado fuertemente en el marco de la puerta.

"Tsk...Camie no me trae más que problemas, es tan molesta" dijo parándose para irse del departamento, no quería hablar con nadie.

"Ella es así... por qué le gustas, ¿que no lo sabias?" Izuku estaba al frente suyo, no lo iba a dejar pasar, después de lo de hoy simplemente no podía.

"Obvio que lo se nerd! Ahora déjame pasar…" no quería apuntar lo obvio.

"No ... y si ya lo sabias porque no le dijiste nada? digo han pasado meses, ¿no te importa como este ella? con la incertidumbre de no saber qué hacer? ¿de no saber si seguir o no?" como podía ser tan cobarde, él era su amigo, pero de verdad no conocía este lado de él.

"Ese es su maldito problema por no entender las señales, ahora de verdad, De Ja Me Pa Sar Deku" dijo con furia en su voz, pero también cansancio.

"No espera, tienes que decirle"

"Que?"

"Tienes que decirle que no te gusta...así ella podrá seguir adelante, tus 'señales' no fueron suficientes" una ventana de esperanza se abrió para Izuku, pero no era tan fácil como que la rechazara y ya, y él lo sabía.

"No tengo porque hacerlo, ¿y porque mierda te interesa tanto? te gusta acaso? ¿Eh?"

Pensó en lo último, en todas las cosas que habían pasado, como ella lo miraba con otros ojos, pero no sabía si era pura lujuria, o de verdad había algo más, la verdad también tenía miedo.

"No ... pero debe sentirse lindo que le gustes a alguien, y ella debe saber tus sentimientos, ¿no?"

Eso lo golpeo en lugares que no sabía que tenía, y que lo dijera el, su amigo de toda la vida, con un tono tan triste, le dio otro significado.

"Escucha...díselo en la fiesta, ya sea te guste o no, pero ella lo merece...y tu también" con eso su agarre en el marco se hizo cada vez más débil, hasta que lo soltó, busco su plato lentamente a la cocina y fue a su habitación, todo el departamento en completo silencio.

Ambos se sentaron en sus respectivas camas, pensando, solamente pensando.

Izuku pensando en que rayos hacer, le gustaba Camie, pero ella no lo veía más que un amigo con derecho, vio su celular, había un mensaje de Momo.

'Espero hayas llegado muy bien, te veías algo inquieto, pero, en fin, ¡la cabina estaba disponible! espero la fiesta sea un éxito, hemos trabajado tan duro, nos vemos el lunes :)'

Izuku miro por la ventana la ciudad, en alguno de esos edificios, estaba Camie, pero no estaba pensando en él, y ya estaba empezando a afectar sus nervios y autoestima, de la fiesta no pasaría, tenía que seguir adelante, ser solo amigos con ella, hasta ya olvidarla por completo.

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"Aghh! Porque rayos no se siente igual…" estaba anocheciendo, Camie estaba en sus aposentos tratando de ...calmarse.

Llevaba un buen rato tratando de complacerse con los pensamientos del rubio, pero nada servía, ¿pero si a ella le gustaba? debería ser aún más fácil, pero nada pasaba.

Y como era costumbre cuando esas necesidades salían a la luz su amigo con ventaja era la opción, coquetamente agarro su celular para llamarlo, sería una noche provechosa.

Pero al marcar solo se escuchaba el monótono sonido de que aún no contestaba, al enviarla al buzón de voz se sorprendió, Izuku era muy responsable y siempre contestaba, quizás con un mensaje lograría contactarlo.

Cam: ¿Oye que tal si terminamos lo que empezamos en la cabina de fotos? ~

Iba adjunta una selfie en su pijama de seda, un vestido bordeo con ligas finas en los senos, era simple, pero seguía siendo un arma mortal.

Pasaban los minutos… y nada pasaba, era muy extraño, que la ignorara Bakugo era bueno...normal, pero que Izuku lo hiciera no le gustaba.

Busco lo que había pasado en su último chat para ver si había dicho algo indebido, aun con todas las fotos y jugueteo, no había nada que indicara que estuviera molesto con ella.

Pensó en buscar un tercero para contactarlo, pero al ver su chat...sintió tristeza, solo habían tipejos que la adulaban por sus apariencias, o ex-amigas que habían peleado con ella por envidia, pasaba siempre, en la primaria no era tan obvio, en secundaria eran más cínicas, la usaban para poder llamar la atención de los chicos que babeaban por ella, y en la universidad era más crudo, ellas asumían que se vestía 'coquetamente' para que se vieran peor en comparación, además de que los hombres pensaban que era una 'fácil', eran duros días.

Pero al llegar a la oficina eso no importaba tanto, las chicas se concentraban en su trabajo, pero ella podía ver aun como salían en grupos, y como ciertos hombres aun babeaban por ella, quizás por eso le interesaba Bakugo...e Izuku en cierto grado, veían mas allá de su apariencia y su temple coqueto, sentía que esta era su última chance de conectar con alguien, o de verdad estaría perdida, tendría que mudarse y hacer su vida en otro lado, o eso barajaba en las noches que le costaba dormir.

Con su cara llena de pena, pego su bello rostro a la almohada, para intentar dormir, su comezón seguía ahí, esperando a ser saciada, pero esa noche, nada pasaría.

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Habían pasado unos días en silencio, nadie se había hablado en el grupo, todos habían quedado incomodos, pero era la última reunión antes de la fiesta que era ese viernes, y esta vez por petición de Momo, se reunieron en el departamento de los chicos.

Camie vivía algo lejos de ambos así que fue la decisión más inteligente, o eso parecía.

La cantidad de momentos tensos que albergaba ese departamento eran muchos, para los residentes y para Camie, Momo no sabía lo que le esperaba.

"Bien hagamos esto rápido…" dijo el rubio dejando pasar a la pelinegra que había llegado un poco antes, siempre había sido muy puntual, a veces demasiado.

Al entrar vio que era un apartamento muy minimalista, era elegante, hasta llegar a la cocina y ver que los trastes estaban sucios, el rubio lo noto.

"Se nos olvidó lavar ayer...normalmente está limpio" dijo desviando la mirada al cuarto de Izuku, el cual todavía no salía.

Estaba algo ansioso, más que nada por ver a Camie, sabiendo muy bien que la había ignorado 'Porque mierda no le conteste...ni siquiera aclare el asunto de la cabina, ahora esto va a ser muy incómodo'.

"Quieres te?" dijo el rubio cortésmente, la chica cola de caballo era muy competente y el respetaba eso, además su mama lo había educado a chancacos, y no quería saber que pasaría si se enterara de que era un mal anfitrión.

"Si, por favor" dijo Momo sacando su agenda para ver los últimos detalles antes de la fiesta.

Pero súbitamente sonó el timbre, era Camie.

"Deku! Abre la puerta estoy ocupado, y ya llego Yaoyorozu así que no tienes excusa para no salir"

El peliverde salió con unas ropas bien casuales, tenía una polera azul oscuro con un diseño simple, y unos pantalones grises que lo hacían lucir delgado, tenía unas medias blancas porque bueno, estaba en su casa.

Con algo de miedo llego a la puerta, no podía evitar más la situación así que abrió la puerta.

"Hey" dijo Camie extrañamente calmada, tenía menos brillo de lo usual, de hecho, ni siquiera estaba maquillada, sus labios tenían su color rosa natural, y no tenía tanto rubor, sus pestañas parecían encrespadas naturalmente, pero aun así para Izuku se veía muy bella.

"Hola...pasa, por favor" estaba con una polera de pique morado con un blazer purpura, junto a unos leggins grises que dejaban relucir sus sensuales piernas, Izuku inconscientemente le robo una mirada cuando camino.

Su primera interacción fue muy fría, pero no tenía ningún plan, más que mentir sobre porque la había ignorado, respecto a lo otro dejaría que Bakugo se ocupara, era algo de ellos dos.

"Hola Camie-san, Izuku-kun" dijo la pelinegra sentada en la mesa junto al rubio, dejando que los dos se sentaran juntos, justo lo que no quería Izuku.

Hoy Camie quería respuestas, no del rubio, sino de Izuku, lo otro al parecer había pasado a segundo plano.

'Tengo que ser capaz de poder hablar a solas con él, solo hablar…' La peli miel estaba perdida en sus pensamientos mientras Momo se adentraba en los presupuestos del evento.

'Podría terminar con esto hoy...pero todo sería una mierda en la fiesta y las parejas ya están listas...que fastidio' Bakugo tampoco estaba concentrado, pero no pudo llegar a ninguna solución, estaba estancado.

"Me están escuchando?" dijo la pelinegra notando que nadie estaba poniendo atención.

"Si" dijeron los tres sin muchos ánimos.

"En serio? ¿qué fue lo último que dije?" quería probarlos.

"Que habías conseguido una banda con tu antigua compañera de universidad y que estaba dentro del presupuesto" dijo Izuku mientras jugaba con sus dedos.

"Eso es...cierto" dijo algo avergonzada, el peliverde si estaba escuchando.

'Yo no podría recordar eso…' dijeron los otros dos admirando la memoria del peliverde, de verdad era alguien listo.

Siguieron conversando hasta que llegaron hasta el final, y por conversar en realidad fue Momo revisando todos los puntos, hasta que dijo.

"Y eso sería todo...ah por cierto, nos sobro dinero"

"Que?" dijo el resto asombrado, al parecer de verdad se habían apegado mucho a los números.

"Eso...no sé si devolverlo o ver qué hacer con el" dijo la pelinegra dibujando unos bocetos con su lápiz redondeando el balance final.

Los tres quedaron pegados, pero Izuku lo vio como una buena oportunidad de apaciguar las cosas y calmar los ánimos.

"Qué tal si tú y Kacchan llaman a nuestros jefes para conocer sus opiniones? Es lunes así que probablemente estén en la oficina, yo por mientras lavare los platos…" dijo gentilmente, lo que sonaba como una buena idea.

Ambos accedieron y cada uno salió de la cocina para hacer la llamada, Momo salió al pasillo del departamento, y Bakugo se dirigió a su cuarto para cerrar la puerta, ahora estaban solos.

Izuku se levantó, Camie vio cada uno de sus movimientos, hasta que quedo solo su espalda y sus brazos moviéndose en el lavabo, si esta no era su chance, no lo seria nunca.

"Necesitas ayuda?" dijo acercándose por el lado.

"No ... son solo platos" dijo con la mirada fija en su tarea, no tenía el valor para mirarla a los ojos.

"Supongo que esa sugerencia tuya fue para que tuviéramos un rato solos…" la peli miel ya conocía sus jugarretas.

"Si, pero para conversar, no ... lo otro" dijo secando los tenedores y cucharas.

"Sobre porque me ignoraste el viernes?" dijo ella sin filtro, no tenían mucho tiempo.

"Eso...y lo que paso en la cabina"

Dejo que se digiriera mientras terminaba de lavar los últimos platos.

"Que pasa con eso?" dijo intrigada, quizás quería retomar lo que había empezado ahí o…

"Fue arriesgado...y lo sabes"

"Lo dices como si no te hubiera gustado…" dijo con un tono coqueto, bajándole el perfil a la situación.

"No me gusto...ni siquiera me preguntaste, solo me arrastraste y trataste de...ya sabes…"

Esto había tomado un giro diferente al que ella esperaba, pero quería saber que estaba pasando.

"Por eso me ignoraste ayer...estabas inseguro?" trato de adivinar, pero de a poco iba realizando.

"No sé si inseguro, pero no tenía ganas...estaba confundido" ya casi terminaba de lavar los trastes.

Camie miro sus ojos, no estaba centrado, se veía con pena.

"Confundido? ¿por qué?" creía que podía ayudarlo, pero no de la forma que ella esperaba.

"Porque no sé si quiero seguir así...contigo"

Su mundo se había venido abajo en un segundo, porque ahora ya no tendría a nadie, ni siquiera a Izuku.

"A que te refieres? ¿que no te gusta lo que hacemos? todo lo que hicimos?" dijo acortando la distancia, sus rostros a menos de un metro, la angustia en la tez de la hermosa Camie, y lamento en el rostro del ofuscado peliverde.

"SI me gusto...mucho, nunca había hecho algo así con nadie, pero no es bueno a la larga y lo sabes, si uno de los dos encuentra a alguien, ¿que pasara? solamente se acaba como si fuera un pañuelo usado, prefiero...ser sincero, antes de que alguien salga lastimado" dijo por fin mirándola a sus ojos color miel, ella estaba confundida ahora.

Pero llegando al peor escenario.

'A Izuku...le gusta otra persona, debe ser...la perra rica, tiene que ser ella 'logro reprimir su ira inmediata para responder suavemente.

"Si eso es lo que quieres...que así sea, pero no pienses en buscarme, porque no responderé" dijo rudamente, haciendo sus intenciones claras.

El solo asintió con la cabeza, ya no la estaba mirando, no tenía el valor.

"Supongo que ya no tengo nada que hacer aquí…" dijo la peli miel saliendo de la cocina.

Izuku pensó en detenerla, pero solo empeoraría las cosas, se sentía horrible.

Camie salió súbitamente del edificio para encontrarse de frente con la pelinegra.

"Si señorita, les diré todo, hey Camie-san ya hablé con mi-" pero ella no tenía tiempo para esa mierda.

"Ganaste, ya está todo hecho, ahora no me molestes más" pudo notar la rabia y la pena en su tono, pero no pudo responder, ya que ella se había dirigido al ascensor.

Rápidamente volvió al departamento para ver a Izuku sentado en el comedor con la cabeza baja, algo no estaba bien.

"Que paso? ¿por qué Camie-san se fue asi? Izuku-kun dime…" pero él no iba a decir ni una palabra.

Se levantó para verla a los ojos y caminar hasta su cuarto "Ya no importa Momo-san...vean con Kacchan los detalles, yo...ya estoy muy cansado" y con eso se despidió, para poder acostarse a ver el techo, sumiéndose en su miseria.

La pelinegra estaba desconcertada, no le incumbía, pero quería entender, nunca había visto a Izuku tan desolado, y hablando del diablo, el rubio salía de su habitación.

"Ya hablé con mi jefe y ...donde están todos?" dijo sorprendido, solo estaba la pelinegra en el medio del salón tratando de entender todo.

"Camie-san se fue e Izuku se fue a su cuarto… sabes que paso entre ellos? porque de verdad estoy confundida" dijo con los brazos cruzados.

"No ... aunque no es mi asunto" dijo el rubio sentándose en el sofá para relajarse un rato.

"Como que no es tu asunto? ¿son tus amigos no? Izuku...él se veía muy triste, y Camie-san se veía muy enojada, estas seguro que no sabes nada de lo que paso entre ellos?"

"No, no lo sé, y si ya no están no se para que seguimos en esta reunión...mi jefe nos dio carta blanca con los dineros, ¿el tuyo dijo lo mismo no?" dijo mirándola con algo de molestia, no le gustaba que le recordaran que era un mal amigo.

"Si...dijo que nos lo habíamos ganado, pero no tiene gracia gastarlo así" para Momo eran como el único grupo que tenía, claro tenía a Itsuka, pero no tenía contactos con su antiguo grupo, y encontraba a todos muy interesantes, sentía pena que estuvieran así.

"Que fastidio...decidámoslo en la fiesta, ahí estaremos todos de mejor humor y con la cabeza más despejada" dijo el rubio parándose, indirectamente indicando la salida.

La pelinegra noto que ya no tenía nada que hacer ahí, así que tomo sus cosas y se fue sin antes decir algo "Trata de ayudarlo, porque conmigo no va a ceder" era muy bondadosa.

El rubio desvió la mirada y dijo "Hare lo que pueda, Adiós"

"Adiós" dijo Momo con algo de tristeza en sus pensamientos.

x-x-x-x

Camie no estaba bien, llevaba un buen rato recostada en su gran cama, pensando, en que cosas la habían llevado a esto, en las palabras de la perra rica.

Pensaba en la expresión de Izuku, se veía destrozado, no había sido fácil para él, ¿pero por qué? si no le importara solo le habría mandado un texto o ignorado totalmente, pero quiso resolver las cosas frente a frente.

La confusión la llenaba, al igual que esa frustración que sentía, pero no podía hablar con Bakugo, porque no se sentía...natural, ella siempre comenzaba sus conversaciones, y él se resistió la mayor parte, además de que ni siquiera lo conocía, el nunca había compartido nada realmente personal o interesante.

Pero ella nunca había sido totalmente clara, tenía que decirle.

Pero, aun así, sentía algo extraño con Izuku, no quería sacarlo de su vida y ya, le tenía aprecio, pero no solo eso, su mente estaba difusa, sentimientos mezclados.

Pero al pensar en él y los buenos momentos que habían pasado, sintió calor en sus mejillas, e inconscientemente una de sus manos bajo hasta su entrepierna.

Poniéndose de costado, vio su polero verde, con algo de duda, lo tomo y lo acerco a su rostro.

Solo él tenía ese efecto en ella, decidió probar algo, si se manoseaba y después del clima seguía pensando en él, era un problema, porque significaba que le gustaban los dos.

Eso podría desencadenar en un conflicto muy incómodo, pero no quería pensar en eso ahora, solo quería sentir ese placer.

Con sus delicados dedos toco sus pliegues, estimulando lentamente, se estaba relajando de apoco, con su otra mano subió su polera morada, para manosear uno de sus modestos senos con firmeza.

Gimió suavemente, como un suspiro, resumiendo su leve toqueteo, esto duro por unos minutos hasta que decidió subir de nivel e introducir dos dedos en su necesitado coño.

"Ahhh! Dios se siente tan bien" sus dedos seguían moviéndose, instintivamente provocando placer, pero ese era el problema, el placer ya no era suficiente.

El placer vago y barato de fantasías, ella anhelaba otra cosa, la satisfacción, pero no podía conseguirla, había cosas que aún tenía que resolver.

Con su mente nublada continúo introduciendo sus dedos, cada vez más fuerte, poniendo atención en su hinchado clítoris, presionando con fuerza.

Apretando los dientes visualizo un escenario, sentía calor por todo el cuerpo, que alguien la manejaba, no podía ver quien, pero no quería saber.

Relamiendo sus labios, gimió, una y otra vez hasta que su voz se apagó, quedando jadeando, su clímax se acercaba.

"Oh dios oh dios oh dios OHH~" se había venido fuerte, todo su sensual cuerpo temblando, cada movimiento enmarcando su voluptuosa figura.

Al recuperar la consciencia sintió el aroma otra vez, el perfume del peliverde, con algo de duda lo dejo en su lugar y se recostó.

"Que mierda voy a hacer…"

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Creo que no sé cómo pedir perdón, así que diré gracias, a toda la gente que me dio ánimos y apoyo las historias que he mandado, como pueden notar al final hay como un cambio de estilo, más que nada para hacer los capítulos más cortos, pero con el mismo contenido, así eventualmente terminare subiendo más historias, estoy viendo cómo ponerme un esquema para no subir tan erráticamente, pero está en veremos, de nuevo gracias y recuerden, cualquiera puede escribir.