Hola! Hola!
Bueno aquí una entrega del fic lonely rose espero les agrade y lamento la tardanza había tenido mucho trabajo en la universidad. Agradezco de todo corazón sus reviews y sus favoritos, hare todo lo posible por no defraudarlos y conseguir más lectores.
En fin aclaro los personajes de Saint Seiya no me pertenecen. Los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro OC son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi
Por otro lado quisiera responder el review que una chica me dejo…
AliceYumizukidePiscis: Hola Alice! gracias por decir que te había gustado mi prefacio, la verdad temía que a nadie le gustara lo que escribí (estaba asustada por mi primera vez). Lamento decirte que aún es secreto quien narra el prefacio pero no te preocupes lentamente se va a ir notando quien es asi que tranquila te sacare de la duda lo más pronto que pueda. Por otro lado en este capítulo aclarare por qué se refería a Albafica como chica.
Espero guste este capítulo y nos veamos hasta el final de la historia.
Era una calmada noche de invierno cuyo pacifico ambiente se veía perturbado únicamente por el flujo del agua de un pequeño riachuelo y el delicado movimiento de las hojas de los arboles aledaños provocado por las frescas frisas nocturnas.
Aquella noche en el letal jardín de rosas era, de entre todas la más pacífica para su guardián que desde el atardecer se paseaba solitariamente en aquel lugar contemplando su más bella creación. Lamentablemente aquella paz fue perturbada prematuramente por el sonido de un llanto que alerto al santo de piscis, estaba seguro de que aquel llanto pertenecía a un bebe humano y debido a la cercanía del llanto, era muy probable que aquel bebe estuviese cerca del campo de rosas, intuición que logro hacer que el santo corriera en busca del lugar de origen de aquel llanto.
No tardó mucho en confirmar que el dueño de aquel llanto era un pequeño bebe, que mientras lloraba se removía inquietamente entre las blancas mantas que cubrían parcialmente su pequeño cuerpo, dejando gran parte de su cuerpo expuesto a las letales rosas rojas horrorizando al santo que antes de darse cuenta de lo que hacía tomo al bebe entre sus brazos alejándolo así de las letales rosas, provocando que el pequeño detuviera su llanto aliviando al santo de piscis.
- pudiste haber muerto – dijo el santo de piscis molesto, para luego caer en cuenta que a quien estaba regañando era a alguien que hubiera podido llegar por si solo al jardín lo cual provoco que una inmensa tristeza inundara al santo "tal vez eso era lo que querían"
El santo suspiro y miro alrededor en busca de indicios de vida o muerte, pero para su sorpresa el jardín se mantenía imperturbable. ¿Cómo era posible que alguien hubiese abandonado a aquella criatura a tal altura del jardín sin perecer? El santo suspiro al no encontrar respuesta alguna a aquella pregunta y comenzó a arreglar las mantas que apenas cubrían al bebe, lamentablemente sus habilidades con los bebes eran tan malas que al terminar de tapar bien al bebe descubrió innecesariamente que aquella criatura no era ni más ni menos que una niña.
Cuando todo estuvo más tranquilo el santo miro preocupado a la pequeña ya que esta se había mantenido en silencio todo el tiempo, descubriendo que la esta se encontraba mirándolo desconcertada con sus enormes ojos color azul cobalto, aquella mirada provoco que el santo se tranquilizara e inclusive por solo unos instantes creyera que aquella pequeña había sido enviada ante el por los dioses al ver su soledad. "Soledad" aquella palabra atravesó la mente del santo, provocando que el santo regresara a la realidad y su rostro se ensombreciera.
Él era un caballero dorado y más importante aún, él era el caballero dorado de piscis y aun cuando una parte muy grande de su ser pedía a gritos mantenerse con la pequeña, no podía ni llegar a pensar en vivir con alguien para criarlo a no ser que este fuera un aspirante a caballero de piscis y aun cuando aquella pequeña había resistido asombrosamente al veneno del jardín era imposible que sobreviviese a los entrenamientos, él no podía condenar a una pequeña a una vida como esa.
Y así sin saber que más hacer decidió llevarla ante el patriarca, sabiendo que cualquier cosa que el decidiese sería la mejor. Se encamino al santuario bajo la luz de la luna tratando de evitar sentir algún gesto de afecto a la pequeña que se encontraba removiendo alegremente sus cabellos y una vez cerca del santuario tapo completamente a la pequeña con las mantas, aun sabiendo que era más que obvio que lo que traía en brazos era nada más ni nada menos que un bebe.
Afortunadamente para el santo la subida por las primeras casas fue tranquila y sin molestias debido a que sus guardianes no se encontraban, dejando el camino libre hasta Virgo y sabía que para el caballero de Virgo su existencia o la de cualquier otra persona era irrelevante.
- pido autorización para pasar por tu casa santo dorado de virgo – dijo el santo de Piscis al santo de Virgo que se mantenía sentado sobre un cojín en posición de loto al fondo del templo, a lo cual el santo de Virgo únicamente asintió con la cabeza tranquilamente permitiendo que el santo pasara sin complicaciones.
A partir de ahí subió pidiendo autorización a los guardianes de las casas que únicamente se limitaban a dedicarle un "si" cortantemente desde el otro extremo tratado lo más posible de alejarse de él y en algunos casos más extremos los santos mandaban a sus discípulos a la parte baja del templo, provocando que el santo suspirara y mirara a la pequeña niña, aquel había sido el trato que siempre había recibido y no podía quejarse ya que el mismo se lo había ganado alejando a todos debido al temor de herir a alguien con su sangre venenosa. Continuo caminando hasta llegar a la entrada de Piscis, una vez ahí el santo volvió a ver a la pequeña, esta vez con más detenimiento, sus pequeños cabellos tenían una tonalidad azul claro que brillaba bajo la influencia de la luz de la luna combinando perfectamente con sus ojos azul cobalto y su blanca piel.
El santo sintió su corazón encogerse, mientras las dudas que nublaban su buen juicio se disipaban… aquella pequeña merecía tener que no involucrara guerra o muerte, no podía permitirse ser egoísta y arrebatarle a alguien tan puro la capacidad de ser feliz y como gesto de despedida abrazo a la pequeña con cariño, sabiendo que quizá ella era la primera que soportaba su contacto, suspiro y muy a su pesar se adentró a la casa de piscis confiando que el patriarca la conduciría a un futuro brillante en algún orfanato o inclusive como vestal del santuario. Una vez afuera de su templo hizo que las rosas desaparecieran del camino con el movimiento de una de sus manos y subió las escaleras mientras las rosas volvían a aparecer detrás de él.
- solicito su permiso para pasar gran patriarca – dijo una vez estuvo frente al gran portón de madera que dividía a la sala el patriarca del mundo exterior.
- tienes mi autorización Lugonis de Piscis - dijo el patriarca, el santo empujo el portón con una mano para abrirlo y al entrar se arrodillo ante el patriarca – levántate – dijo el patriarca sorprendido de ver al bebe que acompañaba al santo de Piscis - ¿A qué se debe tu visita?
- encontré a esta pequeña abandonada en medio del campo de royal demon roses – explico el santo mientras destapaba a la niña para que el patriarca la viera mejor – he venido para preguntarle qué hacer con ella.
El patriarca suspiro, de ser niño podría simplemente hacer que Lugonis lo tuviese como discípulo, sin embargo, el hecho de que la pequeña fuese niña hacia que las cosas se volvieran complicadas.
- ¿Qué día es hoy Lugonis? – pregunto tranquilamente el patriarca terminando con el silencio que había inundado la sala.
- es 20 de Marzo gran patriarca – dijo el santo tranquilamente. A lo cual el patriarca únicamente asintió.
- dime Lugonis ¿Cuantos aprendices han fallado como tus discípulos? – pregunto el patriarca y Lugonis lo miro sorprendido, mientras le cruzaba por la cabeza la descabellada idea de que le ordenaran entrenar a la pequeña.
- más de diez – dijo Lugonis con una mezcla de desconcierto y tristeza al recordar a causa de la pregunta a todos los aspirantes que habían muerto envenenados en el jardín de royal demon roses.
- ya veo – dijo el patriarca y se levantó de su silla para acercarse a la pequeña.
- con todo respeto gran patriarca ¿a qué se debe la pregunta? – pregunto el santo temeroso de que sus especulaciones fueran ciertas. El patriarca se puso serio mientras lo miraba tristemente, confirmando gran parte de lo que Lugonis sospechaba – ¡NO! – dijo el santo más fuerte de lo que había planeado.
- es la única persona que ha soportado el veneno de las rosas de Piscis - dijo el patriarca tranquilamente, sabía que Lugonis no quería sumir a alguien en la eterna soledad de Piscis, sin embargo, aquella niña era especial – además todo indica que nació bajo el signo de Piscis.
- es mujer – dijo Lugonis en un intento desesperado por salvar a la niña del cruel destino que le esperaría de ser elegida como aspirante a piscis – está mal visto que una mujer sea santo dorado – dijo molesto consigo mismo por la atrocidad que se había atrevido a decir.
El patriarca lo miro sorprendido de aquella resistencia que ponía el santo, ya que de entre todos él siempre había sido el más fiel, haciendo que este pensara que quizá tan solo quizá Lugonis temía ver muerto a uno más de sus discípulos, lamentablemente no podía hacer nada más por la situación, se acercaba la guerra santa contra Hades y necesitarían la mayor ayuda posible.
- entonces que nadie se entere que lo es – dijo el patriarca siendo aquellas las palabras que marcarían la vida de Lugonis y la pequeña. – oculta de todos que ella es mujer y comienza a entrenarla cuando tenga la edad necesaria – y dicho esto el patriarca salió del gran salón, tratando de evitar ver a la pequeña, sabía que su decisión conduciría a la pequeña a un camino tormentoso que traería consigo un sufrimiento para la pequeña, pero también sabía que el mejor lugar para que aquella niña resistiera aquel dolor estaba cerca del santo dorado de piscis.
El santo por su parte sale del templo del patriarca hacia la casa de piscis esta vez sin desaparecer las rosas y una vez en su templo, baja la mirada para ver a la pequeña niña, la cual únicamente se limita a dedicarle una tierna sonrisa, la cual provoca que el santo comience a llorar silenciosamente por el futuro que le esperaba a aquella preciosa niña.
- siempre cuidare de ti – dijo el santo y después de verla una vez más sonrió – mi pequeña rosa blanca Albafica.
Hola de nuevo quisiera aclarar algunas cosas.
La primera: si Albafica es chica ¿Por qué? Porque quería hacer algo un poco fuera de lo común aparte de que no se me da bien escribir romances entre hombres, asi que prefiero dejárselo a las expertas, además de que ya hay mucho yaoi de todos los dorados.
La segunda: ¿Por qué Lugonis le dice pequeña rosa blanca a Albafica? Fácil! Alba deriva de una especie de rosas blancas "Rosa Alvensis" las cualesson un tipo de rosas de jardín antiguas provenientes de la Gran Bretaña. Aunque también puede ser interpretado como "Grupo De Flores Blancas"
La tercera: quizá tarde un poco en actualizar debido a la universidad pero no se preocupen no abandonare el fic.
Una vez aclarando esto me retiro agradeciendo que me lean y pidiendo que me hagan saber que tal les pareció la historia con un review. Nos leemos pronto caballeros y amazonas.
