Buenas chicos…

Si ya sé que esta vez no use un idioma diferente y también sé que los deje mucho tiempo sin actualización, lo sé es mi culpa… les contare que paso… hace dos semanas el chico con el que andaba desde hacía tres años tiro la toalla, decidió no seguir por que no quería una relación a distancia (cosa que respeto) y terminamos… esa ruptura realmente me dejo sin inspiración y pues estuve toda una semana deprimida, hasta que fui a Atlixco de nueva cuenta y pues hable con él, terminamos como se debe, hable con mi mama, con mi abuela y pues espere hasta adaptarme al cambio.

Aun esta semana estuve algo rara (más de lo normal) pero mi inspiración regreso y aunque estoy segura de que la calidad de mis escritos bajo, les aseguro que pronto estaré mejor y escribiré bien bonito como antes.

No podre reponer los capítulos que me atrase pero a cambio les puedo hacer un one-shot de los personajes de saint seiya que quieran asi que si desean probar mi talento como creadora de one-shots no duden en pedir y estoy segura de que les contestare (aunque admito que yo no me meteré con parejas tipo yaoi ya que no es mi fuerte y asi)

Quiero agradecerle a esas personas que me pusieron favoritos y follow, la verdad los amo a ustedes y a esas personas que aunque no comentan siguen la historia capitulo a capitulo… los amo… es en serio :3 gracias

Quiero contestar reviews lamento si no contesto extensamente es que son la 1:30 a.m y al rato tengo examen en la uni xD

Ariassune: holis he vuelto desde mis cenizas como el fénix… gracias por haberme dejado tu lindo comentario y perdón por ser tan malvada con Shion… tratare de ya no hacerlo tanto, pero no te aseguro nada, después de todo un poco de drama siempre es bueno X3 jajaja te imagine al leer lo de Degel xD se me hizo adorable…

Guest: primero que nada :o dime como te puedo decir para evitar eso de Guest… es que no se siento realmente feo no poder decirle por su nombre a alguien que ha sido tan linda para dejarme un review… ahora si a lo que vamos realmente gracias por decir que mi Albafica es adorable, realmente temía que estuviese siendo muy oc… sobre mis primeros capítulos… lo se u.u yo misma me he dado cuenta de esos fallos y he querido corregirlos pero debido a la falta de tiempo no he podido hacerlo D: espero poder pronto… sobre tu propuesta… me encantaría que fueses tu quien revisara mis capítulos y checara las correcciones, siento que asi podría desarrollar la historia de mejor manera ya que jaja aunque reviso si hay veces en las que algunas cosas se me pasan… asi que si si te animas manda una señal para podernos contactar y asi…

Alhaja: hola chica :3 perdón por no haber aparecido últimamente… ya explique la razón, sin embargo quiero disculparme por haber descuidado el fic… tranquila soy inmune a ese virus asi que aquí me veras :D publicando como se debe está loca historia… gracias por decir que te encanta la historia, saber eso me alegra un monton :3 y para finalizar de hecho tengo planeado algo muy divertido para Kardia.

AliceYumizukidePiscis: holaaaaa! Tenia mucho tiempo que no sabia de ti… me alegra mucho poder verte comentando de nuevo y tranquila yo entiendo eso de la escuela, las clases, las tareas… todo. Yo estoy bien… bueno dentro de lo que cabe verdad pero bien… mira mmm te describiré como es teziutlan: teziutlan es un pequeño poblado ubicado ente las montañas de la sierra de puebla, la mayoría de los días llueve y hay neblina, por lo tanto todos los cerros y arboles del lugar se encuentran completamente verdes, valla ni siquiera los troncos de los arboles están libres de plantas, ya que la mayoría tienen en los tallos musgos, helechos, bromelias y orquídeas. Es un lugar tranquilo y pacifico la verdad, aunque la ropa no se seca hasta despues de 3 dias por la alta cantidad de humedad relativa XD tambien te puedo decir que aquí el clima es bipolar… en la mañana puede hacer frio, en la tarde puede haber sol con neblina y mas tarde se puede desatar la lluvia… lo admito es una aventura vivir aquí. Tiene una vista hermosa y hay veces en las que las calles se ven como silent hill a causa de la densa neblina xD

Tsuki girasol: hola antes que nada… GRACIAS POR LEER EL FIC me alegra que cada dia hay mas gente interesada en mi rara idea xD en fin espero que te siga gustando y tu tranquila… te espoilearia pero no debo… tengo ya planeado lo que pasara asi que tranquila no será todo triste… lo prometo.

Ahora si los aburro con lo de siempre… Saint Seiya no me pertenece (sufrimiento interno). Los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro OC, son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.

Aunque si me perteneciera la historia creo que no hubiera sido tan exitosa o quizá si 7w7 o hubieran terminado de animar The Lost Canvas.

Anotaciones:

"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes

"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.

Cursiva normal: Recuerdos.

oxoxo: salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo (que al fin pude encontrar uno que no es borrado xD)

"¿Cómo es que puede doler el cuerpo sin tener una herida?" aquel pensamiento recorrió la mente de Shion mientras un terrible ardor se apoderaba de su pecho, el chico suspiro a causa de aquel frio aire nocturno que dificultaba la entrada de aire a su organismo, consiguiendo con aquel suspiro que un calor abrasador subiera lenta y peligrosamente desde la boca de su estómago hasta apoderarse de su garganta, encendiendo sus órganos a su paso mientras un insoportable cosquilleo le recorría tortuosamente desde las palmas de sus manos hasta su rostro.

Bajo otro escalón para poder ver con más claridad lo que estaba pasando y nudo le cerró la garganta al darse cuenta de que su presencia era ignorada por completo haciendo que inconscientemente jadeara antes de sentir su cuerpo temblar a causa de la poca estabilidad que sus piernas le brindaban, demostrando lo incapaces que eran de seguir sosteniéndolo de pie.

Soltó un suspiro al darse cuenta de que era incapaz de soportar todas aquellas sensaciones que se arremolinaba dolorosamente en su interior y cerró los ojos con fuerza, ignorando completamente el ardor que aquella acción le provocaba.

Las punzadas que habían comenzado a martillear su cabeza fueron poco a poco acelerando hasta volverse tan insoportables que tuvo que llevar una de sus manos hacia uno de sus laterales para evitar que le explotase en cientos de pedazos. Abrió los ojos para ver lo que pasaba a su alrededor, sin embargo, entrecerró los ojos al instante al sentir como su visión se nublaba poco a poco y decidió alejarse de ahí antes de que sus amigos lo notaran y se preocuparan por él, mientras al mismo tiempo se preguntaba por qué aquel dolor se había apoderado de el tras ver a Degel acariciando con una de sus manos el rostro de una somnolienta Albafica.

Shion bajo la vista, suspiro pesadamente y se dio media vuelta para ponerse en marcha hacia el templo de Aries, sabiendo que de seguir ahí con aquel dolor en el pecho, algo terminaría mal.

- Shion – aquella tranquila voz lo detuvo antes de comenzar a alejarse, logrando únicamente acrecentar aquel dolor que estrujaba lentamente donde se suponía que estaba su corazón - ¿Qué haces aquí? – aquella pregunta había salido de los labios de Degel con un ligero acento francés provocando que a Shion le comenzara a arder el rostro.

- venia ver a alguien – contesto molesto antes de darse la vuelta para encarar a Degel – pero ya que no está disponible – dijo mientras su ambarina mirada chocaba agresivamente con la violácea mirada de Degel – creo que volveré luego – dijo mientras desviaba su mirada hacia la densa mata de cabello celeste que se arremolinaba en las piernas de Degel.

- si te refieres a Albafica – comenzó a hablar Degel – te informo que desde hace horas se desmayó y aun no responde.

- ¡¿Cómo ha pasado eso?! – Pregunto Shion furioso mientras bajaba apresuradamente los escalones y se acercaba con paso firme hasta donde estaba sentado Degel - se supone que eres el más responsable de todos – hablo mientras un intenso calor inundaba sus mejillas - ¿Por qué no la has llevado con el maestro Lugonis?

Degel abrió los ojos sorprendido de ver por primera vez a Shion en tal estado, sin embargo casi al instante volvió a mostrar su rostro completamente sereno.

- Albafica no quiere que su maestro de entere de que paso todo el día entrenando – soltó Degel.

- aun asi – continúo hablando Shion completamente molesto – si eres un genio como dicen debiste haber pensado mejor no…

- ya la revise a fondo – interrumpió Degel notablemente molesto al notar el rumbo que las palabras de Shion estaban tomando – solo necesita descansar.

Ante aquellas palabras Shion únicamente bufo molesto y sin decir nada más se dejó caer pesadamente frente a Degel, levantando una ligera capa de polvo y quedando de frente con el inconsciente rostro de Albafica.

Degel suspiro pesadamente y con una de sus manos volvió a acomodar detrás de la oreja de la pequeña, uno de los mechones celestes que caían alborotadamente por el bello rostro de Albafica, acción que provoco que Shion apartara la vista y se moviera en su sitio completamente incómodo. Degel frunció el ceño molesto al notar el comportamiento de su compañero y abrió la boca para hablar, sin embargo se detuvo a si mismo sabiendo que asi como el, también Shion sentía emociones por Albafica que estaban lejos de una simple amistad.

Continuaron sentados en el coliseo en total silencio mientras la fría brisa nocturna ondeaba débilmente sus cabelleras y se colaba através de su ropa, dejando a su paso un ligero entumecimiento que después de un tiempo logro hacer que Shion llevara sus manos hacia sus brazos intentando darse calor. Degel lo miro tranquilamente, mas sin embargo en su mente se debatía entre decirle que se fuera a abrigar o quedarse sin hacer ni decir nada y temiendo que la primera opción fuese tomada de manera agresiva por Shion, decidió mantenerse en silencio y observar hasta notar que Shion ya no aguantara el frio que minuto a minuto iba aumentando más y más.

Shion miro a Degel y frunció los labios ante la tranquilidad que emanaba de su cuerpo, y sin poder aguantar más tiempo decidió su mirada hacia el rostro de Albafica, descubriendo como poco a poco la pequeña abría los ojos.

- Shion… – las débiles palabras de Albafica hicieron que el frio que sentía lentamente fuera remplazado por una sensación de calidez que rápidamente se abrió paso hasta sus mejillas - ¿Qué ocurrió?

- te debilitaste al usar una Royal Demon Rose – hablo Degel antes de que Shion pudiera decir algo.

Aquellas palabras hicieron que Albafica abriera aún más sus ojos y tras darse cuenta de que se encontraba recostada sobre las piernas de Degel, se levantó rápidamente dándole un fuerte golpe con la cabeza a Degel quien se había inclinado para ver si Albafica se encontraba bien. Ambos sintieron un inmenso dolor en los puntos que habían chocado entre si y rápidamente se alejaron sobándose.

- perdón – dijo Albafica sonriendo y con el rostro completamente rojo mientras ejercía presión detrás de su cabeza con su mano izquierda.

- descuida – dijo Degel cubriendo sus delgados labios con una de sus manos y desviando la mirada avergonzado.

- ¿Ya estás bien? – pregunto Shion molesto al notar como la eterna seriedad de Degel era mermada por la despistada sonrisa de Albafica. La pequeña únicamente asintió dedicándole una dulce sonrisa – entonces vámonos o tendrás un resfriado – dijo mientras se levantaba del suelo.

- gracias Shion – aquellas palabras hicieron que un intenso carmesí se apoderara del rostro de Shion, quien al sentir como subía de golpe el calor a su rostro dio media vuelta y a sentir a Albafica tras el comenzó a caminar lentamente.

Aquella era la primera vez, desde que había descubierto lo que sentía, que lo inundaban unas ganas enormes de tomar la mano de Albafica para salir corriendo. Aquella era la primera vez que quería alejar a todos de Albafica. Aquella era la primera vez que la tranquila presencia de Degel lo molestaba y en definitiva, aquella era la primera vez que quería decir que Albafica le pertenecía. Shion negó con la cabeza y mientras comenzaba a subir las escaleras que llevaban directo hacia el templo de Aries sintió como unas cálidas manos tiraban de su mano, haciendo que él instantáneamente se detuviera y volteara a ver al dueño de aquellas manos, descubriendo que Albafica mantenía su mirada fija en él.

- ¿Qué ocurre? – pregunto Shion confundido.

- actúas extraño – dijo Albafica aun sosteniendo la mano de Shion - ¿Qué tienes?

Aquella pregunta salió acompañada de un suspiro preocupado, haciendo que Shion se sintiera la peor de todas las personas por comportarse tan infantil, si estaba consciente de que tenía ocho años y que un niño normal de esa edad tendía a serlo, sin embargo el mismo sabía que ninguno de ellos era normal y que todos tenían demasiadas preocupaciones como para cargar con las de alguien más.

- solo estoy un poco cansado – contesto Shion dedicándole una tímida sonrisa a Albafica.

- ¿seguro? – pregunto Albafica dudosa.

- si – respondió Shion – tranquila estaré bien.

- está bien – dijo Albafica aun intranquila mientras soltaba la mano de Shion.

Shion volvió a posar su mirada hacia enfrente y continúo caminando hasta el templo de Aries, descubriendo en el trayecto que el frio que antes sentía había desaparecido.

- ¿No tienes frio Albafica? – Shion frunció el ceño molesto al escuchar la pregunta que la tranquila voz de Degel formulaba.

- no – escucho la tímida voz de Albafica responder y por un instante el rostro sonrojado de Albafica inundo su mente, haciéndolo tropezar con uno de los escalones.

- ¿Seguro que estas bien Shion? – pregunto Albafica preocupada mientras se adelantaba hasta quedar a un lado de él, descubriendo que el rostro de su amigo se encontraba completamente rojo – estas ardiendo – dijo Albafica después de poner una de sus pequeñas manos sobre la frente de Shion.

- tranquila – hablo Shion entrecortadamente al sentir sobre su frente el suave tacto de Albafica – no es nada que un descanso no arregle – mintió consiente de que aquel calor era causado únicamente por la cercanía de Albafica.

- no quieres que Degel te revise – pregunto inocentemente Albafica mientras volteaba a ver a Degel.

- lo que él tiene no es grave – hablo Degel tranquilamente, en un intento de ayuda al ver la turbada expresión de Shion.

- ¿Estás seguro? – pregunto Albafica que aún mantenía su mano en la frente de un sonrojado Shion – últimamente siempre tiene el rostro rojo y me preocupa que...

- descuida es normal – interrumpió Degel intentando evitar que su amiga se diera cuenta de que su presencia era la que ocasionaba que Shion estuviese todo el tiempo sonrojado – a mí también me paso.

- te creeré – fue lo único que contesto Albafica antes de suspirar pesadamente, dedicarle una sonrisa a Shion y apartarse de él, para continuar con su trayecto hacia el templo de Aries, que se veía a pocos metros de distancia.

"Gracias" la voz de Shion resonó en la mente de Degel haciendo que el chico se sorprendiera, sin embargo se tranquilizó al instante recordando que la telepatía se encontraba dentro de las habilidades que tenían las personas como Shion "no agradezcas" pensó Degel consiente de que muy probablemente Shion ya había salido de su mente "intenta ser menos obvio" tras escuchar aquellas palabras Shion se sonrojo aún más de lo que ya estaba "¿Ella lo sabe?" pregunto Shion mientras continuaba caminando con la vista baja "no" fue lo único que respondió Degel y continuaron en silencio escaleras arriba, hasta llegar al templo de Aries, donde la imponente figura del guardián de Aries se mantenía estática fuera del templo.

- ¿podemos pasar por su templo maestro Naveed? – pregunto Shion una vez estuvo frente a su maestro.

- no – la réplica de Albafica sobresalto a Shion – tú debes descansar.

- ya estoy mejor – contesto Shion – además tiene rato que no saludo a tu maestro.

- ¿no cenaras? – pregunto el santo mientras examinaba con su verde mirada a los tres chicos.

- lo hare más tarde maestro – dijo Shion mientras bajaba la mirada – disculpe.

- pueden pasar – dijo el santo con una sonrisa antes de dar media vuelta y entrar al templo seguido por los tres chicos – no tardes Shion.

- no lo hare maestro – dijo el pequeño con una sonrisa antes de atravesar el templo de Aries en compañía de Degel y Albafica.

Continuaron subiendo hasta el templo de Tauro, el cual atravesaron sin encontrarse en ningún momento a su guardián y una vez salieron del templo se encaminaron hasta el templo de Géminis. Subieron las escaleras en completo silencio, deteniéndose en la entrada del templo, al sentir una presencia extra a la del santo de Géminis. Lentamente se fueron adentrando al templo, sin embargo se detuvieron a la mitad de este, al sentir como aquella presencia ajena se esfumaba sin dejar rastro.

Una explosión de cosmos los tomo por sorpresa haciendo que los tres chicos se dispersaran por el impacto a lo largo de aquel templo, dejando a Degel tirado en la entrada del templo, a Shion estrellado en uno de los pilares del templo y a Albafica tirada boca abajo en la parte baja de un pilar que había resultado ileso ante aquel ataque.

- tienen suerte – aquella fría voz hablo desde uno de los extremos del templo llamando la atención de los tres chicos – de haber sido aprendices normales estarían muertos - Shion alzo la vista adolorido tras escuchar aquellas palabras y a lo lejos pudo ver una silueta dorada que iba acrecentándose poco a poco, acrecentando su tamaño a cada paso – la próxima vez anuncien su presencia o no me contendré – dijo una vez estuvo a la vista de los tres chicos, revelando que e trataba del santo de Géminis.

- ¿Está usted diciendo que no sintió nuestra presencia? – pregunto Degel mientras lentamente se ponía de pie.

- no – respondió sin más el santo mientras posaba sus inexpresivos ojos verdes en Degel.

- entonces… - comenzó a hablar Albafica con su ya habitual ronca voz mientras poco a poco se incorporaba apoyada del pilar que estaba a su lado – si sabía quiénes éramos ¿Porque nos atacó?

- por su falta de disciplina – respondió Aspros sin mirar a Albafica – por ahora pueden pasar por el templo de Géminis – dijo mientras se daba la vuelta y volvía a caminar hacia el interior del templo – pero si vuelven a olvidar pedir permiso para entrar al templo tendrán que luchar contra mí.

Albafica trago grueso y observo atenta como el santo dorado de Géminis se alejaba, dejándolos a ellos completamente heridos.

- hay que irnos – dijo Shion tímidamente al ver como desaparecía la silueta del santo de Géminis.

Degel y Albafica asintieron en silencio, y caminaron hacia la salida del templo de Géminis. Continuaron caminando a través de los templos y cuando llegaron al templo de Acuario Albafica fue la única que decidió romper el silencio.

- eso fue intenso – fue lo único que dijo esperando que alguno de los dos chicos hablara ante sus palabras.

- es la primera vez que se comporta asi – dijo Degel frunciendo el ceño.

- pudo haber pasado algo – dijo Albafica y Degel únicamente afirmo.

- sea lo que sea se verá mañana – dijo Degel y se adentró al templo de Acuario seguido de los otros dos chicos.

Los tres chicos caminaron hasta el centro del templo, deteniéndose únicamente para despedirse de Degel, quien únicamente le dedico a Albafica una sonrisa de despedida.

Albafica salió tranquilamente del templo seguida por Shion quien había comenzado a sentir como el frio volvía a apoderarse de él.

- tengo frio – dijo Albafica deteniéndose a medio camino.

Shion alzo la vista instantáneamente al escuchar aquellas palabras consciente de que hasta hacia poco Albafica le había afirmado a Degel que no tenía frio. Albafica suspiro y se dio la vuelta mostrándole a Shion que su rostro se mantenía completamente sonrojado y miro al chico a los ojos. Ante aquella acción Shion únicamente se limitó a apartar su mirada ambarina completamente avergonzado, dándole el valor a Albafica de seguir un impulso que la había comenzado a dominar.

"ahora" pensó Albafica al ver como Shion se removía nervioso en su lugar y en un movimiento ágil, se acercó al chico y lo rodeo con sus fríos brazos, sacándole al instante un pequeño suspiro a Shion.

Realmente no sabía porque hacia tal cosa, quizá después de tanto entrenar con las Royal Demon Roses había perdido totalmente la cordura, sabía que aquellas acciones no eran las adecuadas para dos hombres, sin embargo, al sentir la calidez que emanaba el cuerpo de su amigo supo que estaba dispuesta a arriesgarse. Coloco su cabeza en el hueco de su garganta y sonrió satisfecha al sentir como su amigo tímidamente rodeaba sus hombros con uno de sus brazos.

La cálida respiración de Albafica golpeaba suavemente a garganta de Shion provocándole un ligero cosquilleo que después de un tiempo término siendo extrañamente placentero. Shion cerró los ojos intentando mitigar aquella sensación, consiguiendo únicamente que se acrecentara al aspirar el dulce aroma que despedía la celeste cabellera de su amiga. Sonrió satisfecho al confirmar que el aroma de su amiga aún no se había mesclado con la fragancia de las rosas y soltó un suspiro mientras internamente imploraba por que aquella especial esencia dulzona que era despedida del cuerpo de su amiga jamás se mezclara con el aroma de sus rosas, no era que no le gustara el aroma a rosas, al contrario le encantaba el aroma de las rosas del jardín de Albafica, pero simplemente prefería la esencia que hacía a su amiga diferente de lo demás.

Pasado un tiempo se separaron y Shion pudo notar que su corazón había comenzado a latir apresuradamente, haciendo que se sonrojara de golpe "me gustas Albafica" aquellas palabras inundaron de golpe su mente recordándole aquella vez que se había dado cuenta de lo que sentía, haciendo que un mareo lo desestabilizara, preocupando a Albafica.

- tranquilo – dijo Shion mirando fijamente los cristalinos ojos cobalto de Albafica.

- me preocupas – dijo Albafica mientras se acercaba nuevamente a Shion – temo que tanto entrenar te dañe.

Shion sonrió tiernamente, se sentía agradecido por la preocupación de su amiga, sin embargo aquellas palabras también lo hicieron sentir un profundo sentimiento de culpa. Se había prometido a si mismo ayudar a Albafica y evitar que alguien más descubriera su identidad, sin embargo lo único que había logrado hasta ahora había sido actuar sin pensar y ser egoísta en cuanto a sus sentimientos.

- estaré bien – dijo Shion con una sonrisa ladina y lentamente comenzó a subir hacia el templo de Aries, decidido a hablar con su maestro de lo que le pasaba, para poder controlarlo mejor. Sería difícil puesto que no podía revelar la identidad de Albafica, sin embargo ya vería como plantearía el asunto de la manera más satisfactoria.

Albafica lo miro extrañada, sin embargo decidió no decir nada más y siguió a Shion por detrás, notando por primera vez que la larga cabellera verde, que antes le llegaba hasta la mitad de la espalda, se encontraba más corta.

- cortaste tu cabello – no pudo evitar confirmar lo obvio ante la sorpresa - ¿Por qué?

Shion se detuvo y volvió a sonrojarse ante la idea de que Albafica le prestaba atención, sin embargo sacudió la cabeza completamente molesto, sabiendo que debía mantener al margen aquellos pensamientos.

- asi puedo entrenar mejor – respondió mirando a la pequeña sobre su hombro.

- ¿En serio? – Pregunto Albafica acercándose a Shion, quien se limitó a asentir con la cabeza – tal vez yo también corte el mío – dijo capturando entre sus dedos un mechón celeste.

- no – se apresuró a decir Shion mientras volteaba completamente y encaraba a Albafica.

- ¿Por qué no? – pregunto Albafica sorprendida por el angustiado rostro Shion.

- pues… - comenzó a hablar consciente de que había cometido un error al reaccionar de aquella manera – tu cabello es hermoso – se sinceró Shion y ante la moleta mirada de Albafica comenzó a ponerse nervioso – bueno… no es que sea muy hermoso… pero tampoco es feo… es bonito… te queda largo… te vez masculino… bueno no es que el cabello te haga masculino… tú ya eres masculino… bueno dentro de lo que cabe… - Shion bufo cansado y bajo su mirada tratando de evitar mirar el rostro de Albafica – sería una pena que te lo cortes – concluyo apenado y con la mirada en el suelo.

- lo dejare largo si tú también lo haces – dijo Albafica alegre por las extrañas palabras que su amigo le había dicho.

Shion alzo la vista sorprendido, encontrándose con la tierna sonrisa que Albafica le regalaba en esos momentos, aquella tierna sonrisa ajena a todo el mal, aquella sonrisa que ella solo le dedicaba a él.

- de acuerdo – respondió Shion sonriendo antes de volver a caminar hacia el templo de Piscis, esta vez con Albafica a su lado.

Se detuvo al ver en la entrada del templo la huraña presencia del santo dorado de Piscis y un escalofrió subió por su columna. Temía que el santo hubiese visto el abrazo que había compartido con Albafica y en el fondo se arrepentía de haber contestado aquel abrazo. Estaba consciente de las condiciones que se le habían puesto a Albafica a cambio de entrenarla y aun asi había sido egoísta.

Avanzo lentamente hacia el santo seguido de Albafica, quien se había quedado inmóvil y una vez estuvo frente a frente con Lugonis se arrodillo y poso su mirada en el piso.

- Shion – Albafica pronuncio el nombre del chico totalmente sorprendido, cosa que afecto ligeramente su ronco tono de voz.

- disculpe a Albafica por haber llegado tarde – comenzó a hablar Shion – no medimos el tiempo que no quedamos platicando.

- ¿Es eso cierto Albafica? – pregunto Lugonis alzando una de sus cejas de manera interrogante.

- si – respondido roncamente la pequeña.

- está bien – dijo tranquilamente, tranquilidad que sorprendió a Shion, ya que, a pesar de que Degel intentaba mostrar una estoica mascara siempre, sus facciones no eran ni la mitad de buenas que las de él maestro de Albafica – puedes levantarte – dijo el santo mientras veía a Shion, quien inmediatamente se irguió al escuchar aquellas palabras – gracias por acompañarlo – agrego antes de tomar una caja que desde que había llegado, se encontraba posada sobre una roca – toma – dijo el santo extendiéndole la caja a Albafica.

- ¿Qué es? – pregunto Albafica mientras tomaba el paquete entre sus manos.

- te ayudara en tu entrenamiento – dijo Lugonis permitiendo que una ligera sonrisa dibujara su rostro – ábrelo.

La pequeña asintió y con una de sus manos sujeto la caja, para después con su mano libre retirar con cuidado la tapa de la caja, describiendo al instante un par de guantes obscuros confeccionados cuidadosamente, paso la tapa de la caja a su otra mano y saco uno de los guantes, admirándose de que a pesar de lo delgados que se veían, tenían una consistencia gruesa.

Con mucho trabajo se puso aquel guante, descubriendo que, muy contrario a lo que ella creía, eran demasiado cómodos y se habían acoplado tan bien a sus manos que inclusive parecía que tenía otra piel.

- gracias – pronuncio Albafica aquellas palabras de manera eufórica, intentando mantener su tono de voz fingido – son perfectos – y dicho esto extendió su mano hacia el frente para examinar el guante con mayor detalle.

Shion sonrió al ver el rostro de felicidad de Albafica y decidió alejarse de ahí para que Albafica disfrutara del momento con su maestro. El pequeño se despidió con la mano de Lugonis, para después salir corriendo apresuradamente hacia las escaleras, donde una vez estuvo, comenzó a bajar corriendo, atravesando todos los templos de la manera más rápida que le era posible, tomándose su tiempo en el templo de Géminis para pedir permiso adecuadamente.

Una vez estuvo en el templo de Aries, se dirigió hacia la cocina, donde descubrió a su maestro bebiendo te, sentado en una de las sillas de madera que bordeaban la gran mesa de madera obscura ubicada en el centro de aquella pequeña cocina.

- lamento llegar tarde – se disculpó Shion.

El santo lo miro detenidamente, descubriendo que la postura de Shion demostraba que existía algo que lo mantenía inquieto.

- siéntate – dijo el santo mientras posaba sobre la mesa la taza de porcelana que contenía su té - ¿Quieres hablar de algo? – pregunto el santo sin más mientras Shion se acomodaba en su silla logrando sorprenderlo.

- si – dijo Shion una vez estuvo sentado en la silla de madera.

- ¿De qué se trata? – pregunto el santo antes de tomar nuevamente su taza y acercarla hacia sus labios para sorber su contenido.

- hay una chica que me gusta – soltó Shion haciendo que Naveed se detuviese antes de tomar un sorbo de té – la quiero cuidar siempre y ser el importante para ella – el santo entrecerró los ojos – pero ella tiene muchos amigos más y siento molestias cada vez que ella les presta más atención – confeso Shion refiriéndose a Degel – no sé qué me pasa y no sé qué hacer para controlarlo.

Naveed miro confundido a su alumno, sin embargo decidió ayudarlo a resolver su problema.

- ¿Qué tipo de molestias? - pregunto el santo bebiendo un poco de su te.

- me arde todo el cuerpo, siento un nudo en la boca del estómago y otro en la garganta, todo se vuelve irritante y la molestia principal es que cada que la veo con alguien más quiero tomar su mano y alejarla.

- ¿Quién es la chica de la que hablas? –pregunto el santo seriamente.

- no le puedo decir maestro – respondió Shion incomodo, mientras posaba su mirada en la mesa – perdon.

- descuida Shion – dijo el santo antes de tomar otro sorbo de su humeante té – solo era curiosidad – el santo suspiro y dejo la taza en la mesa, para después cerrar los ojos y cruzarse de brazos – tu estas celoso – soltó el santo provocando que pequeño Shion alzara la vista sorprendido

- ¿A qué se refiere con celoso? – interrogo Shion mientras miraba confundido al santo dorado de Aries.

- los celos se dan cuando tú quieres que alguien este únicamente contigo y te molesta que la demás gente se le acerque – dijo el santo mientras le dedicaba una mirada seria a Shion – los celos son un derivado de un sentimiento de posición e inseguridad – el santo suspiro y sostuvo su cabeza con la palma de su mano derecha, que era a su vez sostenida por su codo que se encontraba apoyando sobre la mesa – los celos no son algo bueno – finalizo el santo seriamente.

- ¿Los puedo controlar? – pregunto Shion frunciendo el ceño, recibiendo únicamente como respuesta un asentimiento por parte de su maestro - ¿Cómo?

- primero que nada debes entender que si no le has dicho a esa persona lo que sientes no tienes derecho alguno de celarla – comenzó a hablar el santo – también debes ser tolerante con las demás personas que rodean a la persona que te gusta y hacerte a la idea de que asi como tú tienes amigos ella también los puede tener – aquellas palabras tomaron un tono más serio de lo que el santo intentaba mostrar – también toma en cuenta que no debes ser grosero con las personas que frecuentan a la chica que te gusta o terminaras haciéndola enojar.

- gracias maestro - algo en las palabras de su maestro le indicaban que el sabia de quien le estaba hablando, sin embargo le restó importancia recordando la manera en la que había comenzado a comportarse con Degel – tomar en cuenta lo que me ha dicho.

El santo asintió con la cabeza ligeramente aliviado de ya no tener que seguir respondiendo aquellas preguntas, no porque le molestara, al contrario le encantaba sentarse con su alumno todas las tardes a platicar casi de todo, si no que el carecía de experiencia en asuntos sentimentales.

Observo con una sonrisa a su alumno, sintiéndose en gran parte sorprendido por la confesión que minutos antes le había hecho Shion ya que debido a las circunstancias que los mantenían juntos, temía no poder llegar a tener algún tipo de acercamiento con él.

- tu comida está en el fogón – dijo el santo señalando la cacerola que se encontraba sobre tres piedras y unas cuantas ramas secas encendidas por el débil fuego que servía como combustible.

oxoxo

La marmórea estancia se encontraba animada por la débil danza de sombras que se proyectaba a causa de las irregulares incandescencias de las antorchas que a duras penas se mantenían alumbrando aquella estancia.

A lo lejos, en el único asiento que existía en aquel lugar se encontraba sentado un hombre de pálida piel y largos cabellos platinados, que mantenía sus manos entrelazadas en su regazo, mientras sus cansados ojos grises observaban serenamente al hombre que minutos antes había llegado a arrodillarse, de manera respetuosa, frente a él.

- levántate – hablo el hombre con voz tranquila - es raro que hayas tardado tanto ¿A qué se debe?

El hombre se levantó ante la orden, sin dejar de observar la alfombra roja con bordes dorados que llevaba desde la entrada del templo hasta los pies del patriarca, y con una de sus manos se quitó el casco dorado de la armadura, dejando caer libremente su larga y sedosa cabellera castaño rojiza sobre su bello rostro.

- disculpe gran patriarca – hablo el santo aun con la vista baja – me quede a esperar a que mi alumno se durmiera.

- entiendo Lugonis – dijo el patriarca, haciendo que el santo dirigiera su mirada carmesí hacia el frente - ¿Qué progresos ha tenido el entrenamiento de Albafica?

- ha mejorado en el uso de las Royal Demon Roses – respondió el santo tristemente.

- es mejor de lo que imagine que sería – hablo el patriarca complacido – será un buen santo.

Ante aquellas palabras el santo de Piscis cerro los puños con fuerza ¿es que acaso solo él pensaba en lo cruel que sería la vida de su niña? Se sentía molesto por las palabras del patriarca y se sentía molesto consigo mismo ¿Acaso la recompensa ante todas las pérdidas que tendría su pequeña solo radicaría en ser un buen santo? Porque si era asi no lo valía, no valdrían las muertes y no valdría para nada confinarse en la soledad. Suspiro pesadamente recordando lo alegre que su pequeña se veía al estar con sus amigos y cerró los ojos con fuerza al imaginarse lo mucho que le dolería a ella cuando perdiera todo de golpe, solo le quedaba la opción de dejarla disfrutar lo poco que su condición limitante le permitía.

- estoy seguro de que lo será – dijo el santo mientras abría los ojos lentamente.

- eso espero – dijo el patriarca frunciendo el ceño preocupado – de esa generación depende el éxito de la próxima guerra santa – aquellas palabras helaron internamente a Lugonis, sin embargo evito mostrar emoción alguna – la cual ya está más que cerca.

- ¿A qué se refiere? – pregunto el santo interrogante.

- una estrella del infortunio se ha dejado ver al norte de Europa – contesto el patriarca mientras lentamente se ponía de pie – es por eso que te he llamado santo dorado de Piscis – dijo acercándose lentamente hacia Lugonis – debes ir a revisar que está pasando y detener un posible problema.

- pero señor… ¿Y el entrenamiento de Albafica? – pregunto el santo inmediatamente.

- otro santo se encargara de eso – dijo el patriarca tranquilamente.

- pero su condición…

- ya lo he tomado en cuenta – interrumpió el patriarca – asi que por ahora solo encárgate de preparar todo para tu viaje.

Y bueno eso es todo por ahora

Que les pareció la verdad a mí por todo lo que les comente me pareció un capitulo un poco flojo.

Aunque la verdad no se aunque si ustedes son tan amables de decirme que les pareció y en que falle claro que estaré feliz de corregirlo y asi :3

En cuanto a las aclaraciones:

1.- Utilicé un fogón porque a pesar de que en el siglo XVII ya existían estufas con ladrillos y asi, había lugares en los que aún se empleaban métodos de calentamiento un poco rústicos como el que describí. Aparte de que no se creó que vi bien que las cosas fueran asi.

2.- Sobre los celos… espero haber podido personificar o explicar bien lo que se siente al tenerlos ya que… lo admito no soy una mujer muy celosa asi que bueno no identifico bien las sensaciones.

Espero en serio haya sido de su agrado y pues nos vemos hasta la próxima semana: D

Pregunta:

¿Chocolate dulce o chocolate amargo?

Que les puedo decir me encanta comer de todo tipo de dulces pero la verdad más que nada en este mundo adoro los chocolates, pero hey no de todo tipo, ya que una vez comí unos que eran más azúcar que otra cosa y pues me provoco alergia, en especial adoro los chocolates amargos, no se le dejan una sensación súper deliciosa a la boca que ahhhhhh *.* te sientes en el cielo (o bueno al menos yo).

Ahora sí, sin más que decir me despido alegremente de ustedes y les digo nos vemos.