Ahoj
Yo sé que muchos se preguntaran ¿tú que haces aquí? Dijiste que no ibas a publicar… y siii… sé que no debía publicar pero es que ahhh las ideas se aglomeraron en mi cabeza y realmente no podía ignorarlas…
Notaran que ya aumento el tamaño del capítulo hehehe les dije confíen en mi yo creo que es lo que hago.
En fin… como sé que esta vez no deje mucho espacio y solo tengo un comentario creo que esta vez me dare el lujo de escribir muy poco en esta sección.
Que les puedo decir… se me complico mucho escribir este capítulo… confieso que le pedi su opinión a tres personas antes de subir esto y al tener el visto bueno de mis amigos (que no saben nada de SS y aun asi me ayudaron) les dejare a ustedes opinar que piensan sobre mi reciente creación.
Contestando el lindo review de Ariassune: te digo que esto apenas comienza muajajjaja sobre shion bueno solo puedo decirte lee esto y espero te guste… sobre Degel y Alba ooh por dioh! Eso es bueno o malo jaja la verdad he buscado imágenes de ellos pero ñaaaaaaa no hay '3' (carita visca) y sip asi es era Deuteros mi amado Deuteros *::* admito que recontra ame escribir a esos dos. En fin creo que aun falta mucho por recorrer y espero poder seguir adelante con tu apoyo y el de los demás :3
Bueno ahora si va el típico y tedioso disclaimer: Saint Seiya no me pertenece. Los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro OC (la mayoría de ojos verdes por lo que acabo de notar), son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.
Aunque si me perteneciera la historia créanme en Soul of Gold hubiera habido ¡más peleas épicas! Aunque a quien engaño a mi lado bondadoso el final le encanto y se le puso chinita la piel. Y más por que vi a Don Pose otra vez… Ay ese Julian esta para que *censura* fuerte….
Anotaciones:
"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes
"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.
Cursiva normal: Recuerdos.
_ salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo
Los etéreos rayos platinados de la luna formaban un manto platinado sobre la blanca y delicada arena, dando la impresión de ser blanca espuma que al acercarse a la costa se fusionaba con el inmenso mar que se extendía hacia el oriente reflejando en sus obscuras aguas el tenue brillo de la bóveda celeste.
- estar aquí es mala idea – el susurro nervioso de Shion se escuchó sobre el melifluo sonido constante que las olas profesaban al seguir un ciclo infinito, chocando contra la superficie y regresando nuevamente al mar.
- puedes irte cuando quieras – respondió Kardia con disgusto – pero te recuerdo que tu orgullo también fue lastimado.
Shion suspiro cansado y volvió su mirada hacia las dos personas que estaban a su lado, quienes le devolvieron la mirada completamente preocupados.
- no tienes por qué buscar pelea con todo el que se te pone enfrente – hablo Degel de manera calmada mientras observaba la espalda de Kardia frente a él.
- yo no fui el que causo el problema – refuto Kardia molesto mientras bruscamente se daba la vuelta para encarar a su amigo...
- es bueno verlos – dijo Cyril con la voz cargada de malicia – veo que consiguieron niñeras – dijo mientras una sonrisa burlona surcaba su rostro.
- no son nuestras niñeras – hablo Albafica, intentando controlar su tono de voz, al ver a Kardia tensarse.
- todos dicen lo contrario – confeso Cyril burlonamente – se dice que ustedes dos son tan débiles que se acercaron al descerebrado de Kardia y al estirado de Degel para ser protegidos.
- eso no… - Shion comenzó a hablar, sin embargo un destello carmesí la interrumpió.
- Kardia basta – dijo Degel sosteniendo a un Kardia evidentemente molesto – no lo vale.
- controla a tu perro Albafica – dijo Cyril cruzado de brazos – no me sorprende que todos digan que eres un descerebrado – dijo esta vez mirando a Kardia quien al escuchar aquello volvió a forcejear con Degel.
Albafica miro a Degel, quien aun cuando mostraba un estoico rostro, en su mirada la duda era más que notoria, sintió como la temperatura comenzaba a bajar y se preocupó.
- ¿Qué quieres? – hablo Albafica cuando vio que el agarre que Degel ejercía sobre Kardia se aflojaba.
- una revancha – dijo Cyril sin más – ya aquel día me venciste por pura suerte.
- ¿Qué pasa si se niega? – hablo Degel fríamente antes de que Albafica aceptara.
- quedaría como un cobarde…
- lo dice quien ataco con un arma por la espalda a alguien indefenso – pregunto Kardia con rabia.
- fue su culpa por distraerse – dijo y una sonrisa torcida cruzo su rostro al ver como Shion se removía incomodo en su lugar.
- acepta el duelo – le dijo Kardia a Albafica al ver el rostro incomodo de Shion - ese idiota se tragara sus palabras.
- si es que aceptas te veré en un mes y medio a partir de hoy en la costa de cabo sunion – dijo con una sonrisa antes de continuar su ascenso por las escaleras – eso te dará tiempo de entrenar.
- pudimos haberlo ignorado – dijo Degel tranquilamente.
- no soy el perro de nadie – dijo molesto – y ese idiota demostrara que puede defenderse solo – dijo esta vez señalando a Albafica.
- no soy un idiota - dijo Albafica molesta.
- aun no has aprendido a usar una de las técnicas de Piscis – dijo Kardia cruzándose de brazos molesto y dándose la vuelta molesto.
- no lleva ni un año de entrenamiento – hablo Degel esta vez molesto – es estúpido que le pidas algo asi.
- el de cejas raras ya sabe usar al menos una – Shion levanto la mirada que hasta entonces se mantenía en el suelo y frunció el ceño molesto mientras un agresivo calor se apoderaba de su rostro. Aquel chico sabía cómo hacerlo enojar.
- el lleva más de un año entrenando – hablo Degel volviendo a recuperar la calma que hacía unos instantes había perdido – es lógico que ya sepa usar al menos una.
- pues si Albafica no…
- ya basta – hablo Shion con voz severa y con los nudillos de los puños completamente blancos debido a la presión que en esos momentos ejercía manteniéndolos cerrados – no sirve de nada estar peleando entre nosotros.
- Shion tiene razón – apoyo Albafica mientras posaba una de sus manos sobre el hombro de su amigo – no debemos pelear.
Kardia suspiro y, aun de espaldas a todos, relajo su postura completamente. Degel hizo lo mismo y miro a Shion, quien aún estaba con el ceño fruncido.
- gracias – dijo recibiendo como respuesta únicamente un ligero bufido.
Albafica sonrió al ver a su amigo de aquella manera, sabiendo que día a día el carácter de su amigo se iba formando, se preguntó qué tan diferente seria ella en un futuro, lamentablemente no pudo pensar en la respuesta ya que al sentir un violento cosmos, sus sentidos se pusieron en alerta. Examino con detenimiento el área, deslizando su mirada celeste desde el inmenso océano hasta la obscura caverna-prisión que se abría paso através del gran acantilado, sin encontrar nada que demostrara el origen de aquella fuerza.
- arriba – dijo Kardia mientras apuntaba hacia la parte alta de aquel acantilado.
Albafica poso su mirada en el punto que Kardia señalaba, descubriendo al instante el ligero resplandor plateado que emanaba desde aquel lugar, centrado todo alrededor de una obscura figura.
- creo que debemos ir hacia allá – dijo Degel después de ver que aquella figura no se movía.
Shion suspiro y cerró los ojos, intentaría hacer algo que sabía que solo lo había hecho tres veces y todas en compañía de su maestro Hakurei, temía que todo saliera mal, sin embargo al recordar a Albafica sorprendida cada vez que Kardia o Degel hacían uso de su cosmos, una extraña sensación en el pecho lo hacia querer intentarlo. Rápidamente sintió el fluir de su cosmos através de su cuerpo y aun con los ojos cerrados, busco y rodeo con su propio cosmos a las personas que estaban más cercanas a él.
Albafica abrió los ojos sorprendida al ver la gran cantidad de cosmos rodeando a su amigo y se sobresaltó al ver como se ampliaba hasta alcanzarla a ella, a Kardia y a Degel, sintió como alguien tomaba su mano y posteriormente todo se volvió blanco.
Shion cayó al suelo de rodillas completamente exhausto, lo había logrado, una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios, lamentablemente para el aquella sonrisa no perduro mucho tiempo ya que al voltear observo como Degel apartaba avergonzado su mano de la de Albafica, quien se encontraba completamente desconcertada. Un terrible ardor se apodero de su pecho y sintió un nudo en su garganta que intento tragar sin éxito alguno, incrementando únicamente el ardor que lentamente subía hacia su rostro.
- eso fue impresionante –murmuro Albafica embelesada llamando la atención de Shion, quien al verla fijamente sintió como el ardor pasaba de ser incomodo a ser simplemente reconfortante.
- no fue nada – articulo tímidamente Shion, a la par que desviaba la mirada y odiándose a sí mismo por aquella respuesta.
- es bueno saber que no tengo que bajar por ustedes – la voz de Cyril llamo la atención de los chicos.
- quien te crees que eres - comenzó a hablar Kardia, siendo cayado al instante por la voz de Albafica.
- he venido a ponerle fin a todo.
- me alegra escuchar eso – dijo y sin más se abalanzo hacia ella, dispuesto a asestarle un golpe. Albafica esquivo el golpe fácilmente, sin embargo al impactarse el puño de Cyril en el piso la gran onda expansiva provoco que los cuatro se dividieran, enviando a Albafica y a Shion a la orilla del acantilado – si no les molesta – Cyril observo a Degel y a Kardia quienes ahora se encontraban en el inicio del acantilado – esto es entre ellos dos y yo – dicho esto les dio la espalda y comenzó a caminar hacia la orilla del acantilado.
- oye tu… - la voz de Kardia se incendió al instante, sin embargo se consumió al momento en el que Degel le había tocado el hombro.
Kardia volteo a ver molesto a Degel, sin embargo, lo calmo la mirada serena de su amigo, quien únicamente se limitó a negar en silencio con la cabeza.
Albafica se levantó del árido piso cubierta de pies a cabeza de tierra, seguida de Shion, quien con un una mano sacudía los restos del suelo que habían quedado impregnados en su blanco traje de entrenamiento.
- me pregunto con quién puedo empezar – hablo en voz alta Cyril mientras se paraba a unos pocos metros de distancia de los niños – ya se - hablo Cyril después de haber recorrido con la mirada a ambos chicos – empezare con el mocoso que me dejo en vergüenza.
Una fuerte ventisca golpeo agresivamente el rostro de Albafica, impidiéndole mantener los ojos abiertos y al instante una opresiva mano se apodero de su cuello, aquella era una sensación completamente diferente a la que había experimentado anteriormente con el chico del coliseo, aquel agarre estaba completamente cargado de un profundo odio y una inmensa sed de sangre, que lograba provocar que un escalofrió recorriese su espina dorsal. No pudo evitar emitir un alarido de dolor al sentir un fuerte golpe en la boca del estómago, que le saco gran parte del poco aire que le quedaba "¿Qué haces?" escucho como le hablaba con preocupación aquella dulce voz en su cabeza "enciende tu cosmos" Albafica suspiro y siguiendo las palabras que aquella delicada voz le había susurrado poso una de sus manos sobre el agarre que Cyril aun ejercía sobre su cuello y lentamente fue encendiendo su cosmos, canalizándolo principalmente a su mano.
Un fuerte mareo la hizo palidecer cuando un duce y delicada fragancia inundo el ambiente, reemplazando totalmente el olor a agua salada y un grito de dolor la hizo salir del estado de aletargamiento en el que estaba cayendo.
Abrió desmesuradamente los ojos al sentir un denso liquido deslizarse entre sus dedos y al bajar la vista se sorprendió aún más, al ver un pequeño bulto carmesí asomándose entre sus dedos y completamente enterrado en la mano de Cyril.
Parpadeo múltiples veces antes de poder asimilar lo que estaba ocurriendo, por unos instantes pensó en su maestro, sin embargo sabía que por el ángulo en el que se encontraban era técnicamente imposible. La única respuesta lógica la hizo soltar su agarre completamente sorprendida "¿Lo logre?" se hizo aquella pregunta que no tuvo respuesta al recibir un golpe en la mejilla por parte de Cyril. Limpio con el dorso de su mano el líquido escarlata que había comenzado a salir de la comisura de sus labios a causa del fuerte golpe que había recibido momentos atrás y volviendo a concentrar todo su cosmos cinco bellas rosas rojas aparecieron en la plana de su mano, las cuales lanzo en dirección a Cyril con todo el uso de cosmos que le restaba. El chico cruzo sus brazos frente a él y elevo su cosmos intentando protegerse de aquel ataque, sin embargo sus intentos resultaron ser nulos al sentir como aquellos proyectiles se impactaban contra él, incrustándose en su cuerpo y adormeciéndolo al instante.
Albafica se dejó vencer por el terrible cansancio que la domino tras haber usado aquella técnica y cayó al suelo boca arriba con las manos ensangrentadas, ya no importaba nada más, solo quería descansar.
- no te le acerques – escucho la vos familiar de Degel totalmente cargada de preocupación, posiblemente algo malo estaba pasando, sin embargo no se inmuto debido al terrible mareo que se apoderaba de su cabeza y el adormecimiento del que era víctima su cuerpo.
La pequeña cerro lentamente los ojos, sin embargo a los pocos instantes los volvió a abrir de golpe al sentir explotar un terriblemente cruel cosmos que sabía no pertenecía a ninguno de los presentes. Se levantó lentamente únicamente para toparse con unas obscuras y metálicas alas, acompañadas de una platinada cabellera. Lentamente se puso de pie mirando de reojo a un preocupado Shion, que se encontraba a escasos centímetros de ella y observo con más detenimiento que el cuerpo de Cyril se encontraba a los pies de la alta figura que se erguía de espaldas a ellos.
- admito que me sorprende que alguien tan joven haya vencido a uno de mis infiltrados – aquella voz masculina hablo tranquilamente.
- señor – se escuchó el susurro adolorido de Cyril, sin embargo no pudo continuar ya que con el chasquido de los dedos del hombre, el cuerpo del chico se comenzó a incinerar en medio de unos fuertes alaridos de dolor.
El hombre lentamente se dio la vuelta, dejando ver su sereno rostro marmóreo acompañado de unos bellos ojos grisáceos carentes de brillo, Albafica poso su mirada en la obscura armadura que portaba, pasando su mirada desde aquellas extrañas botas hasta aquel casco con forma de fiera que el hombre abrazaba contra uno de los costados de su cuerpo.
- pero eso no es suficiente para dejarlos con vida – sentencio a la par que estiraba su mano abierta hacia ellos y elevaba su purpureo cosmos.
- Crystal Wall – Shion se puso frente a Albafica al mismo tiempo que aquella densa acumulación de cosmos salía despedida de la palma de la mano de aquel hombre, creando una barrera iridiscente, que se despedazo completamente al chocar y repeler aquella acumulación de cosmos, arrastrando con la explosión a ambos chicos a escasos centímetros de la orilla del risco.
- ¿Quién demonios eres? – pregunto Kardia con el ceño totalmente fruncido mientras caminaba hacia aquel hombre seguido de cerca por Degel.
- eso no debería importarle a unos pequeños aprendices – hablo con sorna y elevando una vez más su cosmos extendió su brazo hacia la orilla del risco dispuesto a atacar a los chicos nuevamente, siendo detenido únicamente por la fina capa cristalina que había comenzado a formarse a lo largo de su armadura, el hombre únicamente sonrió y batió aquellas enormes alas metálicas creando una inmensa ventisca que lanzo lejos los cuerpos de los cuatro chicos.
- Albafica – grito Shion antes de tomar la mano de la pequeña, que ante la ventisca no había logrado mantenerse más en su lugar y había salido despedida hacia el despeñadero, quedando ambos colgados sobre las filosas rocas salientes del mal.
Shion se aferró a la orilla del risco con su única mano libre y observo hacia abajo descubriendo que Albafica se hallaba inconsciente. Aquella visión le nublo la mente y una profunda desesperación lo ataco ¿Qué haría cuando ya no aguantara su mano? Soltar a Albafica no era una opción principalmente por que el no dejaría morir a alguien por salvarse y en segundo lugar porque no podía imaginar una vida sin ella…
Aquel pensamiento lo tomo desprevenido, sabía que no era momento para pensar en aquella duda que había comenzado a acosarlo día y noche, sin embargo si no lograban salvarse de esta no quería morir con dudas. Se aferró más fuerte a la orilla en busca de obtener más tiempo y volvió a mirar hacia abajo escudriñando el blanco rostro de Albafica ahora cubierto de tierra y sangre, se preguntó a si mismo cuantas veces se había sorprendido a si mismo observándola a hurtadillas. Alzo la vista hacia el cielo y suspiro "¿Qué es ella para mí?" se preguntó, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte dolor que había comenzado a apoderarse de las yemas de sus dedos, volvió a suspirar en un intento de mitigar el dolor y bajo su mirada nuevamente para ver a su amiga, porque eso era ella ¿No? Su amiga. Por eso el siempre buscaba protegerla ¿No? Por eso él siempre estaba a su lado y por eso le agradaba su cercanía ¿No? Por eso él quería que lo viera, por eso él quería que ella le sonriera, por eso a él le gustaba cada gesto que ella hacía, por eso le molestaba que alguien más se le acercaba… por eso el sentía lo que sentía… porque ella era su amiga… No… el no sentía lo que sentía porque ella fuese su amiga, sabía muy bien que un amigo no se enojaba cuando su amiga le hablaba a alguien más… un amigo no entraba en pánico cuando su amiga conocía a más chicos… un amigo no se decepcionaba cuando no salía a solas con su amiga… a un amigo no le daba rabia ver a su amiga tocando a alguien más y en definitiva un amigo no quería que su amiga fuese para el solo… él era como un amigo era atento, amable, comprensivo… pero había algo más que pasaba con el… él quería ser el único… era egoísta si… pero eso era lo que él quería y asi no podía considerarse su amigo.
Bufo cansado mientras apretaba aún más fuerte el pedazo de tierra al que estaba aferrado, eso lo liberaba de una duda… él no quería a Albafica como amigo, ahora el problema era saber cómo la quería… adoraba habar con ella hasta que el sol salía, no importaba lo cansado que estuviese, la mayoría de las veces buscaba una forma de estar despierto para hablar, adoraba su suave y delicado aroma, que distaba mucho de ser el aroma a rosas que todos creían, adoraba caminar a su lado, adoraba hacerla reír, adoraba que ella lo apoyara, adoraba ver su ceño fruncido tras enojarse y en definitiva adoraba ver los ocasos a su lado.
Exacto él la adoraba, adorar no era lo mismo que querer ya que uno podía querer sin adorar, adorar también podía ser gustar… sonrió y un ligero rubor se apodero de sus mejillas, "me gustas Albafica" pensó, ella no le gustaba como una amiga a él le gustaba Albafica de la manera romántica, la quería de la manera romántica y sabía que, si sobrevivían, jamás podría decir nada debido a las condiciones en las que se encontraban, sin embargo no importaba "siempre estaré ahí para protegerte" pensó Shion al sentir como sus dedos comenzaban a ceder por el peso "seré fuerte por ti" sintió la piel de sus yemas desgarrarse por la constante fricción de la tierra "no importa que pase" .
Su mano se resbalo de la tierra, desmoronando su corazón, no quería morir ahora que sabía lo que sentía por su amiga, no quería que su amiga muriera por su incompetencia, cerró los ojos y una lagrima escapo entre ellos, deslizándose por su rostro hasta la barbilla y de ahí cayendo en picada, perdiéndose con el agitado mar. Al final su mano cedió por el peso y soltó su agarre, sin embargo antes de empezar siquiera a caer un frio sentir metálico rodeo su muñeca y halo de ella.
- maestro – hablo Shion sorprendido después de haber abierto sus ojos.
La verdosa mirada del santo reflejaba alivio, sin embargo su rostro por el contrario mostraba un atisbo de preocupación. El santo regreso a la tierra a ambos niños y se quitó la capa, para cubrir a Shion con ella.
- ya están a salvo – hablo en voz alta el santo y volvió su mirada hacia atrás.
Al instante Lugonis se acercó a la escena y se arrodillo a un costado de Albafica, dándole la espalda a los demás y con un movimiento rápido chequeo el pulso de la pequeña. La angustia que inundaba el rostro del santo fue mitigada por una sonrisa de alivio, con la capa que hacía unos momentos se encontraba en sus hombros cubrió parte del cuerpo de Albafica, paso sus brazos con sumo cuidado por debajo del cuerpo de su hija y la cargo en brazos, apretándola con dulzura contra su pecho. ¿Qué hubiera pasado si llegaban mas tarde? ¿Qué hubiera hecho si algo le hubiese pasado a su hija? Suspiro antes de darse la vuelta para encarar a las demás personas que se encontraban ahí, después de haber sentido explotar varios cosmos, entre ellos el de Albafica y Shion, se dirigió hacia cabo sunion seguido del santo de Aries, llegando apenas a tiempo para salvar las vidas de Degel y Kardia, que a duras penas lograban atacar y evadir a aquel espectro.
- esto solo es el comienzo señores – hablo el espectro antes de incendiar su cosmos y desaparecer de ahí.
El santo de Piscis frunció el ceño preocupado, aún era muy pronto para que la guerra comenzara.
- Albafica va a estar bien – el santo de Piscis salió de sus pensamientos al escuchar la tranquila vos de Degel y no pudo evitar fruncir el ceño al ver la mirada de infinita preocupación que el chico le dedicaba a su pequeña.
- si – respondió el santo cortantemente - solo deberá descansar.
- ese idiota lo logro – hablo Kardia con una sonrisa ladina mientras se situaba a un lado de Degel, molestando a Lugonis por la forma en la que aquel chico se expresaba de su hija – invoco las Royal Demon Roses.
El huraño rostro del santo se desencajo al escuchar lo que aquel chico le decía y no pudo evitar abrir los ojos desmesuradamente y posar su mirada sobre la inconsciente Albafica "es demasiado pronto" pensó antes de dirigir su mirada hacia el cielo nocturno de Noviembre.
- el patriarca debe ser informado de esto – hablo de pronto Naveed de Aries mientras sostenía por los hombros a un pálido Shion.
- yo me encargare de que lo sepa – dijo Lugonis tranquilamente.
- podemos ir después de ir a dejar a los niños – sugirió Naveed pasando una de sus manos del hombro de Shion a su cabeza.
- no – contesto Lugonis tajantemente – iré solo.
- ¿estás seguro? – pregunto Naveed dudoso.
- si – respondió Lugonis antes de comenzar a caminar en dirección al santuario -tengo que hablar a solas con él.
El santo de Aries encogió los hombros ante la mirada interrogante de los pequeños, dándoles a entender que no sabía lo que pasaba y con una sonrisa les indico que regresaran al santuario, no sin antes regañarlos por haber sido tan imprudentes.
Albafica abrió los ojos divisando en primera instancia una puerta de acero pintada completamente de negro sobresaliendo entre los enormes muros de concreto, deslizo su mirada confundida através de la habitación y al intentar moverse, fue presa de un fuerte dolor proveniente de sus tobillos y muñecas, alzo la vista para descubrir que sus manos al igual que sus pies se encontraban encadenados a la pared. Forcejeo múltiples veces sin resultado alguno y se detuvo al escuchar el sonido de aquella puerta abrirse, aterrándose completamente al ver aquella platinada cabellera perteneciente al hombre con el que momentos antes había luchado.
- muere.
Ante aquellas palabras el cuerpo de Albafica comenzó a incendiarse por dentro iniciando en su corazón y expandiéndose lentamente hacia todo su cuerpo, soltó un chillido de dolor mientras su cuerpo comenzaba a arder en llamas, cerró los ojos con fuerza y mordió sus labios en un vano intento de mitigar aquel dolor, sin embargo se detuvo al sentir como una gran cantidad de agua helada la cubría de la nada, inundando sus pulmones y congelando su cuerpo, abrió sus ojos vislumbrando el hermoso paisaje marino que se presentaba frente a ella, sorprendiéndose inclusive de ver un pequeño arbusto con follaje denso y unas pequeñas flores blancas plantado a un lado de un camino sin fin. Tras ver aquello Albafica sintió como el poco aire que le quedaba abandonaba su cuerpo y lentamente cerro sus ojos…
Albafica volvió a abrir los ojos de golpe, un inmenso dolor se apodero de su pecho y mientras sobaba con su mano su pecho poso su mirada en el techo, donde para su sorpresa pudo observar un mensaje en griego antiguo
"no olvides"
Se acabo…
Si asi como digo… se ha acabado la historia… gracias por apoyarme y quererme y no golpearme por estar bromeando…
Esto aún no acaba señores. Repito aun no acaba.
Después de haber recibido un golpe por parte de la turba furiosa que estaba en la esquina de mi casa por mi mal chiste quiero aclarar unas cosas (ahora si ¿verdad?)
1.- Si estamos hablando de Minos y una vez que él ha sido presentado las cosas van a ir un poco más… curiosas (o bueno eso espero)
2.- Sobre las rosas digamos que las rosas de por si apagan los sentidos con su fragancia asi que está bien usado, aparte el hecho de que mi pequeña Albafica desfalleciera tras usarlas es lógico ya que lo que ella no tiene es práctica, mas aparte su cuerpo aún no está adaptado para soportar tal poder (su sangre aun es normal)
4.- Use gustar y querer por que como saben ellos aún tiene niños, un niño de esa edad por muy maduro que sea no entiende lo que es el romance asi que tomando como base a la hija de la señora de la fonda a la que voy a comer decidí que el amor aunque está presente aun no puede ser aceptado en su totalidad por la mente de Shion.
5.- Si chicos ellos están en Noviembre… si chicos la autora loca va contando los meses que pasan en su fic… no chicos eso no es un trastorno (creo)… es solo que quiero ir bien y ya saben hacer las cosas bien y…
6.- me temo que no podré decirles que vio por qué lo vio y como lo vio… lo siento chicos solo les diré tiene una que otra referencia a lo que pasara a futuro y tiene relación con, personas y dioses que jugaran ahí. Solo como referencia les diré que el arbusto que describí se llama mirto.
En fin una vez terminado el capítulo siendo la 1:20 a.m en mi país me despido de ustedes y les deseo buenas noches (eso sonó como…)
Cuídense y deséenme suerte ya que el lunes y el martes iré a Cuetzalan a hacer una práctica de campo.
Ahh antes de que se me olvide quería presumir mi chiquilin Atlixco se ha vuelto "pueblo mágico" esto es un gran logro y la verdad me siento orgullosa de mi mama que no se rindió y peleo como buen santo dorado de escorpio por ese título.
Dicho esto les preguntare lo siguiente:
¿Existe algún lugar al que quieran viajar con todas las ganas de su corazón?
Mis lugares predilectos son Islandia, Canadá, Groenlandia y Rusia. Ohhh como amaría poder ir a aquel lugar. Disfrutar sus paisajes y tener encuentros cercanos del tercer tipo con la nieve, ya que yo solo la conozco de las pelis u.u.
Ahora si nos vemos en el próximo capítulo… se despide su autora…
(La autora no pudo continuar porque su lado maligno tomo el control… favor de dejar un comentario en lo que espera el siguiente episodio)
