Good Night…

¿Cómo están mis queridos lectores? Espero que bien lamento actualizar hasta apenas, es que tenia que terminar dos antologías de 100 hojas cada una y aparte debía hacer la parte teórica de un catálogo de fertilizantes jaja en fin un relajo.

¿Cómo les fue este dia de muertos?¿Comieron hojaldra y chocolate caliente? Espero que ustedes si porque yo no u.u este fin me quede en Teziu y no pude viajar a ver a mi familia, por lo consiguiente no hubo rica comida para mi, en fin improvise mi altar xD y aunque no existe nada que se compare con el delicioso sabor de las hojaldras que hace mi abuela, comi una que compre en la panadería :v… Moraleja la próxima vez secuestra a tu abuela para que haga hojaldas contigo…

Oigan ¿Recuerdan el viaje del que les platique? Bueno pues olvide decirles que se había pospuesto hasta el 7 de Noviembre (sip dentro de cinco dias) por lo que les vendré publicando como ya había dicho antes la madrugada del domingo o entre esta semana, excepto el día Miércoles ya que voy de viaje (otra vez) a Martínez de la Torre Veracruz con mi profe de ecofisiologia vegetal (que es una madre que estudia a las plantas y su relación con el ambiente)…

Por otra parte quiero agradecerle a las lindas personas que me dieron animos y les quiero decir que valen mil millones de trillones :3 los quiero, tanto a ustedes que están activos comentando como a los demás que aunque no dicen nada están ahí siguiendo la historia día a día. Gracias por ser mis lectores.

Y bueno ya como es mi costumbre quiero contestar los lindos reviews que todos ustedes me han enviado…

Ariassune: celos… bubis… monstruos… jaja me encantan tus comentarios son épicos… todo eso ahm aun no se como hacerle pero te aseguro que lo arreglare. Sobre tu Shot jaja será posiblemente un two-shots aun no lo escribo y va a tardar un poco para que lo puedas ver publicado pero descuida la idea ya se esta procesando en mi mente de adolescente. Te devuelvo el abrazo y te mando un beso :3

betterWithACupOfCoffe: antes que nada gracias por el doble abrazo :3 lo necesitaba… y tambien gracias por decir que tengo creatividad, la mayoría de las veces en la escuela fallaba en ese ámbito. Sobre Shion y Lugonis se me hace un poco difícil desarrollar de manera adecuada aquella transición de odio-aceptacion que se da entre los padres y los novios (en este caso Shion solo es un amigo pero aplica) despues de todo vengo de una familia rota y no he visto el ejemplo de eso en mis padres, bueno en mi mama si pero creo que no es lo mismo, asi que hago mi lucha, espero te guste como lo hago. Lamento haberte hecho esperar tanto la vez pasada y esta vez, pero ahhh la vida y el amor no me dejan.

Tsuki girasol: hola de nuevo ¿Cómo estás? Espero que bien sobre lo que me pediste sip te lo cumpliré en el próximo capítulo tenlo por seguro 7/7

Ana: Ana! (imagine a la autora agitar los brazos de manera efusiva) primero que nada ahora que sé que son los escamoles se me han antojado :/ ¿en dónde los cocinan? Hagamos un club de fans de las frutas ¿sí? Excepto el kiwi él es malo y me da alergia jaja sé que es esa sensación, en lo personal de vez en cuando dejo que el chocolate de derrita solo en mi boca, no se es placentero a la larga :3 gracias por tus consejos acerca de mis finales, la verdad como soy nueva en esto no domino las cosas bien, intente aplicar tus consejos esta vez y bueno el final lo deje como pauta para el próximo capítulo (eso creo yo) lamento si este capítulo no es tan largo como los anteriores, la verdad me esforcé, sin embargo debido asuntos externos (tareas, viajes, hambre y frio) no pude sobrepasar el número de palabras que escribí en el capítulo anterior, de todos modos espero te guste y aunque este chiquito, lo escribo con amor… ame la manera en la que tu escribiste al final ¿Qué te puedo decir? quería chillar, pero gracias a ti, a mis demás lectores y a algunos de mis amigos, comprendí que las cosas pasan por algo y más que nada aprendí que debo tomar todo lo bueno, después de todo ¿De qué me sirve amargarme? Como dices tú todo lleva tiempo, aun duele y duele tanto que hay veces en las que quiero acostarme en mi cama y no hacer nada, sin embargo no me rendiré y te aseguro que tanto tu como todos me verán aquí dando lata como siempre con este fic.

Celeste de Piscis: hola Celeste gracias por dejar un review y preocuparte por el error de coherencia, ya lo cheque y quiero explicarlo ¿Recuerdas el jardín que se ve en el Gaiden de Albafica? ese es el que tome como referencia, por eso lo ubico lejos del santuario y es en el que la mayoría de las veces voy a trabajar. De todos modos si llegas a ubicar algo que no concuerde, házmelo saber y yo lo checare como lo hice con tu observación. Gracias por decir que seguirás leyendo el fic nos sabes lo contenta que me pone saber que alguien mas se une al lado obscuro de la fuerza :) yo te llamare Celeste asi que puedes decirme Mitzy o Erait o Tiare como tu gustes :)

Una vez mas quiero agradecerles a los chicos y chicas que leen mi fic, ustedes hacen que mis días sean felices y ahora mas que hemos llegado a las 2000 lecturas… se que es poco en comparación con otros fics, sin embargo me pone feliz que esta pequeña idea que surgio un dia como un ¿y si? Haya llegado tan lejos. Gracias por todo no los defraudare!

Quiero decirles aquello que el viento me cuenta y aquello que las danzantes hojas explican en su caída: los personajes expuestos en esta historia, a excepción de alguno que otro OC, son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.

Aunque si me perteneciera la historia creo que los santos dorados estarían un poco mas descubiertos… if you know what i mean… eso y Sahori podría pelear tambien siiii por que ser la damisela en problemas no esta muy coool…

Anotaciones:

"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes

"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.

Cursiva normal: Recuerdos.

oxoxo: salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo.

Aquella noche la hermosa imagen de la luna no se alzaba gallarda en el cielo a causa del espesor de las grisáceas nubes que anunciaban la cercanía de una fuerte precipitación. La profunda obscuridad de la noche se cernía sobre todo el santuario, creando un efecto de penumbra que en compañía del mutismo absoluto creaba una sensación de tranquilizante soledad.

Albafica cayó de rodillas sobre el húmedo suelo del bosque y cerró los ojos con fuerza por debajo del pañuelo carmesí que se mantenía fuertemente ceñido sobre sus ojos sintiendo al instante la picazón y el ardor, que se producían en el momento en el que su piel y el pañuelo se rozaban, poso su mano izquierda sobre el suelo, sintiendo como la tierra se compactaba debajo de sus manos haciéndole sentir un leve hormigueo en el proceso, y suspiro cansada mientras se encorvaba lentamente, consciente de que aún le faltaba mucho para poder descansar.

El aroma de la húmeda madera del bosque fluía de manera etérea y se mezclaba con el aroma que despedía la tierra, haciendo que Albafica encontrara algo positivo de todo aquel relajo de entrenamiento que se habían empeñado en aplicar sobre ella.

La pequeña volvió a suspirar esta vez mas fuerte hacía ya una semana que su maestro se había ido del santuario por órdenes del patriarca… hacía ya una semana que se encontraba entrenando bajo las ordenes de alguien más y hacía ya una semana que no sabía nada de sus amigos.

- tranquilo – dijo Shion dedicándole a Albafica una cálida sonrisa mientras caminaban juntos en dirección al templo de Piscis – todo saldrá bien.

- pero… mi maestro… - dijo Albafica mientras bajaba la mirada.

- él es muy fuerte – dijo Shion deteniendo su andar – estoy seguro de que regresara bien – dijo después de ver que Albafica se detenía y volteaba a verlo – es por eso que debes enfocarte en entrenar para poder impresionarlo cuando regrese…

Albafica sonrió al recordar la cálida sonrisa que su amigo le había dedicado después de haber dicho aquellas palabras, seguía preocupada por su maestro debido a que el había ido solo a ver lo que pasaba en Europa del Norte, sin embargo las palabras de su amigo la habían hecho sentir mejor y al mismo tiempo te habían dado un nuevo objetivo: mejorar.

Un fuerte estruendo la saco de sus pensamientos y no pudo evitar gemir de dolor al sentir como una agresiva corriente eléctrica le recorría todo el cuerpo, trayendo consigo un terrible dolor que logro hacerla caer al suelo hecha un ovillo mientras cerraba con fuerza su boca evitando que un grito lastimero saliera de ella.

- levántate o lo volveré a hacer – aquella voz se escuchó a lo lejos, completamente fría haciendo que Albafica se tensara en su lugar. Albafica intento levantarse, sin embargo las fuerzas no llegaban a su cuerpo – Thunder Claw – dijo aquella voz en un murmullo haciendo que Albafica abriera repentinamente los ojos y a pesar de la ceguera alcanzara a rodar lejos del ataque – levántate – Albafica volvió a escuchar como la fría voz de su maestra le hablaba y temiendo volver a ser arremetiera con otra descarga igual o más potente lentamente fue poniéndose de pie – vuelve a crear una Royal Demon Rose – escucho que su maestra le decía a lo lejos y concentrando todo el cosmos que le quedaba en su mano derecha fue creando poco a poco una brillante e inmarcesible rosa roja.

- ¿Asi? – pregunto la pequeña con voz débil e intentando disimular su voz.

- lánzamela – Albafica se sorprendió de sobremanera al escuchar aquellas palabras, su maestro le había dicho miles de veces que aquellas rosas eran demasiado peligrosas e incluso mortales, no podía tomarlas a juego y disparárselas a alguien aunque fuese por una orden.

- pero… - comenzó a hablar Albafica dudosa.

- ahora – la fría voz de su maestra la interrumpió antes de que pudiera continuar hablando y al instante comenzó a encender una vez más su cosmos en un intento de ubicar donde se encontraba aquella mujer, ubicándola a los pocos instantes sobre un árbol detrás de ella y con un rápido movimiento dio media vuelta y disparo aquel proyectil carmesí – tus ataques… – comenzó a hablar la mujer mientras mantenía entre sus dedos aquella rosa – aún son débiles – y dicho esto cerro su mano sobre la rosa destruyéndola al instante – tus ataques deben afectar el sistema nervioso de manera instantánea – dijo la amazona mientras bajaba de un salto del árbol en el que se encontraba – de lo contrario no servirán para nada.

- disculpe – se limitó a decir Albafica de manera entrecortada mientras mordía con fuerza la parte interna de su mejilla.

- quítate el pañuelo de los ojos – dijo la mujer haciendo caso omiso a las palabras de Albafica – eso es todo por hoy - Albafica asintió y al instante paso sus manos por detrás de su cabeza, para posteriormente comenzar a desatar el nudo con el que su maestra le había fijado aquel pañuelo sobre el rostro. Una sensación de alivio la inundo cuando pudo observar el grisáceo cielo nocturno y no pudo evitar sorprenderse al ver a su maestra frente a ella completamente enfundada en su purpurea armadura de plata, mirándola fijamente por debajo de la metálica mascara adornada en las mejillas con lo que parecían ser escamas de un reptil. Ofiuco ese era la constelación bajo la que su nueva maestra peleaba, su maestra era la que tenía la mejor puntería dentro de todos los santos de plata y también era la que mejor dominaba las técnicas que atacaban el sistema nervioso – ya te mueves mejor que antes – observo la mujer mientras se sentaba en el boscoso suelo – mañana aumentaremos el peso de tus pesas – dijo la amazona provocando que Albafica se mordiera el labio inferior preocupada ya que con ese nuevo cambio de peso serian ya tres veces en el transcurso de la semana que su maestra le aumentaba el peso.

- si maestra Scatha – dijo Albafica intentando simular el cansancio que sentía internamente. Desde que había llegado a entrenar con aquella mujer solo había descansado para dormir y de vez en cuando para comer.

- tu manejo de cosmos aun deja mucho que desear – dijo la mujer mientras acomodaba por detrás de su oreja un mechón de su pelirroja cabellera – asi que seguirás creando rosas hasta que logres hacer una decente.

Las palabras de aquella mujer lograron herir a Albafica, sin embargo sabía que tenía razón ya casi habían pasado nueve meses desde que había comenzado a entrenar y sus progresos habían sido mínimos. Albafica se tensó al ver a su maestra levantarse de su lugar, para acercarse a ella, sin embargo se relajó al ver como ella la pasaba derecho y comenzaba a caminar hacia la vereda que las conducía hacia la aldea de las amazonas, lugar en el que ella había comenzado a vivir desde que su maestro había salido de viaje.

Albafica suspiro y comenzó a caminar detrás de la mujer, hasta llegar hasta la barrera de arbustos que rodeaba al gran conjunto de cabañas pertenecientes a las amazonas. Una vez atravesaron los setos continuaron caminando hasta llegar a la única cabaña de madera obscura que había. La amazona entro a la cabaña, sin embargo antes de que Albafica entrara el remover de los arbustos que estaban a los costados de la cabaña la detuvieron.

- Albafica – una voz conocida la llamo desde los arbustos haciendo que la pequeña sonriera y se acercara, no sin antes cerrar a puerta de la cabaña que su maestra había dejado abierta al pasar momentos antes.

- Arabelle – Albafica pronuncio roncamente aquel nombre y al instante, una chica de largos y ondulados cabellos cobrizos salió del seto.

- hola Albafica – saludo la chica enérgicamente mientras poco a poco iba retirando las hojas que se habían atorado entre sus cabellos - ¿Cómo te fue entrenando? – pregunto mientras miraba a Albafica atentamente através de su blanca mascara metálica.

- bien – respondió Albafica fríamente - ¿Y a ti?

- la señora dice que si sigo actuando sin disciplina jamás podre vestir la armadura de águila – dijo Arabelle como si nada.

Albafica no pudo evitar sonreír ante la manera en la que su nueva amiga se refería a su maestra y se sintió agradecida por que aun a pesar de que Arabelle creía que ella era hombre, la había aceptado sin reproches desde el primer día.

- deberías hacerle un poco de caso – sugirió Albafica.

- ¿Y perderme de la diversión que me provoca escuchar su voz enojada através de la máscara? - pregunto Arabelle con una nota de diversión en su voz – hombre no lo creo – dijo sacándole una sonrisa divertida a Albafica – por cierto – hablo mientras sacaba de entre sus ropas un pedazo de papel - alguien te manda esto – dijo mientras le extendía el papel a Albafica – no parecía ser uno de los chicos con los que estabas la vez pasada que… - se cayó al instante y bajo el rostro avergonzada. Albafica al verla se dio cuenta al instante de que Arabelle hablaba de la vez la que en compañía de Shion, Degel y Kardia habían irrumpido en el bosque y ella los había delatado – perdón por haberlos delatado – se disculpó Arabelle ¿Cuántas veces desde que se conocieron lo había hecho? ¿Diez? ¿Veinte? Albafica no lo recordaba.

- no es tu culpa – dijo Albafica sonriendo a la par de que tomaba el trozo de papel, tocando accidentalmente los dedos de Arabelle.

- me tengo que ir – dijo Arabelle rápidamente mientras retraía rápidamente su mano como si hubiese tocado algo caliente.

- está bien – respondió Albafica confundida mientras veía como Arabelle se alejaba corriendo.

Albafica suspiro cansada mientras veía como la silueta de Arabelle se alejaba corriendo de ahí y una vez que su presencia desapareció, metió el pedazo de papel entre sus ropas, se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la cabaña de su maestra. Se detuvo frente a la puerta, con un nuevo suspiro la abrió y entro al pequeño cuarto en el cual había dos camas acomodadas a los costados de la cabaña, ambas separadas por una mesa de madera, sobre la cual únicamente había una vela que débilmente iluminaba la estancia, una botella de cristal con dos lirios blancos y dos cuencos, cada uno con una cuchara de madera adentro. La pequeña miro a su alrededor y descubrió que su maestra no se encontraba en la estancia asi que supuso que se encontraba en el baño, la pequeña sonrió y se acercó a la mesa para tomar los dos cuencos, los cuales posteriormente lleno hasta el tope con el estofado caliente que se encontraba en un caldero sobre el fogón al otro lado de la habitación.

Lentamente camino hacia la mesa con los dos cuencos, uno en cada mano y una vez que estuvo cerca de la mesa los deposito cuidadosamente sobre la mesa, para posteriormente sentarse a esperar a su maestra en la cama que le correspondía, no tardó mucho en salir del baño la amazona de Ofiuco vistiendo únicamente una playera de entrenamiento holgada que evitaba que se viera con más detalle su bien definida figura.

- gracias – dijo Scatha mientras se acercaba a la mesa y tomaba el cuenco que Albafica había dejado del lado de su cama. Albafica únicamente asintió y levanto la vista que había mantenido en el suelo desde que su maestra había salido del baño, únicamente para encontrarse con el hermoso par de ojos avellana que la miraban expectantes, aquellos ojos se parecían a los de Shion a excepción de que los de su maestra se encontraban coronados por unas largas y delgadas pestañas obscuras – come o se enfriara – dijo la mujer mientras soplaba sobre su cuenco provocando que el vapor ascendiera hasta su pálido rostro.

Ambas comieron en silencio como todas las noches desde que habían llegado y cuando terminaron de comer Scatha le dedico una sonrisa a Albafica y volvió a cubrir su bello rostro con la máscara metálica que siempre llevaba puesta, volviendo a adoptar aquella fiera imagen que tanto intimidaba a los demás. Albafica miro a aquella mujer a la que todos temían y suspiro pensando en lo amable que era siempre que estaban lejos del campo de entrenamiento, Albafica suspiro, aquella semana había descubierto lo difícil que era la vida de las demás mujeres que aspiraban a ser santos femeninos. No era justo que para servirle a una diosa piadosa una mujer tuviese que ocultar su rostro, no era justo que los demás se hicieran ideas equivocadas acerca de las amazonas, no era justo que una mujer no tuviera el derecho de usar una armadura dorada y no era justo que el mundo fuera privado de ver los delgados labios de su maestra esbozar una frágil sonrisa que lograba hacer que las finas pecas que adornaban sus mejillas se juntaran ligeramente dándole un aire de jovialidad, debía existir una manera de cambiar aquello, después de todo ellas también eran humanas… ellas también sentían… ellas también sufrían...

- ¿No es incómodo? – se animó a preguntar Albafica al ver como su maestra mantenía su mano sobre su barbilla intentando encajar adecuadamente su máscara – ¿No es incómodo usar la máscara siempre? – volvió a preguntar al ver que su maestra ladeaba la cabeza confundida.

- asi como tú ya te acostumbraste a fingir que eres alguien que no eres – comenzó a hablar la mujer tranquilamente mientras trenzaba sus largos cabellos pelirrojos, ella era la única amazona que sabía acerca de su condición – nosotras nos acostumbramos a usarlas – dijo mientras señalaba su máscara con su dedo índice.

- ¿La dejaría de usar si pudiera? – pregunto Albafica haciendo que Scatha parara de trenzar su cabello.

- prefiero no pensar en eso – dijo la mujer antes de continuar trenzando su cabello. Albafica asintió y bajo la mirada hacia sus muslos.

- disculpe – dijo Albafica preocupada de que sus palabras hubieran hecho enojar a su maestra.

La amazona hizo un ademan con su mano libre y continuo trenzando su cabellera, deteniéndose al final y anudándola con un cordón café. Scatha volvió a quitarse la máscara y con una nueva sonrisa le dio las buenas noches a Albafica, antes de acostarse en su cama y darle la espalda a la pequeña.

Albafica sonrió tranquilamente, se quitó las botas de entrenamiento, las pesas que se aferraban a sus tobillos y se recostó sobre su cama boca arriba, cubriéndose con una abrigadora cobija azul. Suspiro tranquilamente y espero que el sueño llegara mientras recordaba todo lo que había hecho aquel día, levantándose de golpe a recordar el trozo de papel que Arabelle le había dado antes de entrar a la cabaña, con cuidado saco el papel de entre sus ropas y lo examino detenidamente.

Aquel trozo de papel era más bien un sobre que en la parte delantera únicamente una "A" escrita con tinta negra. Albafica sonrió y abrió el sobre cuidadosamente, evitando que el sonido del papel rasgándose fuera una molestia para su maestra, una vez abrió el sobre saco la blanca hoja de papel, la cual miro por unos segundos, en un vano intento de adivinar a quien le pertenecía la letra del remitente. Por unos instantes pensó en Kardia debido a que la caligrafía se mostraba hasta cierto punto agresiva y segura de lo que quería expresar, sin embargo aquel pensamiento fue descartado al ver que a pesar de todo en aquel mar de líneas existía orden y principalmente existía limpieza, lo cual pocas veces se encontraba reflejado en Kardia.

La pequeña suspiro, recordar a Kardia la ponía de malas, asi que decidió no pensar más y comenzó a leer la carta:

"Para la persona que vive entre las rosas

¿Cómo estás? Los días pasan y sigo sin saber de ti… ¿Estarás bien?¿Cuántas veces te has alimentado hoy?¿Te habrás herido al entrenar?¿Ya has sonreído hoy?... ¿Has visto los últimos atardeceres? Yo si… y no te lo puedo negar, cada uno me ha hecho pensar en ti. Sé que es descortés de mi parte haberte de esta manera, sé que está mal, sé que si descubres quien soy todo acabara, pero esta es la única forma en la que no enloqueceré ante tu ausencia, no espero que respondas esto y no te preocupes por saber mi nombre que eso en algún momento lo llegaras a saber, por ahora solo quiero que sepas que alguien piensa en ti. "

Al terminar de leer aquella carta, el rostro de Albafica se encontraba completamente rojo y mientras doblaba con cuidado aquella carta entre sus ropas una extraña sensación de calidez inundo su pecho. No sabía quién le había escrito algo asi, temía decepcionarse si se enteraba de quien era aquella persona y estaba confundida ¿Cómo era posible que alguien se preocupara por ella de esa manera? La pequeña suspiro y se hizo un ovillo en la cama mientras sentía como la temperatura de su cuerpo comenzaba a ascender ¿Qué le pasaba? Eso no era normal en ella y si por culpa de aquellas cartas alguien descubría su identidad estaría en graves problemas. Frunció el ceño molesta aunque no lo quisiera debía detener aquello… "tranquila" Albafica se sorprendió al escuchar aquella hermosa voz que desde hacía tiempo no escuchaba y consciente de que aquella voz siempre le daba buenos consejos decidió que le haría caso, sin embargo no dejaba de pensar que aquella carta en algún momento traería consigo algo malo, se volvió a posicionar boca arriba y lentamente se dejó arrullar por el constante golpeteo de la lluvia sobre el suelo.

oxoxo

Aquella madrugada Albafica se levantó más temprano de lo normal, había decidido ir a interrogar a Arabelle acerca de la procedencia de la carta. Lentamente salió de la cama y con pasos cortos se dirigió hacia el baño de la cabaña, donde se ducho rápidamente, para después ya vestida salir corriendo con dirección a la cabaña de su amiga. Cruzo el gran conjunto de cabañas que separaban la suya de la de Arabelle y una vez estuvo frente a la pequeña puerta de madera de su amiga, toco con los nudillos la fría madera esperando que fuese Arabelle quien abriera y no su maestra.

Pasaron unos segundos en los cuales no hubo ruido alguno en todo el lugar, haciendo que Albafica hiciera una mueca decepcionada, se dio media vuelta para volver a la cabaña de su maestra, sin embargo el chirrido de la puerta al abrirse la detuvo. Volteo instantáneamente y se alegró al ver que era Arabelle quien le abría la puerta.

- espero sea importante – hablo Arabelle através de su máscara con una voz aun adormecida. Aquellas palabras borraron la sonrisa del rostro de Albafica e hicieron que una mueca preocupada adornara su rostro, sabía que lo que ella iba a decir no era importante y sin embargo ahí estaba, negando su impulso de negar y salir corriendo.

- ¿Quién te dio la carta? – soltó Albafica con su característica voz fingida después de un rato.

- no lo sé – respondió Arabelle mientras se cruzaba de brazos – tenia oculto el rostro.

- ¿Te dijo algo más? – pregunto Albafica frustrada mientras intentaba mantener una apariencia serena.

- no – respondió Arabelle después de pensarlo unos instantes.

- gracias – fue lo único que murmuro Albafica antes de dar media vuelta y alejarse de ahí sumida en sus pensamientos, dejando completamente confundida.

oxoxo

Los días pasaron rápidamente y después de un tiempo aquellos días se transformaron en dos meses, en los cuales Albafica pasaba día y noche entrenando en compañía de su maestra, la cual de vez en cuando la hacía mantenerse bajo la lluvia mientras mantenía su cosmos elevado al máximo, poco a poco las pesas que se ceñían a sus tobillos se habían vuelto una parte más de su cuerpo, posiblemente aun no era tan rápida como Kardia sin embargo se enorgullecía de la rapidez que había desarrollado. En aquel lapso de tiempo no había tenido noticias de su maestro, lo cual no sabía si le alegraba o no, también en aquel lapso de tiempo había recibido más notas, cada una demostrando interés en ella. Aun no sabía de quien se trataba pero cada día que llegaba Arabelle con una carta en la mano, no podía evitar imaginar que se trataba de alguno de sus amigos.

- ¿Por qué nunca las lees cuando estás conmigo? – pregunto Arabelle mientras se sentaba en la base de un árbol y comenzaba a jugar con la ligera bufanda que llevaba alrededor de su cuello.

- porque no tienen nada interesante – mintió Albafica, lo cual hizo que Arabelle se volviera a parar instantáneamente.

- ¿Cómo de que no tienen nada interesante? – aquella pregunta evidentemente molesta confundió a Albafica.

Albafica abrió la boca para hablar, sin embargo al ver como su maestra se acercaba a ellos lentamente cerro la boca.

- su descanso acabo – dijo la amazona seriamente – tu maestra te busca Arabelle – dijo la amazona volteando a ver hacia donde se encontraba la chica sentada, recibiendo como respuesta un débil asentimiento por parte de la chica, antes de alejarse corriendo – ya sabes que hacer ¿No? – pregunto la Amazona mientras volvía su mirada hacia Albafica.

- si – respondió Albafica seriamente.

De golpe Albafica hizo que su cosmos se elevara hasta llegar al punto máximo que ella soportaba, al principio aquella acción le costaba demasiado trabajo, sin embargo, después de los múltiples regaños y entrenamientos que su maestra le daba, poco a poco fue acostumbrándose hasta que un día elevar su cosmos al máximo se había vuelto tan normal como respirar.

Albafica abrió su mano izquierda y mientras concentraba todas sus energías en ella, una bella rosa roja apareció entre sus delgados dedos, los cuales se mantenían cubiertos con los obscuros guantes de piel que su maestro le había regalado, al sentir la rosa entre sus dedos Albafica cerro la mano alrededor de ella y en un rápido movimiento se la lanzo a su maestra, la cual únicamente se hizo de lado para evitar el ataque.

- ahora has tres rosas – dijo la amazona seriamente. Albafica asintió y volvió a hacer que todas sus fuerzas se concentraran en su mano, logrando que al instante tres rosas rojas iguales a la anterior aparecieran en su mano. Rápidamente Albafica lanzo las rosas hacia su maestra, la cual las volvió a esquivar, a excepción de una la cual impacto contra su pie, desapareciendo al instante – has mejorado – hablo su maestra tranquilamente antes de comenzar a caminar hacia Albafica – recuerda que siempre es mejor acabar a tu oponente con el primer golpe – dijo la amazona una vez que estuvo cerca de Albafica – no debes fallar ningún tiro o muchas personas pueden salir lastimadas – dijo mientras se dejaba caer pesadamente en el suelo de bosque – lo has hecho bien – dijo la mujer con una sonrisa bajo la máscara - tu ataque se ha vuelto muy fuerte.

- gracias maestra – se animó a hablar Albafica alegre de que al fin después de un entrenamiento su maestra le dijera que estaba haciendo las cosas bien.

- sigue asi – dijo su maestra antes de soltar un suspiro – estoy segura de que extrañas a tus amigos - comenzó a hablar la mujer en voz baja – ¿Por qué no vas a verlos?

Albafica la miro atónita y parpadeo tres veces ¿Estaba hablando en serio? Después de tanto tiempo podría ver a sus amigos, un cálido sentimiento la inundo y no pudo evitar esbozar una radiante sonrisa.

- ¿Usted me lo permitiría? – pregunto Albafica animosamente.

- si Albafica – dijo la mujer en un susurro – solo promete que no usaras tu técnica frente a ellos.

- no lo hare – dijo Albafica animadamente – gracias maestra.

- entonces ve – dijo la mujer y observo como Albafica salía corriendo en dirección a las cabañas de las amazonas.

La mujer suspiro al ver que Albafica desaparecía entre los árboles y cuando estuvo segura de que la presencia de su alumna se encontraba lejos, llevo las manos hasta su máscara y de un tirón la retiro de su rostro, dejando al descubierto el demacrado y ojeroso rostro que se le había formado. Entrenar con Albafica le gustaba, le gustaba la buena actitud de la pequeña y también le gustaba cenar a lado de alguien, por eso mismo no podía dejar que la pequeña viera lo que le provocaba recibir de vez en cuando un ataque directo de sus Royal Demon Roses. Sintió como una serie de espasmos recorrían su cuerpo y como pudo se dio la media vuelta, para quedar con ambas manos sobre la fría y húmeda tierra, antes de comenzar a vomitar un denso líquido carmesí. No mentía al decir que los ataques de Albafica se habían vuelto muy fuertes, desde el principio habían sido fuertes, llegándola a marear en su lugar, pero desde que había comenzado a entrenar día y noche a su lado, la pequeña había logrado mejorar. La amazona sonrió mientras se levantaba poco a poco y una vez que estuvo levantada totalmente limpio la sangre de sus labios con el dorso de su mano, estaba segura de que Albafica ya le podría ganar a cualquier santo de bronce en una batalla.

oxoxo

Albafica salió del bosque corriendo, mientras una jovial sonrisa hacia que su rostro debajo de las nubes arrebol se viera totalmente lleno de vida, continuo corriendo sin detenerse hasta llegar al coliseo de entrenamiento, donde aún entrenaban algunos aprendices, los cuales al verla dejaron de hacer todo lo que hacían. Albafica atravesó tranquilamente el coliseo y una vez fuera de la arena de combate volvió a correr en dirección a las escaleras que llevaban al templo de Aries.

Subió las escaleras de dos en dos y una vez que estuvo frente al templo de Aries se detuvo, sabía que su amigo llegaría mucho después asi que decidió esperarlo sentada en los escalones que se encontraban frente a la entrada del tempo. Poco a poco el sol se fue ocultando, dejando ver el alucinante rio de estrellas que se formaba sobre el cielo del santuario, Albafica suspiro y continuo observando las estrellas.

- son bellas – aquella voz saco de su ensueño a Albafica, quien volteo abruptamente, encontrándose con unos cristalinos ojos azules que la miraban fijamente.

- ¿Quién eres? – pregunto Albafica tratando de sonar intimidante, mientras se levantaba rápidamente y se ponía a la defensiva.

- soy Sísifo – dijo el chico tranquilamente mientras esbozaba una sonrisa – lamento haberte sorprendido asi – continuo hablando al ver que la postura de Albafica aún no se relajaba – venia en busca del maestro Naveed y cómo te vi solo pensé que podría hablarte.

Albafica lo miro desconfiada, sin embargo al recordar que aquel chico de lacios cabellos rubios era el chico con el que había chocado cuando meses atrás subía hacia el templo de Acuario, su expresión se relajó.

- soy Albafica – dijo con su voz fingida.

- lo sé – dijo el chico mientras se sentaba a un lado de la chica – al ser el futuro guardián del templo de Sagitario debo saber quiénes serán mis vecinos – dijo al ver la cara de confusión que Albafica ponía – ¿Tú también esperas al maestro Naveed? – pregunto Sísifo mientras apoyaba las palmas de sus manos sobre el suelo.

- no – dijo Albafica tranquilamente – espero a Shion.

- es el niño que quiere obtener la armadura de Aries ¿No es asi? – pregunto Sísifo con una sonrisa.

- si – respondió Albafica sonriendo.

- es fuerte – dijo Sísifo mientras dejaba caer su peso sobre sus palmas y posaba su vista en el estrellado cielo nocturno.

- no lo he visto en dos meses – dijo Albafica tímidamente mientras un ligero cosquilleo se apoderaba de su estómago. Estaba consciente de que tenia meses sin ver a su amigo sin embargo haberlo dicho en voz alta hacia que se pusiera nerviosa ¿Qué haría?¿Qué diría?¿Habría crecido un poco desde que dejaron de verse?¿ella habría cambiado?

- ¿Albafica? – Aquella conocida voz saco a Albafica de sus pensamientos - ¿Eres tú?

Albafica volteo hacia la subida de las escaleras y no pudo evitar sorprenderse al ver a Shion frente a ella, con los ojos completamente abiertos y un ligero rubor adornándole su blanco rostro. Se veía igual que antes, con la excepción de sus ropas de entrenamiento ahora eran azules en la parte de la playera en vez de blanca y que ahora su cabello verde claro le llegaba hasta los hombros.

- Shion…

Y bueno jajaja por ahora es todo espero les haya gustado, lo admito yo lo sentí un poco flojo y oc pero creo que está bien, de todos modos chicos y chicas si existe alguna observación que ustedes quieran hacerme acerca de mi redacción, yo con gusto la leeré e intentare corregirla.

Cuenteneme que les parecio y que les esta parciendo la historia en general xD (creo que tengo futuro)

Dicho esto quiero aclarar lo siguiente:

1.- No sé si ustedes llevan las cuentas de los meses (espero que no xD) pero según mis cálculos (que ya cuentan este capítulo) Albafica ya casi hace un año como aprendiz por ahora el fic se ubica a principios de Febrero y conforme vaya avanzando la historia les diré los meses que pasa, sino de todos modos en el fic siempre hace referencia, excepto esta vez que se me paso por completo. Bueno no se me paso la verdad no tenía un lugar dentro del fic en el cual decir hey! es febrero! hey! hey! hey! Bueno ustedes entienden.

2.- El nombre de la maestra de Albafica (que es raro) es de origen celta y hace referencia a una diosa guerrera que vivía en la isla Skye, donde entrenaba por un año a los peleadores (la mía solo entrenara por meses) y les hacia los guerreros más poderosos. Vi conveniente usar ese nombre por las funciones principales de aquella diosa y por qué su nombre significa "la que provoca temor" haciendo referencia al temor que invoca una amazona femenina.

3.- Decidí que sería la amazona de la cobra por que en primera quería que vieran lo difícil que es ser una amazona y en segunda porque su ataque al igual que el de Albafica (sin veneno aun) afecta principalmente al sistema nervioso central, creando estragos.

4.- Arabelle es un nombre alemán que significa bella águila y como mi amazona va por esa armadura lo vi conveniente. Aparte el nombre me pareció mono.

Y bueno creo que por ahora esas son todas mis explicaciones del capítulo, espero les haya gustado y pues me despido de ustedes no sin antes dejar mi típica pregunta:

¿Cuál es su canción favorita? Yo tengo varias canciones que me gustan, sin embargo ahm ahm de hace un año para acá me enamore de una canción de Artic Monkeys que se llama Do I Wanna Know…

No se simplemente me encanta esa sensualísima canción aunque sea un poco raro el video y en la letra le hable a la chica que le gusta pero que no le hace caso (bueno yo asi lo interpreto) de ahí en fuera tambien me gusta la de I Wanna Be Yours del mismo grupo jajaja

Ahora si dicho esto me despido de ustedes y que pasen buenas noches (jummmm .-. eso me suena de algún lado)